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Archivo para septiembre, 2013

Moondogs Blues Party y The Grave Dolls en Los conciertos de Retroalimentación

jueves, septiembre 26th, 2013

Problemas de agenda nos obligan a desplazar la actuación de Triángulo de Amor Bizarro y Srasrsra prevista para el 27 de diciembre dentro de Los conciertos de Retroalimentación. Pero tranquilos, fans: el recital dentro de este ciclo se celebrará más adelante, en cuando logremos ensamblar una nueva fecha ya para 2014 dentro de la gira de presentación del aclamado Víctoria mística de los de Boiro.

Esta circunstancia nos ha llevado a un intercambio de fichas y adelantar un doble cartel que teníamos en mente para el próximo año. Así, la banda coruñesa de blues-rock MOONDOGS BLUES PARTY tocará el sábado 28 de diciembre. Y no lo hará sola: el cartel también cuenta con THE GRAVE DOLLS, una potente formación pontevedresa que destila hard-rock psicodélico. El concierto, como todos los del ciclo, tendrá lugar en la sala Mardi Gras de A Coruña (entrada 6 euros anticipada y 8 en taquilla).

A MOONDOGS BLUES PARTY ya las teníamos ganas desde el año pasado y solo era encontrar el momento adecuado para ingresarlos en Los conciertos de Retroalimentación. La excusa la da la presentarán su nuevo trabajo Through The Darkness Of The Forest, un epé que verá la luz en las próximas semanas y que ahonda en el lado más folk y psicodélico de este proyecto que tiene el blues-rock como centro gravitatorio. Con un directo granítico, la formación liderada por Javier Prado se ha ganado, no solo el reconocimiento nacional dentro del circuito blues, sino también el aplauso del curioso que, llegado de otros universos musicales, se acerca a ellos y se queda boquiabierto.

Imagen de previsualización de YouTube“Wicked Woman”, un adelanto del nuevo trabajo de Moondogs Blues Party

Por su parte, THE GRAVE DOLLS beben los vientos por cierto rock de finales de los sesenta y primeros setenta. En sus canciones se pueden detectar tanto huellas de Cream como de Black Sabbath, Carlos Santana o Led Zeppelin. Música de guitarras, con músculo pero también con groove que, sin duda, se convertirá en una de las referencias de los aficionados del género. A Los conciertos de Retroalimentación llegan con Calypso, su primer álbum.

Imagen de previsualización de YouTubeVideoclip de “Evil Way” de The Grave Dolls

Antenas Hacia El Cielo: hay vida más allá de Nadadora

lunes, septiembre 16th, 2013

Nadadora dijeron adiós el año pasado, pero su líder Gonzalo Abalo no se despidió de la música. Aunque con el proyecto grande escribió un emotivo the end, la otra aventura que llevaba a medias con su hermano Dani (también en Nadadora), Antenas Hacia El Cielo, iba tomando forma a guentagotas. Se trataba uno de esos proyectos que estaba ahí, gestándose con bocetos, pero que nunca acababa de desarrollarse. De hecho, algunas de sus canciones terminaron mutándose en temas de Nadadora.

El fin de la banda puso a Gonzalo y a Dani frente al vacío de la nada musical. Y tardaron poco en llenarlo, retomando aquel proyecto paralelo con la intención de darle fin. El fin se produjo este verano con un disco homónimo que nace en una habitación madura, sin sueños de adolescencia, ni pájaros de éxito revoloteando la menta. La venda antes que la herida. Así lo definen en el mail que mandan a amigos y allegados: “Un puro ejercicio de independencia creativa, ahondando en nuestras obsesiones como músicos, sin promo, sin Spotify, sin necesidad de vender discos, bajo la independencia más pura, la que tan sólo lleva a componer por el placer de hacerlo”.

Disponible para su descarga gratuita y escucha on line en la plataforma bandcamp, se trata de ocho temas que ahondan en el gusto del autor por esa línea invisible que va desde el afterpunk a los sonidos shoezagers que ya hizo gala en Nadadora. Pero aquí, todo llega con un plus de electrónica melancólica que obliga a pensar, inevitablemente, en OMD. Lo hace desde la misma introducción del disco, una pieza que nos lleva desde los primeros ochenta a los Silvania que se empezaban a decir adiós a las guitarras allá por el 94-95. Son dos de los ecos que se pueden percibir a lo largo de un disco que también bebe los vientos por The Cure, Disco Inferno, Field Mice y, por supuesto, Nadadora. Sí, aquí se encuentra el ancla más clara de Antenas Hacia el Cielo que, en cierto modo, toman su lado más sintético y lo llevan a la estética de la música de dormitorio hecha con ordenador.

