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De viaje por el sol en una nueva dimensión

Lunes, febrero 14th, 2011
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1994. De viaje, abriendo el magistral Super 8. Esta es la canción que nos hizo sentir a toda una generación el verdadero subidón de estar enamorado. Sí, toda esa cálida euforia, juvenil y descontrolada, que no cabe en el pecho y que parece que vaya a estallar de un momento a otro. Los Planetas, verdaderos maestros en el arte de musicar los extremos del amor, crearon con ella un himno total, una de esas canciones que cristaliza con asombrosa sencillez una sensación compartida por miles de personas: el nosotros dos contra el mundo impregnado de romanticismo adolescente. Ese “Tú y yo de viaje por el sol, en una nueva dimensión ¿qué podría ser mejor que estar siempre juntos tú y yo?” se cantó hasta la afonía en cientos de conciertos, pubs y fiestas domésticas como si fuera la última canción de pop que iba a sonar en la tierra.
Desde entonces, nadie (o casi nadie) logró tanta empatía en España. Y porque hoy es San Valentín, y porque esta es la canción de la vida de mucha gente, se merecen un play en toda regla. Lo de que se aceleren los latidos del corazón después será inevitable.

Los mejores conciertos celebrados en Galicia en el 2010

Viernes, diciembre 31st, 2010

ourense1Ahora que ha terminado quedan pocas dudas de que 2010 ha sido impresionante para la música en directo en Galicia. La entrada en escena del Xacobeo y su refrescante gestión se fundió con el trabajo de las salas, fundaciones y festivales que ya venían dando señales de cambio en años anteriores. Entre todo se creó un calendario que obligó, en más de una ocasión, a frotarse los ojos para comprobar realmente que todo ello estaba sucediendo en Galicia. Por este motivo, Retroalimentación añade un tercer listado dedicado a los mejores conciertos de estos doce meses. Obviamente, ha resultado imposible asistir a todos los que se celebraron en Galicia y, seguramente, de ir, recitales como el de Public Enemy, Elvis Costello, Ariel Pink’s Haunted Graffiti’s o Motörhead entrarían dentro de esta relación de doce en la que, !ojo!, se han quedado fuera Pet Shop Boys, Yo La tengo, Paul Collins, Flying Lotus, Sun O))), Bill Callahan, Alva Noto & Blixa Bargeld, Patti Smith o These New Puritants, casi ná… Con que el 2011 sea la mitad de bueno que este 2010 nos podemos dar con un canto en los dientes.

1. LEONARD COHEN (Ourense, Pabellón Paco Paz, 12 de septiembre)
Lección maestra. Mejorando lo de Vigo del 2009 (espacio cerrado, menos gente curiosa y más fans convencidos), Cohen ofreció lo esperado: casi tres horas revisando un repertorio inmaculado. Y tanto da que fuera un deja vu: las emociones fueron aún más intensas con el conocimiento previo. El concierto que querríamos escuchar en bucle durante toda nuestra vida. A ver si alguien se anima a traerlo para el 2011 y vuelve a encabezar la lista.

2. ARCADE FIRE (MTV Day, Santiago, Monte do Gozo, 4 de septiembre)
Los canadienses demostraron en el Monte do Gozo que tienen, hoy por hoy, uno de los mejores directos del planeta y que portan el mástil de la bandera musical de toda una generación. Con The Surburbs bajo el brazo equilibraron pasado y presente y alcanzaron clímax totales con piezas como Rebelion (Lies) o, muy especialmente, con ese Wake Up coral que cerró el concierto dejando a la gente entusiasmada. Tanto que muchos repitieron en Madrid meses después.

3. JÓNSI (Xacobeo 10, Monte do Gozo, Santiago, 27 de agosto)
Las buenas referencias llegadas del Sónar-Barcelona no fueron suficientes para hacerse una idea de lo que el líder de Sigur Rós iba a mostrar sobre el escenario. Precediendo a Muse y lidiando con una audiencia hostil, desplegó su pop fantasioso de cintas de colores, ritmos imposibles y euforia desboradante. Enamoró y con Grow Till Tall puso la carne de gallina a fans y profanos que lo escucharon con atención. Una maravilla.

4. DOMINIQUE A (Vangardas Sonoras, A Coruña, Teatro Colón, 16 de enero)
Dominique Ané se puso la camisa negra, se enfundó el traje de Joy Division para el estreno de La musiqué en al ciclo Vangardas Sonoras y superó todas las expectativas con un concierto impresionante. Lo del final Le Courage des Oiseaux y la gente deseando que el teatro no tuviese asientos fue un momento para el recuerdo.

5. BROADCAST (Sónar-Galicia, A Coruña, Expocoruña, 18 de junio)
El mejor concierto del Sonar-Galicia tuvo lugar para unas 200 personas en el auditorio de Expocoruña. Allí Broadcast invocó a la Velvet Underground, puso a girar su caleidoscopio pop y creó verdadera magia. Durante una hora y pico la hipnosis del dúo funcionó a la maravilla, dando la sensación de que aquella habitación permanecía al margen de todo, incluso de la fiesta hedonista que reinaba en el festival.

6. LCD SOUNDSYSTEM (Sónar-Galicia, A Coruña, Expocoruña, 17 de junio)
No se podía pedir mejor pistoletazo de salida para el Sónar-Galicia que traer a uno de los mejores directos de rock del mundo a la ciudad. LCD Soundsystem confirmaron que lo son y con su funk-rock irresistible obligaron al público que abarrotó hall de Expocoruña a bailar sin opción a rechazo. Su Yeah! final puso todo patas arriba e indirectamente dijo: sí, esto es el Sónar amigos, no estáis soñando.

7. LOS PLANETAS (Noroeste Pop Rock, A Coruña, Playa de Riazor, 5 de agosto)
La actuación de los granadinos en el clásico festival coruñés no respondió a las expectativas creadas de público (8.000 cuando se esperaban 15.000), pero desde luego sí a las artísticas. Apostando por su lado flamenco y por la psicodelia densa y al ralentí, ofrecieron una actuación sólida y espectacular que, no obstante, decepcionó a quienes iban a por el concierto festivalero de hits. Dieron un concierto casi calcado del Festival Do Norte de Vilagarcía de Arousa, por lo que aquel podría sustituirse por este en la lista. Desde los tiempos de Canciones para una orquesta química J y los suyos no sonaban tan convincentes en directo.

8. TEENAGE FANCLUB (Santiago, Sala Capitol, 3 de diciembre)
Los escoceses habían protagonizado una actuación lamentable en su día en el Santi Rock y ese recuerdo les había estado persiguiendo siempre a los ojos del público gallego. En cuanto sonó Start Again en la sala Capitol todo disipó y se conjuró un auténtico paraíso para los amantes del pop. Dont´Look Back, The Concept, It´s All In My Mind, Everything Flows… o lo que es lo mismo la banda sonora de una generación comprimida en un concierto que nos recordó que ellos siempre estuvieron ahí, a nuestro lado.

9. BARON ROJO FORMACIÓN ORIGINAL (A Coruña, Coliseo, 6 de marzo)
Un grupo que vuelve con su formación original abiertamente por la pasta, con varios de sus miembros enfrentados, sin nada nuevo que ofrecer y, aun por encima, con un sonido totalmente anclado en los ochenta. Todo pintaba mal y, quizá por ello, el impacto fue aún mayor. Lo que se vivió en el Coliseo sorprendió hasta el propio grupo, que sonó granítico y convincente como nunca, repasando un repertorio soberbio y logrando una comunión grupo-público excepcional. Ahora bien, por favor, que los barones nos dejen este recuerdo y que cada uno siga por su lado.

10. NEIL HANNON (Vigo Transforma, Vigo, Estación Marítima, 10 de julio)
El cartel anticipaba fracaso. Se anunciaba The Divine Comedy, pero luego se especificaba que vendría Neil Hannon solo. Sobre el escenario se pudo ver exactamente eso: Hanon con una guitarra acústica y un piano. Con esas armas, atacó su repertorio inmaculado y con carisma, humor y excelencia tuvo a la audiencia del Vigo Transforma comiendo de su mano. Un concierto sorprendente y encantador.

11. COCOROSIE (A Coruña, Expocoruña, 1 de junio)
Las hermanas Casaddy lograron un inesperado lleno total en su primera visita coruñesa y dejaron un recital para el recuerdo. Medio onírico, medio infantil y siempre excitante, su modo de comandar el espectáculo resultó fascinante disipando en todo momentos las dudas de quienes las miraban con desconfianza. Lemonade sonó a gloria.

12. WILLIE NILE (A Coruña, Sala Le Club, 20 de agosto)
Apareció de sorpresa en la programación de la sala Le Club en pleno mes de agosto. La llenó y dio junto a The Stormy Mondays un concierto que fue una fiesta total de rock. Entre The Byrds y Bruce Springsteen, con el músculo melódico siempre firme, el neoyorkino invocó ante poco más de 150 personas un poderío arrebatador. Uno de esos conciertos que debería ser obligado para la chavalada que solo ha consumido mp3 en su vida.

Los 10 mejores discos nacionales del 2010

Jueves, diciembre 30th, 2010

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Las malas lenguas decían que a Triángulo de Amor Bizarro se le habían agotado las ideas, que eran víctimas de su propio éxito y que iban a ser incapaces, ya no de superar su disco de debut, sino de sacar un segundo álbum. Año Santo supone un puñetazo ruidoso y demoledor a todo ese runruneo negativo que de siempre ha acompañado a los de Boiro. Sí, sí, el suyo es el mejor trabajo del año.

1. TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO “Año Santo” (Mushroom Pillow)
Pese a su engañoso arranque pop con De la monarquía a la criptocracia y Amigos del género humano, el segundo trabajo de la banda de Boiro apuesta por la crudeza, la brutalidad y la locura noise-rock sin contemplaciones. Con ello obligan al oyente a perder la cabeza hasta caer en el pantano ruidoso de El baile de los caídos -una maravilla con guiño a Barón Rojo incluido- para finalmente purificarse en Año Santo y dejar exactamente la misma sensación que en su álbum de debut: !Queremos más!

2. LOS PLANETAS “Una ópera egipcia” (Sony)

Pese a no generar tanto revuelvo como su predecesor, Una ópera egipcia confirma a Los Planetas en la senda del rock mezclado con flamenco. Más luminoso gracias a la vena pop de Una corona de estrellas o Soy un pobre granadino, alcanza sin embargo su punto máximo cuando apela a la mística y las tinieblas. Son los pasajes de Señora de las alturas, Virgen de la soledad, Los poetas y, muy especialmente, La pastora divina con Enrique Morente los que dan verdadero valor a este trabajo hecho por un grupo que, además, atraviesa un momento especialmente dulce en directo.

3. NADADORA “Luz, oscuridad, luz” (Ernie Records)
Un auténtico renacer. Cuando (casi) todo el mundo pensaba que habían perdido el rumbo en el drama-pop y la electrónica, Nadadora dieron un paso atrás, volvieron a sus orígenes y editaron la cima provisional de su trayectoria. En Luz, oscuridad, luz descansan las mejores canciones de su carrera (Una nueva vida, Deshazte de mí, 1987…) con un sonido que en ningún momento quiere disimular sus pretensiones: envolverlo todo de oscuridad ochentera y atmósferas shoegazers. Este año deberían estar defendiéndolo en todos los festivales indies.

4. LÜGER “Lüger” (Autoedicion)
Ambientes piscodélicos, rítmica marcial, intensidad que sube minuto a minuto. El sensacional debut de Lüger tiene todo eso que los que en su día fueron fans de Manta Ray y luego de Schwarz buscaban. Entre el kraut-rock de la vieja escuela y las propuestas de grupos como Holy Fuck su debut suena como una auténtica bomba. Actualmente, sobre las tablas son pocas las bandas que le pueden hacer sombra. 

5. STANDSTILL “Adelante Bonaparte” (Pias)
Si con Vivalaguerra los catalanes reclamaban un lugar propio en la escena nacional, con Adelante Bonaparte -un triple epé conceptual que el grupo llama “fábula circular”- no hacen si no crecer dentro de ese emplazamiento. Pretencioso en el mejor sentido de la palabra, este es uno de esos trabajos que parece no escucharse del todo nunca y revela sorpresas cada vez que se vuelve a él. Fascinante.

6. LOS PUNSETES “LP2” (Everlasting)
Como unos Beat Happening con mala baba y algo de ruido planetario, Los Punsetes hacen dos cosas muy bien. Primero, crear canciones a medio terminar, esqueléticas pero súper efectivas. Segundo, trenzar letras que captan estados de ánimo con demoledora sencillez. Cosas como De moda, Tus amigos, Por el V**** o Dinero tienen la cantidad perfecta de cinismo y sinceridad treintañera como para terminar siendo auténticos himnos de andar por casa.

7. REFREE “Matilda” (Marxophone)
Raul Fernández entregó en 2010 su mejor disco como Refree. Para ello se desprendió casi completamente del tono jazzie de su pasado y, a modo de rompecabezas pop de estirpe muy beateliano, creó un catálogo de formas y colores realmente delicioso. En medio, historias de tipos torpes e incompetentes en su día a día vistas con una ternura muy especial, la que delata que en cualquier momento tanto el autor como el oyente puede verse reflejado.

8. HOLA A TODO EL MUNDO “HATEM” (Hatem Prayer Team)
Uno de los grupos revelación de este año ha sido Hola A Todo El Mundo. Su reivindicación del folk sesentero y la psicodelia, junto a su traslado a época actual con pinceladas de electrónica resulta altamente estimulante. Pero donde verdad enamora es en directo. O se sale corriendo repeliendo su buen rollito hippie o definitivamente uno les da un abrazo totalmente entregado a su causa.

9. DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES “Vs las Trompetas de la Muerte” (Bus Azul)
Un disco totalmente incomprendido. Eclipsado entre el confeti y la felicidad extrema que el grupo ofrece en vivo, en este álbum descansan algunas de las canciones más tristes y sentidas del año. Sus once temas hablan de la ruptura de una pareja y las ganas de salir adelante de un modo tan cristalino que conmueve. Pero, además, posee dos piezas (Hoy y Funcionarios ausentes) que por sí solas justifican cualquier disco que las cobije

10. NACHO UMBERT & LA COMPAÑÍA “Ay” (Acuarela)
El indie nacional es mayor. Tanto, que los grupos de los noventa ya están en fase cantautor. Nacho Umbert, el ex Paperhouse, pertenece ya a la segunda hornada tras Nacho Vegas y Raul Fernández y su disco de debut ofrece una obra de autor con tono acústico y aroma mediterráneo por la que se pasan personajes sombríos y trasnochados con aroma de cuento musicado.

De lo bueno lo mejor

Miércoles, diciembre 22nd, 2010

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El mejor grupo surgido en Galicia en los últimos tiempos (Franc3s), se alía con el mejor grupo gallego del momento (Triángulo de Amor Bizarro), el mejor de la España indie (Los Planetas) y el productor del mejor disco de la historia del pop nacional (Fino Oyonarte, el responsable sonoro de Super 8). Todo para hacer una gran versión de Isolation, un clásico de uno de los mejores grupos de todos los tiempos (Joy Division). Es Aislamiento. En breve tocará hablar aquí del disco de debut de Franc3s, pero ahora es el momento de disfrutar de este sabroso bocado que confirma que Galicia sigue pegando muy fuerte entre la mejor música nacional. Sonriamos y subamos el volumen.

Dos festivales sobre la arena

Viernes, agosto 6th, 2010

Al final, se celebró en la playa de Riazor de A Coruña el Noroeste Pop Rock más polémico de la historia. Dejo aquí las crónicas de ambos días:

-Primera jornada: Loquillo saca músculo roquero en Riazor

-Segunda jornada: Los Planetas dividen al público

Por otra parte, está ya todo listo en la playa de Santa Cristina en Oleiros para recibir mañana el desembarco de la Festa dos Mundos y, para amenizar la espera, hoy en La Voz entrevistamos a un histórico entre históricos: John Paul Jones, el bajista de Led Zeppelin En la edición de papel también se puede ver una entrevista con la china Sa Dingding.

Otro culebrón en las fiestas coruñesas (4º parte)

Viernes, julio 16th, 2010

En capítulos anteriores: el Ayuntamiento anuncia que no se celebra el Noroeste Pop en rueda de prensa. Los sectores musicales musicales y hosteleros reaccionan negativamente y surge una plataforma de defensa del festival en Facebook. En 48 horas el alcalde rectifica y dice que sí se hará el clásico evento, pero adaptado a la crisis. Al final el IMCE acepta el modelo propuesto por la plataforma Salvemos al Noroeste que incluye dos cabezas de cartel de tirón y cuatro grupos gallegos que tendrían que salir de un sorteo. Todo ello en dos jornadas, el 4 y el 5 de agosto. Las últimas noticias son:

- El presupuesto de fiestas se reduce en un 50%

- Bisbal actuará gratis en la playa de Riazor tres días antes y en el mismo escenario que el Noroeste Pop Rock

- Se estrena el cartel del Noroeste Pop Rock pero sin grupos

- Empiezan a apuntarse los grupos para el concurso y se incluyen entre los aspirantes varias bandas con disco editado y larga trayectoria

-Confirmado: Los Planetas serán uno de los grupos estrella del festival. Su actuación será el 5 de agosto y ocuparán la cabeza del cartel./a>

-El día 4 de agosto lo hará Loquillo dentro de su gira de 30 aniversario

Flashes de un festival (2ª parte)

Lunes, mayo 3rd, 2010

Segunda jornada del Festival do Norte, Vilagarcía de Arousa, Pontevedra. 1-5-2010

Ayer (viernes) fue el día de Nada Surf. Hoy (sábado) es el día de Los Planetas. Ayer hubo asistentes que solo vinieron a Vilagarcía para ver a la banda de Nueva York. Hoy ocurre lo mismo con los granadinos. Por la mañana ojeras, cafés y camisetas de grupos. La mayoría opinan. Nada Surf estuvieron sosos. Con un repertorio como el suyo la cosa podía dar para más. Resulta un poco el comentario del día. El domingo opinarían muchos de los devotos de J que Los Planetas siguen siendo Los Planetas. Y eso es mucho, muchísimo. Pero no adelantemos acontecimientos. Todavía.

Bastante más gente que en la primera jornada. Y más expectación en la carpa de tarde. Todo sin amenaza de lluvia para redondearlo. Carrero Bianco abren el día, pero su pase coge a muchos de camino. Lo mismo ocurre con Los Punsetes. Los de Madrid han dejado de ser unos aspirantes a grupo-guay-que-regala-su-disco-en-descarga-gratuita (¿sirve de algo eso en la era e-mule?). Ahora son un grupo-portada-de-Rockdelux. Y eso se nota en la carpa. Su sonido beathappeniano pudiera hacer pensar en un directo endeble. De eso nada, amigo. Sólidos y sin fisuras, ofrecieron un concierto estupendo. Por un momento, dio la sensación de estar ante una especie de grupo-bandera para la generación Muchachada Nui. Ariada su cantante, permanece inmóvil todo el directo. Resulta muy atractiva, tremendamente atractiva. La despedida también. Los Punsetes no son Los Planetas, dice el escéptico. Vale, pero es que nadie son Los Planetas. Igual que nadie son los Smiths, los Pixies o los Stone Roses. Ese tipo de comparaciones nacen injustas. Pero ver a una pandilla de diez veinteañeros con las camisetas de “que le den por culo a tus amigos” vociferando sus canciones a grito pelado reconforta.

