Categoría: España

Ya veremos…

Cataluña, España, Política

Ya veremos…

Al final tanto revuelo para nada. Forcadell renegando de la DUI ante el Supremo y prometiendo que va a ser buena y va a obedecer al profe español en todo lo que le diga. Al otro lado de la clase, los diputados de la Mesa del Parlament asintiendo lo que diga y pida el Supremo, no vaya a ser que se cabree y los encarcele de nuevo. Ya veremos… Tras las rejas, algunos exconsellers sugiriendo ahora que les saquen de allí porque también harán caso al Estado español y su Constitución y la madre que los parió. Ya veremos… En el exterior, en el centro de Europa, el fugado Puigdemont y sus vasallos permanecen incrédulos porque se les ha ido al carajo el plan A, el B y el C de la República Independiente de Cataluña.

Pues ya veremos… y sufriremos. Porque el 22-D, con el resultado de las urnas en la mano, todo puede resurgir e implosionar. Todo puede volver a estallar. Desde el secesionismo más ciego hasta el 155 más fiero. Y a partir de ahí cambiaremos el “ya veremos…” por el manido “oremos”.

El día de la irreflexión ante el «simulacro»

Cataluña, España, Política

El día de la irreflexión ante el «simulacro»

En el día de la irreflexión en Cataluña, enlazo con un trabajado post de Jordi Molas, un amigo catalán de tiempos universitarios, en el que argumenta por qué no votará en lo que califica de «simulacro». Pasen y lean:

«Creo firmemente que el fin no justifica los medios. Y si confronto esta creencia, que considero central en mi vida, con los métodos que han utilizado los promotores del 1-O concluyo que han pervertido intencionadamente el verdadero sentido de la política: no han dudado en alterar y manipular contextos históricos, económicos y sociales no para celebrar con garantías el referéndum, sino con el único fin de ganar la votación. Estos son, desde mi punto de vista, los aspectos que hacen que esta convocatoria-movilización, teniendo en origen una motivación legítima, se haya convertido en un relato lleno de falsedades y…

[+] El 1-O y la conciencia individual

Nacionalegoísmo

Cataluña, España, Política

Nacionalegoísmo

No hay muchas vueltas que darle. Lo que sucede en Cataluña es fruto de un inmenso egoísmo. La RAE define el egoísmo como «inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás». Si sumamos al ego (el yo) el término nación, surge un neologismo que lo resume todo: el nacionalegoísmo. Todo gira alrededor del yo catalán, del ego patrio, sin pararse a pensar que vivimos en un mundo globalizado, sin apenas fronteras y que recluirse en el terruño es un claro paso atrás. El domingo 1 de octubre centenares de miles de catalanes saldrán a la calle para intentar votar en un referendo ilegal, rechazado por la comunidad internacional, sin detenerse ni un momento a pensar en los pros y contras de semejante decisión colectiva. El resto de catalanes (millones) se quedarán callados en casa, tal y como han hecho en los últimos años, con ese miedo en el cuerpo a traicionar a la tribu secesionista capitaneada ahora por la CUP. Un egoísmo nacional que buena parte del resto de España no entendemos y compartimos porque apostamos por mantener el todo, por seguir remando juntos como país para volver a lograr objetivos tan ejemplares como lo fue en su día Barcelona 92. Pero no hay forma. Una parte de la sociedad catalana sigue callada, silenciada y anulada. La otra –la radical, institucional y ruidosa– acelera a fondo para constituirse en república bananera en medio de Europa, sin rumbo, sin línea de flotación y con las bodegas llenas de oportunistas y vacías de un proyecto sólido de futuro. Ellos quieren cortar amarras. Ellos sabrán. Cuando las corten, que algún día lo harán, ya no habrá cuerdas de rescate ni ganas de buscarlas.

Cataluñazo

Cataluña, España, Política

Cataluñazo

Pido disculpas de antemano al que se pueda sentir herido por el título de este post, pero no encuentro mejor palabra para definir las peores 48 horas que ha vivido el Parlamento catalán en nuestra reciente democracia. Lo del jueves y el viernes pasados ha sido toda una lección de lo que no se debe hacer en una cámara parlamentaria. Por un lado estaban los miembros de la oposición, ninguneados y pisoteados en todo momento por la presidenta Carme Forcadell que, una vez más, se olvidó de que su cargo es, y debe ser, neutral. Siempre. Por otro lado, estaban los miembros del Govern de Puigdemont y sus socios, que han pisado a fondo el acelerador de la desconexión de España sin importarles ni el reglamento, ni las normas democráticas ni la decencia política.

