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LA BODA DEL PAZO DEL DROZO ANNO 1955

Sábado, Febrero 11th, 2012

La boda en el Pazo del Drozo Anno 1955
Mi infancia son recuerdos del Pazo del Drozo donde crecian la datura y el camelio. Mi juventud 20 annos en tierras de Galicia hasta el dia que hoy rememorar quiero . Sera porque entonces los veranos eran
veranos y el invierno empezaba con una cortina de agua en septiembre que nos cubria hasta abril que las sensaciones eran profundas y estables.
Desde el fondo de la muralla donde estaba el molino de agua, el prado, las leiras grandes y pequenas, la carreira ancha, el rio con lavadero ccn un rincon cuajado de calas, pasando por la pista de tenis, los plumachos, el acerolo,el cocheron, las bodegas con maduraderos de frutas, la casa del hortelano con suelos de madera recien lavados con olor a jabon, el horno de pan, las cuadras , la escalera del pazo con floreros de hortensias intensas, el zaguan, el arco blanco del verano , las fiestas del carmen y del san juan, las hortensias azulisias, las daturas que emborrachaban al paseante, el portalon e incluso la fuente de san antonio en la plaza del pueblo viven intensamente en mis recuerdos y los llevo conmigo por donde quiere que vaya.
Hoy empero es protagonista de mis recuerdos la capilla del Pazo , recogida ,coqueta, con luz tenue de cirios que en su penumbra dorada dejan ver el cuadro de la visitacion de la virgen Maria a su prima Isabel embarazada del futuro San Juan de mi devocion.
El verano explendido va dejando sus calores atras y tras la siega y demas trabajos propios de la estacion deja paso a un mes sosegado donde se van apaciguando los veraneantes que poco a poco emprenden su camino de vuelta a Madrid, Barcelona y Bilbao y quedamos los precisos para empezar el otono. Es la Misa del sabado anterior al 5 de Septiembre de 1955, cuando el oficiante anuncia el acontecimiento y todos los presentes se vuelven para hacerme centro de sus miradas que un sentimiento indescriptible se apodera de mi: Soy yo la protagonista de este acto excepcional, el proximo sabado he sido invitada a celebrar mi boda en esta capilla ancestral, propia, familiar, recogida del Pazo del Drozo en Anceis. Que honor, el hormigueo de felicidad y orgullo me dura hasta hoy: yo, celebrando mi boda en un lugar tan excepcional. El cinco de septiempre de 1955 era y sigue siendo radiante en mi memoria: Don Jesus Precedo Lafuente, parroco de Cambre, oficio el acto y los invitados festejamos en familia en el excepcional marco del Patio de las Ruinas.
El tiempo siguio su curso inexorable y ya nadie mas contrajo matrimonio en tan singular capilla del pazo del Drozo, que por cierto emprendio el camino de la vejez con sus achaques propios de la edad .
Los tiempos modernos requirieron la renovacion profunda de todas las estructuras del Pazo incluida las murallas y la capilla que ya no tenia sitio en la nueva concepcion del Edificio fue, digamoslo tecnicamente, desinstalada.
Pese a todos los pesares, y aun que sera una fiesta propia de la alta sociedad y claro no estoy invitada, me dare un paseito eso si con el pensamiento, por la celebracion matrimonial que se tendra lugar por primera vez desde la mia, 57 anos mas tarde, el proximo dieciocho de febrero el en renovado pazo del Drozo.
Lo digo y prometo que lo hago como que me llamo Eugenia Arcay Garcia.

La “toma” del Obelisco

Lunes, Julio 12th, 2010

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¡Sí, sí, sí!!!!!!!! ¡España Campeón del Mundo!!! Vivir esto en un país de campeones como Argentina no ha sido fácil. No estaban con nosotros, al menos no como lo estuvieron  los ingleses en Londres, en la Eurocopa, o como en otros Mundiales que he vivido en Venezuela. ¡Cómo me he acordado de todos! Cómo nos ha unido La Roja a estos Galegos polo Mundo y Españoles por el Mundo y emigrantes del mundo; de los de siempre…

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Gaitas y ondiñas veñen no podían faltar en el Obelisco de la 9 de Julio porteña.

