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El mundo pop canta a David Bowie

lunes, enero 18th, 2016

bowie fans 2

Era previsible. La muerte de David Bowie ha generado la semana pasada un sinfín de homenajes en todo el mundo. No solo se trata de su desaparición, sino cómo esta se convirtió en su última impulso creativo lo que ha dejado conmovido al planeta pop. Artículos de periodistas, recordatorios de particulares, portadas de periódicos, cierres de telediarios, su música sonando en todas partes y, también, muchos artistas se renombre haciendo lo lógico en estos casos: reinterpretar sus canciones a modo de tributo. Aquí van algunos de ellos.

Uno de los primeros en aparece fue el de Rick Wakeman, el célebre teclista del grupo de rock progresivo Yes. Se trata de una pieza importante en el mundo Bowie. Intervino en el clásico Hunky Dory (1972), dejando su impronta en los preciosos pianos que se pasean a lo largo de sus surcos. El mismo lunes en el que todos conocimos el fallecimiento del artista, Wakeman acudió a los estudios de la BBC Radio 2 e interpretó al piano Life On Mars, una de las más bellas composiciones de toda la carrera del Duque Blanco.

Otro que no dudó en hacer su particular genuflexión ante el cancionero de Bowie fue Adam Lambert, cantante americano surgido del programa American Idol. Ajustado a su medida, apeló al clásico de la época discotequera Let’s Dance, cantándola en directo dentro de uno de los recitales de su gira en Asia.

Madonna tan solo tardó un día en explicitar su amor por el astro pop sobre el escenario. En uno de sus conciertos americanos, en Texas, aprovechó para dirigirse al público. Le dijo que David Bowie fue uno de los mejores compositores del siglo XX y que le había cambiado la vida desde que lo vio por primera vez en directo. «Él me enseñó a mí que estaba bien ser diferente», subrayó. Y atacó con un guitarrero Rebel,Rebel, con cambio de vestuario incluido

Rebel Rebel también fue la canción elegida por Bruce Springsteen el pasado sábado, en el primer recital de la gira The River, celebrado en Pittsburgh. El Boss quiso recordar a su «gran amigo» y los tiempos en los que grabó Young Americans. Sin más, apeló a su Telecaster e hizo suyo un himno del rock rebelde.

Pero quizá el homenaje más curioso de todos los que ha recibido Bowie estos días tuvo lugar en Nueva Orleans. En sus calles Arcade Fire se juntó con la Preservation Hall Jazz Band paseando el repertorio del artista por sus calles, en un ambiente festivo y colorista. Esta es la insólita versión de Heroes que se puedo escuchar

También hubo recuerdos sentidos al artista en España. El más importante de todos tuvo lugar el pasado sábado en Barcelona. Organizado en tiempo record, The Stars Look Very Diferent Today reunió a integrantes de bandas como Sidonie, Inspira, Mazoni, Mishima, Delafé o San León con el único objetivo de revisar un repertorio mítico y honrar a Bowie celebrando su obra. El éxito fue total.


El último guiño de un grande a Bowie que ha trascendido fue el de Robbie Williams, quien subió a su cuenta de Facebook una interpretación casera de Changes, junto a Rufus Wainwright y Guy Chambers. ¿Terminará representándose en un escenario? Habrá que estar atentos

Pero sin duda el más emotivo de todos los homenajes no lo protagonizó ninguna estrella del pop. En Brixton, el barrio en el que se crió Bowie, decenas de fans se echaron a la calle espontáneamente para honrar al mito. Los videos que circularon estos días hablan de devoción y emoción, de tristeza y alegría, de cariño y pena por haber crecido con Bowie y ver que se ha ido para siempre.

Un Bruce Springsteen de trámite

lunes, enero 13th, 2014

Esta semana sale a la venta oficialmente High Places. Sí, pero no hay fan del Boss que no tenga el disco en su ordenador desde hace semanas. Un error de la cadena Amazon propició su filtración del en Internet poco antes de fin de año, frustrando toda la operación de marketing. Aunque haya quien piense que, en realidad, fue una cínica operación promocional, cuesta mucho creer que Sony haya optado por colocar en las estanterías de las tiendas un disco sobre el que ya se ha escuchado todo. Y, en consecuencia, se ha dicho de todo. Si tenemos en cuenta que respecto lo segundo los comentarios apuntan a una obra menor, el resultado es claro: la caja registradora se resentirá.

