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Entradas etiquetadas como ‘reencuentro’

Global Galicia, la aldea global

viernes, junio 13th, 2008

El bloguero propone y Global Galicia y sus imponderables disponen. Tenía varios temas en mente para tratar en esta entrada. Entre ellos no estaba el que voy a abordar, pero algunos comentarios a mis anteriores artículos, con derivaciones sorprendentes, me aconsejan un cambio de tercio.

Los lectores habituales de este blog recordarán el reencuentro del “corresponsal” en Sudáfrica, Avelino Sousa-Poza, con una antigua amiga (no quedó claro si la relación llegó al terreno de lo sentimental) que supo de su paradero por su entrada en GG. Si el ámbito que llegó a alcanzar la relación no quedó clara, lo que sí pareció traslucir es el carácter nómada (y no sé si aventurero) del amigo Sousa, que igual aparecía en París que en Toronto o Sudáfrica.

Pues bien, este  compañero de blog no parece prodigarse en sus entradas, pero sí se muestra muy activo (e incisivo) en sus comentarios a colaboraciones de otros compañeros. Conmigo concretamente ha surgido un intercambio de correos que han derivado en descubrimientos de afinidades sorprendentes e inesperadas. Ahora que Lobatón parece querer resucitar su programa Quién sabe dónde, el ya amigo Avelino Sousa es el ejemplo perfecto de que GG puede ser el medio ideal de localizar a gallegos “perdidos” o “desaparecidos” por parroquias, lugares y corredoiras del ancho mundo. Algunos ya los ha localizado y rescatado para sus lectores en los sitios más inverosímiles: Alaska, Manchuria, Australia, Sudáfrica… Una nueva y sorprendente geografía diseñada por la neoemigración de la Galicia eternamente peregrina.

El amigo Sousa después de mi última entrada en la que yo hablaba de mi colaboración en varios medios andaluces supuso dos cosas: que yo era periodista y que, por tanto, debería conocer a un primo suyo periodista que vive y trabaja en el Campo de Gibraltar. Se equivocó en lo primero (yo no soy periodista) pero acierta plena y sorprendentemente en lo segundo: conozco a su primo y a su señora desde antes de ser novios. Y ya llovió desde entonces, porque ya son abuelos. Realmente los conocí recién llegado yo a esta zona ¡a principios de los años sesenta! Pero no sólo eso: con su primo comparto frecuentemente mesa en la biblioteca/hemeroteca de una sociedad algecireña a donde los dos solemos acudir a consultar la prensa escrita andaluza y nacional.

El mundo es un pañuelo. Paco Prieto Poza, que así se llama su primo, vivió en La Coruña a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta y en los primeros años sobre todo hablábamos mucho de esa ciudad que es la mía y en la que teníamos conocidos comunes. Pero nunca habíamos hablado de este primo. Y mira tú por donde me tengo que enterar del parentesco vía Sudáfrica, después de cruzarnos bastantes correos (en una mañana, tres de ida y tres de vuelta) “recorriendo” todo el conteniente africano para conocer esa relación familiar con el vecino de mesa en la lectura periodística.

Pero este intercambio vía e.mails me ha sugerido varias reflexiones. Una es que debo explicar a los lectores mi profesión, actividades y circunstancias por las que un coruñés se ha anclado en las antípodas peninsulares y ahora emerge en este blolg. Como mi caso es un tanto atípico y complejo, aplazo la explicación para una próxima ocasión. Otra reflexión es sobre la trascendencia de esta época de globalización que todos agradecemos haber conocido aunque los que ya no somos niños lamentados que haya llegado un tanto tarde. Asombra (y no sé si asusta) pensar en las posibilidades de un futuro de intercomunicación cuyo límite cuesta trabajo imaginar. Nadie mejor que un gallego para dar la bienvenida a esta sorprendente ALDEA GLOBAL. Y una razón  importante para felicitar y agradecer a este diario, que fue el primer medio de prensa escrita que algunos hemos conocido, la idea de incluir en el cada vez más nutrido mundo de los blogs este GG que nos permite a los gallegos del mundo interconectarnos y establecer relaciones a veces sorprendentes, como es el caso que nos ocupa. 

Otro reencuentro en GG

sábado, mayo 10th, 2008

Avelino Sousa Poza es un gallego de Pontevedra que vive en Sudáfrica. Es uno de los autores de Global Galicia y, desde el principio, de los más activos en los comentarios. A través de sus aportaciones a una entrada hecha por Miguel Salas desde China, en la que hablaba del concepto de patria, lo localizó María Mercedes Pallarés, una amiga de juventud que, por lo que ella escribe también en su blog pudo haber sido algo más.

