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Entradas etiquetadas como ‘Xacobeo’

La herencia musical del Xacobeo empieza a tambalearse

Viernes, Diciembre 9th, 2011

La crisis económica empieza a hacer trizas el renovador mapa musical que se estableció en Galicia en el 2010 con el Xacobeo. Se buscaban entonces eventos proporcionados a la realidad gallega y que tuviesen continuidad en el tiempo. Sin embargo, antes de cumplirse dos años de aquello llegan las malas noticias. Una de sus apuestas más fuertes, el Sónar Galicia, se viene abajo y surgen dudas razonables respecto otros festivales. Hoy en La Voz radiografiamos la situación:

La herencia musical del Xacobeo se resiente a causa de la crisis

Análisis: Un giro moderno que deja muchas dudas

*ACTUALIZACIÓN: La Xunta busca un evento que supla el vacío de la cancelación

Una nueva lección de grandeza

Martes, Septiembre 14th, 2010

Leonard Cohen
Ourense, Pabellón Paco Paz
12 septiembre 2010

leonard-cohen-ourense El mejor concierto del año en Galicia permanecía escondido. Arrinconado a un lado, oculto tras los Sonar, MTV Day o Xacobeo 10, el pase ourensano de Leonard Cohen parecía una cita menor. Sin repercusión mediática, sin aura de recital histórico, sin ese magnetismo de no-te-lo-puedes-perder-por-nada-del-mundo que convierte ciertos directos en acontecimientos sociales. Todo porque el año pasado el canadiense ya había tocado en Vigo con un concierto condenado a repetirse. La cruz ya se había marcado en la casilla. Estaba visto. Ya se había cumplido con Cohen.

Y, efectivamente, salvando alguna variación, lo que ofreció el artista en Ourense el domingo fue el mismo recital. Las mismas canciones, la misma puesta en escena, los mismos gestos, la misma complicidad… y también la misma magia. O más aún, concentrada en 3.900 personas totalmente entregadas desde los primeros segundos de Dance Me To The End Of Love. La pieza con la que abrió la noche dejó clara para los debutantes y los que repetían una cosa: estaban ante un mito capaz de demostrar con un puñado de canciones la diferencia entre lo bueno y lo sublime.

Sonaron las previstas en la primera parte. Ain’t Not Cure For Love, Everybody Knows, Chelsea Hotel n.º 2… Todo según el guión, con la excepcional interpretación de Cohen respaldado por una banda magnífica y un sonido perfecto. Tal y como ocurrió en Vigo, las coristas brillaron con luz propia y, clásico a clásico, mecieron al público en un placentero vaivén, de esos que convierten la sonrisa tonta en el común denominador de la platea.

Tras el descanso, todo fue a más. Inaugurada la segunda parte con un Tower Of Song, en la que Cohen se estrenó como teclista, las flechas se lanzaron directas al corazón de la audiencia. Suzanne, Sisters Of Mercy, Feels So Good entre palmas, The Partisan y un momento que derivó en puro delirio: Take This Waltz con un mano a mano vocal entre Cohen y las hermanas Webb.

Tres bises después, cuando la actuación ya superaba la dos horas y media, al público exhausto le dolían las manos de tanto aplaudir. Y en el ambiente flotaba una sensación parecida a la de ver la Capilla Sixtina por segunda vez. Igual de impresionante. Igual de subyugante. Igual de grandiosa. Sí, como lo de Cohen el domingo, el mejor concierto del año en Galicia. Igual que en el 2009. Y, no lo duden, también lo será si en el 2011 alguien tiene la feliz idea de traerlo de nuevo.

Foto: Miguel Villar

La celebración colectiva de la grandeza de la música pop

Martes, Septiembre 7th, 2010

(Entrevista con el grupo concedida a La Voz aquí)

Arcade Fire, MTV Day,
Santiago, Monte do Gozo
5-9-2010

arcade-fire-guay
Como ocurrió en el Xacobeo 10 con Muse, el domingo era el día de Arcade Fire. Se le llamó MTV Day, pero en los corazones de la audiencia se rebautizó como Arcade Fire Day. ¿El resto? Meros personajes secundarios de su película. Algunos merecidos —el insufrible Johan, por ejemplo—, otros no tanto —unos muy dignos Echo & The Bunnymen revisando un repertorio impecable—, pero la realidad es la realidad. Y esta indicaba que la inmensa mayoría de las 15.000 personas que se desplazaron hasta el Monte do Gozo lo habían hecho con un único fin: ver en directo a la mejor banda de la década pasada.