El 18ª disco de estudio de Bruce Springsteen se presenta, desde su propia configuración, más como algo complementario en su corpus discográfico que como un álbum esencial. Grabado aquí y allá (Nueva Jersey, Los Angeles, Atlanta, Australia y Nueva York), combinan versiones, revisiones de temas antiguos y descartes de otros discos. Además suma varias colaboraciones, entre ellas la estelar de Tom Morello (Rage Against The Machine). Todo apunta a un cajón de sastre de escasa consistencia hecho para salir del paso. Por desgracia, algo de eso hay. Aunque también destellos de la grandeza del Boss. Y, sobre todo, mucho de su oficio. Que no es poco

Por partes. El caso Morello, muy discutido por sus fans tradicionales, deja momentos interesantes y otros de espanto. Aunque el estilo rap-funk-metal del guitarra -efectista, pirotécnico y reclamando siempre protagonismo- pudiera chocar, lo cierto es que, a veces solidifica perfectamente. En Harry’s Place, por ejemplo. Su wha-wha suena tenso, misterioso y siempre en su sitio. En Heaven’s Wall aporta un agradable toque metálico en medio del alma gospel de la pieza. Sin embargo, en American Skin la cosa arranca bien pero pronto se abraza peligrosamente al AOR. Nada comparable a la prescindible versión de The Ghost Of Tom Joad, con un Morello plomizo y totalmente pasado de rosca en sus punteos. Cuesta llegar hasta el final sin cambiar de tema.

En el apartado de las versiones, resulta muy plausible su acercamiento al Just Like Fire Would de los australianos The Saints con un agradabilísimo toque pop y acertados vientos beatelianos. También la inaugural High Hopes de The Havalinas, con Morello dibujando serpenteantes y acertados contornos de fondo. Pero la la palma de la lleva la ya conocida Dream Baby Dream, vuelta de tuerca total al tema de Suicide convertido en un nuevo (y emotivo) himno. Escucharlo con su correspondiente videoclip, en esa especia de experiencia religiosa que recoge, pone el vello de punta. Lo mejor del disco, sin duda alguna.

Del resto cabe destacar, de manera especial, Down in the Hole, un tema completa arquitectura que acoge otra historia de perdedores marca de la casa  (“El sol llega cada mañana, pero no es ningún amigo / me visto y me voy de nuevo). También quizá, The Wall, una balada dedicaba a su amigo Walter Chichon. Y poco más. Sí, porque This Is Your Sword, suena a olvidable descarte de su periplo folkie en la década pasado y Frankie Fell In Love promete una bola de emoción épica que no termina de llegar. 

Trabajo irregular por tanto, con algunos pellizcos que recuerdan a quien se está escuchando, pero también con bastantes dosis de una autocomplaciencia que el Boss debería corregir. Servirá, en todo caso, para su vuelta a los escenarios, que es donde la mayoría de la gente lo quiere ver, agrandado el mito una gira más. Ojalá retornase a Galicia de nuevo.

Los 10 mejores discos internacionales del 2012

miércoles, diciembre 26th, 2012

Este año habla del corazón. Sí, con Beach House no caben las disecciones científicas ni enmarques ideológico-musicales. Bloom es uno de esos discos que sencillamente se adoran con los latidos de este.Seguramente que hay álbumes más innovadores, más trascendentes y más interesantes para quienes exigen sorpresa. Pero no para los que demandan, ante todo, emoción. Ellos son los autores del mejor trabajo del 2012 para Retroalimentación, encabezando una lista que casi necesita ser ampliada. ¿El motivo? Dejar fuera los grandes trabajos que han editado este año Bob Dylan, Tame Impala, Dominique A, Flying Lotus, The Vaccines, Tindersticks o Grizzly Bear. Para el Bish Bosch de Scott Walker, lo siento, no ha dado tiempo ni para formarse una opinión. Queda para el año que viene.

1. BEACH HOUSE “Bloom” (Bella Union). Ningún otro trabajo ha logrado tantos suspiros. El cuarto trabajo de Beach House le ha sacado varias cabezas al resto de la producción del 2012 a base de belleza. Recogiendo la mejor tradición del dream-pop y usando con tino ese puente entre The Cure y los Cocteau Twins que tornaban la música en vapor de agua, insertaron en este disco diez temas que hacen sentir la ley de la gravedad. Como volver si volver a enamorarse por primera vez fuera posible, este álbum hace que uno se reconcilie con la música como vehículo hacia un mundo mejor. Así de puro y romántico. Tal y como se hacía a los 18 años en aquellas noches sin final en los que la palabra futuro era algo lejano pero esperanzador, y no una amenaza que te pisa los talones. Alex, Victoria, un millón de gracias.

2. BILL FAY “Life Is People” (Dead Oceans). Ningún otro trabajo ha generado una congoja parecida. Efectivamente, la resurección del año no solo supone un ajuste de cuentas con un injustísimo olvido, sino que se erige en uno de los trabajos más grandiosos de lo que llevamos de década. Sereno y con la emoción contenida, provoca en el oyente todo lo contrario: la conmoción. Bien en esas preciosas piezas a piano (Never Ending Happening), bien en esos humeantes momentos que parecen llegados de las catacumbas de Big Star (Pig Painter), bien dibujando perfectas piezas de pop para todos los públicos (This World), Bill Fay logra que uno no pestañee. Y que acuda inmediatamente a descubrir sus dos álbumes de los años setenta con todo un tesoro.

