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De compras en Alaska

Escrito por Miriam Ramos | Desde Alaska
30 de marzo de 2008 a las 8:33h

Hogar, dulce hogar

Cuando cuento que vivo en una cabaña de madera en un pueblo perdido en medio de la tundra de Alaska, a la gran mayoría de la gente lo primero que le viene a la mente es la famosa serie de televisión “Doctor en Alaska.” Por si acaso también se te ha ocurrido a tí al leer esto, te cuento que Aniak en realidad no tiene mucho que ver con Cicely.

Según los datos del último censo, Aniak cuenta con 527 de los aproximadamente 13.000 habitantes de la cuenca del río Kuskokwim, en el suroeste de Alaska. El Kuskokwim es el río libre más largo de EEUU, con unos 1200 km de longitud. Su cuenca ocupa un territorio tan grande como la mitad de España. Y en todo esa inmensidad no hay una sola carretera que comunique un pueblo con otro. Esto es, durante el verano, claro. En invierno puedes ir a todas partes conduciendo sobre el río helado. Si te atreves.

En el pueblo en sí no hay mucho que ver. Tenemos una tienda de víveres, una oficina de correos, una cabañita transformada en pizzería donde no hay ni una silla, una escuela y un instituto, una clínica, un aeropuerto, un basurero, un campo de tiro y tres iglesias (católica, metodista, y ortodoxa rusa). Poco más. No hay cines, cafeterías, tiendas, restaurantes, bares, parques, o transporte público. Nos faltan muchas de las cosas que el mundo occidental “civilizado” considera en muchas ocasiones imprescindibles para el día a día.

En la tienda puedes, más o menos, encontrar un poco de todo. Eso sí, a unos precios desorbitados. Un kilo de uvas puede costarte tranquilamente 16 dólares, o un galón de leche 10 o 12. Alcohol no venden, ya que Aniak es un pueblo “húmedo.” Eso significa que no se permite la venta de alcohol, pero es legal consumirlo. Hay otros pueblos en la zona que han votado ser “secos” y donde es ilegal beber alcohol en tu propia casa. Y otros en cambio son “mojados” y hasta tienen algún bar.

Como no hay sueldo que aguante comprando todos los víveres en la tienda del pueblo, la compra la hacemos cuando vamos a la ciudad, a Anchorage. Como no hay otro medio de transporte posible desde Aniak, ir a la ciudad implica un viaje de hora y media en avioncito o avioneta sobrevolando tundra, ríos, lagos, montañas y glaciares. Ir a “hacer la compra” es toda una aventura: pasar horas y horas corriendo de acá para allá comprando comida al por mayor, herramientas, materiales de construción, ropa, y todo lo necesario para pasar unos meses hasta que haya oportunidad de viajar de nuevo; hacer paquetes y más paquetes con todas las compras para llevarlas a correos o a alguna empresa de cargo; y regresar a casa cargados con enormes neveras de camping llenas de verduras frescas y comida refrigerada y congelada que no hemos podido enviar por correo por temor a un estropicio. A este estilo de ir de compras se le llama aquí “guerrilla shopping.”

Una de las tiendas por donde solemos pasarnos es la de vinos y demás bebidas alcohólicas. Los vinos españoles suelen abundar en EEUU, y esperábamos que Anchorage no fuese una excepción. No sólo tenían vino español, sino que además tenían un Albariño. Y para deleite de mi morriña, el vino se llamaba “Albariño Vionta.” Que no será el mejor pero está muy rico y además me trae recuerdos de mi rincón favorito del mundo, de lo más parecido que tengo a unas raíces. Una casita de piedra junto al mar en Castiñeiras, desde donde se ve ahí al ladito a la derecha, la preciosa isla de Vionta. Y Sálvora, un poquito más atrás.

