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Michael Jackson bate récords desde el más allá con “Thriller”

Jueves, Diciembre 31st, 2015

aThriller

Ni The Beatles, ni Elvis Presley, ni U2. Tampoco ahora la superventas Adele. Nadie en la historia de la música pop había vendido 100 millones de copias de un trabajo. Todo hasta que la semana pasada la Asociación de la Industria de la Grabación de Estados Unidos (RIAA), El Patrimonio de Michael Jackson, Epic Records y Legacy Recordings daban el anuncio: el histórico Thriller de Michael Jackson había rebasado esa cifra. Se trata de una nueva línea en el currículo de un artista estratosférico, que continúa sumando honores tras su muerte en 2009. Una vez más, se certifica la grandeza global del Rey del Pop. Y se invita a disfrutar de su obra más conocida.

Sí, porque tal y como rezaba la nota de prensa de Sony que anunciaba el logro, no existe ningún lugar del mundo civilizado en el que no se haya escuchado Thriller. El trabajo editado en 1982 convirtió a Michael Jackson en la mayor estrella de la música popular, redefiniendo la música negra, revolucionando por completo el mundo del videoclip y ampliando hasta el infinito al pop como la expresión cultural definitiva del siglo XX. No solo supuso una explosión de dólares, al lograr el número uno de ventas en prácticamente todo el mundo, también dejó algunas de las mejores canciones de la historia.

Canciones, se hace necesaria la precisión. Porque, en conjunto, Thriller no supone el mejor disco de Michael Jackson. Su predecesor, Off The Wall (1979), resulta mucho más sólido. Su continuador, Bad (1987), más atrevido artísticamente y efectivo como bloque. En Thriller flojean algunos temas azucarados, como The Girl Is Mine con Paul McCartney o la balada The Lady In My Life. E incita más a la escucha selectiva. Ahí desde luego arrasa.

Empezando desde el principio. Wanna Be Startin’ Somethin’ inaugura el disco viajando a África. De allí se trae las guitarras puntillistas, la llamada-respuesta en los coros y una percusión alambicada. Todo ello pasa por la trituradora funk y la garganta de goma de Jackson, que se estira y encoge en su frenético ritmo. Una voz que optará por el drama de la homónima Thriller, otra pieza magistral más allá de los géneros que se hizo inmortal de la mano de un videoclip que marcó un antes y un después. En España se emitió en la Nochevieja de 1983, creando uno de esos hitos generacionales que jamás se olvidarán. Todo el mundo sabe en donde estaba ese día antes de quedar boquiabierto con lo que escupía la televisión.

Otro de los hitos de Thriller se encuentra Beat It, colisión entre la música negra y el hard-rock blanco con Eddie Van Halen a la guitarra, creando un zafarrancho genial. Pero, si se trata de buscar una canción ante la que rendir para toda la vida, hay que ir a la cara b del álbum. La abre Billie Jean y reclama para sí un lenguaje cargado de hipérboles y pirotecnica. En la colección de ensayos sobre el artista Jacksonismo, Michael Jackson como síntoma, Mark Fisher habla de ella en estos términos: «No es solo uno de los mejores singles que se hayan grabado, es una de las más grandes obras de arte del siglo XX, una escultura sonora con múltiples niveles cuyos aires de pantera sintética y furtiva todavía revelan detalles novedosos treinta años después».

Solo hay que volver a escucharla para acreditar todas y cada una de las palabras. También para volver a fijarse en su sonido total: una percusión que late como un corazón encendido, una línea de bajo que camina, una fastuosa sección de vientos que envuelve la pieza en puro misterio y una guitarra de funk rugoso que contrae el músculo intermitentemente. A los mandos se encontraba Quincy Jones, No son pocos lo que consideran que a él pertenece la verdadera grandeza de Thriller. Aunque eso es otra historia.

Nirvana, ¿rebeldía sincera o marketing calculado?

