Categoría: Entrevistas

Entrevista a Javier Errea

Comunicación, Entrevistas, Internet, Medios, Periodismo

Entrevista a Javier Errea

«El periodismo está muy por encima de tanto gurú, tanta moda… y de los propios periodistas»

El periodista y consultor Javier Errea presenta el 17 de diciembre su primer libro El diario o la vida en el que anuncia una «defensa a tiros de los periódicos y el periodismo». Su estreno editorial es una selección con las mejores entradas de los cinco años del blog Erreadas, reunidas en 300 páginas. Otra bitácora convertida en libro. Presidente del Capítulo Español de la Society for News Design (SND) y autor del diseño y rediseño de numerosas publicaciones europeas y americanas, por los que ha recibido gran cantidad de premios, habla claro en esta entrevista en La Huella Digital sobre el presente y el futuro del periodismo, una «función social imprescindible».

CVnz0_iUYAAihS6– Tu primer libro viene a confirmar que, no sólo no han muerto los blogs, sino que el periodismo está más vivo que nunca…
– No sabía que los blogs se habían muerto, o que se decía que habían muerto. ¿Sabes? Me hace gracia tanto pronóstico, sobre todo tanto pronóstico catastrofista. Que si los diarios impresos desaparecerán en 2020 o 2030 o lo que sea, que si los blogs ya no se llevan, que si el periodismo… Hay una necesidad frenética de estar a la última. De demostrar que estamos a la última, enterados. Y si no estás a la última estás muerto. No, ante este tipo de planteamientos me planto. El libro, modestamente, invita a muchos a plantarse de la misma forma. ¿Cómo va a estar muerto el periodismo? ¿A quién se le ha ocurrido semejante bobada? El periodismo está muy por encima de tanto gurú, tanta moda… y de los propios periodistas. Es una función social imprescindible que, de una u otra manera, no se va a dejar de practicar nunca.

– Se divaga mucho sobre el modelo de negocio de los diarios y apenas se debate sobre el modelo de contenidos. ¿Por qué?
– Porque lo difícil son los contenidos. Uno contrata consultores que te dicen cómo debe ser una sala de redacción. O que te rediseñan el periódico, impreso o digital. O que incluso proponen una estructura de secciones más o menos original. Pero los consultores rara vez se meten a trabajar en los contenidos porque los contenidos no responden a una receta ni a una fórmula mágica. Los contenidos, la manera de contar las historias, no es algo que pueda resolver un consultor en visita de médicos. Además, a los propietarios de los medios no les interesa el modelo de contenidos sino monetizar, como se dice ahora, lo que sea y a toda prisa. Hablar de contenidos es para ellos como hablar del sexo de los ángeles. Lo mismo que hablar de calidad. Sienten que es algo etéreo, inasible. Estúpido incluso de puro romántico. Y no se dan cuenta de que precisamente en los contenidos está la única oportunidad de rentabilidad y supervivencia a medio y largo plazo. Es cuestión de convicción: ¿te gusta o no te gusta este oficio? Si no te gusta, si no sientes pasión por él, vete a otra parte. Sobran mercadólogos y contadores (de euros), faltan contadores de historias.

– ¿Cuál es el principal defecto del periodismo actual?
– Creo que ya lo he adelantado en mi respuesta anterior. El principal defecto del periodismo actual es la falta de convicción, que es lo mismo que decir la falta de vocación. Corre por los pasillos de las redacciones una especie de frialdad que estremece. Los periodistas han dejado de ser el corazón de las empresas periodísticas; en el corazón de estas empresas, de los diarios, están ahora administradores, mercadólogos, ingenieros informáticos… Gente que no siente este oficio, a la que no le interesa un comino. Personas dispuestas a renunciar a lo más sagrado con tal de sacar un rendimiento inmediato. Nos falta radicalidad. El periodismo es radical o no es periodismo. También añadiría otro déficit, si me lo permites: la esquizofrenia. Se quiere llegar a todo y a más con los mismos o con menos recursos. Se quiere estar en misa y repicando. Se quiere dar la noticia el primero, dar la alerta en redes, escribir un adelanto para la web y, además, aportar valor añadido al día siguiente en la edición impresa. Así sólo salen engendros. La calidad es imposible con el modelo periodístico que se impone, o que nos quieren imponer.

