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Archivo para diciembre, 2009

Los 10 mejores discos internacionales del 2009

miércoles, diciembre 30th, 2009

Si lograr un punto de encuentro en el panorama nacional resulta difícil, en el plano internacional se antoja ya imposible. El pop y el rock está completamente disgregado y la calidad, más que en escenas concretas (ahora, al parecer, le tocó a Brooklyn), se haya en puntos aislados. Y, en ocasiones, equidistantes. De ahí, que el recopilatorio ideal del 2009 haya de ser por necesidad ecléctico: desde los clásicos revisando su trayectoria como Leonard Cohen, a la radiante juventud noisepopera de The Pains Of Being Pure Heart, pasando por las locuras psicodélicas de Animal Collective o la veteranía del indie-rock de Yo La Tengo. ¿Lo mejor para los gallegos? Pues dos de esta lista (Leonard Cohen y The Wave Pictures) han tocado en Galicia el pasado año y, por ahora, otros dos (Dominique A y Yo La Tengo) lo harán el año que viene. ¿Alguien podía imaginarse algo así en los noventa?

anmal-collective-21Animal Collective, las grandes estrellas del 2009

1. ANIMAL COLLECTIVE “Merriweather Post Pavillion” (Domino) . Pocas veces ha existido tanta unanimidad con un disco como el mejor del año. Sí, Merriweather Post Pavillion pertenece a la estirpe de los Loveless, Dummy o Screamadelica, es decir a los álbumes que suponen un punto y aparte en la escena musical del momento. En este caso se trata de la versión más pop y digerible de unos Animal Collective que tomaron la vía abierta por Panda Bear y crearon el mejunje psicodélico definitivo del arranque de siglo. Habrá que ver, si a diez o quince años vista, se podrá suscribir que está a la altura de los títulos mencionados.

2. LEONARD COHEN “Live in London” (Columbia) . La gira que se pudo ver en España el pasado verano (todavía debe sobrevolar en Castrelos la emoción de aquella noche viguesa de agosto) fue prácticamente igual a lo que recoge este trabajo, grabado en vivo en Londres en el 2008. Están todos los clásicos del canadiense interpretados con una precisión arrebatadora. En especial, se incluye un momento de esos de terminar retorcido de placer: la sublime lectura del Take This Waltz en la que Cohen se bate en duelo con las angelicales voces de dos de sus coristas. Se puede escuchar mil veces. La magia seguirá inalterable.

3. YO LA TENGO “Popular Songs” (Matador). Como vienen haciendo en sus últimos años, Yo La Tengo han apostado por el eclecticismo. El álbum se abre con su particular visión de la música negra con orquestaciones (Here To Fall) y termina con una extensa pieza ruidista marca de la casa (And The Glitter Is Gone). Entremedias, todo ese catálogo de sensaciones que han hecho de la banda de Georgia, Ira y James un baluarte del rock contemporáneo. Con la noticia de que el 16 de marzo tocarán en Santiago en la sala Capitol todavía se escucha mejor.

4. THE HORRORS “Primary Colours” (XL) . De Joy Division a My Bloody Valentine, mirando también a Silver Apples o Neu!, el segundo álbum de The Horrors es todo un compendio de rock oscuro, hipnótico y arrebatador. Con las proporciones exactas de cada uno junto al talento (el suyo y el de Geoff Barrow, el productor), el resultado se muestra tan sensacional en lo suyo como el del primer álbum de los Strokes, el segundo de los Black Crowes o el cuarto de Teenage Fanclub en sus respectivos estilos. La pena es que luego en directo la cosa no cuaja. Y mira que el material es de los de prenden fuego a los festivales

5. PREFAB SPROUT “Let’s Change The World With Music” (Shamrock). El mito del Smile según Paddy McAloon. Este trabajo, que debería haber sido la continuación de Jordan The Comeback (1990), permanecía en formato demo guardado en el desván de McAloon. Su colaborador Calum Malcolm rehabilitó la maqueta y el resultado es claro: uno de los discos del año. El desfase no importa: el sonido de Prefab Sprout (esas melodías perfectas, esos arreglos de ensueño) es totalmente atemporal y cosas como Music Is a Princess o I Love Music difícilmente encuentran rival en la producción fresca de este año.

