Categoría: Reflexionando

La alocada lista del mundo al revés

Mundo real, Reflexionando

La alocada lista del mundo al revés

De locos este mundo al revés. Ni haciendo el pino consigues verlo. Mucho menos entenderlo. Servidores públicos que se llevan dinero público. Vigilantes del buen hacer que no vigilan ni dan ejemplo. Fiscales Anticorrupción, expresidentes o empresarios con cuentas en paraísos fiscales. Corruptos gobernando con todas las manos en el fuego. Policías que trafican y atracan. Religiosos pederastas. Instituciones que anteponen el interés okupa al interés general. Bancos hundidos en la avaricia que engañan hasta a sus propios empleados. Gobiernos que regalan amnistía fiscal a los defraudadores VIP. Oposición que hace oposición a la oposición. Cúpulas de partidos que revientan su propio partido. Nacionalistas que dejan de gritar su nacionalismo cuando recaudan a mansalva del “Estado opresor”. Deportistas que gritan su antideportividad en todos los escenarios. Medios que olvidan que lo suyo es informar, no dinamitar. Fiscales que no fiscalizan. Poder Judicial teledirigido por el Poder Ejecutivo. “Defensores de la libertad” que no respetan la libertad de creencias o de opinión. Listillos que confunden libertad de expresión con libertad de agresión. Tolerantes de pacotilla que no toleran al que piense contrario. Políticos que no saben hacer política. Mediocres con escaño incapaces de hacer poco más que darle al botoncito asignado. Gestores desastrosos que lo abandonan todo como ratas cobrando millonarias indemnizaciones. Consejos de administración con gente que no sabe de qué va la empresa. Don nadies expertos en el trinque y las puertas giratorias. Desunión Europea. Brexit e independentismos porque somos superiores. Irracionales presidentes de EE.UU. y Rusia hermanados en su populismo y su absurdismo. Relaciones internacionales hackeadas. Mandatarios que espían a mandatarios. Lobos solitarios que disparan el pánico de un continente. Violencia y agresividad elevadas al cubo. Continentes que no se ponen de acuerdo. Acuerdos climáticos globales que desprecio y me salto porque yo lo valgo. El dieselgate. El kafkiano impuesto al sol…

La alocada lista del mundo al revés es interminable, insoportable, infumable y detestable. Lo bueno de todo esto es que después de tocar fondo sólo hay una opción: nadar fuerte hacia arriba en busca de oxígeno, luz, vida y sonrisas. Que llegue ya ese día.

Herir

Mundo real, Reflexionando

Herir

Si algo nos caracteriza masivamente a los españoles es la rastrera habilidad que tenemos para herir al contrario a todas horas. Ya sea en el bar, en la redacción, en la oficina, en la peluquería, en el estadio, en la tertulia, en la mesa familiar, en la calle o en donde sea, siempre estamos a la caza y captura de personas a las que herir, a las que criticar sin dar la cara, a las que apuñalar por la espalda. Un defecto mezquino que afecta por igual a personas de izquierdas, de derechas, de centro, progresistas, liberales, católicos, ateos, mormones, heterosexuales, homosexuales, transexuales, fascistas, antifascistas, capitalistas, antisistema, anarquistas… Da igual la etiqueta o ideología que pongamos. El caso es que cada día vemos preocupantes ejemplos de falta de respeto hacia el que piense, haga o respire diferente. Un desprecio escupido con inmensa vulgaridad o vestido con la falsa elegancia que caracteriza al cínico, al mezquino, a la mala persona.

😡 Mala baba

Lo fácil es herir y destruir. Lo difícil es aportar y construir. En nuestro país perdemos soberanamente el tiempo en descalificar, señalar y despreciar. Un mal ejemplo para futuras generaciones que se hace especialmente sangrante cuando soltamos nuestra mala baba en medios y redes sociales a todo trapo y para todos los públicos. Pena penita quema.

 

Bad – U2

Suelo otoñal

Reflexionando

img_5152@nafuente – Instagram

Este suelo otoñal parece que no dice nada pero lo dice todo. Es fiel reflejo de la vida misma si te paras a observarlo.

Colores. Grises. Negros. Hojas verdes y hojarasca. Unas hojas que acarician y otras que rascan. Plenitud y caducidad. Humedad y sequedad. Vida y muerte de la vida. Infinidad de rutas de ida y vuelta. Surcos rectos y perpendiculares, como trincheras. Atajos y largas distancias. Por las ramas y por los suelos. Viento y quietud. Tempestad y calma. Ruido y silencio. Frío que corta labios y palabras.