Más expectación aún despierta La Bien Querida. Pero patina. El directo suena tan mal como el de Klaus & Kinski. Y da la sensación de que no aporta nada al disco. Al final sí, le meten un baño de ruido a sus canciones. “Luego tenéis que ir a ver a Los Planetas que canto yo con ellos”, dice. La gente parece que le gusta. La gente bebe. La gente vuelve a beber. La gente espera que hoy sea un día grande. Pero se equivoca. Porque hace caso omiso a uno de los mejores conciertos del festival. Nudozurdo, que ya actúan en el escenario grande, dan ganas de gritar. De decir “!ahhhhhhhhhhhh!”. !Qué bomba! Desgraciadamente se queda en unos escasísimos 30 minutos. Para los vírgenes, en unas ganas locales de verlos a ellos solos en una sala. Sí, sí, porque esto de los festivales está muy bien, se pueden sacar muchas fotos y tener algún romance furtivo. Pero los grupos buenos hay que verlos en una sala tocando hora y media mínimo con un público cómplice. Que estos hagan de impass, frustra un poco bastante.

Aparecen unos náuticos. Sí, sí como los del cartel. Los lleva Róber Bodegas, el humorista de Carballlo. Sí, sí, al que todo el mundo le pregunta por Pilar Rubio. Y la camiseta del Pop de Los Planetas arrasa casi !15 después de la edición del susodicho disco! Hoy es el día de Los Planetas, recordemos. Y Los Planetas aún son Los Planetas. Pero en fin… no nos precipitemos. Antes estuvieron Pete & The Pirates, un grupo de pop británico happy, happy, happy. Por ahí, los sitúan al lado de Arctic Monkeys, pero saben más a Housemartins meets Midnight Oil. Dibujan una sonrisa, mientras se mordisquea una hamburguesa y se reserva su nuevo álbum en vinilo. En el stand del festival Triángulo de Amor Bizarro firman discos. Chungo, porque el disco es muy oscuro. Sus rúbricas terminan intuyéndose por algún lado de la portada del estupendo Año santo, uno de los álbumes del año. Isa, Rodri, Rafa y Óscar son estrellas. No les pega mucho, pero, oye, los que se paparon aquellos FIB del 95 y 96 nunca soñaron que uno de los mejores grupos de indie-rock nacional fuese gallego. Y tan auténticos además…. Este año tiene que ser suyo por narices. No se los pierdan este miércoles en la FNAC de A Coruña. El disco se puede escuchar íntegro durante toda esta semana aquí.

Volvamos a escena. Llegan los candidatos a revelación del festival: JJ. La expectación con los suecos dura diez minutos. Como mucho. Después de ese tiempo, se dicta veredicto: bluffazo. Pero en toda regla. Una tipa tocando con desgana su acústica. Un tipo pulsando su portátil y mirando para ella. De pronto, el tipo se sube a la silla y empieza a bracear como un pájaro. Y ella, que de cuando en cuando le da al cubata, sigue con su somnolienta cantinela. La tenemos en versión folkie o en versión ambient-pop. Igual de soporíferas ambas. Acaba por versionar a Nirvana. Y, bueno, la cosa terminan en tomadura de pelo. ¿Revelación del año? Pues todo para los impresionables y los amigos de las revistas de tendencias. Seguro que JJ combinan muy bien con alguna prenda o peinado, se supone. Porque lo que es su directo carece totalmente de sentido.

Es la hora. Sí, la de Los Planetas. Impactante puesta en escena. Las siluetas del grupo a contraluz. A Florent se le ve empatadísimo con la audiencia. A Erik en plena forma. Transmiten (muy) buenas vibraciones. J mirando al técnico para que se ajuste todo. Suena La llave del oro. Suena guay. Suena a algo grande. ES ALGO GRANDE. Sí, el de Los Planetas se ha subido al puesto de mejor concierto del festival. Pero de largo. Con un pie en su etapa flamenca y otro en el pasado trazan un zig-zag lleno de sorpresas. Y con más de un escalofrío. El más alucinante de todos ellos le corresponde a Ya no me asomo a la reja. Poder, emoción y fuegos artificiales en el pecho de los asistentes. Tremenda. Pero tremenda de verdad. También Virgen de la soledad. El primer pinchazo nostálgico-sentimental con Rey sombra. Otro con la inesperada repesca de La artista madridista. Y, bueno, Segundo premio, infalible como siempre. Y Pesadilla en el parque de atracciones. Y Nunca me entero de nada. Solo reprochas algunos desajustes en el sonido. Y ese punto Sunn o))) que llega en la recta final. Las líneas de bajo y el bombo de la batería !golpean en el pecho en las primeras filas! Pero, oigan, que Los Planetas siguen siendo Los Planetas. Y eso es mucho, muchísimo. Al final hay gente comenta que casi echó en falta que tocasen más de los dos últimos discos. Se certifica que, pese al polémico giro de estilo y que muchos no lo hayan entendido, poco a poco las fichas se encajan. Están haciendo las cosas bien. Muy bien.

“Ya está, yo ya estoy servido”. Sí, Los Planetas vaciaron las reservas. Tras ellos, El Guincho gira y gira su psicodelia tropical acompañado de miembros de Extraperlo. Y la gente baila y baila. Las barras se llenan. Hay que recuperarse de lo de antes. Luego vendrían los Dj´s. Y juvenalia dejándose la piel en la carpa. Pero muchos pensaron que había que retirarse con una idea clara: el año que viene habrá que estar allí de nuevo.

LO MEJOR

1. Los Planetas
2. Fanfarlo
3. Los Punsetes
4. Nudozurdo
5. Pete & The Pirates

LO PEOR

1. JJ
2. Nada Surf
3. Klaus & Kinski
4. La Bien Querida
5. La (poca) lluvia que cayó en Fanfarlo.

Los Planetas “Una ópera egipcia” (Sony-BMG, 2010)

Martes, abril 13th, 2010

opera-egipcia Hay mucho de experimento lúdico en la nueva etapa de Los Planetas. Desde La leyenda del espacio, semeja que J y su troupe se dedican a ensamblar diferentes géneros en la búsqueda de colosales edificios sonoros. Sí, su universo se revela como un inmenso juego de construcción y en ese Lego particular están clarísimos los colores de cada pieza. También se sabe perfectamente que estas proceden de diferentes compartimentos. Así, un tramo de kraut-rock a la Neu! se conecta con el espíritu de Manolo Caracol, un tango termina haciendo clic con una ficha de surf o el tecno-pop a lo Magnetic Fields acaba por encontrar acomodo con una sevillana interpretada por La Bien Querida. Se trata respectivamente de Romance de Juan de Osuna, La llave del oro o La veleta.

Ambos son temas incluidos en su nuevo álbum, Una ópera egipcia. Las piezas que los componen, lo dicho, no ocultan su origen variado. Pero esa dispersión, sin embargo, cuaja a la perfección. Por seguir con la metáfora: una vez ensambladas las piezas del Lego planetario el muro muestra una solidez total. En su acabado final nada chirría, nada parece forzado, no ha lugar a la sospecha de fusión pachuli. Eso tratándose de un discurso que enlaza un lenguaje relativamente moderno como el del indie-rock y otro ancestral como el flamenco, tiene un mérito inmenso. Pero más mérito aún tiene otro aspecto: que sigan emocionando como en los tiempos del Super 8.

Mucho más luminoso y rock que su predecesor, Una ópera egipcia —título que alude a la expresión que los gitanos emplean para referirse a las obras maestras que dejan a uno sin palabras— revalida al grupo en esta segunda etapa de exploradores sónicos en su tradición. Si acaso, poniéndonos muy exigentes, cabría reprochar que algunos cortes de su lado más pop, como la colombina de Soy un pobre granadino o Una corona de estrellas, no llegan a impactar como las grandes dianas de Pesadilla en el parque de atracciones o Nuevas sensaciones a las que parecen continuar. Y punto. Porque el resto es, desde ya, un firme candidato a mejor disco nacional del año.

Aparte de las citadas Romance de Juan de Osuna, La llave de oro o La veleta, merece una mención el fandango de Atravesando los montes, que tiene un pie aún en Una semana en el motor de un autobús. Pero, de manera especial, destaca la soberbia una tripleta final que enlaza directamente con su predecesor. Primero, con la efervescencia lírica de Virgen de la soledad, luego con la desgarrada La pastora divina llevada al infinito por Enrique Morente y, finalmente, con la extensísima Los Poetas, toda una invocación a los Spacemen 3 que miraban a Kraftwerk desde la nueva óptica del grupo.

Cuando termina el álbum, la plenitud es total. Puede que haya quien eche en falta aquellos himnos juveniles de antaño, pero quizá ya vaya siendo hora de pasar página o, en su defecto, decantarse por otro tipo de bandas. Aquí todo eso se terminó hace ya años. Por contra, la madurez planetaria supone uno de los capítulos más fascinantes y valientes del rock nacional actual. Toda una reinvención confirmada en este segundo paso, que da a entender que aquí reside un filón para seguir explorando disco a disco.