3. MARK LANEGAN “Blues Funeral” (4AD). Ningún otro trabajo ha perturbado así. Entregado al blues-rock viscoso, desesperado y con barniz electrónico, Lanegan superó el notable Bubblegum(2004) con un disco excelente. Oscuro y narcótico Blues Funeral crea un penumbroso estado de ánimo en el que las drogas parecen ser la una posibilidad de evasión, aunque al final terminen por tornarlo todo más negro. En un punto intermedio entre el To Bring You My Love de Pj Harvey y el Actung Baby! de U2 (sí, por mucho que pese a parte de sus fans) resulta una apabullante joya sonora de rock contemporáneo. Tremendo.

4. LEONARD COHEN “Old Ideas” (Sony). Ningún otro trabajo ha sonado tan majestuoso. Del mismo modo que lo pudimos ver en sus recitales en Vigo (2009) y Ourense (2010), el Cohen del 2012 suena como híbrido de blues a cámara lenta, aromas griegos y toques country. Cortado todo él por ese patrón, no deja de emocionar y, al llegar a la recta final, sorprender con ligeras variaciones del discurso. Ahí está esa suerte de luz espiritual de Come Healing, los caminos sinuosos de Banjo o la deliciosa nana sintética de Lullaby. Nueva lección de uno de los más grandes de la historia. Todo un lujo poder disfrutar de su crepúsculo artístico en tiempo real.

5. THE XX “Coexist” (XL). Ningún otro trabajo ha confirmado tanto las expectativas creadas. Como en su día ocurrió con el segundo disco de Portishead, no existen grandes variaciones respecto a la fórmula presentada en el debut XX (2009). Todo permanece: el minimalismo, la oscuridad, los microritmos, las super características líneas de bajo, las guitarras goteando sentimentalismo y las voces impertérritas. Una atmósfera inquietante sugieren constantemente que, tarde o temprano, se va a producir una explosión. Pero esta finalmente nunca llega generando un extraño placer, una suerte de adictivo coitus interruptus en el que se encuentran algunos de los mejores momentos del pop británico del momento.

6. DAMIEN JURADO “Maraqopa” (Secretly Canadian). Ningún otro trabajo ha resultado ser una caricia tan suave. Y todo porque el otrora arisco Damien Jurado ha encontrado en el mensaje de Jesús la paz. Desde este estado vital compuso la que es su mejor obra hasta la fecha: un espléndido catálogo de folk-pop que invita al oyente a no hacer otra cosa que no sea dejarse llevar. Con ecos de los grandes (de Nick Drake a Neil Young, pasando por Tim Buckley) y un ocasional deje bossa-novero, la fina producción de Richard Swift hace que gemas como la titular Maraqopa, This Time Next Year o Workin Titles obliguen a pensar en algo mucho más grande que “otro cantautor indie”. Estas caricias deberían llegar a muchas más mejillas.

7. ALT+J “An Awesome Wave” (Infestious). Ningún otro trabajo ha resultado tan sorprendente. Alt+J ha sido en el 2012 lo que Vampire Weekend fue en el 2008 i The XX en el 2009. Es decir, el necesario toque de frescura en un panorama pop que, por lo general, adolece de propuestas que inviten a pensar en algo parecido al futuro en un plano formal. En un amalgama infinito de estilos, aquí hay un nervioso y excitante conglomerado de rap, folk, afro-pop, psicodelia, funk y dream-pop. En cierto modo, evoca aquellos Hood de Cold House pero en versión pop y para todos los públicos.

8. SWANS “The Seer” (Young Good). Ningún disco ha resultado tan apabullante. Para muchos aquí se encuentra la secuencia sonora más potente del 2012. Alucinados por su exhibición en el Primavera Sound 2011, se esperaba con ansias este disco de retorno del grupo de Michael Gira. Y aunque no logre reproducir la magnitud de su directo (¿sería posible algo así?) The Seer se presenta como un potente bloque de rock, con un punto entre industrial, tribal y místico que persigue el trance del oyente. Lo logra.

9. GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR “Allelujah! Don’t Bend! Ascend!” (Constellation). Ningún disco ha tensado tanto la cuerda. Fuera ideas preconcebidas. Una vez dentro de Mladic, la impresionante pieza de 20 minutos que lo inaugura, quedan claras dos cosas: que el discurso de Godspeed You! Black Emperor dista de estar agotado y que la banda continúa casada con la inspiración. Tal es así que, de salir este álbum en el 2001, estaríamos hablando probablemente de su gran clásico. Con aires arabescos y un punto de pesadez heavy sirve para revitalizar una grupo imprescindible que llevaba nueve años en silencio.

10. BRUCE SPRINGSTEEN “Wrecking Ball” (Columbia). Ningún disco ha logrado más himnos para todos los públicos. El mundo está jodido y el Boss ha querido aunar bajo el título de bola de demolición un puñado de himnos que versan precisamente sobre cuan jodido está. Con el fuego de Arcade Fire cerca y el oficio de Woody Guthrie dictándole la escencia, el Boss logra que esa mezcla entre su rock musculoso de siempre y el folk de taberna de We Shall Overcome eleve el espíritu y suene a verdad. Todo pese a todas sus contradicciones (como la de cantarle a los desheredados que jamás tendrán dinero para pagar uno de sus carísimos conciertos, pero eso es otra historia).