Domingo, Septiembre 25th, 2011

La portada de Nevermind muestra a un inocente bebé a punto de ser pescado el el anzuelo del dinero. La situación de Nirvana en 1991/1992 era exactamente esa. Nadie lo esperaba, pero la alfombra roja de la realeza pop se había extendido a sus pies. Todos los que otrora se derretían ante Phil Collins, New Kids On The Block, Milli Vanilli o Eurythmics querían al grupo. De la noche a la mañana, pasaron de tocar en pequeños garitos a ser llamados desde los lugares más insospechados del mainstream. Ellos atendieron esas llamadas, sí, pero lo hicieron a su manera. Se dedicaron a comportarse como niños trastes, desentonando con actitud aparentemente despreocupada, lo justo para demostrar que el éxito no iba a engullir su autenticidad. Sus gamberradas fueron amplificadas por la exposición mediática, generando en sus jóvenes fans una contagiosa sensación de transgresión y la sensación de que se abría una nueva era. Sin embargo, para los críticos con la banda, aquello no era más que una milimetrada campaña de marketing con ínfulas de falsa rebeldía.

Uno de los momentos que mejor ejemplifican esa actitud se pudo contemplar en los MTV Awards de 1992. Con el éxito fresco de Smells Like Teen Spirit, la cadena quería que la banda tocase el susodicho tema en directo. Pero ellos se negaron. Es más, pretendían salir en plena gala e interpretar la, entonces aún inédita, Rape Me (Viólame). Al final, tras un tira y afloja, cedieron y aceptaron una solución intermedia: tocar Lithium, otro de los cortes de Nevermind. Sin embargo, algo le quedó a Kurt dentro. Cuando subieron atacó los acortes de Rape Me, e incluso llegó a cantar unos segundos. Mientras los jefes de la cadena empezaban a tener sudores fríos, el grupo rectificó. Tras hacer Krist Novoselic un gesto que se puede interpretar como un “a sus órdenes mi teniente”, arrancó con espléndida lectura de Lithium no exenta de incidentes.

Tras un arranque algo frío, la rabia se apoderó de la canción en la segunda estrofa. Y Krist entró en éxtasis. Impulsado por los fans que se estaban subiendo a las tablas para hacer stage diving (tirarse desde el escenario al público), lanzó su bajo al aire con tal mala suerte que se llevó un golpe en la cabeza. Cayó redondo al suelo. Kurt no se dio cuenta, siguió con la actuación y, al final, él y Dave Grohl terminaron destrozando violentamente los instrumentos contra los amplificadores dejando al público boquiabierto. Una vez terminada la desfeita, Dave se acercó al micro y empezó a vociferar “!Hi Axl, hi Axl, hi Axl!”. Era su modo de meterse con Axl Rose, líder de los Guns n´Roses, que también actuaba en la gala y con quien mantuvieron una encendida polémica. Esta es toda la secuencia:

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No fue Axl la única víctima de la noche. El premio al mejor video de música alternativo recayó en Nirvana con Smells Like Teen Spirit. Y, en vez de recogerlo la banda, lo hizo un actor caracterizado como Michael Jackson. Custodiado por dos policías, dijo que abdicaba como el rey del pop para ocupar un nuevo trono. “!Soy el rey del grunge!”, proclamó. Al terminar su discurso, el público no sabía muy bien cómo reaccionar ante esa burla. Incluso se pudieron escuchar algunos silbidos de desaprobación. Cabe recordar que Nirvana habían usurpado el numero uno a Michael Jackson ese mismo año.

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En otro contexto diferente, no se queda atrás su intervención en el popular programa de la BBC Top Of The Pops. Las condiciones de su actuación pasaban por hacer un playback de Smells Like Teen Spirit en el que lo único “de verdad” sería la voz de Kurt. El grupo aceptó, pero en cuando empezó su simulación, los responsables del espacio comprobaron como algo fallaba. Kurt, con gafas de sol y delatadora una sonrisa pícara, tocaba la guitarra de modo automático, como un muñeco semiarticulado. Luego, ya ni eso. Se desentendió de la guitarra y cantó el tema con voz grave y adormilada. En un momento se metió el micro en la boca y, bueno, casualidad o no, la banda jamás volvió a actuar el mítico espacio musical. El documento, que se puede ver pinchando abajo, es impagable.