– ¿Y la principal virtud?
– No lo sé. Lo digo con tristeza. Hay quien dice que las generaciones actuales están mucho mejor formadas que las anteriores. Yo lo dudo. Puede que técnicamente lo estén, pero es que el secreto de las cosas, el de la vida, casi nunca está en lo técnico. Es una mirada pesimista sobre el periodismo, lo reconozco, que además contradice mi proverbial optimismo. Porque siempre me he negado a aceptar los pronósticos, y no precisamente desde una mirada romántica ni ingenua.

– Ante los retos que vive la prensa actual ¿qué les aconsejarías a los grandes directivos de la prensa española?
– Que se olviden de la máquina de hacer billetes. Que se den cuenta de que este oficio nunca estuvo entre lo más rentables, salvo quizá durante la última época antes de la crisis. Que no van a volver a ganar nunca ese dineral. Que este oficio va de otra cosa. Y, desde luego, que se olviden de los aires de grandeza que los ha llevado, en muchos casos, a la ruina. Que vuelvan a buscar en el corazón verdadero del oficio y que confíen en los profesionales honestos y auténticos. Que sepan que por ahí hay espacio, oportunidades, tal vez las únicas. Que no hagan tanto caso a lo que se dice en los congresos de la WAN, que se olviden de varitas mágicas. Que no estén todo el día mirando a derecha e izquierda a ver qué hacen los demás. ¡Ah! Y que de una vez caigan en la cuenta de que Facebook y Google son el enemigo mortal, jamás un aliado. Siento vergüenza cuando veo a los directivos de grandes grupos echarse en brazos de estos gigantes tecnológicos y además ‘vender’ la idea de que los controlan.

– ¿Y a las plantillas de esos medios?
– Son colegas, me da cierto pudor… Preguntarse si de verdad es esto lo que quieren hacer, lo que les gusta. Y formarse, no acomodarse. Buscar la calle y a la gente siempre. Enamorarse de cada historia. Levantarse de la mesa. Salir al encuentro. Escuchar. Tener curiosidad. Luchar contra el escepticismo. Escribir como los ángeles. ¡Qué sé yo!

– En tu libro abogas por «una defensa a tiros de los periódicos y el periodismo». ¿Crees que esta sociedad hiperconectada realmente valora el buen periodismo?
– Estoy convencido. Esta sociedad está hiperconectada relativamente. Hiperconectada… ¿a qué? No, desde luego, a las historias que merecen la pena. Hiperconectada, pero a millones de tonterías que uno encuentra en YouTube y que comparte con los demás por WhatsApp o Facebook. Estamos hablando de periodismo, no de entretenimiento. No podemos pretender competir con YouTube y Facebook porque perderemos siempre, si lo único que nos interesa es el volumen de audiencia. El entretenimiento es otra cosa. Lo que es necesario, y estoy convencido de que esto se va a valorar cada vez más, es desenchufarse para adquirir cierto silencio y perspectiva. Desenchufarse, sí. Que no quiere decir aislarse ni retirarse al desierto y perderse del mundo. El periodismo sirve para entender y entenderse. Esto es así, no es una opinión. Es preciso desenmascarar a tanto charlatán y desmontar tanto mito tecnológico. Valerse de la tecnología, sí, pero para entender y entendernos. Ser imprescindibles sin complejos.

– Por último, ante tanta saturación de noticias, ¿qué dieta informativa aconsejas?
– Lo acabo de decir: desenchufarse. No estar obsesionados con ser los primeros en dar algo o en demostrar a los demás que hemos dado algo. Esta pasarela de vanidades en la que nos hemos montado es realmente bochornosa. Siento vergüenza ajena ante tanta falta de pudor. Estar enterado, estar informado, no significa estar enchufado 24 horas, siete días. Yo me considero una persona bien informada, pero procuro administrar mis tiempos. He renunciado a todo tipo de alertas en el móvil. No estoy en Twitter ni en Facebook: ¡es que no me hacen falta para nada! Hay quien me acusa de dinosaurio digital. No puedo sino sonreírme. ¡Que piensen lo que quieran!

