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Entradas para la categoría ‘Chile’

Las caras de la indignación global

jueves, septiembre 15th, 2011

Me encuentro en Miami, ciudad a la que llegué para participar como expositora en un congreso universitario.
Desde este lugar, puedo tomar distancia y observar Chile, así como las vicisitudes que ha vivido en los últimos cuatro meses, con mayor detenimiento. Fue a fines de mayo cuando se inició la movilización estudiantil que puso en evidencia que el modelo educativo chileno, que se ponía como ejemplo en la región, más se parece a una “burbuja educativa”, título que sirvió para una lograda columna del argentino Página 12. Según organismos internacionales, el país tendría el segundo sistema educativo más segregado del planeta.
Se desarrollan todo tipo de elucubraciones y teorías para entender por qué y ahora se están produciendo, simultáneamente, movimientos de indignación ciudadana en distintos lugares de la tierra. En España, en Inglaterra, en Israel, en Chile, ahora en Brasil…Muchas veces, se pone más el acento en los instrumentos que facilitan su convocatoria, como las redes sociales, que sus motivaciones originarias. Lo concreto de estos movimientos es que parecen apelar, con independencia de las demandas sectoriales que los gatillan, a la democracia en cuanto a resultados. Todos ellos, más allá de exigir más participación en la toma de decisiones, control de los mercados, educación de la calidad, freno a la corrupción o acceso a la vivienda, tensionan o desafían a la propia democracia. Ninguno de estos movimientos ha erigido discursos o proclamas que apelen a un sistema político distinto. Y es que la democracia, que ha tendido a su rigidización y oligarquización en muchas partes, es también un régimen político, junto con un sistema de convivencia, que carga consigo la promesa de su propio autodesarrollo y, por tanto, se espera de ella cierta maleabilidad.
Visto en la distancia, es posible percibir cómo los españoles luchan y reclaman para no pasar, de un Estado de derechos a un Estado de derecha, mientras que en Chile, el camino es inverso: los estudiantes demandan que el Estado se haga cargo de la educación, entendida como un derecho y un bien público, poniendo fin al lucro que a llegado a caracterizarla en el marco de un mercado con regulación escasa.

Indignación compartida (o salvemos la Patagonia)

domingo, mayo 22nd, 2011

Observo desde la distancia y con interés el movimiento denominado “15 M” que congrega en la Puerta del Sol, desde hace varios días, a una multitud de ciudadanos españoles indignados con la incapacidad de los políticos para resolver la crisis y con el anquilosamiento del sistema.
Por estas latitudes australes, y guardando las proporciones, se han ido desplegando también por estos días, aprovechando las ventajas que proveen las redes sociales, movilizaciones de rechazo contra la instalación de la central hidroeléctrica HidroAysén, perteneciente al grupo Endesa. A propósito de ello, comparto en este espacio la carta que el escritor chileno avecindado en Gijón, Luis Sepúlveda, le envió al Presidente chileno. Más de alguno que lea, sin duda, no solamente se emocionará sino que entenderá por qué miles de chilenos están expresando su rechazo a un megaproyecto que convertirá a la Patagonia chilena en lo que graficó un senador de la coalición de gobierno, que favorece dicho proyecto, aunque él está abiertamente en contra: una guitarra eléctrica.

“Excelentísimo señor
Don Sebastián Piñera.
Presidente de la República de Chile
Palacio de La Moneda
Santiago de Chile.

Ciudadano Presidente:

