Categoría: PSOE

«Pedrito» Sánchez

España, Política, PSOE

«Pedrito» Sánchez

«Pedrito», así le llamaban hasta ahora a Pedro Sánchez algunos altos cargos del PP. Escribo hasta ahora porque el «Pedrito» de marras ha pasado de no tener escaño a ser el nuevo presidente del Gobierno. Tras ganarse a la militancia, tras dos derrotas electorales, tras imponerse a contracorriente en las primarias del PSOE, tras ser secretario general y apartado luego por la cúpula de su propio partido, tras dejar el acta de diputado y pasar a los fríos almacenes de los cadáveres políticos… Tras todo eso, va «Pedrito» y resurge de sus cenizas, derrota a la presidenta andaluza Susana Díaz (respaldada por los barones socialistas), recupera el poder absoluto en el PSOE, vence a la opinión publicada, se alía con Rajoy y Rivera ante el secesionismo catalán y, de la noche a la mañana, se convierte en el séptimo presidente de nuestra democracia. Casi nada.

Asquerosa gangrena

Guste o no, estamos en un sistema parlamentario y una mayoría del Congreso de los Diputados ha dicho NO a Rajoy y SÍ a Sánchez. (180 votos a favor, 169 en contra y 1 abstención). El motivo de este giro político lo sabemos todos: la demoledora sentencia de la trama Gürtel, la corrupción que invade el PP, la inacción del líder de este partido en cortar por lo sano con esa asquerosa gangrena y el hartazgo absoluto de la sociedad española hacia los que permanentemente miran hacia otro lado.

100 días

Vienen tiempos difíciles, muy complejos, que posiblemente deriven a corto/medio plazo en unas elecciones generales. Pero lo que toca ahora es ser demócratas, asumir el resultado, dar una oportunidad al PSOE y a Pedro Sánchez y concederle los 100 días de confianza que han tenido los anteriores presidentes de Gobierno. Lo contrario –echar pestes, tener rabietas infantiles y maldecir a todos los que no piensan como tú– es sencillamente escupir hacia arriba.

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Foto: Borga Puig (DPA)

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Actualización, miércoles 6 de junio
El presidente Pedro Sánchez anuncia su nuevo Gobierno. Se trata del gabinete con más mujeres en la historia de España.

Eduardo Madina tira la toalla

Política, PSOE

Eduardo Madina renuncia a su escaño en el Congreso y deja la política. Anuncia que iniciará una “nueva etapa profesional” y le desea “la mayor de las suertes” a Pedro Sánchez y al PSOE. Consciente de que su enfrentamiento con Sánchez era una resta a su andadura política en el PSOE, Madina tira la toalla con un gesto que le honra. Esperemos que al final no lo estropee recurriendo a una puerta giratoria, esa escandalosa y sustanciosa vía de escape de tantos políticos en nuestro país.

Palomitas preparadas

España, Política, PP, PSOE

Palomitas preparadas

Una vez fulminado y apartado el villano Pedro Sánchez, en una calculada operación de derribo desde sus propias filas, surge el incómodo ¿y ahora qué? en medio de un olorcillo mañanero a napalm en la sede del PSOE. Ya no está Sánchez, el mal de todos los males, posiblemente el político español más vapuleado, tras Adolfo Suárez. Ahora se abre una etapa inquietante en la política española para ver si el PSOE implosiona definitivamente, si renace fuerte de sus cenizas o si simplemente se arrodilla ante el PP con una abstención que la mayoría de sus votantes nunca aceptarían. Muchos en este país creyeron esa pantomima de que el derribo de Sánchez era fundamental para garantizar la unidad y gobernabilidad de España, pero la guerra civil desatada estos días en el PSOE y el bochornoso espectáculo de ayer en Ferraz confirmaron que todo fue una fraticida y rastrera lucha por el poder en el partido. Todos se equivocaron y todos acabarán pagando por ello.

Borreguismo, cinismo y conformismo

Palomitas preparadas para ver cómo Susana Díaz –la que descosió todo desde Andalucía y se presentó en Madrid como la costurera del Reino de España– maneja a la militancia, a los nuevos críticos, a los medios, a los votantes y a esa generación tapón cómodamente instalada en la cúpula socialista. Ahora le toca a la andaluza hacer política de verdad, mojarse, dar la cara, construir en lugar de destruir y lidiar con un PP tenaz y habilidoso que ya está lanzando globos sonda mediáticos. Rajoy pedirá a lo que queda del PSOE algo más que una simple abstención en su investidura y le exigirá unas condiciones que apuntalen sus próximos cuatro años de Gobierno. Si el nuevo socialismo no pasa por su aro, nos llevará directos a las (¿deseadas?) terceras elecciones. Todos sabemos que en esa tercera cita electoral del 2016 habría posible mayoría absoluta para el PP, el gran ganador desde la barrera, y un desplome sideral del PSOE, que acabaría echando de menos los 85 diputados actuales. Lo dicho: palomitas preparadas para asistir a este nuevo y apasionante episodio político, en un país que sigue instalado en el borreguismo, el cinismo y el conformismo con todo lo que le hacen, dicen o cuentan.