Entrevista a Yoani Sánchez

Comunicación, Entrevistas, Internacional, Internet, Medios, Periodismo, Redes sociales

«Me falta cinismo para dedicarme a la política; lo mío es el periodismo»

Entrevista publicada ayer en La Voz de Galicia. Esta es nuestra conversación completa

4112b46b-3d3d-48a5-9a44-8c69e9ac2fffCarmina Escrigas

En plena gira mundial de 80 días por 16 países, la periodista y bloguera cubana Yoani Sánchez ha pasado el fin de semana en la isla de San Simón, en el corazón de la ría de Vigo, donde participó en la tercera edición del evento NEThinking. Azote constante del castrismo, Yoani se ha venido a Galicia a descansar y a reflexionar sobre la Red, los nuevos medios, las redes sociales y los espacios de libertad que tanto añora.

– ¿Qué sientes al volver a estar «aislada» en una isla tras tu salida de Cuba?
– Me acuerdo mucho de un poeta cubano, Virgilio Piñera, que dice: «la maldita circunstancia del agua por todas partes». Y en este caso la circunstancia del agua por todas partes es favorable. En Cuba a la cuestión de ser una isla se suma la desconexión, la falta de información, el control político… Allí me siento doblemente aislada, mientras que aquí siento que es una isla conectada, una isla donde estoy voluntariamente.

– ¿Qué destacarías de tu gira mundial? ¿Con qué vivencias te quedas?
– Me quedo con la Cuba que he encontrado fuera de Cuba. Me encontré con un joven en Nueva York con acento cubano. Era de New Jersey, de una tercera generación de cubanos y nacido en el exilio. Eso me parece impresionante, porque es todo lo contrario de lo me habían contado en la propaganda oficial.

– Has soportado críticas e insultos en numerosos actos durante las últimas semanas. En tuits tuyos consideras esos rechazos como un brindis a la pluralidad…
– Exactamente. Yo quiero eso también para mi país. Sueño con el día en el que en mi país toda figura pública pueda ser, de manera pacífica, cuestionada, criticada, puesta en la picota pública. Tengo claro que estoy viviendo un adelanto del futuro.

– ¿Por qué cinco años después de haberlo pedido te han dejado salir de Cuba? Por hartazgo hacia ti o porque no todo es tan negro como lo pintas?
– Cuando el Gobierno se vio obligado a hacer la reforma migratoria, que tenía un retraso de décadas, prácticamente se dio cuenta de que yo era el termómetro. Que si no me dejaban salir nadie iba a creer que era una verdadera reforma. Yo creo que ahora estarán arrepentidos. La apuesta era déjala salir para que se derrumbe en el camino y está sucediendo todo lo contrario.

– ¿Para cuándo un cubalibre con los tuyos en una Cuba libre?
– [Risas] Dicen que en el trago del cubalibre el cuba lo pone el ron y lo libre lo pone la coca-cola. Yo lo quiero más libre porque Cuba ya tengo. Soy cubana y tengo mi identidad muy clara. Sólo me falta la proporción de la libertad. Creo que ese cubalibre será pronto. Veo el envejecimiento de la generación histórica, el crecimiento de la sociedad civil, la tecnología actuando como un acelerante… Creo que estamos en un punto de inflexión.

– Háblame de ese proyecto de montar un periódico en Cuba a tu regreso. ¿Quiénes están detrás? ¿Quién lo financia?
– Quiénes están detrás… la eterna pregunta. Se trata de un periódico digital y lo que está detrás es el entusiasmo, el deseo de hacer y las ganas de contar. No necesita mucha financiación porque es un periódico que no va a imprimirse. Se trata de ocupar un espacio informativo que ahora mismo está vacío. Además en esta gira, después de cinco años de impedimento, estoy logrando finalmente acceder a alguno de mis premios periodisticos y el dinero que les acompaña. Voy a empezar ese periódico con lo que tengo, con lo mío.