Como tampoco faltaron las banderas republicanas, ni las de Galicia, Madrid, Valencia…

Qué felicidad, al fin se llenaron las calles de Buenos Aires de ilusión gallega. Que para ellos todos somos gallegos y, para mí, está muy bien que así sea.

Imagen de previsualización de YouTube¡

Bien, bien, bien, ¡ganamos! Una bandera española (y cientos más) ondeó, por una vez y sin ánimos de conquista o reconquista, en la capital  argentina. Y, al fin, también los argentinos nos dijeron: Felicidades! Bien jugado!

El desagravio de la memoria

Lunes, Junio 28th, 2010

Tarde rara de domingo en Santiago. Mezcla de frío invernal y de una calma que precede a algo, no se sabe bien qué. Mañana es el partido Chile.-Brasil, un duelo que se ve más bien como una cuesta empinada. La televisión informa del refuerzo anticipado de efectivos policiales, previendo lo que suceda, bien se gane, bien se pierda. Decido ir al Estadio Español ya que el Lar Gallego proyecta tarde de cine, con la película “Gallego“. No la había visto nunca.

Los españoles residentes atestan el comedor, viendo ruidosamente el partido de rigor. Mientras aguardo a que comiece la película, escucho a un grupo de jóvenes vestidos a la usanza de una estudiantina, que tocan el “Alma Llanera“. Me pregunto hasta cuándo se me seguirán apretando el corazón y la guata (estómago) cada vez que la escucho, si ya llevo veinticinco años en Chile.

Comienza la función en el teatro del estadio, pomposamente llamado Lope de Vega. Somos, literalmente, cuatro gatos. Comienza la película, con música de Pablo Milanés. Es de emigrantes, como era de esperar, emigrantes que parten a Cuba. El personaje, Manuel, pudiera ser cualquiera de mis dos abuelos. Ambos estuvieron en ese país. Mientras observo la pantalla, escarbo en mi memoria y es casi nada lo que sé del paso de ambos por la isla. Me pregunto, hasta la recriminación silenciosa, cómo puede ser posible esta laguna mental. Mientras miro atentamente la pantalla y observo la actuación magistral de Sancho Gracia, sigo hurgueteando. Recuerdo una foto de mi abuelo materno, detrás de un mesón, rabiosamente joven y vestido con un delantal blanco, rodeado de negritos.  Rememoro vagamente haberme enzarzado, de niña, en disputas con mi abuelo por haberle escuchado comentarios que me parecieron racistas. ¿Cómo podía él hablar así, si había convivido con tantos mientras estuvo en Cuba?  Yo no me quedaba callada y le recriminaba desafiante sus dichos. De la experiencia de mi abuelo paterno en Cuba, no recuerdo nada aunque sí escuché alguna vez decir que estuvo poco tiempo.

Sin embargo, reconozco que hasta ahí llegan los recuerdos de mis abuelos y de su paso por Cuba. ¿Cómo nunca pregunté, inquirí, indagué? Me asaltan mil y una interrogantes. !Quisiera saber tanto de lo que vivieron ambos en ese país para poder completar el puzzle de mi pasado! Surgió, sin pretenderlo, la necesidad de desagraviar mi memoria y terminar de tejer mi propia historia de iberoamericana, una iberoamericana nacida en Venezuela, que pudo haber sido uruguaya, con abuelos emigrantes en Cuba, viviendo más de dos décadas en Chile y con un hijo en Argentina y una hija que está, por estos días, en la Araucanía profunda, participando del Año Nuevo mapuche.

En el limbo de la infancia, poco parece importar el pasado de tu familia y, más, de tus mayores. Mientras veo que Manuel, casi un niño, va en un barco hacia La Habana, en condiciones indignas, recuerdo haberle escuchado a mi padre referir que su viaje a Venezuela no fue de lo mejor. De hecho, desarrolló una úlcera.

Manuel, el gallego de la película, solo quiere juntar dinero para enviar a su abuelo, que quedó en la aldea y de paso, ser un poco más que lo que dejó en su tierra, una tierra que viaja con él, que considera “su casa”  y lo desasosiega,  pero que sabe que no le ofrece horizontes. Poco le importan las vicisitudes políticas y sociales pero ellas se le atraviesan, porfiadamente, en sus propósitos.

Mis dos abuelos ya no están para responder tantas y tantas preguntas que me hago ahora, tan tardíamente. La película sirvió para llenar esa inquietud, imaginando que su vida en La Habana de aquellos años fue muy similar a la que enfrentó Manuel, en la que partió siendo repartidor de carbón.

Una simple película en una tarde helada de domingo, en el último lugar del mundo como dice la canción de Montaner, puede servir para expiar, aunque de manera vicaria, las deudas que cargamos los descendientes de emigrantes con nuestra propia biografía.

Un descubrimiento

Martes, Mayo 11th, 2010

Hace tiempo escuché el nombre de Roberto Arlt en un programa de radio que, en su momento,  me pareció anodino. Fue en boca de un periodista chileno, joven, prometedor, que parecía bastante culto. Sin embargo, para mi sorpresa, luego derivó en el periodismo deportivo, donde se desenvuelve con éxito. En todo caso, lo nombró de manera muy elogiosa, como uno de los mejores escritores argentinos. Copié ese nombre y, tiempo después, hice una búsqueda en internet. Me sorprendió que fuera un hombre interesado por Galicia, al punto que escribió un libro  de viajes titulado “Aguafuertes gallegas”, que compré el año pasado en Argentina.  Por cosas de mi trabajo y también por las demandas de mi tesis de doctorado, no lo leí de inmediato. El pasado fin de semana nos pusimos a ojearlo, junto con mi hija. Para ambas, fue todo un descubrimiento, tanto por su forma de escribir como por las remembranzas que nos trajo su lectura.

En ese libro, escrito hace más de sesenta años y cuya tentación de comentarlo en este espacio que nos brinda GaliciaGlobal no puedo evitar,  Arlt descubre paisajes y semblanzas humanas de una Galicia que me llevó a viajar, por un rato,  a través del túnel del tiempo, recordando mi niñez y adolescencia coruñesa. Artl se pasea por todo  y por todo campo de reflexión posible cuando se piensa en Galicia: la campesina gallega, Santiago de Compostela, la vida en Coruña, la Torre de Hércules, lo que llama “fantasmas” en el paisaje gallego, Betanzos, la pesca del pulpo y la fiesta de los “Caneiros”, por citar algunos focos de sus reflexiones.

Me detuve particularmente en lo que le produce la Torre de Hércules, aunque él reconoce que lo deja indiferente. A mí, no  puede dejarme así pues esa Torre fue testigo de muchos de mis pasos y juegos de niña. Un párrafo me pareció particularmente elocuente: “Respaldada por un horizonte iluminado en exceso, su superficie, a contraluz, se recorta oscurecida y geométrica. Atalaya del Mar, la llama Paulo Osorio”.

Ahora, no tengo ya esa Atalaya del Mar alrededor de la cual pasear y observar el mar. En su lugar, vivo en una ciudad que tiene una atalaya geológica, la Cordillera de Los Andes. Espero enviarles, en los próximos días, una foto de estas montañas que ahora me acompañan, con las primeras nieves del otoño.

Vencida la tiranía de la distancia

Lunes, Junio 29th, 2009

Hasta hace poco pensaba que lo único que Galicia y Australia tenían en común éramos Steve y yo.  La relación de estas dos regiones hecha carne y hueso. Es cierto que existen varios centros gallegos en Sidney, pero la verdad es que sus páginas web no son muy prometedoras.

Sin embargo, esto cambió hace un par de años, cuando Navantia, en Ferrol, consiguió el contrato para construir barcos para la armada australiana. Hasta se llegaron a escuchar rumores sobre el posible hermanamiento de Perth y Ferrol. Además, hace poco el embajador de Australia en España estuvo en Ferrol y se reunió con los empresarios de la zona para ver qué se puede hacer para estrechar las relaciones comerciales entre las dos regiones.

Por si esto fuera poco, leía en La Voz el otro día un artículo sobre Séan Deany, un australiano que recorrió el trayecto South East Cape (Tasmania)-Fisterra en bici, toda una odisea en mi opinión. Lo que más me llamó la atención de este artículo es que South East Cape está a 43º sur, y Fisterra está a 43º norte. Antípodas totales, pero al parecer no tan lejos.

Pues bien, me acabo de enterar de que la relación entre Galicia y Australia cada vez despierta más interés, a pesar de los 18000km que las separan. La editorial Antipodas y la Secretaría Xeral de Emigración de la Xunta de Galicia publicaron  conjuntamente un libro muy curioso sobre ellas. Se titula Australia and Galicia: Defeating the Tyranny of Distance/Australia e Galicia: Vencendo a Tiranía do Afastamento. Es una edición bilingüe en inglés y gallego editada por M.ª Jesús Lorenzo Modia, de la Universidad de Coruña, y Roy C. Boland, de la Universidad de Sidney, autores también de alguno de los artículos incluidos en el libro (gracias, Belén, por la información). Aún no he conseguido hacerme con un ejemplar, pero lo estoy deseando.

Queda claro que por muy alejadas que estén dos regiones del mundo, siempre hay lazos que las unen. Que se lo digan, sino, al eucalipto.

Así nos ven en el exterior

Domingo, Mayo 31st, 2009

Jorge Casanova publica hoy en La Voz de Galicia un amplio reportaje sobre cómo nos ven a los gallegos en el exterior. Algo de lo que todos los que formáis parte de GG sabéis bastante. La conclusión del trabajo periodístico de Casanova es que Galicia mejora su imagen exterior, pero sigue lastrada para los negocios. “La amable percepción que hay de los gallegos contrasta con sus dificultades para venderse. La galleguidad despierta muchas simpatías, pero pocas inversiones”, dice.

Y vosotros ¿cómo los véis?

E-Sports, ¿el futuro fútbol?

Domingo, Mayo 17th, 2009

Durante mi último año, algo que pude presenciar en Francia fue una convención de videojuegos en París dedicada al mundo de videojuegos de Blizzard, la Worldwide Invitational 2008, donde aparte de probar futuros lanzamientos y poder hacer preguntas a los desarrolladores entre otras muchas cosas, hubo torneos de E-Sports de varios juegos de la compañía. E-Sports es abreviación de “Electronic Sports” en inglés, o sea deportes electrónicos aunque el culo no se mueve mucho, más bien los dedos y manos a una velocidad vertiginosa.

El juego más popular del momento y de la compañía es World of Warcraft. La particularidad de este videojuego es que te permite jugar con otras personas en un mundo virtual donde en grupos de hasta 40 jugadores se puede ir de aventuras en servidores repletos de miles de exploradores (si, soy una viciada de World of Warcraft, o WoW como se llama para abreviar).

El principal torneo de la convención fue de Arenas de World of Warcraft, donde dos equipos compiten contra el otro hasta eliminar los jugadores del equipo contrario. Este torneo fue a nivel mundial de hecho donde múltiples equipos de varios países compitieron y el equipo “Improved Clicks” quedo de subcampeón contra un equipo profesional coreano.

Hay que decir que “Improved Clicks” está formado por 3 españoles, entre ellos, un gallego, Néstor (no estoy segura de donde son los otros dos y no he encontrado nada en Google, lo siento), que de hecho ya ganó en el pasado junto otro gallego en la modalidad de 2 jugadores contra 2 jugadores a nivel mundial como pudimos leer en la Voz a finales de 2007. En esa ocasión el duo gallego se llevó 30.000 dólares, unos 20.000 euros, tranquilamente el sueldo anual de muchos y en ese torneo que presencié no la recuerdo, pero el equipo campeón se llevó 36.000 dólares así que el segundo no se llevaría una cantidad despreciable.

Lo último que sé es que “Improved Clicks” fue en Octubre del año pasado a Aneheim, cerca de Los Angeles en Estados Unidos a otro torneo pero esta vez quedaron quintos. Espero verles en un torneo pronto y que arrasen esta vez.

Aunque parezca que por el momento esto no es gran cosa, ya hay compañías que se dedican a respaldar a estos equipos y en países como Corea, esto va a un nivel bastante serio, ya que los videojuegos son parte de la vida cotidiana de muchos y donde se puede vivir de esto.

A nivel espectador, este tipo de torneos son más entretenidos de lo que esperaba  si sabes de que va un poco el tema. Si no, como el fútbol o la Formula 1, que si no te interesa o no sabes un poquito de como va, cambias de canal del tirón. Pero cuando estuve en la convención, no tenía intención de verlo porque pensé que me aburriría, yo soy más de participar que de mirar. La verdad es que me equivoqué. Los comentaristas eran los José M. García de los E-Sports, le dieron bastante emoción y comentaron cosas que hay que saber MUCHO del tema para poder hacerlo bien, aunque es cierto que porque los partidas de arenas son muy rápidas y dinámicas. Otro tipo de juegos que sean más lentos pueden hacerse soporíferos.

Los E-Sports llevan ya una temporada en España, prácticamente desde que tenemos Internet disponible a nivel personal, haciendo partidillas entre los colegas o ya sea en la Campus Party. Y ahora que Internet está muchos más accesible para todo el mundo, la cosa no hace más que aumentar.

Galicia ya tiene una buena cantera para los E-Sports, como ya ha quedado demostrado a nivel mundial. Tengo curiosidad de que nos depara el futuro y si dentro de 20 años nos sentaremos delante de la pantalla a ver la partida del momento retransmitida en la TVG (o en el canal que nos toque para los que estén fuera). ¿Será Néstor en unos años una figura reconocida a nivel nacional y oiremos de  él a menudo en las noticias de las 3? No lo sé, pero desde luego él y todos los jugadores que han logrado dejarnos un buen nombre en el mundo de los E-Sports se merecen y tienen al menos mi reconocimiento.

A Galicia no la quiere nadie

Sábado, Febrero 28th, 2009

Sobremesa en Taiwán. Remoloneo por los blogs de la Voz de Galicia en busca de alguna noticia sobre las elecciones. Me topo con el blog de Gonzalo Bareño, jefe de sección y redactor de la Voz en Madrid. El último de sus post se titula “A Madrid no le interesa Galicia”. Vaya, me digo –puesto que yo me crié en la vil capital, donde viví hasta terminar el instituto–, esto me interesa, y me sumerjo en la lectura esperando encontrar los resultados de una encuesta hecha entre los madrileños y cuyo resultado sea que el 73 % de la gente de la capital reconoce que nuestra querida Galicia le importa un pepino celta.

Pues qué va. Lo que Gonzalo Bareño resalta en su blog es la poca cobertura de las elecciones gallegas en los medios de comunicación centrales –centralistas, que dirían algunos–. Vamos a ver,  propongo un par de titulares alternativo, como hacía Juanjo Cardenal en los buenos tiempos de Caiga quien Caiga:

 

Titular 1 (el de Bareño):  “A Madrid no le interesa Galicia”.

Titular 2 (el que, en mi opinión, se ajusta más al contenido de la noticia, es decir, el menos sensacionalista):  “Los medios de comunicación de la capital se hace escaso eco de las elecciones gallegas.”

 

Mejor, ¿no? Porque Gonzalo Bareño toma el todo por la parte dos veces en un mismo titular. Analicémosolo:

 

-Bareño dice Madrid. Pero, ¿es Madrid la que no se interesa por Galicia? ¿La ciudad, los ciudadanos? No, son los medios de comunicación. El señor Bareño dice que tampoco ha visto él mucho debate social, si acaso en alguna barra de bar. ¿Cómo se mide eso? ¿Podemos considerar que porque Gonzalo Bareño no ha visto mucho debate social, una ciudad de no sé cuántos millones de habitantes –y eso que no cuento la Comunidad Autónoma– pasa de Galicia? A mí me parece que no son argumentos.

 

-Bareño dice Galicia. Pero, ¿es Galicia lo que no interesa a Madrid –o a sus medios, que es lo único que puede medir el autor del blog–? ¿La Comunidad Autónoma gallega, sus habitantes y sus problemas? No, son las elecciones gallegas, un fenómeno muy concreto.

