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Archivo para enero, 2018

Los Grammy 2018 en diez fogonazos

lunes, enero 29th, 2018

Bruno Mars receives a second Grammy for Record of the Year during the 60th Annual Grammy Awards show on January 28, 2018, in New York. / AFP PHOTO / Timothy A. CLARY

La 60º edición de los premios Grammys ha resultado ser mucho mejor de lo esperado. Trasladada al Madison Square Garden de Nueva York, la se ha quitado la modorra de las últimas entregas resultando muy interesantes. Hubo grandes actuaciones, emoción en la entrega de los premios y la confirmación del brillo de alguna estrella.

1. Bruno Mars. No es Prince ni Michael Jackson, de acuerdo. Pero arrasa. Estos Grammy han servido para darle un nuevo empujón. El autor de That’s What I Like ha sido el gran triunfador de esta edición de los premios de la Academia de la Música. Se hizo con el premio a la mejor canción del año por That’s What I Like, a la mejor grabación del año por 24K Magic y álbum del año por este mismo disco. Es decir, venció en todas las grandes categorías

2. Kendrick Lamar. Se encargó de abrir la gala de manera explosiva. Una actuación en tres actos, con la intervención de Bono y The Edge de U2 y el humorista Dave Chapelle. Interpretó XXX y DNA y dejó al público boquiabierto. Luego, todo ello se refrendaría con premios en las categorías de rap: mejor álbum, mejor canción, mejor interpretación y mejor colaboración.

3. Jay-Z. El gran derrotado de la noche. Definitivamente, los Grammy no se llevan bien con esta familia. Si el año pasado era Beyoncé la que se iba de vacío para casa, esta vez Jay-Z vio como, premio a premio, se le iban escapando los gramófonos de las manos.

4. Grandes actuaciones. El nivel general de la gala ha sido notable, dejando más de un pase para el recuerdo. Además de Bruno Mars y Kendrick Lamar, cabe destacar de manera muy especial un Gambino inspiradísimo, moviéndose entre la garra y la fragilidad. También resolvió su papelea con gran brillantez Sam Smith, según dado por un coro de góspel. Y, por supuesto, Lady Gaga con Marc Ronson. Son apenas tres ejemplos. Ojo, tampoco no nos debemos olvidar del dueto de Cris Stapleton y Emmylou Harris.

5. “Despacito”. No pudo ser la victoria material de Luis Fonsi y Daddy Yankee. Ningún premio de los que estaban nominados cayó en sus manos. Pero hay mucho de victoria moral. Su actuación sirvió para constatar varias cosas. Primero, el traspaso total del tema más allá de lo latino. Segundo, que se trata de una gran canción, efectiva y contagiosa, pese a quien pese.

6. Me too. Las rosas blancas sirvieron parea visibilizar la campaña contra el acoso sexual que, como se señaló en la gala, “no sólo ocurre en Hollywood”. En ese sentido, la espléndida actuación de Kesha junto a artistas como Camila Cabello, Cyndy Lauper o Andra Day, todas vestidas de riguroso blanco, resultó uno de los puntos culpen de la noche.

7. U2. Como siempre, la banda de Bono se quiso marcar una las actuaciones estrella de la noche. No por el tema, el normalito “Get Out Of Your Way”, si no por el modo de presentarla: en el exterior, a los pies de la Estatua de la Libertad. Seguramente se ganen todos todos los telediarios del día de hoy.

8. Camila Cabello. Aún tiene que esperar al año que viene para optar a los premios, pero su aparición en la gala de este año no pasó para nada desapercibida. Espectacular en la alfombra roja, hizo mover miles de tuits con su imagen. En su intervención en la gala hizo un alegato a sus orígenes latinos y la aventura de sus padres emigrando a EE.UU. en un claro mensaje a Donald Trump.

9. James Corden. Los Grammy han encontrado al presentador ideal. El famoso cómico que mete en su coche a los artistas más famosos del mundo para cantar a dúo con ellos es un tipo simpático, divertido y muy carismático. Además, este año se ha marcado algún vídeo específico para la gala, como el de Sting con Shaggy en el metro de Nueva York muy chulo.