Alguien barrerá esto y volverá a pintarse de otoño la acera mañana mismo. Con la misma terquedad otoñal año tras año. Porque todo vive y caduca. Todo vuelve. Todo pasa factura y todo se remonta. Todo.

Huele a otoño, inventado para alfombrar nuestras calles y para que, por momentos, escuchemos cómo habla el suelo que pisoteamos el resto del año sin mirarlo.

 

Autumn – 100 Elephants

Reilusionarse

Reflexionando

kkk

Si ilusionarse es «sentir ilusión por algo, especialmente cuando se tiene la esperanza de que puede suceder o de que se puede conseguir»… supongo que reilusionarse es volver a sentir ilusión por algo, especialmente cuando se tiene la esperanza de que puede volver a suceder o conseguirse…

En esas estamos tantos, en el re. Según el DRAE significa repetición (reconstruir), detrás de (recámara), denota intensificación (recargar) o indica oposición, resistencia o negación (rechazar, repugnar, reprobar). Me quedo con reilusionarse y reconstruir porque son palabras motrices, empujan hacia delante, mueven todo y conllevan aire fresco. Tan necesario.

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PD: Un excompañero de trabajo, ahora remontando su vida en EE.UU., me comentó hace unas horas que cada vez que regresa a España le duele ver en la calle caras largas, gente cabizbaja y falta de chispa en las miradas. A quién no.

Borreguismo

Mundo real, Reflexionando

OOO

La Real Academia Española lo deja bien claro: “Actitud de quien, sin criterio propio, se deja llevar por las opiniones ajenas”. Así define el borreguismo, ese cáncer del no pensar las cosas. No hace falta levantar mucho la cabeza para verlo y padecerlo. Esas facultades que votan en bloque contra o a favor de un candidato a rector. Esos departamentos de empresa que al unísonono siguen al dedillo el pensamiento único de su jefe. Esos forofos que defienden a su amado y corrupto líder, a grito pelado si hace falta, ya sea en un partido político o en una institución. Esos militantes que militan como borregos sin cuestionar absolutamente nada. Esos periodistas que se pliegan y se posicionan públicamente al sol que más calienta saltándose el principio básico de buscar la verdad. Esos tertulianos que siempre tiran a defender al que los puso ahí. Esos tuiteros que no ponen ni un pero a los suyos y siempre se lanzan a la yugular del contrario. Esos que no saben de nada y no dudan nunca de nada. Esos que sin criterio propio se suman al carro de los vencedores aunque estos cambien cada dos por tres. Esos demócratas que desprecian al partido que no respira como ellos. Esos que señalan porque el dedo del que manda señala. Esos trolls que se esconden en avatares falsos y que salen como borregos cada día en busca de gente a la que herir. Esos que etiquetan porque la mayoría etiqueta…

Maldito borreguismo que todo lo invade. Con lo interesante y aleccionador que es cambiar de opinión, pensar, rectificar, escuchar, valorar, repensar, descubrir, curiosear, dudar y, sobre todo, beber de todas las fuentes.

Dos Nachos con las cabezas serradas

La Voz de Galicia, Mundo real, Reflexionando, Salud

La cara de póker que le quedó a Nacho Mirás cuando le conté en la redacción de Sabón que él no era el único Nacho de La Voz de Galicia con la cabeza serrada. La cara de repóker que puso cuando le expliqué que en mi hemisferio izquierdo, el contrario al suyo, tenía la misma cicatriz que la suya con forma de hoz, esa ventana que te abren de urgencia cuando hay que serrar el cráneo para limpiar algo malo maloso en el cerebro. Sin salir de su sorpresa –Rabudo estaba recién operado– me lanzó infinidad de preguntas sobre los pros y contras de tener algo así en la cabeza. Intercambiamos nombres sobre nuestros “adefesios cerebrales”. El suyo: un astrocitoma anaplásico en grado III, “un tumor malo y agresivo”, como le dijo el neurocirujano el último día del año 2013. Maldito día. El mío: un angioma cavernoso en el lóbulo temporal izquierdo que podría desencadenar en cualquier momento un derrame cerebral fulminante. Eso me dijo el neurocirujano en octubre de 1998 cuando tras cinco horas en quirófano consiguió limpiarme parte de ese hemisferio en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Tras contarme Rabudo que le habían “escarallado” el olfato y que eso le “jodía mucho”, me preguntó si me habían hecho algún estropicio. Le conté que aquello fue un borrado masivo del disco duro al estilo de los ordenadores populares de Génova (carcajadas) y que la cantidad de datos que había perdido serían sobre todo los relativos a gamberradas pasadas. “Eso seguro”, me espetó.

