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Palast der Republik de Berlín: la demolición más cara de la historia

Escrito por Javier Armesto
5 de octubre de 2008 a las 11:41h

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Transcribo a continuación un reportaje de gran interés realizado por Gemma Casadevall para la agencia Efe, que seguramente no tendrá cabida en el periódico. Me ha gustado especialmente todo lo referente al Palast der Republik, un edificio que me cautivó cuando lo descubrí en la exposición 2 arquitecturas alemanas. 1949-1989, que pasó recientemente por el Museo de Bellas Artes de A Coruña. Un ejemplo de arquitectura internacional que el año que viene habrá desaparecido por la presión urbanística y social (el odio a todo lo que tenga que ver con la antigua RDA). A mí me parece que era un palacio moderno, rotundo y lineal, digno de ser conservado.

La Potsdamer Platz y el Palast der Republik, cara y cruz de la unificación

El Tratado para la Unidad de Alemania, del que se cumplen mañana 18 años, precipitó una reunificación arquitectónica en Berlín que ha conllevado ambiciosos proyectos como la Potsdamer Platz, y también alguna víctima, como el Palast der Republik de Erich Honecker.
Los rascacielos de la Potsdamer Platz se han consolidado como símbolo del nuevo Berlín, en la gran zona que durante los 28 años de división por el Muro fue «tierra de nadie», un panorama de solares llenos de alambradas, torretas de vigilancia y bloqueos militares.
Hace hoy diez años quedaron inaugurados los primeros edificios del Sony Center y Daimler-Benz, un complejo de hoteles, oficinas y galerías comerciales proyectados por arquitectos como el italiano Renzo Piano, el español Rafael Moneo, el japonés Arata Isozaki y los alemanes Wolfram Woher, Hans Kollhoff y Ulrike Lauber.
La Potsdamer Platz dejó así atrás la imagen que tuvo en los dorados años 20, también la desolación que provocó la construcción del Muro la noche del 13 agosto de 1961 y es ahora una zona identificada con la vitalidad capitalina.
Su metamorfosis no empezó inmediatamente después de la caída del Muro, en noviembre del 1989, sino unos años más tarde, contagiada por la fiebre constructora que generó el traslado de la capital de Bonn a Berlín.
El Parlamento tomó esa decisión el 20 de junio de 1991, meses después de la firma del Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990, y por el estrecho margen de 17 votos de diferencia.
Teóricamente el voto de los diputados afectaba únicamente la mudanza del gobierno y sedes parlamentarias, pero arrastró una revolución arquitectónica. Alemania dejó de tener como capital una «aldea federal» -como se llamó a Bonn- y había que readaptarse a la nueva realidad de la metrópolis berlinesa.
Igual que surgió como de la nada la nueva Cancillería Federal y los edificios parlamentarios que rodean el Reichstag (sede del Parlamento), se levantaron el Museo Judío y el monumento a las víctimas del Holocausto, parte de la responsabilidad histórica de Alemania con su pasado.
«Berlín es pobre, pero sexy», es la máxima su alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, para definir la situación de una ciudad en la que se ha combinado la recuperación de edificios históricos con nuevas construcciones, con unas arcas permanentemente al borde del colapso.
Las grandes piezas, como la Potsdamer Platz, corrieron a cuenta principalmente de los consorcios, el Gobierno federal aportó lo correspondiente a los edificios institucionales y la capital ha ido tejiendo su nueva imagen entre patrocinios públicos y privados.
En las antípodas del panorama constructor está el Palast der Republik, la Cámara del Pueblo de la extinta República Democrática Alemana (RDA), apodada entonces la «tienda de lámparas de Erich», por las inmensas lámparas que lo adornaron en tiempos de la presidencia de Honecker.
El Palast der Republik fue construido en los años 70 sobre parte del solar donde estuvo el Palacio Imperial de los Hohenzollern, dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y demolido en los 50 por las autoridades de la RDA.
Además de objeto de prestigio para el régimen germano-oriental, fue lugar de encuentro y sus salones de mármol un orgullo ciudadano.
Tras la reunificación empezó un largo debate sobre el destino del edificio. Entre el saneamiento o la demolición se optó por lo segundo, con el argumento de que sufría mal de amianto, lo que más de uno -no sólo en el Este- interpretó como una decisión política.
Hace tres años empezó la operación de desmontaje (foto de julio pasado) de un edificio de 180 metros de largo por 32 de alto, que terminará el próximo año y que habrá costado 32 millones de euros.
Habrá sido un lentísimo desmantelamiento en que día a día desaparece una estructura. Si demoler el Palast ha sido caro, más lo será reconstruir la fachada del Palacio Imperial, tras la que se levantará el Foro Humboldt, otro complejo comercial y cultural.
De acuerdo a lo previsto, su construcción empezará en 2010 y costará 470 millones de euros, a añadir al suma y sigue de la revolución arquitectónica berlinesa.

