Categoría: Periodismo

Líderes de la nada

Deportes, Periodismo

Líderes de la nada

Tras hora y media declarando ante el juez, Cristiano Ronaldo ha dejado plantados esta mañana a más de 200 periodistas de quince países convocados a una rueda de prensa. Cuarenta cámaras de televisión iban a enfocarle para que explicase esos supuestos cuatro delitos contra la Hacienda Pública cometidos entre el 2011 y el 2014 y que supondrían un fraude tributario de 14,7 millones de euros. Pero no ha dado la cara, no se ha enfrentado a su cruda realidad con ese arrojo que grita en cada terreno de juego. Vamos, no le ha echado pelotas.

Ha trascendido que declaró ante el juez que «si no me llamara Cristiano Ronaldo no estaría aquí sentado»… Ole, ole y ole. Sólo recordarle que si no se llamara Cristiano Ronaldo posiblemente ya estaría en la cárcel. Es lo malo que tiene esta sociedad-espectáculo ausente de valores mínimos. Creamos líderes de la nada y se nos vienen arriba, como si la culpa de sus excesos y mandangas la tuviésemos el resto.

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Pongo la foto de Cristiano sin camiseta porque esto no es un asunto de clubes o del propio fútbol; es un conflicto personal de quien ha olvidado rápidamente sus humildes orígenes y la inmensa suerte que le rodea.

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Por cierto, flaco honor hace a su nombre.

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Actualización | Martes, 1 de agosto | Frótense los ojos

Cristiano Ronaldo explota en Instagram: «Lo que incomoda a las personas es mi brillo; los insectos solo atacan las lámparas que brillan»

La hemeroteca digital de La Voz de Galicia: 135 años de noticias en 5 millones de páginas

La Voz de Galicia, Periodismo

La hemeroteca digital de La Voz de Galicia: 135 años de noticias en 5 millones de páginas

Es una gozada brujulear por la potente hemeroteca digital de La Voz de Galicia lanzada ayer. 135 años de noticias en 5 millones de páginas. Casi nada. Hay mucho esfuerzo ahí detrás, un trabajo colectivo para crear un archivo on line histórico, impresionante y muy útil. Por ejemplo, puedes descubrir si ha salido en La Voz alguien de tu familia, conocer los 135 últimos años de historia de tu localidad o encontrar el ejemplar del periódico el mismo día de tu nacimiento. Todo desde casa, a golpe de clics y en sencillos pasos.

A todo el equipo de La Voz de Galicia responsable del proyecto, muchas gracias por ese inmenso esfuerzo documental. Ya está siendo muy reconocido.

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VIDEO ▶ ¿Cómo se digitalizan 135 años de historia?

El periodismo revive con más periodismo

Galicia, Mundo real, Periodismo

El periodismo revive con más periodismo
Foto: Mónica Irago (La Voz de Galicia)

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Lo más molesto de ejercer el periodismo en tiempo real es tener que soportar en redes sociales a esos carroñeros que siempre revolotean alrededor de la rabiosa actualidad buscando hacer daño. Su objetivo es intentar desprestigiar el trabajo de los periodistas que en esos momentos se esfuerzan por informar lo mejor posible y que sólo descansan cuando van al baño. De esto último sé un rato largo. Viene esto a cuento porque en los últimos dos días he leído/tragado bastantes comentarios en Twitter y Facebook proclamando que los periodistas siempre exageramos las informaciones previas de los temporales para ganar audiencia… Nos acusan de alarmismo, de exagerarlo todo, sin caer en la cuenta de que nosotros cuando publicamos que hay alerta roja o naranja somos meros transmisores de lo que establecen diferentes organismos meteorológicos oficiales.

Soplagaitas

Escribo esto desde casa (con las ventanas crujiendo por momentos por la fuerza del viento y la lluvia que hay afuera) con el firme convencimiento de que el periodismo revive con más periodismo. Por eso este Moments con todos los tuits del temporal publicados hoy por La Voz de Galicia se lo dedico a todos esos soplagaitas a los que la terca realidad meteorológica les ha dejado mudos:

Pablo Iglesias se vuelve a equivocar

Periodismo, Podemos, Política

Pablo Iglesias se vuelve a equivocar

Multiexposición en cámara del líder de Podemos, Pablo Iglesias | Javier Lizón (EFE)

 
Pablo Iglesias se vuelve a equivocar. Hablando en plata: la vuelve a cagar. Elige muy mal camino al señalar a periodistas públicamente, dejando muy claro lo poco que le gustan los informadores que no le bailan el agua. Es intolerable lo que ha pasado hoy en la Universidad Complutense con el líder de Podemos ya que personaliza en un periodista con nombre y apellidos una crítica general a la prensa. Y eso es sencillamente detestable, propio de regímenes antidemocráticos. Por eso gran parte de la prensa se ha levantado, le ha plantado en su conferencia y le ha mostrado su queja por estas desacertadas palabras:

Las reacciones en Twitter de compañeros periodistas fueron contundentes. Por ejemplo:

