El ingenioso cantante D. Ramoncín de l Pollo Frito
En un lugar de la España profunda, de cuyo nombre no quiero acordarme, aún hoy vive un cantante de los de disco en mercado, vivir del cuento y cobrar por no trabajar. Una aparición más en programas de cotilleo que de música, polémica las más noches, duelos y quebrantos los sábados, anti top-manta los viernes, algún pringadillo inmigrante de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su tiempo. El resto della concluían reuniones de SGAE, persecución de comisiones de fiestas, bares humildes y más de lo mesmo.
Frisa la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta y largos años. Es de cirugía estética, seco de carnes, operado de rostro, poco madrugador y amigo de la caza de piratas de música. Quieren decir que tenía el sobrenombre de “Ramoncín el de la SGAE”, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba «José Ramón Julio Martínez Márquez, el Rey del Pollo Frito» . Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
Es, pues, de saber que este sobredicho cantante y según Jero Ramiro, su escudero de entonces, incluyó en su primer disco en solitario canciones que pertenecían a su anterior banda, los W.C., sin consultar ni pedir consentimiento a sus creadores originales. (Ver wikipedia: biografía Ramoncín párrafo 2)
Cómo se nos olvidan las cosas
Y es que después de parafrasear al Quijote (sin permiso de la SGAE porque está libre de derechos) hay cosas que no se entienden en personajes de esta calaña. Primero los de Operación Triunfo eran lo peor de lo peor. Pero luego cuando le pagaron para fajarse el culo con el “malahostia de gafas” entonces si que los de OT eran unos niños majetes. A eso creo que se le llamaba prostitución en mis tiempos.
Ramoncín en Tanzania
A Ramoncín y a sus amigos los quería ver yo en Tanzania. A este ya lo veo metiendo en chirona a todos los puñeteros tanzanos, árabes y chinos que pueblan esta tierra olvidada de Diós y Alá.
Que el país no tiene escuelas, no tiene infraestructuras, no tiene nada. Pero da igual. Lo importante es que un maldito negro tiene un móvil con el manos libres radiando una canción en el bar pague su culpa. ¡¡¡A pagar!!!
¿Y el masai que está en la puta estepa a la que no llegó Jesucristo para perder las sandalias y que escucha las noticas en la radio de su móvil con sus ovejas?
Ese también, por hacer radiodifusión. Que las ovejas tienen orejas y sabe dios lo que pueden memorizar.
Nos hemos olvidado de lo que somos
Está claro. Todos tuvimos casetes que nos grababa un amigo para poner en el coche. Y no pasaba nada. Es más. Gracias a eso se difundió la música de la movida, esa movida a la que este punky revenido en burgués se lo debe todo.
No pasaba nada porque los cantantes se dedicaban a eso. A cantar, a hacer conciertos y a vender entradas. Lo que pasa, creo yo, es que ahora nos gusta cobrar sin trabajar.
Lo de la música es como la burbuja inmobiliaria. ¿Para qué trabajar? Especulo comprando y vendiendo pisos sin dar un palo al agua. Y claro, llega un día en que la burbuja se pincha y te vas a tomar por culo. Así con la música desde que llegó Internet.
Que se lo digan a MidiMan
Cierto día, paseando por Dar es Salaam, encontré un estudio de grabación. Hablando con uno de los técnicos me decía:
A ver, lo de grabar discos está muy bien, pero eso lo hacemos para la radio. Lo importante es que la gente “se pase” las canciones, las comparta, para que así llamen a nuestros cantantes a actuar. Cuando ellos actúan es cuando de verdad se gana dinero.
Qué bellas, sinceras y limpias palabras.

Estudio de Grabación MidiMan Records, Dar es Salaam, Tanzania
Los Top Manta Españoles
Y mientras tanto, en las calles de toda España deambulan los ilegales de la música. Se dice que detrás de ellos hay mafias y no sé cuantas cosas más.
Yo detrás de los negritos de los cedeses y deuvedeses sólo veo una historia muy negra. Demasiado trágica para ser verdad. Y la pregunta que se hacen ellos cada día ¿Cómo alimentar a mi familia que vive en el culo del mundo?
La venta de música y películas en Tanzania
Aquí, en Tanzania, como en muchas cosas, los tanzanos nos podrían dar una lección. Está claro que la propiedad intelectual es importante, pero más importante es sacar a tu familia adelante.
Por eso hay gente que se dedica a vender manzanas, otros agua y otros música y películas.

Vendedor de música y películas en una calle de Dar es Salaam, Tanzania
Que no digo yo que no haya que respetar la propiedad intelectual. Pero lo que deberían de saber estas gentes, es que “supuestamente” perdiendo, se gana. Y mucho.
Principio de marketing: Regala muestras y todos querrán comprar [entradas para ver en directo] el original.

Peligrosísisisisimo vendedor de cedeses piratas y revistas en Dar es Salaam, Tanzania