(PD. Echando cuentas, el Palast der Republik se inaguró en 1976 y su demolición comenzó en el 2006. Estamos hablando de un edificio inmenso, con un coste de cientos de millones. ¿Qué tipo de arquitectura estamos haciendo que sólo dura 30 años? Occidente vive en la cultura del despilfarro. Por otra parte, me llama la atención el civilizado desmontaje del edificio. Nuestra capacidad de destrucción está alcanzando cotas de perfección técnica).

10 respuestas a “Palast der Republik de Berlín: la demolición más cara de la historia”

  1. barreiro dice:

    Hay un excelente documental sobre el edificio en el canal de television Arte, creo que aun se puede ver en su pagina arte.tv (en frances)

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  2. Javier Armesto dice:

    Efectivamente, está en esta dirección:
    http://www.arte.tv/fr/recherche/639254.html

    Muchas gracias, barreiro

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  3. Gonzalo Bareño dice:

    Hola Javier:
    He estado en Berlín recientemente y la historia que cuenta Colpisa es bastante incompleta. En primer lugar la demolición del Palacio de los Hohenzollern por parte de la RDA es una de las mayores atrocidades artísticas y arquitectónicas que se han cometido en la historia de la humanidad. La barbarie de las bombas lo dañó en la guerra, pero derribar un palacio que constituía el eje principal artísitico de Berlín sin el cual no se entiende el impresionante entorno arquitectonico de esa ciudad, en lugar de recobstruirlo como se hizo con centenares de edificios históricos en Berlín, fue una monstruosidad. Ese palacio llevaba ahí más de 300 años, y por lo que he visto era más bonito y pintaba más con el entorno que el adefesio del Palast der Republik. Por cierto, que la RDA además de ese palacio derribó por puro capricho iglesias de Berlín con varios siglos de antigüedad.
    En cuanto al desmontaje del edificio, está tardando tanto tiempo proque se hace con un cuidado infinito debido a que el enorme peso del edificio pero sobre todo de los cimientos del antiguo palacio que permanecen ahí y se van a retirar y que hacían de contrapeso, puede hacer que se levante toda la zona debido a la presión de edificios contiguos, como si fuera un balancín. Esa es la explicación que me dieron.

    Un abrazo y felicidades por este blog que es magnifico.

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  4. Gonzalo Bareño dice:

    Se me olvidaba, aquí hay una foto del antiguo palacio en la que se observa que era un poco más bonito que el palacio comunista levantado en plena isla de los museos, patrimonio de la humanidad.

    http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4f/Berlin_Nationaldenkmal_Kaiser_Wilhelm_mit_Schloss_1900.jpg/800px-Berlin_Nationaldenkmal_Kaiser_Wilhelm_mit_Schloss_1900.jpg

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  5. Javier Armesto dice:

    Muy interesante lo que cuentas, Gonzalo, gracias por el aporte. Realmente el palacio era magnífico y por supuesto que no apoyo los desmanes arquitectónicos que cometieron en la RDA. Lo que pasa es que tengo especial atracción por la arquitectura del siglo XX y el Palast der Republik me parece un ejemplo destacado de ese periodo (probablemente, si viviera en Berlín no pensaría lo mismo) y un símbolo de la guerra fría y de la influencia soviética. Eso también es historia y no ganamos nada borrando todos los vestigios de una era. Será curioso ver cómo funciona lo que van a hacer, reconstruir la fachada del Palacio Imperial y meter dentro un centro comercial.
    Un abrazo,
    Javier