Soy un escritor nacido en Chile y un profundo conocedor de La
Patagonia y la Tierra del Fuego. En muchos de mis libros traducidos a
un gran número de idiomas está presente la vida, gentes y sueños de
esa región austral que amo y defiendo con el mismo sano y pacífico
tesón que sus habitantes.
Hace muy pocos años desde las mismas oficinas en las hoy usted ejerce la función de gobierno, y desde la elegante frialdad de algunos
bancos, se intentó perpetrar un crimen medioambiental contra la
Patagonia, específicamente contra la región de Aysén. Una empresa
llamada Noranda, con domicilio postal en Canadá y domicilio fiscal en
el paraíso tributario de las Islas Caimán, valiéndose de la odiosa Ley
de Aguas chilena, una de las más liberales del planeta, pretendía
bloquear, detener su curso, matar, tres ríos que desembocan en el Gran Fiordo de Aysén, para construir tres centrales hidroeléctricas que
darían energía a una fábrica de aluminio, una de las industrias más
contaminantes, y a un puerto destinado a recibir la bauxita y otros
minerales. La oposición de los habitantes de Aysén fue muy decidida.
Desde la seriedad de un proyecto económico, social y cultural
alternativo llamado “Aysén Proyecto de Vida”, los aproximadamente
cuarenta mil habitantes de Puerto Aysén, Puerto Chacabuco, Coyhaique y otros poblados que con ese crimen de “em prendedores” verían seriamente afectada su vida, su cultura y sus esperanzas, su presente y sufuturo, fueron injustamente ofendidos por el Ministro de Economía de
entonces, don Jorge Rodríguez Grossi, quien aseguró que, en términos
macroeconómicos cuarenta mil seres humanos eran “nadie”.
Pero a esos “nadie” se unieron otros “nadie” en todo el mundo, porque
la preocupación medioambiental, ecológica y en aras de una economía
sustentable es parte del imaginario de futuro que mueve a millones de
mujeres y hombres que quieren ser ciudadanos antes que consumidores.
Esos “nadie” pidieron algo muy simple y legítimo: un estudio de
impacto ambiental realizado por un organismo científico independiente,
no por la misma empresa impulsora del proyecto o por un gobierno
directamente implicado y partícipe de los intereses empresariales. Y
esos “nadie”, que fueron groseramente calificados como
eco-terroristas, consiguieron detener, al menos temporalmente, uno de
los mayores atentados criminales contra la Patagonia. Yo fui uno de
esos “nadie”, ciudadano Presidente, hice un documental llamado Corazón Verde, el film fue premiado en el festival de Cine de Venecia, y
sirvió para que esos cuarenta mil y tantos “Nadie” se sintieran
acompañados por los cientos de miles de otros “Nadie” que defienden la
Patagonia, el pristino mundo austral que es patrimonio de toda la
humanidad. Soy uno de los tantos que paralizaron “una inversión de
siete mil millones de dólares”, y como los ríos que intentaron matar
siguen desembocando en el Gran Fiordo de Aysén, asumo esa culpa con
orgullo.
Ahora, ciudadano Presidente, nos enfrentamos a una nueva
desproporción, a un nuevo intento de terminar con la vida de una de
las últimas regiones no contaminadas del planeta, y por eso mismo de
un valor incalculable. El valor de la Patagonia, de su naturaleza
vital, de sus gentes, de sus sueños y esperanzas, no puede ser
decidido ni calculado, ni en sus oficinas presidenciales, ni en la
bolsa de valores, y mucho menos en la mesa innoble del consejo de
accionistas de la empresas energéticas que pretenden la aprobación del mega proyecto llamado Hidroaysén.
Usted, ciudadano Presidente, declaró monumento nacional al caballo
chileno, y con razón. Cuando lo hizo, muchos respiramos satisfechos
pues su declaración salvó al soberbio caballo chileno de cualquier
experimentación genética. ¿No cree usted, ciudadano Presidente, que
una línea de territorio nacional de dos mil trescientos kilómetros de
largo por cien metros de ancho, también merece el mismo trato digno
que otorgó al caballo chileno? ¿Es usted capaz de imaginar una
extensión de veintitrés mil hectáreas? Es difícil convertir los
números en imagen. Lo invito a imaginar veintitrés mil estadios de
futbol, uno junto al otro. E imagínelos llenos de árboles, de bosques,
no de burdas plantaciones de pino o eucaliptos, sino del noble bosque
nativo chileno, de la maravillosa diversidad forestal, de la fauna que
habita en esos bosques, y de las gentes, de los chilenos y chilenas
que conocen esos bosques y los aman. Hidroaysén, ciudadano Presidente, significa la completa deforestación, la aniquilación, el exterminio de veintitrés mil hectáreas de bosque chileno.
Yo sí puedo imaginar esa extensión, porque conozco la Patagonia,
porque amo el mundo austral, a sus gentes, a sus sueños y esperanzas, y por eso me opongo a la realización de ese crimen de lesa ecología y lesa humanidad que se llama Hidroaysén.
Hace muy pocos días, ciudadano Presidente, usted declaró que Adán y
Eva fueron los primeros “emprendedores”, porque se atrevieron a comer
del fruto prohibido. Al margen de las apreciaciones que tenga la
iglesia católica o los productores de manzanas tras su afirmación, me
permito recordarle que la Patagonia no es una manzana, sino un
territorio cuyo mayor valor reside en su pureza ambiental, y habitado
por ciudadanas y ciudadanos de la República de Chile que, por esa
misma condición tienen derecho a manifestar su aprobación o desacuerdo con el proyecto Hidroaysén. Pero ocurre que los “emprendedores” e
instigadores del macrocrimen ambiental han ignorado la opinión
ciudadana.
El estudio de Impacto Ambiental para Hydroaysén ha ignorado las
opiniones ciudadanas, no ha existido la participación libre de
presiones y democrática que la legalidad garantiza.
Es un informe viciado, y eso lo sabe usted, ciudadano Presidente, y si
no es así, consulte a sus ministros. Hasta las 13.30 horas del día 26
de abril el Informe de Impacto Ambiental estaba rotulado como
“inconforme”, pero a las 2 de la tarde de ese mismo día y sin que
intervinieran más que funcionarios de la Oficina del Departamento de
Desarrollo Urbano y un señor llamado Nicolás Terrazas, a su vez
funcionario del Ministerio de Vivienda, la evaluación del Estudio de
Impacto Ambiental paso de “inconforme” a “ conforme”.
“Poderoso Caballero es Don Dinero” escribió el gran Francisco de
Quevedo y Villegas, pues se da la casualidad que otro miembro de la
familia Terrazas, a saber don Pablo, hermano de Nicolás, es
propietario de varios terrenos que resultarían inundados si se lleva a
cabo el proyecto Hidroaysén, asegurándole una más que jugosa
indemnización.
Tan sólo este hecho, este detalle, ciudadano Presidente, vicia por
conflicto de intereses (eufemismo para esconder la palabra corrupción)
todas las consideraciones acerca del Estudio de Impacto Ambiental y,
desde la más estricta legalidad, aconseja paralizar la aprobación del
proyecto Hidroaysén.
Sin embargo, usted que ocupa el más alto cargo en la República de
Chile, más allá de las triquiñuelas ideadas por subalternos a los que
debe despedir de manera fulminante, debe considerar que se está
enfrentando a la historia, que siempre juzga, aunque tarde, mas juzga
de manera clara y contundente.
En un futuro próximo un busto suyo ocupará un lugar en la galería de
los adustos ex presidentes chilenos, y cuando en encargado de limpieza
la sacuda el polvo con un plumero, de usted depende que ese hombre
diga con admiración: estoy quitándole el polvo al busto de un ex
presidente que salvó de la destrucción a la Patagonia, o que
simplemente pase de largo y se niegue a desempolvar la imagen del
destructor de una de las regiones más bellas y puras del planeta. De
Usted depende, ciudadano Presidente.