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Jackson inédito con sabor ochentero (y mucha confusión)

Lunes, Octubre 12th, 2009

Lo ocurrido con Is This It de Michael Jackson, el single inédito que acaba de ver la luz, es la enésima demostración de que no se le puede poner puertas al monte. Pese al numerito de los coches blindados y los agentes de seguridad custodiando la canción que se pudo ver este mediodía en todos los telediarios, el tema ya circulaba por la red antes de su puesta en circulación oficial. Esta fue hoy, a las ocho de la mañana. Sony, su discográfica, enviaba a los medios el mp3 y, análisis de la industria aparte, ha sido una buena noticia, porque la canción, lejos de un desecho rescatado del trastero por puro oportunismo, es buena. Con un incio que recuerda a Heal The World se trata de una suave y delicada pieza de soft-funk aterciopelado con unas guitarritas a lo Sexual Healing de Marvin Gaye. Remite directamente a esas baladas que Jacko firmó en los ochenta tipo The Girl Is Mine. Escuchen un fragmento con buen sonido aquí:
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En la nota de prensa adjunta al mp3 no se indicaba la procedencia del tema, ni las fechas en las que se grabó, únicamente unas declaraciones de John McClain el coproductor del álbum This Is It (que saldrá el 27 de octubre inspirado en la película Michael Jackson This is It, en la que se podrán ver las imágenes de los ensayos de lo que iba a ser la vuelta a los escenarios este verano). «La canción This Is It sólo confirma lo que el todo mundo sabe desde hace mucho tiempo: que Michael es uno de los mayores regalos que nos ha dado Dios», decía ahí McClain.

Sin embargo, horas después, trascendió que el origen de la grabación. Se trata de una sesión de 1991 y en su composición estuvo involucrado Paul Anka. Entre los fans se apunta como hipótesis que originalmente fue compuesta en 1983 para un disco de duetos entre ambos artistas bajo el título de I Never Heard, pero se quedó en el olvido. También existe la tesis de que se trate de un tema de la época de Off The Wall. Recuperada en las sesiones de Dangerous, fue nuevamente desechada por Jackson y, finalmente, se cedió a la artista portoriqueña Sa-Fire, que la grabó con su título original, I Never Heard. El resultado de todo este embrollo es el siguiente:

a) Aunque se haya lanzado como un inédito de Michael Jackson las jugosas ganancias del tema habrá que desdoblarlas entre dos firmas.

b) Sa-Fire vivirá su particular semana de gloria.

c) El hecho de que en la letra del tema se diga la expresión Is This It varias veces ha hecho que la canción se haya rebautizado con el mismo nombre que la película, transmitiendo la engañosa idea de que se trataba de un tema nuevo. Y se ha montando un lío de mil narices, entre los que se sienten estafados por la compañía, los que piensan que Jackson se ha autoplagiado y los que aún no saben qué demonios ha pasado. Vean un ejemplo

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Tema de Sa-fire

Y aquí las explicaciones de Sony en el New York Times

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (4)

Jueves, Julio 16th, 2009

VÍCTOR LENORE (Rockdelux, La Dinamo)

dscn15501U2: Soy muy fan de la mitad de Achtung Baby!, además de otra docena de canciones de U2. Pero, siendo sinceros, les veo como rock para gente a la que no le gusta el rock. No han hecho nunca nada controvertido, nada que pueda enfadar al gran público, nada que pueda desafiarle un poco siquiera. Eso les descalifica como grupo de rock and roll y también explica su aceptación masiva. The Edge tiene un estilo inconfundible de tocar la guitarra, Bono ya sabe cantar como si hubiera vivido algo (no como en los cuatro primeros álbumes) y la sección de ritmos siempre sonó muy sólida. Aunque parezca ofensivo, la experiencia me dice que la mayoría del público de U2 es gente que no compra más de diez o quince discos al año. Si supieran sus opciones, muchos serían fans de otros artistas. Ahora mismo U2 me parecen un grupo sin rumbo que ofrece con cada disco menos de lo mismo. Suenan a algo conocido, familiar, fácilmente descifrable, carente de conflictos y de misterio. Supongo que por eso venden tanto.