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  6. El Tiralíneas » Blog Archive » Tiramos un palacio, ¿y ahora qué hacemos? dice:

    […] es lo que queda del Palast der Republik de Berlín, a 21 de octubre. Estaba previsto acabar la demolición el año que viene e iniciar la […]

  7. El Tiralíneas » Blog Archive » Arquitectura de decorado dice:

    […] El Tiralíneas hemos seguido atentamente la demolición del Palast der Republik, el monumental multiusos de la era soviética que se levantó en Berlín tras la Segunda Guerra […]

  8. Carlos Alberto dice:

    Creo que es fácil juzgar el pasado desatendiendo detalles de los que desconocemos y no tomamos en cuenta, aunque alemania se reunificó, muchas personas que crecieron y nacieron en la RDA en la actuaidad tienen una identidad cultural afin a lo que fué la RDA. Precisamente me encontraba nuscando imágenes de este edificio cuando me topé con esta:

    http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Stoppt_den_Palastabriss_Koenig_140106.JPG

    La pancarta dice: “Y Cuando Viene El Rey”, la inscripción me pareció divertida pero no podría ser más logica. Quizá no estuvo bien que derribaran El Palacio Real, pero creo que entonces la gente tenia más problemas de que preocuparse y es muy ignorante pensar que los comunistas reconstruirían un palacio que representó la monarquia, una idea que despreciaban.

    Yo he ido un par de veces a Berlin, te confieso que me deleita el contraste entre la arquitectura moderna como la del estilo soviético, la actual y la antigua es una armonia de estilos que me encanta al ver como sobresalen. A mi hermanita tambien la gustan las obras, sin embargo ella pensaba que el Palacio de La República, El Fernsehturm y el reloj de Alexander Platz, habian sido construidos en los noventas y es que el estilo de las contrucciones parece estar muy alejado de lo obsoleto; entonces, será que el parlamento alemán tomó esto como una especie de venganza política, pero ellos si son “democráticos”, entonces por que no toman en cuenta la opinion del pueblo? ¿no crees que lo que tratan es de borrar parte de su historia?.

    Acepto que ya comenzaron a demantelar la obra, pero estoy totalmente en contra del nuevo proyecto ¿Y tú Javier, sinceramente; como ves que se desmantele una obra moderna, que es parte de la historia de los que vivieron ahí?. Si bien era los dos son simbolos de poder uno se dice “de la republica o del pueblo”, en cambio el otro es sólo para la realeza, creo que de ahi viene parte del malestar que comprendo por ese nuevo proyecto.

    Ahora, una cosa es reparar y otra reconstruir, la puerta de Brandeburgo se dió a reparar; sus cimientos vieron parte de los acontecimientos más importantes de la historia, pero que sentido tiene hacer un palacio real nuevo, que es igual, pero no el mismo de antes (No tendría ningún valor histórico importante ¿o sí?, sólo de presupuesto creo) y a cambio demoler uno que si tiene importancia histórica. No le veo ningún sentido, en mi humilde opinión debieron consultar un poco más, pero lo del nuevo palacio va muy lejos.

    Gracias por interesarte en el tema, si quieres me gustaría que me dijeras tu opinion

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  9. Javier Armesto dice:

    Hola Carlos Alberto, ya digo al comienzo del post: “A mí me parece que era un palacio moderno, rotundo y lineal, digno de ser conservado”. Te enlazo otros dos post donde hablo del tema:

    http://blogs.lavozdegalicia.es/javierarmesto/2008/12/01/arquitectura-de-decorado/

    http://blogs.lavozdegalicia.es/javierarmesto/2008/12/02/soy-un-copion/

    Saludos

    [Reply]

  10. Recuerdos de la RDA Erinnerungen an der DDR http://www.pandugarddr.blogspot.com/ « A PROPÓSITO dice:

    […] http://blogs.lavozdegalicia.es/javierarmesto/2008/10/05/palast-der-republik-de-berlin-la-demolicion-… […]

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