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Archivo para Julio, 2010

Damon Albarn: «Si combinas la música de África y la occidental surge la alegría»

Viernes, Julio 30th, 2010

(ÚLTIMA HORA: Mick Jones se suma al cartel de Africa Express)

El próximo 7 de agosto la playa de Santa Cristina en Oleiros (A Coruña) acogerá una de las perlas de la programación del Xacobeo 2010, el festival Africa Express. Integrado dentro de la Festa dos Mundos se trata de un espectáculo que gira sobre la música africana dirigido e impulsado por Damon Albarn. El suplemento Fugas de La Voz ha hablado con él. Tras la entrevista, se incluye un breve artículo sobre el evento con declaraciones de Amadou & Mariam, que también intervienen en el evento.

En el 2002 la carrera de Damon Albarn dio un giro definitivo. Fue el año en el que editó Mali Music, un álbum grabado en el país que le da título y en el que se abrazaba a los sonidos africanos. Esa influencia, prácticamente imperceptible en Blur, su banda de los noventa, sí se dejó ver en su otro proyecto, Gorillaz. Pero sobre todo se plasmó en Africa Express, el festival itinerante que dirige desde hace tres años y que el 7 de agosto se podrá ver en Oleiros (A Coruña). Sobre el escenario plasmará lo que bulle en su cabeza: el puente definitivo de la música anglosajona y la africana.

-¿Recuerda su primer contacto con la música africana?

-Sí, claro. Tenía unos diez años y descubrí un disco recopilatorio de ritmos africanos que estaba en mi casa. Lo escuchaba muchísimo.

-Es decir, que sus padres han tenido la culpa de que hoy lidere África Express.

-[Se ríe]. Sí, ellos, ese disco y mi curiosidad general por las cosas. Esas creo que han sido las claves de que yo esté empapado desde hace mucho tiempo por esa música.

-¿Qué encontró en ella para enamorarse así?

-Resulta difícil de explicar. Se trata de algo elaborado de un modo muy simple, pero que a la vez es muy matemático. La música de Africa tiene una clase de locura extraña, una especie de matemática inabarcable. Si la combinas suavemente con la música occidental surge la alegría y la libertad. Cuando la gente la toca la mezcla resulta muy embriagadora.

damon1-Antes que usted, Paul Simon, Peter Gabriel o Dave Byrne hicieron de puente entre la música anglosajona y la africana. -¿Fueron referentes?

-Bueno, David Byrne me ha influenciado mucho. Gorillaz, por ejemplo, está claramente inspirado por los Talking Heads, una gran banda. Peter Gabriel o Paul Simon no me han tocado tanto en lo musical, pero Gabriel tiene un sello discográfico de música africana con música realmente fantástica, así que ambos son una referencia de un modo u otro.

-Lo africano está de moda con el llamado «afro-indie». ¿Qué le parecen bandas como Vampire Weekend?

-Me encantan. Me gusta que se hayan ido a África, que se hayan encandilado de todo aquello y que puedan experimentar a nivel personal y cambiar su música. A mí me ha pasado exactamente lo mismo.

-¿Qué perseguía cuando arrancó Africa Express?

-Buscaba, en cierto modo, una especie de antídoto para los conciertos del Live 8, exclusivamente occidentales. Pienso que perdieron el norte, porque todo acabó siendo únicamente un evento para recaudar fondos. Eso resultó ofensivo, porque creo que tuvo de haberse dado más interacción genuina con los africanos y su cultura. Seguramente ello hubiera llevado a la gente a hacer un esfuerzo y ser más generosa, porque es difícil que algo hecho así te inspire. Pero, además de todo eso, yo quería contarle a la mayor cantidad posible de gente lo increíble y liberador que puede ser conocer África.

-En el espectáculo hay un componente grande de interacción e improvisación entre los músicos. ¿Hasta qué punto es espontáneo?

-Hemos tratado de hacer una especie de ensayo, algo de manera muy general para que la gente se conozca y se salude. Es muy importante que se sientan como una comunidad antes de salir al escenario juntos. Parte de la magia de hacer música radica en la intuición. La música puede ser el fruto creativo del trato entre los músicos. Muchas veces esta es extremadamente espontánea, sin una estructura formal, como por ejemplo la que tiene la música árabe, que se mueve dentro de un esquema. Nosotros no estamos sujetos necesariamente a un esquema para improvisar, así que cuando todo funciona es mágico. Algunas veces solo el hecho de poder participar en algo así es muy importante.

-Siempre ha sido un músico muy abierto a las colaboraciones. ¿Refleja ello su condición de fan?

-¿Mi condición de fan?

-Sí, su pasión por la música, el querer acercarse a sus ídolos.

