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Los 10 mejores discos nacionales del 2011

Viernes, diciembre 30th, 2011

Cuando todo apuntaba a que el 2011 iba a finalizar sin trabajos excepcionales en el terreno nacional aparecieron Lisabö. Y nos dejaron sin habla. Los vascos llevan desde los primeros años de la década pasada ofreciendo algunos de los momentos más intensos del rock de por aquí. Pero no por ello Animalia Lotsatuen Putzua deja de impactar. Aislados de todo, demuestran que el talento y la autosuficiencia sirven para llevar una propuesta a donde sea. Desde Irún, en su caso, al mundo. Que se preparen para quedarse boquiabiertos en todos los rincones de este. Por cierto, los discos de Za!, Cooper, Nudozurdo, Christina Rosenvinge, Nacho Umbert, Josele Santiago, El Columpio Asesino, Sr. Chinarro o Fasenouva no entraron en la lista por los pelos.

1. LISABÖ “Animalia Lotsatuen Putzua” (Bidehuts). Cantar (gritar) como si fuese la última vez. Tocar (machacar) las guitarras como si estas se tratasen de una extensión de la rabia mimsma. Golpear (destrozar) la batería con ritmos que parecen un ataque bélico. Crear (prender) bolas incandescentes de sonido. Eso es algo de lo que acoge el cuarto álbum de Lisabö, una demostración de poderío sin parangón en el panorama nacional. Volcándose a su lado más crudo, expresivo e intenso han trenzado una obra de rock total que deja sin palabras. Muy probablemente, se podrá ver en Galicia cómo se portan en el escenario la próxima primavera.

2. FERNANDO ALFARO “La vida es extraña y rara” (Marxophone). Desde aquel Los diarios del petróleo de Chucho no estaba tan inspirado el músico que en los ochenta creó los Surfin’ Bichos. Su nuevo trabajo reúne muchas de sus claves de siempre -el surrealismo, la muerte, el amor-, busca un eficaz aliado en la producción en dos planos de Raül Fernández y termina por ofrecer canciones tan atinadas como Camisa hawaiana de fuerza, El último crooner santo o El caminante kamikaze. Estas, piezas de autor que revelan su origen en cuestión de segundos, han llegado a sus fans como agua de mayo.

3. LÜGER “Concrete Light” (Marxophone). Igual que en su primer álbum, los madrileños Lüger ofrecen un batiburrillo de kraut-rock y psicodelia realmente nutritivo. Sus bucles sonoros enredan y embaucan al oyente en viaje sonoro de altos vuelos. Sin lograr reflejar en los surcos la (apabullante) intensidad de esos directos que ganan adeptos día a día, ofrecen la visión más sintética y controlada de su sonido. Lo que en su día fueron Manta Ray o Schwarz se encuentra hoy en ellos.El disco se puede escuchar y descargar gratuitamente aquí.

4. MANOS DE TOPO “Escapar al anticiclón” (Strange Ones). Continúan siendo un grupo de amor u odio. Este tercer trabajo no servirá para cambiar las opiniones de aquellos que no soportan el tono grandilocuente de Miguel Blanca, un títere llorón en manos de unas mujeres que no puede dejar de adorar. Pero sí que encantará a los que fueron fans de su primer álbum y los habían apartado poco a poco, porque estos Manos de Topo presentan un nuevo brillo estético (más consistente, menos lo-fi), versos tan geniales como “solo destacas por tus zapatos / no por tu forma de andar” y temas como para seguir queriéndolos como el primer día.

5. FRANC3S “Franc3s” (Los Enanos Gigantes). Motivo de orgullo para este blog, ya que ellos fueron protagonistas de la fiesta de aniversario del 2010. El trío de Carballo (A Coruña) ha volcado en un elepé su propuesta esquelética y ruidosa con la que le quieren mostrar al oyente ese otro mundo en la que apelan sus canciones. Mucho más radicales en sus planteamientos que sus hermanos espirituales de Triángulo de Amor Bizarro, con los que se les ha comparado mil y una vez, Franc3s desechan las melodías y los estribillos y ofrecen un chorreo de imágenes apabullantes, ritmos minimalistas y ambientes enrarecidos. Ya preparan su segundo trabajo. Por cierto, sus compañeros de aquel concierto, Telephone Rouges, acaban de sacar también un excelente epé. A ver si Mano de Obra y Srasrsra (que tocaron en la fiesta del 2011) dan el salto en breve.