Con mi más alta consideración

Luis Sepúlveda

Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulon, Francia
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Urbino, Italia
Caballero de las Artes y Las Letras de la República Francesa”.

Forever young?

lunes, marzo 7th, 2011

En una de mis recientes salidas a los cerros que rodean Santiago, coincidí con una francesa que, de visita en Chile, decidió conocer los paisajes andinos. Mientras íbamos subiendo lentamente con el resto del grupo la empinada cuesta de una altura de 3.200 mts., le pregunté si solía practicar trekking. Me dijo que no, ya que vivía en un lugar de Francia particularmente plano y que estaba asombrada de su propia capacidad ya que temía que, más que afectarse por el tiempo de ascenso y lo abrupto del terreno, se podría haber afectado por la altura. Añadió con humor, y cierta resignación, que tenía 62 años y que debía hacer ejercicio, estar en forma y prolongar su buen estado de salud.  No en balde, Sarkozy les había atrasado la edad de jubilación, como una forma de garantizar el sistema de pensiones. De esta forma, se terminaba el fin de la edad mínima legal de jubilación en ese país a los 60 años, retrasándose a los 62. Me dijo que, para cobrar la pensión integral, si no se había cotizado los años necesarios, la edad pasaba de 65 a 67 años.

Recordé haber leído hace algunos días en La Voz de Galicia una noticia indirectamente conectada con ese tema, relativa a la situación de la población mayor y que estaba sucediendo en ese mismo país. Francia daría 2.000 euros a cada empresario que contratase a un mayor de 45 años, por cuando la tasa de paro era de 38% entre mayores de 55 años, una de las altas de Europa.

En Chile, hace tiempo que se ha instalado el culto a la juventud y no es raro ver anuncios en la prensa que, de forma descarada, piden personas hasta 35 años. Aunque su aparición ha disminuido, revela una de las múltiples formas de discriminación existentes en el país donde no solamente las mujeres o los mapuches se sienten discriminados en el mercado laboral. Se busca jóvenes, pero no de cualquier tipo ya que entre los pertenecientes a los estratos populares, la exclusión es mayor.

Sin ir más lejos, en una entrevista aparecida hoy en una revista femenina, la esposa del Presidente Piñera, Cecilia Morel, ante una pregunta acerca de si la chilena es una sociedad machista o si se habían producido avances, afirma que le preocupa el tema de la imagen “algo que se da sobre todo en TV, pero también en otros ámbitos. A una mujer a los 40-45 años la sacan normalmente de la conducción de un noticiario o de un programa, y ves a señores animadores-que no tengo nada contra ellos-que salen de la TV a la edad que quisieron. Ahí hay un ejemplo bien concreto de dónde no hay paridad. Y digo esto principalmente porque es a la mujer a la que se le hace la exigencia de mantenerse joven cuando, en la realidad, en la biología es imposible. Siento que hay un tema con la edad de la mujer que es muy duro”.

Bien sabemos además que, en muchos casos, las discriminaciones se suporponen. Imaginemos lo que toca vivir a una mujer que, además de mayor, es mapuche. 

Por otro lado, desde 2010, las proyecciones de crecimiento apuntan al aumento de la población mayor y la baja natalidad. Incluso, después de 2020, los niños igualarán en cantidad a los adultos mayores. Paralelamente, la percepción que la gente va teniendo de su proceso de envejecimiento es mucho más positivo. Más personas están asumiendo un rol activo para mejorar su calidad. Si eso es así, y si el mercado laboral mantiene su tendencia a la expulsión de los mayores de 35, no sería de extrañar que deban tomarse medidas, como las que se están tomando en Francia.

Pero, como las paradojas siguen, si bien la chilena es una sociedad que no acoge laboralmente a sus mayores, por otro lado, está comenzando a figurar como un destino para personas mayores procedentes del mundo desarrollado. Antes, países como Panamá y Costa Rica figuraban como destinos para este tipo de personas, procedentes sobre todo desde Estados Unidos. Pues ahora, comienzan a llegar, lenta pero consistentemente, quienes buscan terminar su vida en un lugar que, aunque lejos de su país de origen, ofrezca estabilidad financiera y politica, así como atracciones naturales.