6. DOMINIQUE A “La Musique” (Green Ufo´s). El octavo disco de estudio de Dominique A ha supuesto para la francés una vuelta al yo me lo hago todo. El resultado es probablemente su mejor trabajo desde Auguri (2001). Desde luego, preciosidades como Inmortels son de las que no se escuchan habitualmente y cosas como Nanortalik poseen el nervio y la tensión por la que Editors suspirarían. En unas semanas lo tendremos en directo en A Coruña dentro del ciclo Vangardas Sonoras. Todo un lujo.

7. THE XX “The XX” (Young Turks). Sí, así sí. Si las nuevas sensaciones británicas poseen la excitación, el misterio y la intensidad de los jovencísimos The XX entonces sí que sigue mereciendo la pena estar al tanto de lo que allá ocurre. Como si Young Marble Giants se dieran la mano con los primeros The Cure y, a partir de ahí, se pusieran a explorar el mundo con sorprendentes ecos shogazers y de la música negra, en su álbum de debut The XX han creado una de esas obras que se escucha y escucha y siempre llega a nuevas conclusiones. El problema será darle continuidad manteniendo el nivel.

8. BENJAMIN BIOLAY “La Superbe” (Naïve). El colosal nuevo trabajo de Benjamín Biolay (doble cedé, triple vinilo) es, para algunos críticos, el único disco capaz de competir con Animal Collective como el mejor del año. Con ecos a Tom Waits y a los Smiths, con el jazz desdibujándose entre el poso de la chanson y con ese aroma a crooner de otra época, los 22 cortes de este disco proponen una hora y media de grandes canciones. Y también de sorpresas: véase ese Buenos Aires, que tributa a la capital argentina con un sampler de Carlos Gardel.

9. THE PAINS OF BEING PURE HEART “The Pains of Being Pure Heart” (Fortuna Pop- Houston Party). Para cualquiera que se haya criado musicalmente en el indie de la bisagra de la década de los ochenta y los noventa este disco le sonará a gloria. Porque, en efecto, lo tiene todo. Las melancolía juvenil de Field Mice, el ímpetu pop de los primeros Teenage Fanclub, el descaro ruidista de los mejores Ride. Y un puñado de canciones tan maravillosas como aquellas que nos enamoraron a todos en los Los Planetas del Medusa ep o el Super 8. Escuchar esto en el ipod cuando el sol da de frente supone rejuvenecer al menos 10 años.

10. THE WAVE PICTURES “If You Leave It Alone” (Moshi Moshi). Fueron la revelación del 2008. En el 2009 no perdieron nada de su encanto. En este trabajo continúan fieles a las texturas lo-fi y a esas melodías torcidas a punto de romperse tan suyas. Pero le añaden un buen número de arreglos que logran una atmósfera entre febril y encantadora. Desdibujándose el soul por sus canciones (desde el corte homónimo a la versión de Otis Reeding que lo cierra), sumergiéndose en el folk (“Canary Wharf”, “Tiny Craters In The Sand”) y logrando más de un hit para un mundo perfecto (“Bye, Bye Bubble Belly”) la entrega del 2009 de los The Wave Pictures solo deja un pero: ¿Qué pasaría si dejasen el lo-fi y grabasen, yo qué sé, a lo Prefab Sprout?