Entrevista a J realizada en octubre del 2009 aquí

Los Planetas: “Sigo siendo muy fan de Spacemen 3 y de Camarón”

Viernes, octubre 9th, 2009

Con un nuevo disco casi terminado, Los Planetas regresan a Galicia con su aleación de «space rock» y flamenco. Este domingo (22.30 horas) serán el plato fuerte de las fiestas de San Froilán en Lugo

El dibujante Juanjo Sáez lo clavó. En el cómic que se incluye en el recopilatorio de Los Planetas, Principios básicos de astronomía, pintó una viñeta que refleja a la perfección el cambio que sufrieron los granadinos antes de la edición de La leyenda del espacio. En ella se puede ver a los cinco miembros del grupo en un viaje espacial completamente abducidos. «Todo son señales», dice el bocadillo de J ahí. Sobre ellos se proyecta una luz, la del flamenco, la influencia que cambió el discurso del grupo por completo. «Sí, creo que ese dibujo recoge muy bien el momento», señala J, el carismático vocalista de la banda.

-«La leyenda del espacio» ha sido un punto y aparte en su trayectoria. ¿Tenían miedo a dar el paso?

-Sí, le dimos muchas vueltas. Yo estaba convencido de que era un buen camino, ya que se trataba de una aproximación al flamenco que nadie había hecho. Era simplemente usar las armonías, las estructuras y las letras de las canciones clásicas y tocarlas de una manera completamente diferente, con arreglos de rock. Al principio, el resto de la banda no estaba muy segura, pero en cuanto empezamos a hacer canciones y fueron salieron, les fue gustando a todos.

planetas-¿A quién se siente más próximo ahora, a Sonic Boom (Spacemen 3) o a Camarón?

-Bueno, yo sigo siendo muy fan de Sonic Boom y Spacemen 3 y antes lo era también de Camarón. Para mí el flamenco durante mucho tiempo era una música aparte, sobre la que no tomaba influencia directa, pero que me gustaba. Lo que sucede es que tenía mucho respeto a la hora de intentar acercarme a ella. Luego me di cuenta de que la aproximación que podíamos hacer era totalmente válida.

-En el tema inédito que incluye la recopilación, «Soy un pobre granaíno», se ve que ese camino es de no retorno.

-Sí, esta canción está sacada de las sesiones que estamos haciendo para el próximo álbum, que está prácticamente terminado. Cogimos los temas que teníamos y aportamos esa que estaba ya terminada.

-Es decir, que esto es un camino de no retorno.

-Sí, en el disco hay mucha inspiración flamenca.

-¿Qué le parece si digo que ahora suenan como si Spiritualized cambiasen el «soul» por flamenco?

-Me parece bien. Nosotros siempre hemos sido seguidores de Spacemen 3 y de Spiritualized. Creo que nuestros caminos han sido paralelos a los de la banda de Jason Pierce, experimentando y buscando en sitios parecidos. Una de las claves de Spacemen 3 era buscar en las raíces de su tierra. La nuestra es el flamenco.

- Su discurso siempre ha basado en los subidones y bajones emocionales. ¿Tiene eso cabida dentro del flamenco?

-Nosotros nos fijamos en cualquier acontecimiento que genere una situación poderosa y también en la música que la produce, siempre ha sido así. El flamenco también genera esas sensaciones.

- Hay quien sostiene que este es su disco más universal por recurrir a las raíces de un modo tan transparente. ¿Cómo lo ven ustedes?

-Bueno, no lo sé. Ha tenido la misma repercusión en España que otros discos. Por ejemplo, en el mercado más anglosajón la repercusión es nula, es un mercado muy cerrado. Yo no veo mucha diferencia entre lo que hacíamos antes y lo que hacemos ahora. La inspiración las buscamos en nuestras bandas favoritas y además ahora nos fijamos en las bandas de nuestra tierra, que antes no la habíamos utilizado conscientemente, que ahora sí lo hacemos.

-¿Estaba el germen en «Santos que yo te pinté»?

-Sí, es la primera en la que se podía ver el reflejo de la música gitana. Esa canción está inspirada directamente en algunas letras clásicas de flamenco.

-¿Los puristas lo ven como un intruso en el género?

-El mundo del flamenco es un mundo bastante cerrado. Cualquier aproximación hacia esa música se toma con recelo. Nosotros no aspiramos a abrir esa puerta del flamenco, que ellos dicen que es una puerta que se abre desde dentro, pero sí que aspiramos a hacer una música rica y poderosa para nuestros oyentes. Eso es lo que más me interesa. Por supuesto, a largo plazo también me gustaría que algún gitano viera en nosotros una interpretación diferente de su música.

-Hubo tres discos previos a «La leyenda del espacio» en los que se replanteó el grupo. Algunos fans señalan que ahí se produjo un bajón de nivel. ¿Lo ven ustedes así?

-No pienso que se bajase el nivel. Mi disco favorito precisamente es Unidad de desplazamiento, que lo considero superior a Una semana en el motor de un autobús. Pero sí que hubo un cambio de planteamiento. A raíz de la grabación en Nueva York de Una semana, se dio el cambio. Allí vimos la cultura anglosajona, que tanto nos había atraído anteriormente, estaba en franco declive. Así que volvimos a Granada y montamos un estudio. Eso fue un gran cambio, pienso que para bien.

-¿Qué lectura hace del hecho de que un grupo como Amaral haga una versión de «Si está bien»?

-Supongo que la canción les gusta. Amaral siempre han demostrado cierta cercanía con artistas underground, aunque no sea lo que ellos practican [risas]. No sé qué lectura tiene. Nosotros no somos un grupo mainstream porque nuestra propuesta lucha contra ello y es además muy crítica con lo que se hace dentro de esos ambientes.

-¿Tiene que ver la «mala follá granaína» con la violencia de algunas letras suyas?

-[Risas] No sé, es que ese es un concepto bastante esotérico. Yo creo que la violencia que tienen algunas las canciones de Los Planetas viene de la lucha de la que nacen: la denuncia de un sistema social y económico en el que no encajamos. La única manera de responder a eso es con esa violencia, que es la de las palabras y la música, que es menos dañina que la de las armas


SUS TRES MEJORES DISCOS

“SUPER 8” (RCA, 1994)
Antes estuvieron Surfin’ Bichos. También Family, pero lo cierto es que este disco fue la demostración de que otro pop era posible en el anestesiado país de los Manolo Tena y Presuntos Implicados. Sus vibrantes diez canciones recogen la excitación juvenil de esa época en lo que todo se prueba por primera vez. Lo hace mediante una adictiva mezcla de ruido y melodía, pero también con una empatía emocional nunca oída antes en España. El diario sentimental de toda una generación.

“UNA SEMANA EN EL MOTOR DE UN AUTOBÚS” (RCA, 1998)
Los Planetas no gozaban del favor del público rock hasta que la edición de Una semana en el motor de un autobús obligó a muchos a reconsiderar su visión del grupo. Se trata del salto a la madurez de un grupo que se embarca en un álbum épico y de sonido granítico que se recrea en los subidones y los bajones emocionales de un chico al que lo deja su novia y se abandona a las drogas. Canciones como Segundo premio o Cumpleaños total son ya himnos del rock español.

“LA LEYENDA DEL ESPACIO” (SONY, 2007)
Guiñándole un ojo al La leyenda del tiempo de Camarón de la Isla en el título, J y sus chicos dan un triple salto mortal y salen airosos. Cuando muchos aseguraban que el talento se había secado, empastaron sus marañas de space-rock con el sentimiento y la emoción del flamenco. Todo ello lo cristalizaron en un disco en el que, salvo pequeños momentos de luz pop (Alegrías del incendio, Reunión en la cumbre), discurre por una enredadora oscuridad mística y cautivadora.

Amaral: “Muchas veces, cuando he llegado y me he visto en un hotel de cinco estrellas, me he sentido raro”

Lunes, septiembre 14th, 2009

El próximo 17 de septiembre Amaral editan su primer disco en directo, La barrera del sonido, un punto y aparte con el que la banda de Eva Amaral y Juan Aguirre pretenden congelar el momento actual del grupo para la posteridad y afrontar una nueva etapa. Aprovechando la excusa, Juan Aguirre aceptó el reto y se enfrentó a un cuestionario hecho por alguien que no comulga con sus postulados. Al final, resultó ser una extensa charla de una hora y media de duración en la que el zaragozano se mostró como un músico transparente, apasionado y tremendamente fan. La versión editada se publicó en el suplemento Fugas de La Voz de Galicia. Aquí está casi toda la entrevista en bruto.

-Sacan “La barrera del sonido”, un álbum en vivo. Este tipo de disco siempre han tenido mala prensa, se suelen considerar innecesarios. ¿Cómo lo enfocaron ustedes?

-Nosotros somos muy poco partidarios de los discos en directo y los recopilatorios que tienen su fundamento en los departamentos de las discográficas. Nos propusieron un grandes éxitos hace bastante tiempo y siempre hemos dicho que no, que estábamos pensado en el siguiente disco de estudio. En este caso de pronto nos juntamos con una banda y yo creo que, tanto Eva como yo, nos sentimos bastante cerca de nuestro sonido ideal de directo, esa especie de muro sonoro con el que hemos soñado desde que empezábamos. Creímos que, tras cinco discos de estudio, estaba fundamentado un álbum así. Lo grabamos íntegramente en un concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid. Nos parecía una manera de cerrar una etapa y de actualizar el sonido de los discos de estudio, tal y como han evolucionado al directo. Eva me decía que quería escuchar en un disco las guitarras igual que las escuchaban en los directo. Yo creo que ha quedado muy bien. Lo hemos mezclado con cuidado, tiene mucha más fuerza que los discos grabados, algunas canciones se han desnudado y otras han dado un giro, aunque en general las hemos respetado. Para nosotros es un disco que pone al día nuestro sonido y cierra una etapa.

-Pertenecen a una generación en la que el disco en directo muchas veces era el modo de acceso a un grupo. ¿Recuerda algún disco grabado en vivo que le haya marcado?