6. MANEL “10 Miles per veure una bona armadura” (Universal). Tanto análisis sociológico sobre el hecho de que un grupo que canta en catalán venda discos como churros y tanto afán de trazar paralelismos en las otras comunidades con lengua propia al margen del castellano, conlleva un grave riesgo para Manel: minimizar los logros de su disco maximizando la coyuntura. Y es que estos, al margen del idioma en el que se expresen, son el trenzar un personalísimo folk-pop con cuño personal, arreglarlo con un gusto exquisito y ponerlo al servicio de una colección de canciones realmente notable. Sus últimos conciertos en Galicia sirvieron para demostrarlo una vez más.

7. VV. AA. “Galician Bizarre” (Autoedición). El excelente estado de salud del rock actual que se hace en Galicia se puede testar en este revelador recopilatorio que recoge muchos de los ecos del underground de la tierra. Desde el vómito guitarrero de Telephone Rouges a la hipnosis punk de los ya disueltos Indómitos, pasando por el ruido envolvente de The el disco (disponible en vinilo en en descarga digital gratuita aquí) ofrece muchos y variados motivos para sentir que vivimos una época de esplendor.

8. RUSSIAN RED “Fuerteventura” (Sony). Lourdes Hernández ha entregado un buen disco de pop en su segundo paso. De hechuras clásicas, ocasional tono retro y sin más intención que el de acoger buenas canciones, cumple de sobra con su papel. Suena tremendamente bien (el hombre de confianza de Belle & Sebastian, Tony Doogan, estuvo a los mandos), acoge piezas deliciosas (The Sun The Trees, Tarantino, I Hate But I Love You…) y no contiene ningún patizado. ¿Debería entonces pedir perdón la autora por haber triunfado para que el ala indie la acepte de nuevo en su corral? ¿Son objetivamente superiores los discos patrios de pop que se loan día sí y día también en la prensa a este?

9. NACHO VEGAS “La zona sucia” (Marxophone). No es el mejor disco de Nacho Vegas, pero contiene bastante razones como para no dejarlo a un lado. La principal se llama La gran broma final, una de las diez mejores canciones de la historia del asturiano. Pero también la deliciosa Lo que comen las brujas, elevada a la categoría de himno con voces infantiles, la cabaretera Cosas que no hay que contar o esa oda al al ahogar las penas en alcohol de Taberneros son otras nada despreciables.

10. DISCO LAS PALMERAS! “Nihil Obstat”(Matapadre). Agradabilísima sorpresa la proporcionada por este trío de Lugo abonado al ruido, las voces somnolientas y las baterías explosivas. Prescindiendo del bajo, Disco Las Palmeras! se presentan como outsiders sociales que buscan reafirmarse en un clima hostil, unas veces enfrentándose de cara y otras veces escapándose lo más lejos posible. Gran primer paso.

Björk, Nacho Vegas, Pablo Gallo y el reactable

Viernes, noviembre 27th, 2009

-Hasta el domingo se puede ver (y tocar) en A Coruña el reactable, el insólito instrumento que usó Björk en su disco “Volta”

-El coruñés Pablo Gallo ilustra la reedición de “Política de hechos consumados”, el primer libro de Nacho Vegas

“Nacho, esta vez lo has hecho muy bien”