10. Una pega. ¿Y esa gran actuación con la que tradicionalmente se cerraban los Grammy qué? Fue recoger el galardón Bruno Mars y terminarse todo. Una pena, con lo bien que iba todo

Bento Veloso & los Doce Trinches vuelven a Los conciertos de Retroalimentación

miércoles, enero 24th, 2018

Nos gustó tanto la propuesta de Bento Veloso y los Doce Trinches el año pasado en Los conciertos de Retroalimentación que, nada más terminar, quedó clara una cosa: su elepé de debut lo iban a presentar dentro de ese ciclo. Será el próximo viernes 2 de marzo en la sala Playa Club haciendo doblete con Agoraphobia. Allí tocarán las canciones del flamante Ectoplasma que acaba de ver la luz y que reafirma su apuesta por el rock crampero, surfero y seriebero.

Originalmente, este concierto lo iba a dar Agoraphobia con Hellorice, pero al caerse la segunda banda, hemos adelantado el bolo de Bento Veloso que se iba a celebrar en abril, fundiéndolo en un doblete que promete ser una gran fiesta.

Una noche de rock desde dos puntos de vista

domingo, enero 21st, 2018

Era noche de rock en Los conciertos de Retroalimentación y las dos bandas roquearon de lo lindo. En primer lugar, True Mountains nos mostraron su lado eléctrico, dándole un plus de poder a sus melodías, su buen rollo y sus energías positivas. Ya los habíamos disfrutado el año pasado en el ciclo en modo folk-punk y, ahora, enseñaron su otra cara, con versión de The Clash incluida.

Por su parte Mad Martin Trio ofrecieron lo que anunciaban: rock n’ roll cincuentero bañado en sudor. Con Nacho Martín de los True Mountains de contrabajista sustituto, invocaron a ese pasado ideal, homenajearon a Eddie Cochran o Johnny Cash y hasta se marcaron una versión del Ace Of Spades de Motörhead, eso sí a su manera. Al final, allí se bailó, se disfrutó y se vibró.

Como siempre muchas gracias a los grupos, a la sala Playa Club por dar todo tipo de facilidades y a la gente que pagando una entrada permite que todo esto exista y siga existiendo. La próxima pasada: Luis Moro & Tribeca Band 16 de febrero en Garufa Club

Un pasado emotivo, un presente demoledor

lunes, enero 8th, 2018

Tenía rótulo de noche memorable y, desde luego, lo fue. Triángulo de Amor Bizarro celebró el sábado su pasado en Los conciertos de Retroalimentación. Pero, sobre todo, su presente. Sí, al margen de esas nostalgias que persiguen revivir un momento insuperable, rejuveneciendo al público y al grupo, en el Playa Club se demostró otra cosa. Se recordó que el grupo aquel que tanta gente odiaba en su día tenía furia, miel y lija en sus primeros días. Pero, sobre todo, se constató que con el tiempo se ha convertido en algo mucho más grande, mucho más intenso, mucho más imprescindible.

El concierto arrancó con un repaso, tema a tema, de “Triángulo de Amor Bizarro”. Con doble batería, Julián Ulpiano (el primer baqueteador de la banda), se sumó a la fiesta secundado por Rafa Mallo. Recordamos juntos aquella banda de discípulos de Jesus and Mary Chain, que entregaban ramalazos que se confundían con el “Death Valley 69” de Sonic Youth, planeaban sobre el ruido de My Bloody Valentine y entregaban canciones que ya con clásicos del pop patrio.

Después de ello, se retiraron al camerino y volvieron con su matraca actual. Adios 2007. Hola 2018. El contraste sirvió para comprobar cuánto ha crecido un grupo que se mueve en la lentitud, suelta guitarrazos ora reggaes, ora heavys y termina por generar maravillosos estruendos sónicos. Muchas de sus canciones son himnos de los que se cantan dando saltos, levantando brazos y lastimando gargantas. Pero, sobre todo, esa “De la Monarquía a la Criptocracia” que enloquece a la gente. Invitadas por Isa un montón de chicas invadieron el escenario y la euforia se desató por toda la sala.