No defraudaron. O casi. Los dos fantasmas que flotaban en el ambiente se disiparon sobre el terreno. Primero, no hubo ni caos, ni avalanchas, ni ninguna de esas desgracias que se llegaron a predecir. Y segundo, el grupo desechó la idea de tocar solo temas de The Suburbs, el último álbum, y se plantó en Santiago con un completo grandes éxitos diseñado a la medida del un público que, totalmente, entregado de antemano, los recibió con los coros de Wake Up.

Pronto dejaron claro que venían a morir. Tras arrancar con Ready To Star, invocaron pronto y sin contemplaciones a Neighborhood #2 (Laika) y No Cars Go. Todo en su mano para arrollar, pero, de pronto, surgió un problema inexplicable. Y ahí llega el casi. En zonas concretas del recinto —por ejemplo, el foso justo delante de la mesa de sonido—, el público suspirada por más volumen. Todo ello mientras que en los laterales o en la grada se recibía la potencia suficiente. Luego, la mezcla en esa parte inicial del concierto tapaba instrumentos —¿alguien escuchaba las cuerdas? ¿y el xilófono?—. Pero lo peor, lo que parecía irremediable, estaba en otro lado: No Cars Go evidenció que algunos temas no lograban la tensión que exigía el guión y hacía temer lo peor: que las visitas al pasado se hiciesen desganadas y de manera rutinaria.

Afortunadamente, todo se fue resolviendo sobre la marcha y, únicamente, la inmensa Intervention dio muestras de flaqueza con una revisión plácida que no hizo sino empequeñecerla. Justo después de ella, Crown Of Love ponía todo en su sitio y, acompañada de una mejora en el sonido, hizo rodar, ya de verdad, la noria de la ensoñación. A partir de ahí, cada cual tuvo que abrir su caja de suspiros particular y dejarse llevar por los encantos de una banda que se reafirmó como la mezcla perfecta entre grandiosidad e  intimismo, oscuridad y luz. Neighborhood #1 hizo que Santiago trotase, eufórico y al unísono, en busca de un mismo destino: ese placer turbador, que eleva el alma y ensancha el espíritu.

Sí, hablamos de la grandeza de la música pop en todo su esplendor, sin cinismo ni cartón piedra, eso en lo que Arcade Fire nos han hecho creer cuando algunos ya estaban dispuestos a no creer en nada. Como una fuerza viva y arrolladora Neighborhood #3 se entregó al paroxismo y, al fundirse con la inmensa Rebelion (Lies), creó posiblemente los diez minutos más intensos que se hayan podido ver en vivo en Galicia este año. Todo ello antes de despedirse, volver, recuperar Keep The Car Running y terminar tal y como empezó la audiencia: celebrando con Wake Up el habernos conocido. Nosotros a ellos y ellos a nosotros. Todo fundidos en un abrazo que decía !Ooo, oooooo, oooooo, ooooo!. Exactamente esto que se puede ver en este vídeo.
 
Imagen de previsualización de YouTube

Y aquí un adelanto de la grabación del concierto que MTV va a emitir el próximo 18 de septiembre coincidiendo con su debut en TDT

Arcade Fire, el fuego y la gloria que llega desde Montreal

Viernes, Septiembre 3rd, 2010

arcadefireafr

El mundo pop gallego sufrió una sacudida el 5 de julio. Ese fue el día en el que el Xacobeo confirmó que Arcade Fire iba a actuar en Santiago. Hasta entonces se habían sucedido muchos rumores. Que si Vampire Weekend, que si Thom Yorke, que si Paul McCartney. Los canadienses Arcade Fire también figuraban en las quinielas. Pero algo presagiaba que existía más ilusión que otra cosa, que al final el debut gallego de los autores de Funeral no iba a ir mas allá de un deseo pendiente de volatilizarse frente a la realidad. Por ello, cuando en rueda de prensa se confirmó que iban a coronar el MTV Day la particular escala de Ritcher de los aficionados apuntó hacia el infinito.

Allí, en la comparecencia, pudo sonar como un nombre más, de esos que se pierden en las notas de agencias y que los políticos repiten mecánicamente sin especial emoción, suspirando quizá por unos Rolling Stones. Pero en cuando se difundió la noticia, los Facebook, Tuenti, Twitter y demás artilugios de comunicación moderna estallaron en una suerte de abrazo colectivo. Aún no sabíamos si la selección ganaría el mundial, pero sí que Arcade Fire iban a tocar en Galicia.