– Te habrán provocado para entrar directamente en política. ¿Te ves como candidata en el futuro de algún partido en Cuba?
– No, para nada. Me falta cinismo para dedicarme a la política; lo mío es el periodismo. Lo tengo muy claro y soy muy testaruda. Ya me ha pasado en otros momentos de mi vida en los que la gente ha querido elegir por mí el destino y al final termino haciendo lo que quiero. Y lo que quiero es el periodismo.

– ¿Cómo valoras la victoria de Maduro en las elecciones de Venezuela? ¿Afecta ese resultado al futuro de Cuba?
– Creo que tuvo la peor de las victorias posibles, con un margen muy estrecho, con una gran duda de si fue fraude o fue real, con una Venezuela colapsada económicamente, con una inestabilidad social bastante agravada… Me da la impresión de que Maduro o concilia las fuerzas que hay dentro del país o no cubrirá todo su mandato. Sin lugar a dudas esto afectará al Gobierno de Cuba, que no es lo mismo que a Cuba. A Cuba le vendrá bien porque acelerará las reformas y obligará al Gobierno raulista a abrirse.

– Te has reunido en Madrid con todos los grupos parlamentarios menos con IU. ¿Qué ha pasado?
– La gente de Izquierda Unida no ha querido estar en esos encuentros programados hace tiempo. Ellos sabrán. Sería muy positivo que conociesen la otra visión de Cuba ajena a la versión oficial.

– ¿Cómo ha cambiado Internet tu día a día?
– Totalmente, a pesar de que Internet es una presencia escurridiza en mi vida. La gente piensa que estoy hiperconectada y lo que estoy es hiperingeniosa. Internet me ha hecho sentirme acompañada, que no estoy sola.

– A los que te acusan de excesivo exhibicionismo y demagogia a través de tu blog y tu cuenta de Twitter ¿qué les dirías?
– Para los que hacemos periodismo alternativo de activismo la visibilidad es una cruz que estamos obligados a portar como protección. Cada vez que cuento mis avatares diarios en realidad lo que estoy haciendo es creando mi paraguas protector. Mientras esté el aguacero del totalitarismo y de la represión no puedo cerrarlo. Después vendrán los tiempos de alejarse de las luces.

– ¿Qué sensaciones has tenido al entrar en Galicia?
– Ha sido la sensación de regresar a un territorio conocido. En Cuba las referencias a Galicia son constantes. Creo que todo cubano se siente casi más cerca de un gallego que de algún otro país latinoamericano.

– Has dicho muchas veces que añorabas estar en NEThinking desde la primera edición. ¿Por qué?
– Yo proyectaba, y lo estoy confirmando ahora, que NEThinking iba a lograr algo que me gusta mucho. Y es el hacerle un reto a mis neuronas. Eso me encanta porque creo que algo que nos está afectando mucho a los cubanos es que este ciclo de supervivencia no nos deja pensar metas más elevadas. Hace muchos años vi una película soviética donde había dos jóvenes y uno le decía al otro: ¿cuál es tu sueño? El otro le contestaba: mi sueño es tener un abrigo como el tuyo. El primero, que tenía más recursos, se quitó el abrigo y le dijo: toma, te lo regalo para que tengas sueños más elevados. La isla de San Simón y NEThinking me han ayudado a tener sueños más elevados.

– ¿Internet es una revolución silenciosa que acabará con los totalitarismos o todo eso es una utopía?
– No es una utopía. Es una realidad. No creo que los totalitarismos soporten el ácido corrosivo que significa la posibilidad de que sus ciudadanos accedan a la libertad informativa

– En unas semanas volverás a tu querida patria. ¿Cómo ves tu futuro?
– Me veo con muchos abrazos de mi familia en el aeropuerto, enfrentándome a una difamación mediática más fuerte. Pero bueno, estoy más que acostumbrada a eso. También me veo inaugurando un medio digital pronto, quedándome hasta altas horas de la madrugada terminando un artículo o perfilando un editorial. Ahí me veo.

