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Archivo para Enero, 2010

El sonido de la joven América

Miércoles, Enero 27th, 2010

motown-50-dvdLa Tamla Motown es una de las grandes instituciones de la música pop. Fundada en Detroit en 1959 por Berry Gordy pronto se ganó el epígrafe de El sonido de la joven América. Ello fue así gracias a un elemento: las canciones. Esas maravillosas piezas surgidas en los Estados Unidos que dominaron económica y culturalmente el mundo tras la Segunda Guerra Mundial lo fueron todo para una juventud que debutaba como clase social. Los adolescentes ya no querían vivir como sus padres. Tampoco vestirse como ellos. Y el ritmo trepidante de The Contours o las melodías esplendorosas de The Supremes servían como combustible para ese cambio trascendental que finalmente fueron los sesenta.

Pero, por encima de los nombres, prevalecía la etiqueta: la Motown, contracción de las palabras motory town, o lo que es lo mismo: ‘ciudad del motor’. Se suele decir que mientras Stax apelaba a los bajos instintos y Atlantic ponía a los cuerpos a bailar, la Tamla Motown era la música con la que uno se enamoraba. El flechazo ante las 18 actuaciones que incluye Motown: The DVD es inmediato en cuando toman la pantalla. Pero, además, viene acompañado un indescriptible efecto secundario: la nostalgia de lo no vivido. En efecto, resulta imposible no trasladarse a ese mundo ideal en el que muchos melómanos sueñan: las radios y las televisiones acogiendo a los príncipes y las princesas del pop, los que convierten los contradictorios sentimientos de la juventud en radiantes piezas de dos minutos y medio.

¿Se imaginan encender la tele y que en una gala veraniega apareciesen The Marvelettes interpretando Please Mr. Postman y luego The Contours con Do Yo Love Me? Pues algo así es la fantasía que late en esta espléndida antología audiovisual. Tomadas de diferentes actuaciones televisivas entre 1965 y 1972, Motown The DVD cierra temporalmente el expolio de los archivos de la discográfica en su quincuagésimo aniversario. En él podemos encontrar una de las mejores metáforas de la filosofía del sello. Nos referimos a Martha & The Vandellas interpretando el Nowhere Run dentro de una cadena de montaje de automóviles.

Y es que ellas, su voz y su presencia, en realidad, no eran sino engranajes de una industria con una misión: fabricar hits. Lo mismo se puede decir de The Tempations haciendo estallar corazones con My Girl, The Supremes emitiendo corazones desde sus ojos al espectador enBack In My Arms Again o el jovencísimo Stevie Wonder convirtiendo los rayos de sol en música en Uptight.

Apenas suponen unos ejemplos traídos de un mundo en el que el pop de calidad todavía se movía excitante y cómodo en los números uno, ajeno a la vulgaridad contra la que habría que luchar luego. Porque, si apagado el deuvedé, aparece por casualidad un Bisbal de la vida por ahí, el corte de digestión puede ser demoledor.
Imagen de previsualización de YouTubeStevie Wonder convirtiendo los rayos de sol en una canción

Saudade de Andrés do Barro

Lunes, Enero 25th, 2010

Se cumplen veinte años de la muerte del músico que instaló el pop cantado en gallego en el número uno de ventas nacional. Un hito no superado.

Hace veinte años murió Andrés Do Barro Lapique (Ferrol, 1947). Le sucedió siendo aún joven, con 42 años, víctima de un cáncer hepático. Antes, había paseado por la cuerda floja durante más de una década. A mediados de los setenta, tras grabar su tercer álbum, el homónimo Andrés Do Barro, el mismo éxito que lo acarició los años anteriores empezó a escurrírsele de las manos. Frente al declive, optó por irse a México en 1976. Allí tampoco fueron las cosas bien. Ocho años después retornó con el mismo mal fario, y llegó a tener serios problemas para subsistir. Tras varias peripecias, incluyendo una frustrada venta de la maqueta de un cuarto álbum del que nadie conoce su existencia o su breve periplo como locutor de radio, llegó el fin.

Nonito Pereira, amigo personal del músico, describe en su libro Historias, histerias y anécdotas musicales de La Coruña la impresión que le causó una intervención de Do Barro en la TVG en noviembre de 1989: «Fue patético. Tuve la triste corazonada de que Andrés, fuera de control y arremetiendo contra el mundo, se estaba suicidando en público. Ya no le importaba nada ni nadie y sentí ganas de llamar al programa para que alguien terminase con aquel macabro espectáculo». Un mes después, el músico que había llevado el pop cantado en gallego al número uno de ventas en España había fallecido.
Imagen de previsualización de YouTubeAndrés Do Barro marcando el camino a los Rolling Stones con “Pois Eu”

Atrás quedaba una carrera vampirizada para el gran público por el éxito de una canción, O tren. Esa pieza soberbia de folk-pop descarado y coros audaces aún arrolla hoy en día. Resulta prácticamente imposible que el oyente no se contagie de su desbordante felicidad. Un joven al que se le sale el corazón del pecho viaja en tren con un destino, Galicia. Allí dice que «todo o que sexa amor e paz o atoparei e o terei coa miña moza no meu lar». Con ella Andrés Do Barro dio un codazo en las listas a los Simon & Gartfunkel, Mundo Jerry y Cecilia del momento. Su hábil puenteo entre la música popular gallega y el pop del momento de O tren sonó en toda España.

