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Velika noč, la Semana Santa eslovena

Escrito por Susana Bargiela | Desde Eslovenia
22 de Marzo de 2008 a las 23:41h

La Semana Santa en Eslovenia se vive de manera totalmente diferente a Galicia. Los días grandes empezaron ayer, viernes de “Post”, en el cual se rememora la larga noche de Jesús o “Velika noč”. Ljubljana se llenó de huevos coloreados, conejos con cestas llenas de caramelos y mucha comida. La Semana Santa eslovena se vive a lo grande. Aunque no haya procesiones, la religión es el punto fuerte de estas fiestas, donde se observa que los habitantes de este país son grandes católicos practicantes, tanto los jóvenes como los viejos.

Tras el Post o Velika noč viene la gran fiesta: la comida típica de hoy está compuesta por huevos coloreados (que simbolizan las gotas de sangre de Jesús en la cruz), jamón cocido (que simboliza su cuerpo) y el “hren”: este es un vegetal extremadamente picante que nos hará llorar, y representa los clavos de la cruz de Cristo . De postre, la famosa “potica”: una especie de tarta rellena de una crema con nueces, pasas y ron.

Proceso de coloraciónPintandoSecandoMesa final
El proceso de coloración de los huevos se lleva a cabo en todas las casas y es una tradición que se sigue a rajatabla. Comenzamos cociendo los huevos e hirviendo un cazo de agua, donde echaremos el colorante. Normalmente en nuestra casa usamos el color rojo, símbolo de la sangre, pero mucha gente elige toda variedad de gamas, adornos, etc… que más tarde conseguiremos con el típico intercambio de huevos entre familiares y amigos. Una vez los huevos estén cocidos, los introduciremos en el cazo con colorante durante unos siete minutos, dejándolos luego secar al aire. Después, se pone la mesa con manteles decorados y se deja todo listo para la celebración, dejando aparte una muestra de cada alimento dentro de la cesta que llevaremos con nosotros a la siguiente etapa del día: antes de empezar a comer hay que acudir a la iglesia, donde el cura oficiará una corta ceremonia para bendecir las cestas de comida de todos los feligreses. Primero rezará una oración para bendecir el pan, luego vienen las bendiciones del jamón, el hren y la potica. Tras la bendición, arroja agua bendita e incienso, y el cura de nuestra parroquia suele saludar a todo el mundo, uno por uno, dándonos luego luz verde para ir a llenar nuestros estómagos hambrientos, ya que antes de este rito es obligatorio el ayuno. Esta ceremonia se oficia una vez cada hora durante todo el día, aunque la gente suele acudir temprano, A pesar de estar totalmente nevado y hacer mucho frío, las iglesias se llenaron hasta los topes y apenas tuve espacio para sostener la bolsa de comida. He de decir que es la primera vez en muchos años que nieva en un día como hoy.

Feliz Semana Santa a todos!

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Desde el sur austral

Escrito por Angeles Fernández Ramil | Desde Chile
21 de Marzo de 2008 a las 21:57h

Me dio un gusto del alma conocer la existencia de este blog. Como tengo La Voz de Galicia como página de inicio en el computador, no había como no darse cuenta de esta buena iniciativa.

Estoy muy pendiente de lo que ocurre en Galicia. Me crié en Coruña y ahí viví desde los 6 hasta los 17 años. Nací en Caracas, como tantísimos gallegos hijos de emigrantes y volví a este país a los 17, para ingresar en la universidad. En Galicia, me decían la “criollita”. En Venezuela, la “galleguita” y así, suma y sigue. Imagino que ésto les pasa a muchos gallegos, que empiezan a sentirse un poco trasterrados, expresión que usó un historiador español, Castedo, que se vino a Chile hace muchos años. Los “a través de las tierras” somos nosotros. Sin embargo, al final del día, cuando queremos responder a la pregunta ¿de dónde somos? la respuesta es sencilla: no se si si es tanto de donde uno nace, sino de donde aprende a pensar. Y yo aprendí a hacerlo en Galicia.

