La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas para la categoría ‘Fotografía’

Shulman, el fotógrafo de las Case Study Houses californianas

jueves, agosto 6th, 2009

22

El pasado 15 de julio falleció en Los Angeles el estadounidense Julius Shulman, uno de los fotógrafos de arquitectura más relevantes, conocido especialmente por sus imágenes de las casas-estudio californianas. Shulman, nacido en Nueva York en 1910, inició su carrera en la década de los 30 y destacó por sus fotografías de las obras de grandes arquitectos, como Frank Lloyd Wright, Pierre Keonig, Charles Eames o Richard Neutra.

Su fotografía Case Study House Nº22 (arriba), que muestra simultáneamente a dos mujeres en el interior de una casa, la arquitectura exterior de la misma y un deslumbrante panorama nocturno de Los Angeles, lo hizo famoso en el mundo entero. Su trabajo sobresale por la precisión y la claridad de la composición, donde el valor del edificio arquitectónico se documenta sin despreciar el paisaje que lo rodea ni su dimensión humana.

El año pasado, el editor alemán Taschen publicó una obra retrospectiva, titulada Modernism Rediscovered, con más de 400 proyectos fotografiados por Shulman. En este enlace pueden contemplarse numerosas imágenes tomadas a lo largo de su carrera.

Tres fotógrafos y un pintor (2)

jueves, julio 16th, 2009

bush

La exposición de Virxilio está cerca de la calle Alcalá, donde permanece abierta hasta el 6 de septiembre la muestra “Annie Leibovitz. Vida de una fotógrafa. 1990-2005”. Si la galería Juana de Aizpuru estaba vacía (lo cual, por otra parte, permite contemplar las fotografías con mayor tranquilidad y sumergirse en la atmósfera de la época), la sala que acoge a la artista norteamericana no da abasto para la avalancha de personas, aficionados, turistas o simplemente curiosos, que no quieren dejar pasar la oportunidad de conocer su obra.

Sin duda, los medios de comunicación hemos contribuido a exaltar las virtudes de Leibovitz, y su tendencia a fotografiar personajes famosos ha hecho el resto. A la gente le encanta ver iconos como la imagen de Demi Moore embarazada que fue portada de Vanity Fair y ha sido reproducida después en miles de publicaciones, aunque a mí personalmente me gustan más las de otras celebridades como Leonardo di Caprio y, sobre todo, la que encabeza el post: el equipo de George Bush al completo, un auténtico grupo salvaje peckimpahiano que ahora, con el paso de los años y todo lo que sabemos (no, no había armas de destrucción masiva), adquiere un significado siniestro. Las miradas de Colin Powell, Dick Cheney, Condoleezza Rice y Donald Rumsfeld son extraordinarias.

Dice Leibovitz que lo mejor de esa foto, que tardó en hacer 45 minutos, es que “si a tí te gusta George Bush, te gusta esta foto. Y si odias a Bush, odias esta foto”. No estoy de acuerdo: yo odio a Bush, pero me encanta esta fotografía. De todas formas, sin entrar a juzgar a la autora (quien soy yo…), creo que su acceso a personalidades relevantes y esas larguísimas sesiones de estudio limitan el valor de su trabajo. Hay muchos profesionales que podrían montar las mismas escenas preparadas y obtener similares resultados, aunque reconozco que Leibovitz tiene ideas geniales como la de sumergir a Whoopi Goldberg en una bañera de leche. Pero, al final, ¿donde está el interés de fotografiar a Mikhail Baryshnikov, Nicole Kidman, Al Pacino o la propia Reina de Inglaterra? En el personaje en sí. Ya los puede poner saltando, desnudos o en la poses más insospechadas, que obtendría el mismo efecto (captar la atención del espectador) tomando una simple imagen frontal de su cara. Pero, insisto, es sólo mi opinión.

La exposición también recoge numerosas fotografías personales de la autora, tanto con sus padres, hermanos e hijos como con su pareja, la fallecida escritora Susan Sontag, cuya enfermedad terminal documentó para morbo de los visitantes. A mí no me interesaron nada en absoluto, y, especialmente las de ámbito familiar, me parecen de una mitomanía ridícula: ¿Qué tienen de especial escenas de sus hijos en la playa o de su padre en su casa? ¿No era Leibovitz muy celosa de su vida privada? ¿A qué viene ese afán de protagonismo?

A cinco minutos a pie de Alcalá 31 está otro de los hitos de PHotoEspaña 2009, la muestra dedicada a Dorothea Lange. Si Virgilio Vieitez documentó los años 50 y 60 y Annie Leibovitz los 70-80-90, Lange es de sobra conocida por su labor como fotoperiodista de la Gran Depresión americana. Por encargo de la Farm Security Administration se dedicó a recorrer Estados Unidos dando testimonio de la gravedad de la crisis de los años 30. El éxodo de familias enteras de granjeros expulsados de sus tierras por el Dust Bowl, sus penosas condiciones de vida y su peregrinar hacia el oeste en busca de un trabajo fueron plasmados sin ninguna artificiosidad por la cámara de Lange.