-A mí me marcó mucho una sesión de las que grababa John Peel de House Of Love. No es un grupo muy conocido, pero a mí de adolescente me marcó mucho. Los discos suyos me parecían alucinantes, no entendía cómo podían sonar así las guitarras. Luego, el tratamiento de la voz era como muy intrigante. Me resultó un shock escucharlo en directo en esa sesión, porque era mucho más crudo, los tempos se aceleraban y me voló la cabeza. Es el primero que me viene a la cabeza.

-Lo que sí es que el tema del disco en directo ahonda en la idea de grupo comercial que sigue el dictado y los ciclos de la industria. ¿Tienen que decir algo ante eso?

-Yo es que no creo que seamos un grupo comercial directamente y tampoco creo que sigamos ningún ciclo marcado por nadie ajeno a lo que es el grupo. Siempre hemos editado el disco cuando lo teníamos. Te pongo un ejemplo. Cuando editamos Pájaros en la cabeza, veníamos de un disco que estalló como Estrella de mar y la compañía nos lo pedía con muchos meses de antelación y nosotros lo editamos cuando lo tuvimos. Te voy a ser muy sincero: nuestro sello nunca nos impuso nada. Te lo digo absolutamente en serio y, sobre todo, para romper la idea de que una compañía grande te pueda marcar pautas artísticas o temporales sobre la edición de los discos. Nunca nadie nos ha dicho cuándo teníamos que editar un disco o cómo tenía que sonar. Este disco, de hecho, iba a salir antes del verano, pero nosotros estábamos embarcados en la gira y queríamos que la mezcla fuera muy fiel a lo que sonaba en el Palacio de los Deportes. Queríamos un sonido de guitarra potente, un sonido de batería potente y para eso no basta en soltar lo grabado, sino que hay que mezclarlo en un estudio analógico, no teníamos ninguno cerca en Madrid y bueno… Todo esto se puede resumir en que no, realmente no hemos seguido ninguna pauta temporal, salvo la que nosotros mismos nos hemos marcado y no pensamos que seamos más comerciales que cualquier banda a la que no se le tacha de ello. Somos comerciales desde el momento de que nuestros discos se venden y la gente paga por venir a vernos, pero ninguna de nuestras canciones ha nacido con esa idea. Pero no sé, a mí The Stone Roses me parece un grupo comercial, en el sentido de que hacen música popular y, desde luego, yo hubiera pagado por ir a verlos de haber podido y me he comprado todos sus discos, pero no los considero como unos artistas comerciales.

-De entrada, me contesta tajante diciendo que no son una banda comercial. Eso se reproduce en muchas entrevistas suyas. Da la sensación de que les preocupa esa imagen, que siempre están a la defensiva en ese tema diciendo “Eh, eh, que no somos comerciales”. ¿Consideran que necesariamente existe algo malo en ser comercial? ¿Qué le inspiran, por ejemplo, artistas como Kylie Minogue o Michael Jackson?

-Yo creo que, a veces, el término comercial se usa a veces de forma peyorativa; es como cuando se desprecia al pop, porque se asocia a una música de consumo rápido. Entonces yo digo, “no, no, para mí los Smiths son un grupo de pop”. Es un problema de terminología, creo. Cuando estábamos grabando en Inglaterra, me compré el single de I Can´t Get Out Of My Head de Kylie Minogue me lo compré en un HMV y me iba a correr por las mañanas con él. Me parecía una canción fantástica. En el caso de Michael Jackson, cuando estábamos tocando en el festival de aniversario de Mandela yo me puse a temblar delante de dos personas, uno era Jerry Dammers de The Specials y el otro era Quicy Jones. Para mí Thriller y Bad son obras maestras de artesanía pop. Han devenido en ser discos comerciales, pero si tú te olvidas de lo que han significado en la industria son obras maestras, igual que muchos discos de los Beatles o los Beach Boys. Nosotros no es que estemos a la defensiva, pero pensamos que en este país a veces se duda de un grupo por el hecho de salir en las listas de ventas y solamente por eso. Entonces sí que es cierto de que, a veces, podemos estar a la defensiva ante compañeros tuyos periodistas, como diciendo “vamos a ver, nosotros no somos un producto comercial premeditado”. Es obvio que hemos llegado a un público masivo y estamos encantados por ello, porque para nosotros todo esto era un sueño. Si nosotros fuéramos un grupo pretendidamente comercial habríamos hecho otro tipo de cosas, habríamos seguido las modas. Y nunca hemos sido un grupo que siguiera las tendencias del momento.

-Pese a sus explicaciones, cuesta creer que, cuando tuvieron terminadas canciones como “El mundo sobre mí” o “Toda la noche en la calle”, no se planteasen que podrían ser número uno en un país como España.

-En el caso de Toda la noche en la calle comenzó con una frase que decía “Es que este mundo no lo entiendo”. Era una frase que Eva cantaba con un riff de guitarra y no había letra, ese fue el principio. Fue una canción que surgió intentando comunicar un sentimiento y, luego, se convirtió en un himno de gran auditorio. En el caso de El universo sobre mí recuerdo que habíamos terminado la gira de Estrella de mar, en la que habíamos hecho 180 conciertos en dos años sin parar. Yo me había roto, tras mucho tiempo sin dormir en una época bastante loca, y tuve una lesión que me impedía tocar la guitarra. En esos dos años la percepción de la gente sobre nosotros había cambiado. Éramos dos tíos bastante anónimos de Zaragoza que, de pronto, salías en tu ciudad y era una especie de cosa desorbitada. Eva me mandó un arpegio de guitarra y, luego, yo lo toqué con el melotrón porque estaba lesionado. La única frase que estaba terminada es la que dice “necesito que comprendas que estoy sola en medio de un montón de gente” y yo le llamé porque flipé con su capacidad de síntesis. Pensé que ahí teníamos el germen de una gran canción. Pero pensábamos en la música que necesitábamos oír, no en los parámetros exteriores, sinceramente. En este momento que estamos planteando el futuro, es decir, el nuevo disco, lo entendemos más como el principio, como si fuera el primero. Nos imaginamos que Amaral empieza y lo que va a salir de ahí tiene que ser algo nuevo. Tenemos un latido en ese sentido. Nada de lo que hemos hecho antes nos sirve cuando estamos ante una hoja en blanco y una grabadora. No sé cómo ocurre en otros grupos, pero nosotros no somos de “Oh, hemos vendido tanto y hemos llenado tanto que tenemos que seguir en esa escena”. De hecho, con Gato Negro, Dragón Rojo nos equivocamos, porque pensamos que era un disco para tocar en aforos pequeños, pero no: ha sido la gira más larga y más multitudinaria que hemos hecho. No sé, Concorde no es una canción que esté hecha con la idea que tú me comentas.

-Habla de “Gato Negro, Dragón Rojo”. En ese disco el primer single fue “Kamikaze”. Han dicho que era un single arriesgado. Yo veo una canción de aires after-punk muy en la línea de los primeros U2, con un pianito a lo “New Years Day”. ¿Dónde está el supuesto riesgo?

-Yo creo que nos referíamos más al conjunto del disco más que a Kamikaze en particular. Desde luego, cuando hablábamos de eso nos referíamos a la temática, porque es una temática muy personal. En el fondo, hay algunas canciones nuestras que la gente las puede hacer suyas. En ese momento, cuando empezamos a trabajar en el disco, estábamos en un punto bastante introspectivo, sobre todo en el lado de Eva, que había viviendo una serie de cosas duras. Entonces, Kamikaze, más allá de las sonoridades que te puedan recordar a cierto tipo de rock inglés, para nosotros es como una auto declaración de principios tras el camino recorrido en cuatro discos. A nosotros el éxito nos afecta: nos permite que viajemos, nos permite comprar los instrumentos que queremos, pero también tiene un lado que te desestabiliza. Es cierto, y lo hemos reconocido muchas veces. Si no tuviese a mi lado un ser humano excepcional, me hubiera vuelto más loco. Cuando hablábamos de riesgo, nos referíamos a que el disco a mucha gente le podría resultar hermético en su conjunto o con mensajes demasiado crípticos y personales. Respecto a la sonoridad, es una música que hemos mamado. Joy Division, The Church, toda esa onda oscura que tiene un punto entre épico y melancólico nos ha marcado mucho. El sonido de bajo, de guitarras y el piano nos recordaba más a eso que a stadium-rock. Es la sensación que nosotros tenemos. Obviamente, cuando escuché la melodía de la parte más alta, cuando Eva dice “dime si estás conmigo o contra mí” se me puso la carne de gallina.

-Menciono a U2 no como algo despectivo, sino porque es la referencia más identificable.

-Sí, cuando se escuchan guitarras así la gente piensa en eso, pero cuando yo me interesé por guitarras que no tienen nada que ver con el blues o con los exhibicionismos gimnásticos fue cuando escuché a Tom Verlaine de Television. Recuerdo una noche estudiando que en una emisora de Zaragoza sonó Marquee Moon y me volví loco. Cuando llega la frase esta famosa, el riff, no sabía qué hacer, me quedé absolutamente petrificado. Cuando tocaron en el Azkena nosotros estábamos en la gira Estrella de Mar y me plantee suspender un concierto para ir a verlos. Pero, claro, pronto me di cuenta de que no estaba tocando en una banda de barrio y que detrás de nosotros estaba una infraestructura, unos técnicos y una gente. Ese día me di cuenta de que todo había cambiado. Cuando se lo dije a Eva me dijo “¿pero tú estás loco, en qué mundo vives?”. Y sí, me di cuenta de que estaba agilipoyado.

-Cita a Televisión. Para muchos de los seguidores de los sonidos independientes la primera noticia que tuvieron de “unos tales Amaral” fue con la letra de la canción Moriría por vos, la que decía “Será que suena Marquee Moon, pero está noche moriría por vos”. De pronto, un grupo estaba desde el número uno de los 40 principales hablando de Television. Muchos sintieron lo mismo que cuando La Oreja de Van Gogh citaron a La Buena Vida, que un grupo que no tenía nada que ver con lo que se considera buena música había usurpado una referencia sagrada.

