La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas para la categoría ‘Australia’

Sidney apocalíptico

Miércoles, Septiembre 23rd, 2009
El tiempo en Sidney

El tiempo en Sidney

Hoy ha amanecido de color rojo. Ahora son las diez de la mañana y seguimos viendo una niebla persistente de color rojizo que no se va a pesar del viento que hace. Como nos parecía raro, busqué en el Google el tiempo de Sidney y ¡sorpresa! ¡Ponía “polvo”! Le hice un “pantallazo” porque era la primera vez que veía tal cosa. Entonces busqué en la web de la SBS (cadena de TV y noticias) y encontré la explicación. Estos últimos días hizo muchísimo calor (sobre los 30º), bastante raro en esta época, ya que estamos a comienzos de la primavera.  Además, desde ayer hay un viento tremendo, lo que hizo que, junto con el frente frío que viene del centro del país, viniese también polvo del desierto (el desierto aquí es rojo). Como resultado, una gran parte del estado de Nueva Gales del Sur está cubierta por una nube roja.

Os dejo una foto de nuestro coche que acabo de sacar ahora mismo, pero si tenéis tiempo os recomiendo que paséis por Flickr a ver esta galería y veáis este Sidney tan atípico y tan apocalíptico.

El coche cubierto de polvo

El coche cubierto de polvo

Vencida la tiranía de la distancia

Lunes, Junio 29th, 2009

Hasta hace poco pensaba que lo único que Galicia y Australia tenían en común éramos Steve y yo.  La relación de estas dos regiones hecha carne y hueso. Es cierto que existen varios centros gallegos en Sidney, pero la verdad es que sus páginas web no son muy prometedoras.

Sin embargo, esto cambió hace un par de años, cuando Navantia, en Ferrol, consiguió el contrato para construir barcos para la armada australiana. Hasta se llegaron a escuchar rumores sobre el posible hermanamiento de Perth y Ferrol. Además, hace poco el embajador de Australia en España estuvo en Ferrol y se reunió con los empresarios de la zona para ver qué se puede hacer para estrechar las relaciones comerciales entre las dos regiones.

Por si esto fuera poco, leía en La Voz el otro día un artículo sobre Séan Deany, un australiano que recorrió el trayecto South East Cape (Tasmania)-Fisterra en bici, toda una odisea en mi opinión. Lo que más me llamó la atención de este artículo es que South East Cape está a 43º sur, y Fisterra está a 43º norte. Antípodas totales, pero al parecer no tan lejos.

Pues bien, me acabo de enterar de que la relación entre Galicia y Australia cada vez despierta más interés, a pesar de los 18000km que las separan. La editorial Antipodas y la Secretaría Xeral de Emigración de la Xunta de Galicia publicaron  conjuntamente un libro muy curioso sobre ellas. Se titula Australia and Galicia: Defeating the Tyranny of Distance/Australia e Galicia: Vencendo a Tiranía do Afastamento. Es una edición bilingüe en inglés y gallego editada por M.ª Jesús Lorenzo Modia, de la Universidad de Coruña, y Roy C. Boland, de la Universidad de Sidney, autores también de alguno de los artículos incluidos en el libro (gracias, Belén, por la información). Aún no he conseguido hacerme con un ejemplar, pero lo estoy deseando.

Queda claro que por muy alejadas que estén dos regiones del mundo, siempre hay lazos que las unen. Que se lo digan, sino, al eucalipto.

Viva la versión original

Lunes, Junio 8th, 2009

Hay cosas que no es que no las supiera, es que nunca me había parado a pensarlas con anterioridad. Les pongo un ejemplo. Últimamente descubro que los actores australianos están en todas partes: Olivia Newton John, Sam Neil, Mel Gibson, Portia di Rossi -la rubia de Ally McBeal o de Arrested Development-, Melissa George y Mia Wasikowska -Laura y Shophie, respectivamente, de En Terapia-, Simon Baker -el prota de El Mentalista-, Anna Torv -la prota de Fringe-, Isla Fisher, etc. No es que yo no supiera que son australianos, es que ni siquiera se me había ocurrido pararme a pensar de dónde eran estos señores. Algunos de estos ejemplos son recientes, claro, y ahora sí lo sé porque veo la tele en versión original, pero en España, acostumbrados al doblaje, ¿a quién le importa de donde sean los actores, si todos hablan un español neutro perfecto?

El caso es que es curioso, porque parece que a los estadounidenses no les gustan mucho ni el acento inglés (que se evita, como en el caso de Hugh Laurie, House, a no ser que el personaje sea un ratón de biblioteca o un geek, caso en que el inglés que hable tal personaje será tan pedante como irreal) ni el australiano. La mayoría de los actores que mencioné más arriba actúan con acento estadounidense, una pena y una pérdida de diversidad. Sólo descubro que son australianos porque me lo dice Steve (además, la mayoría de los actores australianos salen de Neighbours o Home and Away, dos culebrones australianos que llevan en TV por los siglos de los siglos por los que han pasado, entre otros, el actor que hace el papel de Chase en House, por ejemplo, o Isla Fisher). Hablando de Jesse Spencer, Chase en House, él es el único que yo recuerde que hace de australiano, y participó en nada menos que en 196 episodios de Neighbours, serie de la que también salió Kylie Minogue.