La fotografía icónica de este trabajo es Migrant mother, la imagen de Florence Owens con sus hijos (abajo), que la propia autora recuerda cómo hizo: “Vi a la desesperada y hambrienta madre y me acerqué a ella como si me sintiera atraída por un imán. No recuerdo cómo le expliqué mi presencia o la de mi cámara, pero recuerdo que no me hizo preguntas. Hice seis exposiciones, trabajando cada vez más cerca en la misma dirección. No le pregunté por su nombre ni por su historia. Ella me dijo su edad, tenía treinta y dos años. Me dijo que habían estado viviendo de la verdura congelada de los campos de los alrededores y de los pájaros que mataban los niños. Acababa de vender los neumáticos del coche para comprar comida. Se sentó en aquél cobertizo de la tienda con sus hijos apiñados a su alrededor, y parecía saber que mi foto podría ayudarle, y ella me ayudó a mi. Había una cierta igualdad en ello”.

La exposición recoge otras series de Lange, como la dedicada al internamiento de japoneses estadounidenses en campos de concentración tras el ataque de Pearl Harbour y la entrada de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial. Todo dentro de esa fotografía social y de denuncia sin atisbo alguno de protagonismo por su parte, sin complicados procesos de revelado como hacían otros colegas como W. Eugene Smith. Solamente la realidad, tal cual era. ¡Qué lejos del trabajo de Annie Leibovitz!

lange

Tres fotógrafos y un pintor (1)

jueves, julio 16th, 2009

vieitez

Acabo de regresar de Madrid, de un viaje relámpago por motivos de trabajo (¿ir a la presentación de un videojuego es trabajo?) que me ha permitido ver varias exposiciones de gran interés. Por la mañana, después de contemplar cómo David Cal y Jorge Garbajosa competían con la Wii de Nintendo, aproveché para ir dando un paseo hasta la galería Juana de Aizpuru, donde esán colgadas una treintena de fotografías de Virxilio Vieitez. La muestra se titula “Sueños por encargo” e incluye obras de gran formato seleccionadas por su hija Keta.

La historia de Virxilio es de sobra conocida: nacido en 1930 en Soutelo de Montes, una pequeña localidad entre Pontevedra y Ourense, durante más de 30 años fue el fotógrafo oficial del pueblo, dedicándose a hacer los trabajos propios de su profesión (la BBC: bodas, bautizos y comuniones…) y también retratando por propia iniciativa a los personajes de Soutelo y las aldeas vecinas. Todo sin mayor repercusión que cualquier otro fotógrafo por encargo hasta que, en 1995, Keta decidió revelar y exponer en Soutelo algunas de las fotografías tomadas por su padre.

La muestra fue vista por Manuel Sendón y José Manuel Suárez, quienes se quedaron atónitos ante el valor documental y la fuerza de las imágenes y, conjuntamente con Keta, iniciaron su difusión. Virxilio conoció así, a los 70 años y casi ciego, un éxito a nivel internacional que le ha llevado a exponer en París y a que algunas de sus fotografías fueran adquiridas por el Museo Reina Sofía. El propio Cartier Bresson, que tuvo la oportunidad de conocer su obra en el 2004, confesó sentirse maravillado y emocionado, y profesionales de la talla de Cristina García Rodero o Alberto García Alix no dudaron en arropar con su presencia la inauguración de la exposición de Madrid.

Virxilio falleció el año pasado y, el tiempo lo dirá, pero puede convertirse en el fotógrafo más importante de nuestro país, conforme vayan saliendo a la luz los miles de negativos que guardaba en su casa y que su hija está enfrascada en ordenar y clasificar. De momento, en la galería Juana de Aizpuru puede verse una soberbia selección de sus mejores trabajos, entre ellos los más conocidos, como la mujer posando a las puertas de su casa con un aparato de radio (Dorotea do Cará), O Pataco, La cabra, O Ginio, Niño con gato o Mujer con niño y perro (posando delante de un haiga, uno de esos espectaculares automóviles que traían los escasos emigrantes que triunfaban haciendo las Américas).

Pero las fotografías que más me impactaron son escenas colectivas como Familia de circo, Las segadoras o La Familia, que encabeza estas líneas y me parece un auténtico bodegón humano, retrato sociológico de los años 50 del pasado siglo y donde, además de las personas, sobresale la atmósfera doméstica: esa mesa con botellas de quinado y otros licores, jarras, vajilla, todo bajo la luz de una bombilla desnuda. Las imágenes en blanco y negro de Virxilio casan bien con los suelos de mármol de la galería, donde yo fui el único visitante durante los 45 minutos que dediqué a la ver la exposición.

Cristina García Rodero entra en Magnum

jueves, junio 25th, 2009

rodero_007

La fotógrafa española Cristina García Rodero se convirtió hoy en miembro de pleno derecho de la agencia Magnum, un reconocimiento que sólo ostentan otras tres mujeres en el mundo y que la sitúa en la senda de leyendas de la fotografía como Inge Morath. La candidatura de García Rodero de impuso a la del canadiense Chris Anderson.

“Estoy muy agradecida y espero estar a la altura de la confianza que se ha depositado en mí”, dijo la artista, que se dio a conocer internacionalmente con el libro España oculta (foto de arriba), en el que retrata fiestas y escenas costumbristas de los pueblos de la geografía española.

La agencia Magnum, organizada como una cooperativa de fotógrafos con sede en París, Londres, Nueva York y Tokio, fue fundada en Francia en 1947  con el objetivo de dignificar la profesión y reivindicar la independencia del fotógrafo como artista.