-Me alegro de que me saques este tema porque no estábamos usurpando nada, porque es absolutamente nuestro. Television es absolutamente mío y de Eva. De hecho, no solo Television, sino todas las cosas que luego ha hecho Tom Verlaine y Richard Lloyd. Cuando tocaron en el Arena en Madrid, yo me llevé un montón de vinilos y de cosas así, y recuerdo cuando pasaron al lado no le puede decir nada. Yo le hubiera dicho a Verlaine “Mira tío en las pruebas de sonido toco cosas vuestras e intento hacer un solo en mis canciones que sea tan perfecto como los tuyos”. Me parece impresionante a nivel de sensibilidad, de economía de notas, de todo. Le hubiera dado tanto la chapa, que no le dije nada. Concretamente, esta canción surgió cuando se acabó una fiesta en Santiago en una habitación de un hotel. En aquella época, era un disco que poníamos siempre en las habitaciones de hotel, entero, vuelta y vuelta. Puede que el Marquee Moon sea para mí como para ti el de los Stone Roses. Hay cosas tuyas que si las firmase yo y sustituyera el primero de los Stone Roses por Marquee Moon las podría haber escrito yo. Pienso que se distorsiona todo. Todos mis amigos de Zaragoza saben que hemos dado el coñazo con eso y con Husker Dü y muchas cosas. amaral2Cuando pinchábamos en bares poníamos a Sugar. Es así, es nuestra música. Una vez un periodista en Barcelona, cuando nos dieron un premio de la MTV, nos dijo que poníamos cosas como cool en las canciones y yo le contesté “¿qué voy hacer si a mí lo que me gusta es Television y la Velvet?”. Puedes decir que mi música es una mierda, y lo respetaré porque las reglas del juego son así, pero no me pidas que hable de cosas que no me gustan. Esto es mi música. Yo creo que sí, que hemos estado un tiempo a la defensiva por todo esto. Hemos intentado respetar a toda la prensa, porque antes del estallido masivo éramos muy respetuosos y muy aficionados a la prensa musical, el Ruta 66, el Rockdelux, el Mojo, el Uncut,… lo devorábamos todo. En Zaragoza había un ambientillo en el que había bares en las que las podías leer, igual que cuando nos preguntaban por el P2P y nosotros recordábamos cuando nos grabábamos casetes en los bares. Es nuestra cultura, no estamos usurpando nada. Yo usurparía si ahora me pusiera a hacer funky y pretendiera sonar como Sly and The Family Stone, pero solo hacemos canciones pop, que a veces son más rock o más folk. Lo que nunca hemos hecho es rock AOR estándar. Eva siempre dice que le gusta la música muy suave o el punk. El folk lo introduje yo, que estaba más colgado de grupos como Pentangle. Ya hemos aprendido que todas las situaciones en la vida tienen su cara y su cruz. La cara es que tocamos en sitios grandes delante de mucha gente, y la cruz es que a veces la gente te pone contra una esquina y tú te tienes que defender. No entiendo mucho por qué, pero en este país sucede así. Tampoco me quejo, simplemente lo constato.

-Ha sacado su lado de fan, así que es el momento de preguntarle por el grupo con el que usted dijo eso de “yo quiero tener uno como el de esos”. ¿Cuál fue?

-The Beatles. A los once años.

-Tras escuchar su discografía, se desprende que uno de sus héroes musicales es Peter Buck que llegó incluso a colaborar en “Gato Negro Dragón Rojo”.

-Sí, es un héroe absoluto.

-Presiento que una de sus canciones favoritas es “The One I love”.

-The One I Love me gusta mucho, pero no más que muchas de Neil Young en las que creo que está el espíritu de esa canción. De todos modos, la primera vez que escuché The One I Love y, sobre todo cuando vi el vídeo, tuve también una sensación de electricidad. Cuando le enviamos Doce palabras a Peter Buck fue una manera de pagar deudas. Yo creo que en la música hay que ser agradecido. Cuando la música que te dado tanto hay que serlo. En el caso de Omega quisimos pagar una deuda de fan y de agradecimiento. En este caso, lo mismo. A Peter Buck le enviamos la canción sin mucha fe, pero con esa intención.

-Usted tiene una predilección por el sonido Rickembacker. ¿No se plantea que es un sonido que le limita por lo característico?

-Sí, estoy completamente de acuerdo. Lo he pensado muchas veces, de hecho en este último disco he usado muy poco la Rick de 12 cuerdas y en el siguiente no la voy a usar nada. También me pasa con los amplificadores Vox AC-30. Creo que hay una especie de pequeño club, donde podría estar gente como The La´s, Peter Buck o The Church. Sí que es un sonido que tiene algo de folk. Johnny Marr sería como el súper maestro. Pero es un sonido que te limita.

-Retomemos las letras. Hablábamos antes de frases concretas de las canciones. Existen varias en su discográfica que los seguidores las usan como proclamas. ¿Después del tiempo que llevan, cuando están componiendo llega un momento en el que dicen “Este es el verso que va a cantar la gente a voz en grito”?

-Ni idea. Eso es algo que me gustaría saber. Hombre, en una estructura de canción pop tienes una intro, un verso, un cambio y un estribillo, eso es así. Pero, por ejemplo, cuando tocas en directo hay canciones que de pronto oyes una especie de aullido generalizado y te tienes que pegar a la batería, porque te cuesta seguir el ritmo. No sabes por qué la gente ha hecho eso con esa frase. No lo sé. No nos han preguntando nunca esto así, pero me recuerda a cuando nos preguntan por la clave de nuestro éxito. No lo sé.

-Me refiero a lograr que una frase se convierta en una proclama como decir “I´m the resurection” de los Stone Roses o el “Hoy no voy a ser yo” de Los Planetas. Independientemente de calidades y estilos, creo que Amaral ha logrado tener al menos cinco de esos aforismos que los fans los gritan como propios. Eso es muy complicado de lograr.

-Yo no creo que la gente que lo logra se lo plantee. Es una pena que no esté Eva, porque digamos que es la front-woman del grupo. Yo muchas veces la he visto, cuando jugamos en torno a un riff, que de pronto empieza a gritar algo porque le sale. Componemos de una forma muy impulsiva. Es decir, no nos paramos a pensar si es bueno o es malo. En ese momento ha salido así y lo dejamos; si nos sigue gustando con el paso de los días se queda. Yo recuerdo estar tocando y escuchar a la gente pidiéndonos a gritos canciones que eran la parte más introspectiva del disco.

-He pensado muchas veces en el porqué del éxito de Amaral y llegué a la conclusión de que, además de la música, viene porque transmiten unos mensajes muy sencillos, bastante asumibles por cualquiera. Me explico: eso de “Y dime si estás conmigo o contra mí” se puede convertir en un himno personal adaptable a todo tipo de situaciones. Además, tienen cierta carga de cotidianeidad, un poco hablando del día a día de la gente. A ese respecto, y un poco contradiciéndolo, Ignacio Juliá, uno de directores de la revista Ruta 66 reconoció la calidad del grupo en un articulo de opinión, pero también dijo que esas penurias cotidianas perdían su razón de ser sobre amplificadas a través de su exposición de las radios, televisiones, etcétera. Es decir, que se desnaturalizaban por el éxito que conllevaban. ¿Qué piensan de todo ello?

-Bueno, el comentario de Ignacio Julia te diré que para mí fue como 20 Grammys y 15 premios de la música todos juntos. Ese día no te voy a decir que fue el más feliz de mi vida, pero fue un impacto tremendo y un reconocimiento increíble. Me sentí como un niño. Yo recuerdo una vez en el pueblo de mis padres cuando tenía 17 años o así, un verano cogí en bici y bajé a Tudela a 18 kilómetros para comprar una revista porque me aburría. No conocía a nadie y solo tenía una guitarra. En la revista salía un artículo que se llamaba “Telepresión” y era Juliá hablando de Televisión. Cuando yo leí eso supe que tenía que oírlo. Me acordaré siempre de aquella firma. Yo no podía creer que, con el paso de los años, el tipo que escribió aquellas cosas de lo que para mí fue una especie de terremoto sonoro, estuviese escribiendo algo sobre mi grupo. Respondiendo más concretamente a tu pregunta, te diré que me he pegado tres años sin televisión y sin radio en mi casa. Cuando empezamos a sonar en la radio no soportaba escucharnos, porque no me gustaba cómo había quedado la masterización, los planos de las guitarras y no lo soportaba. Cuando en un bar ponían una canción nuestra mis amigos ya sabían que me piraba. No conseguía escucharme. Los escuchaba para recordar qué grabamos y para el directo. Para mí no pierden por eso. ¿Cuántas veces he escuchado yo I´m The Walrus? Para mí la letra no ha perdido sentido por ello. Yo creo que en este país cuando algo suena mucho se desconfía de ese algo. No sé de dónde viene, ni en qué momento se produjo esta especie de ruptura entre la música que le llega a la gente a un nivel bestia y la falta de realidad o de verdad sobre eso, pero es obvio que ocurre. Te puedo poner ejemplos. Yo la primera vez que vi a Russian Red lo que había escuchado de ella era que era una chica que robaba niños de las cunas y se los comía crudos, que era una cosa horrible. Y cuando la vi tocar, descubrí a una chica que cantaba muy bien, con algunas canciones muy buenas y un guitarrista fuera de lo común que es el de Havalina, que me encantó. Y ya vale, punto. ¿Que no te gusta? No la escuches. Pero no puedes machacar a una persona porque ha roto el techo de cristal de la sala Sirocco. En el caso de Vetusta Morla ocurre lo mismo. Yo los fui a ver y flipé. Era una banda que se notaba que no llevaban cinco meses currando. Y no les ha pasado nada que no nos haya pasado antes a nosotros. Te lo digo con un poco de tristeza, no de una forma rencorosa. Toda esta especie de humo se desvanecerá probablemente cuando Eva y yo no estemos como banda. Eso es lo que pienso, sinceramente.

