Por lo que he escuchado, debo de ser de los pocos viajeros-turistas a los que les gusta la caotica Delhi.
Quizas sea por el mejor anfitrion inimaginable, Anton. O por la excelente cocinera que es Gabi. O por que entre los dos me hacen sentir como en casa. O quizas por que despues de el viaje a traves de Pakistan necesitaba una Buena ducha y muchos mimos…
En cualquier caso me reafirmo en que si, me gusta Delhi.
Conducir por estas carreteras llenas de animales (incluidos nosotros humanos) puede llegar a ser hasta divertido siempre y cuando no te coja la noche.
Y que decir de la esquizofrenica Old Delhi con su Red Fort y su Yama Masid. Todo un espectaculo que sin duda no puede agradar a todos. Demasiada gente , ruido, trafico, olor y mierda en calles demasiado estrechas.
A mi megusto.
Pajargan, el barrio de los mochileros, no tiene absolutamente nada. Un lugar de encuentro y un punto de partida, tan solo eso.
La Puerta de India y la Casa del Presidente, una graciosa copia de los Campos Eliseos de Paris. El unico lugar en Delhi que no es India. El unico lugar en Delhi con cesped cuidado y limpio. Y el unico lugar aqui medio organizado.
Una visita rapida para mi fue mas que suficiente.
Ahora despues de decirle adios a Sareh,me voy al norte.
Ella a Goa y yo a los Himalaya. Al frio.
Por primera vez en todo el viaje dejo aparcado a Naranjito. Necesito unas vacaciones.
Mi primera valoracion de India, notable alto y subiendo.
P.D.: El ordenador con las fotografias de estos dias en Delhi murio sin previo aviso llevandose todas sus posesiones a la tumba.
Las fotografias aqui mostradas son las unicas supervivientes de dicha catastrofe.




