La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

El arte del vínculo

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
11 de abril de 2010 a las 15:34h

He perdido la cuenta de la cantidad de veces que me han preguntado de donde soy.  Cuando ya voy a cumplir veinticinco años de mi vida residiendo en Chile, tomo conciencia de que no falta semana en que alguien, al escuchar mi acento, me pregunte si soy española. Al principio, para no abundar en detalles, decía que sí. ¿Cómo explicar que soy nacida en Caracas, que viví mi infancia y adolescencia en Galicia, que volví a Caracas para estudiar en la universidad y que toda mi vida laboral y de adulta la he vivido en Chile? No resulta fácil y menos cuando tu interlocutor no dispone del suficiente tiempo para  escuchar una larga perorata en la que, inevitablemente, se filtra tu híbrida identidad. Sin embargo, a medida que he tomado conciencia creciente de mi condición, no tanto de española sino de gallega, contesto sin mayor preámbulo que soy eso, soy gallega.

De tanto en tanto, suelo reflexionar acerca de las condiciones y la naturaleza del vínculo que se ha producido entre las distintas comunidades gallegas en el exterior, particularmente de las que tengo noticia y que están radicadas en América Latina y Galicia, nuestra tierra “madre”. A un primer nível, casi intuitivo, es fácil pensar que los vínculos entre comunidades alejadas geográficamente deben ser alimentados y estimulados de alguna forma, máxime cuando no existían las facilidades para viajar y de transporte que actualmente existen. Los vínculos entre comunidades, como entre las personas, no resultan por ósmosis, de manera intrínseca y natural. Deben ser cultivados. Es casi algo parecido al amor.

Me he preguntado por qué con Chile el vínculo es tan difuso, casi etéreo, en comparación con las comunidades gallegas existentes en países como Cuba, Argentina, Uruguay y Venezuela. ¿Será un asunto de distancia geográfica? Es cierto que Chile está situado en una esquina, como al borde de todo aunque esta apreciación depende del lugar donde estemos ubicados. Un australiano o neozelandés no lo vería, necesariamente, de esta forma. ¿Será un asunto de volumen? Es cierto que a Chile parece haber llegado una cantidad mucho menor de emigrantes gallegos que a otras partes de nuestra región, y muchos de ellos se animaron a cruzar la Cordillera de Los Andes casi por derivación desde Argentina, premunidos además, algunos de ellos, de un fuerte ingrediente explorador y aventurero. Cuando no existían los aviones, cruzar dicha frontera geográfica era un asunto no menor. ¿Será un asunto de calidad y de masa crítica? Me pregunto si, más que un problema de cantidad, la permanencia y estrechez del vínculo con Galicia se deba a que, en los contingentes de emigrantes hacia un determinado país, iban incluídos algunos visionarios, de corte más académico e intelectual, que sintieron prontamente la necesidad de generar dichos vínculos a través del cultivo de la lengua, así como de tradiciones como el baile y el canto.

En definitiva, no logro saber cuál es el quid, el pulso perfecto, que ha posibilitado la vinculación más estrecha de unas comunidades de emigrantes gallegos (y sus descendientes) con Galicia y no dejo de observar, en la distancia, el interés que las autoridades gallegas mantienen por Uruguay y por Argentina, lo que se expresa en sus recurrentes visitas a estos países. Algunos, cínicamente, reducen este interés a objetivos puramente electorales. Sin embargo, prefiero creer que esa es una motivación necesaria, más no suficiente.

Una respuesta tentativa es que el cultivo de la lengua generaría un efecto reforzador. He visto, en este blog, interesantes polémicas respecto a la pertinencia y utilidad del aprendizaje del gallego, así como a la obligatoriedad o voluntariedad de su enseñanza. Yo no lo aprendí en su momento. Las condiciones sociopolíticas existentes cuando viví en Coruña, en la década de los setenta, siendo niña, remitían el uso del gallego al ámbito rural y, aunque no guste reconocerlo en estos tiempos, no sólo no era estimulado: hablarlo era mal mirado, era un asunto de “paletos”. Ahora, aunque puedo defenderme  con lo que aprendí de niña escuchando a mis padres en casa, mucho lamento no manejarme en su uso de manera más técnica, no tanto por sus bondades prácticas, ya que es posible que no lo utilice en mi vida cotidiana sino por lo que conlleva el conocimiento de una lengua. Además del viejo adagio que dice que “el saber no ocupa lugar”, una lengua no es sólo comunicación. Es una manera de observar y de sentir, es una forma de ver el mundo.

Y ésto me deriva a una deuda que tenía pendiente de informar en este blog, ya que algunos de sus lectores me habían consultado, en referencia a la enseñanza del gallego en Chile. En este país, al día de hoy, existen tres importantes nodos de trabajo que fortalecen la conexión entre Chile y España. En lo que concierne a la presencia de la migración gallega en Chile, existen actualmente dos entidades. Una es el Lar Gallego, de Santiago y el otro es el Centro Gallego, de Valparaíso. El primero, formado en 1967 y el segundo, en 1993. En el área académica, un área de desarrollo es el Centro de Estudios Gallegos del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile, producto de un acuerdo firmado en 1998 entre la Xunta de Galicia y esta casa de estudios. En la actualidad, es conducido brillantemente por un acadèmico chileno, Andrés Suárez, que habla el gallego melodiosamente. Siempre me resulta increíble escucharlo porque, a pesar de no ser su lengua materna, logra proyectar tanta naturalidad que la pronunciación del gallego, en sus labios, no suena como un implante. Y eso me parece algo digno de elogio.

Dicho programa se encarga de difundir la lengua y cultura de Galicia en el área de influencia de la universidad y ofrece cada año dos módulos consecutivos de estudios gallegos. Hace años, fui invitada a presenciar el funcionamiento de una sesión de clases de gallego, aprovechando la presencia de la Televisión Gallega, que tenía interés en filmar la experiencia. No sólo me asombró que la mayoría de los estudiantes no fueran gallegos sino que hubiera más de uno de origen alemán, por ejemplo. Es importante entender que el aprendizaje de una lengua está sujeto a intereses múltiples y hay que tener una actitud comprensiva y abierta hacia ello. La gente no se mueve sólo por motivos materiales o consideraciones de orden práctico. Bien sabemos que el marco de utilización de nuestra lengua es ridículo si lo comparamos con el español, el inglés o el futuro que se avizora para el uso del chino. Sin embargo, hay personas que proceden de marcos culturales distintos, y están dispuestas a lanzarse a la aventura de aprenderlo.