Discurso memorable y demoledor

En medio de todos, el discurso memorable y demoledor de Joan Coscubiela, portavoz de Catalunya Sí que es Pot, exlíder de Comisiones Obreras en Cataluña y partidario de un referendo de autodeterminación legal y con garantías. Un independentista que puso los puntos sobre las íes y dio un zarpazo a los que van de demócratas y realmente no lo son. Arrancó su discurso advirtiendo de que “estamos viviendo una situación francamente dramática en términos democráticos”…

Aquí, un resumen de sus mejores frases y el discurso íntegro:

“Estoy aquí porque mis padres me enseñaron a luchar por mis derechos. No quiero que mi hijo Daniel viva en un país donde la mayoría pueda tapar los derechos de los que no piensan como ella […] No se dan cuenta de la gravedad de lo que están haciendo aquí: es muy grave, es cogerle el gusto a la antidemocracia y al autoritarismo y a pisar los derechos de los parlamentarios […] Estoy dispuesto a partirme la cara para que ustedes voten sobre la independencia de Cataluña, pero no si pisan los derechos de los diputados”

La locura por celebrar como sea el referendo independentista ilegal del 1 de octubre ha sacado de sus casillas a la Generalitat, que sigue desoyendo lo que dice el Gobierno, el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General del Estado. Mientras escribo esto, leo que el Govern insta a los catalanes a que impriman ellos mismos en sus casas las papeletas… Esto, y tantas cosas, demuestra que el estado democrático en Cataluña ha pasado al estado del delirio.

Ningun mártir en la Diada

Rajoy, apoyado sin fisuras por el PSOE y Ciudadanos, está siendo inteligente manejando los tiempos del desafío catalán. No quiere que haya mártires de cara a la Diada que se celebra este lunes 11 de septiembre. Rajoy habló claro tras el último Consejo de Ministros extraordinario al advertirles que “no sigan por ese camino, no liquiden sus propias instituciones”, en clara referencia al artículo 155, el que anularía la propia Autonomía de Cataluña. Un último paso que no quiere dar porque podría arrastrar nefastas consecuencias. El otro inteligente de este culebrón está justo al lado de Puigdemont. En mi opinión el gran zorro del desafío catalán es Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya y vicepresidente de la Generalitat. Agazapado y callado, espera que Puigdemont se convierta pronto en cadáver político. Al president, secuestrado por la radicalidad de la CUP, como mucho le quedan tres semanas de “gloria” política, algo que casi todos sospechamos menos su coro de seguidores.

Catalanes estupefactos

Lo siento por muchos catalanes demócratas que esta semana se habrán quedado estupefactos con lo vivido y sufrido en el Parlament. Independientemente de estar a favor o no de la independencia de España –cada uno es libre de pensar lo que quiera– lo que es inadmisible es que un grupo de políticos mediocres falten al respeto a las normas democráticas, al protocolo parlamentario y a los millones de votantes que representan. En sólo 48 horas el movimiento independentista catalán ha perdido muchos puntos y muchos simpatizantes. La Diada del lunes así lo demostrará. Sus excesos y chulerías desprestigian de un plumazo su larguísimo y tortuoso camino hacia la desconexión con España. Su gran error: hacerlo a las bravas. Su gran contradicción: exigir democracia golpeando la democracia.

«Y qué, los otros también roban»

España, Política

«Y qué, los otros también roban»

Lo he vuelto a escuchar hoy: «Y qué, los otros también roban»… Lo terriblemente grave no es que haya una corrupción sistémica que desde hace tiempo desprestigia y canibaliza al Partido Popular, o que caraduras como Rodrigo Rato, Francisco Granados o Ignacio González se hayan enriquecido con dinero de todos bajo una aureola de impunidad y chulería insultante. No, porque más tarde que temprano la Justicia les pasará factura y saltarán del banquete al banquillo cuando menos lo esperan. Lo terriblemente grave es que infinidad de españoles sigan lanzando el «y qué, los otros también roban» y se queden tan panchos.

Sanísimo y oxigenante

No olvidemos que los políticos son servidores públicos a los que cedemos con nuestro voto la importante potestad de gestionar el dinero de todos de la mejor forma posible. Si alguien roba ese dinero nos roba a todos y mancha la credibilidad de su propio partido y sus votantes. Por eso nunca entenderé esa entrega forofa a cualquier partido, robe quien robe, como si los votantes le debiesen la vida. Meditar y cambiar de opinión es sanísimo y cambiar de voto cuando nos sintamos defraudados es muy oxigenante. No olvidemos que la democracia defiende la soberanía del pueblo y su derecho a elegir y controlar a sus gobernantes. Pues eso.