Así nos cuenta la historia Avelino desde Suadáfrica, 46 años después de haber compartido pandilla con Mercedes en Toronto:

 “Conocí a María de las Mercedes Pallares en 1962 en Toronto. Yo estaba haciendo estudios post-graduados en la Universidad de Toronto y ella trabajaba en una dependencia de la Universidad. Alguien me dijo que había una española allí y fui a verla: había entonces algunos españoles por esas tierras, pero eramos pocos.

Ella, Agustín, un gallego de El Bierzo, Rosa María, una andorrana que estudiaba farmacia en la Universidad, y yo, pronto formamos una peña y salíamos juntos, todo muy amigable y muy bonito. María es de San Sebastián. En 1963 yo me gradué y me fui de Toronto. Los otros también pronto se fueron cada uno por su lado. Nos mantuvimos en contacto por algún tiempo. María se fue a París. En un viaje mío al Perú a fines de 1964 hice escala en París para verla. Le propuse que se viniera conmigo al Perú pero me pidió tiempo.

Yo lo tome como unas rotundas calabazas que es lo que probablemente eran: a buen entendedor pocas palabras bastan. Eventualmente, perdimos contacto el uno con el otro. Recientemente a ella se le ocurrió buscar mi nombre en Google. Hay páginas allí de m hijos pero no hubiera habido menció mí alguna de no ser por este foro: de alguna manera, nuestras entradas figuran allí.Y fue así como nos reencontramos en Global Galicia”.

Más amigos de Ferrol

miércoles, abril 23rd, 2008

Víctor Feire, un ferrolano que se marchó a Brasil en 1960, y su amigo de infancia Fernando Funcasta, que se quedó en su tierra, se reencontraron a través de este blog después de 46 años sin contacto. Víctor nos envía desde Sao Paulo un correo con la intención de seguir cerrando el círculo de las amistades perdidas. Esto es lo que nos dice:

“Yo aun estoy buscando a muchos más amigos de aquella época del año 1960 en Ferrol mi ciudad querida y de muchos recuerdos. No tengo sus apellidos completos mas quién sabe si los detalles que voy dar no sean suficientes para que ellos se pongan en contacto através delGlobal Galicia, asi que vamos a los amigos que busco:

Los hermanos Rosales (Quique, Fernando, Luis y una hermana que era cantante), los hermanos Lorenzo Vázquez (Panto, Manel, Rosa y su madre Pepa), otro amigo del que me acuerdo mucho Ángel María Pedreira Casal, los hermanos Touriño (no me recuerdo el nombre, mas me parece que uno era Moncho), los hermanos Pías Barbeira (Minucho, Tito y José Manuel), mi gran amigo Porto, que junto con Fernando Funcasta nunca más supe de ellos, y muchos mas que ahora no me recuerdo.

Yo salí muy joven de Ferrol (15 años) mas, modestia a parte, yo era más conocido que mucha gente importante en Ferrol. Precisamente en la calle de la Iglésia, 88, donde nací y viví hasta los 15 años, todos los dueños y empleados de los comercios me conocian de lejos, pués yo siempre tuve desde pequeño una voz muy fuerte y grave. Mi abuela Ramona (q.e.d.) era también muy conocida en todo Ferrolterra, ella vestía a los muertos, tenía una práctica tremenda. En aquel tiempo nadie tocaba al muerto para vestirlo sino mi abuela Doña Ramona Fernández, que era muy conocida en todo Ferrolterra pues tambié era colchonera, hacía colchones para grandes familias de Ferrol. Era más conocida que Ramón Franco y Francisco Franco, con quien mi abuela estudió de muy pequeña en el mismo colegio. Mi tío Guillermo Barroso era deliniante de barcos de la antigua Empresa Nacional Bazán y trabajó también como estilista en Luaces. Este tío mío dibujó vários tronos de imágenes de cofradías de Ferrol, tambié hacía maquetas y miniaturas de barcos para la Bazán de Ferrol. Bueno tendría tanta cosa para hablar que daría para escribir un libro de mis memorias.

 Tambiém me acuerdo que en la frente de mi casa había el Teatro Jofre, yo no perdía una película de estreno y no pagaba un céntimo, pues siempre me colaba debajo de los abrigos o gabardinas de las personas o marineros, así que menudo tipo cara de palo que yo era.