Para aquellos que quisieran saber más acerca de la presencia gallega en la historia de Chile, es recomendable consultar las investigaciones realizadas por los profesores Carmen Norambuena y Edmundo Moure, ambos vinculados a la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

Y la vida sigue

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
2 de abril de 2010 a las 18:17h

En esta Semana Santa postsismo, un número importante de santiaguinos ha decidido darse un descanso y salir de la ciudad. Para muchos, este primer fin de semana largo, luego de las vacaciones de verano, brinda la oportunidad para visitar a sus familias en el sur, muchas de ellas afectadas por la catástrofe. El tránsito por carreteras no será particularmente fácil dados los daños que se produjeron en muchas de ellas. Se ha advertido que los tiempos de traslado han aumentado, en muchos casos, y que cuando antes te demorabas tres horas en llegar a un punto, ahora pueden ser cuatro horas y más por los zigzagueos que hay que realizar para llegar al punto de destino.

La vida se va retomando, lentamente, coincidiendo con un aterrizaje agradable y gradual del otoño, con sus primeras señales de baja de temperatura y caída de las hojas de los árboles. En algunos lugares, como Santiago, la normalidad es ya evidente. La capital se vio afectada, en materia de daños físicos, al equivalente a menos del tres por ciento del daño general que el terremoto produjo. Esto contrasta con algunas zonas en el sur donde, transcurrido más de un mes, todavía no se logra la reposición de servicios básicos como el agua. Estos son los contrastes que se van produciendo y que han llevado a que, en algunos medios de prensa, se señale que los santiaguinos no parecen tener conciencia cabal de lo que sucedió en las cuatro regiones directamente impactadas. Quizás es más fuerte el impulso vital y la necesidad humana de intentar que todo vuelva a ser como antes. Esto no debe asombrar a nadie pero las ganas de volver a ser lo que siempre fuimos establece un inevitable contrapunto frente al hecho de que, alrededor de un veinte por ciento de los chilenos, se vean afectados por estos días por el llamado Transtorno de Estrés Postraumático (TEPT). Nunca antes la información y los datos sobre esta enfermedad habían estado tan difundidos y socializados. Nunca antes había existido tanta conciencia sobre ella.

Existe general coincidencia en asimilar esta tragedia como una oportunidad para remediar lo que no funcionó y para hacer las cosas mejor. Por estos días, hay un álgido debate acerca de cómo financiar los costos de la reconstrucción. Pensemos  que solamente en capacidad hospitalaria en las zonas del desastre, se ha retrocedido un promedio de diez años, no sólo por los derrumbes físicos de los hospitales sino por la pérdida de equipos indispensables para análisis y diagnósticos. Las opciones que se están analizando, para costear la reconstrucción, son mixtas y, obviamente, ha saltado a la palestra la posibilidad de aumentar los impuestos. Chile tiene una baja carga tributaria en comparación con el resto de los paìses de la OCDE, club al que acaba de ingresar. Además, el país tiene una estructura tributaria regresiva donde los que ganan menos pagan, comparativamente,  más. Pero las decisiones no son fáciles. Como siempre, aumentar los impuestos no es del agrado de los empresarios, que señalan que eso afectaría la capacidad de recuperación de una economía que, como la chilena, ha venido perdiendo vitalidad en materia de crecimiento.  Larroulet, nuevo Ministro Secretario General de la Presidencia, ha señalado que no se entendería que la ahora oposición le negara la sal y el agua al gobierno frente a los proyectos de reconstrucción que se presenten en el Congreso. Pues una lógica similar debiera correr para el mundo empresarial: nadie entendería que los que tienen más, no se metieran la mano en el bolsillo para dar más en una hora tan difícil como la que se vive. Es cierto que ha habido grandes campañas llamando a la solidaridad, en la que los empresarios han donado mucho dinero. Sin embargo, estas donaciones no suelen ser por bolitas de dulce sino gracias a la existencia de leyes de donaciones que ofrecen la oportunidad para condonar impuestos.

Resulta interesante ver cómo el megasismo ha servido para que, en otros paìses, se estén elaborando estrategias de prevención en el caso de vivir una catástrofe similar. Hemos visto, en la prensa, como en Perú y en algunos lugares de la costa pacífica de EEUU, se han llevado a cabo simulacros de tsunami, de forma de ir educando a la población si llega el caso de enfrentar un fenómeno como el que nos sorprendió la madrugada del 27-F.

Por su parte, en Chile, se tiene claro que hay que sacar los aprendizajes indispensables de lo sucedido. El terremoto dejó en claro que el país, no sólo no estaba preparado para responder a una catástrofe significativa, sino que se habían venido tomando decisiones que olvidaban el carácter sísmico de nuestro suelo.  Faltaban los protocolos automáticos de respuesta del Estado frente a situaciones de emergencia. Además, se evidenció la necesidad de un sistema autónomo de comunicaciones para los órganos esenciales del Estado así como de una red moderna de medición sísmica. Una vez ocurrido, emergen enseñanzas que deben traducirse en el diseño de políticas e instituciones presentes y futuras. Estas enseñanzas, además, no serán sólo para Chile. Otros países que comparten la misma condición (y son susceptibles a las mismas amenazas de la naturaleza) están tomando también nota de ello. Y eso es importante. Estas enseñanzas surgen de la mirada serena, reflexiva, consciente e integral de lo vivido y no debe ser cegada por un patriotismo mal entendido  ni por la autocomplacencia porque está en juego la capacidad de sentar las bases para que, generaciones futuras, nuestros hijos y nietos, frente a una catástrofe similar, puedan ahorrarse buena parte de los estragos, consecuencias y sinsabores que ahora se han vivido.