Versos justicieros y sonidos de taberna

domingo, abril 8th, 2012

Vuelve el Jefe. Y vuelve apuntando con su dedo a todas las injusticias sociales. Wrecking Ball, su nuevo disco, contiene guitarrazos y versos para una buena parte de las penurias de este momento. Los gobiernos que dejan de lado a sus ciudadanos, las personas que guardan la moral en el mismo bolsillo que el dinero, las ciudades sepultadas en nombre del supuesto progreso y los ejércitos de magnates que las arrasan cuando los cimientos de estas tambalean.

Para todos hay canciones. A todos se dirige el músculo justiciero de Bruce Springsteen. Y muchas de ellas terminarán siendo parte de la liturgia de sus fans, cuando toque interpretarlas en directo. Luego, los precios de sus entradas (74 euros en Santiago, en el 2010), servirán para disuadir de sus conciertos a muchos de esos currantes que giran en los círculos de la nada. A ellos se dirige ahora en Jack Of All Trades. «Cortaré tu césped, limpiaré de hojas el desagüe / arreglaré tu tejado para evitar la lluvia / Tomaré el trabajo que Dios provea / Soy aprendiz de todo, cariño, estaremos bien», dice en ella.

Eso forma parte de las contradicciones de Springsteen. Solo él es capaz de levantar más de un millón de euros en una sola jornada de trabajo cantándoles a los oprimidos, poner la piel de gallina a 40.000 personas y, durante dos o tres horas, pasear sobre lo divino y lo humano con un discurso que se recibe como si se tratase de la verdad absoluta. Wrecking Ball contiene munición fresca para esa guerra.

Heredero, en cierto modo, del espíritu de We Shall Overcome, The Peter Seeger Sessions (2006), su nuevo trabajo se puede considerar, en esencia, un álbum de folk. Sí, hay rock de bíceps contraídos y épica ardiente marca de la casa (la patriótica We Take Care Of Our Town), alguna sorprendente pincelada tex-mex (el acertado final de la mentada Jack Of All Trades) e incluso un coqueteo con el terciopelo del R&B negro actual (Rocky Ground, que ha despertado recelos). Pero si se trata de encontrar un nexo, hay que buscarlo en ese jubiloso modo de evaporar las penas dentro de una canción, el que Springsteen heredó de sus ancestros.

Easy Money es la primera muestra clara. Melodía en vaivén, violines brillantes, palmas ceremoniosas y coros de góspel al servicio de una pieza que apunta a los desalmados que surgen en la crisis económica. «Nos vamos a la ciudad ahora, en busca del dinero fácil», canta el Boss. Más poético se muestra en Shackled and Drawn en una línea instrumental similar («La libertad, hijo, es una sucia camiseta») y alcanza el paroxismo en la vibrante Death To My Hometown. Reclama tratamiento de himno y mira a Wall Street con la metáfora de la guerra: «Destruyeron las fábricas de nuestras familias / Y se llevaron nuestras casas / Abandonaron nuestros cuerpos en las llanuras / los buitres picotearon nuestros huesos». Magnífica.

Cabe hacer una mención especial a la titular Wrecking Ball, con traje rock pero un alma próxima a las anteriores. Ahí descansan las mejores líneas («Cuando los momentos difíciles lleguen / trae tu bola de demolición») y acaba en unos coros que trasladan a un estadio. También se debe subrayar Land Of Hope and Dreams, en la que aparece el saxo del fallecido Clarence Clemons. Apela a esa «tierra de sueños y esperanzas» en la que hallar la tranquilidad La que hoy, más que nunca, ansía tiritante medio mundo.

Springsteen desafía a la lógica de la edad

martes, agosto 4th, 2009

Bruce Springsteen
Santiago, Auditorio del Monte do Gozo, 2-8-2009

Las imágenes que se pudieron ver hace unas semanas en TV2 del concierto de Bruce Springsteen en Glastonbury activaron la señal de alerta. Parecían dar la razón a aquellos que sostienen que el Boss enfila su cuesta abajo. La voz flojeaba por momentos, el cansancio se mostraba sin disfraz y las canciones, en ocasiones, se levantaban más con carisma que con esa energía que, de siempre, caracterizó los directos de Springsteen. Mientras la televisión escupía aquel The River a medio gas se podía pensar que la normalidad había llegado al mundo del Boss con varios años de retraso. Y es que no se pueden acariciar los 60, con la vena hinchada y la ética de dar siempre los conciertos como si fuera el último y que todo salga como cuando se tenían treinta. La época de atleta roquero desafiando la lógica de la edad parecía haber tocado fin.