 

Proponemos, por fin, el tercer titular, que se carga las tintas en el sensacionalismo:

 

Titular 3 (el que no hace concesiones a la información): “Chulapolandia sólo nos quiere por el pulpo á feira”.

 

Una pequeña reflexión sobre los medios. ¿Cuándo se han seguido con interés en los periódicos de Madrid las elecciones de La Rioja, Extremadura, Murcia o Aragón? En la vida. ¿Entonces por qué concentramos ese pasotismo de los medios en el caso de Galicia, haciéndonos eco del lamento ya secular de muchos escritores gallegos que obviaban que también otras partes de España –casi todas– han sido desfavorecidas por la política central?

Y otra pequeña reflexión sobre la gente. ¿Cuándo se ha interesado esta por las elecciones de otras comunidades autónomas? ¿Se siguen en Galicia las elecciones de la Comunidad Valenciana, Andalucía o Castilla-La Macha? ¿Saben la mayoría de los gallegos el nombre del Presidente de las Comunidades Autónomas de Castilla León o de Cantabria? ¿Entonces por qué –me pregunto– deberían los madrileños de a pie discutir las elecciones gallegas, más allá de las más evidentes? Me parece injusto y demagógico.

 

Y además peligroso. Porque a los gallegos que no han salido jamás de Galicia y que no se interesan por lo que pasa fuera –igual que a los toledanos, tarraconenses o cordobeses que no hayan salido nunca de su tierra y que no se preocupen por lo ajeno– les resulta muy fácil creerse, cuando se lo repiten mil veces, que “a Madrid no le interesa Galicia”. Y eso no nos trae más que malentendidos, resentimiento, y poco deseo de aproximar posturas.

 Se queja Gonzalo Barreño de que el “cuidadano medio” de Madrid solamente se preocupa de Galicia cuando algún Prestige salta a las páginas de los periódicos. Pues como pasa con cualquier otra parte de España o del mundo. Los lugares saltan a los periódicos cuando algo grande –por bueno o por malo– pasa en ellos. Así sucedió con el Prestige, y el señor Barreño no debería olvidar la cantidad de “ciudadanos medios” que acudió a Galicia a echar no una, sino sus dos manos. Y entre ellos, madrileños, aunque resulte tan fácil decir que a Madrid no le importe Galicia.

 

“Ese oscuro objeto de deseo”

Sábado, Febrero 21st, 2009

Sí, refírome o voto emigrante, ese do que case ninguén fala pero todos queren, todos protestan polo seu funcionamento pero ninguén fai nada para arranxalo.

Estes días o blog móvese bastante e por suposto o tema principal non podía ser outro, as Eleccións Autonómicas. Non me gustaría meterme demasiado en loar ou criticar a uns ou a outros, ou en tódalas polémicas e trapos sucios que se están a sacar para perxudica-lo contrario. Por desgracia, as campañas electorais rematan sempre sendo máis unha loita barrio baixeira en lugar dunha loita de ideas. O tema que me está de verdade a interesar e polo que vexo tamén a outros “blogueiros” e “foreiros” é o do voto emigrante. Tampouco me quero meter a criticar o caos e desorganización que case que sempre o protagoniza, senón máis ben a cuestión filosófico – política de si deberiamos votar os Galegos do exterior.

Hai unha tendencia a relacionar a xuventude actual con apatía, non só pola política senón por todo tipo de movementos sociais que requiran pensar, mobilizarse ou protestar. Somos as veces considerados como unha xeración de desinteresados, incluso malcriados, nós non vivimos unha dictadura e parece que todo nos foi máis sinxelo. Non podo estar máis en desacordo, coñezo e detecto moito interese na xente xoven por involucrarse, ou polo menos interesarse polo que acontece no país. Non recordo moi ben cales foron as primeiras eleccións nas que puiden votar, penso que foi no 1997, pero recordo moi ben a ilusión que me fixo, considereino case un deber, se queres protestar e esixir, tes que participar, pensaba eu, e prometinme a min mesmo que eu votaría sempre, sen escusarme no clima, na resaca do día anterior (¡e daquela éranche boas!) ou na desilusión que cando pasan os anos e as sucesivas eleccións un vai acumulando porque todos prometen pero poucos cumpren. O que non sabía eu no 1997 cando comezaba na Universidade era que esa escusa podería ser o vivir noutro país.