Domingo de Ramos

Escrito por Marisol Estévez | Desde Londres
29 de marzo de 2010 a las 3:49h

270320102817

Tarde de domingo en Recoleta. Bailan tango en una esquina, una banda toca rock argentino en la otra, títeres, feria, artesanías, panecitos rellenos, mate… Como cada fin de semana el selecto barrio de la Recoleta se convierte en punto de encuentro de turistas y vecinos. Yo, un poco turista y sin embargo vecina, escucho al músico de la plaza Francia versionando a Sabina, Serrat, Silvio… Caminante no hay camino, Ojalá, Por el boulevar de los sueños rotos

280320102907

Pasan la gorra, aviso a espectadores: el que se vaya sin colaborar va a soñar con Menem desnudo toda la semana, dice el artista. Bromea, fuma, cuenta y canta. Canta al desamor, a los hermanos chilenos, a los indígenas y contra la desigualdad. “No hay peor derecha -dice también- que los que roban con la izquierda”.

Y no falta una oda al mate. Y hace calor. Qué lindo, loco!

Domingo en Recoleta, asisto sorprendida y maravillada al espectáculo Fuerza Bruta. Saltos, gritos, música cañera, agua, golpes… Algo La Fura dels Baus, pero a la argentina. Energía extrema, quilombo, fuerza, sí, fuerza bruta! Disparos, danza, agua, todos apiñados y mezclados en un recinto. Me arrepiento de no haberme tomado una cervecita a la entrada. O dos…

280320102915

2803201029241

Y con el subidón del ESPECTÁCULO, así, con mayúsculas, salgo para darme de bruces con otro que, no por distinto, resulta menos sorprendente; incluso novedoso para mi memoria… De nuevo, gente, jóvenes, parejas, niños, el mismo público. Una Iglesia, la del barrio. Nuestra Sra. del Pilar ha de estar contenta, la gente llena la parroquia , y su patio, y aún más allá. Señoras menos afortunadas que las que vinieron a misa con su chucho ofrecen ramitas de olivo por “la voluntad”. Caray! Es Domingo de Ramos!

2803201029411

Atraída por la curiosidad, la sorpresa y el recuerdo no puedo evitar ser absorbida por la masa y los cantos. Sí, misa llena. Ya lo había visto, desde lejos, otro domingo cualquiera. El Vaticano tiene un bastión en la Argentina. No sé si los mismos que llenaban la plaza para escuchar a “Sabina” están ahora aquí, en misa, o si soy yo la única. Aquí no hay debate sobre las familias, ni crisis de seminaristas. A la Iglesia le van bien en la Argentina…

Y así está siendo para mí el Buenos Aires de Gardel, Cortázar, Maradona, Boca, River, del tango, la corrupción, el  asadito, de los ricos,  pobres,  trovadores y descamisados. Sobredosis para los sentidos. Artistas increíbles. Fuerza bruta.

Salí a un espectáculo que no sabía de qué iba y regreso a casa con una ramita de olivo.

Cielos codiciados

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
26 de marzo de 2010 a las 2:49h

La experiencia de vida del terremoto persiste como comentario obligado de todas las tertulias. A cualquier lugar al que vayas, si prestas atención, escucharás a alguien que se está refiriendo a cómo vivió el megasismo del 27-F.  Sucede, incluso, que es posible descubrir en el mismo interlocutor, pasado casi un mes, relatos superpuestos que van añadiendo más detalles y especificaciones a la forma cómo vivió esa noche.

Uno de los aspectos que más ha llamado mi atención tiene que ver con la proyección del cielo en esa amarga madrugada. He escuchado decir,a varias personas, que cuando salieron despavoridas de sus casas, miraron hacia el cielo y pudieron percibir un extraño resplandor, tanto mientras temblaba como en los segundos posteriores, en que la tierra tendió a sosegarse. Motivada por esas referencias, he tratado de hacer introspección, mirar hacia adentro y tratar de recordar qué cosa ví yo en el cielo esa noche. Efectivamente, ví que entraba más luz por la ventana de mi habitación que de costumbre, mientras ésta se movía como un barco. Cuando logré salir y colocarme en el dintel de la puerta de entrada, también me pareció observar una luz más vívida de lo normal.

Como resultado, ahora acostumbro a mirar con más detalle hacia el cielo, sobre todo en las noches. Y es que los cielos chilenos tienen algo particular. Pude darme cuenta durante el fín de semana pasado, en que subí el cerro El Roble y en cuya cumbre funciona un observatorio pequeño, gestionado por la Universidad de Chile. Su historia se remonta a la presencia rusa previa a 1973. Los rusos vinieron a Chile en esos tiempos en que la colaboración política era muy propicia, entre otras cosas, atraídos por la calidad de su cielo.

Ese observatorio que pude merodear desde afuera, porque estaba cerrado, es pequeño y su arquitectura no deja de evocar algo de la Guerra Fría. Sin embargo, puestos a investigar, descubro que Chile es la sede de cinco importantes observatorios internacionales, pertenecientes a instituciones europeas y americanas. Estos observatorios se distribuyen entre las regiones de Antogasta, Atacama y Coquimbo, que son las que tienen cielos más límpidos y fértiles para la observación astronómica. Tienen nombres evocadores como Cerro Tololo, Cerro Pachón, Las Campanas o el Observatorio La Silla, por citar algunos.

Por la calidad de su cielo, Chile sigue concitando interés para la instalación de otros observatorios similares. En días pasados, hemos podido saber que, a pesar del desastre natural que supuso el terremoto, el Cerro Armazones, ubicado en la segunda región, se posiciona como la locación preferida para la instalación del telescopio gigante European Extremely Large Telescope (E-ELT). Su principal competidor sería la isla La Palma, ubicada en Canarias. Los evaluadores señalan que Chile “posee el mejor equilibrio de calidad del cielo en todos los aspectos y en ese lugar (el telescopio) puede ser operado de una manera integrada con el Observatorio de Paranal”.

Se espera mucho de este supertelescopio ya que servirá,entre otros aspectos, para analizar planetas alrededor de otras estrellas, los primeros objetos nacidos en el universo, agujeros negros súper masivos y la naturaleza y distribución de la materia y la energía oscura que dominan en el universo.

Cuando la tierra todavía no deja de temblar, en su proceso de liberación de energía sísmica, es un gran consuelo poder mirar hacia el cielo y buscar en él algo de refugio. Sobre todo, cuando es un cielo de tan reconocida calidad.

Les dan miedo las tetas

Escrito por Soli Sánchez | Desde Houston, EE UU
22 de marzo de 2010 a las 16:03h

En este país no les gustan ver tetas y lo digo convencida porque en mis casi dos años aquí no he visto ni la primera. Ni en la televisión ni en el cine (a excepción de las de Penélope Cruz en los Abrazos Rotos), ni en las revistas ni el periódico, ni en el consultorio medico ni en la Universidad. ¿Por que se esconden las tetas en EE. UU?

