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Entradas etiquetadas como ‘clima’

Ls gentes y el tiempo

miércoles, octubre 29th, 2008

Hoy ha sido un día especial en Barcelona, lluvioso, ventoso y frío, nada que ver con el clima mediterráneo al que estamos tan acostumbrados. Y es por eso quizás que me gustaría hablar de algo que desde hace mucho tiempo vengo observando y que seguro estoy de que alguno de ustedes también habrán notado.

Las gentes actúan y reaccionan según el clima, si el día es hermoso y claro en la ciudad se puede palpar el buen rollo, se toleran mejor los atascos, no se escuchan insultos por el mal funcionamiento del tránsito hay pocos altercados y por lo general todo funciona relativamente como debería hacerlo siempre.

En los días grises y ventosos el nerviosismo se apodera de las gentes y todo se transforma en un verdadero caos, todos quieren circular a la vez y por el mismo sitio, los insultos son la banda sonora de la calle, y la circulación se hace insoportable y agónica.

Sin embargo cuando llueve y hay una gran humedad el  resultado es un tránsito cansino y lento, todo parece aletargado y en cámara lenta, pareciera que a nadie le importara el llegar tarde a su destino, hay un ambiente de cansancio y tristeza que todo lo abarca y ralentiza.

Como ya comprenderán ustedes yo trabajo en la calle, conduciendo durante todo el día y por eso mis reflexiones se limitan a la circulación en la que me tengo que ver inmerso cada día. Pienso que cada uno en su lugar de trabajo podrá sacar sus propias conclusiones y a su vez corroborar o rechazar lo que a mi me parece tan claro, que el clima afecta muy directamente a las personas en su vida y es sus estados de ánimo.

Los señores del tiempo

miércoles, julio 9th, 2008

Nunca en mi vida había visto un junio y un julio como el que estamos viviendo en Dalian. En dos meses hemos tenido, y no exagero, cuatro días de sol. El cielo está siempre gris, la niebla es muy frecuente, y de vez en cuando descargan chaparrones que preocuparían hasta a Noé. El otro día no pude salir a cenar porque no había dónde poner el pie: toda Dalian se había convertido en un charco, como aquella Tenotchtitlán, o como Venecia, pero sin aztecas y sin góndolas.

“Bueno –piensa uno en un primer momento– el clima es así: imprevisible.” Pero es que estamos ya no a cuarenta de mayo, sino de junio, y andamos todavía con el sayo a cuestas. Uno, que es de tendencias apocalípticas, piensa en el cambio climático, en veranos sin sol y en glaciares derretidos, en una nueva Era Glacial provocada por la desaparición de la corriente del Golfo. Pero acabo agradeciendo que no haga el calorazo que hizo el año pasado y sigo con mis clases sin dedicarle más tiempo, porque no pueden descuidarse las obligaciones diarias solamente porque hace un tiempo que no se aclara nadie.

Entonces recuerdo haber leído en alguna parte algo sobre las Olimpiadas y la lluvia. Busco en internet, y bingo: el gobierno chino está manipulando el clima para asegurar el buen tiempo durante los Juegos. Cuentan, para ello, con diferentes métodos.

El primero de ellos es preventivo. Durante los meses previos al evento –es decir, ahora– bombardean las nubes con yoduro de plata. Así aumentan su conversación y provocar lluvias a tutiplén. De este modo consiguen que el aire se limpie –y hace buena falta, porque lo de la contaminación en Beijing va mucho más allá de lo que cualquiera de ustedes pueda imaginar–. Además, la descarga sistemática de lluvias hará, se supone, que durante los Juegos las nubes no den la tabarra.

El segundo de los métodos consiste en bombardear –siempre bombardear– con diatomita las mismas nubes a las que han ordeñado sin piedad durante los meses anteriores. La diatomita es, por lo visto, muy absorbente, y en el caso de que amenace chaparrón servirá para garantizar un espléndido sol sobre los estadios y piscinas de la capital.

La manipulación del clima no es una novedad, pero sí es la primera vez que yo puedo vivirla en directo. No me cabe duda de que el extraño verano dalianés se debe a las mañas climáticas del gobierno, y no puedo evitar sentir ciarta aprensión. Ya les dije que tiendo a ser apocalíptico, y me pregunto si disfrutar de un cielo azul durante las Olimpiadas justifica que andemos zurrándole a las nubes bombazos minerales que cambien sus ritmos, sus ciclos y sus cosas, de las que –lo sé, lo sé– no entiendo nada.

¿De verdad es tan grave que llueva en una maratón o en un partido de fútbol? ¿No ha sucedido ya en otras competiciones mundiales? ¿Están sentando los chinos un peligroso precedente y creando la necesidad –porque es una necesidad creada y boba– de que siempre que haya espectáculos tenga que brillar el sol? ¿Terminará Britney Spears por llevar de gira bombas de diatomita para que ninguna nube gris y cargada de tormentas se cargue, valga la redundancia, sus indispensables conciertos?