El progresivo envejecimiento de la población, el auge de la medicina anti-aging, junto con las tendencias del mercado laboral así como la existencia de incentivos para la atracción de parejas jubiladas, a nivel globalizado, parecen conjugarse en Chile de una forma nada de armónica.

Cuando Lucía Pérez estuvo en Chile

sábado, febrero 26th, 2011

Con miembros del Lar Gallego de Chile

Leo en La Voz de Galicia que Lucía Pérez ha sido seleccionada para representar a España en el Festival de Eurovisión. Tiene el honor de ser la primera gallega que, al parecer, lo hace.

No pude evitar recordar que tuve la oportunidad de conocerla en Chile, cuando representó a España en el Festival de Viña del Mar, en el año 2009. Este festival es uno de los más importantes de América Latina. En ese marco, fue invitada por la directiva del Lar Gallego a visitar el Estadio Español, donde amenizó una tarde con sus canciones. La foto recoge ese momento. Reconocerán fácilmente a la cantante en el medio del grupo.

Como sea que le vaya en Eurovisión, festival que ocupa un lugar estelar en mi memoria de niña criada en Galicia  en medio de aburridas tardes de televisión franquista, no dejo de recordar que Lucía Pérez dejó la estela de una mujer sencilla, con linda voz, muy adaptable y con un particular carisma. No cabe más que desearle lo mejor.

Ecos del Chile post rescate y una joroba de añoranza

miércoles, octubre 20th, 2010

Mientras el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, se pasea ufano y orgulloso por tierras europeas hablando a quien quiera escuchar de la  “manera chilena de hacer las cosas”, a partir del exitoso rescate de los treinta tres mineros que casi mueren sepultados en tierras nortinas, no resisto la tentación de comentar en este blog las impresiones del corresponsal del diario El País en Chile, un señor de curioso apellido Peregil, que visitó el país para recoger, en vivo y directo, el histórico salvamento.

En artículo titulado “Chile y la San José según corresponsal extranjero”, publicado recientemente en La Tercera, el periodista no disimula su sorpresa al constatar que, en un país tan religioso, se produce un número alto de mineros separados o conviviendo. Igualmente, observa contrastes tales como autoridades que hablan en perfecto inglés que coexisten con precarias estructuras para el desarrollo de conferencias de prensa en las que resulta una odisea encontrar un micrófono. También se maravilló al comprobar que muchos chilenos que iba conociendo trataban de mostrarle lo mejor de sí mismos y del país. Peregil señala textualmente: “La hospitalidad no me sorprendió tanto como el afán de ser mirados”. Para mi personal consternación, Peregil ha terminado por desarrollar una positiva imagen de los medios de comunicación chilenos y eso debe ser porque no tuvo tiempo de darse cuenta de que solamente existen dos grandes empresas, a los que llamamos el duopolio: El Mercurio y La Tercera. La diversidad periodística y con ello, la pluralidad informativa, se mantiene como una asignatura pendiente en el Chile que recuperó su democracia hace veinte años. También, y eso no me resulta particularmente llamativo porque tengo conciencia de la riqueza de la forma como se habla en Chile, nuestro corresponsal alucinó con lo que denomina “las maravillosas expresiones chilenas que nunca había oído y que tanta resonancia evocan en cualquier andaluz”, recogiendo algunas tales como regalón, polola, guagua, bueno para la talla, patúa, al tiro, buena vibra. Se impresionó con el uso de la palabra “compadre” y con la forma en que los chilenos colocan el artículo delante de los nombres propios. Yo vengo a ser, en Chile, “la María de los Angeles”, para que puedan darse una idea.

Mientras sigo pensando en que el Presidente Piñera está tendiendo peligrosamente a la hiperventilación al exponer, de manera menos que pudorosa, símbolos diversos del rescate recuerdo que el año pasado, el Contralor de la República, a raíz de unos escandalillos de corrupción, acuñó la expresión “la cultura del despelote” para recoger las irregularidades que, según él, se cristalizaban en una cultura. Como vemos, hay un mundo de diferencia semántico entre lo que llevó a la autoridad a emitir dicho juicio y el resultado del rescate, que ha llevado al ansia por proyectar un modo de ser, de resolver los problemas y hasta de vivir. Una suerte de “chilean way of life” que ahora se aprovecha de promover, como artículo de exportación.

Pasando a otro orden de cosas, no me resisto a comentarles que, mientras barruntaba esta entrada, puse la TVE y estaban dando un programa titulado “Latinoamericanos en España”. Por la pantalla, desfilaron muchos íconos de este continente, que conocí en mi infancia gallega: Analía Gagé, Boby Declané (a quien han llamado el mejor locutor en habla hispana), Raúl Matas, Kiko Legrand, Bigote Arrocet, Joe Rigolí, Facundo Cabral (con su canción “No soy de aquí ni soy de allá”, que tanto me interpreta), Elsa Baeza, Betty Missiego, Antonio Machín, Héctor Alternio, Nacha Guevara, Eduardo Rodrigo y Luis Aguilé, entre otros. Mostraron, igualmente, las visitas de Pinochet al funeral de Francisco Franco, en el Valle de los Caídos así como las de López Portillo, Collor de Melo, Alfonsín y, como olvidarla, la del mismísimo Fidel Castro, que fue hasta Galicia, acompañado de Manuel Fraga, para visitar la casa en la que había nacido su padre. Creo que era en algún lugar de Orense, si mal no recuerdo.