-Ah, sí, por supuesto. Yo toco con otra gente porque la admiro, pero también porque creo que eso es la música, ¿no? Me refiero a esa clase de lenguaje extraño e intangible que toda la gente del mundo comparte.

-Este año vendrá un histórico en el lote, John Paul Jones de Led Zeppelin. ¿Cómo ha logrado que se involucrase?

-No hubo ninguna diferencia respecto al resto de los artistas. Tan solo contactamos con él, le expusimos lo que queríamos y él decidió si le interesaba o no. Nada más.

-Usted fue uno de los iconos del «brit-pop», para muchos la última gran era del pop británico. ¿Qué opina de la escena inglesa actual?

-Ha cambiado bastante. Es bastante parecida al tipo de música urbana que sonaba hace unos diez años, pero ocupa ahora un lugar muy importante en el lado comercial de nuestra cultura. Esto hace que sea poco auténtica. Pienso que es un movimiento exitoso que necesita volver a traspasar las fronteras de nuevo. Me encantaría volver a ver más experimentación en Inglaterra, pero de todos modos para mí aún resulta una escena excitante.

-¿Qué opinaría el Damon Albarn juvenil que adoraba a The Kinks sobre el actual que lidera Africa Express?

Bueno, yo sigo adorando a The Kinks, así que nada ha cambiado [se ríe]. Durante estos años he visto mucho más mundo, pero en el resto sigo siendo el mismo. No creo que existiera ningún conflicto entre esos dos Damons.

-¿Habrá reunión definitiva de Blur o el encuentro del 2009 será algo aislado? ¿Les podremos ver de nuevo sobre un escenario?

[Duda unos segundos]. No sé, la verdad es que no puedo contestar a eso. Únicamente te puedo decir que Blur es algo que va a volver, pero solo hasta cierto punto.

-¿Y sitio para el repertorio de Blur o de Gorillaz en el festival Africa Express?

-Tampoco puedo decir nada. No lo he pensado aún. Cuando vaya a España y me reúna con todos lo resolveremos. ¡Será una sorpresa! [Se ríe].

-¿Es cierto que con Gorillaz trató de incorporar a la banda al guitarrista del grupo del ex Oasis Liam Gallagher, su rival en la era «brit»?

-Bueno, fue un poco más complicado que eso. Pero Jeff, que ahora toca con nosotros, no creo que esté actualmente relacionado con la banda de Liam.

africa_express_logo ¿QUÉ ES AFRICA EXPRESS?

No es un concierto de Blur ni de Gorillaz. Tampoco una sucesión de grupos tocando su repertorio de manera autónoma. Africa Express es un espectáculo de unas cinco horas de duración en el que una pléyade de artistas occidentales y africanos se mezclarán e interactuarán en busca de algo: magia.

Esta búsqueda la han llevado acabo en los tres últimos años artistas de todo pelaje atraídos por el poder de seducción de Damon Albarn. El británico asegura desconocer si van a darse incorporaciones de última hora. «Acabo de volver de Siria con Gorillaz. La verdad es que no sé si está la lista cerrada o no», indicó al término de la entrevista. Cuando se le sugerían nombres que se barajaron como posibles, lo mismo: «No sé nada».

A falta de confirmarse algún artista más, hasta la fecha el cartel contempla una variopinta presencia. Ahí están Amadou & Mariam, John Paul Jones (Led Zeppelin), Rokia Traore, Nick Zinner (Yeah Yeah Yeahs!), Elíades Ochoa, Rachid Taha, Femi Kuti & The Positive Force, The Noisettes, Amparo Sánchez, El Guincho, Kano, Fyfe Dangerfield (The Guillemots), Triángulo de Amor Bizarro y Spoek Mathambo.

Algunos, como Amadou & Mariam, ya han participado en anteriores ediciones. Originarios de Mali, son un dúo que practica el denominado afro-blues, un híbrido de músicas tradicionales africanas y americanas de notable éxito dentro de las llamadas músicas del mundo. Amadou destaca que el Africa Express es «la oportunidad perfecta para que Europa y África se den la mano sobre el escenario. Cuando tocamos juntos se crea la ilusión de la amistad universal entre todos y nos damos cuenta de lo semejantes y parecidos que somos».

«Mi primera experiencia en el Africa Express fue en Mali. Nos encontramos a tantísimo público que fue impresionante», recuerda el músico. «Luego vino El Congo, Lagos y otros lugares, siempre con músicos diferentes. Cada vez que tocábamos en África, éramos los que abríamos el escenario, y para nosotros esos conciertos siempre resultan algo muy especial».

Las 100.000 personas que prevé que asistan al concierto desde la organización del Xacobeo no les impresionan. «Hemos tocado ante audiencias así en más ocasiones; saber que se va a convocar a tanta gente no hace sino darnos ánimos». En la experiencia gallega conocerán a uno de sus ídolos, John Paul Jones. «Tocar con el que fue bajista de Led Zeppelin es para nosotros algo realmente increíble. Lo escuchamos de joven y fue una influencia muy grande cuando empezamos».