Pues no. Quién sabe si una gripe pasajera puso aquel día en siete el baremo de un nivel que, normalmente, es diez, pero aquello definitivamente fue un día aislado. En su comparecencia en Santiago, cuando, tras un arranque entre las melodías más pop de Badlands, Out In The Street y Hungry Heart, apeló al rock apabullante y metálico de la dupla formada por Adam Raised To Cain y Murder Incorporated evaporó en un instante todas las dudas que pudieran flotar en el ambiente: el músculo Springsteen expandía su poder ante un Monte Do Gozo totalmente entregado a su discurso.

En ese momento no importaban las penurias sufridas en los accesos gracias a una (des)organización que no merece más calificativo que el de lamentable (vean al respecto, los comentarios recogidos en La Voz). No, el Boss y sus colegas de la E Street Band estaban ahí, con toda su iconografía en funcionamiento, multiplicada hasta el infinito por unas
pantallas de vídeo que mezclaban la sensación de un directo con la de estar viendo un dvd. Pero lo mejor es que el sonido, impecable en todo momento, transmitía a una banda apoteósica y en plenitud de facultades repasando un repertorio irreprochable.

bruce-santiago1Sobresalió, de un modo especial, el lado épico. El primer aviso lo dio Outlaw Pete, la polémica pieza de su último trabajo a la que se acusó de parecerse demasiado a un tema de Kiss. Engalanada de los paisajes desérticos propuestos por el gran telón de video dispuesto a las espaldas de la banda, se hizo enorme en directo. El segundo gran disparo lo dio la mentada Murder Incorporated, desafiante, tensa, probablemente el mejor momento de una noche rebosante en grandes momentos. Y, ya en la recta final, The Rising, que se revalidó como un himno incontestable.

Ahí, Springsteen instaba a la respiración contenida, al puño cerrado y al «la, la, la, la, la, la, la» coral, emocionante y a voz en grito. Pero hubo más, mucho más. La Invocación al rock n´roll de Johnny 99, al espíritu plácido de Waiting for a Sunny Day y al folk de American Land. También, un puñado de versiones solicitadas por su camarilla de fans de las primeras filas (que a su manera, se podría decir que formaron parte del propio espectáculo) como Born To Be Wild de Steppenwolf o el Rockin’ All Over The World de John Fogerty.

Pero, especialmente, sonaron esas canciones que ya forman parte de la cultura popular occidental del último cuarto de siglo. Sí, Born To Run, que cerró la primera tanda del concierto; Glory Days, que surgió inesperada; y Dancing in The Dark que puso el Monte do Gozo patas arriba. De cualquier modo, la gran sorpresa llegó tras un populista medley entre Twist and Shout y La Bamba. Ahí, cuando todo indicaba que la cosa se terminaba, surgió como un fantasma Born in the USA, su canción más emblemática. Nadie contaba con ella: no se había tocado ni una sola vez en toda la gira.
Imagen de previsualización de YouTube

Quizá por ello, veteranos de la causa opinaban que Bruce dio el domingo uno de sus mejores conciertos en España en años. Tres horas y pico que, sea como sea, tienen ya plaza obligada entre los grandes conciertos celebrados en Galicia. Lo triste es que para muchos ese recuerdo será sustituido por otro: el de la frustración de haber pagado una entrada de más de 70 euros y no poder acceder al recinto. Una imagen totalmente impresentable que, además de la lógica reparación a los perjudicados, no deberia repetirse nunca más.

Más sobre el caos y sus responsables aquí

Fotografía: Álvaro Ballesteros

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (5)

viernes, julio 17th, 2009

Ultima entrega, con las opiniones de Patricia Godes y Julio Ruíz.

PATRICIA GODES (periodista y autora de la biografía sobre Michael Jackson publicada en 1990 por Salvat)

-¿Por qué piensa que es un artista global?,(referido a Madonna, Bruce Springsteen, U2 y Rolling Stones)

-La música anglosajona nos ha sido impuesta a los países satélites de EEUU en detrimento de nuestras músicas autóctonas. En los países asiáticos y africanos la colonización musical ha quedado más diluida y sólo unos pocos artistas anglosajones han logrado desbancar a los locales. Michael Jackson, Madonna y Boney M serían los más claros. Los roqueros lo tienen difícil al ser el suyo un lenguaje musical generalmente más pobre que los locales y sólo dentro del lavado de cerebro de la coca-colonización más absoluta se llega a preferir. En el caso de Michael Jackson, sus considerables ventas de discos son la palpable demostración del alcance global de los siete únicos discos de su carrera adulta.

-¿Qué papel piensas que representan en el cultura popular hoy en día? (referido a Madonna, Bruce Springsteen, U2 y Rolling Stones)

Creo que los artistas que nombras representan papeles diferentes. Los grupos roqueros sirven a los adolescentes de sexo masculino para auto-afirmarse en esa dificil etapa de la vida. Algunos adultos con problemas de personalidad también necesitan recurrir a identificarse con los iconos del rock. Los que podríamos llamar entretenedores, como Madonna, pasan a formar parte del mundo del espectáculo tradicional sin problemas: no suelen encontrar fronteras dado que tienen poco contenido extra-musical. Por su parte, Michael Jackson ha pasado a formar parte de la vida de las personas, no sólo por el volumen de su éxito y la calidad de su música, sino por su personalidad extraña y enternecedora, las miríadas de cotilleos y rumores que constantemente circulan a su alrededor, y la profundidad de algunas de sus canciones.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.