En mi búsqueda de las tetas en la sociedad Americana (donde los pechos estan extremadamente sexualizados, y sino, miren las tallas que se ponen en las operaciones estéticas) deduje que en el ginecólogo tendría que haber fotos de tetas. En los folletos que te dan para las mamografías, pensé, ¿pondrán una teta no? Pues no se emocionen, porque ni eso. Lo que hay es un dibujito, nada real. Y las fotos son siempre de espaldas.

Claro, cuando se le escapo la teta a Janet Jackson en la superbowl, por eso se armó tal escándalo. Ahora lo entiendo mejor.

Siguiendo en mi empeño por ver tetas se me ocurrió que en el parque, donde tantas madres pasean a sus bebes(porque no vean la tasa de natalidad de este país) verían a alguien dar de mamar. Nada, nadita. Solo biberón, mis ojitos no alcanzaron a ver nada mas.

Se preguntarán de donde me viene este afán por buscar tetas.  Todo comenzó un día en que viendo las noticias en la CNN hablaban de una mujer que había permanecido entre los escombros en el terremoto de Haití durante 12 días y mostraban como un equipo de bomberos la rescataban. La señora languidecía en una camilla, desnuda de cintura para arriba y con la imagen borrosa a la altura de los pechos. Ese mismo día, viendo el telediario español vi exactamente la misma imagen:  la señora languideciendo, los bomberos, el torso desnudo y las dos tetas en su sitio, perfectamente visibles.

¿Por que a ellos les dan miedo y a nosotros no?

ONGs y otras actividades solidarias

Escrito por José Regueira | Desde el Campo de Gibraltar
22 de marzo de 2010 a las 14:04h

            Es interesante ver la evolución de este blog. Nacido como blog colectivo de gallegos diseminados por el ancho mundo, ha ido disminuyendo en número de colaboradores activos y en diversidad temática al tiempo que se fue estrechando su ámbito geográfico. En sus primeros tiempos llegaban crónicas de lugares tan diversos y distantes como Eslovenia, Manchuria, Australia, Alaska, diversos países iberoamericanos o varias ciudades norteamericanas con una notable diversificación de temas, experiencias y preocupaciones. Poco a poco han ido desapareciendo esas colaboraciones incluso de blogueros tan activos como era Miguel Salas y sus interesantes crónicas primero desde Manchuria y luego desde Taiwan. Paralelamente, ha ido adquiriendo un acusado acento africano, en el que persisten los siempre interesantes e incisivos comentarios de Avelino Sousa-Poza y han proliferado las crónicas tanzanas de Marcos Fernández. Hay quien considera que ha perdido parte de su condición de foro colectivo y global para adquirir un tinte un tanto monográfico y monotemático africanista. Sé que para algunos ha perdido interés por reiteración temática.  Pero de ello todos tenemos parte de culpa, por nuestra deserción o pereza en enviar nuestras entradas, en comunicar nuestras experiencias.

            A mí particularmente todo lo relacionado con la vida africana me interesa, por ser un continente que tengo enfrente, a muy pocos kilómetros de mi casa y porque su tremenda problemática se vive y se padece en la tragedia de este Estrecho que divide al primer del tercer mundo y que frecuentemente se ha convertido en una enorme fosa marina en cuyo fondo reposan cientos, quizá miles de cadáveres que han perecido en su intento malogrado de alcanzar el paraíso europeo. Por eso he seguido con interés las noticias africanas de Marcos, que a través de estampas de la vida ordinaria de Tanzania nos transmite, con lenguaje escueto y fotografías muy ilustrativas, las miserias de la vida diaria en África. Aunque no siempre comparta sus opiniones y su tono a veces con tintes de agresividad perezrevertiana. Cuando leí su Alicia en el país de los negros no pude menos que sentir una rebelión interior (que no tristeza) ante lo que consideraba tratamiento injusto hacia diversas formas de colaboración solidaria con el continente africano ajenas a la abnegada y extraordinaria actuación continuada que realizan in situ muchas ONGs tradicionales, cuya humanitaria labor es digna de admiración. Pero ello no obsta para que haya otras modalidades de ayuda no tan profesionalizada ni permanente, de ámbito estatal, regional o incluso comarcal o local que, quizá por menos conocidas, son menos valoradas. Pero una cosa es ignorarlas por falta de resonancia mediática y otra cosa es menospreciar o atacar su labor humanitaria, altruista, abnegada y tremendamente solidaria. Yo soy testigo de excepción de muchas de estas acciones solidarias (también copartícipe de algunas) y por ello me he sentido dolido (no triste) por el ataque o el menosprecio a alguna de estas actividades.

            Describo algunas de estas acciones que, amigo Marcos, se desarrollan lejos de las cámaras de TV, aunque con frecuencia son otras cámaras (como las de los servicios secretos marroquíes y quién sabe si de Al Qaeda) las que filman sus actividades, con fines intimidatorios. Por ejemplo, seguramente todos habéis visto las tremendas imágenes de pateras que llegan a las costas de Tarifa o Algeciras abarrotadas de africanos exhaustos que se desploman al llegar a tierra… o que llegan cadáveres. Imagen sangrante que yo he tenido ocasión de ver personalmente. Otros africanos tienen más suerte, no son descubiertos y huyen monte a través para no ser controlados por la policía. Muchos vecinos de esta zona (entre ellos  miembros de mi propia familia) los acogen en sus casas, les dan comida, ropas nuevas que sustituyan a las suya mojadas, les dan dinero y los trasladan a lugar seguro en sus coches o a un tren o autobús que los traslade a un lugar en donde ellos tienen previamente un enlace. No es la primera vez que la guardia civil los sorprende y alguna vez han terminado en la cárcel… por proteger a inmigrantes ilegales. Que la cosa tiene bemoles. Aunque, a pesar de todo, se ha seguido haciendo. La visión permanente de éstas y otras situaciones similares ha hecho surgir un movimiento de solidaridad espontáneo y el surgimiento de organizaciones locales como Algeciras Acoge, Tarifa Acoge y otras similares que acogen a estos desesperados inmigrantes. Más de una vez una mujer embarazada ha dado a luz en una patera o a la llegada a tierra y es acogida por organizaciones como la del llamado Padre Patera, un hermano del Amor de Dios que se ha hecho famoso por los centenares de inmigrantes acogidos en sus locales.

