Archivo: Dic 2012

Basta ya con tanta crispación

Crisis, Mundo real, Reflexionando

Soportamos y masticamos demasiada crispación. En la calle, en casa, en el trabajo, en la carretera, en los telediarios o diarios, incluso en esos pequeños ratos donde sólo debía haber ocio y disfrute. El otro día una compañera de trabajo recién llegada de Perú me contaba que al pisar el aeropuerto de Barajas se dio cuenta que de golpe dejaba atrás el calor y las sonrisas por las caras largas de España y alrededores. Pasó de la despreocupación a la combustión. No nos merecemos nada de lo que está pasando, como tampoco nos merecemos enfadarnos por todo a todas horas, explotar por memeces y guardar rencores en lugar de carcajadas. Merecemos más; y más es aparcar de vez en cuando la mala leche reinante. Al menos en el apartado personal. Es fácil escribirlo, lo sé, pero más fácil es dedicar cinco minutos a reflexionar que no todo es blanco o negro, que no todo es acelerar o criticar, que la vida está llena de matices, colores, buenas intenciones y buena gente. Busquemos esos pequeños paraísos que brindan las pequeñas cosas. Y de paso huyamos de rutinas, que bastante programadas y teledirigidas tenemos nuestras vidas.

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