-Una de las voces más bonitas de la música anglosajona, uno de los compositores más inspirados y osados y, sin duda, la personalidad más extraña y fascinante del mundo de espectáculo sintemporaneo.

-Teniendo en cuenta que todos son artistas de los 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas globales en la actualidad en el sentido que lo era Michael Jackson?

-Me vas a dejar que puntualice porque basta mirar cualquier biografía para comprobar que la década más de MJ son los 90. Respecto a tu pregunta, la respuesta es no, imposible. Dada la falta de talento y de entendimiento de las personas con cargos importantes en la industria del disco y del espectáculo y los aberrantes criterios de selección de sus colaboradores, la música popular se desliza hacia abajo a velocidades vertiginosas. Seguramente existen talentos musicales del mismo calibre o mayor que los clásicos establecidos y personalidades igualmente atractivas o más, pero están condenados a morir en la miseria sin que lleguemos a disfrutar de sus obra

JULIO RUIZ (Discogrande RNE 3)

Allá van las respuestas, tal cual me has formulado las preguntas…

-Evidentemente es un artista global porque ha traspasado décadas -les ocurre a todos los artistas de vida longeva o que empezaron muy pronto, como él- y llega a distintos seguidores de distintos estilos de música.

-Se le ha llamado el rey del pop y nadie puede discutir que tiene una trilogía de discos, sus tres primeros álbumes en solitario, que son obras maestras, estuviera Quincy Jones detrás dándole lustre a su obra o no hubiera estado.

-Sí que es un grande Jackson. Le ha perjudicado que el personaje se comiera a la persona (al músico) en esta última década y media de desvaríos y excentricidades. Pero, sí, Beatles, Stones, Presley… y Jackson.

-Lo he dicho antes. Longevo y abarcar varias décadas lo asocio a artista global. Jackson hacía grandes hits junto a sus hermanos comparsas cuando les prohijaba Diana Ross en los tiempos del I want you back o Abc y siguió en activo hasta su muerte.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (4)

jueves, julio 16th, 2009

VÍCTOR LENORE (Rockdelux, La Dinamo)

dscn15501U2: Soy muy fan de la mitad de Achtung Baby!, además de otra docena de canciones de U2. Pero, siendo sinceros, les veo como rock para gente a la que no le gusta el rock. No han hecho nunca nada controvertido, nada que pueda enfadar al gran público, nada que pueda desafiarle un poco siquiera. Eso les descalifica como grupo de rock and roll y también explica su aceptación masiva. The Edge tiene un estilo inconfundible de tocar la guitarra, Bono ya sabe cantar como si hubiera vivido algo (no como en los cuatro primeros álbumes) y la sección de ritmos siempre sonó muy sólida. Aunque parezca ofensivo, la experiencia me dice que la mayoría del público de U2 es gente que no compra más de diez o quince discos al año. Si supieran sus opciones, muchos serían fans de otros artistas. Ahora mismo U2 me parecen un grupo sin rumbo que ofrece con cada disco menos de lo mismo. Suenan a algo conocido, familiar, fácilmente descifrable, carente de conflictos y de misterio. Supongo que por eso venden tanto.

Bruce Springsteen: Hace unos meses en la web Slate.com leí una frase buenísima: “¿Es posible escuchar a Bruce Springsteen sin imaginar que eres Bruce Springsteen?” Creo que ahí está su poder de seducción: representa a una especie de superhéroe que todos quisiéramos ser en la vida cotidiana. Incluso los perdedores de sus historias tienen un halo de dignidad y chulería muy atractivo (bueno, la mayoría, no creo que nadie quiera verse metido en The River o My Hometown). Mi impresión es que para él empieza la cuesta abajo. En solitario no tiene la misma intensidad que con The E Street Band y estos empiezan a mermarse entre muertes prematuras y problemas de salud. Hace dos o tres giras que Clarence Clemmons saca un butacón para poder sentarse cuando no toca el saxo. Me da que lo mejor lo ha dado ya, pero eso dijeron muchos de Johnny Cash y acabó haciendo discos enormes al borde la muerte. In boss we trust.

Madonna: Dicen los expertos en mercadotecnia pop que te conviertes en estrella cuando consigues seducir simultáneamente al público infantil y la comunidad gay. A la altura de Like a Virgin, su segundo disco, ella ya tenía a los dos en el bolsillo. Tengo una amiga feminista que dice que los vídeos de Madonna han contribuido más a que las chicas se sientan poderosas que todas las cantautoras del mundo juntas. Sabe contagiar la sensación de confianza y de control sobre tu vida. Por desgracia con los años se convirtió en aburrida neohippie (Ray of Light) y diosa de los fashion victims. En esta gira sale en un Rolls y dos canciones después habla del hambre el África. Resumiendo: hoy combina lo peor de Paris Hilton con lo peor de Pedro Guerra.