             Una cosa con la que no está de acuerdo Marcos es con la acogida durante unos meses de niños saharauis en campamentos españoles. Ciertamente parece tener un componente un tanto sádico: “ven a ver cómo se vive en la civilización; ¿te has enterado?, pues ahora vuelve al desierto”. En principio los niños venían  cada año a un campamento o una casa distinta cada año; hoy vienen durante cinco años con la misma familia, que los acoge como un miembro más y es el inicio de una comunicación permanente con sus familias saharauis, a las que visitan con cierta frecuencia llevándoles comida, medicamentos, otras cosas de primera necesidad… y calor humano. Muchas de estas familias pasan sus vacaciones acompañándoles en sus campamentos del desierto. Hay artistas que organizan exposiciones cuya recaudación destinan íntegramente al pueblo saharaui. O que organizan Artifariti, un macroproyecto cultural destinado a apoyar y difundir el intento de erigir en Tifariti, uno de los campamentos saharauis, la futura hipotética capital de la no menos hipotética República Árabe Saharaui. Un proyecto utópico, más cerca de lo virtual que de lo real, pero que contribuye a mantener la ilusión y la asombrosa capacidad de resistencia del pueblo saharaui de crear su país independiente, después de la heroica supervivencia de más de treinta años (desde la vergonzosa descolonización española) en campamentos del desierto.

            Artesanos y artistas que enseñan a las mujeres saharauis a confeccionar líneas de ropa con motivos o decoraciones del desierto y que les abren caminos comerciales incluso en Nueva Yortk. Mecánicos que recuperan y reparan coches todoterreno destinados al desguace, los donan al pueblo saharaui y los llevan cargados de artículos de primera necesidad a través de Argelia o Mauritania. También por estos territorios (por Marruecos no pueden pasar) se organizan caravanas de 70, 80 o 100 camiones cargados de ayuda humanitaria. Algo similar y con parecido riesgo a lo que hizo Acció Solidaria, “excursionistas de paripé” según afirma Marcos no sé si porque tiene alguna información de la que carecemos la prensa, los servicios de inteligencia, el gobierno y el común de los mortales españoles, a quienes nos califica de “incautos”. España ¿”cloaca de falsas verdades”?; ¿pena que las ONGs estén “calladas como putas” ante el rescate de Alicia “de las garras de los infieles”?, ¿qué deben hacer, protestar por el intrusismo de estas “compis” (sic) sin pedigrí?, ¿qué debería haber hecho el gobierno, no gestionar el rescate?

            Algo difícil de entender, que Marcos trata de aclarar en tono más moderado pero confuso en su segundo artículo, en respuesta a mi comentario. Agradezco la rectificación en el tono, aunque los argumentos los percibo retóricos, paternalistas y difusos. He tratado de aportar aquí mi conocimiento de acciones solidarias en  el Estrecho y norte de África, dignas del máximo respeto. Espero complementen las noticias que Marcos viene ofreciendo, utilizando sus dotes de buen comunicador, sobre la problemática del África subsahariana y sobre la encomiable y profesionalizada labor que desarrollan las ONGs que allí operan

Vivir entre réplicas

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
18 de marzo de 2010 a las 4:57h

Han pasado más de quince días desde que tuviera lugar en Chile un terremoto grado 8,8 en escala de Richter, el quinto de mayor impacto en el mundo desde que existen registros.  Esta delgada franja de tierra, sabemos ahora, es sísmica por naturaleza. Caminamos sobre una falla.  Al parecer, el país contiene el 46% de sensibilidad sísmica del planeta y, esto, según se dice, nos asemeja a Japón. Estamos sabiendo mucho, por estos tiempos, sobre sismología y todos los fenómenos a ella relacionados, como tsunamis. Y no podría ser de otra forma: no sólo las consecuencias en vidas humanas y en destrozos materiales es inmensa sino que el terremoto, con sus secuelas llamadas réplicas, sigue hacièndose notar todos los días. Ayer, sin ir más lejos, en la región del Bío-Bìo, la réplica más alta estuvo en el orden de los 5,8 grados. El jueves pasado tuvimos que desalojar el edificio donde trabajo.

Poco a poco, los chilenos se van acostumbrando a la idea de que el suelo los seguirá meciendo, como una cuna traidora. Dicen que será por dos meses, aproximadamente. Este cataclismo de la naturaleza no sólo cambió la agenda política sino que alteró por completo nuestra vida cotidiana y, de paso, nos reveló que Chile es más modesto de lo que muchos creían. El ingreso a la OCDE, como buen alumno de la región latinoamericana al que había que premiar de alguna forma, ha pasado al olvido. Por ahora, la gente no habla más que del terremoto y se han multiplicado exponencialmente los casos de ansiedad y de consumo de antidepresivos. Un porcentaje significativo de chilenos está viviendo cuadros de estrés postraumático. Durante esta semana y providencialmente, porque estaba programado antes del terremoto, visita Chile Boris Cyrulnik, padre del concepto de “resiliencia” o capacidad de salir adelante frente a la adversidad. Nos viene como anillo al dedo la visita de un sobreviviente de campos de concentración como Cyrulnik. Se necesita a gritos voces de aconsejen, que consuelen, que otorguen perspectiva a los efectos ocasionados por este zarpazo de la naturaleza. Los medios de comunicación no cesan de mostras imágenes de los sobrevivientes, historias de dolor y de héroes anónimos lo que, de alguna forma, les permite seguir escarbando en la herida, bajo una apariencia de información que encierra un tanto de morbo. Por otra parte, la empresa privada se encuentra haciendo su Agosto y ha hecho del terremoto una oportunidad para la solidaridad, sí, la solidaridad como negocio.