España para mis alumnos chinos (1º A)

Escrito por Miguel Salas | Desde Taiwán (Antes desde Manchuria)
30 de marzo de 2008 a las 8:29h

Si hay algo que el sistema educativo chino fomenta poco es la creatividad. Los alumnos son, en su grandísima mayoría, aplicados, entusiastas y encantadores, lo que de por sí supone ya el noventa por ciento de la felicidad de un profesor. Sin embargo, sufren enormemente cuando se les deja solos delante de un papel, con la libertad de escribir lo que quieran.
Por supuesto, todo es cuestión de costumbre. Mis primeros experimentos creativos en clase de escritura fueron un relativo fracaso, pero sirvieron para romper el hielo. Ahora mis alumnos son capaces de hacer auténticas maravillas con muy pocas indicaciones por parte del profesor. Y disfrutan, que es lo más importante.
Dedicaré otras entradas de esta bitácora, lo prometo, a los logros creativos de mis chavales. Hoy quiero compartir con ustedes lo que escribieron los chicos y chicas de primer curso en septiembre, recién incorporados a la vida universitaria. Un par de meses después de comenzar sus clases les pedí que escribieran qué pensaban sobre España. El método era lo de menos: podían utilizar sus diccionarios y libros de texto y, por supuesto, echar mano de su creatividad: los dibujos, les dije, eran también bienvenidos –y es una pena, créanme, no poder mostrarles en Global Galicia los que me hicieron–.
Aquí les dejo algunos de los resultados del ejercicio. Clase de 1º A:

 

-“Un país con larga historia. No hay muchas poblaciones. Los guapos hombres y las mujeres un poco gordas. Todos son simpáticos. La gramática es un poco difícil. El baile flamenco. Cien años de soledad. Márquez.”

 

-“(…) Quiero ir a España porque allí hay muchos árboles y flores bonitos, muchos guapos y guapas, muchas frutas… (…) Raúl tiene los pelos negros y los ojos negros que me gusta. (…) Me gusta tortilla de patatas en Madrid y postre de Barcelona. (…) En Madrid me acerqué al monumento erigido en memoria de Cervantes. Vi su busto acompañado de don Quijote y Sancho Panza. Es la inmortal obra. (…) Picasso es inteligente, ¿verdad? España es un país internacional. Me gusta.”

 

-“España: playa es vbanca, cielo clara, mar es azul, humano es ferviente, comida es rico, bueno es tiempo, fútbol es fuerte, a mí me gusta otoño.”

 

-“(…) Yo sé Andalucía también. En Andalucía hay un jardín muy bonito.”

 

-“España para yo. (…) Sí, España es bonita, pero no puedo leerla, no puedo me explicar bien. ¿Es Columbus español? Dios mío, no lo sé.”

 

-“Me gusta mucho los deportes en España, especialmente el fútbol. Conozco en ella hay algunas plazoletas. Yo quiero ir a España y vivo en ella siempre. (…) ¡España, te quiero! ¡Español, te quiero también!”

 

-“Me gusta Real Madrid, Raúl González Blanco. Ahora no puedo decir por qué lo me gusta en español, es un problema difícil. Él no sólo guapo, sino también… Otro. Cuando primero sé a deporte, Raúl me sacude. Lo amo para siempre. (…) También me gusta Rafael Nadal. Un hombre innato en el territorio de pelota de tenis.”

 

-“Españoles son simpáticos, amables, alegres y fuertes. Ellos descansan en casa en sábados y domingos. Voy a Burgos. Gracias.”

 

-“Español es un idioma muy bonito, superior, importante, agradable y excelente. (…) Miguel es un joven muy simpático, con su ayuda y amor nos hace feliz.”

 

-“España es bonita. España y China son amigas. Español es alegre, simpático, amable, bienvenido. Española es rubia, simpática, bonita y bienvenida. Españoles les gustan dos colores: roja y amarilla. La ciudad de España es amplia. Las afueras de España son tranquila.”

 

-“Español es interesante, bonito y difícil. España: fútbol, Raúl, Nadal. Lindo limpio Madrid. Pienso en una playa blanca y en un mar azul. Tomar el sol. Chuleta.”

 

-“Yo lo sé España por Miguel (tú). Somos muy amigos. Cuando vamos a tu país, ¿podemos buscarte a jugar juntos? ¿Claro que sí? Para lectores en China, don Quijote es interesante, él siempre está alegre o fantástico. Yo soy joven, no puedo comprender el inmortal novela.”

 

 

 

 

-“España está lejos de mi fris, también lejos de yo.”