Muchas gracias al grupo por contar siempre con este ciclo para sus bolos coruñeses, a la sala Playa Club por todas las facilidades que siempre nos dan y, sobre todo, a los que acudiendo a la llamada permiten que cosas tan maravillosas como esta se sigan haciendo: Próxima parada: Mad Martin Trio + True Mountains (20 de enero, Playa Club).

Triángulo de Amor Bizarro revivirán su pasado en Retroalimentación

miércoles, enero 3rd, 2018

(Hace unas semanas me pidieron del Playa Club que escribiera unas líneas sobre la especialísima actuación que dará Triángulo de Amor Bizarro allí. Y, bueno, esto fue lo que surgió)

El concierto que dará el grupo el 6 de enero en el Playa Club surgió directamente de ahí, de lo emocional. Me encontraba en verano elaborando el libreto de la reedición del primer disco de Triángulo de Amor Bizarro que se incluye dentro de la colección Pop Rock en Galicia de La Voz de Galicia. Hablaba con los protagonistas de aquella epopeya ruidosa y, lejos de encontrarme con discursos del tipo “éramos muy jóvenes”, “no teníamos medios” u “hoy lo volvería a hacer de otra manera”, surgió todo lo contrario. Buenas vibraciones, orgullo sincero y una emoción un tanto descontrolada. No se podía evitar. En un momento dado, Rodrigo Caamaño me dice: “¿Por qué no hacer un concierto tocando todas esas canciones?”.

Dicho y hecho. Así de fácil. Con ellos resulta siempre muy sencillo todo. Con Triángulo de Amor Bizarro me une el interés profesional, la devoción de fan y la amistad personal. Todos los conciertos en sala que han dado en A Coruña en los últimos cinco años han sido dentro del Los conciertos de Retroalimentación. Siempre bromeo que son al ciclo lo que Shellac al Primavera Sound: el grupo fetiche, la banda que puede tocar todas las veces que desee porque siempre van a encantar como la primera vez. En esta ocasión se va a ir un poco más allá. Se trata de un recital único en el que se tocarán por primera y última vez todos los temas de aquel “Triángulo de Amor Bizarro” con el que irrumpieron en 2007 en A Coruña, una ciudad totalmente hostil a su propuesta.

Entonces la música se sentía a flor de piel, en una suerte de “estás conmigo o estás contra mí”. Y encontrarse ahí, haciéndola, era cuestión de vida o muerte. Isa, Rodrigo y Julián (que hasta la grabación del disco estuvieron acompañados de Miguel y Antón) lo sentían así, en toda su radical concepción. Se entregaron a ello como si fuera lo último que harían jamás. Ruido desbocado, certeras melodías pop, actitud de confrontación y mucha pasión expandida desde los escenarios. Los odiaron. Los insultaron. Les dijeron que no sabían tocar. Que no iban a llegar a nada. Que lo suyo no era música. Que eran, disculpen, una verdadera mierda. Pero unos pocos muchos sabíamos que sus detractores (haters antes de que existiese el manoseado término) no tenían razón. Para nada.

En este concierto del 6 de enero recordaremos todo ese cruce. Claro que sí. Pero también recordaremos un puñado de canciones tremendas que se crearon en el mítico Taller Electrónico de la avenida Finisterre. Estará con ellos Carlos Hernández, la persona que llevó las riendas sonoras de su antológico primer disco. Y, seguramente, acudan muchos de aquellos fans obnubilados que los vieron en los caóticos conciertos que allá por 2004, 2005 o 2006 dieron en sitios como El Caimán, el Campus Rock o el primer y único festival Retroalimentación en el Playa Club.

Entonces sabíamos que estábamos ante algo grande. Lo que vino superó todas las expectativas. Triángulo de Amor Bizarro son desde hace años el mejor grupo de indie-rock nacional, están continuamente tocando en América, graban temas con Sonic Boom (Spacemen 3) y resulta que le hacen tilín al mismo Kevin Shields (My Bloody Valentine) que los reclama como teloneros. Pero antes de todo ello hubo un origen. Lo has podido recordar en el disco -editado en cd-libro de lujo con tapas duras, libreto con textos y fotos inéditas- que lanzó La Voz el 31 de diciembre. Días después, el 6 de enero podrás vivirlo en el Playa Club.

Te esperamos