El terremoto del 27-F en Chile reveló una parte del país que muchos no querían ver. Un Chile donde no son impensables los saqueos y los actos de vandalismo, descartando la idea de vínculos y de capital social; donde no existían protocolos y la institucionalidad para la emergencia era más que precaria; donde los inescrupulosos de siempre construían edificios burlando los controles antisísmicos y, así, suma y sigue. Este Chile que ostentaba récords en el combate contra la pobreza, habiéndola reducido de más del 30%, a principios de los años 90, a cerca del 13%, tendrá ahora que aceptar que se producirá un incremento de la misma, así como un empobrecimiento general de otros sectores, como la clase media. Es con relación a este sector que se habla del “terremoto mentiroso” porque, si bien no tuvo efectos tan dramáticos como se pudo observar en la zona del epicentro y en las costas, ha afectado de igual manera las viviendas de muchas personas que se ven ahora indefensas y sin recursos para arreglar tanto desperfecto. Este Chile seguirá conviviendo con el Chile “europeo”. Así nos ven muchos visitantes y tuve la comprobación hace poco tiempo, cuando nos visitó el Secretario General de la Xunta de Galicia. Esa era su percepción.

Otros, tratan de ver el vaso medio lleno y señalan que el país ha soportado mejor de lo esperado un impacto de más de 8 grados, poniendo como ejemplo el impacto devastador que tuvo sobre Haití un terremoto quinientas veces menor.

Como sea, ya nada podrá ser igual y se habla de la “generación del terremoto” como una forma de condensar el impacto que, sobre niños y jóvenes, tendrá este evento telúrico.

Chile saldrá adelante

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
5 de marzo de 2010 a las 4:33h

Cuando este blog se veía en serio peligro de ser capturado por inquietudes tanzaníes, me siento en la obligación de comentarles cómo se está viviendo en Chile el reciente terremoto que, con tsunami incluido, asoló el país el pasado 27 de febrero. En enero, había tenido lugar la segunda vuelta electoral, triunfando el candidato de centro-derecha, Sebastián Piñera lo que hace que, por primera vez en cincuenta años, este sector político llegue al gobierno. Sin embargo, luego de esa novedad, el verano estaba terminando “fome”. Es ésta una palabra muy chilena y que se usa para describir algo que es aburrido,  soso y sin gracia. Salvo el Festival de Viña del Mar, que cada vez está menos lucido y al que se insiste en invitar a estrellas que, si bien fueron exitosas en su tiempo, hoy vienen ya de capa caída (tipo Paul Anka), todos los chilenos se preparaban en el pasado fin de semana para volver a la rutina habitual del trabajo y de los estudios, ya que el inicio del año laboral propiamente tal comienza en estas latitudes el 1 de marzo de cada año.

Pero la naturaleza se encargó de cambiar este libreto repetido. La madrugada del sábado, todos, quien más, quien menos, vivió su propia pesadilla. Yo la viví en Santiago y tengo que agradecer que mi casa demostró ser más sólida de lo esperado. El terremoto, que se produjo a las 3:30 de la madrugada, aproximadamente, me sorprendió en pleno sueño. Mi habitación y mi cama se movían como un barco en medio de un temporal. Mi primera tentación, la tentación que pudiera tener alguien con altos niveles de inconsciencia y que no ha vivido nunca un terremoto, fue seguir durmiendo. Total, llevo ya la friolera de 25 años viviendo ininterrumpidamente en este país y cada cierto tiempo, la tierra tiembla y todos tratamos de seguir tan campantes. Al final, para seguir con sus vidas, los chilenos han desarrollado una percepciòn extrasensorial frente a los movimientos terráqueos, una sensibilidad especial que yo llamo “cultura sísmica” y de la que he tratado de apropiarme. Además, lleguè a Chile dos meses después del último terremoto, acaecido en 1985, donde pude ver la parte antigua de Santiago literalmente en el suelo. Santiago, en alguna de sus zonas, parecía Berlín despuès de la guerra. Por tanto, no había incorporado la experiencia vital de un terremoto. Pero no, no pude seguir durmiendo porque un armario entero de libros se me vino encima, tapando la salida de mi habitación. Con dificultad, traté de salir, saltando por encima de tanto libro, tomé a mi perro que ya está viejo y no acusó recibo del sacudón y volé a colocarme en el dintel de mi puerta. Mientras corría, escaleras abajo, pensaba aceleradamente en que no resulta del todo cierto aquello de que los animales pueden alertar las catástrofes naturales segundos antes. Dentro de mi total falta de dimensión de lo que pasaba, traté de fijar con una mano un plato de cerámica que tengo en la entrada, que recoge en imágenes El Quijote, comprado en la Plaza Mayor de Madrid. No quería que se hiciera añicos.

Luego de tres minutos interminables, todo pasó. Entré en mi casa. No había luz. A los pocos segundos, los vecinos ya habían salido y me estaban tocando a la puerta, preocupándose por mi situación. Uno, veloz, encendió la radio de su auto y ahí comenzamos a dimensionar, lentamente, la tragedia. Es casi seguro que todos uds. han tenido acceso a más información de la que yo poseo por cuanto recién acaba de llegar la luz a mi casa. Es por ello que no he podido ver, hasta ahora, las imágenes dantescas que los distintos canales de televisión han transmitido al mundo.

Por estos días, nos toca convivir con las llamadas “réplicas”. Se ha informado que pueden durar hasta dos meses. Ayer en la noche, por ejemplo, hubo una de 6 grados. Hoy, en la tarde, se reportó un pequeño sismo en el norte, grado 5, en Calama, hacia el interior y las autoridades se ocuparon de precisar que no tiene relación con el que asoló buena parte de Chile pero, en especial, las provincias del Bío-Bío, Arauco y del Maule. Algunas personas lo llevan muy mal y se paralizan cuando se produce alguna. Sin embargo, tendremos que tener temple y acostumbrarnos a lidiar con ello. Es muy importante que la vida sea retomada.

Estoy conmovida por el interés de tantos amigos y personas que están en distintos lugares del mundo, partiendo por los propios gallegos. Ya La Voz de Galicia me contactó. He hablado con el secretario ejecutivo del Lar Gallego en Chile, Francisco Bustos quien, de forma diligente, ya ha tratado de saber el estado de situación de la pequeña comunidad existente en este lejano lugar del mundo, en esta larga franja de tierra que está resultando tan movida. Me informó que no hay desgracias personales que lamentar, salvo derrumbes y desperfectos materiales en algunos lugares de trabajo. En todo caso, todo es perfectamente subsanable. Sin embargo, todavía no es del todo posible hacerse un cuadro de la situación que afecta a los que están en la zona centro-sur, debido a la precariedad de las comunicaciones.