Desde este lugar tan alejado de todo, desde este lugar cercado por el desierto al norte, la cordillera de los Andes, el Océano Pacífico y la Antártida, Galicia se ve muy lejos y bastante desdibujada. Galicia no aparece acá en ninguna parte. No debiera ser así, aunque sólo fuera por los intereses comerciales que unen a este país con nuestra tierra, especialmente en el sector pesquero. Pues así es. Pregunté en el Lar Gallego de Santiago de Chile cuando habían recibido por última vez una visita de la máxima autoridad de la Xunta y me dijeron que en la década de los noventa. Estamos lejos y olvidados. Como es una comunidad pequeña, comparada con la argentina, cubana o venezolana, estamos un tanto postergados. Ojalá esto cambie en el futuro inmediato porque, en la vida cotidiana, yo he ido descubriendo a personas que tienen ascendencia gallega pero no tienen conciencia de ella. Hay todo un trabajo por hacer en ese sentido.

Gracias a que estoy estudiando un doctorado en Santiago de Compostela, y en etapa de tesis, he vuelto a retomar el contacto con Galicia, luego de muchos años de ausencia. Eso me ha permitido, por otra parte, vincular a mis hijos con la tierra. Fue emocionante la primera vez que los llevé a la aldea, a Ortigueira. Cuando nos ponemos trágicos y me preguntan donde quiero ser enterrada, les digo que en Ortigueira, teniendo a la ría como vista. No pueden creer que les diga algo así pero tendrán que cumplir mi voluntad, cuando llegue la hora.

Noto mucho en falta Galicia, sus olores, la gaita, los prados, la visión del hórreo desde cualquier ventana…Imagino que la vida es ésto: pasar notando en falta.

Gracias de nuevo por esta iniciativa, que espero que se nutra con las experiencias de todos los que añoramos y estamos lejos. 

Un galego na República Checa

Escrito por Carlos Agulló
21 de Marzo de 2008 a las 15:32h

[Outro correo recibido no buzón de Global Galicia] 

Ivám Cozinha, desde a República Checa, escribió:

“Xa van alá catro invernos, mas parece que foi onte cando me pegou nos fuciños o frío seco da Centroeuropa. Co tempo acabei descobrindo que aínda cando o termómetro marca negativo, a friaxe é máis levadeira que a nosa, o que para un checo resulta difícil de concebir, cando toda imaxe que ten sobre a península é a da Costa Brava ou das Canarias. Un veciño dos Sudetes non pode imaxinar que a súa terra garda certas semellanzas coa cornixa cantábrica –salvando as distancias co mar, as estatísticas sobre xeadas… E cando digo Sudetes arrisco ante eles o pelello, porque é unha concepción facilmente transgredible despois do que aconteceu aquí ao redor da II Guerra. Non se pode negar a cultura xermánica: non hai máis que mirar os apelidos, a cociña, a arquitectura popular e o folk –elementos que, nas miñas viaxes pola Europa, vin repetidos ata a Alsacia.

Vivo en Liberec, unha cidade dunhas 120.000 persoas perto da fronteira coa Polonia e a Alemaña –a unha hora da Praga cosmopolita e a hora e media de Dresde. Ata o Celtiña nos seus mellores tempos chegou aquí. Para perder. E aínda que hai dous anos gañamos a liga, este ano no que nos defendemos é no hoquei sobre xelo.