Los 10 mejores discos nacionales del 2009

martes, diciembre 29th, 2009

(Notición al margen: Richard Hawley tocará en A Coruña el 14 de febrero)

Este 2009 que está a punto de terminar no ha dejado ningún disco definitivo, clave o rompedor en el panorama nacional. Lo más parecido a ello ha sido La Bien Querida y mucho nos tememos que no ha llegado a merecer calificativos tan gruesos. Sin embargo, a lo largo de estos doce meses han surgido varios títulos notables en diferentes modalidades, desde el pop más clásico a los experimentos posmodernos inclasificables. Ello deja patente la existencia de un burbujeante caldero patrio en el que se siguen cociendo a fuego lento trabajos tan disfrutables como perdurables. Y, además, este año con una agradable noticia para los gallegos: los tres nombres de la tierra que salen en esta lista de diez lo hacen con todas las de la ley, al margen de cuotas o barrer para casa. ¿Lo verán (u oirán) allá en Barcelona, sede de las redacciones de las principales publicaciones especializadas? Teniendo en cuenta, por ejemplo, que el Todo sigue intacto de Apeiron no ha aparecido entre los 60 mejores de la década según Rockdelux, mucho nos tememos que los ojos seguirán ciegos y los oídos sordos. Ellos se lo pierden.

palLos toledanos Pal en una fotografía de promoción

1. PAL “Error de fábrica” (Limbo Starr). Los males endémicos de la escena indie patria para muchos son el mimetismo, la falta de personalidad, las grabaciones deficientes y la escasa prestancia en directo de los artistas. En las antípodas de todo ello se sitúan los toledanos Pal. Pero, ya ven, ni caso. El oído inquieto que busque una adictiva mezcla de electricidad, nervio y uñas la encontrará en este tercer elepé de una de las bandas más infravaloradas del pop nacional. ¿Se les reconocerá en la década siguiente? Bueno, a El Desván del Mächo no los reivindica nadie todavía. O sea que… Más sobre Pal y este disco aquí.

2. INDÓMITOS “Indómitos” (El Beasto) Otra joya oculta. De este álbum apenas se editaron 500 copias en vinilo a unos días de cerrar el 2008 y su repercusión, más allá de alguna elogiosa crítica de los medios especializados, ha sido prácticamente nula. Y eso que los vigueses solo necesitan unos segundos para capturarte con su rock oscuro y minimalista que entremezcla a Parálisis Permanente, The Fall, los Pixies y The Cramps. Canciones que no llegan a los dos minutos y un directo tan vibrante como el que se pudo vivir en la sala Le Club de A Coruña el pasado mes noviembre. Tremendo, tremendo, tremendo. Más sobre Indómitos aquí

3. ABRAHAM BOBA “La educación” (Limbo Starr). Las prisas y los Ipods no sirven para un disco como el segundo del proyecto del también vigués David Cobas. No, porque se trata de un álbum de pop orquestado en la onda de Leonard Cohen o Scott Walker, que mece al oyente en una sensación de calma musical y lo lleva a canciones tan maravillosas como Frío, un bellísimo retrato del deterioro de una pareja (“Todo un invierno esperando a que el verano se despierte y nos vuelva a calentar / pero ya no hay estaciones como no hay instrucciones para amar”).

4. COOPER “Aeropuerto” (Elefant). Alejandro Díez continúa siendo el gran artesano del pop nacional de ascendencia sesentera. Sus epés se suceden con la misma regularidad con la que llegan las estaciones del año, pero, ojo, siempre se reciben con la misma alegría que la primavera. Cada cierto tiempo se reúnen en un álbum. Aeropuerto supone el último volumen recopilatorio y la colección de estribillos y melodías es de los de parar un tren. Sumen a la cesta de grandes canciones del pop español Canción de es viernes, Tic-tac o Ruido. Más sobre este disco aquí.