Rolling Stones: Creo que se convirtieron en artistas globales porque capturaron mejor que nadie un montón de energías sociales reprimidas que salieron a la luz en los sesenta y setenta. Además , todas sus canciones hablan de necesidades humanas básicas. Mira por ejemplo Gimme Shelter, podría ser el himno oficial de la crisis que estamos viviendo. Hoy se han convertido en un grupo de autohomenaje, pero el concierto de la gira 40 Licks (verano de 2003) en el Vicente Calderón es de lo mejor que he visto sobre un escenario en los últimos veinte años. Y eso que acudí sin mucha esperanza de ver algo sustancioso”.

Michael Jackson: Si no hubiera existido habría que inventarlo. Bad es una obra maestra. Creo que si hoy no tenemos otro como él es porque en 2009 los medios de comunicación son mucho más conservadores que en 1982. Ahora mismo tendrían que estar dando máximo protagonismo a artistas tan singulares, alucinantes y mágicos como él. Me vienen a la cabeza M.I.A o Gnarls Barkley, que podrían ocupar perfectamente su lugar, pero no se ha dado al gran público la oportunidad de conocerlos a fondo como sí tuvo él en la época de Thriller y siguientes.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (3)

miércoles, julio 15th, 2009

IGNACIO JULIÁ (director de Ruta 66)

-¿Por qué piensa que son artistas globales? (pregunta referida a The Rolling Stones y Bruce Springsteen)?julia1
-No creo que Springsteen ni Stones sean artistas totalmente globales, quedan acotados al mundo occidental y algunos territorios bajo su influencia. Son parte de la predominancia de la cultura anglosajona a partir de los cincuenta. Globales lo han sido Bob Marley, Julio Iglesias, Michael Jackson, en el sentido de que sus canciones se han escuchado por igual en las capitales europeas que en los paises africanos o asiáticos. En todo el orbe, vamos.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (pregunta referida a The Rolling Stones y Bruce Springsteen)

-El rol de Sprinsteen parece claramente definido: el superhéroe popular que mantiene el equilibrio entre la fama descomunal y el compromiso con su música y su mensaje. En cuanto a los Stones, son una gozosa reliquia de la era de plenitud del rock, mantenida con vida por la clarividencia para los negocios de Mick Jagger.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.

-La proyección de Jackson siempre me pareció desmesurada. Thriller es uno de los más importantes, y redondos a nivel artístico y comercial, discos de la historia de la música grabada. Pero su figura llegó a las grandes masas por otras historias: su habilidad coreográfica, los primeros videos realmente creativos, el mito de Peter Pan y su enfoque hacia un público mental o físicamente adolescente, o una combinación de todas esas cosas. Como amante de la música, me parece vergonzoso que los medios le hayan dedicado a su muerte veinte veces más atención que a la de James Brown, uno de los norteamericanos más cruciales del siglo veinte, a todas luces un gigante cultural frente a Jacko.

-Teniendo en cuenta que todos son artistas que se pueden considerar globales empezaron 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas en la actualidad con la proyección de Michael Jackson?

-La globalidad se ha merendado lo global. Ahora que estamos todos conectados a la madre cibernética, se multiplican las opciones hasta el infinito y esto aborta la posibilidad de que un artista invada el centro de la escena y atraiga toda la atención en un mismo momento. Es lo que ocurrió la noche que pasaron el video de Thriller en TVE, que toda España y parte del extranjero lo vió. Esto hoy es obviamente imposible, dado el abanico de la oferta televisiva e internet. Y tampoco creo que sea necesaria la figura del Rey del Pop o el Dios del Rock; me parece más saludable que cada cual busque sus opciones musicales evitando lo gregario o lo impuesto.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (2)

martes, julio 14th, 2009

Seguimos desgranando las opiniones de críticos inlcuídas en Muerto Jacko, ¿quién es el rey. Es el turno ahora de:

BORJA PRIETO (director en España de Myspace)

borja_prieto1-¿Por qué piensa que es un artista global? (referido a Springsteen, U2, Madonna y Stones)

-Es más que un artista global. Michael es un icono cultural cosa que no son, por ejemplo U2. Michael es una empresa en si misma, ha influido más allá de la música, ha revolucionado el mundo del videoclip, ha vendido más que nadie y encima ha tenido una vida excéntrica que lo ha convertido en lo que es. El ser un misterio ayuda a que tu figura sea casi una religión.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (referido a Springsteen, U2, Madonna y Stones)

-Con la muerte de Michael se cierra el capítulo de las superestrellas. La democratización de la música vía Internet ha provocado dos cosas: que la gente tenga una oferta ilimitada donde elegir y que uno mismo acaba convirtiéndose en su propio prescriptor. Los medios tradicionales tienen una audiencia más dispersa y la gente atiende más a recomendaciones de amigos y a focos de información nicho. Ya nadie te dice qué escuchar y eso afecta directamente a las superestrellas. Hay menos superestrellas con un superéxito y muchas pequeñas estrellas con un éxito más medido.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.