Bruce Springsteen: Hace unos meses en la web Slate.com leí una frase buenísima: “¿Es posible escuchar a Bruce Springsteen sin imaginar que eres Bruce Springsteen?” Creo que ahí está su poder de seducción: representa a una especie de superhéroe que todos quisiéramos ser en la vida cotidiana. Incluso los perdedores de sus historias tienen un halo de dignidad y chulería muy atractivo (bueno, la mayoría, no creo que nadie quiera verse metido en The River o My Hometown). Mi impresión es que para él empieza la cuesta abajo. En solitario no tiene la misma intensidad que con The E Street Band y estos empiezan a mermarse entre muertes prematuras y problemas de salud. Hace dos o tres giras que Clarence Clemmons saca un butacón para poder sentarse cuando no toca el saxo. Me da que lo mejor lo ha dado ya, pero eso dijeron muchos de Johnny Cash y acabó haciendo discos enormes al borde la muerte. In boss we trust.

Madonna: Dicen los expertos en mercadotecnia pop que te conviertes en estrella cuando consigues seducir simultáneamente al público infantil y la comunidad gay. A la altura de Like a Virgin, su segundo disco, ella ya tenía a los dos en el bolsillo. Tengo una amiga feminista que dice que los vídeos de Madonna han contribuido más a que las chicas se sientan poderosas que todas las cantautoras del mundo juntas. Sabe contagiar la sensación de confianza y de control sobre tu vida. Por desgracia con los años se convirtió en aburrida neohippie (Ray of Light) y diosa de los fashion victims. En esta gira sale en un Rolls y dos canciones después habla del hambre el África. Resumiendo: hoy combina lo peor de Paris Hilton con lo peor de Pedro Guerra.

Rolling Stones: Creo que se convirtieron en artistas globales porque capturaron mejor que nadie un montón de energías sociales reprimidas que salieron a la luz en los sesenta y setenta. Además , todas sus canciones hablan de necesidades humanas básicas. Mira por ejemplo Gimme Shelter, podría ser el himno oficial de la crisis que estamos viviendo. Hoy se han convertido en un grupo de autohomenaje, pero el concierto de la gira 40 Licks (verano de 2003) en el Vicente Calderón es de lo mejor que he visto sobre un escenario en los últimos veinte años. Y eso que acudí sin mucha esperanza de ver algo sustancioso”.

Michael Jackson: Si no hubiera existido habría que inventarlo. Bad es una obra maestra. Creo que si hoy no tenemos otro como él es porque en 2009 los medios de comunicación son mucho más conservadores que en 1982. Ahora mismo tendrían que estar dando máximo protagonismo a artistas tan singulares, alucinantes y mágicos como él. Me vienen a la cabeza M.I.A o Gnarls Barkley, que podrían ocupar perfectamente su lugar, pero no se ha dado al gran público la oportunidad de conocerlos a fondo como sí tuvo él en la época de Thriller y siguientes.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (3)

Miércoles, Julio 15th, 2009

IGNACIO JULIÁ (director de Ruta 66)

-¿Por qué piensa que son artistas globales? (pregunta referida a The Rolling Stones y Bruce Springsteen)?julia1
-No creo que Springsteen ni Stones sean artistas totalmente globales, quedan acotados al mundo occidental y algunos territorios bajo su influencia. Son parte de la predominancia de la cultura anglosajona a partir de los cincuenta. Globales lo han sido Bob Marley, Julio Iglesias, Michael Jackson, en el sentido de que sus canciones se han escuchado por igual en las capitales europeas que en los paises africanos o asiáticos. En todo el orbe, vamos.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (pregunta referida a The Rolling Stones y Bruce Springsteen)

-El rol de Sprinsteen parece claramente definido: el superhéroe popular que mantiene el equilibrio entre la fama descomunal y el compromiso con su música y su mensaje. En cuanto a los Stones, son una gozosa reliquia de la era de plenitud del rock, mantenida con vida por la clarividencia para los negocios de Mick Jagger.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.