La canción se integró en el primer álbum del ferrolano, Me llamo Andrés Lapique Do Barro (1970). Desde el pop soulero derivativo de Los Bravos de San Antón al sonido panorámico en la onda de Henry Mancini de Teño saudade (que acoge la preciosa poética de su colaborador Xavier Alcalá), las doces canciones de este trabajo muestran a un autor dueño de un talento y un encanto muy particular. Lo primero lo demostraba con un variado abanico de canciones enormes, que acogen momentos inclasificables como Vou a Bueu que filtreaba con algo parecido al rap años antes de que este exitiera. Lo segundo se encuentra en su voz, dulce pero vulnerable, incluso en los momentos más radiantes. Ello generaba una indescriptible sensación de ternura al escucharla.
Imagen de previsualización de YouTube “Teño saudade” en una versión diferente a la del disco. ¿Su mejor canción?

Tras su intervención como actor en el filme En la red de mi canción junto a Concha Velasco, pronto llegó el segundo trabajo, Pum! (1971). El papel estrella lo ocupó aquí Pandeirada, un tema de corte popular. La excentricidad la puso Un pouquiño mambo, ou así haciendo honor al título. A unos ojos verdes tiró hacia la lírica folk y Meu amor por la senda de la épica crooner.

Con Pump! Do Barro agotó las reservas de la inspiración. El tercer elepé lo demostraría. Sobreproducido, lo cierto es que, salvo algún momento aislado, como la caleidoscópica A rapaciña chora, resulta un álbum prescindible.

Homenaje del «indie»

La vigencia del legado de Andrés Do Barro y su valor como icono de la música pop en Galicia quedó de manifiesto en el 2007 con la edición de Manifesto dobarrista. Publicado por la discográfica Falcatruada, en él 30 grupos gallegos revisaron el catálogo de composiciones del músico de Ferrol, elevándolo a la categoría de mito fundacional. Entre los participantes figuran muchos de los nombres del último pop gallego de corte indie como Projecto Mourente, Safari Orquestra, Quant, The Homens, Los Iribarnes, 6pm, Niño y Pistola, Narf, Ectoplasma, Samesugas, Elodio y los Seres Queridos o Noveulle Cuisine. Además de ellos, en el álbum se incluye la intervención de Andrea Lapique, hija del homenajeado, que le recita versos a su padre en la canción Meu amor, que interpretan los compostelanos Fanny + Alexander.

Un año después se estrenó el documental O tren que me leva, producido y dirigido por Anxo Fernández y que contó con guión de Xavier Alcalá. Ambos sostienen que Do Barro es el neotrovador del siglo XX. «Trátase dun tipo xenial que reinventou a literatura medieval escribindo poesía para cantar», recuerda Alcalá. Imagen de previsualización de YouTube Los coruñeses Nouvelle Cuisine versionando “Pandeirada” en una gala homenaje de la TVG

¿Se repetirá el doblete del Santirock?

Viernes, Enero 22nd, 2010

santiDe nuevo la mente viaja al Santirock 2000. Si la confirmación de la actuación de Yo La tengo en la sala Capitol de Santiago hace unos días trasladó a muchos aficionados a su excepcional concierto en ese festival, la noticia de la posible visita de Sonic Youth este verano al Coliseum coruñés obliga a hacer idéntico recorrido sentimental. Las dos fueron de esas actuaciones que se quedaron instaladas de por vida en la memoria colectiva, formando ya parte de la particular mitología de los directos de rock en Galicia. Se impone un pequeño clic en la nostalgia

Todo ocurrió la tercera jornada del festival que se celebró en el Monte do Gozo de Santiago el 13, 14 y 15 de julio del 2000. Tras los pases de Iggy Pop, Skun Annasie o Asian Dub Foundation en los días previos, el último del evento albergaba un cartel de auténtico ensueño con Yo La tengo, Manta Ray, Teenage Fanclub, Ocean Colour Scene y Sonic Youth. En una especie de dialéctica entre los hijos de los Beatles (Teenage Fanclub, Ocean Colour Scene) y los de la Velvet Undeground (Sonic Youth, Manta Ray y Yo La tengo) ganaron de largo los segundos, pese al sinsentido de situar a Ocean Colour Scene como supuesto grupo estrella. Venían como grandes iconos del brit-pop, vale, y eran entonces un grupo muy popular que arrastraba al público. Pero, de ahí a colocarlos en una ubicación más privilegiada en el cartel que Sonic Youth, había un trecho que, por respeto y coherencia, nunca se debería haber recorrido. Lo cierto es que la escena recordaba a cuando U2 pretendían llevar de teloneros a The Velvet Undergound.

