Categoría: Mundo real

Una imagen que habla, grita y silencia a la vez

Fotografía, Galicia, Mundo real

Una imagen que habla, grita y silencia a la vez

Fotón: Marcos Míguez

Escribe Paco Sánchez:

Esa cara

«Sabíamos que ocurriría y más pronto que tarde, así que la noticia del cierre de dos plantas de Alcoa me sorprendió lo justo: la compañía había reorientado por completo sus objetivos años atrás y la producción de aluminio, propiamente, ya no le interesaba. Desde hace tiempo, la multinacional intenta dedicarse a productos de mayor valor añadido y más rentables. Así que apenas leí unas líneas del texto de la noticia. Sin embargo, le dediqué mucho tiempo, solicitado, obligado casi, por las fotos de Marcos Míguez: la que salía en primera página -la cabeza de una manifestación de trabajadores- y, sobre todo, la de la página dos: el primer plano de un operario con otros tres rostros difuminados como fondo.

Había visto aquella cara antes. Al menos, recordaba muy bien aquellos ojos tristes asomados al abismo de las lágrimas impotentes. Tardé un poco en darme cuenta…» [+] La Voz de Galicia

La callada por respuesta, el colmo de los cobardes

Mundo real, Reflexionando

La callada por respuesta, el colmo de los cobardes

Cuando uno va entrando en años y en falta de paciencia, lo que ya no tolera es la callada por respuesta. Ese incómodo momento en el que preguntas, planteas o propones algo y el de enfrente se hace el avión sin saber cómo sobrevolar ni cómo aterrizar. La callada por respuesta es el colmo de los cobardes, la confirmación de que el que actúa así es un soplagaitas profesional cuando no contesta un mensaje, una llamada telefónica, una consulta, una petición, un saludo. Es la antesala de mandar a paseo definitivamente a alguien, de anularlo por completo. El tiempo te enseña que la gente que vale la pena está cuando el resto no están, habla cuando hay que hablar y calla cuando sobra hablar. Por eso se cuentan con los dedos de una mano. Por eso son amigos de verdad.

Chupitos audiovisuales

Europa, Mundo real

Si eres de los que te levantas cada dos por tres pensando que todo está fatal, que esto es un desastre, que Europa está a la deriva, que nunca estuvimos peor que ahora, que dan ganas de bajarse del planeta en la siguiente parada… te propongo que veas de vez en cuando (aunque sea a trocitos) este desgarrador reportaje sobre algo que sucedió hace apenas 73 años. Te invito a varios chupitos audiovisuales (cuando tengas hueco) sobre algo que conmocionó al mundo y que demuestra lo rápido que olvidamos nuestro pasado, lo poco que valoramos lo que tenemos. Dentro vídeos:

Nieva sobre nevado

Motor, Mundo real, Qué país

Lo del colapso total en la AP6 por nieve es tercermundista, se mire como se mire. Lo peor es que no habrá dimisiones, todo quedará en una simple apertura de expediente, nadie se dará por aludido y no se mejorarán los protocolos de emergencia. La reacción ya está siendo muy española: echar balones fuera. Ni los conductores, ni la DGT, ni Fomento, ni Interior, ni Abertis asumen su parte de responsabilidad. Enumero a continuación las torpezas que me vienen a la cabeza.

Pasarse por el forro las señales y los avisos de alerta. Ausencia de cadenas o ruedas crossclimate o de invierno en la mayoría de los vehículos. No llevar agua, ni comida ni mantas en el coche al cruzar la Meseta en pleno invierno. No cortar temporalmente la autopista en el momento en el que la nevada se desmadró para facilitar el paso de los camiones quitanieves. No convocar un gabinete de urgencia para afrontar rápido una situación desesperante que afectó a miles de familias (y sus niños) atrapadas en sus coches. No dar asistencia en toda la noche a toda esa gente desesperada. Quedarse tan pancho diciendo que la gente no debía viajar por la A6 en plena operación retorno de Navidad y Reyes…

Las autopistas están para cobrar peajes, acumular ganancias y también para vigilar y dirigir el tráfico que circula por ellas. Haya nevada o no. Pretender que la gestión de una vía de alta capacidad clave en España sea asumida voluntariamente por cada conductor es una estupidez suprema propia de gestores mediocres muy aficionados a las privatizaciones y las puertas giratorias a dedo. El que no lo vea que se frote los ojos. Lo lamentable es que se repetirá un colapso similar más pronto que tarde porque nadie quiere reconocer, analizar y corregir su propio error. Así nos va.