Sin remilgos: el próximo domingo actuará en Santiago la mejor banda de pop surgida en los últimos diez años. Porque Arcade Fire no solo posee tres discos soberbios, una excelencia en vivo y cientos de formaciones en todo el mundo siguiendo sus pasos. Además, los canadienses son ya todo un símbolo. Suponen ese asidero sólido y real al que se pueden agarrar muchos de los desencantados que buscan a los REM, los Smiths o los The Cure de esta era. La banda creada por Win Butler y Régine Chassagne juega en esa división, la de los históricos. En la barra libre musical de Internet, en la que los referentes claros escasean y donde se eleva a la categoría de mitos a bandas como Interpol, Kasabian o Bloc Party que en los ochenta serían claros segundones, ellos se erigieron en verdaderos héroes. Tal y como le ocurrió a Belle & Sebastian en los noventa, el boca a boca los convirtió en el grupo-bandera de la década sin nombre.

Todo empezó con Funeral, su disco de debut. Editado en el 2004 en Merge, uno de los sellos indie americanos de mayor prestigio, el septeto de Montreal lograba con él engatusar a toda una generación desbordando calidad, emoción e intensidad. Como si el minuto dos tuviera que ser obligatoriamente mejor que el uno, cada tema de ese álbum supone un particular y glorioso tour de force en pos de afectar al oyente hasta dejarlo totalmente k.o. La crítica se embarulló, buscándoles conexiones con el entonces pujante revival post-punk, pero lo suyo tenía mucho más que ver con una especie de mezcladillo entre la Tamla Motown, los Dexys Midnight Runners del Too Rye Ay, el David Bowie más teatral, el Bruce Springsteen épico y el toque oscuro-pero-a-la-vez-grandioso de bandas como The Cure, Echo & The Bunnymen y —sí, también— U2. Todo ello con una máxima: crear las mejores canciones posibles del arranque de siglo.

Lo lograron. No solo enamoraron a David Bowie, Bono o David Byrne, sino que Wake Up, Rebelion (Lies) o Neighborhood #1 fueron auténticos incendios de vida en el corazón de sus fans convertidos en uno solo en cada uno de sus directos. Ahí, entre versos como «La gente dice que tus sueños serán lo único que te salven / Ven, en sueños cariño, podemos vivir al límite» brotó todo el potencial de una formación que, de festival en festival, devolvió la fe en los poderes terapéuticos de la música pop. La euforia y la plenitud que generaban en el oyente carecían de rival entre sus contemporáneos.

Neon Bible, su segundo álbum de 2007, obligó a renovar la batería de piropos. Dando brillo al sonido mate del debut, el grupo giró el mando de la grandiosidad y los escalofríos se multiplicaron en los fans. Ante temas como Intervention o No Cars Go, grabados en diferentes iglesias de Montreal, no quedó más remedio que dejarse llevar por su oleaje sonoro y abandonarse completamente a esas mini sinfonías que obligaban a activar todas las alarmas. ¿Podría un equipo de música albergar tanta grandeza sin saltar todo por los aires? El tramo final de No Cars Go aún incita a formular la misma pregunta tres años después en medio de sus coros operísticos.

Las dudas se disiparon. No valían ya las pocas miradas escépticas que veían a los canadienses como un hype de temporada. Definitivamente, Funeral no había sido un accidente. Neon Bible confirmaba que, en efecto, Arcade Fire iba mucho más allá de una afortunada colección de buenas influencias, hits con levadura épica y una estética apocalíptico-rural con cierto toque amish. En el 2007 ya eran el grupo de la vida de miles de personas y sus directos los lugares de peregrinación obligados en la religión indie.

Contención 
Para The Suburbs, el disco que presentan el domingo editado hace apenas un mes, la banda optó por rebajar la pirotecnia y adoptar un tono más narrativo. Más springstianos que nunca y con alguna pincelada electrónica reminiscente de OMD, se trata de una mirada conceptual sobre los años de juventud en los suburbios de las grandes ciudades hecha desde la frustración del mundo moderno. Al contrario que las entregas anteriores, este álbum no se abalanza sobre el oyente sino que demanda inmersión, complicidad y varias escuchas para llegar a sus entrañas y comprobar ahí que, pese al cambio, Arcade Fire continua siendo si no la mejor, una de las mejores bandas de pop del planeta.