Lo del éxito de Yo La Tengo se preveía. Llegaban entonces con plenitud de facultades con un gran disco, And Then Nothing Turned Itself Inside-Out. Y tomaron una senda bastante arriesgada para una actuación de festival: tirar por el lado más reposado y plácido de su repertorio bajo un cielo amenazante de tormenta. No importó, a los pocos minutos ya tenían a los corazones de los asistentes en sintonía con su maravillosa música. Para la historia quedará siempre aquel maravilloso You Can’ t Have It All en el que Ira, Georgia y James homenajearon a las Supremes con una coreografía tan hilarante como encantadora. Muchos brit-poppers los conocieron (y se enamoraron de ellos) ese día.

sonic-youthSonic Youth lo tenían mucho más difícil. El disco que les precedía, NYC Ghost & Flowers, había sido un paso en falso de su inmaculada trayectoria. Como ejemplo, sirva decir que el codirector del Ruta 66 Ignacio Juliá, fan encendido de la banda, finalizó en su día la crítica de este con un “Ni de Sonic Youth te puedes fiar hoy en día” que hablaba a las claras. Y, en efecto, muchos no se fiaban. El disco no era el mejor material posible y lo ocurrido su anterior visita a España con la presentación del disco A Thousand Leaves no invitaba al optimismo: los neoyorquinos lo habían repasado casi íntegro en el Fib con una sola concesión a su pasado, Death Valley 69.

Pero no, en su pase compostelano, Sonic Youth ofrecieron una lección maestra. Acompañados de Jim O’ Rourke, que debutaba entonces como miembro fijo, el set fue un ziz-zag entre pasado y presente. Cuando, a la cuarta o quinta canción, sonó Schizophrenia todo el escepticismo se vino abajo y el público asistió a uno de los mejores conciertos que se hayan visto jamás en Galicia. A las incendiarias lecturas de Teenage Riot o Kool Thing solo les faltó un poco de volumen para que el Monte do Gozo se viniera abajo. Exactamente, el que tuvieron luego unos Ocean Colour Scene que, pese a sus virtudes, no pudieron competir con aquella Kim Gordon desmelenada bramando eso de “I don’t wanna, I don’t think so”.

Recordarlo, pone la piel de gallina. Ahora solo queda esperar que lo podamos revivir.

Imagen de previsualización de YouTubeAsí de vibrantes sonaban Sonic Youth en Los Ángeles tocando “Death Valley 69” hace 14 días

El nuevo videoclip de Franc3s

Jueves, Enero 21st, 2010

(una agradabilísima noticia al margen: Triángulo de Amor Bizarro harán un inesperado concierto en A Coruña en febrero)

La aparición de los carballeses Franc3s ha sido una las mejores noticias que ha deparado el panorama del rock subterráneo en Galicia. Dos minicedés autoeditados hasta la fecha y un puñado de vibrantes conciertos dan fe de ello. También obligan a pensar su salto al formato grande debería estar al caer.

Su última aportación la podemos ver en el video clip Nuestra fe en el veneno, otra nueva ración de su devoción por el ruido y los ambientes apocalípticos a lo Joy Division. Dirigido por Javi Camino, a buen seguro no dejará a nadie indiferente.

Imagen de previsualización de YouTube

Más sobre Franc3s aquí

El rock del Xacobeo se puja en la Red

Martes, Enero 19th, 2010

Facebook se ha convertido en el gran parlamento universal. La red social de Internet además de mostrar fotos, vídeos, opiniones, permite también crear grupos de apoyo. Entre ellos, destacan los musicales, un buen baremo para que los políticos y programadores sepan qué es lo demanda la calle de manera espontánea. Por ejemplo, un fan de U2 llamado Aitor González Copa deseaba que los irlandeses vinieran a tocar a Galicia. Al leer en La Voz que la Xunta renunciaba a traer al grupo a Vigo por la crisis económica, colgó la noticia en la Red y montó en Facebook el grupo U2 en Balaídos el 26 de septiembre del 2010. De pronto, una masa de admiradores lo secundaron con sus clics.

u2 Este fin de semana, el contador de seguidores de la iniciativa de Aitor González marcaba 3.830 miembros. No sirven ya para nada. El propio administrador anunciaba hace poco que la fecha propuesta para Vigo ya había sido cerrada para tocar San Sebastian. Pero ello no ha impedido que se siguieran adhirieron personas manifestando su anhelo frustrado. Si se suman a los seguidores de otro grupo similar, U2 para el Xacobeo 2010, juntan 4.277. Es decir, el mayor número de apoyos existente en este momento en el ciberespacio para una banda toque en el Xacobeo recaen en U2.

