La pintura hortera de Damien Hirst
Martes, Octubre 13th, 2009
A ver si lo resumo en pocas líneas, porque ya me molesta tener que dedicarle un post a este tipo. Damien Hirst, el artista que se hizo rico metiendo vacas y tiburones en formol, cubriendo una calavera con diamantes y subastando toda su obra sin intemediarios, aspira ahora a “obtener la aprobación del público” (la crítica ya se ha rendido a sus pies) con una colección de óleos titulada No love lost, Blue Paintings.
Se trata de 25 cuadrosde estilo figurativo pintados entre 2006 y 2008, como el que aparece en la fotografía, ante el que posa el propio Hirst. Rosas blancas y mariposas, se titula la composición, que, a mi juicio, no serviría ni para decorar los pasillos de un motel de carretera. Por pudor no pongo aquí otro ejemplo, una pretendida naturaleza muerta titulada Calavera con cenicero, cigarrillos, encendedor y concha.
La muestra se exhibe en la Wallace Collection, un pequeño museo que aloja obras maestras de la pintura europea clásica de los siglos XVIII y XIX. Hirst es el segundo pintor vivo que expone en ese edificio, después de Lucian Freud. Quizá el hito se explique porque el enfant terrible británico sufragó la reforma de una de las salas, que costó alrededor de 250.000 libras. O, sea, que pagó por colgar los cuadros.