Fiestón mundial al lado del mar

Domingo, Agosto 8th, 2010

publico
Así transcurrió la Festa dos Mundos de Santa Cristina:

La noche de Damon en Africa Express

Actuación memorable de Sa Ding Ding

Album de fotos

Un mosaico cultural por toda Santa Cristina

Jónsi, el líder de Sigur Rós, actuará en el festival Xacobeo 10 de Santiago

Domingo, Julio 18th, 2010

jonsiEl año Xacobeo sigue generando placenteros terremotos emocionales entre el público gallego. He aquí la última onda sísmica: tal y como recoge hoy La Voz en su página 31 el líder del grupo islandés Sigur Rós, Jón “Jónsi” Þór Birgisson, actuará en el festival Xacobeo 10 que tendrá lugar el 27 de agosto en al Monte do Gozo (Santiago). Presentará Go, el primer álbum editado a su nombre y en el que muestra diferentes enfoques del pop onírico y barroco que hizo célebre con su banda madre, considerada una de las formaciones más importantes del pop de la pasada década. De este modo, uno de los eventos estrella del Xacobeo suma otro artista de relumbrón a un cartel que encabezan los británicos Muse y que aspira a congregar 30.000 personas

El artista brilló con luz propia en la pasada edición del Sonar Barcelona. Muchas de las crónicas del evento lo señalaron como una de las actuaciones más destacadas del evento que este año incluyo a nombres como Roxy Music, Plastikman, Chemical Brothers, Lcd Soundsystem o Broadcast, estos dos últimos también presentes en la edición coruñesa del festival, también auspiciada por Xacobeo.

Autor de álbumes magistrales como Ágaetis Byrjun (1999), Takk (2005) o Med Sud I Eyrum Vid Spilum (2008) liderando Sigur Rós, Jonsi arrancó una trayectoria paralela en el 2009 con Alex Sommers, su pareja sentimental y diseñador de las portadas de los álbumes del grupo. Bajo el nombre de Jónsi & Alex editaron Riceboy Sleeps, un disco al que le siguió este año Go, alumbrado ya bajo la única nomenclatura de Jónsi. Se trata de un fascinante tratado de pop en el que el músico luce sus claves de siempre: el eterno falsete, las melodías juguetonas y esos pasajes que desprenden humanidad por los cuatro costados. Sus fans seguro que ya cuentan el tiempo en sentido inverso hasta la llegada de su actuación.
http://www.dailymotion.com/video/xct9ux

La lección pop de Neil Hannon

Lunes, Julio 12th, 2010

Festival Vigo Transforma.
Vigo, Estación Marítima. 9 y 10 de julio 2010

Existe una sensación tremendamente festivalera. Consiste en acudir a un evento que reúne a varias bandas cegado por los nombres históricos y las nuevas sensaciones que se reparten por el cartel. En medio, se queda siempre una gama de grupos intermedios. Su etiqueta de muy vistos impide que se genere ese cosquilleo-impulso-excitación de las actuaciones obligadas en el público indie, muy dado a tachar el nombre cool en la lista, colgar un comentario en el Facebook que de fe de que allí se estuvo y a otra cosa… Si, aún por encima, llegan sin banda con el manoseado eslogan de concierto íntimo la pereza no tarda en aparecer.

divine-comedy Divine Comedy aterrizó así en el Vigo Transforma, el segundo gran festival del Xacobeo. El paréntesis en el cartel lo indicaba claro: Neil Hannon solo. Y, entre que su último álbum apenas ha tenido repercusión, que el irlandés ya no cotiza alto en el mundo pop del pantalón pitillo y ese descorazonador aviso, su pase tenía todos los visos de convertirse en una anécdota dentro del grueso del festival. Pues no, nada más lejos de ello. Una vez más, recordó que The Divine Comedy ha sido una de las mejores cosas que le ha podido pasar a Gran Bretaña en las dos últimas décadas.

A él le pertenece el galardón de mejor actuación del Vigo Transforma. ¿Por qué? Pues porque derrochó simpatía e interacción con el público a raudales; porque rescató clásicos como Becoming More Like Alfie, National Express o Everybody Knows That I Love You que sonaron a cuarto y mitad de gloria; porque versionó estupendamente el Time To Pretend de MGMT en un formato y tono radicalmente diferente al original; porque en medio de la actuación decidió, tras una votación popular a mano alzada, dejar la guitarra y terminar a piano; y porque demostró que no solo vive de recuerdos con las sensacionales At The Indie Disco o I Like de su última cosecha. De verdad, para hartarse de aplaudir y recolocarlo en el trono pop que le pertenece.