Respecto al trabajo desarrollado durante estos años por Damon Albarn, Amadou sostiene que ha sido clave para el bum de la música africana: «Tiene una capacidad increíble de atraer a la gente. Él puede reunir a un ramillete de músicos increíbles en el mismo proyecto. Ha hecho muchísimo por la música africana».

Festa dos Mundos

El show de Africa Express se enmarca dentro de la jornada Festa dos Mundos. Desde las 11 de la mañana y hasta las 4 de la madrugada se sucederán en Santa Cristina actuaciones musicales, danza, clown, etcétera. Entre los conciertos destacan las actuaciones de la china Sa Dingding, los colombianos Choc Quib Town y los franceses Oof Cinemix.

Romanticismo de terciopelo en el número uno

Martes, Julio 27th, 2010

(Nota al margen: el Nororeste Pop Rock ya ha cerrado totalmente su cartel)

Cheryl Cole es un producto total de la cadena de montaje del pop británico Proviene del programa Popstars: The Rivals (el mismo que en España tuvo una edición presentada por Jesús Vázquez que pasó sin pena ni gloria) de donde salió capitaneando Girls Aloud, convirtiéndose en todo un fenómeno de la cultura pop inglesa. Tras dejar por el camino joyitas como The Promise, el año pasado editó su primer álbum en solitario y este tiene al menos tres temazos: 3 words (cantada con will.i.am de los Black Eyed Peas), Fight For This Love y, sobre todo, Parachutes, una de las mejores piezas que ha dado el mainstream en los últimos meses.

Elegante y barroca como los mejores canciones de Eurythmics (sí, claro, en mente está el Sweet Dreams) lo cierto es que se trata de un tema que posee ese algo que obliga a la escucha en bucle sin parar. Adictiva, con una interpretación perfecta y totalmente diferente a lo que se puede escuchar hoy en día, Parachute demuestra, una vez más, que conviene siempre estar atentos a la cinta giratoria del pop comercial. De cuando en cuando, salen pequeñas maravillas como esta, otra nueva píldora sobre cómo sacarle al entorno las uñas con el amor eterno por bandera. “Esto se trata de tú y yo contra el mundo”, dice en uno de sus apasionados versos. Y sí, pese a lo horripilante del video y su estética romántica demodé, dan ganas de sumarse a esa batalla sin paracaídas, gracias a los enredadores efectos de una canción simplemente maravillosa. ¿Llegará el día en el que el mainstream español ofrezca cosas así o nos quedaremos en el mundo Chenoa de por vida?

El Xacobeo desvela los protagonistas del Africa Express

Sábado, Julio 24th, 2010

Tras varios días de rumorología de todo tipo, el Xacobeo ha desvelado al fin 14 de los artistas que integrarán el plantel de Africa Express. Entre otros, figuras como John Paul Jones (Led Zeppelin) o Nick Zinner (Yeah Yeah Yeahs!) se mezclarán con las estrellas de la música africana (Mali Amadou & Mariam, Rokia Traore, Rachid Taha, Femi Kuti…) en un encuentro único e irrepetible que tendrá lugar el 7 de agosto en la playa de Santa Cristina, en Oleiros (A Coruña) de manera totalmente gratuita. Aunque, en principio, se trata de una lista cerrada, no resulta descartable que algún artista más se una a un evento muy especial, quizá el más exclusivo de todos los que integran la programación del Xacobeo 2010.

Desde que La Voz publicó que Damon Albarn iba a tocar en Galicia con este proyecto, se crearon algunas confusiones respecto a cómo, con qué nombre y de qué manera iba a ser todo. Estas siguen pululando en foros y conversaciones. Por ello, he aquí algunas aclaraciones:

1. Africa Express se integra dentro de la Festa dos Mundos. Es decir, el espectáculo de cinco horas de duración en el que intervendrán Damon Albarn y el extenso etcétera de artistas mentado es un evento autónomo que forma parte de otro más amplio llamado Festa dos Mundos.

2. La Festa dos Mundos es una jornada en la que se pretende que artistas de los cinco continentes desfilen durante todo el día con el fin de celebrar la diversidad cultural y funcionar como punto de encuentro. Recoge el testigo de la que ya tuvo lugar en el 2004 en el mismo sitio con Carlinhos Brown como cabeza de cartel. Por ahora, están confirmados, entre otros, la super esterlla del pop chino Sa Dingding, el mestizaje de los colombianos Choc Quib Town, el proyecto francés Oof Cinemix, DJ2D2 y Uxía. El contenido de esta jornada no se reduce a lo musical, sino que se extiende a danza, juegos para niños, clown, etcetera. Más información aquí.