Y es que, ¿cómo se atreve el clima a condicionar así nuestras vidas? Tenemos derecho a disfrutar de una maratón a pleno sol. Somos los señores de la creación, al fin y al cabo.

Calima

lunes, abril 28th, 2008

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Hace unos días se cumplió el aniversario del Urquiola, lo recuerdo como si fuera ayer. El cielo completamente tapado, cubierto de un negro aire irrespirable, que desastre. Salvando las distancias aquí estamos con un calor impresionante, la calima que llega desde África quema, el aire te sacude la cara y es como si te metieran en un horno, las temperaturas son tan extremas que no se puede agarrar el volante del coche. muchísima gente con problemas bronquiales tienen que ingresar en los hospitales. El termómetro marca 35 grados a las tres de la tarde, si no bebes líquido elemento puedes tener serios problemas de deshidratación. Es el peaje que hay que pagar por estar a un tiro de piedra del Sáhara. Parece que en los próximos días bajará el termómetro, espero que sea así o de lo contrario lo vamos a pasar mal.Un saludo muy fuerte desde Tenerife.

A Galicia inconcebible

sábado, abril 5th, 2008

Onte foi un deses seráns onde se confirma que o rictus severo non é a calificación que máis lle acae aos checos, lonxe da impresión que lle queda ao turista ocasional en Praga. Os checos son xente de farra, como calquera outro pobo, se ben á súa maneira e á súa hora… A isto último, que mo perdoen, aínda non acabo de pillarlle o tranganillo. Unha cea de profesores que comeza ás catro da tarde, cando nesta época do ano quedan aínda tres horas e media de luz por diante… Pois, que se lle vai facer, o ritual é así. Botei de menos o xantar do curso pasado do noso ex-centro de secundaria, no outono, nunha taberna de aldea… con soliño, pero frío frío alá pola tardiña do mes de San Martiño. Teñen unha grande eiva os lacazáns dos carniceiros aquí, pois o pobo non sabe a que sabe, a non ser que un críe o ranchiño no cortello da casa, así que para min, nin orella nin rabo, ¡que canallada! Pero como xa dixen doutra volta, o da comida mellor deixámolo para outro capítulo. 

Volvendo ao conto. Comemos, bebemos –„más comiéramos si hubiera qué…“, como me aprendeu Carme, da Guarda-, eu botar non lle botei mais que dúas pezas, porque bailador non son, niso non saín aos Peilaos. Nisto do baile máis ben „me gusta menear…“, como canta Manu Chao, así que para min non foron mais que dez minutos apoteósicos, e aí coincidiu que Stepanka, a xefa de linguas, subiu ao cenario botarlles unha mao á parella que amenizaba, cunha caixa de ritmos facendo chimpún-chimpún, e púxose a cantar „I will survive“… e Jana pillou a Jirka polos pións desde atrás –aaaai!… a Jana ha de ter uns corenta, e o Jirka, de educación física, que non baixa dos cincuenta, é todo un personaxe, pequeneiro, con calva monacal, mostacho e os dentes coma Ronaldo, pero máis único que o whisky Dyc. E os checos pulando todo ao redor deles. Para que despois me digan que os checos son secos! 

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Pablo, de Vigo a Las Palmas

jueves, marzo 20th, 2008

[ Seguimos recibiendo testimonios de gallegos que andan por el mundo y, aunque no lo hacen como autores habituales de Global Galicia ni son comentarios a entradas concretas, no queremos que se pierdan]

Pablo G. Santamaría, desde Las Plamas de Gran Canaria, escribió:

En abril hará dos años que me embarqué en la aventura de venirme a vivir a Gran Canaria. En Vigo, que es donde he vivido mis 37 años, la experiencia fue fabulosa, pero últimamente me empezaban a pesar los días de lluvia (ahora no hay tantos, hay que j…), el frío en invierno, en fin los días perdidos por no poder salir a la calle, conocí Las Palmas
hace como 10 años en un viaje de vacaciones, y me gusto el clima, y en verdad que la ciudad es en estos momentos una maravilla.

He conseguido en estos 2 años conocer mucha gente, canarios, andaluces, madrileños,….y como no algún que otro gallego, estoy feliz en esta tierra y no porque en Galicia no lo fuese, pero el clima,…..es un plus, incluso me compré casa aquí y ha vendido mi piso en Vigo y aunque uno no debe decirlo nunca, me pasaré aquí una buena temporada,
quizás cuano me jubile, cambie de sitio, ja, ja, ja.

Un saludo para todos de Pablo.