Maleducado día 54

Policrispación, Política, PP, PSOE, Qué país

  Foto: Zipi (Efe)

Mariano Rajoy se ha equivocado profundamente esta tarde al negarle el saludo a Pedro Sánchez. Una imagen impropia de un presidente que será portada mañana sábado y que refleja que ni quería hablar con el líder socialista ni quería asistir a esa reunión. Para hacer ese desprecio delante de los fotoperiodistas mejor no haber ido. Un gesto maleducado que le perseguirá el resto de su vida como claro ejemplo de lo que no hay que hacer ante las cámaras. Día 54 tras las elecciones del 20-D (parece mentira) y siguen nuestros políticos sin formar Gobierno y sin que los dos principales partidos congenien un solo minuto. Hasta aquí hemos llegado. O se produce el extraño milagro de que Podemos y Ciudadanos reculen sobre sus vetos cruzados y pasemos del no rotundo al sí negociado, o vamos directos a otras elecciones generales, las que no quiere nadie y pagamos todos.

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Actualización | 13 de febrero

Lo dicho. La foto del no saludo preside hoy los quioscos (vía kiosko.net):

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Del no rotundo al sí negociado

España, Podemos, Política, PP, PSOE

Aunque hoy leamos que Pedro Sánchez defiende que «no es que no» a Mariano Rajoy, no duden de que en un mes o el siguiente ese no rotundo se pueda transformar en un sí negociado. Ahora estamos en el insoportable ring político de tú-a-mí-no-me-tienes-que-decir-lo-que-tengo-que-hacer y manda más el postureo que el politiqueo. Aunque se lleven a matar de cara a la galería, las diferencias entre el PP y el PSOE ya son mínimas a estas alturas de la democracia. Por eso todo, absolutamente todo, es posible. Yo (PSOE) me abstengo en tu investidura y tú (PP) gobiernas en minoría cumpliendo punto por punto los cuatro asuntos de Estado que hemos pactado y firmado a tres bandas junto a Ciudadanos. Así de simple.

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Lo mismo sucede en el puzzle PSOE-Podemos-IU-PNV-ERC o la combinación PSOE-Ciudadanos con la abstención del PP en la investidura a cambio del no rotundo a Podemos… Sí, han leído bien. Todo es aparentemente lejano pero lo imposible puede dar un giro de 180 grados en cualquier momento. Por ahora todos los partidos enseñan los dientes y colmillos para goce y disfrute de las bases militantes, pero cuando llegue la hora de la verdad los puños en alto bajarán y las líneas rojas se convertirán en una autopista de triple carril rumbo al poder, que parece que es lo único que les importa. Así que menos demagogia, menos cultura del miedo y menos pánico televisivo a cuentagotas. Cuando el plazo para convocar las elecciones generales llegue a su fin, surgirán reuniones y contrarreuniones hasta altas horas de la madrugada para alcanzar un acuerdo que ahora vemos inalcanzable.

¿Nuevas caras?

Incluso no hay que descartar que se quiten de en medio primeros espadas y aparezcan nuevas caras… Eso creo. Lo mismo sucedió en Cataluña, que estuvo meses mareando la perdiz y en solo 24 horas apartó al intocable Artur Mas y se sumió en la urgencia de poner como fuese a un president. Ahora lo tiene sin cortarse el pelo y sin saberlo dos días atrás. Mucha paz y ciencia. Y, sobre todo, mucha política de altura. Que de mediocridad y macarrismo político estamos más que hartos.

Entre chamusquinas y equilibrios

España, Política, PSOE

El PSOE tiene un grave y urgente problema: Ru-bal-ca-ba. El cosechar varios fracasos electorales justo cuando el país campeón de europa de paro es gobernado por el ¿salvador? PP dice muy poco de un partido socialista que sigue a la deriva. Por sus contradicciones, sus meteduras de pata y por su líder, que huele ya a chamusquina tras haber sido fontanero del Felipismo, ni más ni menos. Xa choveu, como decimos los gallegos. Mientras el sentido común clama por una renovación y por que entre aire fresco en el PSOE, el calculador Rubalcaba opta por esa máxima que contagia a todos los que alcanzan el poder: de aquí no me mueve nadie y ojito al que trine. Mal cálculo.

Aquí lo que prima es atornillarse a la poltrona. Ya lo escribió Bossuet: «La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir»… Quizá por eso está tan alejada de la calle.