Domingo, abril 26th, 2009

Nacho Vegas
24-4-09, A Coruña, Teatro Colón

En el otoño del 2001 Nacho Vegas actuaba por primera vez en A Coruña. Llegaba en el marco de una gira conjunta con la cantautora Aroah, con quien acababa de editar Seis canciones desde el norte, un minicedé compartido entre ambos. Fue en la sala Mardi Gras ante algo más de medio centenar de personas. Un Vegas delgadísimo y algo inseguro subió a las tablas con unas ojeras kilométricas que delataban mala vida en las escalas anteriores de la gira. Acompañado de la banda que sería el germen de lo que luego se bautizó como Las Esferas Invisibles, libró una autentica batalla contra las circunstancias. Como si el repertorio fuera el arma, su rock sonó afilado, con gran esfuerzo, pero convincente. La imagen del rostro del músico sudoroso, mientras su voz se quebraba en El ángel Simón, viene a ser el recuerdo fotográfico de una noche en la que muchos sintieron un flechazo con el de Gijón que pervive hasta hoy.

Ocho años después de aquello apenas quedan El angel simón y Miss Carrusel en su repertorio. También continúa en nómina el (excelente) batería Manu Molina y, claro, el propio Nacho. Más seguro y bastante menos huesudo, el que pisó el escenario del Teatro Colón el pasado viernes ya es un cantautor que deja a un lado el filo rockero en pos de un sonido poderoso, que gana en amplitud gracias a los teclados de su nuevo aliado Abraham Boda. Vegas pisa firme y logra tener, sin apenas esfuerzo, a todo el teatro (lleno a rebosar) comiendo de su mano, confirmando la expectativas creadas. Fuentes de la productora aseguraban, sorprendidos, que en esta ocasión habían tenido más solicitudes de acreditaciones de prensa para este directo que, por ejemplo, el que organizaron el pasado año en Santiago con los mexicanos Maná. Y solo echar una mirada a la platea servía para comprobar -entre corbatas de traje, camisetas de Bumbury y cabelleras a lo rasta- que lo de Vegas ha trascendido ya completamente a lo indie.

El que en medio de Ocho y medio brote una salva de aplausos en cada giro de la canción, como si estuviéramos frente a Antonio Vega y El sitio de mi recreo, puede (y debe) dar una idea de en lo que se está convirtiendo el de Gijón. Sonó justo a mitad de concierto, en una suerte de interludio acústico que gozó de una sorpresa inesperada: a la segunda vuelta de la canción se unió la banda, dándole un acabado instrumental perfecto. Fue uno de los momentos más especiales de un directo que, probablemente, tuvo su mayor pico en la dupla formada por El tercer día y Perdimos el control. Ahí, con el guitarrista Xel Pereda abriendo el grifo para echar cortinas de electricidad a chorro, se podía sentir el lado más arrebatador de Vegas, algo que alcanzaría el delirio total de cumplir Mondúber con la atmósfera. Sin embargo, el mejor tema de El manifiesto desastre no logra en directo a funcionar como en el disco: faltan los coros de Christina Rosenvinge que dulcifican la canción con veneno, faltan los instrumentos de viento que la elevan y el plus de emoción de la puesta en vivo no llega a cuajar del todo. Lástima, porque formaría una tripleta de k.o total.

También gustaron (y mucho) las dianas seguras de Dry Marini S.A. y Detener el tiempo, beneficiarias de la amplitud de un sonido impecable en los medios tiempos. Y las dosis de piezas ya clásicas como Miss Carrusel -presentada como “una canción sobre el Apocalipsis y el miedo al compromiso”- o El hombre que casi conoció a Michi Panero –que cerró, en principio, el concierto- contribuyeron a prolongar el estado de felicidad de un público que exigió los bises con gritos, palmas y pataleos. Lo lograron. De menos a más. Primero, la oportuna relectura de Canción del extranjero de Leonard Cohen. Luego, la entrañable Nuevos planes, idénticas estrategias y, para rematar, una genial vuelta de tuerca a El angel Simón con el ritmo del Be My Baby de las Ronettes y un agradecido suplemento de tensión.