Trillo ha tardado 13 años en “dimitir”

España, Política

Trillo ha tardado 13 años en “dimitir”

Federico Trillo ha tardado 13 años en “dimitir” de algo como consecuencia del escándalo del Yak-42. Tuvo que ser un dictamen del Consejo de Estado, del que ahora quiere formar parte, el que arrojase algo de Justicia sobre una tragedia aérea que le costó la vida a 62 militares españoles el 26 de mayo del 2003. Un suceso plagado de chapuzas, mentiras, excusas y manipulaciones del que Trillo, exministro de Defensa, fue responsable directo. Una historia interminable de dolor que sigue viva mientras sus responsables políticos lucen corbata. Su renuncia hoy como embajador de Londres nos la quieren vender como algo ya previsto, pero todos sabemos cuál es el motivo. Se va con chulería, sin admitir culpa alguna y sin pedir perdón a las víctimas, dejando clara una bajeza moral impropia de un cristiano devoto como él. Una cobardía que le retrata.

“No era mi responsabilidad”

En junio del 2005 un excitado Federico Trillo aseguró en una Comisión de Defensa del Congreso que dos días después del accidente del Yak-42 presentó su dimisión al presidente Aznar, pero que éste la rechazó porque «no era mi responsabilidad dimitir, no era mi responsabilidad contratar, no era mi responsabilidad el traslado, no era mi responsabilidad nada, porque no tenía ninguna competencia en ese asunto»… Cuánta irresponsabilidad.

Menos mal que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Ahora sólo falta que el PP repare el daño causado, que la tragedia sea investigada a fondo, que este hombre no vuelva a ocupar un cargo público (no me lo creo) y que la dignidad sea devuelta a los familiares de las víctimas. Que así sea.

¿Nuevo partido de Aznar a la vista?

España, Política

¿Nuevo partido de Aznar a la vista?

2016-12-22-17_34_34-faes-fundacion-para-el-analisis-y-los-estudios-sociales-faes-presentationAhora que José María Aznar ha comunicado a Rajoy que renuncia a la presidencia de honor del Partido Popular, no es muy descabellado pensar que sobre su cabeza revolotee la idea de poner en marcha un nuevo partido político. En el Patronato de la FAES, que él preside, hay un equipo suficiente para montar un partido a la derecha del PP con bastantes ministrables en potencia y con una experiencia de sobra conocida. El tiempo y las ganas dirán si semejante elucubración verá la luz. Eso y que Aznar consiga la financiación y el apoyo mediático suficientes para lanzar una formación política que bastantes españoles de la derechona aplaudirían a rabiar. // Foto Efe

Palomitas preparadas

España, Política, PP, PSOE

Palomitas preparadas

Una vez fulminado y apartado el villano Pedro Sánchez, en una calculada operación de derribo desde sus propias filas, surge el incómodo ¿y ahora qué? en medio de un olorcillo mañanero a napalm en la sede del PSOE. Ya no está Sánchez, el mal de todos los males, posiblemente el político español más vapuleado, tras Adolfo Suárez. Ahora se abre una etapa inquietante en la política española para ver si el PSOE implosiona definitivamente, si renace fuerte de sus cenizas o si simplemente se arrodilla ante el PP con una abstención que la mayoría de sus votantes nunca aceptarían. Muchos en este país creyeron esa pantomima de que el derribo de Sánchez era fundamental para garantizar la unidad y gobernabilidad de España, pero la guerra civil desatada estos días en el PSOE y el bochornoso espectáculo de ayer en Ferraz confirmaron que todo fue una fraticida y rastrera lucha por el poder en el partido. Todos se equivocaron y todos acabarán pagando por ello.

Borreguismo, cinismo y conformismo

Palomitas preparadas para ver cómo Susana Díaz –la que descosió todo desde Andalucía y se presentó en Madrid como la costurera del Reino de España– maneja a la militancia, a los nuevos críticos, a los medios, a los votantes y a esa generación tapón cómodamente instalada en la cúpula socialista. Ahora le toca a la andaluza hacer política de verdad, mojarse, dar la cara, construir en lugar de destruir y lidiar con un PP tenaz y habilidoso que ya está lanzando globos sonda mediáticos. Rajoy pedirá a lo que queda del PSOE algo más que una simple abstención en su investidura y le exigirá unas condiciones que apuntalen sus próximos cuatro años de Gobierno. Si el nuevo socialismo no pasa por su aro, nos llevará directos a las (¿deseadas?) terceras elecciones. Todos sabemos que en esa tercera cita electoral del 2016 habría posible mayoría absoluta para el PP, el gran ganador desde la barrera, y un desplome sideral del PSOE, que acabaría echando de menos los 85 diputados actuales. Lo dicho: palomitas preparadas para asistir a este nuevo y apasionante episodio político, en un país que sigue instalado en el borreguismo, el cinismo y el conformismo con todo lo que le hacen, dicen o cuentan.