Poco más de la mitad posee el siguiente en la lista: AC/DC. Los australianos cuentan con el respaldo de 2.228 fans en un grupo, AC/DC en el Xacobeo 2010!!! que, como carta de presentación, reza lo siguiente: «Para que todos los que no los hemos visto en vivo y en directo podamos hacerlo de una vez!!!». Muy cerca de la formación de Angus Young se sitúan los británicos Radiohead. Reunidos los miembros de Queremos a Radiohead en el Xacobeo!!! y los de Radiohead al Xacobeo 2010 se obtienen 2.069 internautas secundando a un nombre que el propio conselleiro de Cultura, Roberto Varela, mencionó como objetivo. Tanto él como los fans lo tendrán difícil: la banda no está de gira en el 2010.

La cuarta plaza del ránking pertenece a otros clásicos de este tipo de demandas: Metallica. Los creadores de Queremos a Metallica no Xacobeo 2010 añoran el excepcional concierto que los de Los Ángeles dieron hace 11 años en Vigo y han reunido, por ahora, a 907 miembros. La electrónica también puja alto, ya que, por debajo de Metallica, está la disyóquey alemana Cora Novoa a la que 418 personas le piden plaza dentro del festival Sonar que se celebrará en A Coruña en junio de este año y se enmarca dentro de la programación del Xacobeo.

A partir de ahí, los nombres se agolpan en la red en un variopinto elenco de artistas y estilos musicales. El nu-metal de Incubus cuentan con el empuje de 283 personas. El tecno-pop de Lady Gaga con 200, el clasicismo de Paul McCartney 179 y el heavy-metal de Iron Maiden con 171. Coldplay, por su parte, tienen 171, Muse 110 y, por debajo de la centena, se sitúan The Cure, Rammstein, The Killers, Danko Jones y la posibilidad de la dupla entre Franz Ferdinand y Mando Diao.

Apoyo a Pérez Varela
Todos los casos mencionados son deseos musicales. También existe algún otro más inclasificable, como las 70 personas inscritas en Pérez Varela en el Xacobeo 2010. Los fans del ex conselleiro de Cultura, capitaneados por Luis Pardo, lo tienen claro: «Queremos que Pérez Valera vuelva para el próximo Año Santo. O, por lo menos, que le dejen anunciar las actuaciones!!!».

LOS MÁS DEMANDADOS (entre paréntesis el número de seguidores en Facebook que tenían el pasado fin de semana): 1. U2 (4.277); 2. AC/DC(2.180); 3. Radiohead (2.069); 4. Metallica (907); 5. Cora Novoa (418); 6. Incubus (283); 7. Lady Gaga (200); 8. Paul McCartney (179); 9. Iron Maiden (171); 10. Coldplay (141); 11. Muse (110); 12. The Cure (85); 13. Rammstein (6o6); 14. The Killers (33); 15. Danko Jones (28); 16. Franz Ferdinand y Mando Diao(7)

Círculos de emoción, fuerza y escalofríos

Lunes, Enero 18th, 2010

Dominique A
16 de enero 2010
Teatro Colón, A Coruña

Pese a los distintos ropajes, el 90% de las canciones de Dominique A responden a un mismo patrón. Se trata de piezas de estructura circular que giran y giran, aumentando la intensidad en cada vuelta. Cuando alcanzan el punto exacto, el francés las mantiene varios segundos en el aire, suspendiendo la emoción. En ese instante el espectador que conecte con sus claves puede experimentar cómo la respiración se hace más y más fuerte, cómo la mandíbula se aprieta y un escalofrío recorre totalmente su piel. Cuando finaliza el tema, la respuesta es inmediata. Aplausos, suspiros, gritos, pataleos… lo que sea. Todo para corresponder a un músico excepcional.

dominique-a1 Abría Dominique A el cuarto ciclo Vangardas sonoras de la Fundación Caixa Galicia con La Musique, su octavo álbum, bajo el brazo. Este dibujó la columna vertebral de una gran actuación en la que el francés invocó, más que nunca, al rock oscuro de Joy Division. Las baterías maquinales, los sintetizadores de época y las guitarras cortantes se pusieron al servicio del señor Ané y su interpretación engañosamente delicada. Efectivamente, la contención inicial de sus cuerdas vocales se iba enfureciendo progresivamente y, al final, golpeaba con la misma fiereza de un oleaje desbocado.

