La Voz de Galicia
Premio Best of the Blogs 2006

Categoría: España

Palomitas preparadas

España, Política, PP, PSOE

Palomitas preparadas

Una vez fulminado y apartado el villano Pedro Sánchez, en una calculada operación de derribo desde sus propias filas, surge el incómodo ¿y ahora qué? en medio de un olorcillo mañanero a napalm en la sede del PSOE. Ya no está Sánchez, el mal de todos los males, posiblemente el político español más vapuleado, tras Adolfo Suárez. Ahora se abre una etapa inquietante en la política española para ver si el PSOE implosiona definitivamente, si renace fuerte de sus cenizas o si simplemente se arrodilla ante el PP con una abstención que la mayoría de sus votantes nunca aceptarían. Muchos en este país creyeron esa pantomima de que el derribo de Sánchez era fundamental para garantizar la unidad y gobernabilidad de España, pero la guerra civil desatada estos días en el PSOE y el bochornoso espectáculo de ayer en Ferraz confirmaron que todo fue una fraticida y rastrera lucha por el poder en el partido. Todos se equivocaron y todos acabarán pagando por ello.

Borreguismo, cinismo y conformismo

Palomitas preparadas para ver cómo Susana Díaz –la que descosió todo desde Andalucía y se presentó en Madrid como la costurera del Reino de España– maneja a la militancia, a los nuevos críticos, a los medios, a los votantes y a esa generación tapón cómodamente instalada en la cúpula socialista. Ahora le toca a la andaluza hacer política de verdad, mojarse, dar la cara, construir en lugar de destruir y lidiar con un PP tenaz y habilidoso que ya está lanzando globos sonda mediáticos. Rajoy pedirá a lo que queda del PSOE algo más que una simple abstención en su investidura y le exigirá unas condiciones que apuntalen sus próximos cuatro años de Gobierno. Si el nuevo socialismo no pasa por su aro, nos llevará directos a las (¿deseadas?) terceras elecciones. Todos sabemos que en esa tercera cita electoral del 2016 habría posible mayoría absoluta para el PP, el gran ganador desde la barrera, y un desplome sideral del PSOE, que acabaría echando de menos los 85 diputados actuales. Lo dicho: palomitas preparadas para asistir a este nuevo y apasionante episodio político, en un país que sigue instalado en el borreguismo, el cinismo y el conformismo con todo lo que le hacen, dicen o cuentan.

Un tercio de indecisos

España, Política

Un tercio de indecisos

Esta noche empieza la fiesta de la campaña electoral del 26-J. Fiesta para los políticos y sus comitivas, que el resto ya estamos más que hartos de tanto discurso vacuo, postureo mediático y sonrisa acartonada. El barómetro del CIS arroja hoy un importante dato del que apenas se habla: un tercio de los que van a votar (el 32,4% exactamente) no tienen decidido su voto a sólo 18 días de las elecciones. Repito: un tercio. Pasmado se queda uno con la cantidad de tertulianos y politólogos (surgen como setas) que ya están sacando inapelables conclusiones del CIS sin tener en cuenta que ese pelotón de indecisos son los que al final quitan y ponen gobiernos. Como siempre. Por eso queda mucho partido por jugar, mucha campaña que tragar y mucha marcha atrás, esa que siempre rasca escandalosamente y nos saca los colores cuando la engranamos mal.

Qué pereza otro centrifugado colectivo

España, Política, Qué país

Qué pereza otro centrifugado colectivo

¿Y ahora qué? Pues ahora nada. Mejor dicho, más de lo mismo y directos a unas elecciones el 26-J que apuntan a que todo se repita. Con esa mediocridad política, con esa política torticera que se rige por el ombliguismo y tumbar al contrario, con esos mismos candidatos que lo calculan todo por el interés personal, es probable que volvamos a marear la perdiz para volver al mismo sitio. No son todos, pero el daño que hacen esos presuntos gestores de la cosa pública es inmenso. Qué pereza otro centrifugado colectivo para que todo siga empapado de rencor y absurda arrogancia. No lo merecemos. Rotundamente no.

10%

España, Política

10%

El 10% de nuestros políticos son gente comprometida, honrada, educada, que sabe estar y que mira por el interés general. Gracias a ese 10% por luchar por el bien común, por dejarse la piel cada día por los que les votaron, por buscar soluciones y escapar de teatros y polémicas, por intentar ser coherentes en esa vasta selva en la que se ha convertido la política española. Un 10% que invita a pensar, por momentos, que no todo es mediocridad y espectáculo barriobajero.