La evocación me invadió y no pude más que sentirme interpretada por una expresión de Alberto Cortés cuando habla de la “joroba de nostalgia”. Eso me pasó con este programa porque me retrotrajo a la infancia y me recordó los múltiples, invisibles e inacabables lazos que unen a España con las tierras de este lado del Atlántico y que hace que, cada vez que viajo por distintos países de América Latina, me sienta como en mi propia casa. Pronto iré a El Salvador, país que no conozco y, luego, a Brasil y me alegra anticipar que será eso lo que sentiré, en cada lugar, nada más pisar sus aeropuertos.

Los mineros y los mitos

sábado, octubre 16th, 2010

Es probable que quienes lean esta entrada estén más informados que yo, que vivo en Chile, del rescate de los 33 mineros en la mina San José, en el norte del país. Por una decisión consciente, decidí mantenerme al margen, dosificando mi exposición a la televisión. Nunca he visto un reality y menos lo iba a ver ahora. Decidí que no estaba de ánimo para una dosis exagerada de empalago emocional. Esta apreciación no obvia el carácter de gesta heróica que rodea la decisión de sacarlos de aquel hoyo al que las precarias condiciones laborales de muchas minas parecidas en Chile los había condenado.

Como todo está hoy día expuesto a la difusión globalizada mediática, compartimos alegrías y también penas. Así como hasta en el último rincón del planeta han podido apreciar los detalles del rescate minuto a minuto, recordemos cómo nos vimos sobrecogidos por los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, casi sintiendo la penetración de aquellos aviones en el cemento de los edificios como si estuvieran atravesando filosamente las pantallas de nuestros propios televisores. 

Lo cierto es que hoy, la imagen no solamente es imagen sino que es ya el contenido. La imagen ha terminado siéndolo todo y este hecho contradice una prograganda de bebida gaseosa (Sprite, si mal no recuerdo) que pegó fuerte en Chile, a principios de los noventa, que decía “La imagen es nada, la sed es todo. Obedece a tu sed”.

De la mano de la imagen, va la construcción de mitos. Si bien Chile fue conocido hasta 1973 como un país ejemplar en el ejercicio de la democracia, puesto que los chilenos compartían una cultura politica de asistencia electoral masiva y respeto a las urnas, en el contexto de una América Latina invadida por montoneras y caudillos, hoy Chile comienza a ser conocido por otra cosa. Al parecer, según se desprende de las afirmaciones del actual Presidente, Sebastián Piñera, no solamente es hoy un país más conocido en el mundo sino más respetado por haber acometido con seriedad y rigor, desplegando una obra de ingeniería mayor, el rescate de los 33 hombres que habían quedado convertidos en topos. Llevo 25 años en Chile y algo que siempre ha llamado mi atención es la preocupación de su clase dirigente por la forma en que es percibido el país en el mundo. Antes, por una democracia ejemplar que se desmoronó. Luego, Pinochet lo puso en el mapa y he experimentado vivencialmente el hecho de que, en mis visitas a Galicia, muchos gallegos solamente asociaban a Chile con el ex dictador. Luego, con la apertura comercial, los vinos desplegados en los supermercados de todo el mundo han sido el mejor estandarte de la producción chilena. Sin embargo, hoy pareciera que hay que añadir un valor adicional: Chile como un país que se compromete con su gente. Estamos asistiendo, creo, a la elaboración de un nuevo mito.

Lo que digo no es solamente una percepción personal. Ya han asomado voces, especialmente vinculadas a los sectores exportadores, que señalan la necesidad de desarrollar una estrategia que permita capitalizar la visión que Chile ha logrado proyectar en el mundo a partir de este desdichado accidente y, sobre todo, evitar que se olvide rápidamente. Quizás pueda parecer extraño este celo pero Chile es el país del mundo que ha tenido una mayor explosión de acuerdos comerciales, pasando de ninguno en 1990, a más de veinte, en la actualidad. Ya antes del accidente minero, los distintos gobiernos de la Concertación y, en especial, el de Michelle Bachelet, hizo suya la preocupación por la “Imagen País”, creando una fundación específica para dicha tarea. Aunque la propia expresidenta se convirtió en la mejor difusora del país en el extranjero, esfuerzo coronado recientemente al serle ofrecido el cargo de representante de la ONU-Mujer, no es menos cierto que hay muchas esperanzas puestas en un eslogan acuñado por creativos  y publicistas poco antes del derrumbe en la mina. Se trata de “Chile hace bien” o “It´s good for you”. El rescate habría venido a confirmarlo porque mostró, según los entendidos,a un Chile moderno, competente, con alto nivel de tecnología, con funcionarios que hablan inglés y donde se daría una mezcla positiva de valores humanos, sentimientos positivos y autoridades competentes.