Luego vinieron las disculpas y los peros…

En fin. Es muy poco inteligente que Pablo Iglesias haga esto en los días previos al arranque de una posible nueva campaña electoral. Pero no nos equivoquemos, ya enseñó los dientes contra la prensa en el 2013 afirmando lo siguiente: «Que existan medios privados ataca la libertad de expresión»… El mismo Pablo Iglesias que se ha dado a conocer en medios privados (especialmente La Sexta), dispara tranquilamente contra ellos manifestando un desconocimiento profundo del sector periodístico. Aquí está el vídeo con el momento exacto en el que suelta una frase como mínimo preocupante:

Spotlight

Cine, Periodismo, Religión


Anoche me tambaleó tanto Spotlight que no me la saco de la cabeza. Una película incómoda basada en hechos reales que invita a reflexionar a fondo sobre esta imprevisible profesión de contar cosas. Un canto al Periodismo con mayúsculas sobre una escalofriante y repugnante historia que muchos quisieron tapar y unos pocos tuvieron el coraje de contar. De eso se trata el periodismo: descubrir y relatar lo que otros quieren ocultar. Me quedo con el misil de corto alcance en forma de pregunta del director del equipo de investigación Spotlight del diario The Boston Globe: «¿Por qué llegamos tan tarde?»… Es un grito de advertencia hacia esta profesión, tan prostituida y adormecida, que deja pasar temas delante de sus narices por miedo a contarlos a fondo. Una película muy recomendable para todos los que valoran la función social del periodismo y casi obligatoria para los que trabajan, pinchan y cortan en una redacción.

Actualización | 29 de febrero

La Voz de Galicia :: «Spotlight» le arrebata el Oscar a «El renacido»

Entrevista a Javier Errea

Comunicación, Entrevistas, Internet, Medios, Periodismo

Entrevista a Javier Errea

«El periodismo está muy por encima de tanto gurú, tanta moda… y de los propios periodistas»

El periodista y consultor Javier Errea presenta el 17 de diciembre su primer libro El diario o la vida en el que anuncia una «defensa a tiros de los periódicos y el periodismo». Su estreno editorial es una selección con las mejores entradas de los cinco años del blog Erreadas, reunidas en 300 páginas. Otra bitácora convertida en libro. Presidente del Capítulo Español de la Society for News Design (SND) y autor del diseño y rediseño de numerosas publicaciones europeas y americanas, por los que ha recibido gran cantidad de premios, habla claro en esta entrevista en La Huella Digital sobre el presente y el futuro del periodismo, una «función social imprescindible».

CVnz0_iUYAAihS6– Tu primer libro viene a confirmar que, no sólo no han muerto los blogs, sino que el periodismo está más vivo que nunca…
– No sabía que los blogs se habían muerto, o que se decía que habían muerto. ¿Sabes? Me hace gracia tanto pronóstico, sobre todo tanto pronóstico catastrofista. Que si los diarios impresos desaparecerán en 2020 o 2030 o lo que sea, que si los blogs ya no se llevan, que si el periodismo… Hay una necesidad frenética de estar a la última. De demostrar que estamos a la última, enterados. Y si no estás a la última estás muerto. No, ante este tipo de planteamientos me planto. El libro, modestamente, invita a muchos a plantarse de la misma forma. ¿Cómo va a estar muerto el periodismo? ¿A quién se le ha ocurrido semejante bobada? El periodismo está muy por encima de tanto gurú, tanta moda… y de los propios periodistas. Es una función social imprescindible que, de una u otra manera, no se va a dejar de practicar nunca.

– Se divaga mucho sobre el modelo de negocio de los diarios y apenas se debate sobre el modelo de contenidos. ¿Por qué?
– Porque lo difícil son los contenidos. Uno contrata consultores que te dicen cómo debe ser una sala de redacción. O que te rediseñan el periódico, impreso o digital. O que incluso proponen una estructura de secciones más o menos original. Pero los consultores rara vez se meten a trabajar en los contenidos porque los contenidos no responden a una receta ni a una fórmula mágica. Los contenidos, la manera de contar las historias, no es algo que pueda resolver un consultor en visita de médicos. Además, a los propietarios de los medios no les interesa el modelo de contenidos sino monetizar, como se dice ahora, lo que sea y a toda prisa. Hablar de contenidos es para ellos como hablar del sexo de los ángeles. Lo mismo que hablar de calidad. Sienten que es algo etéreo, inasible. Estúpido incluso de puro romántico. Y no se dan cuenta de que precisamente en los contenidos está la única oportunidad de rentabilidad y supervivencia a medio y largo plazo. Es cuestión de convicción: ¿te gusta o no te gusta este oficio? Si no te gusta, si no sientes pasión por él, vete a otra parte. Sobran mercadólogos y contadores (de euros), faltan contadores de historias.