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“Morir o Matar” en el teatro Colón

Decíamos en una entrada anterior que Vegas buscaba resarcirse de su floja actuación precedente en la ciudad. Puede que él ni haya pensado en ello, pero si así fuera la misión ha sido cumplida con creces. Sigue todavía sin superar aquel prodigio de actuación suya en la época del Cajas de música difíciles de parar, pero demostró que no solo es uno de los nombres imprescindibles del rock español, sino que los 21 euros que costaba poderlo ver en directo los valió, uno a uno. Aunque suena a chiste fácil, la ocasión lo demanda: en donde dice “Nacho, has vuelto a hacerlo mal” en Dry Martini S.A., cambiémoslo por un “Nacho esta vez lo has hecho muy bien”. Y aplaudamos: plas-plas-plas.

Nacho Vegas busca resarcise de su última vez en A Coruña

Jueves, abril 23rd, 2009

nacho-vegas-sentado1Pocas figuras resultan más atractivas en el rock nacional que Nacho Vegas. Prolífico e inquieto, con una personalidad indiscutible y un altísimo nivel de calidad (aunque eso, claro, se discute… y mucho), seguir sus andanzas supone uno de los ejercicios más estimulantes para aquellos que busquen un discurso roquero en castellano, sólido y narrativo que gira constantemente sobre unas mismas claves. Nos referimos a los claroscuros del miedo y el porqué de la culpa. También a esa parte de mentira que tiene la verdad y la eterna persecución de la paz, bien por vía física o química. Y, cómo no, lo efímero de la llama del amor, pero lo deslumbrante de esta cuando se prende. Todo ello siempre con las suficientes vueltas como para que no decaiga el interés en sus lanzamientos. Afortunadamente, su estatus de cantautor indie oficial permite que, prácticamente, acuda a los escenarios de las principales ciudades de España cada vez que toca presentar al público en vivo un nuevo trabajo.

Esta noche en Vigo y mañana en A Coruña toca la presentación de El manifiesto desastre, su último elepé. Pero toca además la necesidad de borrar la floja actuación que dio en la ciudad herculina en la gira conjunta con Christina Rosenvinge en marzo del 2008 dentro del festival Vangardas Sonoras, con diferencia la peor de las cuatro veces que se le pudo ver por aquí. En esta ocasión allegados al músico, críticos y fans coinciden en que Vegas atraviesa un espléndido momento en directo, con una banda que funciona a las mil maravillas. Motivos no faltan. A estas alturas le sobra repertorio como para armar un concierto sin fisuras. Solo falta eso, que todo fluya como aconteció, por ejemplo, en la presentación que aquí, en A Coruña, dio del Cajas de música difíciles de parar cuando todos los astros de alinearon para un recital para el recuerdo. Ah, y polémico: en él reinterpretó la narración de En la sed mortal introduciendo a Xoel López (Deluxe) como un espontáneo que salía debajo de la mesa en la que Nacho Vegas y Dodó (el personaje de la canción) cenaban. “¿Pero que haces tú ahí abajo si eres un cantautor sensible y vendes muchos más discos que yo?, preguntaba Vegas enfundado en una camiseta de Britney Spears. Era la época de Stanislavsky, en la que más exageraba su personaje.

Ahora un buen número de grandes canciones se suman al listado. El manifiesto desastre, pese a no llegar al nivel soberbio de Desaparezca aquí (que si no es el mejor disco de rock nacional de la década, no le anda lejos), es un gran disco repleto de grandes temas. Con un excepcional sonido -mate, denso y amplio- engulle desde que, tras unos segundos de piano, se inauguran con las guitarras de Dry Martini S.A.y versos como “Tomo notas para hacer de mi vida sin ti algo habitable” se encargan del resto. A partir de ahí, surgen luminosos arpegios y confesiones sobre el miedo, su aceptación y la posibilidad de enajenarlo en una canción como los de Detener el tiempo (que contiene una de las letras más bonitas y emotivas de su carrera) alternados con la tensa oscuridad de Junior Suite -un nuevo e inquietante descenso a las tinieblas del sexo clandestino- y la lúdica evocación de Elvis Presley vía T.Rex de Lole y Bolan, con un cachondo monólogo entre Vegas y Christina Rosenvinge (su actual pareja).

