Archivo: Jul 2012

Un otoño muy caliente sin el ríase la gente

Crisis, España, Mundo real

En unas horas desconecto del tiempo real y de la tensión informativa con esta insistente imagen aún grabada en el cerebro. Una cuerda a punto de romperse que simboliza un temor, un escalofrío colectivo, un nefasto presagio. Temor a un estallido social en España, a más dosis de desmadre económico, a un otoño muy caliente sin el ríase la gente. Ojalá me equivoque y esa imagen se difumine, se autodestruya. Ojalá los que tengan que hacer den un golpe en la mesa y pasen de las palabras a los hechos. Cuanto antes. Durante tres semanas de vacaciones intentaré olvidar esa tensa cuerda, confiando en que a la vuelta al menos permanezca ese «hilillo».

Salud.

“No han sido los ciudadanos los que han creado la burbuja inmobiliaria ni los precios astronómicos”

Crisis, Economía, España

Recomiendo leer y reflexionar sobre estas 10 cosas que no se cree Enric González:

[…] 4. Nuestros jóvenes están muy bien preparados. Pues no. Los jóvenes españoles están, en general, muy bien titulados, pero los bien preparados son, en porcentaje, pocos más de los de siempre. La masificación universitaria y la falta de empleo han generado una insólita proliferación de posgraduados sin expectativas y una fatigosa abundancia de idiotas con máster. Faltan técnicos medios, falta espíritu emprendedor y faltan oportunidades.

5. Trabajamos poco. Cualquiera que haya vivido en España y en otros países sabe que, en comparación con bastantes de nuestros vecinos, los españoles trabajan y trabajan razonablemente bien. Otra cosa es la organización del trabajo. También es otra cosa lo poco que se incentiva el trabajo: a la sombra de un tentativo Estado del Bienestar se ha formado una espesa maleza disuasoria de subsidios e impuestos, y la llamada “cultura del pelotazo” (recuerden aquello que dijo Carlos Solchaga, ministro socialista, sobre lo fácil que era hacerse rico en España) ha hecho pensar que trabajar es de tontos.

6. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Veamos. Las familias españolas deben unos 80.000 millones de euros y la suma se reduce cada mes. Si dividimos los 80.000 millones por diez millones de familias, o por cinco millones, sale un endeudamiento medio muy discreto. El gran problema son las hipotecas, pero no han sido los ciudadanos los que han creado la burbuja inmobiliaria ni los precios astronómicos de los pisos. Tampoco son culpables los ciudadanos de que el mercado de vivienda en alquiler sea raquítico. Las empresas españolas deben aproximadamente el doble que las familias, y el grueso de esa deuda corresponde a los grupos de mayor tamaño: Telefónica, superconstructoras, etcétera. O sea, que no. Los trabajadores hemos vivido según se podía vivir por las rentas y el crédito disponibles… [+] Jot Down

Aquí nadie tiene culpa de nada

Crisis, Economía, España, Policrispación, Qué país

La crisis de la avaricia está entrando en una interesante fase: los megagestores empiezan a rendir cuentas ante los micrófonos del Congreso y -como expertos que son en escurrir siempre el bulto- echan balones fuera. Es más, aplican eso de «yo no tuve la culpa, pregúntele a mis antecesores», dejando claro que ellos estaban allí para cobrar dabondo calentando simplemente el asiento. Desde Gayoso, hasta Rato, pasando por Elena Salgado, aquí nadie tiene culpa de nada. Que la crisis financiera española que estamos pagando con el sobreesfuerzo de todos vino por generación espontánea, vamos hombre. Nos cabreamos hoy con esto y nos cabrearemos mucho más en los próximos días. Muy insultante el comprobar cómo estos pájaros y pájaras de altos vuelos destripan al contrario con un cero de autocrítica que ya no sorprende a nadie. La cosa estallará cuando alguno de los que se sientan señalados empiece a hablar más que claro, por aquello de limpiar como sea su nombre. Atentos pues, que hay carroña para rato.

Que la luz al final del túnel no sea fuego

Crisis, España, Mundo real, Solidaridad

Con gran tristeza me entero de que un amigo está pidiendo a Cáritas comida para su familia. Su más que rebajado sueldo ya no llega para mantener dignamente a sus tres hijos. La macroeconomía y los especuladores encorbatados está arrasando con la simple supervivencia en millones de hogares españoles, que se las ven y las desean para comer a diario. Este post no es demagogia, es realismo puro y duro fruto del inmovilismo de nuestros [des]gobiernos, que se rigieron hasta el último minuto por objetivos electoralistas en lugar del interés general. Este post es otro grito contra una crisis de la avaricia que se está cargando directamente la clase media, la que hasta ahora consumía. El estado de bienestar en muy poco tiempo ha degenerado en estado de malestar. El pato de los excesos de pésimos (y forrados) gestores lo están pagando las personas más trabajadoras y nobles, las que no tienen nada que ver con primas de riesgo, bonos de deuda o «stock options». Pero sobre todo pagan el pato sus hijos, cuyo futuro es negro carbón, que rima con desolación. Cómo duele escribirlo. Ojalá que cuando llegue la luz al final del túnel no sea fuego. Ojalá que mi amigo, como tanta gente, nunca nunca tenga que llegar a esto:

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Adiós cielo gris

Mundo real

Diez días por delante para desconectar. Otros 10 días casi off line (que me conozco) para teclear el mundo real. Escapada hacia el sur, aunque llueva, que ya cansa eso de mojarse tanto. Adiós cielo gris, adiós plomizos, adiós cenizos, adiós rutina, adiós prima, adiós tiempo real.

Volveré.

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Paradise – Bruce Springsteen