Son la caña de España, ¿no? Pues son así todos los días, incluso cuando están cansados. Bueno, a veces vaguean un poco pero, ¿quién no ha vagueado en el colegio y en la universidad? Es cuando entro en clase y les veo, y me saludan con entusiasmo, cuando me alegro más que nunca de haberme deicidido a venir a China unos añitos, a pesar de lo difícil que resulta estar lejos de mi familia y algunos buenos amigos que todavía me quedan en Galicia.

Tutifruti Americanus

Escrito por Angel | Desde los Estados Unidos
29 de marzo de 2008 a las 21:02h

A través de estas crónicas, y a modo de cosmonauta digital intentaré ofreceros otra perspectiva de lo que es orbitar por estas tierras metropolitanas entre New Jersey y New York.

También creo necesario el indicar que este viaje internáutico sin rumbo será guiado de vez en cuando por multitud de intereses artísticos, tecnológicos y naturales que forman parte de mi vida al otro lado del charco.

9.11.2005

Si tuviese que definir en una palabra todo lo que aquí se cuece, solo podría escoger la definición de “Contraste”

1. m. Acción y efecto de contrastar.
2. m. Oposición, contraposición o diferencia notable que existe entre personas o cosas.
3. m. Mostrar notable diferencia o condiciones opuestas dos cosas cuando se comparan una con otra.

Pues en ningún otro lugar de los que he recorrido, se hace este término más palpable que en el área metropolitana de Nueva York.

Es por ello que podemos encontrarnos fácilmente en el medio de Times Square, atrapados en una marabunta humana, esquivando los coches que se lanzan como locos a través de avenidas y callejuelas, huecos sordos entre gigantescos rascacielos.

Al igual que podemos estar al otro lado del Hudson, disfrutando de un ecosistema marítimo en el medio de unas dunas de matorral bajo y esquivando una impresionante bandada de Tree Swallows (Tachycineta bicolor / Golondrina Bicolor) mensaje inconfundible de una emigración palpable de la que podemos deleitarnos todos aquellos que apreciamos sus acrobacias.

No vengas a Londres a aprender inglés

Escrito por Alejandro Otero | Desde Londres
29 de marzo de 2008 a las 18:37h

Ahora que estoy en Londres, puedo hablar con propiedad sobre la ciudad.

 Capital de Inglaterra, sí. Centro de creación de tendencias y grandes eventos, sí. Lugar para que jóvenes españoles vengan a trabajar, sí. A aprender inglés, soberana estupidez, no.

Vamos a ver. Muchos son los jóvenes que vienen a Londres porque es la capital de la magnífica lengua inglesa. Bueno, en esta ciudad afamada por su BBC no pronuncian la H, como nos han enseñado en el colegio. Además el  presente de los verbos no lo conjugan gramaticalemente correcto. lo que a veces lleva a confusión si estan hablando sobre mi, sobre ti o sobre él. La gran variedad de cultural y razas que habitan Londres hacen incluir en la lengua palabras de origen africano, hindú y árabe que no puedes escribir en un examen.

Si nos centramos en los londinenses (con suerte que encontremos alguno de cepa), nos hablarán sin la mitad de las preposiciones y con una jerga rimada que debes aprender antes de llegar a la ciudad. Hablan bastante rápido y sin mucha alteración fónica, lo que lleva a un ignorante de su lengua a no entender ni papa, frustrarse, y volver para España porque no puede hablar para buscar trabajo.

El trabajo es muy sencillo de encontrar si sabemos inglés, pero no debemos olvidar que hay mucha gente que hace lo mismo que nosotros, por lo que no hay que dormirse en los laureles. Lo más gracioso es lo mucho que fastidian a los novatos cuando les piden el número de la segurial social, la cual no te darán si no tienes trabajo y en el trabajo no te pagarán sin una cuenta bancaria, que abrirás cuando tengas el número de la seguridad social. ¿Y cómo vas a encontrar trabajo si no tienes seguridad social porque no has trabajado antes en el Reino Unido?