Deixei Galicia no 2004 para virme para Escocia, e nas primeiras eleccións que me colleron fóra, fixen todo o posible para poder votar, no 2005, as históricas autonómicas nas que Fraga perdeu o poder, ¡como non iba a eu a colaborar!. Só levaba 9 meses en Escocia, isto parecía máis unha aventura que unha decisión a longo prazo. Cinco anos despois e aquí sigo, feliz no meu traballo e instalado, comprando a primeira vivenda e coche da miña vida despois de estar sempre de prestado na terra dos meus antergos. Non se pode negar que se vai perdendo un pouco o contacto, os correos e chamadas ca familia e amigos vanse espaciando, e non tódolos días pode un sentarse tranquilo e conectarse a Internet para ver que se coce por alá. Cousas que antes considerabas unha estrañeza como conducir pola esquerda, beber unha pinta de cervexa negra ou que berren tanto cando hai un corner no fútbol coma se marcaran un gol, son normais. Fas os teus amigos, empezas a paga-los teus impostos, pides unha hipoteca e berras en Inglés – Escocés por teléfono cos do gas porque non che viñeron a arranxar a caldeira. Vives entre dous mundos, co teu traballo e vida aquí, e aproveitando ata o último día de vacacións para visitar Riveira. Os de alí estráñanse polo de aquí, os de aquí preguntan polo de alí. “¿E que fas en Escocia co bonito e o bo clima que tedes en España?, e “¿cando pensas volver?, ¿non quedarás alí toda a vida?”. Un síntese un pouco apátrida, feliz e agradecido a este país pero sempre cun ollo en Galicia. Ata que un día recibes unha carta da oficina do censo electoral comunicándoche que podes votar nas próximas eleccións ó Parlamento Escocés e o Concello de Stirling. Unha vez máis fíxome a ilusión de 1997, coma se tivera outra vez 19 anos, vou decidi-lo futuro de Escocia, ¿e por que non?. Pero eu é que non podo facer nada sen darlle moitas voltas á cabeza así que empezo a sentir vértigo, ¿quen son eu para votar aquí? Nin máis nin menos que nas eleccións nas que un partido que pode gañar e que en condicións normais, por ideoloxía, eu votaría, pretende convocar un referendo pola ruptura do Tratado de Unión que en 1707 uniu a Escocia con Inglaterra. Demasiada responsabilidade pensei eu. Despois de moita falar e filosofar con amigos Escoceses e Ingleses, case que pedíndolle permiso, decidín votar, eu tamén teño dereito a decidir.

Estamos no 2009 e atopámonos cas mesmas discusións neste tema que fai catro anos. Xente que opina que non deberiamos votar, que xa non vivimos aí, nin pagamos impostos, só os residentes deberían escoller os políticos que terán que aturar. Outros pensan que a condición de emigrante, aínda que sexa permanente, non che ten porque facer perder os teus dereitos de cidadán galego, si, pero ¿que pasa cos galegos noutras comunidades españolas?, din outros.

E un que se sinte aínda máis apátrida, moitos dos da miña terra síntense incómodos ca idea de que os de fóra decidamos unhas eleccións, moitos de aquí aínda máis incómodos con que estranxeiros decidamos as súas. E eu penso, que aquel ilusionado rapaz de 19 anos que votou por primeira vez en 1997 e se prometeu a si mesmo que nunca perdería unha cita terá que ter o seu dereito a voto nalgures, ou que pasa, ¿son de verdade un apátrida?, ¿ou son Escocés?, porque moi contento e agradecido estou, pero Galego son e serei toda a vida.

Recoñezo que nisto vou dando tumbos e cambio de opinión, teño coma un conflicto interno, especialmente despois de ler opinións ben argumentadas como algunhas dos foros estes días. Pode que o meu problema sexa que lle dou demasiadas voltas, así que espero que un asiduo do blog me permita coller prestada e utilizar aquí a frase dun do seu profesor: “philosophy tells you a lot of things -but it doesn’t solve any problems for you” (Sousa-Pousa dixit) e facer o que considero máis correcto sen importarme o que outros pensen do tema porque ó final neste asunto non hai correcto ou incorrecto, un ten que facer o que lle pide ó corazón e a cabeza.