3. No habrá un concierto de Blur ni de Gorillaz. Pese a que el nombre de Damon Albarn haya funcionando como principal gancho promocional y, lógicamente, se indica que fue el cantante de Blur y actual componente de Gorilazz, su intervención obedece a título personal, no como uno de sus proyectos. Es decir, no van a tocar Parklife.

Cuando se podía ir a un concierto con 17 años sin mayor problema

Viernes, Julio 23rd, 2010

En julio de 1993 yo tenía 17 años. Era el primer año Xacobeo y en A Coruña tenía lugar el Concierto de los Mil Años. Tocaban Bob Dylan, Neil Young, Robert Plant, The Kinks, Bo Didley, Chuck Berry y toda una constelación completa de estrellas de la historia del rock. Había ido a muchos conciertos, pero nunca a nada tan grande como aquello. La excitación me recorría el cuerpo 24 horas al día en las semanas previas. Lógico, se llegó a hablar incluso de que iba a venir la Velvet Undeground que se reunía ese año.

Vi todas las actuaciones en primera fila. A la una salía de las clases de verano del colegio e iba directamente a Riazor con un bocata a hacer cola. No hacía falta quedar con nadie. Esos eran tiempos en los que los amigos brotaban solos. Allí, en la cola de la antigua puerta de especial niños del estadio, hablaba de música con vascos, argentinos, madrileños… Incluso un día me entrevistó Mon Santiso de la TVG. Salí en la tele. Le dije, que era un fan de los Kinks, que estaba allí por ellos. Se rió. “¿No eres demasiado joven para que te gusten los Kinks?”, me preguntó. Y sí, supongo que lo era.

Aquel festival y aquellos conciertos me impactaron totalmente. Tanto en lo musical (las actuaciones de Robert Plant, Neil Young con Booker T & Mg’s o Wilson Picket fueron de lo mejor que se haya visto en Galicia nunca) como en lo emocional (los escalofríos, la sensación de libertad, el ver que hay en el mundo 30.000 tipos como como tú). Tal es así que lo recuerdo como una de las cumbres de mi adolescencia. ¿Qué hubiera pasado si entonces existiese la ola de puritanismo irracional que existe hoy en día respecto a los menores y que lo confunde todo? Sí, esa corriente que ve pernicioso que un chaval de 16 años pueda ver un concierto de rock. Pues se hubiese esfumado uno de los momentos más intensos de mi vida. Así de claro.

Eso fue lo primero que pensé en cuanto supe que se había prohibido la entrada a los menores de 18 años al festival Xacobeo 10 que se celebrará en Santiago, con las actuaciones de Muse y Jónsi. Siguiendo esa tendencia que en Madrid, por ejemplo, es tristemente habitual, pretendían limitar su acceso en aras de la protección del menor. Todo con un grupo como Muse, cuyo público potencial se queda, en un porcentaje elevado, por debajo de los 18 (recordemos que han intervenido en la b.s.o. de la saga Crepúsculo, el gran fenómeno juvenil de los últimos años). La reacción fue inmediata y la chavalada dio muestras de una capacidad de convocatoria impresionante a través de Internet. Ayer, por ejemplo, ya estaban consultando en el Ministerio del Interior qué requisitios tenían que cumplir para hacer una manifestación.

La organización del Xacobeo vio lo que sucedía en la calle y en la Red. Y, acertadamente, cambió en 24 horas su postura. La solución no es perfecta (aún queda fuera la posibilidad de que un chico de 15 pueda ir con su padre, por ejemplo, un aspecto que se debería contemplar), pero al menos podrán entrar los mayores de 16 años. A buen seguro que el próximo 27 de agosto será redondeado en muchos diarios sentimentales con el mismo rotulador rojo con el que yo marqué aquel Concierto de los Mil Años. Y esas cosas, lo puedo asegurar, son muy importantes en la vida de una persona. Tanto, tanto, que los apóstoles de la protección de la adolescencia y la infancia quizá deberían pensar que la podredumbre está, desde luego, en otros lugares mucho más cerca de casa y más cotidianos que en un concierto de Muse. Y hasta aquí puedo leer…

Ironía a chorro en el Cultura Quente

Jueves, Julio 22nd, 2010

Sucedió en la última edición del Cultura Quente, el evento que se celebra en Caldas de Rei cada verano. Se trata de un festival gratuito al que acude todo tipo de público, pero entre el cual abundan los conocidos popularmente como perroflautas, personas antisistema a medio camino entre un punk y un hippie que suelen rechazar la autoridad y todo lo que tenga que ver con el estado. Los vigueses Tony Lomba y Elio do Santos vieron la jugada y, con un ánimo deliberado de provocar reacciones furibundas, se subieron al escenario e hicieron lo que se recoge en el vídeo de abajo. Veánlo que no tiene desperdicio.
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Faltó nervio, sobró populismo

