SOS: Rescate del plan de rescate

España

El Congreso estadounidense rechaza por sorpresa el plan de rescate de Bush. El proyecto del presidente estadounidense de inyectar 700.000 millones de dólares a la banca ha sido rechazado por 228 votos en contra y 205 a favor. Mientras se negocia una nueva votación, las principales bolsas del mundo han vivido un lunes de pánico, especialmente Wall Street, con la mayor caída de su historia. Socializar las pérdidas con el dinero de todos los contibuyentes ha pesado en la decisión de los congresistas –republicanos y demócratas–, conscientes de que a corto plazo serán sentenciados en las urnas. El ojo del huracán sigue abierto y no debemos olvidar que esto nos afecta globalmente, porque el sistema financiero somos todos. / Foto: Saul Loeb (AFP)

Actualización
Escribe Luis Pousa: […] «los congresistas republicanos, que se juegan en breve su cabeza ante unos indignados votantes americanos, han decidido dar un portazo en las narices a George W. porque consideran que no es justo ni decente que se salve con el dinero de los contribuyentes el trasero de aquellos directivos que han conducido sus empresas al abismo. Tal vez el rechazo del Congreso sea una mala noticia para la economía mundial, pero alivia descubrir que no siempre se cumplen los guiones escritos en los despachos de los todopoderosos»… [+] Farrapos de Gaita

LHD :: De aquellos excesos estos decesos…

——–

«Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo». ►► John Maynard Keynes

——–


6 comentarios

  1. Hombre, Nacho, volvemos a coincidir en un post!!

    [Reply]

  2. Por cierto, la frase de Keynes es tal cual. Véase, por ejemplo, el caso de los clubs de fútbol: Cuando debes 200 millones de euros el problema no es tuyo, es de los acreedores. Un abrazo digital.

    [Reply]

  3. Luis, enlazado quedas. Disfruta de tu último día de vacances.

    [Reply]

  4. Gracias, amigo, tú también quedas enlazado. Mañana nos vemos en el tajo! Un abrazo!

    [Reply]

  5. Es posible que la incertidumbre financiera y la crisis pudieran haberse evitado, sobre todo si el riesgo que conllevó la financiación “alegre” a los infelices que tradicionalmente poco pueden garantizar por su estatus y condición “ninja” (no incomes, no jobs, no assets, no ingresos fijos, no trabajo estable, no poseedores de alguna propiedad) nunca lo hubieran asumido ciertas entidades financieras. Esos currantes que se beneficiaron de esas hipotecas no han desaprovechado la oportunidad que se les brindó en su momento, como no podía ser menos, y fue posible gracias a la brillante ingeniería financiera oculta en las hipotecas “subprime”, repartiendo el riesgo que contraían en las “prime” (de poco riesgo de impago) donde ahí sí había garantías de mejorar y recuperar la inversión, reduciendo con ello el riesgo asumido. El riesgo directo es en gran medida asumible y predecible, pero la economía es sensible al contexto y se tambalea ante imprevistos que son muy difíciles de controlar, sobre todo en una maraña de cambios que poco a poco fue reduciendo el valor de las propiedades que se compraban, y que con ellas se sostenía la credibilidad de la inversión o el valor real de lo financiado. Finalmente, una excesiva confianza en un albedrío económico favorable tanto por los gobiernos como por las entidades, que vagaban en una cómoda inercia, y que sin duda alguna el que más y el que menos pretendía sacarle partido tanto económico como político, les llevó quizás a ignorar o a ser incapaces de reconocer a tiempo el problema que se avecinaba. En estos momentos el Presidente de Los Estados Unidos pretende dar respuesta a un problema que puede arrastrar un problema todavía mayor, que la historia ha vivido hace unos ochenta años y que condenó a millones de americanos a la más absoluta miseria. Ahora no sólo son los ciudadanos norteamericanos los que pueden ser castigados por la situación, si no que medio mundo se ve afectado porque muchas entidades de todo el planeta asumieron voluntaria o involuntariamente ese riesgo. De aquella experiencia quedó, como muchas otras amargas, la duda que siempre a uno le asola si se pudo evitar o no la crisis, o mejor, si aquellos que fueron arrastrados por la situación de las entidades financieras hacia la miseria se podría haber impedido asumiendo temporalmente el estado parte del riesgo contraído, evitando así la patética crisis de desarraigo social que la situación generó y facilitando que el sistema financiero se reorganizara para evitar que cayera. En aquel momento la disputa de poder entre bancos enmudeció a las voces que parecían intuir que una solución podría ser hacerse con parte de ese mercado financiero en crisis, evitando la tragedia humana y económica que se produjo, mientras paradójicamente millones de dólares eran ajenos a lo que sucedía en las bodegas del tesoro público. Ahora los naturales recelos políticos en época preelectoral hacen esperar unas medidas que podrían paliar y evitar una tragedia como la vivida en aquellos años, brindando a un problema “conocido” una solución nueva donde no hay mucho juego para la indecisión.

    [Reply]

  6. HolaVuestro blog es uno de mis favoritos y lo leo regularmente.Hace algunos días cree un blog llamado http://prohibidosaber.blogspot.com/Empezare a colocar en este sitio de forma más o menos regular, material que tiene poca difusión por diferentes razones, quisiera invitarles a que visiten mi sitio nuevo.Mi último post es muy interesante, sobre todo en este momento de crisis mundial, creo que sería de mucho interés para mucha gente… me encantaría que pudieran verlo y retransmitirlo.No me atrevo a pedirles (aunque de alguna manera lo estoy haciendo) que enlacen a mi sitio porque es muy humilde al lado del vuestro, pero es una idea que está en mi cabeza y confieso que me encantaría.Saludos y deseos de éxito.Pablo Alexandre

    [Reply]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *