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Archivo para Mayo, 2010

Otro culebrón en las fiestas coruñesas (2º parte)

Domingo, Mayo 30th, 2010

Sigue la catarata de acciones y reacciones:

-El alcalde seguía manteniéndose en su postura de cancelar el Noroeste Pop Rock mientras el BNG pedía que se celebrase

-El grupo de Facebook contrario a la suspensión ya superaba los 2.000 adheridos

-Los hosteleros de la zona mostraban su enfado.

-Tello pide que se le de una vuelta al tema

-El alcalde rectifica: sí habrá un Noroeste Pop Rock pero adaptado a las circunstancias. Es decir, donde dije digo, digo Noroeste.

Resumen de la secuencia

Continuará

El exilio definitivo del rock

Sábado, Mayo 29th, 2010

(Artículo publicado hoy en el suplemento Culturas de La Voz)

La reedición hasta en tres formatos diferentes de Exile on Main Street, consideraba como la obra cumbre de los Rolling Stones, muestra un álbum en el que late un modo muy especial de entender la música, el caos y la creación

En 1971 los Rolling Stones decidieron exiliarse. Física y metafóricamente. La historia oficial sostiene que escapaban de la presión del fisco británico, pero en realidad huían de todo: del ambiente del pop, de la evolución de este y del foco de los medios. Los Stones, que habían perfilado en Let It Bleed su aleación definitiva de country, rock, soul y blues, querían rebozarse en su propia decadencia. Es decir, disfrutar del rock n´roll way of life sin que nadie les molestase.

La Inglaterra del momento no era, desde luego, el mejor sitio para continuar deslizándose en público por el tobogán del vicio. El estado les quería exprimir hasta la última libra que pudiera y la justicia vigilaba sin cesar sus movimientos en la búsqueda de un desliz que los pudiera meter entre rejas. El propio Keith Richards lo recuerda en el libro According To The Rolling Stones: «Al año siguiente podía estar en las cárcel, así que pensé que lo mejor era divertirse mientras aún fuese un hombre libre».

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En esta tesitura, la banda se instaló en diferentes mansiones del sur de Francia para preparar su siguiente álbum, el sucesor del exitoso Sticky Fingers. Al no encontrar un estudio adecuado, la morada de Richards, Villa Nellcôte, terminó por convertirse en el centro de operaciones del grupo con una unidad móvil. Pero no solo eso, también acabó por ejercer como polo de atracción de camellos, delincuentes, parásitos y todo el particular ecosistema que se forma cuando aparece la droga. Porque droga hubo. Y la hubo en cantidades industriales.

Se trata de la etapa de mayor adicción a la heroína de Keith Richards que, junto a su pareja de entonces, la bellísima Anita Pallenberg, caminó por una auténtica cuerda floja más enganchado que nunca. Sin embargo, he ahí la paradoja, el guitarrista se erigió como comandante en jefe de un álbum magistral, el más ambicioso de la trayectoria del grupo y, para muchos, el mejor.

En efecto, Exile on Main Street es el disco de Keith Richards. Aquí no existe la más mínima intención de sintonizar con el ritmo de lo tiempos o crear himnos pop definitivos que cristalicen el momento, todo ello tan al gusto de Mick Jagger. Al contrario, lo que nos encontramos en Exile on Main Street es a la misma banda que en los sesenta emergió fascinaba por los sonidos del blues y el soul que llegaban de EE.UU. volviendo a mirar a la tierra prometida con reverencia, pero plenamente conscientes de su potencial. Abandonados a la suerte de su talento y navegando entre las pasiones musicales y extramusicales, incorporaban además el country, que Gram Parsons acercó al discurso estoniano con tino.

La grabación fue un auténtico caos. Por no haber, no había ni siquiera electricidad, que lograron haciendo un empalme con una estación ferroviaria. Rara vez los cinco miembros del grupo estuvieron juntos y fueron frecuentes las escenas de Richards cayendo en redondo mientras tocaba la guitarra. Había que seguirle el ritmo. Estar ahí hasta que la inspiración apareciese y aprehenderla. Charlie Watts recuerda que «Keith solía no comparecer cuando más se le necesitaba». Jagger, por su parte, señala que el disco «tiene cuatro temas buenos, pero los otros no funcionan».

El tiempo ha querido llevarles la contraria. Incomprendido en su momento por la crítica, hoy en día el Exile On Main Street forma parte de los títulos imprescindibles. Y lo hace como álbum, no como una colección de temas sueltos. En él late una banda vibrante recorriendo sin frenos todos los meandros de su sonido, acariciando de continuo el paroxismo. El Exile es un trabajo de inmersión, de dejarse llevar por toda esa masa de riffs lentos y arrastrados; de sentir cómo se funde con slides, pianos y saxos provocando el delirio; de comprobar como, poco después, se encoge en estampas folkies; de terminar totalmente obnubilado en clave de hipnosis soul.

Todo eso y más es Exile On Main Street, que ahora llega con una propina irresistible —ocho temas inéditos y dos tomas alternativas—. Merece la pena acercarse de nuevo a la grandeza.

Otro nuevo culebrón en las fiestas coruñesas

Viernes, Mayo 28th, 2010

Secuencia de los hechos:

-El IMCE no tiene liquidez para afrontar las fiestas tal y como desea

-El domingo ya se temía que no hubiese Noroeste Pop-Rock este año

-El grupo que protestó el año pasado por el cartel pedía que se hiciese pese a la crisis

-Del Noroeste no se dice nada, pero trasciende que Supertramp tocarán en el Coliseo

-Finalmente se confirma: No Habrá Noroeste Pop Rock

-Los críticos reaccionan vía Facebook.

-El concejal de fiestas sostiene que solo será un paréntesis

-Queda saber qué va a decir el alcalde.

Continuará…

Primer programa de “Xente Emerxente” y cartel casi completo del Vigo Transforma

Viernes, Mayo 21st, 2010

Ya se puede ver el primer programa de Xente Emerxente de V Televisión, el canal que lanzará La Voz en los próximos días. Como veréis se trata de un formato fresco, muy dinámico y entretenido que traslada a la tele la sección existente en papel en varias de las delegaciones de La Voz. En este primer episodio que se puede ver aquí salen el fotógrafo de Vigo especializado en rock Janite, la pintora ferrolana Sofía Piñeiro y el músico ourensano Emilio José. Los que hemos grabado en A Coruña aparecerán en los sucesivos capítulos y tendremos un poco de todo: moda, música, magia, escultura, cultura manga, etc…

Por otra parte, completar la información que adelantábamos hace unos días sobre el festival Vigo Transforma. Hoy se desveló el cartel casi completo y el plantel es de aupa. Desde Divine Comedy a Devendra Banhart, pasando por The XX. Se puede ver todo en la web del festival. Lo dicho, un año irrepetible en Galicia para los fans de la buena música.

Nadadora viaja a 1987

Jueves, Mayo 20th, 2010

nadadoraLa banda de O Grove Nadadora ya ha destapado una de las canciones de su próximo disco, Luz oscuridad, luz. Este, que supone ya el tercer álbum del grupo, no saldrá a la venta hasta después del verano en el sello Ernie Records, pero en el Myspace de la formación se puede escuchar un adelanto. Se trata de 1987, una pieza de pop emborronado y directo en la que se aprecia claramente la mano del productor Fino Oyonarte (Clovis, Los Enemigos). Él es el responsable de ese brillo a lo Yo La Tengo que le sienta a las mil maravillas. Además, el tema incluye un ligero toque post-punk en la batería totalmente inédito en la banda hasta la fecha. El resto, como siempre: nostalgia de un pasado que gira y gira sin irse del todo, euforia contenida en una interpretación desapasionada y pequeñas explosiones shoegazers al lado de la preciosa voz de Sara Atán.
Se puede escuchar ya aquí. O en los conciertos que la banda dará en los próximos meses.

Xacobeo, suma y sigue

Miércoles, Mayo 19th, 2010

Posiblemente le caigan palos a los gestores del Xacobeo 2010 por no lograr ese concierto multitudinario que englobe a 50.000 personas, ya saben el que que hace sacar pecho al político. Pero de lo que no cabe duda, es que a nivel de criterio, calidad y selección de artistas, estamos ante un año único en Galicia. Miren aquí lo que pasará en Vigo en breve.

¿Era el indie esto?

Lunes, Mayo 10th, 2010

No es por aguarle la fiesta a las miles de personas que acudirán al Primavera Sound a reverdecer laureles de juventud con Pavement, pero existen cosas que tienen una edad, un espíritu y un contexto muy determinado. Sin ello al todo le falta una parte. Y Pavement fueron una banda de insolentes universitarios que inyectaron humor, talento y rebeldía al indie-rock americano en los primeros noventa con un debut estratosférico, Slanted and Echanted. Ese disco se abría con Summer Babe. En su día, fue a Pavement lo que Debaser a los Pixies. Es decir, la quintaesencia de su sonido: melodías de renglones torcidos, sonido lo-fi, interpretación desaliñada y una pizca de épica que volvió loca a toda una generación. Sí, cuando la separación de los Pixies hizo pensar en el apocalipsis del indie yanki, llegaron ellos…y, ejem, ya no hubo nunca más recambio.

Cuesta pensar que 17 años después de aquello, estas mismas vibraciones puedan subirse a un escenario de nuevo y sonar creíbles interpretadas por un Stephen Malkmus que, seguramente, ganará más dinero con esta reunión que con todos los conciertos dados en su prescindible carrera en solitario. ¿Cómo sonará Summer Babe? En lo formal seguramente bien, cristalina y resplandeciente. Pero, como ocurrió con los Jesus and Mary Chain retornados vía Lost In Traslation, a buen seguro que les faltará el mismo algo. Porque esas canciones pertenecen a una edad y un estado de ánimo. Como una pareja que se junta tras varios años sin verse, el quiero vence inicialmente al puedo pero, tras el vértigo y el subidón inicial, pronto se dan cuenta que nada es lo mismo. Y cuando lo que falta hubo un día que se consideró sagrado, solo queda la opción de mirar a otro lado disfrutando a medio gas. O dar la espalda, marcharse y a otra cosa.

Nostalgia, le llaman. Reglas de mercado, también se podría denominar desde otro punto de vista. Lo que quiera que sea es exactamente lo que en su día combatían bandas como Pavement, que necesitaban reinventarse en cada disco y que terminaron exactamente igual que los Rolling Stones. O peor: ni siquiera graban un disco para justificar la gira. Con el manido “una oportunidad para la gente que no nos pudo ver en su día” llega.

¿Era el indie esto?

Diseño al servicio de la cultura pop

Domingo, Mayo 9th, 2010

macAunque en las últimas entregas nos hayamos perdido en la moda o la escultura, hoy vuelve el pop a la sección emergentes. Y retorno con una persona cuya obra ha servido de vía de entrada a muchos para páginas web, conciertos, festivales, sesiones de dj, etc… Hablamos de Guillermo Arias, la parte visual del feedback-zine, que viene de ponerle la imagen al Festival Do Norte y tiene en la reserva el art-work del próximo álbum de Nadadora, entre otras muchas cosas. El artículo se puede ver aquí.

Además, recuperamos dos noticias coruñesas. Por un lado, la presentación de un Campus Rock más que interesante y, bueno, una nota curiosa: la visita de Blaze Bailey (el que fuera vocalista de Iron Maiden entre 1994 y 1998) al barrio de Mesoiro en su festival de rock.

Delafé y las Flores Azules: el pop que sobrevivió al amor

Jueves, Mayo 6th, 2010

Facto Delafé y las Flores Azules nacieron como una flor singular dentro del jardín pop de la pasada década. Lo hicieron borrachos de una pasión muy particular, la que una pareja experimenta en los primeros meses relación. Sí, hablamos de esa fase en la que los psicólogos afirman que uno tiende a tapar los defectos del otro, en la que existe una necesidad imperiosa de que la pareja esté siempre junta, en la que el pensamiento de un amante siempre se dirige al otro y viceversa. Como los Beach Boys de Would It Be Nice o Los Planetas de De viaje, Helena Miquel (Las Flores Azules) y Oscar D’aniello (Delafé) jugaron a romper las fronteras racionales, estirando su amor al infinito y proyectándolo hacia la eternidad. Se querían tanto, tanto, que necesitaban decírselo a todo el mundo. Así convirtieron su vida en la materia prima de dos discos fantásticos y recorrieron toda España interpretando esas canciones en unos conciertos que parecían deletrear la palabra FE-LI-CI-DAD. En medio de serpentinas, sonrisas y estribillos de colores, todos sus fans fueron partícipes de esa locura de amor, en unos directos arrolladores que hacían pensar que -!sí, sí, siiiiiií!- otro pop accesible para todos los públicos era posible en la España de la Oreja de Morpheo.

delafe_y_las_flores_azules_medPero existía algo más en ellos que desarmaba completamente. En unos tiempos en los que el cinismo se eleva a la categoría de virtud y el universo pop se empeña en rizar el rizo de la ironía y los dobles mensajes, Facto Delafé y las Flores Azules optaban por una sinceridad casi impúdica, pero nada morbosa. Hablaban con total transparencia de mirarse en la cocina y terminar haciendo el amor, del cotidiano placer tomar una clara viendo el Tour de Francia o de convertir una cena doméstica en todo un acontecimiento porque, sí, se hacía en pareja. Y en la extraordinaria normalidad de las cosas que poblaban sus versos, sus fans se veían reflejados, sabiendo que su historia también tenía sitio dentro de una canción, que toda la colección particular de besos en el sofá, pies fríos bajo las sábanas y olores en el ascensor también podían convertirse viñetas de ese cómic pop que eran El monstruo de las ramblas (2004) y La luz de la mañana (2007).

Como decían The Smiths en Hand In Globe: “No, este no es como cualquier otro amor / Este es diferente porque es el nuestro”. Pero, sin embargo, llegó un momento en que todo hizo !crash! Una gira de más de cien conciertos fue demasiado para un grupo procedente del amateurismo indie. Marc Barrachina (Facto), el tercer miembro del grupo, abandonó la nave y Helena y Oscar terminaron resquebrajando su relación en mil pedazos. Agotados y desgastados, cantaban unas canciones ahora dolorosas, por lo que decían y cómo lo decían. Y es que no hay nada más triste que las sonrisas en fotografías que te dicen que un día existió la felicidad. Esas líneas que otrora las movían los latidos del corazón, ahora las había que interpretar en vez de sentir, reflotando casi diariamente los fantasmas de lo que un día fue amor. La magia, ese aura que los hacía especiales, se había evaporado completamente. Y el grupo hacía equilibrios en el borde mismo de la separación.

De todo ese clima surge Vs las trompetas de la muerte, el tercer trabajo el proyecto rebautizado ahora como Delafé y las Flores Azules, tras la marcha de Marc Barrachina. Un disco muchísimo más agridulce que los anteriores y que se sitúa en un punto intermedio entre la resaca, la asunción de culpas y el mirar hacia delante sacando optimismo de donde sea. Existe ahora una sensación de liberar tristeza inédita en la banda hasta la fecha. Queda patente desde el primer tema, Hoy, cantado por esa voz tersa y de dicción perfecta de Helena, la Diana Ross del pop nacional: “Hoy hablaremos de lo que escondimos, de temores, fantasías y demás / lloraremos para luego resurgir, tanto juntos o separados, estoy aquí”. Sonidos temblorosos, música que parece ver la luz tras un tiempo en la oscuridad, voces que surgen con la misma calma tensa que envuelve a un cuerpo tras el lloro. Sí, el grupo del confenti y la sonrisa perenne, tocó fondo. Y ahora asoma la cabeza.

Quizá por ello Vs las trompetas de la muerte resulte un disco inseguro, una especie de ensayo-error en pos de la recuperación de la felicidad y la plenitud de vida, que en su misión se tropieza con un rosario de reproches, ironías y sonrisas forzadas. Respaldados por unos Pinker Tones, que le otorgan un sonido más orgánico y menos electrónico que antaño, unas veces prueban a inyectar alegría hasta desbordarla en Reír por no llorar. Saturada de vientos a lo The Go-Team, enumera una lista de cosas supuestamente maravillosas (“pescar un gran pez, hacer un batido, subir la persiana y encontrarme contigo”) en un abrazo a la desesperada al optimismo en el que Óscar termina confesado “Hoy sonrío por no llorar”. Si se baja el ritmo al medio tiempo de corte funk de Como loco, la cosa termina ya en lo descarnado. Primero, con él diciendo “Hace tiempo que no siento lo que escribo, lo que pienso / tanto tiempo que no sueño, eres tú mi contratiempo”. Luego, con los dos al unísono cantando “Las palabras dolorosas casi nunca son hermosas /eres malo, engreído, te mereces un castigo / has dejado en mi cuerpo el dolor de tu veneno / ahora quiero más que muerto /producirte mal recuerdo”. Y, en efecto, si todo esto te coge caminando por la calle, cuando llegas al destino -el trabajo, el hogar, el café- la tristeza anida dentro de tal modo que necesitas varios minutos para quitarla del cuerpo.