A dicir verdade, aquí non chegaron mais galegos. Cando quero falar con un pouco máis de tempo vou ver á miña amiga Lenka, que anda a facer unha tese sobre o noso paradigma sociolingüístico, con Enrique, de Guadalajara (México), profesor na universidade, con Pilar e a súa familia, de Valladolid, ou cos vascos que chegan alguns meses de prácticas a unha factoría. Xa somos todos. Non dubido que en Praga haxa moita máis xente, pero a capital ten outro nivel. Praga é Praga, e isto é a República Checa. Tampouco temos tanta necesidade da capital, salvo no que se refere á vida cultural. En Liberec, onde dou aulas de español no ensino medio, pódese atopar case de todo, incluso feismo, boom urbanístico e comercial, como lle corresponde a unha vila industrial vinculada ao sector da automoción. Despois da reconversión do socialismo e o fenómeno da deslocalización industrial, aquí asentouse unha potente industria que traballa para a Skoda e, en xeral, para a Alemaña, realmente o motor económico do país. O cristal de Bohemia e a bisutería, que tamén sae desta zona, xa pasou por tempos mellores. Neste país, de dimensións como Portugal, todo queda máis ou menos perto. As comunicacións tamén nos fan entender por que todo vai tan febrilmente lanzado. Por que a xente practica a vida rápida –”¿España? ¡Mañana, mañana!”, como me din. Visto o panorama, é fácil comprender por que se respira optimismo, pero tamén estrés.

Así que, envío un SMS, concerto unha cita e procuro chegar á hora acordada, senón fáltolles ao respeito, sentamos todo o tempo no mesmo bar e chuzámoslle unhas “pivo”, que baixan como Dios. E entre cervexa e cervexa sacamos a retranca gris, á que só se pode acceder despois de graduar neste curso bareiro de checo oral, lingua complicada como o Dios que a fundou. Despois de catro anos aquí un pode asegurar que a lingua é o único pasaporte realmente válido para poder acceder aos checos, rirte e discutir con eles, entón é cando podes dicir que estás como na casa, cando tenden a mao e abren o corazón, pois senón, de boas a primeiras, os checos cumpren tamén co noso paradigma galego: serios e desconfiados. Pero canto máis un a coñece, mellor descobre que o checo é unha lingua riquísima, con tal aplicabilidade de sufixos afectivos que o noso “-iño” quedaríase moi curto, cun vocabulario dual onde moita palabra formal ten o seu equivalente oral, que é o que se emprega na práctica, ou toda unha restra de palabras que se usan só para os nenos e nunca se escoitarán nun contexto referido aos adultos. Que o autobús vai a todo gas dise exactamente igual, “na plny plyn”, e pescozo dise “krk”. E a que non sabedes que o galego non é o único himno do mundo que comeza por pergunta: “Kde je domov muj?”, onde está o meu fogar? Boa pergunta. Grande pergunta.”.

Jesús, desde La Habana con el deseo de volver

Escrito por Carlos Agulló
20 de Marzo de 2008 a las 17:05h

[ Nota aclaratoria: los autores escriben directamente sus post en el blog, y los comentarios referidos a éstos se vinculan a cada entrada. Este es otro correo que nos entra en la cuenta de Global Galicia y aunque el firmante no está en la lista de autores, consideramos interesante reproducirlo.]

José Manuel López Grueiro, desde La Habana, escribió:

Mi padre emigró de Mugardos, A Coruña, en los años 30, hacia La Habana, Cuba. En Cuba estudió periodismo y trabajó en  periódicos de La Habana, como el Diario de la Marina, Alerta, Mañana, Granma y Juventud Rebelde, hasta su fallecimiento en 1969; nunca pudo regresar a España ni de visita.

Yo adquirí la nacionalidad española en 1997 y al fin, en el 2003-2004 pude visitar a mis primos en Mugardos, Ferrol y A Coruña. La ciudad de A Coruña es bellísima, quedé impresionado por su organización y modernidad, donde además se cuida al patrimonio cultural existente, además de los museos.

Laboro como Promotor Cultural (Relaciones Públicas) en el sector de la cultura en La Habana, Cuba.

Arribé ya a la edad de retiro en Cuba, 60 años, y espero algún día poder estar más tiempo en Galicia, si las condiciones lo permiten. Mi hija, como nieta de español original, espero pueda adquirir también la nacionalidad española en un futuro y laborar en España si así lo desea.