La educación también da risa. Está llena de siglas que sólo un británico entiende, donde muchas veces ni los británicos saben lo que significan. He sudado mucho intentando entender cómo funciona el sistema educativo, y ahora que lo entiendo, también entiendo por qué muchos ingleses son zopencos y no estudian. Estos tienen mil ramas de estudio, y sus asignaturas son en plan: cine moderno; lingüísticas; moda; psicología…que se lían. Un BUP y un COU no tenía mucho que entender, materias globales para carreras globales, más o menos cercanas a la rama de estudios superiores que querías estudiar y se acababa el cuento. Pero en UK ya hay que empezar a saber la carrera exacta que vas a estudiar, para no tenerte vacilando demasiado tiempo.

El turismo;l os eventos; los conciertos, ¡ay los magníficos conciertos!; teatros…sí. Londres lo tiene todo, me atrevería a decir que es la Nueva York europea, pero hay que pensar que sólo los que tienen dinero pueden disfrutrar de todo eso y más. Los pobres tenemos que conformarnos con dos pintas en cualquier bar, que podría estar en cualquier otra ciudad de Inglaterra y dónde asistir a un evento no gratuito es algo que ocurre una vez cada tres meses.

No quiero dar una mala imagen de la ciudad, sólo la realidad hace de Londres una ciudad complicada de llevarla día a día sí no eres de esos con carreras que visten de traje. En el fondo Londres es  magnífico, yo venía de turista y me lo pasaba pipa….que de multarme por comer pipas hablaré en otra entrada.

Luns de Páscoa (enteiro)

Escrito por Ivám Cozinha | Desde República Checa
29 de marzo de 2008 a las 18:29h

Foi un luns de Páscoa frío. O que, por estas latitudes, aínda se deixa entender. Pero a xente queda coa boca aberta, porque os signos da natureza andan desorientados. Hai xa unhas semanas que comezaran a abruñar nos xardíns as campaíñas brancas, que saen coas últimas neves e que anuncian a fin do inverno. E por se aínda non fose pouco, ao pé das campaíñas empezaron a sair as lilas. Do que queda de primavera xa non me lembro porque encima diso caeu a neve e queimou todo. Para a semana dise que vai subir o termómetro ata onde lle corresponde nesta época. Déixome sorprender.

O luns de Páscoa, á parte de ser un festivo agradecido por todos para o “dolce fare niente” ou para prolongar a estadía no monte para esquiar, é na República Checa unha data para a folía, desde hai séculos, ou cando menos unha alegría para os nenos, a xente do campo en xeral, e máis particularmente na Moravia. Explicarlles aos checos a nosa forma de celebrar a semana santa, paseando santos polas rúas, é deixalos arrepiados, á vista dos capuchóns, pois todo o máis próximo que coñecen é a indumentaria do Ku-Klux-Klan.

Unha vez salvada a explicación das nosas costumes para os bohemios, convírtome desta volta no traductor para os galegos do ritual pagán de celebración da primavera, que é a explosión florida da Páscoa checa.

Erguinme nugallán, como corresponde á desgana do fin de semana prolongado. De estar aquí, a miña compañeira teríame berrado por ter estraviado ou non ter comprado unha vara nova. Como para un gaiteiro perder o instrumento! Porque escusa non teño, pois nos días próximos á Páscoa véndense por calquera esquina… e especialmente na feiriña que se instala cada ano na praza diante da casa do concello, onde ademáis de escorrentar o frío con licor de mel, un pode facerse con toda caste de ovos de toda cor, fitas, coelliños, pitiños en innúmera representación, artesanal e industrial. Todos os que aprobeitaron algunha vez a ponte para voar á centroeuropa, tiveron a oportunidade de contemplar este espectáculo, masificado para turistas, na praza da cidade vella de Praga, perto do reloxo. A Páscoa checa respira primavera, vida nova. Pero como estou so agora e non teño quen me critique esta deserción á cultura checa –noutras circunstancias sería imperdoable-, contenteime con mollar no café o carneiro pascual de chocolate, de pasas e noces tronzadas. É tan bonitiño que da pena papalo. Xa pola fiestra vin desfile de pequenos, e barbados, pola rúa, cun cesto medio cheo na man e unha vara na outra.

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O primeiro emigrante galego

Escrito por Pablo Carballada
29 de marzo de 2008 a las 10:57h

Non sei se Amergin foi o primeiro emigrante galego, mais este bardo-guerreiro celta, orixinario do lugar que logo os romanos chamaron Brigantium saiu da sua terra hai moitos anos, tantos que os monxes irlandeses que escribiron a súa historia perderon a conta, aínda que algúns sitúan a sua chegada a Irlanda no 1530 a.C.