Martes, Julio 20th, 2010

Patti Smith
Auditorio de Castrelos, Vigo
18-julio-2010

Vaya por delante que resulta prácticamente imposible dar un mal concierto con un repertorio como el de Patti Smith. Pero precisamente por ello, por tratarse de Patti Smith, por pertenecer al elenco de los imprescindibles, resulta lícito demandar un nivel de excelencia mayor que lo que se pudo ver el domingo en Vigo. Por citar artistas de similar peso histórico, nos referimos a algo equiparable a lo que ofrecieron Leonard Cohen o Bruce Springsteen en sus respectivas visitas a Galicia en el 2009. Y lo cierto es que de eso en Castrelos hubo más bien poco.

El tenso e intenso Free Money, que sonó al poco de arrancar el concierto, presagiaba buenos momentos. Un tema editado en 1975 revivía 35 años después, mostrando todo el universo de la artista en apenas cuatro minutos: el lirismo de terciopelo, los meandros interpretativos, el rock de puño cerrado y la placentera sensación de que todo va a estallar de un momento a otro. Cuando llegó el momento en el que la canción repite obsesivamente eso de “When we dream it, when we dream it, when we dream it” el veredicto estaba dado: este iba a ser el mejor concierto del año en Galicia. Ni LCD Soundsystem, ni Shellac, ni leches.

patti-smith Sentencia precipitada. Porque, acto seguido, una plana versión del Play With Fire de los Stones se revelaba como la otra cara de la moneda: la del piloto automático, la de no sentir las canciones, la de pasar el set-list con profesionalidad, en el peor sentido del término. En Ghost Dance ocurrió algo parecido. Tras hacer un aplaudido recordatorio a los héroes de la República Española, agarró esa pieza delicada y de atmósfera tribal y la convirtió en una canción amodorrada y sin vida. Se pulsaba el botón de alarma.

Lamentablemente, el resto del concierto se escoró más hacía el lado de Play With Fire y Ghost Dance que el de Free Money, y todo ello envuelto en un populismo del que no brutó nada más que eso: humo con el que disimular interpretaciones rutinarias. Hubo excepciones. Un tema (¿inédito?) dedicado a Roberto Bolaño volvió a sacudir a la audiencia exprimiendo el nervio eléctrico. El Rock n´roll Nigger con el que cerró la actuación enredó como una bola de furiosa emoción. Y, bueno, Dancing Barefoot -bajando a lo Bono a dar la mano a toda la primera fila-, Because The Night -dando a entender que era la que todo el mundo había venido a escuchar- y People Have The Power– dedicada la selección española de fútbol (¿?)- poseen la suficiente calidad y carisma para evitar enterrarse en la falta de motivación de un día normalito.

Retornemos a los ejemplos previos. Bruce Springsteen llegó el verano pasado al Monte Do Gozo con su show mil veces repetido y sus manoseados números de stadium-rock. Y encandiló a todos. Días después, Leonard Cohen repasó con minuciosidad milimétrica su repertorio en un concierto calcado al que dio en otras ciudades. E inundó Castrelos de magia. Patti aterrizó el domingo con un concierto de libro bajo el brazo -las mismas dedicatorias, los mismos guiños,… todo clavado a sus otros conciertos en España- y ese encantamiento que brotó en su día con Springsteen y Cohen aquí no se llegó a producir.

Sí, la vimos y, vale, objetivamente no estuvo mal. Pero no sentimos el cuchillo, el desgarro, la belleza encogida, ni las sacudidas de pasión. Y eso es a lo que se venía. Es Patti Smith no Keane, Supertramp o Norah Jones. Con ella el no estuvo mal no sirve. O no debería servir.

Jónsi, el líder de Sigur Rós, actuará en el festival Xacobeo 10 de Santiago

Domingo, Julio 18th, 2010

jonsiEl año Xacobeo sigue generando placenteros terremotos emocionales entre el público gallego. He aquí la última onda sísmica: tal y como recoge hoy La Voz en su página 31 el líder del grupo islandés Sigur Rós, Jón “Jónsi” Þór Birgisson, actuará en el festival Xacobeo 10 que tendrá lugar el 27 de agosto en al Monte do Gozo (Santiago). Presentará Go, el primer álbum editado a su nombre y en el que muestra diferentes enfoques del pop onírico y barroco que hizo célebre con su banda madre, considerada una de las formaciones más importantes del pop de la pasada década. De este modo, uno de los eventos estrella del Xacobeo suma otro artista de relumbrón a un cartel que encabezan los británicos Muse y que aspira a congregar 30.000 personas

El artista brilló con luz propia en la pasada edición del Sonar Barcelona. Muchas de las crónicas del evento lo señalaron como una de las actuaciones más destacadas del evento que este año incluyo a nombres como Roxy Music, Plastikman, Chemical Brothers, Lcd Soundsystem o Broadcast, estos dos últimos también presentes en la edición coruñesa del festival, también auspiciada por Xacobeo.