La participación de la Xunta de Galicia con su programa cultural en la reciente Feria Internacional del Libro La Habana 2008 fue impresionante, al fin, después de 50 años, se pudo admirar y apreciar la importancia de la cultura gallega en el contexto de la cultura gallega y por otra parte el pueblo cubano pudo tener de primera mano un acercamiento a la riqueza cultural gallega. Es lamentable algunos en Galicia critiquen esta participación y ojalá se pueda seguir admirando, más modestamente claro está, en La Habana a la cultura gallega.

Mi deseo es poder contribuir en lo que pueda a la difusión de la grandeza cultural, económica y social de Galicia

Pablo, de Vigo a Las Palmas

Escrito por Carlos Agulló
20 de Marzo de 2008 a las 16:56h

[ Seguimos recibiendo testimonios de gallegos que andan por el mundo y, aunque no lo hacen como autores habituales de Global Galicia ni son comentarios a entradas concretas, no queremos que se pierdan]

Pablo G. Santamaría, desde Las Plamas de Gran Canaria, escribió:

En abril hará dos años que me embarqué en la aventura de venirme a vivir a Gran Canaria. En Vigo, que es donde he vivido mis 37 años, la experiencia fue fabulosa, pero últimamente me empezaban a pesar los días de lluvia (ahora no hay tantos, hay que j…), el frío en invierno, en fin los días perdidos por no poder salir a la calle, conocí Las Palmas
hace como 10 años en un viaje de vacaciones, y me gusto el clima, y en verdad que la ciudad es en estos momentos una maravilla.

He conseguido en estos 2 años conocer mucha gente, canarios, andaluces, madrileños,….y como no algún que otro gallego, estoy feliz en esta tierra y no porque en Galicia no lo fuese, pero el clima,…..es un plus, incluso me compré casa aquí y ha vendido mi piso en Vigo y aunque uno no debe decirlo nunca, me pasaré aquí una buena temporada,
quizás cuano me jubile, cambie de sitio, ja, ja, ja.

Un saludo para todos de Pablo.

Claudia, una gallega en Argelia

Escrito por Carlos Agulló
19 de Marzo de 2008 a las 12:16h

 Claudia Moure, desde Argelia, escribio:

Me gustaría ante todo felicitaros por la idea de este blog, y os dejo también mi pequeña aportación, como gallega en Argel(Argelia): El destino me trajo a Argel, por motivos de trabajo y ya va para mas de un año que estoy aquí, no sé si es verdad que los gallegos están por todas partes, pero desde luego hay otros, algunos llevan tanto tiempo que hasta hablan un poco de árabe, una lengua que aunque al principio me parecía imposible y que comienza a serme familiar.Lo más curioso es que cuando nos encontramos a solas, automáticamente nuestras conversaciones se desarrollan en gallego, y de alguna manera eso nos acerca a Galicia.Lo que más echo de menos es el cerdo, aquí la religión les impide comer cerdo, así que no hay posibilidad de poder comprar ni un chorizo. Y es que como gallega no dejo de soñar con esos chorizos curados en la“lareira” y con unos callos o un cocido gallego.Cuando algún argelino me pregunta por algún plato típico de Galicia, no sé qué contestarles, porque todo lo que se me viene a la cabeza está relacionado con el cerdo, y claro se quedan mirándome con cara de incompresión…luego me acuerdo de los pimientos de padrón, del pulpo y el marisco….que aunque no están prohibidos, tampoco los hay aquí. La “morriña gastronómica, es nuestra compañera, así que unas lonchas de jamón es uno de los platos más apreciados entre la comunidad extranjera.  