Amergin era bisneto de Breogán e un dos oito fillos de Míl, os chamados Milesios, que segundo a tradición recollida polo Libro das Invasións de Irlanda (Leabhar Gabhála, isto non se pode tomar como fonte histórica!), foron os primeiros celtas en chegar á illa. Despois de guerrear cos antigos poboadores, e dun combate naval con cantos de druidas e tormentas máxicas incluídos no que Amergin demostrou os seus poderes, os Milesios conseguiron conquistar Irlanda, entrando primeiro por Kerry e despois polo estuario do río Boyne, na actual Drogheda.

O noso Amergin era un bardo, o poeta do grupo, mais tamén era un guerreiro e o xuíz escollido para decidir os destino dos perdedores e mesmo as leis que debían seguir os seus paisanos. A tradición tamén sitúa a súa tumba nun lugar chamado Millmount, en Drogheda, e moi pertiño de Tara, centro do poder na antiga Irlanda.

Todo isto vén a conta dun ruxe-ruxe que anda percorrendo a illa nos últimos días. Trátase das obras no novo porto da puxante Drogheda, que acaban de ser interrompidas debido á riqueza arqueolóxica do lugar. Políticos e patrociadores do novo porto do estuario do Boyne se excusaron pola demora nas obras dicindo que encontraran os restos do que podería ter sido o primeiro asentamento permanente en Irlanda de Armegin e os seus irmáns, os bisnetos de Breogán.

Finalmente, parece que esas historias de lendas e seres mitolóxicos que recopilaron aqueles monxes medievais no Libro das Invasións de Irlanda non eran todo lerias, ou si?

Porque somos así

Escrito por Eva Cabo | Desde México
28 de marzo de 2008 a las 22:38h

Yo sé que el picante es patrimonio de todas las culturas del mundo. Es más, en una ocasión, un pimiento de Padrón casi me deja efectos secundarios, porque el picor de todos los que comí ese día se concentró en uno solo que me hizo llorar como solo se llora en las despedidas.

Yo vivo en la bulliciosa ciudad de México, en el Distrito Federal y aquí el picante es la alegría de todas las salsas. Tras dos años, con una gastronomía tan variada cuya base es la harina de maíz, es difícil no admirar los chiles y disfrutarlos, eso sí, en su justa medida. La primera vez que vi cómo tostaban los chiles en el comal (disco de metal sobre el que se calientan las tortillas o se tuestan los chiles) tosí tanto y con tantas ganas a causa del picante que huí de allí y me quedé sin ver cómo se preparaba la salsa, pero fue por un bien mayor: no morir ahogada. No todas las salsas llevan chiles asados, las hay con chile crudo o cocido.

Por muy variada y deliciosa que sea la gastronomía del nuevo lugar y seamos de donde seamos siempre echamos algo de menos.

Una cosa sabrosa que me pasó es que me regalaron una “sopa de sobre” y cuál fue mi sorpresa al descubrir que era caldo gallego. Así como lo escribo, caldo gallego en sobre. El mundo es impredecible y sus innovaciones también. El caso es que este sucedáneo de caldo me supo a gloria. Yo pensé que esta idea era de un gallego agotado por la morriña de su tierra que, pensando en hacerles la vida más llevadera a los que estamos lejos, lo inventó. Porque somos así.

Caldeirada en Sao Tomé

Escrito por Soli Sánchez | Desde Houston, EE UU
28 de marzo de 2008 a las 15:47h

A nivel gastronómico en Sao Tomé dos platos son los reyes en cualquier fiesta o encuentro familiar: el calulú y la caldeirada. Los dos definen perfectamente la dicotomía de esta sociedad dividida entre la herencia colonial (de ahí la famosa caldeirada de cabrito portuguesa) y africana (angolar, forra y  criolla) que da cuerpo al calulú.