La exhibición antedicha tuvo lugar el sábado. El viernes todas las miradas apuntaban a The XX, la revelación inglesa de la escena indie británica del 2009. El ahora trío reprodujo tal cual su maravilloso disco de debut, pero sin el suspirado plus del vivo. Más intensidad, más agresividad. Eso fue lo que faltó frente a un público que ansiaba estallar, pero que se tuvo que conformar con la contención de un grupo que debería replantearse su directo con urgencia. ¿Para qué quedarse en gustar si puedes lograr el delirio colectivo? Calidad no les falta.

Antes de The XX, Jeff Tweddy y su colección de guitarras repasó parte del cancionero de Wilco en clave acústica a pleno sol, un marco que, desde luego, no le benefició en absoluto. Devendra Banhart dejó claro que —desgraciadamente— su faceta de cantautor hippie pasó a mejor vida mostrando no solo lo mucho que le gusta ahora el hard-rock y la música disco (versión de Tell It To My Heart de Taylor Dayne incluida), sino también otra cosa: su tránsito de artista imprescindible a artista que no está mal. Y Triángulo de Amor Bizarro sufrieron una grandísima injusticia: tocar mientras la mayoría del público aún canjeaba su entrada por la pulsera y la prensa hacía cola en el stand de acreditaciones. Posteriormente, Fanfarlo repitieron un show casi idéntico al del Festival do Norte -idéntico en repertorio, idéntico en calidad, idéntico en placer auricular- y Os Mutantes desplegaron su repertorio de clásicos en un ambiente de fiesta total. Hubo quien los tachó de pachangueros y de sonar como una orquesta de pueblo, pero la verdad es que no costaba nada dejarse llevar por el buen rollo de Ela é a minha menina, Ando meio desligado o Babe. Una de las cruces históricas quedaba hecha aquí. Foto y comentario para al Facebook, por tanto.

Por su parte, el sábado, aparte de lo de The Divine Comedy, destacó un nombre semidesconocido: The Morning Benders. Mucho más eléctricos y ambientales que en disco, rodaron sobre las tablas un sonido que igual remite al San Francisco de los sesenta como al afro-indie o al after-punk —versión del Ceremony de Joy Division incluida—. Como aquellos For Stars que enamoraron en los primeros años de la década pasada, lo suyo entraba con la familiaridad total de la música que pese a su envoltorio indie tiene un corazón sesentero. Y de no ser por esa corriente generalizada de meter graves a lo bestia en los festivales -y que lastra los grupos que tienen su peso en las voces-, su actuación hubiera sido de sobresaliente.

Delafé y las Flores Azules volvían a Galicia con un nuevo formato mucho más orgánico, con sección de viento y todo. Arrancaron a lo Beastie Boys con Río por no llorar y lograron lo de siempre: una colección de sonrisas, baile desenfrenado y un montón de jóvenes enamorados de la vida dándoles las gracias por existir. Cayeron las previsibles (El Indio, 1984, Gigantes…) pero, además del buen rollito que para muchos eclipsa la calidad real de la producción de Helena y Óscar, hubo un tema, Funcionarios ausentes, que en directo se refrendó como una de las grandes joyas del pop nacional de este año.

La otra cita en la lista de los imprescindibles llegó con Orbital, la banda que puso patas arriba el pop en los noventa y que hoy sigue erre que erre con el mismo discurso. Con él dividieron al público en el Fib del 96 cuando equivalían a riesgo y desafío. Hoy lo suyo se percibe casi tan clásico como los Ramones.. tanto, que la cosa tuvo un punto nostálgico con catarata de recuerdos adjunta y todas las contradicciones sentimentales que ello genera. De cualquier modo convencieron y dieron paso a uno de esos fenómenos festivaleros tan difundido como inexplicable: un artista que viene a pinchar sus canciones y las complementa con su presencia. En este caso, el papel le tocó a Fisherspooner y ya va siendo hora de que alguien le llame a estas cosas por su nombre: tomadura de pelo.