Pode que a pesares de levar xa varios ano fóra (¡e os que quedan!) e de sentirme un pouco apátrida, a pesares de estar contento en Escocia, que me deu as oportunidades que non atopei en Galicia na miña profesión, e a pesares de que aquí teño agora a miña casa,  non deixo de sentir un profundo desexo de intervir e opinar todo o que poida nas cousas de alá, incluso aínda que as veces trate de evitalo porque sinto que xa non me corresponde. Ou pode que si que me corresponda e que o que goberne vaia a mellorar sustancialmente a inversión en I+D para que xente coma eu poidamos atopar traballo aí ou pode que sinxelamente siga estando ilusionado como en 1997 a pesares de que ninguén o fixo e sempre o prometen. O caso é que alí vai o meu voto unha vez máis, esperando que desta vez vala para moito, e cumprindo a miña promesa de nunca poñer escusas para non cumprir co meu dereito (e a miña obriga) de cidadán Galego.

El voto emigrante, desde Suráfrica

Jueves, Febrero 19th, 2009

Fraga es un hombre a quien, como compañero o como contrincante, como amigo o como enemigo, se le respeta. En una entrevista reciente en la prensa nacional se declaraba galleguista sin ambages. Eso sí, no nacionalista -pero es que don Manuel a todas luces no acepta la acepción sociológica de la palabra y la asocia necesariamente con separatismos. En fin, uno no se mete en batallitas semánticas con Fraga.

Yo no sé si los gallegos que vivimos permanentemente en el extranjero debiéramos o no debiéramos de tener voto en las elecciones gallegas, aunque hoy en día parece que varios tipos de residentes, pero extranjeros al fin, sí lo tienen. Supongo que dependerá de que el derecho al voto se considere un derecho del ciudadano o meramente de los residentes, sean quienes fueren.

Si una vez más este año el Colegio Electoral nos envía las papeletas electorales a los residentes en Suráfrica, un servidor tendrá que decidir por quien votar -y creo que el tema más importante en juego es precisamente el del galleguismo del que habla Fraga. No es que no haya otros que afecten mas la vida cotidiana del ciudadano, sino que estos son temas mayormente exógenos por los que poco o nada pueden hacer los políticos gallegos por mucho que prometan y se compromentan: ya veremos si puede Obama. . Observo además que las diferencias entre ellos con respecto a estos temas son más bien marginales y de matices: no es que unos propongan la nacionalización de la industria gallega y otros la eliminación de los seguros sociales.  Está claro, sin embargo, que la protección, conservación y promoción de la cultura gallega, muy particularmente el idioma, está enteramente en manos de nuestros políticos.

La protección, conservación y promoción del gallego debiera de ser un principio indiscutible de todos los gallegos, sean de derechas o de izquierdas, fachas o sociatas. Es algo que no tiene nada que ver con la política sino con nuestra identidad como pueblo. Dicen los aborígenes australianos que perder el idioma supone perder los sueños. Por supuesto, también hay cínicos para quienes la cuestión de la identidad es una entelequia intelectual. Y ¿qué más da si cambiamos el gallego y el castellano por el inglés? Cada uno tendrá que llegar a sus propias conclusiones.

Pero el castellano es también parte de la realidad de Galicia hoy. Es pues necesario que a ambos idiomas se les dé la misma prioridad. No puede haber escuelas en gallego y escuelas en castellano a gusto del consumidor y en nombre de la libertad y de la democracia: se acabaría con dos tipos de gallegos. Me gustaría ver un partido político que prometiera y se comprometiera a que en una generación todos los gallegos fuesen perfectamente bilingües: esto si es algo que nuestros políticos tienen en sus manos. Ni que decir tiene que los bachilleres debieran también de tener un conocimiento suficiente del inglés, por ejemplo, al nivel del certificado elemental de Cambridge: . existe un mundo más allá de Galicia y más allá de la Hispanidad.

La cuestión ahora es encontrar tal partido.