Repugnante

Inclasificable

Repugnante

Aficionados del PSV humillan a unas mujeres que pedían limosna en Madrid. Ocurrió hoy en las terrazas de la Plaza Mayor mientras estos borregos del fútbol se ponían hasta las cejas de cerveza. El siguiente vídeo escupe un claro ejemplo de esta sociedad enferma, consumista, clasista y repugnante que nos ha tocado vivir:

La otra cara de la moneda es esta. O esta. Pero, claro, no invitan al clic masivo.


1 comentario

  1. Madre de dios, a qué niveles de repugnancia puede llegar el ser humano… Ahí es cuando se demuestra aquello de que la estupidez humana no tiene límites. Humillar a otros, sea quien sea, siempre es de lo más rastrero, pero tratándose de mendigos me parece repulsivo. Salud.

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