-La proyección de Jackson siempre me pareció desmesurada. Thriller es uno de los más importantes, y redondos a nivel artístico y comercial, discos de la historia de la música grabada. Pero su figura llegó a las grandes masas por otras historias: su habilidad coreográfica, los primeros videos realmente creativos, el mito de Peter Pan y su enfoque hacia un público mental o físicamente adolescente, o una combinación de todas esas cosas. Como amante de la música, me parece vergonzoso que los medios le hayan dedicado a su muerte veinte veces más atención que a la de James Brown, uno de los norteamericanos más cruciales del siglo veinte, a todas luces un gigante cultural frente a Jacko.

-Teniendo en cuenta que todos son artistas que se pueden considerar globales empezaron 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas en la actualidad con la proyección de Michael Jackson?

-La globalidad se ha merendado lo global. Ahora que estamos todos conectados a la madre cibernética, se multiplican las opciones hasta el infinito y esto aborta la posibilidad de que un artista invada el centro de la escena y atraiga toda la atención en un mismo momento. Es lo que ocurrió la noche que pasaron el video de Thriller en TVE, que toda España y parte del extranjero lo vió. Esto hoy es obviamente imposible, dado el abanico de la oferta televisiva e internet. Y tampoco creo que sea necesaria la figura del Rey del Pop o el Dios del Rock; me parece más saludable que cada cual busque sus opciones musicales evitando lo gregario o lo impuesto.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (2)

Martes, Julio 14th, 2009

Seguimos desgranando las opiniones de críticos inlcuídas en Muerto Jacko, ¿quién es el rey. Es el turno ahora de:

BORJA PRIETO (director en España de Myspace)

borja_prieto1-¿Por qué piensa que es un artista global? (referido a Springsteen, U2, Madonna y Stones)

-Es más que un artista global. Michael es un icono cultural cosa que no son, por ejemplo U2. Michael es una empresa en si misma, ha influido más allá de la música, ha revolucionado el mundo del videoclip, ha vendido más que nadie y encima ha tenido una vida excéntrica que lo ha convertido en lo que es. El ser un misterio ayuda a que tu figura sea casi una religión.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (referido a Springsteen, U2, Madonna y Stones)

-Con la muerte de Michael se cierra el capítulo de las superestrellas. La democratización de la música vía Internet ha provocado dos cosas: que la gente tenga una oferta ilimitada donde elegir y que uno mismo acaba convirtiéndose en su propio prescriptor. Los medios tradicionales tienen una audiencia más dispersa y la gente atiende más a recomendaciones de amigos y a focos de información nicho. Ya nadie te dice qué escuchar y eso afecta directamente a las superestrellas. Hay menos superestrellas con un superéxito y muchas pequeñas estrellas con un éxito más medido.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.

-Yo soy fan. Michael era un genio y tuvo la suerte de vivir su época de esplendor en los 80, manejó como nadie a los medios de comunicación empleando técnicas supernovedadosas, imágenes chocantes y dando canciones que eran himnos. Eso ha quedado en la memoria de millones de personas, por eso es tan grande. Ahora es poco probable que salga alguien tan talentoso y todavía más improbable alguien que influencie a tanta gente simplemente porque el momento es otro.

-Teniendo en cuenta que todos son artistas de los 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas globales en la actualidad en el sentido que lo era Michael Jackson? ¿Quiénes podrían ser?