5. EMILIO JOSÉ “Chorando apréndese”(Fohen Records). Además de un asiduo a este blog, Emilio José fue una de las cabezas pensantes de los ourensanos Apeiron. Este año debutó en solitario con todo un puzzle en el que autor juega con una infinidad de moldes pop. Canciones, canciones hay pocas (eso sí, buenísimas), pero el tobogán estilístico por el que uno se desliza cuando lo escucha siempre sorprende y siempre entusiasma. Especialmente cuando en plan tropical muestra el patetismo del hombre celoso o cuando saca a relucir, camuflado de ironía, su mezcla de orgullo y rencor de chaval de aldea rabioso ante la evolución de los tiempos. Más sobre Emilio José aquí

6. ELLE BELGA “1971” (Acuarela). Tras finiquitar Manta Ray y Viva Las Vegas, Jose Luis Aguado prolongó la vena susurrante de los segundos en su nuevo proyecto, Elle Belga. Junto a la gélida voz de Fany Álvarez reunió en este debut diez piezas de poso folk y un aroma ¿religioso? armadas sobre esqueletos sonoros. Grises como todo el art-work del álbum, logran inquietar con esos versos que hablan de ajustar cuentas con la conciencia o enfrentarse a los claroscuros del amor.

7. ZA! “Macumba o muerte” (Acuarela). El segundo álbum de los catalanes Za! lleva más allá la locura piscodelia de Coconut y el Guincho. Partiendo desde el free-jazz y dando vueltas por el tropicalismo, el post-rock, la electrónica y el noise embarcan al oyente en un carrousel musical imprevisible. Toda una experiencia difícilmente trasladable al papel.

8. LA BIEN QUERIDA “Romancero” (Elefant). El disco indie del que más se ha hablado en estos meses. Desde los que sostienen que está a la altura de Un soplo en el corazón de Family a quienes piensan que es una de esas modernidades que no aguantan ni dos escuchas. Aquí, ni lo uno ni lo otro. Esta hipotética mezcla entre el Popemas de Nosoträsh y el Performance de Astrud se ha quedado lejos de ser un disco perfecto o definitivo como el de Family (comparación injusta donde las haya, por otra parte). Pero ello no quita que guarde un puñado de canciones para el recuerdo (Corpus Christi o De momento abril) y otro de soluciones sonoras que aún obligan a levantar la ceja para bien (esa invocación del gipsy-rock de El zoo absoluto ) o para mal (el vestido bakala de 96 sigue sin cuajar).

9. DORIAN “La ciudad subterránea” (Pias) . No han logrado ofrecer una diana como A cualquier otra parte (¿la mejor canción del pop español de esta década?), pero a cambio han entregado un disco nocturno y oscuro, exorcizante de demonios, pero con una innegable pegada pop. Siguen sin lograr un trabajo de la consistencia como elepé de su álbum de debut, el excelente 10.000 Metrópolis, pero temas como Veleros o Tormenta de arena se sitúan entre lo mejor de uno de los grupos más valiosos del último pop nacional

10. BOAT BEAM “Puzzle Shapes” (Origami). El disco bonito del año. Una pequeña joya creada por un trío femenino y multinacional (una americana, una australiana y una madrileña) que apuestan por un pop de impecables armonías vocales, los arreglos siempre en su punto y el regusto clásico. Cosas como The Rain Pauly o Falling Over parecen haber nacido para ser envueltas en papel de regalo. Más aquí .

Feliz Navidad

jueves, diciembre 24th, 2009

Tomo prestadas las palabras que mi compañero de La Voz Luis Pousa publicó hace unos días en su blog Farrapos de Gaita con las que me identifico al 100%:

“El número de gente que se cree muy original por detestar las Navidades es ya tan elevado que, sinceramente, la pose ya no tiene nada de original. Ser guay tiene esas dificultades”

Pues eso, desde aquí nos adscribimos totalmente al espíritu navideño y os deseamos a todos que os los paseis lo mejor posible en las fiestas más emotivas del año. Y, bueno, siempre es un buen momento para recurrir al maravilloso disco navideño de Phil Spector. Pinchen, pinchen.