Son apenas las cuatro muescas iniciales de un disco que, pese a lo que pudiera parecer, guarda sus diamantes para el final. Nos referimos a joyitas como Mondúber, una excepcional muestra de rock cocido a fuego lento que estalla de un modo totalmente arrollador entre coros femeninos y vientos, o Morir o Matar un grandioso broche épico que se antoja perfecto para cerrar ambas noches. En los dos casos se espera el lleno. Si ello se produjera confirmaría la buena salud del rock, del calidad, del de verdadera calidad y no eso que se nos vende como tal día a día.

Si quieren ir haciendo boca, he aquí las impresiones que su concierto de Bilbao causó en el pintor coruñés Pablo Gallo hace apenas un mes. Y aquí la encendida crónica de un concierto suyo en Madrid por parte de otro ilustre gallego, el crítico David Saavedra.

A Coruña es como Nacho Vegas

Lunes, mayo 19th, 2008

(Conversación real en la calle Juan Flórez de A Coruña el sábado pasado de un grupo de 6 personas caminando juntos)

-Chico 1: Onte foi o meu último día saindo na Coru como coruñés. Hoxe empezo a levarme cousas

-Chico 2: A ti te va más venir de turista a Coruña, que vivir en ella.

-Chico 1: Sí, sí. [se ríe] Logo xa voltarei, que por casas onde durmir non vai a ser.

-Chico 2: Es curioso lo que sucede con Coruña. Hay gente que viene a estudiar aquí, se enamora de la ciudad y ya no quiere regresar: se busca sus amigos, trabajo y no quieren volver ni en pintura. Otros sin embargo, no se adaptan ni a martillazos.

-Chico 1: Debe ser. Eu son do segundo grupo, claramente [se ríe]

-Chico 2: Si, aquí no hay término medio. O bien o te gusta mucho, mucho o la detestas profundamente

-Chico 3 (que permanecía fuera de la conversación): É como Nacho Vegas

-Chico 1: ¿Que? ¿Que pasa con Nacho Vegas? [se gira]

-Chico 3: Joder, que a Nacho Vegas ou o amas ou o odias, como A Coruña.

-Chico 1: Ah.

[todo el grupo se ríe]

Nota: Diculpas a los no hablantes de gallego, pero traducida la cosa pierde. Espero que se entienda

El mejor pop español sigue oculto

Miércoles, abril 9th, 2008

En 1994 Los Planetas editaron un disco mítico donde los haya, Super 8, para algunos el mejor álbum de la historia del pop español. A excepción de los medios musicales especializados, el trabajo pasó prácticamente desapercibido. Sobra decir que a otros títulos más o menos coetáneos considerados hoy clásicos, como Hermanos Carnales de Surfin´Bichos, Entresemana de Le Mans, Manta Ray de Manta Ray o Un soplo en el corazón de Family, no se les hizo ni el menor caso.

Si se revisan las hemerotecas, el supuesto pop español de calidad de mediados de los noventa lo protagonizaban nombres como Manolo Tena, Presuntos Implicados, Cómplices o Los Piratas. ¿Alguien los tiene en cuenta hoy?

En 2008, recuperados ya de la escabechina de Operación Triunfo (ya saben, al parecer llegaron los triunfitos y esto se convirtió un infierno, ¡cómo si la situación anterior fuera mejor!), la plaza de pop “de calidad” la han ocupado M-Clan, Amaral, La Quinta Estación o Pereza. Ellos son los buenos, los que suenan a Dylan y a los Stones, los que usan guitarras, los que hacen música de verdad. Bisbal el malo, el pachanguero, el de la música de mentira.

En medio de esta dialéctica simplista e interesada, una vez más se queda fuera del foco mediático algunos de los artistas más emocionantes y arriesgados del momento. Gente como Nacho Vegas, Lisabö, Triángulo de Amor Bizarro o Manos de Topo siguen dando con su cabeza en el mismo tapón.

La historia, como pueden ver, se repite.

ojd