Autor de álbumes magistrales como Ágaetis Byrjun (1999), Takk (2005) o Med Sud I Eyrum Vid Spilum (2008) liderando Sigur Rós, Jonsi arrancó una trayectoria paralela en el 2009 con Alex Sommers, su pareja sentimental y diseñador de las portadas de los álbumes del grupo. Bajo el nombre de Jónsi & Alex editaron Riceboy Sleeps, un disco al que le siguió este año Go, alumbrado ya bajo la única nomenclatura de Jónsi. Se trata de un fascinante tratado de pop en el que el músico luce sus claves de siempre: el eterno falsete, las melodías juguetonas y esos pasajes que desprenden humanidad por los cuatro costados. Sus fans seguro que ya cuentan el tiempo en sentido inverso hasta la llegada de su actuación.
http://www.dailymotion.com/video/xct9ux

Patti Smith, la artista que recolocó a la mujer en la cultura del rock

Sábado, Julio 17th, 2010

El público gallego saldará otra deuda pendiente con la historia del rock. Mañana, Patti Smith tocará en el Auditorio de Castrelos en Vigo, una oportunidad única para ver a una artista imprescindible y uno de los conciertos del año en Galicia. Recuperamos este artículo publicado en su día en el suplemento Domingos de La Voz

Cuando Patti Smith asomó su cabeza en 1975 dentro del mundo rock este sufrió una sacudida inesperada. En una era en la que los hombres jugaban a ser mujeres híper feminizadas con el glam y en el que el rock había alcanzado unas cotas de ampulosidad insostenibles por la vía progresiva, ella miraba al mundo serena desde la portada de Horses, su álbum de debut. Se trataba de una fotografía hecha por su amigo y ocasional amante Robert Mapplethorpe en la que la artista se colgaba la chaqueta a lo Frank Sinatra delante de un triángulo de sombras. La imagen, convertida hoy en todo un icono, transmitía una indescriptible mezcla de bohemia y austeridad que nada tenía que ver con los cánones que el rock había construido hasta la fecha.

patti_smith_02Patti, mujer solista, se apartaba del concepto de la fémina atractiva típica de la era pop, siempre colocada en la escena para el deleite masculino. Al contrario, ella capturaba por su misterio desgarbado, su elegante rudeza y esa fragilidad andrógina de la que se ha escrito tanto. En los surcos del disco, todo ello se acrecentaba. Horses presentaba un tratado de rock tenso, lleno de subidas y bajadas, con arrebatos enfurecidos y momentos de un lirismo exacerbado. Todo envuelto en un halo literario, pero sin perder un ápice de la autenticidad que se podía encontrar en los discos de The Velvet Underground o los Rolling Stones. De hecho, John Cale, miembro de los primeros, ejercía de productor. Keith Richards, guitarrista de los segundos, aparecía estampado en la camiseta de la artista en fotografías de la época. Y, bueno, los versos de Arthur Rimbaud siempre estuvieron en la trastienda.

Sí, el caso de Patti Smith es como el de Bob Dylan: la de una fuerza bruta que encontró en el rock and roll un canal de salida, pero que trasciende totalmente a este. Al igual que Dylan, también ella dibujó al final de su adolescencia un destino que la llevaría a Nueva York. Nacida en 1943 en Chicago, dentro una familia totalmente polarizada en lo religioso (madre testigo de Jehová y padre ateo) se mudó con esta a Nueva Jersey en 1955. Ese era el año en el que Bill Halley pulsaba el botón de inicio de la revolución rocanrolera con el celebérrimo Rock Around The Clock. Ella, sin embargo, buscaba respuestas a sus preguntas en otras fuentes y el Iluminaciones de Arthur Rimbaud le abrió un camino de no retorno. Allí descubrió una belleza pecaminosa, decadente y al margen de la ley que impregnaría su obra.

En 1966 se quedó embarazada. No se lo pensó dos veces y decidió dar el niño en adopción. Tres días después tomó un tren con dirección a Nueva York. Y no volvió. Allí, se instaló en el mítico Chelsea Hotel con Mapplethorpe y filtreó con un adúltero Sam Shepard, que entonces estaba casado y se veía a escondidas con Patti. Todo mientras se dedicaba a los recitales poéticos de un modo muy especial e innovador para la época. Quiso acompañamiento y se lo dio el guitarrista Lenny Kaye, que tejía mantos eléctricos para sus versos. Entonces, la poesía se convirtió en rock y esa fuerza bruta que se citaba anteriormente se expandió por ese Bowery contracultural lleno de pintadas, jeringuillas y sexo sin miedo al VIH. Ese estallido de creatividad subterránea que todavía estaba lejos de terminar ocupando una aséptica sala del MoMA.