Sirva como ejemplo Hasta que el cuerpo aguante, una de las piezas más dulces de su último disco, llamada a convertirse en imprescindible en sus visitas a España. En el Colón arañó los oídos. Le precedió una joya de ambientes opresivos y cables cruzados, Qui Es Tu?, y le siguió Le Commerce de L’eau, con su enredadora agresividad al ralentí. En ese momento quienes habían sacado conclusiones precipitadas con la minitatura tecno-pop de Le Sens con el que abrió la noche, se dieron cuenta que no, que aquello no iba a ser lo que esperaban.

Un final para enmarcar

Gustó, y mucho, su martilleante lectura de Je Suis Parti Avec Toi que parecía llevarnos a la PJ Harvey humeante y trip-hopera de Is This Desire? Apasionó con un Immortels mucho más rugoso y menos preciosista que en el disco. Y puso el corazón en el pecho de más de uno con la taquicardia after-punk de Nanortalik. Pero lo mejor vendría al final, con dos bises para enmarcar. En el primero atacó a los clásicos Antonia y el Le 22 Bar con el que se hizo popular en España allá por el 96. En el segundo, Por la Peau se revalidó una vez más como una de las cimas de su carrera y el post-punk bailable de Le Courage Des Osieaux hizo que sobrasen las butacas para un público que lo despidió en pie con una sonora y entregada ovación. Lógico, acaban de presenciar un concierto soberbio.

Fotografía: César Quian

Un semestre musical de ensueño en Galicia

Jueves, Enero 14th, 2010

No, por ahora, no tendremos a U2, ni a Coldplay, ni a Radiohead en el Xacobeo. ¿Significa eso que no habrá grandes conciertos en Galicia en el 2010? Ni muchísimo menos. Dominique A, Sunn O))), Giant Sand, Bill Calahan, Yo La Tengo, These New Puritans y un extenso etcétera visitarán diferentes ciudades gallegas en los próximos meses. Se trata de un calendario trufado de nombres de primer nivel, generalmente instalado en teatros y auditorios y con respaldo institucional. Algo totalmente impensable hace apenas un lustro. ¿Una nueva generación de programadores ha tomado las riendas dándole sentido al sinsentido habitual? Parece que sí.

Una mirada a este fenómeno aquí

Nota: en la versión impresa del artículo que se enlaza sale una pequeña tabla con algunos de los conciertos más importantes de los próximos meses. En el trasvase digital la tabla se quedó fuera. Se trata de estos Dominique A (A Coruña,16 ene), Giant Sand (Vigo, 23 ene), Sunn O))) (Vigo,1feb), Richard Hawley (A Coruña, 14 feb), Bill Callahan (Ferrol,18 feb), Bill Callahan (Vigo (19 feb), The Duke & The King (Ferrol, 20 feb), Joan Baez (Vigo, 5 mar), These New Puritans (A Coruña,11 mar), Yo La Tengo (Santiago, 16 mar), Alondra Bentley (Pontevedra, 17 abr), Nada Surf y Pete & The Pirates (Vilagarcía de Arousa, 31 abr y 1 may), Castanets (Santiago, 20 may) y Air y Lcd Soundsystems (A Coruña, junio)

Una década en canciones (3ª parte)

Lunes, Enero 11th, 2010

Nota: se han quitado todos los vídeos porque daban problemas a la hora de cargar la página
(cerramos la serie con los tres destacados del artículo del Fugas)

KYLIE MINOGUE I Can’t Get Out Of My Head (2001)
Un clásico para la eternidad

Siempre estuvo ahí, como la adolescente dicharachera de Locomotion, como heroína gay en Your Disco Needs You o como el excéntrico capricho de Nick Cave en el dueto de Where the Wild Roses Grown. Riquiña, sí, pero totalmente irrelevante. Por ello, lo ocurrido con la irrupción de I Can’t Get Out Of My Head fue uno de los acontecimientos más inesperados de la década. Ese «la, la, la, la, la, la, la la» de su estribillo descansa ya en la región de las obras maestras de la música popular. Sí, sí, como el Good Vibrations de los Beach Boys o el Dancing Queen de Abba, todo en I Can’t Get Out Of My Head fluye por la senda de lo perfecto. Se trata de la gran maravilla del pop de laboratorio de la década que, además, reforzó su valor con un videoclip icónico como pocos. Por si no fuera suficiente, se fundió con el Blue Monday de New Order en el bootleg (remezcla de dos temas yuxtapuestos) por antonomasia y trasladó a Kylie desde la pantalla de la MTV al epicentro mismo de las carpas de los festivales de verano.

Pero no solo fue I Can’t Get Out Of My Head. El disco que la albergaba, Fever, contenía otros tres singles de infarto. It’s in Your Eyes, Love At First Sight y Come Into My World estaban tocados por la varita mágica de la inspiración e hicieron brillar a Kylie Minogue como la figura más atractiva (y adictiva) de la música popular de los dosmiles.