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De Giant Sand a Dominique A, pasando por Castanets y These New Puritans

martes, diciembre 22nd, 2009

dominique_a_portadaUn clásico de la música en Galicia, el ciclo Vangardas Sonoras de la Fundación Caixa Galicia, presenta el cartel de su cuarta edición. Fiel a su filosofía original (traer a teatros gallegos a artistas del panorama independiente a precios populares), este año presenta un catálogo de exquisiteces irresistible. Desde Dominique A presentando el excepcional La Musique en A Coruña a Giant Sand metiéndose en la piel de Johnny Cash para interpretar el Live at San Quentin en Vigo, pasando por las comparecencias de These New Puritans (A Coruña), The Duke & The King (Ferrol) o Castanets (Santiago), los aficionados tienen aquí un ramillete de conciertos a los que no deberían faltar.

Más aquí.

The Blows, el vinilo y Hitler

lunes, diciembre 21st, 2009

A la espera de su segundo trabajo, los vigueses The Blows acaban de sacar un single exclusivamente en vinilo con el título de Berlín. Para promocionarlo han publicado en Internet este hilarante vídeo en el que manipulan a su antojo una escena de El Hundimiento, el filme de Oliver Hirschbiegel. En él, Adolf Hitler se muestra como un fan de los de Vigo, pero con un pequeño problema: no tiene un giradiscos en el que escuchar las nuevas canciones. Por ello monta en cólera, ya que teme quedar como un advenedizo cuando el grupo toque en Alemania y no conozca los nuevos temas.

Riéndose de sí mismos (“parece que ya no van a copiar más a los Strokes, ahora usan sintetizadores analógicos alemanes”, le dice uno de los oficiales al Führer) y haciendo reír a los demás, resulta imposible para el espectador contener las carcajadas. Pulsen play, por favor.

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Más grandes conciertos en Galicia para el 2010

jueves, diciembre 17th, 2009

El Festival do Norte anuncia que Nada Suf y Pete & The Pirates formarán parte del cartel de la nueva edición del festival. También han confirmado su presencia We Are Standard, La Bien Querida, Emilio José, JJ, Nudozurdo y DJ Polar. El festival tendrá lugar el 30 de abril y el 1 de mayo en Vilagarcía de Arousa. Más aquí

Además, otro notición: Yo La Tengo tocará en Santiago en la sala Capitol el 16 de marzo. Más aquí

Y, ya para redondear la semana, decir que los inclasificables Sunn O))) estarán en Vigo el 1 de febrero. Más aquí.

Air y LCD Soundsystem tocarán en A Coruña

miércoles, diciembre 16th, 2009

Sí, sí, el brazo coruñés del festival Sonar acogerá a dos de los bastiones del pop electrónico internacional.
LCD Soundsystem actuarán el día 17 de junio y Air el 18. Más aquí

Pereza inicial, enamoramiento final

viernes, diciembre 11th, 2009

Resulta complicado explicar el sentimiento de pereza irracional que, en ocasiones, transmiten algunos lanzamientos. Son esos séptimos, octavos o novenos álbumes de artistas de los que, sin profundizar mucho, se sospecha que sus mejores momentos quedan lejanos. En el caso de Dominique A, Auguri (2001) ejerce todavía en el subconsciente de faro oficial de un músico enmarcado dentro de esa generación francesa que obligó a torcer el cuello a los españoles a mediados de los noventa. Desde entonces, sus álbumes continúan cosechando buenas críticas. Pero ya nunca más el francés volvió a gozar de esa aura de “artista del año” o “disco que te tienes que comprar obligatoriamente” de entonces.