“Xa estamos de volta tocayo”

La de risas que nos echamos con eso de los “nachos con las cabezas serradas”, con que éramos los únicos de la redacción de La Voz que ya “teníamos pasada la ITV cerebral” y que si tuviésemos una cicatriz así a los 20 años “seguro que ligábamos más y dabondo”. Tras esa conversación craneoencefálica vino un repaso a su estado de ánimo, a nuestros pequeñajos, a lo cerca que estuvimos de la muerte, a que desde que nos estamparon esa cicatriz “con forma de hoz comunista” valoramos más la belleza de las pequeñas cosas, intentamos dejar pasar de largo las malas y hacemos oídos sordos a todo cuanto necio y lameculos nos encontramos. “Xa estamos de volta tocayo”, me decía, subrayando que para valorar lo que tienes nada mejor que estar al borde del abismo y mirar para atrás. Y tanto.

Escalofríos especiales

Hoy Nacho Mirás ya no está físicamente, pero su inolvidable personalidad seguirá revoloteando por las cabezas de tantos amigos, compañeros y admiradores. Su pérdida me ha dado escalofríos especiales, me ha agitado los circuitos cerebrales, me ha hecho revivir una etapa muy dura de mi vida y me ha hecho repensar por enésima vez que lo que realmente importa es lo que tienes delante de tus narices.

Descansa por fin en paz tocayo.

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LHD :: DEP Nacho Mirás: adiós a una gran persona
LHD :: Aquel chico volvió a nacer
LHD :: Diez cosas que no sabes de mí…

 

Los viejos blogueros nunca mueren

Blogosfera, La Huella Digital, Reflexionando

como-crear-un-blog-tituloEn pleno desorden y desconexión vacacional acabo de encender el ordenador y me he llevado una grata sorpresa al entrar a curiosear en este blog: había una lista de comentarios pendientes de moderación y a la espera de ser publicados, algunos de ellos con fuerte carga emocional y escritos desde el corazón. El mismo día en el que me planteaba escribir un post sobre si merecía la pena seguir escribiendo aquí (ahora que todo el mundo ha olvidado los blogs y bloguea a destajo en redes sociales) me encuentro de lleno con la mejor respuesta, la vuestra. Tras más de 10 años con La Huella Digital a cuestas, no os podéis imaginar la alegría que me han dado ese puñado de comentarios. En los últimos meses reinaba aquí el silencio. La interactividad era nula. Quizá culpa mía por no teclear temas adecuados, quizá culpa del exceso de información que todos estamos soportando… Lo cierto es que vuestras opiniones son vitaminas para el blog. Las necesitaba. Por todo esto, y por una opinión muy positiva que me lanzaron personalmente el pasado viernes con respecto a esta bitácora, me he decidido a hacer ya varias cosas:

  • Abrir por completo los comentarios. Un blog sin la frescura y la inmediatez de los comentarios no es un blog.
  • Publicar varios posts a la semana. Entre tanta red social que atender como community manager de La Voz de Galicia, ya encontraré huecos.
  • No autocensurarme tanto. Fuera miedos a escribir lo que pienso. Eso lo frena absolutamente todo.
  • Abrir ventanas y recuperar el enlace a multitud de sitios web. El link es lo que da realmente sentido a Internet, no los “me gustas” o los retuits o los +1.
  • Encargar un rediseño Responsive del blog para que se pueda leer bien en ordenador, tablets y smartphones. Mejor renovarse que morir sin haberlo intentado.

Gracias por elegirme. Los viejos blogueros nunca mueren.

Resquemor en todas partes

Mundo real, Policrispación, Reflexionando

Resentimiento arraigado y tenaz. Así define la RAE el rencor, ese resquemor que desde hace unos años se respira en todas partes. En la política, en los medios, en los estadios, en los bares, en las redes sociales, en las empresas, en las universidades, en la calle en definitiva. El rencor todo lo escupe blanco o negro olvidándose de los grises, esos matices que suavizan la realidad inventada y te acercan a la verdad. Todo se discute, se replantea, se generaliza y se exagera. Desde los argumentos hasta los aspavientos, pasando por la insoportable violencia verbal y física que nos rodea. Inmensos los ruidos e intensos los aullidos. El diccionario precisa que el resquemor es ese resentimiento causado en el ánimo por algo penoso… Exacto: penoso, muy penoso, este estado de enfrentamiento y desánimo que nos ha tocado vivir. Un contagioso estado de malestar colectivo.

Tranquiliza pensar que todo esto tiene que ser pasajero, temporal, accidental. Que así sea y que cada uno ponga de su parte.