Blanco demuestra que se puede gobernar de otra forma
Jueves, Junio 25th, 2009
La gestión de José Blanco como secretario de Organización del PSOE -ahora vicesecretario general- dejó boquiabiertos a los que durante muchos años se dedicaron a menospreciar y ningunear al político lucense. En apenas ocho años, Blanco consiguió ser el dirigente con mayor autoridad y más respetado dentro del partido, dejando en ridículo las figuras de predecesores como Cipriá Ciscar y superando incluso el control del aparato socialista y el consenso interno que consiguió el mismo Alfonso Guerra.
Parecía que Blanco había alcanzado su techo político. Pero por lo visto hasta ahora, su figura sigue creciendo como ministro. Aquellos que, contumaces, insistían en negar a Blanco el derecho a ser ministro por no haber acabado una carrera, permanecerán sin duda callados tres meses después de su entrada en el Gobierno. En este corto período, Blanco ha puesto en su sitio la pésima gestión de su predecesora Magdalena Álvarez, toda una “doctora en Ciencias Económicas y Empresariales”. Pero por encima de superar a Álvarez, que ciertamente no era un reto complicado, Blanco emerge ya como la figura clave del Gobierno socialista.
¿Tan difícil es hacer las cosas bien? Frente al atropello constante de Álvarez, su desconocimiento palmario de las cuestiones técnicas, su mal carácter y su empeño en llevarse mal con todos los presidentes de comunidades, incluidos los de su partido -lo que impedía al Gobierno rentabilizar políticamente los miles de millones invertidos-, Blanco ha aportado rigor, diálogo, consenso, y conocimiento de los temas. Y frente a un gobierno socialista actual desnortado, incapaz de articular las mayorías necesarias, empeñado en el navajeo continuo con el PP y sordo ante lo que le demanda la calle, Blanco ha demostrado que existe otro camino basado en el trabajo bien hecho, en escuchar a la calle y al adversario político, en lograr consensos y en presentar proyectos que mejoran la vida de los ciudadanos.
José Blanco no sólo rindió ayer a los gallegos el servicio que merecen desde hace muchos años, sino que marcó a Zapatero y a todo su Gobierno cómo deben hacerse las cosas si pretenden que los ciudadanos recuperen la confianza en ellos antes de que lleguen las elecciones generales del 2012.
La Voz de Galicia fue el primer periódico español que anticipó la 