FRANZ FERDINAND Take Me Out (2004)
Las guitarras esquinadas

Lo de los chicos buenos y los malos es un clásico del folclore pop británico desde los tiempos de The Beatles y los Rolling Stones. La supuesta polaridad que representaron Oasis y Blur en los noventa se vivió en la década pasada con The Libertines y Franz Ferdinand. Los primeros eran salvajes, decadentes y peligrosos. Desde luego, ninguna madre querría como novio de su hija a un individuo como Pete Doherty. Los segundos, sin embargo, surgían pulcros, simpáticos y ligeramente traviesos. Su líder, Alex Kapranos, viene a ser lo más parecido al yerno ideal en versión indie.

Para llegar a ese nivel, Franz Ferdinand se impulsaron sobre el trampolín de Take Me Out, tocaron la gloria y le arrebataron al Such Great Heights de The Postal Service su condición de canción bandera del indie del decenio. Se trata del gran estandarte del revival post-punk, un tema que se desdobla en dos y conjuga los riffs de Gang Of Four, la dicción martilleante de los Talking Heads y esa euforia juvenil que hicieron célebre bandas como Blur. Luego, grupos como Bloc Party, Futureheads, Maximo Park y muchos otros siguieron su estela con desigual fortuna.

DAVID BISBAL Bulería (2004)
La pesadilla del buen gusto

Operación Triunfo no hizo más que poner sobre la mesa con toda transparencia lo cutre de la industria musical española. Pese a la atmósfera conspiratoria creada en su día, el programa no pervirtió con canciones de calidad ínfima las listas de ventas y las radiofórmulas patrias. No, más bien continuó un camino que estaba perfectamente trazado desde mediados de los ochenta: la mediocridad al poder

¿Era mejor el Bailar pegados de Sergio Dalma que el Supermán de David Bustamante? ¿Superaban en calidad Ella Baila Sola a Chenoa? ¿Existía algo en Chayane más destacable que en David Bisbal? ¿Resulta más apreciable un estribillo como «Pasión gitana, sangre española y el mundo es una caracola» que los de los triunfitos? Muchas de las mentes bienpensantes de la música española contestarían que sí. Lo hicieron por puro instinto de supervivencia, al ver como los triunfitos los desplazaban en las galas de verano. Para ellos, el endemoniado Bulería, bulería de David Bisbal encarna todos los males. Y lo tuvieron que digerir sin gusto. El pueblo llano, sin embargo, lo bailó y bailó hasta cansarse.

Una década en canciones (2ª parte)

Sábado, Enero 9th, 2010

Nota: se han quitado todos los vídeos porque daban problemas a la hora de cargar la página

ALEJANDRO SANZ «No es lo mismo» (2003)
No es lo mismo demostró claramente la posibilidad de hacer una música comercial, de calidad y con cierto riesgo en España desde el mismísimo número 1 de ventas. Vamos, que no es una utopía. Solo hacen falta ganas, algo de agallas y, claro, talento. El tema se convirtió en un himno que el candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, adoptó a modo de eslogan en su lucha electoral con Esperanza Aguirre. Como al PSOE gallego en las autonómicas con Coldplay, tampoco le salió bien

OUTKAST «Hey ya!» (2003)
Una canción que arrancó acústica e inspirada en los Buzzcocks, Ramones y The Smiths, terminó por convertirse en un torbellino de funk-pop recordatorio de lo mejor de Prince. Medio mundo bailó con su celebérrimo “hey yaaaaaaaaaaaa, hey yaaaaaaaaaaaa” y se desternilló con el video del tema, inspirado en la histórica actuación de los Beatles en el Ed Sullivan Show en 1964.

ENRIQUE IGLESIAS «Escape» (2002)
La canción con la que Enrique Iglesias oficializó su relación con la tenista Anna Kournikova descansa en el cajón de los placeres culpables. Posee calidad melódica, pegada rítmica y una excelente producción, pero, ¡ay!, su autor genera todo tipo de prejuicios entre los oídos refinados. Una cata ciega y su posterior instalación en la mente no deja lugar a dudas. Antes de dejar el comentario incendiario, prueben, prueben

MGMT «Time To Pretend» (2008)
La banda sonora del verano del 2008 tuvo las espirales psicodélicas de Time To Pretend como una de sus piezas principales. Vale, Flaming Lips lo habían hecho antes, pero desprestigiar esta canción por ello solo se puede defender desde el mismo integrismo indie que repudió a Radiohead en los tiempos de Kid A.

THE KILLERS «Human» (2008)
Aunque jueguen en otra liga, a The Killers les sucede lo mismo que a Beyoncé: incapaces de convencer en la escucha completa de disco, resultan arrolladores en canciones sueltas. Human es, por ahora, su cima. Brandon Flowers dijo que en ella se cruzaban Pet Shop Boys y Johnny Cash. Y lo cierto es que David Bowie no ha escrito un tema así desde Scary Monsters. Se puede escuchar y escuchar hasta el hartazgo: su emoción permanecerá intacta.