-No. Madonna ha sido la única y está sufriendo los coletazos de la democratización. Para ser un artista global no sólo vale tener talento musical sino ideas geniales que rompan. Lo más parecido para mi sería EMINEM y últimamente a la gente le importa cada vez menos.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (1)

Lunes, Julio 13th, 2009

Ayer domingo se publicó en La Voz Muerto Jacko, ¿quién es el rey? Se trata de un artículo que pretendía analizar cómo queda el rock y el pop masivo una vez que ha desaparecido su estrella más global. La conclusión fue la esperada: ningún artista que haya empezado su carrera en las dos últimas décadas se puede comparar a nivel de impacto y proyección. Entonces, hay que acudir a iconos del calibre de Madonna, Bruce Springsteen, U2 o los Rolling Stones para poder hablar de un nivel parecido.

Para ello, pedimos a algunas de las mejores plumas de la prensa musical española sus reflexiones al respecto. De estas apenas se usó un 15% en el artículo por limitaciones de espacio. Estas son lo suficientemente interesantes como para que durante esta semana se vayan desgranando en este blog. En ellas, a modo de cuestionario, se mandaba unas preguntas abiertas que cada cual contestó cómo quiso. Empezamos por las opiniones de Luis Troquel:

LUIS TROQUEL (Rockdelux, El Periódico)

luis-torquel -¿Por qué piensa que es un artista global cada uno de ellos? (referido a U2, Madonna, Bruce Springsteen y Rolling Stones)

– Madonna es el vivo ejemplo de que saber valerse del talento ajeno es a veces incluso mejor que tenerlo. Mientras el rock sigue sin tener una reina indiscutible, en el pop reina indudablemente Madonna.

– U2 son los farsantes más longevos de la historia del rock. Llevan décadas convenciendo al mundo de que juegan en la misma liga que los más grandes sin serlo. Lo malo es que no solo mienten en eso y Bono no parara de mentir en todos los campos hasta que le den el Nobel de la Paz.

– En las antípodas de Jacko, Bruce Springsteen domina el arte de ser excepcional sin dejar de parecer una persona normal. Es uno de los grandes, sin duda, pero en España lo tenemos sobrevalorado. En ningún otro país acapara tantos titulares

– Los Stones serían musicalmente inferiores a los Beatles, pero en imagen, concepto y fuerza en directo siempre fueron muchísimo mejores. Si Mick Jagger hubiera muerto joven sería aún más mítico que Elvis y Jacko juntos. Afortunadamente para él, sigue vivo.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (referido a U2, Madonna, Bruce Springsteen y Rolling Stones)

– Hace mucho que Madonna ya no puede presumir de ir por delante del resto. En su último disco va por detrás de Britney y hasta de Mariah Carey. Yo creo que mataría por un hit como los últimos de Rihanna o Kate Perry.

– U2 decían que iban a reinventar el rock con su último disco y luego resulta que es una mala copia de los últimos Led Zeppelin. En lo único que han atrapado a los Stones es en convertirse en el mayor espectáculo del mundo.

– Los revivals han jugado en los últimos años a favor de Bruce Springsteen (y todavía más de U2). Incluso el concepto rock de estadio del que ellos fueron emperadores ha vuelto con inusitada fuerza. En directo cumplen, pero en disco son mejores sus imitadores

– Los Stones hace mucho que son como un desfile de la reina de Inglaterra, pero, igual que ella, no hay ningún otro monarca rockero (al menos en lo que a grupos se refiere) que haya llegado donde ellos.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.Teniendo en cuenta que todos los citados son artistas de los 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas globales en la actualidad en el sentido que lo era Michael Jackson?