Pero, bueno, que el disco en su búsqueda también encuentra la luz, creando una sensación de montaña rusa. Canciones como Mejor, La Primavera ha llegado a la ciudad y Espíritu santo hablan de no parar de bailar, dejarse querer por el sol y darse “abrazos de gol”. Las dos últimas, además, tienen papeletas para convertirse en verdaderos puntos fuertes de sus directos. En otras, tiran hacia lo frívolo y el humor, como 1984 o la reconstrucción costumbrista de la canción del verano de una infancia perdida entre marcas de bikinis, Nivea y ligones de playa. En La compra, por su parte, se traza un dibujo tecno-pop digno de una mezcla entre Mecano y OMD sobre algo tan peregrino como ir al supermercado.

No deja de ser todo un espejismo. La vagoneta emocional vuelve a bajar empicada. De nuevo a doble voz. En Éramos la dupla canta cosas como “Éramos dos piezas de lego que siempre encajaban / poderosos dioses que nunca lloraban /éramos la puerta que siempre esté abierta /ahora somos fotos en una carpeta”. Además, incluyen una de las definiciones más bonitas que de una pareja se hayan dado en el pop español. Sí, esa que dice “Eramos algo parecido a la libertad”. Y atención, porque la gran joya del disco se esconde justo al final en Funcionarios ausentes. Con Phil Spector en el horizonte, se trata de un crescendo de pop crepuscular en el que Helena canta para evaporar su ansiedad (“Dame un calmante venga dame, dame vacaciones por un instante / Dime que las cosas serán diferentes / que los cines abrirán siempre”) y crea uno de los grandes momentos del pop nacional del 2010.

Y al final del disco uno termina encogido, no se sabe muy bien si medio feliz o medio triste. Como si la madurez se tratase de eso, de haber jugado a ser eternos para darse cuenta que no, que ese amor que parecía diferente, al final se vino abajo igual que el de tantos otros. Así que, desorientados y confundidos pero con unas ganas inmensas de vivir, queda aprender la siguiente lección: afrontar, pese a todo, el futuro con una sonrisa, porque esos labios arqueados que simbolizan toda una actitud. Este disco en sus dobleces y su constante sube-baja retrata perfectamente ese momento, dejando a los fans un par de canciones de las que se escuchan en bucle con la opción repeat en el Ipod (Hoy y Funcionarios ausentes), otras capaces de alegrar la peor de las mañanas (La primavera ha llegado a la ciudad, Espíritu santo) y alguna agradable salida de tono (1984, La compra). Ahora solo queda poder completar el placer volviéndolos a tener sobre un escenario.

Adivina quién viene este año al Lolapop

Martes, Mayo 4th, 2010

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El festival Lolapop de Pontecaldelas es uno de los eventos con más encanto del indie gallego. Aparte de cuidar el elenco de artistas según su filosofía de pop guitarrero y una pizca de electrónica, a sus responsables les gusta hacer las cosas de una manera muy especial. La última prueba de ello la tenemos esta semana, en la que han hecho público su cartel de un modo bastante peculiar: a través de una sopa de letras en la que hay que adivinar quién viene realmente. En este blog ya hemos detectado unos cuantos, algunos de ellos favoritos totales. Pero preferimos dejar el suspense y que los lectores de La Voz se estrujen un poco la cabeza. Además, acertar puede ser el modo de ganar un abono del festival que tendrá lugar el próximo 27 de agosto.

Pueden verlo perfectamente aquí