ESTOPA «La raja de tu falda» (2000)
No hay nada peor trasladado a España que el concepto del working class en el pop británico. Ver a tantos jóvenes españoles de máster MBA que no han trabajado de nada hasta terminar sus estudios, ya con 25 o bastantes más años, indentificándose con las cantinelas obreras de esos grupos ingleses que nacen en la cola del paro es todo un contrasentido. Vamos a ver: lo que en Inglaterra representa Oasis aquí lo hacen bandas como Estopa. Otra cosa es que estos no combinen con los polos Fred Perry y que la música no mole tanto, pero el espíritu de barrio-curro-bar-casa-vacile-queme-desfase-subsidio de desempleo reside,entre otros, ahí. Ellos son los verdaderos héroes de la clase trabajadora y explotaron gracias a su frescura, descaro, autenticidad y visión de la rumba catalana. Ajenos a más pretensión que musicar viñetas de la vida de los jóvenes en un barrio, asaltaron las listas de ventas. Y se quedaron.

REM «Imitation Of Life» (2000)
Otra pequeña obra maestra de Michael Stipe y sus chicos. Cuando pocos lo esperaban y muchos los daban por acabados, ofrecieron al mundo una aterciopelada joya de pop eterno a situar entre lo mejor de una trayectoria que rebosa en canciones perfectas. Con The Byrds en el punto de mira, su estribillo es de los que te obligan a decirles «¡Gracias por existir!». Y, por favor, que existan muchos años más.

AVENTURA «Obsesión» (2004)
Una muestra de la cultura del politono. La irresistible melodía de ese estribillo de «No es amor, lo que tú sientes se llama obsesión» se metió en los hogares de media España gracias al anuncio que invitaba a ponerlo en el móvil. Y caló, incluso en los que tienen alergia a los sonidos latinos. El hecho de que algunos disyoqueis indies la incorporasen a sus sesiones lo dice todo.

NENA DACONTE «Tenía tanto que darte» (2008)
Si la clave de la canción pop perfecta es que una melodía la pueda tararear un niño, Nena Daconte hicieron diana con el sencillo de su segundo disco. Se especuló que trataba sobre el sentimiento de pérdida de un aborto, pero pocos se resistieron al morbo en encajar versos como «Tenía tanto amor guardado para ti» con el hecho de que el dúo había sido pareja en el pasado. Por cierto, el estribillo empieza al término de la primera estrofa, no en la segunda como te pide el cuerpo en el momento de escucharla. ¿Para que hacer esperar al oyente en estos tiempos vertiginosos?

LA MALA RODRIGUEZ «La niña» (2003)
Puede que el mayor talento de la música española de esta década sea La Mala Rodríguez. Desde luego, nadie logró una formulación sonora tan arrebatadoramente personal como la suya que trascendió más allá de su lugar de origen, el hip-hop. El memorable striptease de Paz Vega en Lucía y el sexo con Yo marco el minuto hizo que muchos se abrazasen a la artista. Puede que no sea su tema más conocido, pero La Niña posiblemente sea la cumbre de esa mezcolanza de funk, flamenco y barrio marginal de la que han salido tantas buenas canciones. Ah y el clip es tremendo.

Una década en canciones (1ª parte)

Viernes, Enero 8th, 2010

Nota: se han quitado todos los vídeos porque daban problemas a la hora de cargar la página

La canción recupera el reinado en el mundo pop. El siglo XXI ha dejado desfasado el elepé. Las descargas digitales han devuelto a los temas sueltos todo su valor y han dejado, en muchas ocasiones, los discos en un segundo plano. Recogemos en tres entregas el artículo que sale publicado hoy en las páginas centrales del Fugas

Los puristas venían reclamando en los ochenta y los noventa el single como vehículo ideal de la música pop frente al elepé. Fetichismos aparte, el argumento era demoledor: en muchos casos había que adquirir el álbum completo cuando el interés radicaba solo en una canción. La industria, favorecida con el cambio, ni caso. Pero, paradojas de la vida, la modernidad revitalizó esa idea. Eso sí, no en rodajas de vinilo de siete pulgadas, sino en descargas digitales directas a los reproductores de MP3 o a los móviles en formato politono. Sea como sea, durante estos diez años ella, la canción, ha sido la reina. Repasemos las que han sido algunas de las más representativas (¡ojo! no son necesariamente las mejores) en la primera década del siglo.

COLDPLAY «Viva la vida» (2008)
Pese a las acusaciones de plagio (tanto Alizee como Creaky Boards tienen temas sospechosamente parecidos), Chris Martin y sus chicos tocaron la gloria con ella. Cuerdas, épica y pop al servicio de la historia del rey destronado. Se dice que aludía a George Bush. Curiosamente, el PSOE, que la empleó en la campaña autonómica, perdió su trono en el Gobierno gallego. Sin embargo, Pep Guardiola, que se la ponía a sus chicos en los entrenamientos del Barcelona, conquistó el triplete.

