La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘John Squire’

The Third Coming

Jueves, octubre 20th, 2011
Imagen de previsualización de YouTube

Lo que ven arriba es la rueda de prensa en la que The Stone Roses confirmaron su vuelta a los escenarios, tras años de rumores y más rumores. Hace falta verla varias veces para creer que se trata de ellos y no de unos dobles. ¿Los siguientes? ¿The Smiths? ¿The Jam? ¿Slowdive? ¿Galaxie 500? ¿R.E.M. al año de separarse? Como se puede ver, todo es posible, pero estos, precisamente estos, sinceramente estaban muy bien durmiendo en el panteón de los mitos. The Stone Roses no eran solo un grupo haciendo buenas canciones, eran una cuadrilla de guerreros del pop con una misión: escribir los himnos de una generación que quería alzar el mentón con su propio sonido. Para decadencia, ya vivimos en tiempo real Second Coming, cuando se convirtieron en un ejercicio estético apreciable, pero totalmente carente del nervio, carisma y actitud que cambió completamente la vida de muchos jóvenes allá por 1990.

Desde entonces, seguro que todos nos habremos vuelto más pragmáticos y más cínicos. Y seguro que habremos hecho cosas que otrora veíamos imposible en nuestra paulatina decadencia. Pero hay algunas, que por vivirlas y haberlas sentido en toda su intensidad, duele ver cómo se hacen añicos sin necesidad alguna. Está muy bien eso de “una oportunidad única para quien no pudo ver a la banda en su momento”, sobre todo como reclamo comercial. Pero, para algunos, ese será el momento preciso y precioso para que salga un nuevo grupo, haga una versión de She Bangs The Drums y llene de contenido eso de “El pasado es vuestro / el futuro es mío / todos estáis fuera de tiempo” con la más afilada arrogancia posible. Cuando la canten en su gira inminente sonará más falso aún que el My Generation de The Who o el Satisfaction de aquellos Rolling Stones que tanto criticaron para terminar haciendo lo mismo que ellos. Porca miseria.

Un reportaje sobre los Stone Roses de la época gloriosa aquí

El secreto de una canción de amor

Lunes, marzo 21st, 2011

“En mis canciones de amor trato de capturar ese calor que te sube por el pecho hacia las mejillas y que produce un cosquilleo en la nuca. Entonces, hay que traducir eso a una melodía, ensayar una y otra vez con la banda y no dejar que el productor lo joda todo. Cuando llegas al final del proceso y conservas el ochenta por ciento de esa euforia significa que has hecho un gran trabajo”

John Squire (The Stone Roses) *

*en una entrevista hecha por Víctor Lenore y publicada en la revista Factory 9, en enero de 1996

“The Stone Roses”, el disco de las islas desiertas

Lunes, agosto 24th, 2009

El álbum de debut de The Stone Roses celebra su 20.º aniversario con tres lujosas reediciones

stoneroses Resulta difícil encontrar en la historia del pop un grupo tan perfecto como los Stone Roses de 1989. Parece como si la palabra cool se hubiera inventado solo para adjetivar al cuartero formado por Ian Brown (voz), John Squire (guitarra), Mani Mountfield (bajo) y Reni (batería). Lo tenían todo: imagen, carisma, sonido, actitud, concepto de grupo y un puñado de canciones de esas que pueden cambiar la vida de cualquiera que esté en el lugar y el momento adecuados.

En su día, la revista Spiral dijo que el primer álbum de los Stone Roses era «el disco de las islas desiertas». Bob Stanley, el guitarrista de Saint Etienne, sentenció en la crítica que hizo reicén salido el álbum en el semanario Melody Maker que era el mejor disco de debut que había escuchado en su vida. Miles de fans sintieron exactamente lo mismo. Inaugurado por la hipnótica I Wanna Be Adored —una de las grandes composiciones sobre el sueño pop—, contiene todos los contradictorios sentimientos por los que fluye el trauma posadolescente. Es decir, toda esa mareante mezcla de euforia, recogimiento, rabia, fragilidad y arrogancia que permanecen en la recámara juvenil cuando ya se avistan los treinta y que puede salir a relucir cuando uno menos se lo espera.