Pues bien, se piensa que es necesario desarrollar ahora acciones que permitan que ello no se diluya en el tiempo, máxime porque se piensa que Chile es un buen país en un mal barrio, por su ubicación en América Latina, tal como lo han explicitado algunos gerentes chilenos. La reciente rebelión policial en Ecuador y, antes, el intento de golpe de Estado en Honduras, poco o nada ayudan a disipar la imagen de un continente donde, lamentablemente, a veces parece ser más escaso el orden que el caos.

Primeras nevazones y una gaita

miércoles, mayo 19th, 2010

Había prometido, en una entrada anterior, enviar una foto con las primeras nieves que cayeran en la cordillera. Sin embargo, antes de tomar la foto, mientras pedaleaba en bicicleta por el parque que está al lado de mi casa, sentí un sonido que me hizo palidecer de la emoción. Me invadió una tremenda morriña y ¿qué era? Pues una gaita, tocada por el gaitero que también va en la foto. Me acerqué y me contó que estaba ensayando porque le habían pedido que tocara para un matrimonio. Me precisó, sí, que la suya era una gaita escocesa. A estas alturas, es tan exótico encontrar una gaita con su gaitero a los pies de Los Andes que confieso que me da lo mismo si es escocesa, irlandesa o asturiana. Lo importante es que era una gaita soplada con devoción en la amplia llanura de un parque,  al pie de las cumbres nevadas.

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Voilá! Ahí va una foto de las nevazones que cayeron con la primera lluvia, el viernes pasado, tomada a los pies de los falderos cordilleranos de La Reina. No deja de causarme cierta inquietud observar esa majestad nevada que, perteneciente a la cordillera de Los Andes, pudiera esconder algo por dentro. No me refiero a un volcán, nada de eso, sino al hecho de que algo podría faltar todavía por descubrir, y que estaría latente bajo tanto roquerío. Lo planteo porque los sismólogos vienen señalando que, a más de dos meses del terremoto, todavía podrían producirse sismos de magnitud importante. Como la sismología no es perfecta, es de esperar que se equivoquen. Saludos para todos, desde Chile.

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Vivir entre réplicas

jueves, marzo 18th, 2010

Han pasado más de quince días desde que tuviera lugar en Chile un terremoto grado 8,8 en escala de Richter, el quinto de mayor impacto en el mundo desde que existen registros.  Esta delgada franja de tierra, sabemos ahora, es sísmica por naturaleza. Caminamos sobre una falla.  Al parecer, el país contiene el 46% de sensibilidad sísmica del planeta y, esto, según se dice, nos asemeja a Japón. Estamos sabiendo mucho, por estos tiempos, sobre sismología y todos los fenómenos a ella relacionados, como tsunamis. Y no podría ser de otra forma: no sólo las consecuencias en vidas humanas y en destrozos materiales es inmensa sino que el terremoto, con sus secuelas llamadas réplicas, sigue hacièndose notar todos los días. Ayer, sin ir más lejos, en la región del Bío-Bìo, la réplica más alta estuvo en el orden de los 5,8 grados. El jueves pasado tuvimos que desalojar el edificio donde trabajo.

Poco a poco, los chilenos se van acostumbrando a la idea de que el suelo los seguirá meciendo, como una cuna traidora. Dicen que será por dos meses, aproximadamente. Este cataclismo de la naturaleza no sólo cambió la agenda política sino que alteró por completo nuestra vida cotidiana y, de paso, nos reveló que Chile es más modesto de lo que muchos creían. El ingreso a la OCDE, como buen alumno de la región latinoamericana al que había que premiar de alguna forma, ha pasado al olvido. Por ahora, la gente no habla más que del terremoto y se han multiplicado exponencialmente los casos de ansiedad y de consumo de antidepresivos. Un porcentaje significativo de chilenos está viviendo cuadros de estrés postraumático. Durante esta semana y providencialmente, porque estaba programado antes del terremoto, visita Chile Boris Cyrulnik, padre del concepto de “resiliencia” o capacidad de salir adelante frente a la adversidad. Nos viene como anillo al dedo la visita de un sobreviviente de campos de concentración como Cyrulnik. Se necesita a gritos voces de aconsejen, que consuelen, que otorguen perspectiva a los efectos ocasionados por este zarpazo de la naturaleza. Los medios de comunicación no cesan de mostras imágenes de los sobrevivientes, historias de dolor y de héroes anónimos lo que, de alguna forma, les permite seguir escarbando en la herida, bajo una apariencia de información que encierra un tanto de morbo. Por otra parte, la empresa privada se encuentra haciendo su Agosto y ha hecho del terremoto una oportunidad para la solidaridad, sí, la solidaridad como negocio.