Por ello, se impone hacer una llamada de atención sobre las virtudes de La Musique (Green Ufos, 2009), no vaya a ser que se quede en un inmerecido segundo plano. Sobre todo ahora, a un mes del esperado concierto que el músico ofrecerá en A Coruña. Se trata del octavo trabajo de Dominique A que, para redondear la mentada abulia, llega al hogar con el marchamo de “disco grabado en solitario en casa”. Todo eso se diluye ante un par de escuchas, pero de verdad. Y crece con otro par más. Hasta convertirse en uno de esos discos que te reencuentran con la maravillosa sensación de perderse entre doce canciones, sin que necesites nada más que escucharlas y volverlas a escuchar dentro de un bucle infinito. De verdad, insistimos.

Imagen de previsualización de YouTubeVideoclip de Inmortels (¿un homenaje a “Los 400 golpes” de Truffaut?)

La bellísima Inmortels ejerce de single y, sin temor a caer en exageraciones, podríamos decir que se erige como una de las mejores canciones de la trayectoria del francés. Recreándose en su estructura circular, pulsando un nuevo arreglo a cada vuelta y dejando que el dramatismo emerja poco a poco, la interpretación de Dominique A resulta tan fantástica que se podría escuchar y escuchar como un bucle sin fin. Supone el primer gran escalofrío de un álbum que también se maneja magistral por la tensión de Nanortalik, los ambientes enrarecidos de Qui Es-tu? o las programaciones machaconas al estilo de lo que hacían Autor de Lucie en Je Suis Parti Avec Toi.

Las antedichas son apenas cuatro fotografías tomadas en el interior del disco. Lo que propone La Musique viene a ser algo así como un viaje por los diferentes tonos del color que los unifica. Pese a su apariencia uniforme –melancolía, interpretación áspera, oscuridad-, la variedad que se puede encontrar dentro de él resulta infinita, sorprendente y, sobre todo, emocionante. Todo ello hasta el punto de conformar una unidad sólida e incontestable que obliga a sacudirse la pereza de encima y abrazar de nuevo a un artista imprescindible.

Lección de mitología rock en directo

martes, diciembre 8th, 2009

Micah P. Hinson
Teatro Colón, A Coruña. 4 diciembre. Lleno

De todas las giras que ha realizado Micah P. Hinson en España, la que hizo escala el pasado viernes en A Coruña seguramente es la más singular. En primer lugar, porque el eje que vertebraba sus actuaciones se encontraba en las canciones incluidas en All Dressed Up And Smelling Of Stranger, un doble álbum compuesto íntegramente por lecturas de otros artistas. Luego, porque se acompañó de una banda muy especial: los zaragozanos Tachencko. El propio artista bromeó sobre su disco, sacándose el sombrero para mostrar al público su rostro juvenil, diciendo que lo del trabajo de versiones era algo para artistas mucho mayores que él. De lo segundo, aseguró que apenas llevaba tres semanas junto a la banda de Sergio Vinadé, pero que estaba encantado.

Poco tardó en encantar a la audiencia. Al tercer tema, una estupenda recreación en solitario del célebre Suzanne de Leonard Cohen, aportando un generoso extra de feeling interpretativo frente a la parsimonia del original, puso al Teatro Colón comiendo de su mano cuando apenas se llevaban diez minutos de concierto. A continuación, se sumaron los miembros de Tachenko y las sorpresas se sucedieron. Nos referimos al instrumental de aroma surf-rock que terminó por ser la banda sonora de Gremilins. También, al agradecido punch ruidista que tomaron las lecturas del Listen to me Baby de Buddy Holly y el You Didn’t To Be So Nice de Looving Spoonful. Y, aunque era inevitable, la recuperación en el tramo final de Patience, uno de los pequeños grandes clásicos del autor que, dentro de un concierto protagonizado por las canciones ajenas, no se sabía si iba a tener cabida o no. Afortunadamente la tuvo. Su soul roto y desesperado cerró el concierto y sonó a verdadera gloria.