Hoy y mañana toca vibrar en Vigo

Viernes, Julio 9th, 2010

cartel_vigo_transforma_medGalicia vivirá este fin de semana el segundo gran festival del Xacobeo. Si en el pasado mes de junio junio fue el Sónar el que reunió a los seguidores de la música electrónica internacional en A Coruña, en esta ocasión Vigo se convierte en la sede de un evento de clara orientación indie. El festival Vigo Transforma vivirá hoy y mañana sus dos jornadas grandes. En su cartel se pueden encontrar muchos de los nombres habituales en festivales como Primavera Sound o Benicassim y supone, en estos momentos, la mayor colección de estrellas de este palo que se puede encontrar en nuestra comunidad. Hagamos un repaso de urgencia a sus principales bazas:

EL GRUPO DEL MOMENTO
The XX

Fueron la gran revelación del pop británico del 2009 gracias a su álbum homónimo. En él revisaron el legado de Young Marble Giants en clave oscura, revitalizaron la máxima de menos es más y lograron algo que parece imposible hoy en día: emocionar y sorprender a partes iguales. Su directo, sin embargo, ha despertado disparidad de reacciones, desde quienes lo han refrendado a quienes dicen que no logra mantener la tensión del disco. Será, sin duda, una de las actuaciones más esperadas.

UN MITO
Os Mutantes

El grupo brasileño que fusionó la bossa-nova con el pop y la psicodelia en los años sesenta está de nuevo en los escenarios demostrando que su sonido sigue igual de fresco y vigente que entonces. Todos los adoran. Desde David Byrne a Animal Collective y su popularidad ha subido enteros en los últimos años, colándose en los gustos del gran público gracias a su inclusión en anuncios televisivos.

CLÁSICO ELECTRÓNICO
Orbital

Abrieron las puertas a la electrónica a toda una generación en la primera mitad de los noventa, cuando el techno parecía la única apuesta de futuro para el pop. Pero aguantaron el pulso hasta ahora, que llegan convertidos en unos clásicos en vida. En cuanto suene Chime, Vigo seguramente se vendrá abajo.

LA SORPRESA
The Morning Benders

Carecen del nombre de la mayoría de sus cabeza de cartel, pero pueden ser una de las grandes alegrías del público. Su música, que tiene muchos puntos en común con Fleet Foxes o Grizzly Bear, se encandena con la actual corriente de pop preciosista e impecables armonías vocales, cuyo poso sesentero no hace que pierda ni un ápice de frescura.

ELEGANCIA BRITISH
The Divine Comedy

El lado más refinado del pop británico de los 15 últimos años lo representa Neil Hannon, el autor del ejemplar Casanova, que ahora llega con Bang goes de Kinghtooh, con las virtudes de siempre y otro nuevo himno: At The Indie Disco.

INDIE NACIONAL
Tab, Polock, Delafé y las Flores Azules…

Además de Jeff Tweddy, Fischerspooner o Devendra Banhart el público del Vigo Transforma podrá disfrutar de un cuidado elenco de artistas nacionales, casi todos caracterizados por su gran directo: Delafé y las Flores Azules, Triángulo de Amor Bizarro, Polock, Love Of Lesbian, etcétera….

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Canciones que son más que canciones

Martes, Julio 6th, 2010

Lo de Arcade Fire en el 2004 fue algo similar a lo de Belle & Sebastian en la segunda mitad de los noventa. Cuando no había algo sólido a lo que agarrarse, cuando más de uno empezaba arrojar la toalla incapaz de encontrar en el mundo pop nada que se pudiera asimilar a los grupos que le hicieron vibrar de adolescente, aparecieron ellos con un puñado de canciones demoledoras. Fuego, gritos, escalofríos, emoción que no se contiene,… algo así como “Vamos a cogernos todos de la mano y empezar a correr para sentir el viento golpeándonos en la cara”. Eran definitivamente algo más. Un torrente de vitalidad arrolladora, las canciones que una generación entera se pone en el Ipod al salir del trabajo para ponerse las pilas y recordar que una canción aún puede ser un refugio perfecto como en su día lo fueron las de REM, The Cure o los Smiths. La misma música con la que cerrar eufóricos discotecas y festivales al amanecer canturreando No Cars Go. La que el 5 de septiembre vamos a celebrar todos juntos en Santiago congratulándonos de que el mejor grupo de pop del momento tocará -sí, sí, siiiiiiiiiiií- en Galicia. Imaginarse algo como esto de aquí abajo en el Monte Do Gozo no puede más que generar cosquillero, calor, ansiedad, risa tonta… Efectivamemte, de nuevo cuesta explicarlo. Imagen de previsualización de YouTube

Sí, sí, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií!!!!!!!!!!

Lunes, Julio 5th, 2010

Arcade Fire tocarán en Santiago el próximo 5 de septiembre.