Chile está acostumbrado a estos golpes. Tiene un triste récord: es éste, según dicen, el séptimo terremoto más fuerte de los que se han podido registrar en el mundo pero también tiene el primero, que se produjo en Valdivia, allá por los años 60. Por estos días, se discute mucho acerca de la lentitud de ciertas instituciones para tomar decisiones, para comunicar la alerta de tsunami, para coordinarse entre sí. Chile, con este desastre, también toma conciencia de sus propias miserias y de sus limitaciones, lo que incluye los saqueos y actos vandálicos que han viajado por las pantallas de muchos de uds. y que tanto nos han avergonzado. Es lamentable que esas imágenes no se compensen con otras que son más emocionantes como la enormes cadenas de solidaridad que han emergido, particularmente de jóvenes, que han viajado a la zona de la tragedia para entregar su entusiasmo y energía.

Pero es que Chile, en algún momento, y luego de su reciente ingreso a la OCDE, soñó que estaba más cerca de los “jaguares” asiáticos que de las raíces indígenas de este continente. Chile, o más bien su clase política, parece darle la espalda al barrio en el que está inserto y negar su condición. La élite política chilena peca de una cierta ansiedad por el estatus, lo que se refleja en su deseo de estar en rankings que la acerquen, de alguna manera, a los indicadores del primer mundo. ¿No ha hecho, acaso, méritos suficientes, mostrando una transición a la democracia ejemplar, índices importantes de crecimiento económico y una rigurosa disciplina fiscal?, ¿no ha mostrado ser Chile un país serio, que ostenta niveles de seguridad jurídica inéditos en la región y donde a ninguno de sus mandatarios se le pasaría la cabeza reformar la Constitución, para reelegirse? Efectivamente, todo eso es cierto. Acá no verán a ninguna autoridad decretando el no pago de alguna deuda o expropiando a mansalva. No señor, pero también es cierto que Chile, por momentos, se marea y se siente catapultado a ese mundo soñado. Esta tragedia viene a redimensionar nuestro verdadero tamaño y nuestra condición, donde si bien el país aguantó razonablemente un sismo de 8,8 grados, con un saldo relativamente bajo de víctimas para esa magnitud, también evidenció falencias dramáticas en el ámbito de las comunicaciones y de la construcción. Muchos edificios, así como también infraestructura pública, han demostrado no dar la garantía necesaria para resistir estos embates, en un país que ha sido tradicionalmente celoso de cuidar el carácter antisísmo de tus construcciones.

Además, este terremoto sorprende al país en un momento político raro, con autoridades que ya estaban con sus carpetas listas para ser entregadas a las nuevas, de un color político distinto, el próximo 11 de marzo. Bachelet ha sido cuestionada por su falta de agilidad en la toma de decisiones como fue decretar el Estado de Catástrofe. Ella, hija de un militar asesinado durante la dictadura; ella, que tiene estudios de defensa en Washington; ella, que fue la primera Ministro de Defensa de la región, fue acusada cuando era candidata de ser una “tapada” de los militares. A ello hay que sumarle lo que, quizàs cándidamente, confesó el actual Ministro de Obras Pùblicas: la dificultad, para la coalición gobernante y que luchó contra la dictadura militar, de posibilitar el ingreso de los militares nuevamente a las calles. Este talante dubitativo frente a la emergencia es comprensible, pero no justificable. Partió su gobierno enfrentando una huelga de estudiantes secundarios en el año 2006, que le dio a sus críticos el argumento perfecto para dudar de su autoridad. Termina su mandato, que se empinaba sobre el 80% de popularidad, con dudas semejantes, aunque más elusivas, como si una especie de fantasma la persiguiera, el fantasma de la falta de autoridad que, por lo demás, suele perseguir a las mujeres que ascienden a la más alta magistratura de un país.

Chile se pondrá en pie y saldrá adelante nuevamente porque los chilenos son (somos) sufridos y tenaces, aunque lo que sí está claro es que el ansiado salto al desarrollo para el cual quería prepararnos el Presidente electo, Sebastián Piñera, invitándonos a doblar el ingreso per cápita para acercanos siquiera a Portugal, tendrá que esperar un buen rato.

GALLEGO EN TONO PEYORATIVO…

Escrito por rociolathardt
26 de febrero de 2010 a las 1:28h

Carallo la que se ha armado con esto de llamar a Zapatero, gallego en tono peyorativo…tal cual si llamaramos a Rosa Diez “politica”…siiiii, es que yo prefiero ser gallega ( aunque no lo soy), y no “politica..

Politico (a) : segun la RAE, dicese de una persona: Que interviene en las cosas del gobierno y negocios del Estado…
version del diccionario urbano o de la vida …
ladrones, especuladores, chorros ( segun el tango), corruptos, miserables que con arte se conducen en medio de la mierda, alcanzando sus fines, y empleando medios para echar la mierda encima de los que los han elegido…

Por otro lado yo es que prefiero ser gallega y no adoctrinada por un partido politico, bajo el concepto del robo, el hurto y las artes de cagar al mas debil…

Ahora ser llamado politico es tan peyorativo, como mentarle la madre y la familia completa a alguien…sera por la poca claridad, la poca verguenza que tienen algunos para robarnos desde nuestro propio bolsillos, es que si, si, es que son delincuentes de traje y corbata, de guante blanco…y como el sistema es el que ellos manejan, esta todo diseñado para que no sea un delito, aun por encima les pagamos para que nos den por saco…prefiero seguir siendo gallega.