«El pasado es tuyo, el futuro es mío. Todos estáis fuera de tiempo», proclama Ian Brown con el mentón subido en She Bangs The Drums, una de las canciones que más abiertamente apuntan al molde melódico de The Byrds. Las espirales melódicas de Waterfall lo hacen a The Beatles para tirarse luego por los toboganes sonoros de Jimi Hendrix. Don’t Stop, por su parte, invoca a la psicodelia extrema de cintas al revés. Bye Bye Madman acude a los suaves bucles de country-pop.

Pero más allá de la erudición en las referencias y el oportunismo de plantearlas, el disco demuestra que The Stone Roses tenían algo más: una magia que convirtió esas piezas de tres minutos y picos en verdaderos himnos generacionales. No se puede hablar de otro modo de la antimonárquica Elizabeth My Dear, el despecho amoroso con toques de clase trabajadora de Made Of Stone o la celebración de una ruptura de I’m the Resurection, cuyo pirotécnico tramo final es capaz de resucitar a un muerto.

Tres formatos
La reedición que conmemora el aniversario de la salida del álbum está disponible en tres formatos. Primero, la special edition, que incluye el álbum remasterizado y un libreto ampliado. Más amplia es la legacy edition, que además trae un segundo cedé, The Lost Demos, el deuvedé Live in Blackpool y un libreto. Por último, y ya rayando lo enfermizo, está la collectors edition, que a todo ello añade un tercer álbum de caras B, tres vinilos (el álbum original, otro con 13 caras B y otro con canciones no recogidas en sus discos) y un libreto de 48 páginas con textos de Tim Burgess (The Charlatans), Noel Gallagher (Oasis), Bobby Gillespie (Primal Scream) y Mark Ronson. Pero no solo eso: también se incluye en una memoria USB ¡con forma de limón! vídeos, tonos para el móvil y fondos de pantalla.

Más de los Stone Roses aquí

Los propietarios de la palabra «cool»

Martes, octubre 21st, 2008

Existen ocasiones en las que todo se conjuga en una banda de pop para que esta alcance la perfección. Los Stone Roses del 89 eran así. Y lo eran de tal manera que con diecialgo los veías y te quedabas fascinado, totalmente petrificado, con ese vértigo de “!Ummmm…. yo quiero ser así!” que convierrte al pop en algo que es (mucho) más que simple música. Luego, llegaban las fotos en las carpetas, las letras de sus canciones convertidas en proclamas y, siempre, ese sonido, ese embaucador sonido, que casi veinte años después sigue sonando a palabras mayores del pop.

“El pasado es tuyo el futuro es mío / Todos estais fuera de tiempo”, cantaba sobrado Ian Brown en She Bangs The Drums, convencido de que lideraba la mejor banda de pop del planeta, en unos tiempos en los que la calidad sobresalía en todos los frentes (Pixies, Public Enemy, Jesus and Mary Chain, Sonic Youth…). No les faltaba razón. O, al menos, un puñado de jóvenes abducidos por sus encantos se la dieron, pesando que la palabra cool se diseñó única y exclusivamente para adjetivar a bandas así con esa mezcla adictiva de juventud, arrogancia y buen rollo llevado con elegancia, que hace que a su lado tantos supuestos astros palidezcan.

Vean este video. Aunque los símiles futbolísticos aplicados a la música suelan ser bastante detestables, esto es al pop lo que el Brasil de Zico o la Francia de Platini fue al futbol. Recuerden que aquellos mundiales los ganaron Italia y Argentina.

The Stone Roses Waterfall

Más sobre el grupo aquí

ojd