– ¿Tu siguiente salida de Cuba, en caso de que se produzca, se podría titular «Regreso al futuro»?
– [Risas] Lo que me encantaría sería llevarme trozos de futuro a Cuba a ver si nos saltamos algunas etapas. Pero sí, se podría titular así. Soy una viajera en el tiempo, alguien que tiene la capacidad de trascender el momento que le ha tocado e imaginarse cómo puede ser el mañana.

Entrevista a Carmela Ríos

Entrevistas, Medios, Periodismo, Redes sociales, Twitter

«El 15-M era un “bombón” para un periodista y decidí contarlo en directo con mi móvil»

Carmela RíosSu bio en Twitter lo resume todo: Periodista de informativos en Cuatro, antes en CNN+ y Antena 3 TV (París). Autora del blog “Jugaba en el Betis” y curiosa de los nuevos soportes de información… Es Carmela Ríos, una periodista analógica hasta hace tres años que acaba de dar la campanada en el bando 3.0 al ganar el Premio Ortega y Gasset al mejor trabajo en periodismo digital por su amplia cobertura del 15-M en Madrid a través de Twitter. Un merecido premio a un trabajo periodístico a pie de calle, a golpe de móvil y con toda la pasión que se necesita para contar bien las cosas. Me cuenta que estos días está viviendo un verdadero «tsunami» personal que le desborda y apabulla por momentos. Le robo unos minutos para entrevistarla, para conocer mejor su huella digital:

– Enhorabuena por el Premio Ortega y Gasset. ¿Qué primera sensación has tenido al recibirlo?
– Me llamaron por teléfono para anunciar la decisión del jurado. Me emocioné. Lloré.

– ¿A quién le dedicas el premio?
– Pienso en los míos, en mi familia y también en cada uno de los amigos periodistas que me han enseñado tantas cosas, como Esther Vera, Enric González, Rafael Jorba o Antonio San José.

– ¿Desde cuándo estás en Twitter y por qué?
– Estoy en Twitter desde agosto del 2009. ¿Por qué? Porque es un soporte perfecto para un periodista: puedes contar noticias en muchos formatos, dialogar con los lectores, trabajar con fuentes informativas y un montón de cosas más que, sospecho, nos quedan por descubrir.

– ¿Lo de tuitear a pie de calle el 15-M fue algo premeditado o espontáneo? ¿Con qué medios técnicos contaste?
– Hay un poco de todo. En abril acudí a una primera manifestación de Juventud sin Futuro con la intención de echar un vistazo porque me interesan la evolución de los movimientos civiles, un fenómeno que viví de cerca en Francia, donde estuve trabajando como corresponsal. Aquella manifestación en la calle Atocha tuvo un gran eco porque acudió mucha gente. Las pancartas mostraban mensajes nuevos, de hartazgo ante la situación, de la necesidad de protestar. Eran textos frescos, fuertes que empecé a fotografiar con el móvil. Fue un punto de inflexión. Me dí cuenta de que el 15-M era un «bombón» para un periodista y decidí contarlo en directo con la ayuda de mi teléfono móvil. Era una Blackberry Bold 9700 (que tiene una cámara de fotos aceptable) y una conexión 3G. Esos fueron mis medios técnicos. Creo que fue el germen de lo que vendría después. Así que decidí seguir y contar en tiempo real con mi movilillo el desarrollo de aquel movimiento.

– ¿Alguna anécdota que te haya impactado de aquella experiencia?
– Me impresionó la seriedad con la que gente joven, a la que a menudo se dibuja como indolente y «litronera», organizaba el trabajo en el interior de la acampada en Sol.

– ¿Crees que se repetirá algo similar al movimiento 15-M?
– Creo que la semilla de la protesta civil en España está echada en buena tierra. Es un síntoma de madurez democrática e imagino que viviremos otros movimientos como ese.

– ¿Cómo administras tanto caudal informativo?
– Con criterio periodístico. Menos mal que esto me llegó con algunos años en el oficio; si no, no sé qué hubiera hecho.

– ¿Desde Twitter se puede dar un bombazo informativo?
– Por supuesto, es un soporte ideal para hacerlo por su capacidad para amplificar cualquier noticia. Esto lo saben ya los medios tradicionales que empiezan a adelantar sus exclusivas a través de Twitter.

– Cuando te invité por primera vez al encuentro #NeThinking en la isla gallega de San Simón te sorprendió que contásemos con una periodista analógica para hablar de la revolución digital que estamos viviendo. Decías que venías a aprender del resto y ahora parece que están cambiado los papeles ¿no?
– Nunca te agradeceré lo suficiente el haberme invitado, Nacho. Tú supiste detectar a través de Twitter que estaba inquieta, curiosa por saber y explorar este soporte para trabajar. Y me tendiste la mano para que hablara de ello en #NeThinking con un montón de sabios de Internet, personas humildes y generosas que hoy son amigos y que me han acompañado desde hace dos años.

– ¿Qué aprendiste de la isla? ¿Repetirás?
– No cabría en esta respuesta todo lo que he aprendido estos dos años en la isla. Y por supuesto que repetiré (si me invitas).

– Supongo que no te sumas a esa frase apocalíptica de que el periodismo ha muerto…
– Uno de los hashtags que utilizo en Twitter con frecuencia es #stopcenizos. Es perfecta para neutralizar ese tipo de afirmaciones. El periodismo no ha muerto, ha muerto quizás un modelo de negocio tal y como lo hemos conocido, pero el periodismo está vivo y es más necesario que nunca.

– ¿Cómo ves el futuro de nuestra profesión?
– Lleno de retos: monetizar (¿te suena?) en el caso de las empresas periodísticas, asumir los nuevos soportes y enseñar a las nuevas generaciones que las reglas del periodismo son las de siempre.

– ¿Qué debe aprender el periodismo de las redes sociales?
– Que murió la información unidireccional.

– ¿Y las redes sociales del periodismo?
– Que un usuario de una red social no es, necesariamente, un periodista en potencia.

Entrevista a José Luis Orihuela

Blogosfera, Comunicación, Entrevistas, Internet, Medios, Periodismo

Entrevista a José Luis Orihuela

«Internet democratiza la información»

Con una actividad profesional y académica en 23 países este profesor argentino (Córdoba, 1960) es uno de los gurús mundiales de la blogosfera, especialmente en el mundo hispano, donde miles de autores de blogs [páginas personales en Internet] siguen la pista de su bitácora eCuaderno. Desde la Universidad de Navarra José Luis Orihuela rastrea el mundo del ciberespacio y no duda en señalar que el futuro de la comunicación pasa por integrar los medios tradicionales con el potencial comunicativo de los medios digitales.

— ¿Desde cuándo su interés por el mundo de los blogs?
— ¿En 1988 estallaba en Estados Unidos el caso Lewinski por las revelaciones de una página personal [Drudge Report] muy próxima a lo que hoy se entiende como periodismo ciudadano. Comencé a conocer estos novedosos sitios web y su interactividad. Por ello en agosto del 2002 puse en marcha mi blog eCuaderno como una especie de laboratorio on line que me permite compartir las inquietudes de mis lectores y mis propios estudiantes. Es una manera de investigar y de hablar con autoridad acerca de lo que pasa en Internet.

— Es un seguimiento muy vivo y cambiante.
— Sin duda. Las cosas que yo estudio, cuando están en libros, ya están viejas. Mi biblioteca está viva ya que la está haciendo gente cada día y eso me parece apasionante.

— ¿Estamos ante una moda pasajera o realmente los blogs han calado en la sociedad?
— Han calado porque es un medio altamente adictivo. Desde gente profesional hasta estudiantes han abierto su propio blog descubriendo una cultura gracias al roce permanente. Es un medio con una altísima fidelización que genera una familiaridad entre los bloggers [autores de los blogs] sin que haya mediación personal o física.