Ser gallega tiene sus ventajas y desventajas, pero yo prefiero, aun asi seguir siendolo…

las ventajas y desventajas…pues ya lo decia un escritor y sociologo gallego , ser gallego es un tema muy trabajoso y cito textual :

” Ser gallego es algo muy trabajoso: hemos de subir o bajar las escaleras de tal
manera que nadie sepa si subimos o bajamos, lo que nos obliga a un movimiento
de danza de tipo circular hasta que nuestros observadores dejen de vernos y
mirarnos. Y eso cansa. También hemos de disponer la boca de tal modo, incluso
al hablar, que no pueda vérsenos la última muela. O poner cara de astucia
cuando negociamos con el tendero el kilo de merluza o presidimos el consejo de
administración. En general, no sabemos si somos de los nuestros, y en todo caso
hay que parecer que no sabemos de dónde somos, ni de dónde venimos ni a
dónde vamos. Somos gallegos: un trabajo añadido sobre el ya cansado oficio de
vivir.”…

En fin que digan, lo que digan o como lo digan, los gallegos son unicos…porque asi como Bouza hace alusion a esa parte “conservadora” del gallego, que lo define de manera peculiar .. tambien habla de la ferrea voluntad de los gallegos por conservar su lengua, aunque este todo dispuesto para que el “falar en galego” desaparezca, el gallego consigue conservarla…

la diversidad del pueblo gallego es tan amplia y apegada a la tierra, que si bien es capaz de convertirse en un cosmopolita y navegar fuera de sus mares y su galicia natal para vivir lejos da sua terriña… el apego a su tierra y naturaleza es profundamente absoluta …la saudade y la morriña pueden matarle…

tambien vale destacar aqui que el gallego es ampliamente reconocido como labriego en las aldeas rurales, de esos que se dejan la piel en el trabajo forzoso de la tierra y cuando emigra a la ciudad se reconvierte en un obrero, pudiendo trabajar en el campo trabaja como labriego obrero en la ciudad…mucho merito para ese toque de medio urbano, medio rural que se fragua en el gallego contemporaneo…

Entonces resumiendo este post, por encima de todo aunque suene peyorativo…yo es que prefiero ser gallega…y como decia Bouza “Abrochense los cinturones, que vamos a votar”…aqui no hay misterio, ya vera Rosa diez lo que es no tener su escaño del Psoe….ya vera que los gallegos de cortitos e imbeciles no tienen un pelo.

Os dejo esto que me hizo mucha gracia, para que veais lo únicos que son LOS GALLEGOS

* El gallego no te llama por teléfono… DACHE UN TOQUE!
* El gallego no saluda… DICHE BOAS/ OU DICHE: QUE?
* El gallego no se cae… ANALIZA A CIRCUSTANCIA!
* El gallego no se enamora… ESTÁ ENCONADO!
* El gallego no trata de convencerte… CÓMECHE A ORELLA!
* El gallego no concierta una cita con sus amigos… QUEDA PARA VOTARSE UNHAS RISAS!
* El gallego no da besos… CÓMECHE A BOCA!
* El gallego no bebe mucho… ÉNCHESE!
* El gallego no es que no entienda… NON O PILLA!
* El gallego no te da la espalda… MÁNDATE Á PUTA MERDA!
* El gallego no te llama la atención… PERO QUE ME ESTAS CONTANDO? NENO!
* El gallego no se relame… DICE SÓBOME!
* El gallego no se inmuta… BOH!
* El gallego no acariacia… SOBA!
* El gallego no molesta… É UN XOVES!
* El gallego no se alimenta… ÉNCHESE COMA UN PORCO!
* El gallego no golpea… SÓLTACHE UNHA OSTIA!
* El gallego no trabaja a destajo… TRABALLA COMA UN CAN!
* El gallego no se impresiona… NON TE TIRES!
* El gallego no sufre de diarrea… TEN O CU QUE VOTA LUME!
* El gallego no corre a toda velocidad… SALE FOSTIADO!
* El gallego no se rie a carcajadas… DESCOJÓNASE OU ESCARÁLLASE!
* El gallego no camina… COLLE O BUS!
* El gallego no es un buen tio… É A OSTIA!
* El gallego no es un tio trankilo… É UN TIPO SUAVE!
* El gallego no dice voy y vengo… SABES CANDO VAI PERO NON CANDO VOLVE!
* El gallego no esta cansado… ESTÁ FEITO UNHA MERDA!
* El gallego no ve una chica fea… VE UN BECHO, VE UNHA LERCHA, UN BROAGE OU COUSAS PEORES!!
* El gallego no habla claro… SÓLTACHO NA PUTA CARA!
* El gallego no es cualquier cosa… O GALEGO É UN SER ÚNICO E EXTRAORDINARIO.

MASTRIQUE

Escrito por Sousa-Poza | Desde Sudáfrica
21 de febrero de 2010 a las 16:54h

Un reciente comentario de nuestro contertulio Kiko me hizo recordar la extranya historia de la regresion del nombre de la ciudad holandesa de Mastrique en castellano.
 
No se cuando o donde aprendi que existia una ciudad en Holanda llamada Mastrique. Desde luego fue de muy joven pero pudo haber sido tanto en una asignatura de geografia, como de historia, como de literatura -aunque yo sospecho que fue de geografia. No se trataba entonces de una ciudad de  importancia noticiosa y eventualmente quedo relegada al olvido -tanto que cuando se hizo famosa con el tratado de Maastricht ni siquiera la asocie con mi vieja Mastrique. Llevo algun tiempo antes de que cayera de la burra y me diera cuenta de que eran una y la misma cosa. Creia recordar tambien que Mastrique figuraba en el titulo de una obra de Lope de Vega, pero tuve que verificarlo: en efecto, Lope habia escrito “El asalto de Mastrique por el principe de Parma”. Picada mi curiosidad en vista de que ni en la prensa ni en ninguna otra parte se hablaba en Espanya de Mastrique, hice una pequenya investigacion para asegurarme de que no se trataba de una imaginacion mia. Esto fue con lo que me encontre:
 
Maastricht (pron. original [mástrijt], en castellano antiguo Mastrique, aunque hoy en desuso;[1] antiguamente también denominada Maestricht; en limburgués: Mestreech) es la capital de la provincia de Limburgo. La ciudad está situada a ambos lados del Río Mosa (Maas en holandés), en la parte sureste de los Países Bajos entre Bélgica y Alemania. El nombre de la ciudad deriva del latín Trajectum Ad Mosam or Mosae Trajectum (El que cruza el Mosa), en referencia al puente construido allí por los romanos durante el reinado de César Augusto.
 
O sea que Mastrique, como los metaplasmos “Vuesarced” o “Vuesenyoria”, se convirtio en castellano antiguo y es hoy una denomincion obsoleta. Lo curioso es por que: todavia se dice Londres y no London, o Milan y no Milano. El que un nombre con la resonancia historica y literaria de Matrique haya caido en desuso, requiere una cierta incuria o un cierto esfuerzo. O bien los espanyoles no tienen zorra idea de su historia ni les importa, o bien se trata de borrarla del recuerdo de una forma deliberada. Y despues nos hablan de “memorias historicas” …