El calulú puede ser hecho de pescado o de carne y es una plato que se cocina durante seis horas, lentamente y al que poco a poco se le van añadiendo todas las hierbas aromáticas que están presentes en el país: hoja de micocó, mosquito, hortelão,  !hasta un total de 14! El resultado final es un sabroso y consistente cocido que se acompaña de angú (plátano machacado o de FUBA, harina de mandioca).

La caldeirada es conocida para cualquier gallego, la diferencia con la que aquí se hace es que junto a las patatas también lleva vegetales (zanahoria, tomate, pimiento y cebolla). Cuando me pongo delante de un plato de caldeirada  suelo pensar que pese a estar tan lejos de casa en cierta manera es como si nunca me hubiera ido. 

Cosas que echo de menos: la comida

Escrito por Susana Bargiela | Desde Eslovenia
28 de marzo de 2008 a las 9:58h

peixe.jpgIr al supermercado en Galicia es ir a un lugar donde nos encontraremos con una gran variedad de productos frescos: pescados, mariscos, verduras y frutas donde tenemos de sobra para elegir. La carne, el pan, todo invita a ser comprado. En Eslovenia la cosa cambia un poco. No sería justa si dijera que la comida aquí es mala, porque no lo es. Pero si me acerco al supermercado del barrio, lo primero que observo es que no tienen pescado fresco. No hay pescaderías como tiendas independientes, tenemos que acudir a las grandes superficies. Si queremos un filete de merluza tenemos que explicarles qué es la merluza, porque todo el pescado que conocen viene del congelador, y este pescado tiene orígenes tan sospechosos como el lago Victoria en África. Por supuesto, cuentan con grandes ríos y lagos , pero no con una industria pesquera como la gallega. Los cuarenta kilómetros de la costa eslovena no son suficientes para abastecer el interior, quedando todo el fruto del mar fresco en las zonas costeras.

pan.jpgCon el pan ocurre algo semejante. Es casi imposible encontrar pan casero, pan recién hecho. El sistema de los supermercados es el sistema de “calentemos en el horno estas cajas de pan congelado”. Como mucho hay dos o tres tipos de pan que vienen hechos del día. El resto, a pesar de las múltiples opciones que nos encontramos tras los mostradores, son simplemente panes recalentados que se pone viejos en pocas horas. Lo que más me gusta cuando vuelvo a Galicia es comer pan. Se convirtió en un producto de lujo para mí, después de varios meses a base de masas recalentadas.

Si hablamos de los fiambres, lo primero que hay que mencionar es la falta de jamón de verdad. En los supermercados sólo encontraremos “prosciutto” italiano o el “pršut” costero esloveno , que no son la sombra de nuestros jamones. Además, los precios son tan altos que su consumo es considerado de lujo. Lo que hay aquí es una gran variedad de salamis y salchichas, tal diversidad que necesitaremos por lo menos quince minutos para inspeccionar la estantería completa. La mortadela no se queda atrás, pero ¿dónde está el chorizo? Nuestro chorizo es otra de las grandes maravillas de las que nos tenemos que olvidar por estas tierras.

fruta.jpgLa fruta en el supermercado viene de todas las partes del mundo. Para comer fruta eslovena hay que ir al mercado antiguo, en el centro de la ciudad, donde encontraremos toda clase de productos nacionales del campo que nos serán vendidos a uno alto precio realmente injusto, ya que la mitad de las frutas vienen con inquilino (normalmente de seis patas), viéndonos obligados a desterrarlas de nuestro plato en cuanto comenzamos a comer. En el supermercado podemos encontrar naranjas de Valencia, peras de Argentina, kiwis de Ecuador, manzanas de Grecia… todo esto sin salir del país. Disfrutaremos de delicias internacionales por un precio asequible.

Y por último, lo que echo en falta tremendamente y no puedo encontrar, a no ser que vengan en lata, son las legumbres. No hay posibilidad de comprar un paquete de garbanzos o de lentejas , aunque tienen cierta obsesión con las habas, a las que llaman “fižol”;  justo la legumbre que menos me gusta. Le echan habas incluso a la lechuga, pero nunca oyeron hablar de las lentejas. Me conformo con comprarlas en lata, venidas de Italia y hervidas en una sustancia salada un poco nauseabunda. Nada que no se pueda arreglar dejándolas en agua durante un día.

can.jpgEchar de menos algunos tipos de comida se convierte en un problema para los que, como yo, viajan a Eslovenia vía aeropuerto de Venecia. En este aeropuerto los carabinieri (policía italiana) están equipados con enormes perros pastor alemán que se dedican la olisquear las maletas en busca de drogas o explosivos. Yo, inocente de mí, suelo viajar con chorizos y jamón empaquetados, bien resguardados entre la ropa, pero con un aroma que no escapa a ninguna de estas criaturas, que me persiguen moviendo el rabo de alegría ante la mirada confusa del carabinieri. La mejor manera de hacerse amigo de un perro policía es conquistarlo ponerlo estómago.