El terremoto del 27-F en Chile reveló una parte del país que muchos no querían ver. Un Chile donde no son impensables los saqueos y los actos de vandalismo, descartando la idea de vínculos y de capital social; donde no existían protocolos y la institucionalidad para la emergencia era más que precaria; donde los inescrupulosos de siempre construían edificios burlando los controles antisísmicos y, así, suma y sigue. Este Chile que ostentaba récords en el combate contra la pobreza, habiéndola reducido de más del 30%, a principios de los años 90, a cerca del 13%, tendrá ahora que aceptar que se producirá un incremento de la misma, así como un empobrecimiento general de otros sectores, como la clase media. Es con relación a este sector que se habla del “terremoto mentiroso” porque, si bien no tuvo efectos tan dramáticos como se pudo observar en la zona del epicentro y en las costas, ha afectado de igual manera las viviendas de muchas personas que se ven ahora indefensas y sin recursos para arreglar tanto desperfecto. Este Chile seguirá conviviendo con el Chile “europeo”. Así nos ven muchos visitantes y tuve la comprobación hace poco tiempo, cuando nos visitó el Secretario General de la Xunta de Galicia. Esa era su percepción.

Otros, tratan de ver el vaso medio lleno y señalan que el país ha soportado mejor de lo esperado un impacto de más de 8 grados, poniendo como ejemplo el impacto devastador que tuvo sobre Haití un terremoto quinientas veces menor.

Como sea, ya nada podrá ser igual y se habla de la “generación del terremoto” como una forma de condensar el impacto que, sobre niños y jóvenes, tendrá este evento telúrico.

Esquina austral: de todo un poco

sábado, agosto 1st, 2009

Me perdí un buen rato del blog, pero no de revisarlo cada vez que podía,  sino de contribuir con èl. Me sucedía algo que alguna vez le leí a Manuel Salas, cuando todavía creo estaba en Manchuria: que entraba al blog y le daba sentimiento de culpa. Pues eso me pasaba a mí, pero es que andaba de uno a otro lado y sin sosiego para escribir con calma.

No voy  ahora contar nada de Chile que tenga que ver con catástrofes naturales, como lo estuve haciendo por un tiempo. Lo cierto es que tuvimos una buena temporada de volcanes. Ahora, la madre naturaleza parece estar en sosiego. Estamos en pleno invierno del hemisferio sur, un invierno raro porque hay días con altas temperaturas. Quienes más sufrían, y se comían las uñas de lo lindo, eran los centros de esquí porque no veían el momento de comenzar con la temporada. Dieron, por fin, la partida hace dos semanas aproximadamente,  y tratan de sacar cuentas para ver cómo amortizan las inversiones realizadas para poner a tono las instalaciones de unas pistas que, al menos en América Latina, son muy apetecidas. Me refiero a Farellones, Portillo, Colorado, La Parva, Valle Nevado, etc.

Sin embargo, a falta de gas que humea procedente del centro de la tierra, tenemos otro tipo de sacudones que, imagino, se están viviendo por todos lados: los inflingidos por la crisis financiera internacional. Chile se empina ya en una tasa de desocupaciónd el 10,7% y se calcula que, si no fuera por la inyección producida por los planes fiscales, las cifras llegarían al 13%, según los expertos. Se nos dice que Chile, en contraste con otros, no está tan mal. ¿Será aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos”? Lo cierto es que el país experimentó una bonanza inesperada de ingresos fiscales gracias al aumento del precio del cobre, en 2006, casi recièn asumida la Presidenta Bachelet. Sólo ese año se pudieron ahorran treinta mil millones de dólares por ese aumento inesperado. La Presidenta recibió presiones de todos los sectores para gastar esa fortuna caída del cielo. Se decía: ¿cómo ahorrar cuando hay tantas necesidades pendientes por atender? Y es cierto porque, si bien Chile redujo de manera notable la pobreza dura, desde más del 30% a un 13% y, desde 1990 a la fecha, se dobló el ingreso per cápita, se mantiene como uno de los países más desiguales del planeta. Sin embargo, ella decidió que no, que no aflojaría porque había que preveer, en caso de que viniera una temporada de vacas flacas. Pues los malos tiempos llegaron y sorprendieron al gobierno, que fue acusado de conservadurismo fiscal por su inicial negativa al gasto, con un monto considerable ahorrado que ha permitido capear este temporal con una buena inyección de recursos fiscales, de forma de reactivar la economía. ¿Nuevamente es Chile el buen alumno del continente latinoamericano? Es posible, producto de la convergencia de una clase política cauta y una Presidenta que, no lo sabemos, quizás se dejó guiar por lo que dicen los estudios con relación al comportamiento organizacional y la influencia del género: una suerte de aversión al riesgo.