-Me interesa su origen social. ¿Proviene de la clase trabajadora?

-Soy hijo de emigrantes. Mis padres se marcharon de Aragón a trabajar al País Vasco donde yo nací por casualidad. Mi padre quiso ser músico. Tocaba el clarinete en una banda municipal y su ilusión era la de tocar el saxo, pero era una familia extensa y no pudo ser. A mí me tuvieron bastante jóvenes. Siempre nos hemos considerado un grupo de barrio de Zaragoza, siempre hemos pensado que a los chavales de la working class se les negaban las oportunidades de grabar pop-music en España. Nosotros nos sentíamos bastante en sintonía con algunos grupos ingleses que vienen de los suburbios y petan. Escapan de unos curros asquerosos a través del rock y las guitarras eléctricas.

-Las canciones suyas tienen referencias a personas que les hacen perrerías en los trabajos. ¿Son reales?

-Sí, la canción esa que dices no es autobiográfica, pero habla de gente que tiene nombre y apellidos y de historias reales. Es la canción más explícita que hemos escrito en ese sentido.

-Esta pregunta realmente se la quería hacer a Bruce Springsteen, pero mientras que llega el momento se la haré a ustedes. ¿Alguna vez se han planteado si están legitimados para hablar de ese tipo de historias de la clase trabajadora, como algo cercano, cuando ustedes cobran por un concierto lo que cobran?

-Sí, me lo he planteado muchas veces. Muchas veces, cuando he llegado y me he visto en un hotel de cinco estrellas, me he sentido raro… Es una contradicción que todavía no he resuelto.

-¿Le resulta una pregunta incómoda?

-No, no me resulta incómoda, porque no somos un grupo que rehusemos a ese tipo de contradicciones. Al contrario, creo que en las contradicciones te aclaras un poco. No lo sé, nosotros no hemos grabado nunca nada con el dinero ajeno. Si vamos a un sitio, si un disco funciona tocaremos delante de mucha gente y, si funciona menos, tocaremos delante de menos gente. Nos hemos pasamos más tiempo de nuestra vida en el anonimato absoluto, tocando en bares por nada que cobrando cachés potentes y pudieron llevar un buen equipo de sonido. No sé, no hemos especulado con nada ni nos hemos dedicado a invertir en inmobiliarias, ni cosas así. Yo creo que por mucho que lo quisiera disimular, mis orígenes de barrio de Zaragoza siempre estarán ahí. El hecho de que nuestros padres no fueran de una clase social potente lo único que hizo es que fuese mucho más difícil para nosotros el acceder a instrumentos buenos. Pero no nos da la sensación de que nos hayamos desclasado o algo así. No sé si quieres que lo precisemos más.

-Sí, claro. Yo gano un sueldo normal, trabajo una serie de horas al día y tengo la visión de la vida que tengo, en parte obligada por mis circunstancias. A lo mejor, si me pagasen 6.000 euros por ir a una tertulia de televisión una noche y luego otra y otra, vería el mundo de otra manera y pensaría que realmente me merezco ese dinero. En su caso, hacen conciertos pagados por Ayuntamientos donde se abona en una sola noche más de lo que gana en un año un trabajador normal y la bola de nieve que genera ese modo de vida – los buenos hoteles, las zonas vip, el mundo del famoseo,… – a veces puede dar que pensar, “vaya me estoy desarraigando, estoy perdiendo el contacto con la calle y vivo en una burbuja que no es la vida de la gente normal de la que hablo en mis canciones”. ¿Qué me dicen?

-Bueno, por partes. Odiamos las zonas VIP. Cuando vamos a los conciertos, si vamos, nos vamos a la primera fila. Respecto al mundo de la farándula, yo creo que seguimos teniendo los mismos amigos que hemos tenido de siempre y ellos no tienen mucho que ver con el mundo del rock y la farándula. amaral-2Lo de ir a unos hoteles u otros, cuando podemos vamos todo el equipo a los mismo hoteles, porque nosotros consideramos que dentro de un show es igual de importante el batería, la cantante o el técnico de sonido. Son gente que llevan con nosotros mucho tiempo y lo vemos así. Yo, a veces, estoy más a gusto con los técnicos que con las estrellas del rock. No creo que nos hayamos desarraigado. Tampoco creo que sea un franciscano o algo así, pero miro a mi compañera y veo a la persona que yo conocí trabajando de camarera en un bar y es la misma persona. Obviamente, hemos sido muy afortunados en el lado material, pero eso se puede terminar mañana. Tampoco le tengo ningún miedo a que esto acabe. Creo que la música nos ha dado mucho más de lo que esperábamos y que pase lo que tenga que pasar. A mí no me ha hecho más feliz ese tipo de cosas. Yo recuerdo cuando tocábamos en los garitos de Santiago de Compostela con una guitarra, un fuzz y una voz, que éramos igual de felices, porque para nosotros ya era una pasada que vinieran a vernos un grupo de personas que no llegaba a cien. Es así como lo veo, no es el fundamento de nuestra vida, no elegimos hacer música por el dinero. Lo nuestro es una necesidad mucho más profunda. Siempre hicimos lo mismo, lo que sucede es que ahora nos pagan por ello. Nosotros estudiábamos, teníamos curros, yo trabajaba en una gran superficie de dependiente y descargando camiones. La primera guitarra que tuve me la compré descargando camiones en Zaragoza y tenía que entrar a las 5 de la mañana, luego iba a la facultad y luego ensayaba. Y terminaba molido. No estoy intentando demostrar nada con ello, sino contando la verdad.

-Al hilo de ello, en muchas letras suyas se percibe un poco la celebración de la vida del rock n´roll, de haber llegado ahí, de salir de la vida convencional a través de la música, pero aún sorprendiéndose de ello. Como si fuera un camino que escoges, que la gente te dice que vas mal por ello y que, al final, llegas al lugar deseado y lo celebras. ¿Existe algo de eso?

-A veces sí, pero tal y como te lo escucho me resulta un poco banal. No hay ninguna canción que hable del carpe diem del rock n´roll star, porque huimos del concepto clásico del rock n´roll star. Nos parece muy incómodo y muy difícil de llevar en el día a día.

-Una precisión. No me refiero a eso. Me refiero a letras como “Creímos en el rock n´roll”, como el haber tomado un camino lejos de una vida convencional, es decir del de trabajar ocho horas al día en una oficina, por ejemplo.

-Esa canción habla de las sensaciones que tienes cuando una banda llega a tu ciudad y la ves en una carpa. La primera vez que vi a Elliot Murphy con miembros de Violent Femmes en las fiestas de Zaragoza, por ejemplo. Hablábamos de ese tipo de cosas. En el 2006 fue un año en el que volvimos a Zaragoza, después de estar mucho tiempo fuera. Esa letra tiene que ver con una especie de sensación de una cierta ingenuidad, que tiene que ver con los años de Zaragoza. Tú date cuenta que nosotros salimos de Zaragoza y no paramos de viajar. Luego, tuvimos que retornar y nos encontrábamos con unas calles que nosotros recorrimos siendo anónimos y con unas salas en las que estuvimos, con un sentimiento de reencuentro con la ciudad. Ahí surgió esa canción, que es más una especie de recuerdo motivado por el espacio geográfico.

-Entonces el reproche que tenía pensado, el que es idea de rock n´roll de la que hablar resulta un tanto naíf, es plenamente aceptado, ¿no?

-Sí, era la intención. Te hablo de la típica banda de barrio de gente mayor que tú, que flipas al verlos. O, yo qué sé, la primera vez que vi a Paul Collins en Zaragoza. Fue una pasada.

-Amaral desprende una imagen, desde fuera, de grupo muy “oficialista”. Me los encuentro en la Expo, me los encuentro en la Moncloa hablando con Zapatero, me los encuentro en el Laboratorio Ñ subvencionado con dinero de la SGAE, en los 40 Principales… Para mucha gente ese es el primer contacto. ¿Piensan en eso?

-Nosotros nos consideramos a nosotros mismos un grupo situado bastante en la periferia de la cultura oficial. Yo, personalmente, estoy evolucionando cada vez a posiciones más libertarias, anarquistas y descreídas, filosóficamente hablando. Te comento, punto por punto, lo que dices. En el caso de las radio fórmulas, yo no tengo ningún problema en que pongan mis canciones en la radio. Me gustaría que pusieran a muchos otros grupos que también me gustan, pero estoy encantado que la gente nos escuche. En el tema de la Expo, he de decirte que cuando llegó alguien con un portátil y nos habían dicho que habían involucrado a Dylan yo no daba crédito. Nosotros lo único que hicimos en la Expo fue intentar adaptar al castellano y que sonase de la forma mejor posible un texto que para nosotros es increíble y que se hizo cuando todavía no habíamos nacido. Ni tocamos en la Expo ni nada. Nosotros solo fuimos un puente entre A Hard Rain’s A-Gonna Fall y la Expo, no pintamos nada más.

-¿Cómo terminaron y qué pintaron en la Moncloa?

