Categoría: Blogosfera

Mudar de piel

Blogosfera, La Huella Digital

En unas horas este blog empezará a mudar de piel. Será a fuego lento y se hará visible en unos días. Por cuarta vez en sus 11 años de vida cambiará su diseño hacia una estética más elegante, limpia, legible y tranquila. Siempre comento que leo blogs para relajarme de la inmediatez y el frenesí informativo. Y es cierto. Escapo a curiosear blogs cuando quiero desconectar del asfixiante tiempo real. La blogosfera me ha abierto infinidad de puertas interneteras y se lo debo todo. Puse en marcha el blog en el 2005 para no oxidarme en esto de escribir y con el paso del tiempo me he dado cuenta de que lo necesito mucho más de lo que imaginaba. Quizá para soltar lastre, quizá como desahogo mental, quizá como hobby… qué más da. Lo importante es que lo disfruto, traza mi huella digital, me hace pensar y me llena anímicamente. Suficiente ¿no?

Espero que me/os guste el cambio y gracias de corazón a los que habéis llegado conmigo hasta aquí.

Mi primer post hablado

Blogosfera, La Huella Digital, Post hablado

Lo que estás leyendo no lo estoy tecleando. Estoy hablando directamente al móvil. Sin tocar el teclado. Estoy usando la función del micrófono en mi iPhone en la aplicación de WordPress y veo cómo se colocan las palabras en este post. No es ciencia-ficción, es la realidad digital y virtual que nos ha tocado vivir. Lo que parecía impensable hace unos años es factible ahora. El poder redactar un post sin tocar un teclado. Repetiré esta experiencia de escribir hablando. Y casi seguro que lo haga cuando tenga ganas de soltar lastre sin detenerme mucho en cómo lo voy a escribir o en cómo lo voy a enfocar. Intuyo que el sistema ha escrito alguna errata que corregiré manualmente, pero os aseguro que todo este texto está siendo hablado. Algo impensable hace casi 11 años cuando puse en marcha este blog. Bienvenida sea esta tecnología que facilita las cosas y aporta la frescura del lenguaje directo. Cambio y corto.

Los viejos blogueros nunca mueren

Blogosfera, La Huella Digital, Reflexionando

como-crear-un-blog-tituloEn pleno desorden y desconexión vacacional acabo de encender el ordenador y me he llevado una grata sorpresa al entrar a curiosear en este blog: había una lista de comentarios pendientes de moderación y a la espera de ser publicados, algunos de ellos con fuerte carga emocional y escritos desde el corazón. El mismo día en el que me planteaba escribir un post sobre si merecía la pena seguir escribiendo aquí (ahora que todo el mundo ha olvidado los blogs y bloguea a destajo en redes sociales) me encuentro de lleno con la mejor respuesta, la vuestra. Tras más de 10 años con La Huella Digital a cuestas, no os podéis imaginar la alegría que me han dado ese puñado de comentarios. En los últimos meses reinaba aquí el silencio. La interactividad era nula. Quizá culpa mía por no teclear temas adecuados, quizá culpa del exceso de información que todos estamos soportando… Lo cierto es que vuestras opiniones son vitaminas para el blog. Las necesitaba. Por todo esto, y por una opinión muy positiva que me lanzaron personalmente el pasado viernes con respecto a esta bitácora, me he decidido a hacer ya varias cosas:

  • Abrir por completo los comentarios. Un blog sin la frescura y la inmediatez de los comentarios no es un blog.
  • Publicar varios posts a la semana. Entre tanta red social que atender como community manager de La Voz de Galicia, ya encontraré huecos.
  • No autocensurarme tanto. Fuera miedos a escribir lo que pienso. Eso lo frena absolutamente todo.
  • Abrir ventanas y recuperar el enlace a multitud de sitios web. El link es lo que da realmente sentido a Internet, no los “me gustas” o los retuits o los +1.
  • Encargar un rediseño Responsive del blog para que se pueda leer bien en ordenador, tablets y smartphones. Mejor renovarse que morir sin haberlo intentado.

Gracias por elegirme. Los viejos blogueros nunca mueren.

La Huella Digital cumple 10 años

Blogosfera, La Huella Digital

Este blog suma hoy 10 años de vida, 4.623 entradas publicadas y 13.179 comentarios. Aunque mi primer post lo escribí aquí hace ya un decenio, cuando había auténtica pasión y entrega por los blogs, tengo la sensación de que lo redacté hace un par de años:

4 de enero del 2005. Arranco este blog completamente desnudo de contenidos y con el vacío absoluto de audiencia. Me escribo a mí mismo por una necesidad imperiosa de contar cosas, de aprender de la blogosfera y de aportar mi grano de arena a este desierto de palabras. Lo llamo La Huella Digital porque quiero seguir la apasionante huella del ciberespacio, de la actualidad y de su reina madre, el periodismo, tan prostituido en estos tiempos. No sé dónde me meto, pero tengo claro que me hace falta y me apasiona empezar desde cero. Prometo ser conciso, ser claro como el agua, ser perseverante y hacer un zum a lo que, en mi opinión, realmente se mueve. Si fallo sólo lo sabré yo. Al menos, por ahora.

Puse en marcha esta bitácora cuando no existía ni Facebook, ni Twitter, ni YouTube, etc. Cuando en la plataforma Blogger no se podían incrustar imágenes, en una etapa prehistórica de Internet que fue fabulosa y muy ilusionante. Sin duda el tiempo vuela y le debo mucho a La Huella Digital, que me dio la primera gran sorpresa en el 2006. Diez años después, las cosas interneteras han evolucionado mucho. La gente bloguea y se relaciona desde las redes sociales, uno de los epicentros comunicativos y mediáticos. La Huella Digital sigue adelante, con los mismos principios e inquietudes y con lo que me quede de perseverancia. Espero escribir un post para conmemorar su 20 cumpleaños. Porque lo merece y porque de vez en cuando me apetece teclear por aquí. Saludos a todos los que me apoyaron tantas veces y a esa inmensa mayoría que lee pero no comenta. Gracias de corazón.

Arranca el Año XI…

Adiós Medium: vuelvo al blog

Blogosfera, Comunicación, Internet, Redes sociales

Adiós Medium: vuelvo al blog

Lo que escribí en las últimas semanas en Medium fue un buen experimento. Una nueva y agradable experiencia digital. Muy interesante y fructificante. Por su estética, su tipografía y su apuesta por que la gente escriba y se despreocupe de otras cosas. Fantástico. Pero vuelvo al blog. Por varias razones:

  • Aquí se etiquetan los post publicados. Allí no.
  • Aquí hay comentarios. Allí no.
  • Aquí se pueden incrustar vídeos o música. Allí no.
  • Aquí se puede redactar un post desde el móvil (como en este caso). Allí aún no.
  • Aquí todo está ordenado y archivado. Allí, de aquella manera.
  • Aquí un buscador interno. Allí no.

Estas carencias son extrapolables a las redes sociales. Desde la alocada (y necesaria) inmediatez de Twitter o los extraños altibajos de Google+ pasando por ese sempiterno Facebook en el que nada se archiva y todo viaja a la velocidad de la luz, pero hacia abajo, hacia un timeline cargado de olvidos bajo un algoritmo caprichoso que enseña lo publicado cuando le apetece.

Por eso me quedo aquí en el blog. En mi ordenada casa digital, en la que nada falta y que en menos de dos meses cumplirá 10 años. Motivos suficientes. ¿Y Medium? Como hasta ahora: como válvula de escape muy personal.

Un blog rabudo hecho libro

Blogosfera, Con humor, Mundo real, Salud

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Ya tengo en mis manos el libro de Nacho Mirás El mejor peor momento de mi vida, un blog rabudo hecho libro en el que este tocayo y compañero de La Voz de Galicia narra una historia de superación y supervivencia sobre un pronóstico malo maloso: un tumor cerebral. Casi nada. Con una retranca y una forma de escribir envidiables, Nacho se pone cada noche su uniforme de periodista de mil batallas humanas y consigue que www.rabudo.com ubique en el mismo texto la dureza y el desgarre del maldito cáncer con la sinfonía de unas buenas risas. Tecleado con nocturnidad y pleitesía, @rabudo1 nos hace respirar hondo, reflexionar sobre las pequeñas cosas, repensar nuestro presente. Como escribe Manuel Jabois en el prólogo, Nacho «es un buen tipo, sin más» que en una lección vital insólita narra en primera persona con humor y ternura, con pasión y pánico a la vez, una mala jugada del destino, el mejor peor momento de su vida.

PD: Todos a comprarlo, a leerlo y a promocionarlo, que la primera edición ya la ventilamos rápido la legión de amigos que Nacho se trabaja a diario.