A pesar de todo esto me las arreglo para comer como en casa. La lechuga viene sin bichos, a diferencia de las que solía comprar en Lugo; los tomates saben a agua, lo cual es una ventaja porque no me gustan demasiado; la cebolla viene en tres colores: púrpura, blanca y la tradicional de toda la vida. Mis ensaladas son alegres y coloridas, ya que los pimientos son amarillos y el atún italiano viene en color rosa. Sin olvidarnos del aceite de calabaza como aderezo (suerte que el aceite de oliva español decidió llegar hasta aquí). Mis ensaladas son eslovenas con un toque mediterráneo salpicado de influencias balcánicas. No se puede pedir más.

Li Qingzhao, la mejor poetisa china

Escrito por Miguel Salas | Desde Taiwán (Antes desde Manchuria)
27 de marzo de 2008 a las 18:04h

Una de mis aficiones favoritas es la poesía y, desde luego, la tradición china es una de las más ricas y abundantes de toda la literatura mundial. Los chinos cultivaban una poesía refinadísima cuando en Europa dábamos nuestros primeros pasos literarios.

 

Una de mis compañeras de trabajo, Li Ni, que ahora estudia en España, me “presentó” a Li Qingzhao, considerada por unanimidad de la crítica la mejor poetisa china de todos los tiempos.

 

La vida de esta mujer estuvo cargada de amor y dolor a partes iguales. Nació en el año 1081, a las puertas del siglo XII, pero no se sabe muy bien cuándo murió, aunque se sospecha que fue alrededor de 1140. Se casó dos veces. Su primer esposo y gran amor, Chang Ming Ch’en, era un joven estudiante de la Academia Imperial. La vida y la obra de Li Qingzhao giran entorno a la presencia –y ausencia– de su enamorado, dividiéndose en tres grandes bloques: el primero corresponde a la época del amor, profundo y correspondido en todo momento. El segundo, a la ausencia de su marido, que fue destinado, como funcionario imperial, a tierras lejanas. El tercero a su viudez que, siendo aún muy joven, la condena a una terrible soledad.

 

Los poemas de Li Qingzhao son de una extraordinaria delicadeza. La naturaleza juega un papel importantísimo en ellos, fusionándose siempre con el estado de ánimo de la voz narradora. Es esencial la profunda carga simbólica de los elementos físicos que aparecen en sus versos.

 

He estado ayudando a Li Ni a traducir algunos poemas de esta gran escritora. Ella hace el trabajo duro y yo le doy la última forma literaria. Es apasionante sentarme con ella y discutir todos los matices de los poemas. Aprendo mucho de la cultura china gracias a su ayuda, y siempre le estaré muy agradecido por haberme descubierto la obra de esta mujer excepcional que fue Li Qingzhao.

 

Os dejo aquí un poema que describe el primer encuentro con su primer marido. Él era un invitado en la casa de sus padres, y ella apenas abandonaba la niñez –en el poema aparece columpiándose–. El olor de la ciruela verde está relacionado, en la iconografía china, con el primer amor juvenil.

 

Aquí lo tenéis:

 

“Dejó de columpiarse,
movió cansada y lentamente las manos finas y delgadas.
En la primavera de abundante rocío y escasas flores
un ligero sudor empapó sus livianos vestidos.
Al ver venir al invitado huyó corriendo en calcetines,
y la horquilla de oro se desprendió de sus cabellos.
Le pasó por delante, vergonzosa,
pero, apoyada en el umbral, volvió el rostro hacia él,
y sintió el olor de la ciruela verde.”

 

 

 

Espero que os haya gustado tanto como a mí.