-Sobre el tema de Zapatero te diré nos llamaron porque nos comentaron que había una reunión de músicos. La verdad es que fuimos muy ingenuos, porque no preguntamos de qué iba la cosa y, cuando llegamos, la verdad es que había gente de todo tipo: cantantes melódicos, cantantes latinos, había algún grupo de folk, otros más undeground y nosotros. ¿Por qué fuimos nosotros? Era una época en la que estábamos como muy de subidón, porque había cumplido Zapatero ipso facto su promesa de retirar las tropas de la guerra. Todo lo que le dijimos era algo que para nosotros es muy importante, que en Madrid y en el resto de ciudades no se cerrasen las salas de conciertos, que eso era muy importante para los músicos de base, porque si no no habría Amaral ni nada parecido, y que la música de base saldría por otros conductos muy respetables y que no son los nuestros. Eso fue todo lo que le dijimos.

-¿Qué pasó en el caso del Laboratorio Ñ?

-Nosotros no participamos en el Laboratorio Ñ. Nosotros teníamos una gira en Argentina, tocando en Mendoza y Buenos Aires por primera vez, algo que fue todo un subidón de adrenalina. El Laboratorio Ñ nos propuso participar y nosotros dijimos que sí, sin darnos cuenta de que coincidía con nuestra gira. Era un período de viajes tan loco, que bueno ya ves, por un momento te ha sido más difícil entrevistarnos a nosotros que a Obama. Si te enseño mi agenda alucinas. Fue un poco fruto del momento. Yo por el laboratorio Ñ, creo que hay que preguntarle a Iván Ferreiro, que fue quien lo ideó. A mí me parecía una idea brillante, pero luego me dio una sensación… De hecho, una vez un chico me escribió y me dijo que él también era compositor y que por qué no tenía derecho a participar en el Laboratorio Ñ y si eso era algo restringido a unos pocos. Yo le dije: “Estoy completamente de acuerdo contigo, de hecho te digo que yo no he participado, que se ha utilizado nuestro nombre, pero nosotros no estuvimos allí ”. Y, cuando estuvimos, fue de visita y ni grabamos nada, ni nada. No es la cosa de la que más orgulloso me siento.

-Sea como sea, se habla del Laboratorio Ñ como una escena en la que están ustedes y representa algo así como la dignidad del pop y el rock en España. Muchos medios lo proponen como la música de calidad frente a la música que habitualmente se escucha en radio fórmulas. En la época de OT, se creó el bando de los buenos y de los malos. Los malos eran Bisbal y Chenoa y los buenos eran los que componían sus canciones, no sonaban latinos y hacían pop o rock. Con esa idea banal, superficial y nada profunda, se forma una escena en torno a ese laboratorio como “música de calidad” e incluyen a todos los grupos participantes, entre ellos ustedes. Los mejores grupos que hay en ese momento en España nada tienen que ver con esa historia. Que eso me lo quieren proponer como la única alternativa a Bisbal es duro de digerir.

-Entiendo, pero nosotros aunque se anunció que estábamos allí, no intervenimos. Nosotros fuimos de gira. Nuestra gira hubiese sido con o sin esa iniciativa. No tengo mucho más que decir.

-Todas estas intervenciones que le señalo, son bastante próximas a la izquierda oficialista. De hecho cuando escuché la canción esta de “Revolución” la veía ya sonando en los mítines del PSOE. A lo mejor es el resultado de esa alegría que me dice de cuando Zapatero retiró las tropas de Irak.

-No, no tiene nada que ver. Esa canción no recuerdo al año, pero estaba inspirara en una historia que leyó sobre Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. Nosotros no hemos cedido nunca a ningún partido una canción nuestra, ni hemos compuesto nada para ello.

-¿Nunca cayeron en la cuenta de que todas estas historias tiran hacia posiciones de mismo partido político?

-La verdad es que no pensamos en ese tipo de cosas. Lo de la Expo quizá habría que preguntarle más a Dylan, que fue quien cedió A Hard Rain’s A-Gonna Fall.

-Ahí no hay nada que hacer. Con Dylan las motivaciones políticas siempre son ambiguas. Además dudo que sepa lo que es el PSOE.

-Nosotros lo hicimos con eso. Lo del Laboratorio Ñ te repito lo mismo, nosotros pasamos por allí. No es algo que nos preocupe, no hay ninguna intencionalidad en esa línea. Al contrario, creo que somos bastante individualistas y no creemos en las tribus, ni en los rollos generaciones. Lo más parecido que hemos tenido al rollo no individualista es haber participado en algún festival de onda modernista.

-Un grupo muy cercano, en lo geográfico, a ustedes son los Héroes del Silencio. También a ellos siempre se les ponía en duda su supuesta autenticidad y comercialidad. Allá por el año 93 ¿ustedes a qué se sentían más próximos como fans, a Los Héroes del Silencio o a Los Planetas?

-A Los Planetas, a los Smiths, a los Chruch, a un grupo de Zaragoza que se llamaba Lágrimas de Mermelada que era muy velvetiano y que luego se convirtió en El Club Eléctrico. Había canciones de los Héroes del Silencio que nos parecían bien, pero nuestro mundo tenía más que ver con las canciones de El Regalo de Silvia o los grupos que luego sacó el sello Grabaciones en el Mar.

-A Los Planetas los versionaron recientemente. Mucha gente interpretó su lectura de “Si está bien” como algo hecho a modo reafirmación. ¿Querían demostrar algo?

-(se ríe) No, hombre no. La canción es brutal.

-Cuando decidieron hacer esa versión dentro del epé dedicado a los grupos de Granada tenían que saber que necesariamente iban a revolver las sensaciones de muchos fans de Los Planetas, y no siempre para bien. Un amigo me dijo: “Pregúntales si la hicieron solo por joder”.

-Buff, nosotros tenemos una especie de burbuja formada por la banda. Ahí se crea un microcosmos aislado de ese tipo de debates, que son más de fans y de la prensa. A mí la canción me parece impresionante, me parece buenísima y da la casualidad que, desde el principio, nosotros tocábamos muchísimo en Granada. En nuestro primer disco sobrevivimos en base a Galicia, algunas zonas de Murcia y Granada. Fue de las zonas en las que tocamos más. Cuando yo conocí a Eva ella era muy fan de Lagartija Nick. De hecho, cuando tocábamos mucho antes de llamarnos Amaral, hacíamos una versión de “Universal”. Recuerdo cuando se presentó “Omega” en Zaragoza y, cuando salía la banda, le regalamos una cassete con nuestra versión a Antonio Arias. En aquel momento nosotros no teníamos ni idea de que íbamos a grabar discos, de que íbamos a vivir en Madrid, de que saldríamos de gira. En el caso de 091, estuvimos en la concierto de despedida de la banda en Zaragoza y, en el caso de Lori Meyers, nos parece probablemente el mejor grupo español que hay ahora. Cuando la revista Efeme nos propuso algo, ceder unos temas en directo o algo, nosotros ya habíamos grabado el concierto objeto de esta entrevista. Nos parecía que pasar dos veces por el mismo lugar no era bueno. Por ello, nos planteamos ir al estudio y hacer un epé virtual y empezamos con Universal, porque Eva había tocado con Antonio Arias en los conciertos de la reedición de Inercia. Para ella fue como para mí ver a Verlaine. La segunda canción que cayó fue la de 091, porque normalmente la gente cuando hace versiones tira de cosas clásicas. Llegado a ese momento, nos dijimos “Joder, los grupos siempre hacen versiones de grupos viejos y no de los nuevos, ¿por qué no hacemos una versión de los Lori?”. Y nos pusimos a ello. Yo en aquella época había perdido un Ipod y en uno que me regaló Eva metí bastantes discos, entre ellos un recopilatorio de Los Planetas. No paraba de escuchar “Si está bien”. Le dije a Eva “La podíamos tocar en acústico”. Y nos dimos cuenta de que todo eran grupos de Granada y de ahí salió el hilo conductor. Son cuatro temazos. No quisimos ni mejorarlos, ni nada. Tuvimos una mañana y una tarde, porque había que entregárselos a la revista y lo hicimos en nuestro local de ensayo a toda la velocidad.

-Se metieron con usted por unas declaraciones respecto a Los Planetas y My Bloody Valentine, ¿no?.

-Sí, a mí se me ocurrió decir que la versión de Los Planetas queríamos hacer una especie de muro sonoro, porque yo soy muy fan de My Bloody Valentine. Quería grabar un millón de guitarras con e-bow y efectos intentando darle ese punto entre épico y triste y se me ocurrió decir en una entrevista “Quería que sonase como My Bloody Valentine pero no tenía tiempo”. Imagínate, visto desde fuera, oír decir eso al guitarrista de Amaral. La gente me puso a parir, “jaja, pues yo quiero ser no se qué pero no no tengo tiempo”. Yo la verdad es que vivo muy ocupado y no tengo mucho tiempo libre para escribir cosas con nicks en Internet.

-¿Les afectan las críticas?

-Sí, claro. Sí que afectan. Yo distinguiría de las críticas que yo considero inteligentes y fundamentadas de las que son simplemente son una manera de rellenar papel. De la misma manera que no todos los grupos son iguales, no todos los periodistas son iguales.

-¿Se sienten incomprendidos?

-No, en general no.

-¿Y en particular? Yo noto esa sensación de incomprensión en sus comentarios.

-Si, por ejemplo en tu caso considero que hay una parte de nuestro universo que no es comprendida, pero me parece bien. Tu postura me parece estimulante. Las críticas sí que me influyen mucho. A veces me hacen pensar, otras veces me hacen plantear cosas y otras reafirmarme en mis principios. Las críticas son interesantes. Tú has hecho algo, has hecho eso porque tu mente no ha podido hacer otra cosa. Luego llega un tío y lo analiza. Entonces, o te sientes que te han dado una palmada en la espalda y estás muy contento, o te sientes confuso y raro. Rara vez me cabreo. Las críticas que son así de ataque y destrucción me dan igual, las entiendo como parte del juego. Pero una crítica sesuda, que te hace pensar es fantástica. Yo con mis amigos discuto y hablo mucho de música, forma parte todo de lo mismo.

ojd