-Yo soy fan. Michael era un genio y tuvo la suerte de vivir su época de esplendor en los 80, manejó como nadie a los medios de comunicación empleando técnicas supernovedadosas, imágenes chocantes y dando canciones que eran himnos. Eso ha quedado en la memoria de millones de personas, por eso es tan grande. Ahora es poco probable que salga alguien tan talentoso y todavía más improbable alguien que influencie a tanta gente simplemente porque el momento es otro.

-Teniendo en cuenta que todos son artistas de los 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas globales en la actualidad en el sentido que lo era Michael Jackson? ¿Quiénes podrían ser?

-No. Madonna ha sido la única y está sufriendo los coletazos de la democratización. Para ser un artista global no sólo vale tener talento musical sino ideas geniales que rompan. Lo más parecido para mi sería EMINEM y últimamente a la gente le importa cada vez menos.

Muerto Jacko, ¿quién es el rey? (1)

lunes, julio 13th, 2009

Ayer domingo se publicó en La Voz Muerto Jacko, ¿quién es el rey? Se trata de un artículo que pretendía analizar cómo queda el rock y el pop masivo una vez que ha desaparecido su estrella más global. La conclusión fue la esperada: ningún artista que haya empezado su carrera en las dos últimas décadas se puede comparar a nivel de impacto y proyección. Entonces, hay que acudir a iconos del calibre de Madonna, Bruce Springsteen, U2 o los Rolling Stones para poder hablar de un nivel parecido.

Para ello, pedimos a algunas de las mejores plumas de la prensa musical española sus reflexiones al respecto. De estas apenas se usó un 15% en el artículo por limitaciones de espacio. Estas son lo suficientemente interesantes como para que durante esta semana se vayan desgranando en este blog. En ellas, a modo de cuestionario, se mandaba unas preguntas abiertas que cada cual contestó cómo quiso. Empezamos por las opiniones de Luis Troquel:

LUIS TROQUEL (Rockdelux, El Periódico)

luis-torquel -¿Por qué piensa que es un artista global cada uno de ellos? (referido a U2, Madonna, Bruce Springsteen y Rolling Stones)

– Madonna es el vivo ejemplo de que saber valerse del talento ajeno es a veces incluso mejor que tenerlo. Mientras el rock sigue sin tener una reina indiscutible, en el pop reina indudablemente Madonna.

– U2 son los farsantes más longevos de la historia del rock. Llevan décadas convenciendo al mundo de que juegan en la misma liga que los más grandes sin serlo. Lo malo es que no solo mienten en eso y Bono no parara de mentir en todos los campos hasta que le den el Nobel de la Paz.

– En las antípodas de Jacko, Bruce Springsteen domina el arte de ser excepcional sin dejar de parecer una persona normal. Es uno de los grandes, sin duda, pero en España lo tenemos sobrevalorado. En ningún otro país acapara tantos titulares

– Los Stones serían musicalmente inferiores a los Beatles, pero en imagen, concepto y fuerza en directo siempre fueron muchísimo mejores. Si Mick Jagger hubiera muerto joven sería aún más mítico que Elvis y Jacko juntos. Afortunadamente para él, sigue vivo.

-¿Qué papel piensa que representan en el cultura popular hoy en día? (referido a U2, Madonna, Bruce Springsteen y Rolling Stones)

– Hace mucho que Madonna ya no puede presumir de ir por delante del resto. En su último disco va por detrás de Britney y hasta de Mariah Carey. Yo creo que mataría por un hit como los últimos de Rihanna o Kate Perry.

– U2 decían que iban a reinventar el rock con su último disco y luego resulta que es una mala copia de los últimos Led Zeppelin. En lo único que han atrapado a los Stones es en convertirse en el mayor espectáculo del mundo.

– Los revivals han jugado en los últimos años a favor de Bruce Springsteen (y todavía más de U2). Incluso el concepto rock de estadio del que ellos fueron emperadores ha vuelto con inusitada fuerza. En directo cumplen, pero en disco son mejores sus imitadores

– Los Stones hace mucho que son como un desfile de la reina de Inglaterra, pero, igual que ella, no hay ningún otro monarca rockero (al menos en lo que a grupos se refiere) que haya llegado donde ellos.

-Una opinión sobre Jackson y su proyección mundial.Teniendo en cuenta que todos los citados son artistas de los 60, 70 u 80, ¿son posibles los artistas globales en la actualidad en el sentido que lo era Michael Jackson?

– Un artista de las características de Michael Jackson no es posible ni antes ni después. Y ni siquiera en esa misma época si no hubiera existido él. Pero artistas globales seguirá habiendo, por supuesto. Igual no tan grandes, pero todavía más globales