La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘pulpo’

Y de nuevo la España andaluza internacional

jueves, mayo 29th, 2008

Londres se vistió de faralaes el pasado fin de semana. Se ha convertido ya en una tradición el festival (romería, diría yo) anual en Regent Street. Como no podía ser menos, como siempre en el extranjero, los andaluces son los principales protagonistas de la semana de España en Londres. Este año se batió el record Guinness al mayor número de personas danzando sevillanas al tiempo. Y también hay lugar para el carnaval canario, con desfiles los días 29, 30 y 31 de mayo. Sin embargo, además de las ofertas en restaurantes castellanos y andaluces, y también ingleses, no he podido encontrar referencia alguna a Galicia. Y no será porque no hay gallegos por estos lares. Como de costumbre, habelos hailos. Otros años la comunidad ha estado integrada dentro de las “regiones verdes” del Norte, como Cantabria, Asturias y País Vasco.

El festival dura 15 días y la oferta es variada: paellas gigantes, precios especiales en restaurantes y tiendas, catas de vinos y masajes (¿?).

Por supuesto, si alguien sabe de algún evento gallego en la ciudad son bienvenidas sus aportaciones. Con lo que prestaría aquí comer un pulpo a feira y un pincho de tortilla por un precio razonable!

El encaje de Camariñas, el pulpo, rivalidades y otras semejanzas con Galicia

miércoles, mayo 14th, 2008

Eslovenia es realmente un lugar increíble en el que descubriremos similitudes asombrosas con Galicia. Toda mi vida creí que el encaje de bolillos de Camariñas era único, algo que sólo en ese rincón del mundo se podía conseguir. La primera vez que vine a Eslovenia entré en la típica tienda de recuerdos, ¡y cuál fue mi sorpresa al ver las paredes cubiertas con cuadros hechos de este encaje! Aquí lo llaman “čipke”, se puede comprar en cualquiera parte. Y no sólo eso: el sistema es idéntico, los palitos los mismos y las mujeres que los hacen podrían pasar por gallegas. ¿Quién nos iba a decir a nosotros que algo tan típicamente gallego podría ser tan típicamente esloveno? Al viajar nos damos cuenta de lo pequeño que es el mundo y de lo parecidos que podemos llegar a ser.

Pero las sorpresas no acaban aquí: hay en la región costera eslovena un plato famoso que encontramos en todos los restaurantes: el pulpo. Eslovenia es una mezcla de culturas y estilos. Los pueblos costeros y sus habitantes no tienen nada que ver con los liublianeses, a pesar de que sólo los separa una hora en coche. En la costa comen pulpo en ensaladas, al estilo gallego, en empanadillas… no hace falta ir a Galicia para deleitarse con este manjar, es suficiente con hacer una escapadita de fin de semana y dejarse caer por uno de esos restaurantes decorados como un galeón español, con imágenes en las paredes de mariscos, pescado, faros, barcas… es como una especie de viaje a una “Costa da Morte” que de muerte no tiene nada, ya que por haber no hay ni olas, es la mar de tranquila, valga la redundancia. Pero es la atmósfera lo que la hace tan especial para un gallego.Y es que en Primorska es donde me siento más como en casa.

Si nos gusta la costa, la gente abierta, la fiesta y la alegría, entonces nuestra zona es Primorska. Debido a su cercanía con Italia sus gentes son totalmente diferentes del resto del país, como bien expliqué en el párrafo anterior. En Primorska encontramos lo más parecido al jamón que vi por aquí: el “pršut”. La región es famosa por sus vendavales, la »burja«, de velocidades increíbles y que es capaz de mover un coche aparcado hasta el otro lado de la calle. La mortadela y el vino tinto son dos de las especialidades de los habitantes de esta región. Es el lugar perfecto para el que añore Galicia terriblemente.

Dependiendo del carácter de cada uno podremos elegir algunos destinos en Eslovenia. Si somos montañeros, aventureros, nos gusta la escalada y el frío, entonces el lugar perfecto es Gorenjska, con los alpes dominando el lugar. Sus cumbres tienen nieve eterna, la temperatura disminuye unos diez grados en los pueblos de la zona, cuentan con varias estaciones de esquí y hay multitud de típicos hoteles alpinos con ventanas cubiertas por postigos con agujeros con forma de corazón, tejados en pico, flores en los balcones en verano y, en invierno, chimeneas de leña para calentar un buen chocolate. De los “gorenci” se dice que son tan tacaños que cada vez que usan el papel higiénico lo pone a secar en el jardín para volver a usarlo la próxima vez.