– Un artista de las características de Michael Jackson no es posible ni antes ni después. Y ni siquiera en esa misma época si no hubiera existido él. Pero artistas globales seguirá habiendo, por supuesto. Igual no tan grandes, pero todavía más globales

Aquella Nochevieja de 1983

Viernes, Junio 26th, 2009
http://www.dailymotion.com/video/xzv4f

Cuatro años antes de que Sabrina revolucionase el país con su pecho saltarín, el especial de Nochevieja de televisión española -todo un acontecimiento entonces- emitió un documento de esos que iba a afectar totalmente a una generación. Viajemos en el tiempo. 31 de diciembre de 1983. Champán y campanadas en la Puerta del Sol. Televisiones sin mando a distancia y primos mayores arreglándose para salir. Padres más sonrientes de lo normal y esa sensación de estar ahí, sin más, como un personsaje secundario del telefilme familar. De pronto, anuncian en la tele a un artista americano. Uno que, dicen, es una estrella que va a revolucionar el pop. Lo que empieza a verse -¿una película?, ¿un anuncio?, ¿una serie?, ¿¿¿qué demonios es eso???- engancha. Se hace el silencio. Lo emiten con subtítulos. El protagonista lleva una cazadora de cuero rojo súper molona. Sale con su novia del cine de ver una película de zombis. Y arranca la música. ¡Zas! Todo encaja: la música, la interpretación, la manera de bailar. De pronto, surge la fascinación. Ojos abiertos, abdución por lo que se ve en la televisión, sentir –sin saberlo- el efecto del pop en su máxima expresión. Cuando llegan las coreografías finales el artista atrapa totalmente. Michael Jackson, un tipo del que la mayoría jamás había escuchado ni una palabra y que se colaba en los hogares españoles para siempre. El clip era Thriller.

Aquel día muchos de los que hoy tienen treinta y tantos sintieron esa magia, la que empuja hacia el mundo pop y ante la que no hay marcha atrás. Luego, llega la adquisición del disco, Thriller, una maravilla que escuchada hoy en día es todavía más maravillosa (aunque solo por los arreglos de Quicy Jones en Billy Jean hay que rescatar). Un disco que el hermano mayor compra en vinilo y el menor lo graba en una cinta TDK para poder escuchar en el radiocasete, para poder llevar al cole, para poner en las tardes de los viernes, el día que dejaban poner música. Mientras, la devoción aumenta. Eran aquellos tiempos sin Internet, donde cuando llegaba un disco al hogar se escuchaba y escuchaba como si no existiera otra cosa en el mundo. Donde en 1984 se seguían escuchando los discos de 1982 como algo reciente. Y Thriller sonó y sonó hasta que, más adelante, aquellos niños ya preadolescentes reciben Bad, un disco si cabe mejor. Sí, sí, es la obra de The Way You Make Me Feel, Smooth Criminal, Dirty Diana y la homónima Bad. Sí, pero por encima de todo es el disco de Man In The Mirror, esa canción maravillosa que, cuando se tienen once años y apenas cuatro o cinco discos, se escuchan mil veces seguidas. Y, luego, al año siguiente, emiten la gala de los Premio Grammy en la segunda cadena y ese tema interpretado juno a coro góspel suena a cuarto mitad de gloria y a la reivindicación de un artista que, entonces, parece insuperable.

Imagen de previsualización de YouTube Actuación de Michael Jackson en los Grammy 1988

Pero ya se sabe, se crece, se aprende y se pierde esa inocencia. A medida que se conocen a los supuestos grandes grupos (U2, Bruce Springsteen, The Cure, The Police, Pink Floyd… o eso eran lo que nos decían) Michael Jackson queda a un lado como algo menor, artificial, prescindible. Se pierde en el cuarto de los trastos. Y tendrán que pasar muchos -pero muchos- años para darse uno cuenta que precisamente en aquellos impactos infantiles y juveniles radica la esencia del pop. Cuando toca valorar The King of Pop, una recopilación alimenticia de Jackson editada recientemente y hecha única y exclusivamente para recaudar dinero, el que otrora fue fan infantil se ve incapaz de bajar de las tres estrellas sobre tres ante la sucesión de joyas. Unos meses después, Internet escupe: el mito ha muerto. Entonces, a muchos le vienen a la cabeza un montón de sensaciones y, quizá, a alguno de ellos incluso la explicación sobre qué demonios hace a las dos de la mañana frente a un ordenador intentando dar forma a unas emociones imposibles de empaquetar en unas líneas. Sí, él fue uno de los que pulsó el resorte.