Natalia, desde Gales con ‘hiraeth’

Escrito por Carlos Agulló
19 de Marzo de 2008 a las 12:08h

 Natalia, desde Gales, escribió:

Después de varios días leyendo lo que escriben mis paisanos desde diferentes parte del mundo al fin me decido a escribir unas líneas.Leo el periódico a diario, es la manera de mantenerme informada sobre lo que ocurre por esas mis tierras.

Llegue en el mes de octubre a Gales, una tierra preciosa, que me recuerda enormemente a Galicia, aunque he de confesar que es mucho más verde (debido a los No incendios), y más fría. Pero me recuerda mucho a lo que he dejado atrás.Hoy por ejemplo hace un día precioso, un sol radiante, sí, sí, sí, es cierto, un día perfecto para pasear, abrigado eso sí, pero da gusto poder salir a caminar y tener que usar gafas de sol por la claridad que hay, aunque no debemos olvidarnos de la bufanda y los guantes, porque el frío es terrible.

Lo poco que he conocido de esta tierra me encanta, pero quizás lo que más me ha sorprendido y gustado es lo que se parecen a los gallego, en el carácter, en las costumbres, en la forma de ver la vida, en el idioma,… si, ya se que suena raro, pero he descubierto que tienen una palabra para la “morriña” tan gallega, cosa que en inglés no suena igual ni tiene el mismo sentimiento. He escuchado a un coro Gales, que por defecto esta compuesto solo por hombres, y me he emocionado. ¿Por que? Porque son gente sorprendente, desinteresada, emotiva, orgullosa de su País de Gales, del rugby, al que me he ido aficionando poco a poco, y sobre todo son acogedores. Pero la verdadera razón para emocionarme es que en su desinterés, han decidido pasar unas vacaciones en Santiago de Compostela, y van a cantar allí, pero eso no es todo, han decidido cantar tres canciones en gallego, y el día que fui a verlos estaban ensayando…  ay! Solo de pensar todo lo que se me vino a la cabeza me entra la “hiraeth”, nuestra “morriña” tan gallega. Así que desde aquí, os invito a todos a emocionaros en Agosto con un coro en el que nadie habla mi idioma, pero que es capaz de emocionarme con unas canciones de mi tierra.

Un abrazo enorme a todos aquellos que están lejos de casa, y que han sentido “hiraeth” en algún momento de sus vidas.

PD: por cierto, mi nombre es Natalia y escribo desde un cole de Gales, donde intento explicar que España no es solo flamenco, sol y playa!!! Creo que al fin lo van comprendiendo. A todos los que tengan vacaciones, que las disfruten!!! Yo salgo mañana para Madrid a ver si soy capaz de sacarme el frío del cuerpo!

Una gallega más en Canarias

Escrito por Marian Otero | Desde Canarias
18 de Marzo de 2008 a las 23:54h

Llegué a Tenerife el 4 de Septiembre de 2003.  Después de toda una vida en Galicia, empezaba una nueva a los 25 años, en un lugar que no conocía y en el que tampoco tenía ningún contacto. 5 años después, cada día que pasa me siento más orgullosa de haber elegido esta isla para vivir. Empezando por el clima, todo lo contrario a Galicia, y pasando por sus municipios y gentes, esta tierra ha conseguido enamorarme.

Cuando echo de menos mi querida Galicia me gusta ir a Candelaria, un municipio pequeño, con playa y un largo paseo marítimo en el que cierro los ojos y regreso a mi tierra siempre que estoy allí.

 Aquí hay muchísimos gallegos, ya sea por trabajo o por diversión siempre termino conociendo a algún paisano, cosa que me alegra y me hace sonreír cada vez que me sucede. Me he integrado muchísmo desde el primer día en las costumbres de aquí, tanto es así, que desde el año pasado pertenezco a un grupo del Carnaval, una murga llamada Clónicas. Pero eso pertenece a otro capítulo que les contaré en otro momento.

Recomiendo a todo aquel que pueda que venga a esta isla, ya que es un mundo por descubrir y disfrutar.

