La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘covalingua’

Plantón radiofónico

lunes, junio 2nd, 2008

Las ruedas del avión acaban de tocar tierra anunciando nuestra llegada a Chicago. Hoy hace un día estupendo y desde que salimos de casa todo ha salido como esperábamos. El taxi de casa al aeropuerto, las maletas bien hechas, no parece que hayamos olvidado nada. Ahora solamente queda asegurar que en trabajo todo está bajo control así que sintiendo el poder de la tecnología entre mis dedos enciendo la blackberry, me quito el cinturón de seguridad, me levanto impaciente y camino hacia la puerta del avión mientras observo como los mensajes se van descargando en mi pantalla: spam, Mariah, Myra, Autoreply, OK ¿qué es esto? ¿al sur de qué? El email lleva por título: entrevista en la COPE. Lo abro lo leo rápidamente y pego un salto de alegría mientras le digo a Jason:“¡No lo puedo creer! Me han escrito de la COPE diciendo que me quieren entrevistar en directo este domingo a las 2 de la tarde hora española desde la plaza del obradoiro. Me dicen que han encontrado mi perfil a través de Global Galicia y que les interesa mucho hacerme unas preguntas e incluirme en una sección  de su programa dedicada a los gallegos emigrados, que les dé un número para localizarme ¡Por fin voy a poder saludar a todo el mundo y hablar de mi empresa Covalingua por la radio!”. Me apresuro a contestar el mensaje con mi número de móvil y a los pocos minutos recibo una llamada, respondo y digo que estoy recogiendo mi maleta y que preferiría hablar en unos 30 minutos. A los 30 minutos justos suena el teléfono de nuevo, es Samuel de la COPE. Me pregunta si estoy dispuesta a que me entrevisten, le digo que si aunque mi viaje a Tejas el sábado por la noche me va a obligar a madrugar una hora mas porque la diferencia con España allí es de 7 horas pero ¡que importa! ¡es la radio! madrugaré encantada. Samuel comienza a documentar la entrevista haciéndome algunas preguntas que lo sitúen a abrir la llamada telefónica en directo el domingo. Respondo y quedamos en hablar a las 6.45 am hora tejana, 1.45 pm hora española para mis tres minutos de fama.

Cuelgo el teléfono y tan contenta llamo a mi familia y a mis amigos para avisarlos de que voy a salir en la radio y les explico que todo es una consecuencia de este blog de gallegos. Mi padre, que está pasando el fin de semana en su pueblo, Laza, me dice ilusionado que lo van a escuchar todos en la plaza de la picota y que estará pegado a la radio a partir de la 1 de la tarde como un clavo.

 Llega el domingo y nuestro vuelo de 3 horas de Chicago a Houston. Llevamos cansancio acumulado desde el sábado y podría decirse que sentimos los efectos post-boda habituales. Dolor de cabeza, descanso a deshora, etc. así que al llegar al hotel de Houston lo que más nos apetece es dormir a pierna suelta…el hotel es maravilloso y la cama enorme y comodísima. En ese momento recuerdo mi conversación con Samuel y mi promesa de madrugar y pienso en mi intervención en directo en la radio y en los nervios que me produce, ensayo mentalmente lo que voy a decir y lo repito para no olvidarme nada. Vale, sé que ellos quieren que les diga qué hago en Estados Unidos, que les diga si pienso volver, si extraño Galicia, si tengo “morriña” pero aunque son preguntas con fácil respuesta no puedo evitar ponerme nerviosa, quiero saludar a mis hermanos, a mis padres, a mi familia de Laza ¡y por supuesto mencionar mi empresa Covalingua! Tengo que despertarme con tiempo para no sonar dormida, a veces se me atasca la nariz y tarda un poco desde que me despierto hasta que se me desatascan las fosas nasales así que mejor pongo el despertador a las 6 y hago tiempo no vaya a parecer tonta hablando. El despertador de mi móvil está programado, el del despertador del hotel también, el del móvil de Jason también, llamo a recepción programo una llamada con ellos, creo que el despertador de toda la gente en esta planta también está programado no vaya  a ser…

 No pego ojo, sueño que estoy despierta y haciendo mi entrevista, me está saliendo muy bien, estoy diciendo todo lo que había planeado y además todo el mundo me está escuchando, en mi siguiente sueño ya no hay acción, estoy en un limbo de preocupación, dormida pero despierta, inconsciente pero preocupada por no despertarme a tiempo, así pasan 5 escasas horas de mal sueño…. de pronto el primer despertador me anuncia que tengo que despertarme, levantarme, beber agua, hablar en voz alta un rato, quitarme la ortodoncia y sobre todo abrigarme bien porque el aire acondicionado de la habitación del hotel esta a tope y esta demostrado que eso también me atora la nariz en cuestión de segundos… mientras pienso en todo esto suena el segundo despertador, ahora el tercero, el cuarto, se acerca mi momento, el móvil va a sonar en cualquier momento y toda Galicia, parte del España y del extranjero va a estar escuchando. Pasan los minutos, pasa la hora y pienso “bueno, estos españoles siempre te dicen una hora y luego…” pasan más minutos, me caigo de sueño, miro el teléfono esperando que se encienda la pantalla con un +34. No suena, el cuarto esta a oscuras y Jason duerme. Ya son las 2 y media de la tarde en España y empiezo a sospechar que no me van a llamar. El sueño me vence y cuando me despierto son ya las 10 de la mañana de Houston. Miro el teléfono sobresaltada. Nada. No hay llamadas perdidas. De pronto me incorporo y un sentimiento de desilusión y bochorno empieza a inundar mi cuerpo. Pienso en mi padre, lo llamo, no contesta. Me lamento en alto y me siento tonta por haber avisado a todo el mundo. Rompo a llorar de desilusión. Llamo a casa para tener noticias pues en mi bandeja de entrada no hay noticias de Samuel. Se pone mi madrastra. Me dice que estuvieron toda la mañana atentos, que escucharon el programa, que entrevistaron a otros y que ni me mencionaron. Siento que alguien me ha dado plantón. Hoy hace un día muy bonito en Houston pero por algún motivo siento una nube encima de mi cabeza. Me siento triste y decepcionada y pienso que España me ha vuelto a defraudar. Mi semana será buena. Una vez más, conseguiré superar la “morriña” cuando venga a visitarme pero nadie puede negar que un email procedente del ciberespacio, una voz y un plantón radiofónico han arruinado mi domingo.