Entremedias, el repaso a All Dressed Up And Smelling Of Stranger se produjo a lo ancho y a lo largo. Aunque se dejó en el camerino dos de sus temas más famosos, My Way de Franz Sinatra y When My Guitar Gently Weeps de The Beatles, sí que apeló a piezas como Are You Lonesome Tonight de Elvis o el Running Scared de Roy Orbison. En ellas, el aroma a artista de otro tiempo que merodea siempre por las canciones de Micah lo trasladó a la bisagra entre los cincuenta y los sesenta, esa en la que las canciones de amor parecían llevar un ramo de flores consigo. También encandiló cuando apeló solemne al This Old Guitar de John Denver, festivo al Yard of Blonde de Jeff Buckley e irónicamente realista a ese The Times They Are A Changin´ de Dylan que, según Hinson, no hace si no recordar que no ha cambiado nada.

Al final, casi dos horas de exposición pública y práctica de la mitología rock de un artista que prolonga su idilio permanente con España en una ciudad más. A Coruña, neófita en el bis a bis, quedó encantada. Por ello, sería deseable que en una próxima gira armada con material propio volviera por aquí, para ver sobre las tablas la otra cara de un autor que el viernes, en su versión jukebox, sumó un puñado de fans más a la causa.

La cara b del pop gallego

miércoles, diciembre 2nd, 2009

Vale Tudo y Emilio José
Sala Le Club. A Coruña. 27 de noviembre. 50 personas

Existe otro pop en Galicia. Un pop que nada tiene que ver con Deluxe, Silvia Superstar o Siniestro Total. Un pop que habita todavía más abajo que ese de Nadadora, The Blows o Triángulo de Amor Bizarro que, de cuando en cuando, asoma su rostro en los medios. Se trata de un pop que sobrevive subterráneamente en la endogamia indie. Esa en la que los conciertos casi parecen reuniones de bloggers, disyoqueis, miembros de otros grupos, fotógrafos, diseñadores… y, a mayores, sus amigos y parejas. Más allá de una segunda línea de parentesco se impone el vacío

El pasado viernes el escenario de la coruñesa sala Le Club cedió su escenario a dos pequeños grandes héroes de la noble causa de llevarle la contraria a eso que en España se denomina música de calidad y que no hace más que provocar bostezos. Abrieron el dúo coruñés Vale Tudo, con ese sonido suyo que mira al jazz y al folk, desde la estética post-rock y el minimalismo. Guitarra, batería y susurros. Esas son sus armas. La música, siempre enrarecida y sorprendente, el resultado.

Ya nadie les puede acusar de copiar a Jr. (ahora La Jr.), la banda asturiana de la que partía inicialmente su sonido. Sus estampidas rítmicas y sus quiebros melódicos pertenecen a otro mundo, el suyo propio.

Pero para universos personales queda lo de Emilio José. Con una delicada melodía de piano, cantó: «Carme Chacón ten un fillo e eu o secuestrei / lle dixen pagas un rescate ou que vamos a facer». Terminada la estrofa, confesó que el tema todavía no lo tenía terminado y a trompicones pulsó play a su particular manera de entender un concierto: medio música, medio monólogo, medio de coña, medio en serio, medio sentimental, medio político.

Eso tiene un problema. Al cuarto simulacro de canción, hubo quien afirmó que lo de Emilio José era una tomadura de pelo solo válida para petulantes snobs. El resto, sin embargo, sintonizó en todas sus facetas, la de cantante-a-pianito, la de popero suntuoso de bolsillo y la de rapero rural. Dándole la vuelta al repertorio que conforma Chorando apréndese, su álbum de debut, disfrutó e hizo disfrutar con Ourense, Febreiro, Río Grande do Sul e Astroturfing y todas esas canciones de juguete que han engatusado a la crítica especializada.

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La gente se hartó a aplaudir y, al final, un Emilo José sonriente bajó a aplaudir al vacío del escenario. Un cierre, entre lo absurdo y lo genial. Ideal para un músico que serpentea constantemente ambos términos hasta confundirlos.