Agradezco a La Voz de Galicia esta oportunidad de poder contar y relatar todo lo que nos sucede a los gallegos fuera de nuestra tierra, y espero que este sea solo el principio de un largo camino que recorreremos juntos.

Abuelita dime tú

Escrito por Rocío Saavedra | Desde la India
18 de Marzo de 2008 a las 19:17h

Bueno, bueno, ¡a ver cómo nos vuelves! Mira que me han dicho que el chico que fue antes que tu, ¡vino vestido con faldas!”

Las frases de las abuelas se quedan grabadas en lo más hondo de nuestras mentes y salen a relucir en los momentos más inesperados (sí, sí, igual que la morriña por sus croquetas y sus cocidos).

El otro día andando por el estado de Kerala esa frase se vino a mi cabeza mientras, sentada en una choza, un camarero indio nos servía con una sonrisa y unas cuantas palabras en hindi los zumos más extraños pero refrescantes que he visto en mi vida. Enfrente de nosotros un grupo de extranjeros vestidos con ropas (aún) occidentales tan sencillas como unos vaqueros y una camisa se colocaban las gafas de sol y se alarmaban poniendo caras de ¡¿cómo hago yo esto, me voy a manchar mis pantalones?! cuando descubrieron que en medio de la calle había un charco lleno de barro, plásticos, piedras, lagartijas, niños despeinados, moscas y Krishna sabe qué más. Pero lo hicieron, con más arte que nadie, y nosotros seguimos a lo nuestro probando nuevas especialidades como aquel ‘Kerala Earthquake Milkshake’ que pintaba bien.

Unos días después, tras demasiados batidos y experimentos, otro lugar nos esperaba: la capital del estado, así que allí acabamos, una noche en un restaurante europeo de estos en los que la música, los sofás, los cuadros y las mesas, además de la gente, hace que uno se sienta como en uno de los lugares más chic de Londres o Bruselas. ¿Y a quienes nos encontramos allí? Sí señores, han adivinado. Pero esta vez no entraron con  gafas de sol, camisas y zapatos, no, no, no. Como buenos exploradores de India se habían hecho con las blusas gigantes de estampados y los pantalones Alí Babá naranjas y verdes. ¡Menudo cambio! Los zapatos eran chancletas, el bolso una mochila y el teléfono móvil un libro que hablaba sobre cómo abrir los chakras mediante el yoga.

Ahora no me extraña que mi abuela me dijese eso. Si estas cosas pasan en una semana… ¡qué será de mi después de dos años!

Global Galicia se mueve en la blogosfera

Escrito por Carlos Agulló
18 de Marzo de 2008 a las 13:39h

Nacho de la Fuente, autor de La Huella Digital, mejor blog en español en los Premios Bobs del año 2006, habló de Global Galicia en su bitácora y contribuyó a colocarnos en el ciberespacio. Aparecemos en agregadores como Wikio.es, o Agregax.es. También, vía Huella Digital, se mencina a Global Galicia en e-Cuadreno, donde aparece un comentario enlazado a la noticia que dice: “Genial iniciativa. De esas útiles en la web 2.0. Felicidades a sus promotores”. Lo firma dreig, autor del blog El caparazón.

Y nos llegan correos de lectores, como este que firma Blas J. Castro:

“Me dirijo a vosotros tan sólo para agradeceros y daros la enhorabuena por este proyecto que, desde el primer día, me ha enganchado. No, yo no vivo fuera. Vivo en Ferrol, pero el hecho de poder leer e incluso ver cómo viven otras personas, gallegas como yo, desde fuera de Galicia; y la visión que éstas dan de su vida en los lugares en donde se encuentran y de Galicia desde la distancia, me enriquece; me acerca un poco a sus batallas cotidianas y me ayuda a tener otra visión del mundo y, sobre todo del lugar donde vivo, Galicia.
De nuevo muchas gracias y ánimo por este magnífico proyecto que une la diversidad con un nexo enorme que es nuestra tierra”.