El resultado es un disco notable que, tal y como indica en su web, se debe escuchar a gran volumen y en el que, como ocurría con los suecos The Radio Dept, aparecen mil y un caminos conocidos de los que encanta volver a recorrer otra vez. Porque, en cierto modo, Antenas Hacia El Cielo surgen como una declaración de amor a una cierta manera de entender el pop, con bruma, melancolía y evanescencia. Una visión que no va a triunfar y que, por eso, ya ni se va a intentar que triunfe. Pero que queda ahí, como un desvío ideal para pulsar el play del Iphone, justo cuando se sale del trabajo y, anocheciendo, generar palpitaciones parecidas a las que un día hicieron a uno rodear con un corazón el nombre de ciertas bandas. Si luego llega el deseo que se plasme en un vinilo al llegar a casa no hay que preocuparse: se trata de un deseo más a sumar a la lista

La segunda temporada de Los conciertos de Retroalimentación

lunes, septiembre 9th, 2013

Pues sí, nos hemos atrevido a seguir. Después de la buena experiencia del año pasado, vuelven Los conciertos de Retroalimentación. De nuevo pasarán por el escenario algunos de los grupos más interesantes de la música que actualmente se hace en Galicia. Este año serán en la sala Mardi Gras de A Coruña y se producirá alguna que otra apertura hacia otros sonidos lejanos a los habituales en el ciclo. El resto seguirá igual. De nuevo Argonauta Producciones estará haciendo que todo esté en su sitio y las bandas, esas vibrantes bandas que afortunadamente generan un amplísimo abanico en el que elegir, demostrando que merecen tu aplauso. Estas son las fechas de aquí a final de año. Os esperamos.

-DISCO LAS PALMERAS! + CARRERO BIANCO (18 de octubre, entrada 6 /8 euros). Tras convertirse con Nihil Obstat en una imprescindible célula de noise-rock nihilista y cabreado surgida totalmente por sorpresa, los lugueses Disco Las Palmeras! editaron este año un sensacional Ultra. Con un pie en My Bloody Valentine y otro en los primeros Lagartija Nick revalidan la apuesta. Su directo, además, promete potenciar toda la furia del disco. Estarán con ellos los ferrolanos Carrero Bianco, cuyo pop electrónico con aires de new wave y ecos de Devo contagia. Ambos se encargarán de arrancar la temporada. Escucha a Disco las Palmeras aquí y a Carrero Bianco aquí.

-ONE OF THESE DAYS & THEE HEAVY RANDOM TONE COLOUR LAB (8 de noviembre, entrada 6 /8 euros). Este proyecto coruñés llevaba tiempo cocinándose en silencio hasta que este verano vio la luz su primer disco A Peaceful Nacht In Hell (in four movements). Editado vía crowfunding, se trata de un álbum que entremezcla psicodelia, kraut-rock y rock progresivo de estupenda factura. La experiencia de sus músicos (ex militantes de formaciones como Elephant Band, Lüger o Steelwood, entre muchos otros) garantiza la solvencia en el escenario. Su concierto dentro del ciclo será la presentación oficial del álbum. Y estamos encantados que así sea. Atención que más de uno se va a sorprender con ellos. Escúchalos aquí

-SRASRSRA + TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO (27 de diciembre, ***APLAZADO***). Las cartas boca arriba. A la salida del debate sobre le bum del indie gallego que tuvo lugar en V Televisión le dije a Zipo (integrante de Srasrsra y TAB) que tenía muchas ganas de hacer un concierto de Srasrsra en el ciclo. Para lograrlo había que encontrar una fecha en la que TAB no estuvieran tocando, cosa harto complicada ya que arrancan ahora la gira de presentación del nuevo album. Al final surgió la propuesta: ¿y por qué no vienen también TAB y así presentamos el disco bien? Dicho y hecho. El bolo iba a ser en enero, pero al caérsenos otra opción que retomaremos más adelante, lo hemos adelantado a diciembre. Sí, TAB tocaron en mayo en el mismo ciclo… pero nos gustan tanto que no nos hemos podido resistir a tenerlos aquí otra vez. Escucha a Srasrsra aquí. A TAB los deberías tener más que escuchados.

