Nirvana, ¿rebeldía sincera o marketing calculado?
Domingo, septiembre 25th, 2011La portada de Nevermind muestra a un inocente bebé a punto de ser pescado el el anzuelo del dinero. La situación de Nirvana en 1991/1992 era exactamente esa. Nadie lo esperaba, pero la alfombra roja de la realeza pop se había extendido a sus pies. Todos los que otrora se derretían ante Phil Collins, New Kids On The Block, Milli Vanilli o Eurythmics querían al grupo. De la noche a la mañana, pasaron de tocar en pequeños garitos a ser llamados desde los lugares más insospechados del mainstream. Ellos atendieron esas llamadas, sí, pero lo hicieron a su manera. Se dedicaron a comportarse como niños trastes, desentonando con actitud aparentemente despreocupada, lo justo para demostrar que el éxito no iba a engullir su autenticidad. Sus gamberradas fueron amplificadas por la exposición mediática, generando en sus jóvenes fans una contagiosa sensación de transgresión y la sensación de que se abría una nueva era. Sin embargo, para los críticos con la banda, aquello no era más que una milimetrada campaña de marketing con ínfulas de falsa rebeldía.
Uno de los momentos que mejor ejemplifican esa actitud se pudo contemplar en los MTV Awards de 1992. Con el éxito fresco de Smells Like Teen Spirit, la cadena quería que la banda tocase el susodicho tema en directo. Pero ellos se negaron. Es más, pretendían salir en plena gala e interpretar la, entonces aún inédita, Rape Me (Viólame). Al final, tras un tira y afloja, cedieron y aceptaron una solución intermedia: tocar Lithium, otro de los cortes de Nevermind. Sin embargo, algo le quedó a Kurt dentro. Cuando subieron atacó los acortes de Rape Me, e incluso llegó a cantar unos segundos. Mientras los jefes de la cadena empezaban a tener sudores fríos, el grupo rectificó. Tras hacer Krist Novoselic un gesto que se puede interpretar como un “a sus órdenes mi teniente”, arrancó con espléndida lectura de Lithium no exenta de incidentes.
Tras un arranque algo frío, la rabia se apoderó de la canción en la segunda estrofa. Y Krist entró en éxtasis. Impulsado por los fans que se estaban subiendo a las tablas para hacer stage diving (tirarse desde el escenario al público), lanzó su bajo al aire con tal mala suerte que se llevó un golpe en la cabeza. Cayó redondo al suelo. Kurt no se dio cuenta, siguió con la actuación y, al final, él y Dave Grohl terminaron destrozando violentamente los instrumentos contra los amplificadores dejando al público boquiabierto. Una vez terminada la desfeita, Dave se acercó al micro y empezó a vociferar “!Hi Axl, hi Axl, hi Axl!”. Era su modo de meterse con Axl Rose, líder de los Guns n´Roses, que también actuaba en la gala y con quien mantuvieron una encendida polémica. Esta es toda la secuencia:
No fue Axl la única víctima de la noche. El premio al mejor video de música alternativo recayó en Nirvana con Smells Like Teen Spirit. Y, en vez de recogerlo la banda, lo hizo un actor caracterizado como Michael Jackson. Custodiado por dos policías, dijo que abdicaba como el rey del pop para ocupar un nuevo trono. “!Soy el rey del grunge!”, proclamó. Al terminar su discurso, el público no sabía muy bien cómo reaccionar ante esa burla. Incluso se pudieron escuchar algunos silbidos de desaprobación. Cabe recordar que Nirvana habían usurpado el numero uno a Michael Jackson ese mismo año.
En otro contexto diferente, no se queda atrás su intervención en el popular programa de la BBC Top Of The Pops. Las condiciones de su actuación pasaban por hacer un playback de Smells Like Teen Spirit en el que lo único “de verdad” sería la voz de Kurt. El grupo aceptó, pero en cuando empezó su simulación, los responsables del espacio comprobaron como algo fallaba. Kurt, con gafas de sol y delatadora una sonrisa pícara, tocaba la guitarra de modo automático, como un muñeco semiarticulado. Luego, ya ni eso. Se desentendió de la guitarra y cantó el tema con voz grave y adormilada. En un momento se metió el micro en la boca y, bueno, casualidad o no, la banda jamás volvió a actuar el mítico espacio musical. El documento, que se puede ver pinchando abajo, es impagable.


U2: Soy muy fan de la mitad de Achtung Baby!, además de otra docena de canciones de U2. Pero, siendo sinceros, les veo como rock para gente a la que no le gusta el rock. No han hecho nunca nada controvertido, nada que pueda enfadar al gran público, nada que pueda desafiarle un poco siquiera. Eso les descalifica como grupo de rock and roll y también explica su aceptación masiva. The Edge tiene un estilo inconfundible de tocar la guitarra, Bono ya sabe cantar como si hubiera vivido algo (no como en los cuatro primeros álbumes) y la sección de ritmos siempre sonó muy sólida. Aunque parezca ofensivo, la experiencia me dice que la mayoría del público de U2 es gente que no compra más de diez o quince discos al año. Si supieran sus opciones, muchos serían fans de otros artistas. Ahora mismo U2 me parecen un grupo sin rumbo que ofrece con cada disco menos de lo mismo. Suenan a algo conocido, familiar, fácilmente descifrable, carente de conflictos y de misterio. Supongo que por eso venden tanto. 
-¿Por qué piensa que es un artista global? (referido a Springsteen, U2, Madonna y Stones)
-¿Por qué piensa que es un artista global cada uno de ellos? (referido a U2, Madonna, Bruce Springsteen y Rolling Stones)