LORNA «Papichulo» (2002)
El regatón ha sido el género más novedoso y uno de los más discutidos de la década. Uno de sus grandes himnos se puede encontrar en esta canción. Contiene las claves (ritmo machacón, letras con constantes referencias al sexo, dicción macarra) en su versión más refinada, comercial y para todos los públicos. En cuanto se escucha eso de «papipapi, papichulo» se adhiere como un chicle.

MADONNA «Hung Up» (2005)
Kylie Minogue y Gwen Stefani habían dejado obsoleta a Madonna en esta década. Celosa, decidió dar un golpe de autoridad con un single que llegó como un auténtico ciclón. ¿La receta? Estética retrosetentera, un sampler de Abba, una producción excelsa y mucho fuego con una canción que en realidad es más una sensación de euforia discotequera que otra cosa. Un hit en toda regla.

THE STROKES «Last Nite» (2001)
Como los Stone Roses de 1989, The Strokes parecían haber nacido para una única cosa: ser adorados. Con una aleación precisa y perfecta de guitarras, pantalones pitillo e indolencia lograron agotar las existencias de Converse Allstar, descubrir a los Modern Lovers a toda una generación y convertir Nueva York durante unos años en la capital pop. Ah y dar canciones tan vigorosas y energéticas como este Last Nite.

AVRIL LAVIGNE «Complicated» (2002)
Si todas las adolescentes de la primera mitad de la década querían tener la raya del ojo gruesa fue, en gran parte, por culpa de esta chica y de esta canción. Se trata de una resultona melodía que gira en torno a lo difíciles que son los chicos en las relaciones. «¿Por qué tiene que ir y hacer las cosas tan complicadas?», pregunta en su estribillo con una actitud entre Green Day, una rapera y una chica emo. Nena Daconte la saqueó en su En qué estrella estará.

RADIOHEAD «Idioteque» (2000)
El gran disco rock de la década llegó pronto. Con Kid A Radiohead perfilaron cómo debería ser el rock más excitante del siglo XXI: inquietante, oscuro y opresivo. Este tema es lo más parecido a un single que tuvo el álbum, todo un no-hit. Una parte de la crítica más tiquismiqui inicialmente les negó el saludo (decían que !plagiaban a Autechre!), pero al final parece que se impuso el sentido común y nadie los apea entre los imprescindibles de los dosmiles.

BEYONCÉ «Crazy in Love» (2003)
En Beyoncé encontramos el clásico ejemplo de artista que combina discos mediocres y canciones sueltas totalmente demoledoras. Crazy In Love apeló al soul tórrido de la mano de un sampler de los Chi-Lites y un videoclip inenarrable. Nadie, o casi nadie, se pudo resistir. Y la máquina de éxitos sigue funcionando con cosas tan maravillosas como Single Ladies, un tema que tiene más riesgo y experimentación que las obras completas de Franz Ferdinand, Bloc Party y Futureheads juntos.

PRIMAL SCREAM «Svastika Eyes» (2000)
Cuando en los primeros años de la década ibas a una discoteca y la gente se volvía literalmente loca escuchando esta canción, tenías la sensación de estar viviendo un momento único. Si eso se trasladaba al escenario de un gran festival, todo se acrecentaba. Swastika Eyes fue una de las razones que convirtió a Primal Scream en los grandes salvadores de ese rock n´roll que tiene un pie en Can, otro en los Stooges y otro en Little Richard. Aguantaron otro asalto con Evil Heat y aquel puñetazo de Miss Lucifer y, luego, bueno, bajaron bastante el nivel. ¡Cómo los echamos de menos!

DORIAN «A cualquier otra parte» (2007)
El pop español debería ser siempre así: adictivo, excitante, siempre cautivador. Dorian han grabado, sí, la mejor nación nacional de la década, demostrando que se puede llegar a un público más allá del indie con la calidad por bandera usando el principal canal de distribución con el que cuentan los grupos que no salen en los 40: los dj´s. Esta canción es ya un himno de club y ha calado, incluso, en quienes no soportan al grupo.

PJ HARVEY «Good Fortune» (2000)
Pj Harvey no solo dejó dos obras maestras (Stories From The City, Stories From The Sea y White Chalk), dos álbumes notables (Uh Huh Her y el A Woman A Man Walked By con John Parish) y uno de los mejores directos de la década, sino que además ha dejado una hilera de canciones sueltas memorables. En Stories From The City, más atractiva y magnética que nunca, sacó a relucir su lado más pop y dejó, entre muchas otras, un tremendo Good Fortune. ¿Lo malo para ella? Pocos periodistas se resistieron a plantearle sus parecidos con Patti Smith, esos de los que PJ incomprensiblemente siempre reniega.