Los bises son para quien los merezca

sábado, septiembre 7th, 2013

Primal Scream
Santiago, Plaza de la Quintana
6-9-2013

Quizá los noventa queden ya muy lejanos y la sangre de quien los echa de menos no burbujea en las venas como entonces. Pero lo cierto es que ya van dos llamativos toques de atención al respecto en Galicia. Dan que pensar. Si en agosto el sinsentido lo protagonizaban unos Suede pletóricos y esforzados que se las vieron en el Noroeste Pop Rock de A Coruña ante una audiencia gélida en su mayor parte, ahora el bofetón de realidad llegó con Primal Scream. Y quizá más grave. Si Suede tocaban en un evento gratuito en donde, por lógica, acudían muchos curiosos que los desconocían, Primal Scream lo hicieron en un concierto de pago ante los que, en teoría, son sus fans. Es decir, jugaban en su terreno. Pero no, el fuego no se llegó a encender. En Riazor Suede, ante tal panorama, escamotearon canciones de su set-list. Primal Scream en la Quintana optaron por una solución más drástica: no hacer bises.

Resulta difícil explicar lo que ocurrió el viernes en la Quintana. Dilucidar si fue porque el grupo no estuvo a su máximo rendimiento o si, por el contrario, por el hecho de que el público haya demostrado que esos treintaitantos años con vistas a los cuarenta le han sentado de pena. Quizá la sensación agridulce que quedó al final tenga un poco que ver con ambas cosas. Sí, porque de entrada Bobby Gillespie y su troupe arrancaron con un 2013 renqueante. Mientras el técnico daba con la tecla para que aquello sonase bien, se optó por una versión reducida a años luz de los enredadores nueve minutos y pico del disco. Sin embargo, luego la cosa mejoró. Los temas de More Light tomaron cuerpo en vivo y dejaron momentos como Hit Void o Goodbye Johnny realmente interesantes. Y la invocación tempranera a Movin’ On Up y, muy especialmente, un punzante Shoot Speed/Kill Light con Bobby inyectándole rabia ponían sobre la mesa una actuación in crescendo.

Pero no. La otra parte del juego de fuerzas que se conjugan en un concierto de rock no funcionó. Cuando la banda miraba al público buscando respuesta este no la ofrecía. Así Bobby ponía un micro al aire que apenas obtenía más que silencio. Andrew Innes invocaba a unas palmas que surgían tímidas y se apagaban al instante. Y, en general, la bola de emoción de las grandes noches rodaba a trompicones para detenerse al poco rato. En medio de todo ello apareció un Swastika Eyes totalmente olvidable. Interpretado con desgana y ejecutado con rutina, dio el primer aviso serio de decepción. Cuando el subidón de la segunda vuelta agitó un poco a la gente la paradoja se consumaba: el peor tema de la noche logra el efecto mayor a golpe de parte pregrabada. La cara de un Bobby Gillespie, de camisa plateada y campaneándose sospechosamente en las tablas, lo decía todo.

El grupo lidió con el ambiente como pudo. Lejos de encontrarse en su mejor momento, continúan siendo Primal Scream. Y pese a los coros grabados y estar al, digamos, 60% de sus facultades, resultó agradable dejarse querer por ese Loaded de doble cara, el soulero y luminoso It’s Allright It’s Ok que conecta su último disco con la era Screamdelica y, bueno, demostrar otra vez que esa vertiente roquera más retro y denostada por la crítica al final funciona a las mil maravillas en directo. Rocks y Country Girl lograron lo más parecido a la euforia y pusieron el pestillo. Al final, con una maraña de ruidos y repeticiones el grupo abandonó el escenario… Y no volvió.

Sí, se quedaron fuera Kowalski, Kill All Hippies, Medication o Miss Lucifer. También destacables piezas de More Light. Pero el público, en su mayoría, no dio señales de quererlas escuchar. Apenas se oyeron palmas, voces o cualquier otro signo de “Bobby queremos más”. Y Bobby decidió que no iban a salir, porque los bises solo son para quien los merezca, no para un público frío, apático y a años luz de lo que debería ser un concierto de rock. Quizá tanto auditorio le ha sentado fatal a esta generación que vio a Primal Scream como sus Rolling Stones particulares. Ahora, sin embargo, muestran con ellos en vivo el mismo entusiasmo que con un concierto de Mark Knopfler. Pena, penita, pena.

Fotos: Mónica Vila