Eslovenia está compuesta por más regiones: Carintia, o como la llaman ellos “Koroška”, que es una región situada bajo Austria. Sus gentes son más frías y el acento  hace que su esloveno sea impronunciable. Tienen un carácter más austríaco que esloveno, con lo cual la mezcla es explosiva. Por aquí, las fronteras con Eslovenia eran las más estrictas (ahora, con Schengen, cruzamos como Perico por su casa).

Otra región es la ubicada cerca de Hungría, “Prekmurje”. Esta región constituye un misterio para mí, ya que los liublianeses la evitan a toda costa. Se dice que sus habitantes hablan el esloveno “hungarizado” y que nadie los entiende, hasta es una zona bilingűe. Son gente deprimida y melancólica; es la región con mayor índice de suicidios. Pero hacen una de las mejores tartas del país, la “Prekmurska gibanica”. Si la comes quedas sentado para todo el día. Queda por descubrir.

La otra zona famosa es Štajerska, donde se encuentra la segunda ciudad más grande de Eslovenia, Maribor. Maribor es la ciudad enemiga de Ljubljana por excelencia. Hay una rivalidad eterna entre ambas  que provoca no pocos conflictos (y que me recuerda a mis tiempos de universidad, cuando algunos vigueses venían a estudiar a Coruña y osaban aparcar los coches con las antiguas matrículas de Pontevedra en las calles). Maribor quería ser la capital del país, pero se quedó sin el título. Como premio de consolación se llevaron la oficina central de Correos. Por lo tanto, todas las cartas que enviemos desde Ljubljana pasarán por Maribor antes de iniciar el viaje. Incluidas las que enviemos a la propia Ljubljana. ¿Es que nadie vio el fallo de logística?
En Maribor se bebe “cerveza roja”, en Ljubljana “cerveza verde”, nombres dados debido a las etiquetas de las botellas , de los respectivos colores. Hasta para la cerveza tienen que marcar la diferencia. Štajerska es popular por su vino blanco y por las borracheras de sus habitantes.
Debo aclarar que, como liublianesa adoptada, todas mis informaciones vienen de las gentes de esta ciudad, y los liublianeses se caracterizan por su “orgullo de capital”, mofándose un poco del resto de los habitantes del país, con lo cual mis opiniones pueden estar un poco nubladas.

Pulpo con alioli

viernes, abril 4th, 2008

Una voz en off mientras en la televisión se veían imágenes de la costa gallega explicaba que el viaje culinario por España había comenzado en Andalucía y tenía como último puerto la costa de nuestra tierra. Con mi taza de té entre las manos me acurruqué en el sillón expectante ante el programa que prometía traerme los aromas del hogar hasta Oxford. Pero enseguida comenzaron mis dudas sobre cómo de real sería la Galicia que la cocinera conductora del programa me iba a mostrar: “Galicia está al noreste de España” fue la frase que me puso en alerta.

A continuación, la cocinera y su compañero de viaje, un personaje que podríamos definir como aventurero (capaz de bucear para coger navajas o de cazar una cabra salvaje en los Picos de Europa) pescaron un par de pulpos e incluso se atrevieron a acompañar a unos percebeiros. Eso si, los marineros que los ayudaron en estas dos faenas se mostraron un tanto reticentes a probar el pulpo con alioli preparado por la cocinera inglesa a pie de playa.  Y es que la comida española les parece a los ingleses un poco sosa (ellos que están acostumbrados a salsas y especias de todas partes del mundo).

Y esa fue la parte del programa más difícil digerir para mi. Ver a la chef preparar un plato de lubina en filetes muy finitos pero crudos, con unas patatas cocidas por encima, alcaparras y una vinagreta con anchoas y muchísimo zumo de limón al tiempo que repetía una y otra vez que este es un plato muy típico de Galicia se me hizo, para que voy a mentir, un poco difícil.

Al final, mi noche de tele me dejó con cierto sentimiento de nostalgia y con el convencimiento de que transmitir nuestras costumbres no es tan fácil como parece y hay que aceptar la idea de que a nosotros nos parece maravilloso quizás es una nimiedad para el otro. A mí el pulpo que pesca mi padre y cocina mi madre me parece el mejor del mundo (pero ¿no decimos esto todos los gallegos?).