En aquel mismo Teatro Jofre antiguamente tenía enfrente una plazoleta donde yo y los amigos que le relacioné jugabamos grandes partidas de fútbol. Eran tan bien jugadas y aguerridas que salían hasta peleas, y era curioso  ver a la hora del almuerzo los dependientes y empleados de los comercios de las calles de la Iglesia, Madalena, Real, María, Galiano, Tierra, Dolores y otras tantas que nos venían a ver jugar aquellas grandes partidas de fútbol en aquella plazoleta”.

 Si alguno de los citados quiere contactar con Víctor puede hacerlo a través del blog. Para finalizar enlazamos este vídeo con la canción Ferrol, de Los limones. Es la música que le envió Fernando Funcasta a Víctor Freire para celebrar el reencuentro. Ellos tienen ahora algo más de 60 años, pero se han emocionado con el himno pop de los ferrolanos que están por la treintena larga.

Imagen de previsualización de YouTube

La aguja estaba en el pajar

sábado, abril 5th, 2008

fer.jpg

Por medio de este blog, Víctor, que vive en Brasil, y Fernando, que reside en Ferrol, se reencontraron después de 46 años sin saber el uno del otro. Lo que fue imposible durante más de cuatro décadas, se hizo realidad en menos de cuatro horas por medio de Internet. Su historia, que aparece hoy en la última de La Voz, ya tiene imágenes.

 Después de los primeros correos electrónicos que se intercambiaron los dos amigos de infancia, se cruzaron algunas fotografías de sus respectivas familias.

victor-freire-1.jpg En esta imagen aparece Víctor (segundo por la izquierda) con toda su familia en su casa de Sao Paulo. Con ellos están tambiénb la mujer y el suegro de su hijo, que son de origen japonés.

clip_image002-1.jpgFernando Funcasta, con su mujer, Rosa, en una imagen reciente tomada en Ferrol, donde compartió una amistad infantil con Víctor Freire. A los 13 años ocupó el empleo que dejó vacante Víctor al marcha a Brasil.

victor-mama-1.jpgUna imagen con  mucha historia. Víctor Freire con su madre, fotografiados en una calle de Ferrol. Víctor partió en el año 60 para Brasil, adonde antes había marchado ya su madre y su hermano. Víctor y Fernando siguieron en contacto por carta hasta el año 62.

El reencuentro en el blog de dos amigos distanciados durante 46 años

lunes, marzo 31st, 2008

“Cuando te marchaste, las cartas tardaban quince días en llegar, y ahora hemos arrugado 46 años en menos de tres horas y ya estamos escribiéndonos”. Así de gráficamente expresa Fernando Funcasta el reencuentro, a través de Global Galicia, con Víctor Freire. Los dos son de Ferrol, fueron amigos en la primera juventud. Fernando sustituyó, con 13 años, a Víctor en su primer empleo cuando éste emigró a Brasil, en 1960, para reencontrase con su madre y con su hermano. Durante dos años se cartearon, pero en el 62 perdieron el contacto. Hasta el viernes pasado, cuando Fernando, de casualidad, leyó en este blog un comentario de Víctor.

No tardaron ni cuatro horas en establecer el contacto y se cruzaron los primeros correos electrónicos. En sus primeras cartas después de 46 años sin noticias –las reproducimos íntegras como comentarios en esta misma entrada- se ponen al día de sus respectivas vidas a lo largo de más de cuatro décadas,  expresan su emoción por el reencuentro y hacen el propósito de reanudar una amistad que quedó interrumpida por la distancia y el tiempo.

Sus cartas revelan también cómo se separan los caminos que podían haber sido paralelos. Las casualidades y las circunstancias de dos países, España y Brasil, que han cambiado tanto a lo largo del último medio siglo han marcado las vidas de Fernando y Víctor. Los dos están ya jubilados, aunque Víctor confiesa que debe segur haciendo algunos trabajos para sobrevivir, porque la pensión no da ni para cubrir el seguro médico. Víctor tuvo, hasta principios de los 90, una vida acomodada, pero los vaivenes del país le cobraron factura. Fernando está jubilado, después de una larga vida laboral en el sector de los transportes, y sigue viviendo sin fatigas en la ciudad en la que pasó toda su vida. Una hija de Víctor ha hecho el camino de vuelta y ahora vive en Santiago, aunque según relata su padre, “vive discriminada por no ser española nata”.

En los comentarios reproducimos íntegras  las primeras cartas que se cruzaron en 46 años Fernando Funcasta y Víctor Freire y de las que nos enviaron copias.