Todo ello ha llevado a que, a meses de que concluya el primer gobierno chileno conducido por una mujer y podríamos decir que también uno de los primeros de una mujer electa en las urnas en América Latina, Bachelet ostenta un 74% de popularidad. El mensaje presidencial según el cual valía la pena ser previsores y optar por el ahorro en caso de que vinieran tempestades parece haber calado en la población, que valora este desempeño. Sin embargo, Chile también está viviendo por estos días campañas electorales varias ya que el país debe renovar, en diciembre, toda la Cámara de Diputados, parcialmente la del Senado y escoger a su próximo Presidente. El abanderado de la coalición que dirige el país desde 1990, ya por cuatro gobiernos, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, que ya fue Presidente entre 1994 y 2000, parece encontrar una ruta difícil para capitalizar todo el apoyo que concita la Presidenta y el enigma, por estos días es ¿cómo se hace para transpasar la popularidad de una mujer Presidenta a un hombre que, aunque sea de su misma coalición, no sólo es hombre sino que no tiene ninguno de los atributos personales que a ella la distinguen? Si bien la política sigue siendo liderazgo y programas, también hoy día es cada vez crecientemente emoción. En ese plano, las características de los candidatos son muy importantes y, si no, que se lo digan a Obama. Tenemos, entonces, que donde ella es espontánea, él es más cuidado; donde ella es dicharachera él es parco; donde ella es humana y càlida, él proyecta frialdad; donde ella constituyó la novedad, él es una cara ya vista y así, suma y sigue. Por estos días la Presidenta, haciendo un guiño a quien podría sucederla aunque la empresa no se ve fácil, ha dicho que los chilenos deben priorizar la experiencia y el saber hacer las cosas, máxime cuando estamos en tiempos de crisis de la que no se ve todavía el final del tunel. La campaña recièn comienza y habrá que ir viendo cómo se van desenvolviendo los acontecimientos. Lo cierto es que muchos creen que  no deja de ser un desperdicio  que una mandataria, con 74% de popularidad, tenga que irse para su casa. Pero así son las reglas en este pequeño país, alejado de todo: el mandato presidencial dura cuatro años y no se permite la reelección inmediata. Y a nadie se le pasa por la cabeza que pueda suceder, lo que se observa en otros paìses del continente, que el Presidente de turno se vea tentado de modificar la Constitución para posibilitar su permanencia en el poder. Eso, por ahora, es algo inimaginable en Chile, un país que se precia de tener instituciones políticas serias.

Cambiando de tema, referir que las tradiciones gallegas se mantienen vivas y pujantes por estos lados. Así lo pudimos comprobar el pasado 26 de julio, celebración del Xantar Gallego y del Día del Apóstol Santiago. El Lar Gallego, un año más, convocó a la pequeña comunidad gallega que mora por estas tierras que casi se caen en el Océano Pacífico. Por primera vez, la misa fue cantada en gallego. Además del almuerzo que intentó hacer gala de los gustos culinarios de nuestra tierra, hubo gaitas, danzas, elección de rey y reina, mucha rifa y la tradicional queimada.

Un voto estratégico

domingo, febrero 15th, 2009

Aunque ya no es una novedad, no deja de resultar asombrosa la posibilidad de que el resultado de las próximas elecciones autonómicas sea dirimido por el voto de ultramar, el de los emigrantes gallegos y sus descendientes. Leo, en la última edición del diario que aloja a Global Galicia que los candidatos de los dos principales partidos estàn dejando los pies en tierras del Río de la Plata y no dejo de sentir un cierto dejo de postergación: ¿y qué pasa con Chile, que no nos visitan? Es cierto que, comparativamente, la cantidad de gallegos que atravesaron la cordillera son pocos pero no estaría mal que, aprovechando que la distancia en avión es irrisoria, pudieran darse una vueltita por estas tierras. Aunque fuera sólo un gesto, se agradecería.

Desconozco qué sienten los gallegos de adentro ante la posibilidad de que sea el voto externo quien dirima, a fin de cuentas, quien conducirá el gobierno autonómico en el próximo período. El que se produzca este fenómeno es más responsabilidad de los que viven en la tierra porque, por lo que se informa, las tasas de los que no votan son preocupantes. En cuanto a descalificar el valor del voto de ultramar porque puede ser “instrumentalizado”, esa es siempre una posibilidad, independientemente del lugar dónde se encuentre el votante. Hay que ser cuidadoso con esa objeción porque las personas son más inteligentes de lo que cree.

En Chile, como alguna vez he mencionado en mis anteriores entradas, los chilenos que viven en el exterior no tienen derecho a voto. Es ésta una más de las deudas pendientes en materia de igualdad política que arrastra la transición a la democracia la que se suma a un sistema electoral que, para elegir a los representantes al Parlamento, deja afuera a los comunistas, a pesar de que representan a un 7% del electorado. Se esgrimen argumentos diversos para impedir este voto. El más recurrente es que no tiene lógica que voten aquellos a quienes no alcanzarán las decisiones que acá se tomen. Otros aducen que, ya que no pagan impuestos en Chile, no deberían votar y, así, suma y sigue. Una razón latente es que la derecha se siente amenazada ante esta posibilidad: los chilenos comenzaron a salir masivamente del país por obra del golpe de Estado de septiembre de 1973, iniciando una diáspora política que ha tenido como resultado que muchos no regresaran, rehaciendo sus vidas en el extranjero. Es a ese votante, y a sus descendientes, a quienes teme la derecha, al mismo pueblo “allendista” que se organizó eficazmente para lograr que Pinochet fuera detenido en una clínica londinense.

Y, ahora, los dejo porque me escribe una amiga venezolana que vive en Chile explicàndome que se apronta para votar mañana en la ¡ya perdí la cuenta! nueva elección convocada por el Presidente Chávez….