— ¿Internet está perjudicando la comunicación, el tú a tú, entre las personas?
— No. Eso me parece un mito del discurso apocalíptico que tradicionalmente ha acompañado a las innovaciones tecnológicas. No es la tecnología la que nos aísla, sino la complejidad de la propia persona. Los casos patológicos de adicción a Internet tienen que ver más con problemas de índole personal.

— En el aspecto periodístico, ¿hacia dónde vamos con la imparable irrupción de los blogs en el panorama informativo?
— Es difícil saberlo. La fuerte entrada de Google comprando la firma Blogger trajo consigo la llegada de una masa adolescente al mundo blog cuya única ilusión era poner la foto de su gato. Eso se ha ido estabilizando con blogs autobiográficos sin repercusión alguna, que son un simple desahogo personal. La auténtica revolución son los blogs temáticos, entre los que están los periodísticos. Reportajes originales hay muy pocos y suelen aparecer en escena con catástrofes de la talla del 11-S, el 11-M, el tsunami asiático o el Katrina. En general hay mucha opinión basada en el discurso de los medios tradicionales.

— ¿Qué repercusiones está teniendo sobre los medios tradicionales?
— Hay un primer momento en el que los medios ignoran y desprecian a las bitácoras. Hay un segundo momento en el que empiezan a descubrirlas gracias a las crónicas de bloggers sobre la guerra de Irak. En ese instante empiezan a temer a los blogs porque perciben su auténtico poder.

— ¿Y qué descubren?
— Su rapidez, inmediatez, desinhibición, transparencia y su frescura informativa. El momento que vivimos ahora es el de canibalización, es decir, convertir a los columnistas de toda la vida en bloggers. Salvo alguna excepción, los medios tradicionales no han entendido por ahora la cultura blog. La aparición de la radio y la televisión hizo cambiar la forma de hacer los periódicos. Internet y los medios sociales no hacen desaparecer a los medios tradicionales, sino que los complementan. Por primera vez el periodismo profesional reconoce que pierde el protagonismo de la gestión del espacio público y sabe que tiene que compartirlo con «civiles». Gente sin intereses mediáticos que no duda en enlazar sus fuentes y escribe con plena libertad. Lo malo es que cuando algunos triunfan pierden la frescura originaria y adoptan perfiles claramente mediáticos. Lo estamos viendo en EE.UU.

— La blogosfera no para de crecer. ¿No será excesivo?
— Es trepidante. Se crea una media de 70.000 blogs diarios y la blogosfera se duplica cada cinco meses. Para evitar la saturación informativa hay que trabajar en una nueva generación de buscadores y agregadores inteligentes que nos lleven a la información que deseamos leer.

— Ya se asegura que son el quinto poder…
— Sin duda. Internet está democratizando la información y los medios sociales se están convirtiendo en un contrapeso frente al poder político y mediático.

— Ante esto, ¿qué deben hacer los medios impresos?
— Reinventarse. Las empresas informativas deben pensar en que su negocio no es imprimir papel, sino utilizar todo tipo de soportes para difundir su propia información. Deben huir de la torpeza de las rutinas y buscar la agilidad de los nuevos medios. En sus ediciones electrónicas los periódicos deben apostar por marcas, redacciones y productos de verdad distintos. Ahora mismo el horizonte de la comunicación está liderado por los linces, no por los mamuts.

— Se percibe un boom considerable de blogs periodísticos que se han multiplicado en los últimos años. ¿Son una válvula de escape?
— Sin duda. Los medios de comunicación no están creciendo al mismo ritmo que las numerosas facultades de comunicación. El hecho de que periodistas con talento encuentren vías para financiarse o expresarse en estos nanomedios compuestos por una persona que lo único que necesita es un ordenador y conectarse a la Red para hacer su trabajo periodístico me parece estupendo. De la misma forma que otro tipo de profesionales hagan un blogging desinteresado en el que no está mediatizado económicamente lo que está escribiendo.