Una carrera repleta de trabajos sensacionales

A Patti Smith le ocurre lo mismo que a la mayoría de las leyendas del Nueva York de los setenta: debutó con una obra maestra que vampirizó su producción posterior. En efecto, Horses padece el mismo mal que el Marquee Moon (Television), Ramones (Ramones) o el Suicide (Suicide), siendo una apuesta segura para todo aquel que desee iniciarse en su discografía. Quien lo haga se topará con ese verso que dice «Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos», el que abre su vuelta de tuerca al Gloria de Van Morrison. No hay salida, a partir de ahí el oyente se queda subyugado por el poder de su rock poético, enrarecido y descarnado. Maravillas como Birland o la extensísima Land la presentan como un manojo de nervios buscando una salida entre marañas de guitarras. Redondo Beach y Kimberly le marca el camino a bandas como Pretenders con varios años de antelación.

Cualquiera de sus otros tres álbumes de los setenta también merecen el pulgar en alto. Radio Ethiopia mostrando su lado más stoniano; Easter dejando rock a raudales y un clásico para la eternidad, el inmortal Beacuse The Night co escrito con Bruce Springsteen; y Wave, mostrando un más que reivindicable lado pop y preciosista. A partir de ahí llegó el silencio hasta que en 1988 retorno con Dream Of Life, un disco de aires AOR muy criticado por unos fans que la daban ya por acabada.

Pero en los noventa resucitó con el sensacional Gone Again y, hasta la fecha, solo Twelve, un olvidable disco de versiones del 2007, ha bajado el nivel de una artista que deslumbró al público en el pasado Primavera Sound 2007. Exactamente del mismo modo que se espera que lo haga en Vigo en unos meses. Con ese recital el público gallego tachará otro nombre mítico de la lista de grandes del rock pendientes de concierto.

Otro culebrón en las fiestas coruñesas (4º parte)

Viernes, Julio 16th, 2010

En capítulos anteriores: el Ayuntamiento anuncia que no se celebra el Noroeste Pop en rueda de prensa. Los sectores musicales musicales y hosteleros reaccionan negativamente y surge una plataforma de defensa del festival en Facebook. En 48 horas el alcalde rectifica y dice que sí se hará el clásico evento, pero adaptado a la crisis. Al final el IMCE acepta el modelo propuesto por la plataforma Salvemos al Noroeste que incluye dos cabezas de cartel de tirón y cuatro grupos gallegos que tendrían que salir de un sorteo. Todo ello en dos jornadas, el 4 y el 5 de agosto. Las últimas noticias son:

El presupuesto de fiestas se reduce en un 50%

Bisbal actuará gratis en la playa de Riazor tres días antes y en el mismo escenario que el Noroeste Pop Rock

Se estrena el cartel del Noroeste Pop Rock pero sin grupos

Empiezan a apuntarse los grupos para el concurso y se incluyen entre los aspirantes varias bandas con disco editado y larga trayectoria

-Confirmado: Los Planetas serán uno de los grupos estrella del festival. Su actuación será el 5 de agosto y ocuparán la cabeza del cartel./a>

El día 4 de agosto lo hará Loquillo dentro de su gira de 30 aniversario

La lección pop de Neil Hannon

Lunes, Julio 12th, 2010

Festival Vigo Transforma.
Vigo, Estación Marítima. 9 y 10 de julio 2010

Existe una sensación tremendamente festivalera. Consiste en acudir a un evento que reúne a varias bandas cegado por los nombres históricos y las nuevas sensaciones que se reparten por el cartel. En medio, se queda siempre una gama de grupos intermedios. Su etiqueta de muy vistos impide que se genere ese cosquilleo-impulso-excitación de las actuaciones obligadas en el público indie, muy dado a tachar el nombre cool en la lista, colgar un comentario en el Facebook que de fe de que allí se estuvo y a otra cosa… Si, aún por encima, llegan sin banda con el manoseado eslogan de concierto íntimo la pereza no tarda en aparecer.

divine-comedy Divine Comedy aterrizó así en el Vigo Transforma, el segundo gran festival del Xacobeo. El paréntesis en el cartel lo indicaba claro: Neil Hannon solo. Y, entre que su último álbum apenas ha tenido repercusión, que el irlandés ya no cotiza alto en el mundo pop del pantalón pitillo y ese descorazonador aviso, su pase tenía todos los visos de convertirse en una anécdota dentro del grueso del festival. Pues no, nada más lejos de ello. Una vez más, recordó que The Divine Comedy ha sido una de las mejores cosas que le ha podido pasar a Gran Bretaña en las dos últimas décadas.