– ¿Cuál es el principal defecto del periodismo actual?
– Creo que ya lo he adelantado en mi respuesta anterior. El principal defecto del periodismo actual es la falta de convicción, que es lo mismo que decir la falta de vocación. Corre por los pasillos de las redacciones una especie de frialdad que estremece. Los periodistas han dejado de ser el corazón de las empresas periodísticas; en el corazón de estas empresas, de los diarios, están ahora administradores, mercadólogos, ingenieros informáticos… Gente que no siente este oficio, a la que no le interesa un comino. Personas dispuestas a renunciar a lo más sagrado con tal de sacar un rendimiento inmediato. Nos falta radicalidad. El periodismo es radical o no es periodismo. También añadiría otro déficit, si me lo permites: la esquizofrenia. Se quiere llegar a todo y a más con los mismos o con menos recursos. Se quiere estar en misa y repicando. Se quiere dar la noticia el primero, dar la alerta en redes, escribir un adelanto para la web y, además, aportar valor añadido al día siguiente en la edición impresa. Así sólo salen engendros. La calidad es imposible con el modelo periodístico que se impone, o que nos quieren imponer.

– ¿Y la principal virtud?
– No lo sé. Lo digo con tristeza. Hay quien dice que las generaciones actuales están mucho mejor formadas que las anteriores. Yo lo dudo. Puede que técnicamente lo estén, pero es que el secreto de las cosas, el de la vida, casi nunca está en lo técnico. Es una mirada pesimista sobre el periodismo, lo reconozco, que además contradice mi proverbial optimismo. Porque siempre me he negado a aceptar los pronósticos, y no precisamente desde una mirada romántica ni ingenua.

– Ante los retos que vive la prensa actual ¿qué les aconsejarías a los grandes directivos de la prensa española?
– Que se olviden de la máquina de hacer billetes. Que se den cuenta de que este oficio nunca estuvo entre lo más rentables, salvo quizá durante la última época antes de la crisis. Que no van a volver a ganar nunca ese dineral. Que este oficio va de otra cosa. Y, desde luego, que se olviden de los aires de grandeza que los ha llevado, en muchos casos, a la ruina. Que vuelvan a buscar en el corazón verdadero del oficio y que confíen en los profesionales honestos y auténticos. Que sepan que por ahí hay espacio, oportunidades, tal vez las únicas. Que no hagan tanto caso a lo que se dice en los congresos de la WAN, que se olviden de varitas mágicas. Que no estén todo el día mirando a derecha e izquierda a ver qué hacen los demás. ¡Ah! Y que de una vez caigan en la cuenta de que Facebook y Google son el enemigo mortal, jamás un aliado. Siento vergüenza cuando veo a los directivos de grandes grupos echarse en brazos de estos gigantes tecnológicos y además ‘vender’ la idea de que los controlan.

– ¿Y a las plantillas de esos medios?
– Son colegas, me da cierto pudor… Preguntarse si de verdad es esto lo que quieren hacer, lo que les gusta. Y formarse, no acomodarse. Buscar la calle y a la gente siempre. Enamorarse de cada historia. Levantarse de la mesa. Salir al encuentro. Escuchar. Tener curiosidad. Luchar contra el escepticismo. Escribir como los ángeles. ¡Qué sé yo!

– En tu libro abogas por «una defensa a tiros de los periódicos y el periodismo». ¿Crees que esta sociedad hiperconectada realmente valora el buen periodismo?
– Estoy convencido. Esta sociedad está hiperconectada relativamente. Hiperconectada… ¿a qué? No, desde luego, a las historias que merecen la pena. Hiperconectada, pero a millones de tonterías que uno encuentra en YouTube y que comparte con los demás por WhatsApp o Facebook. Estamos hablando de periodismo, no de entretenimiento. No podemos pretender competir con YouTube y Facebook porque perderemos siempre, si lo único que nos interesa es el volumen de audiencia. El entretenimiento es otra cosa. Lo que es necesario, y estoy convencido de que esto se va a valorar cada vez más, es desenchufarse para adquirir cierto silencio y perspectiva. Desenchufarse, sí. Que no quiere decir aislarse ni retirarse al desierto y perderse del mundo. El periodismo sirve para entender y entenderse. Esto es así, no es una opinión. Es preciso desenmascarar a tanto charlatán y desmontar tanto mito tecnológico. Valerse de la tecnología, sí, pero para entender y entendernos. Ser imprescindibles sin complejos.

– Por último, ante tanta saturación de noticias, ¿qué dieta informativa aconsejas?
– Lo acabo de decir: desenchufarse. No estar obsesionados con ser los primeros en dar algo o en demostrar a los demás que hemos dado algo. Esta pasarela de vanidades en la que nos hemos montado es realmente bochornosa. Siento vergüenza ajena ante tanta falta de pudor. Estar enterado, estar informado, no significa estar enchufado 24 horas, siete días. Yo me considero una persona bien informada, pero procuro administrar mis tiempos. He renunciado a todo tipo de alertas en el móvil. No estoy en Twitter ni en Facebook: ¡es que no me hacen falta para nada! Hay quien me acusa de dinosaurio digital. No puedo sino sonreírme. ¡Que piensen lo que quieran!