— Los blogs son como ventanas de comunicación abiertas.
— Sí, y eso es estupendo para la gran cantidad de gente que está saliendo de las facultades de comunicación. Y también es magnífico para todo aquél que hace un blog por la razón más potente que hay para hacer algo: «porque me da la gana». En un mundo que está tan vendido a tantas cosas, que una persona haga algo de calidad porque le da la gana hacerlo, me parece maravilloso.

— A muchos en la blogosfera les ha causado sorpresa que un blog de ficción como el de Hernán Casciari [Más respeto, que soy tu madre] haya sido premiado como la mejor bitácora del mundo en el certamen The BOBs 2005.
— No me extraña. El blog que me citas demuestra la frescura y el potencial de este medio, que puede hacer grandes cosas en el terreno periodístico y paraperiodístico. Entender los blogs solamente bajo el patrón periodístico es un error. Tienen un alcance y una proyección indiscutible, pero son mucho más que esto. Son una herramienta poderosísima en la educación, en el entorno corporativo, en el institucional, en el márketing… Y son también un laboratorio de creación y experimentación para el arte, la fotografía, el humor y directamente para la ficción. Gente como Hernán Casciari con el talento tan excepcional, tan creativo y tan fresco es lógico que susciten recelos. Me parece que es un premio más que justificado.

— Además, no ha sido el único premiado. Bloggers desconocidos para nosotros han sido galardonados.
— Claro. Destaco el respaldo internacional que han tenido los bloggers chinos que están bajo esa amenaza permanente de censura con la declaración de repudio del jurado, del que formé parte.

— ¿Cree que con los blogs estamos ante una revolución silenciosa?
— A veces las palabras acabamos desgastándolas. Hay gente que cuando le hablas de la revolución de los blogs le salen sarpullidos. Mac Luhan, posiblemente el más citado, el menos leído y el peor entendido de los teóricos de la comunicación, entendía que uno de los efectos más importantes de un medio, lo que él llamaba el mensaje que no el contenido, es el impacto sociocultural que produce. Hay un impacto de la televisión que transforma nuestra sociedad, nuestra cultura, nuestro lenguaje, nuestro ocio, etc. Una de las cosas que confirman la identidad mediática, no periodística, de los blogs es que están provocando un cambio social y cultural que empieza a ser perceptible en fenómenos como las últimas elecciones en España. La opinión pública empieza a tener unas herramientas para gestionar al margen de los medios tradicionales sus propios intereses y prioridades. Entonces, ahí hay algo. El que no lo quiera ver es porque es necio o es tonto. No me refiero sólo a los blogs, sino a los medios sociales, a la tecnología puesta al servicio de la gente, para que se comunique, publique, coordine su trabajo, su ocio, su acción social. Se está produciendo algo en nuestra sociedad de un alcance que ahora mismo no podemos comprender.

— Ese temor o ignorancia siempre va paralelo a las innovaciones tecnológicas…
— Siempre. Por ejemplo en 1898 con la primera proyección de una película, en el sótano de un café de París, nadie podía concebir la repercusión sociocultural del cine como medio. Ahora estamos en la prehistoria de Internet, estamos alumbrando cosas que en el futuro se llamarán por otro nombre. Sí podemos hablar de revolución cuando nos referimos a la apropiación por parte de la gente de las herramientas de comunicación con alcance universal.

— ¿Es posible calibrar el impacto de los blogs y sus consecuencias?
— Si uno es capaz de calibrar el impacto de la imprenta en su época con lo que tenemos ahora mismo, que cualquier persona con conexión a Internet tiene una imprenta en su mano, entonces sí que podemos hablar de un cambio con respecto a la propia cultura y los medios anteriores. Insisto, los blogs no van a hacer desaparecer los medios tradicionales, pero les van a obligar a cambiar.

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Publico esta entrevista hoy en La Voz de Galicia. Se hacen eco Periodista Digital, eCuaderno, Escolar.net, Microsiervos, Bitácoras.com, Nativos Digitales, Deakialli, Chão de papel, Isabelserrano.net, Blogpocket, Libro de notas, Diario ficción, Maneras de vivir, Bloc de periodista y Redes Sociales. Gracias a todos.