A él le pertenece el galardón de mejor actuación del Vigo Transforma. ¿Por qué? Pues porque derrochó simpatía e interacción con el público a raudales; porque rescató clásicos como Becoming More Like Alfie, National Express o Everybody Knows That I Love You que sonaron a cuarto y mitad de gloria; porque versionó estupendamente el Time To Pretend de MGMT en un formato y tono radicalmente diferente al original; porque en medio de la actuación decidió, tras una votación popular a mano alzada, dejar la guitarra y terminar a piano; y porque demostró que no solo vive de recuerdos con las sensacionales At The Indie Disco o I Like de su última cosecha. De verdad, para hartarse de aplaudir y recolocarlo en el trono pop que le pertenece.

La exhibición antedicha tuvo lugar el sábado. El viernes todas las miradas apuntaban a The XX, la revelación inglesa de la escena indie británica del 2009. El ahora trío reprodujo tal cual su maravilloso disco de debut, pero sin el suspirado plus del vivo. Más intensidad, más agresividad. Eso fue lo que faltó frente a un público que ansiaba estallar, pero que se tuvo que conformar con la contención de un grupo que debería replantearse su directo con urgencia. ¿Para qué quedarse en gustar si puedes lograr el delirio colectivo? Calidad no les falta.

Antes de The XX, Jeff Tweddy y su colección de guitarras repasó parte del cancionero de Wilco en clave acústica a pleno sol, un marco que, desde luego, no le benefició en absoluto. Devendra Banhart dejó claro que —desgraciadamente— su faceta de cantautor hippie pasó a mejor vida mostrando no solo lo mucho que le gusta ahora el hard-rock y la música disco (versión de Tell It To My Heart de Taylor Dayne incluida), sino también otra cosa: su tránsito de artista imprescindible a artista que no está mal. Y Triángulo de Amor Bizarro sufrieron una grandísima injusticia: tocar mientras la mayoría del público aún canjeaba su entrada por la pulsera y la prensa hacía cola en el stand de acreditaciones. Posteriormente, Fanfarlo repitieron un show casi idéntico al del Festival do Norte -idéntico en repertorio, idéntico en calidad, idéntico en placer auricular- y Os Mutantes desplegaron su repertorio de clásicos en un ambiente de fiesta total. Hubo quien los tachó de pachangueros y de sonar como una orquesta de pueblo, pero la verdad es que no costaba nada dejarse llevar por el buen rollo de Ela é a minha menina, Ando meio desligado o Babe. Una de las cruces históricas quedaba hecha aquí. Foto y comentario para al Facebook, por tanto.

Por su parte, el sábado, aparte de lo de The Divine Comedy, destacó un nombre semidesconocido: The Morning Benders. Mucho más eléctricos y ambientales que en disco, rodaron sobre las tablas un sonido que igual remite al San Francisco de los sesenta como al afro-indie o al after-punk —versión del Ceremony de Joy Division incluida—. Como aquellos For Stars que enamoraron en los primeros años de la década pasada, lo suyo entraba con la familiaridad total de la música que pese a su envoltorio indie tiene un corazón sesentero. Y de no ser por esa corriente generalizada de meter graves a lo bestia en los festivales -y que lastra los grupos que tienen su peso en las voces-, su actuación hubiera sido de sobresaliente.

Delafé y las Flores Azules volvían a Galicia con un nuevo formato mucho más orgánico, con sección de viento y todo. Arrancaron a lo Beastie Boys con Río por no llorar y lograron lo de siempre: una colección de sonrisas, baile desenfrenado y un montón de jóvenes enamorados de la vida dándoles las gracias por existir. Cayeron las previsibles (El Indio, 1984, Gigantes…) pero, además del buen rollito que para muchos eclipsa la calidad real de la producción de Helena y Óscar, hubo un tema, Funcionarios ausentes, que en directo se refrendó como una de las grandes joyas del pop nacional de este año.

La otra cita en la lista de los imprescindibles llegó con Orbital, la banda que puso patas arriba el pop en los noventa y que hoy sigue erre que erre con el mismo discurso. Con él dividieron al público en el Fib del 96 cuando equivalían a riesgo y desafío. Hoy lo suyo se percibe casi tan clásico como los Ramones.. tanto, que la cosa tuvo un punto nostálgico con catarata de recuerdos adjunta y todas las contradicciones sentimentales que ello genera. De cualquier modo convencieron y dieron paso a uno de esos fenómenos festivaleros tan difundido como inexplicable: un artista que viene a pinchar sus canciones y las complementa con su presencia. En este caso, el papel le tocó a Fisherspooner y ya va siendo hora de que alguien le llame a estas cosas por su nombre: tomadura de pelo.