Parece que tanto a los españoles, con nuestro doblaje perpetuo, como a los estadounidenses, con sus cambios de acentos, nos gusta comprobar que los personajes de las series y películas podrían ser nuestro vecino del quinto o el tendero de la panadería. Pues no sé por qué. Si vivimos confinados a un entorno más o menos cerrado, qué mejor que las series y películas para conocer cosas nuevas, ¿no? Como ejemplo, ahí están los portugueses, nuestros vecinos del alma, que ven las producciones extranjeras en versión original con subtítulos. ¡Qué maravilla! ¿Qué sentido tiene, sino, hablar con todo el bombo y platillo que es estila de los premios Oscar en España, cuando no tenemos ni idea de cómo es la actuación real de los actores porque la perdemos con el doblaje? Pero ojo, que para los traductores y dobladores no tengo más que palabras de elogio, que hacen una labor espectacular (bueno, de algunas traducciones se podría hablar, como por ejemplo la traducción de los tacos desde el inglés, desafortunada en muchas ocasiones, o la voz de doblaje de Dexter, pero esto es más bien “deformación profesional” porque mi sentido traductor no descansa nunca).

Pues eso, recomiendo ver películas y series en versión original, con subtítulos si hacen falta, y ya está bien de utilizar esa excusa de “es que si tengo que leer lo que dicen me pierdo las imágenes”. ¿Cómo se puede ver una serie como En Terapia, In treatment en su versión original, doblada al español, si es una serie en la que todo, absolutamente todo, es actuación? Dénle una oportunidad a la versión original, verán qué maravilla.

Los nervios de la jornada electoral

Domingo, Marzo 1st, 2009

Siempre recuerdo los días de elecciones como días de nervios, con la tele puesta toda la tarde y toda la noche, esperando los resultados. Hoy no es para menos. Lo que pasa es que con las 10 horas de adelanto con respecto a Galicia, esta jornada electoral los nervios me duran mucho más. Cuando yo me levanté hoy por la mañana (domingo), a eso de las 10, en Galicia eran las 12 de la noche del sábado y, cuando yo me acueste sobre las 12 de la noche de aquí, en Galicia aún serán las 2 del mediodía del domingo. Total, que me levanto nerviosa el domingo, me acuesto nerviosa y mañana lunes, por fin, cuando me levante (aquí ya habré pasado de nerviosa al superlativo nerviosísima), se sabrá ya el resultado, aunque probablemente temporal (el voto por correo, como el mío, tarda más en llegar, ya se sabe).

¡Please, que pase rápido el tiempo y que se sepa el resultado de una vez!

Sábado de ceniza

Lunes, Febrero 9th, 2009

Ya ha llegado a todas partes la noticia de los grandes incendios que sufre la zona rural del estado de Victoria en Australia. Hasta el momento, el número de fallecidos a consecuencia de ellos asciende a 109, aunque se espera que siga aumentando a medida que se van levantando los escombros de las casas destruidas, alrededor de 1000. Los informativos nos muestran imágenes de desolación, paisajes ennegrecidos y familias en lágrimas, ya que han tenido que abandonar sus casas prácticamente con lo puesto. Quizás lo que más me haya llamado la atención de esas imágenes es que no ha quedado nada en pie, ni un muro de ladrillos ni una valla hecha con piedra. Siempre me imaginé que si un incendio ataca una casa, quemaría todo su contenido pero sus muros quedarían en pie, cosa que no ha sucedido aquí, ya que las estructuras de las casas suelen estar hechas de madera; ya se sabe que la madera arde muy bien y, una vez que desaparece la estructura, el resto se derrumba. Estos incendios se denominan firestorm, y se suelen caracterizar por la gran velocidad de propagación del fuego (más de 100 km/h).

El número de muertos, tan elevado, suele deberse a dos razones fundamentales. La primera, la más común, suele ser el despiste, quizá una excesiva confianza en que el fuego está lejos de tu casa; un entrevistado decía ayer que él salió de su casa cuando oía el crepitar del fuego en su casa. La segunda es el deseo de preservar tu casa y de combatir el fuego por ti mismo, estrategia que recomiendan las autoridades cuando el incendio es de pequeñas dimensiones para evitar que se propague pero que, en esta ocasión, resultó inútil. Así, estos son los incendios que más víctimas se han cobrado en la historia de Australia.

El gobierno australiano ya comenzó ayer a gestionar ayudas para cada familia (ayudas que, por cierto, se empezaron a recibir ayer por la noche, nótese la diligencia), algo que, si bien no hará que tales familias recuperen sus posesiones, sí hará que por el momento, mientras las aseguradoras realizan sus trámites, puedan tener ropa y comida.

La zona afectada por estos incendios es una zona propensa a ellos. Además, uno de los factores agravantes fue la intensa ola de calor que vivimos el fin de semana (yo vivo en Nueva Gales del Sur pero la ola llegó hasta aquí, con 43 grados estuvimos desde el jueves hasta hoy) conjuntamente con la falta de hidratación de la vegetación debida al verano tan seco que estamos pasando.

Esto ocurre en Victoria, en el sureste australiano, mientras en el noreste, en Queensland, sufren inundaciones debidas a las crecidas. Y mientras Europa sufre uno de los inviernos más fríos de la historia. ¿Alguien se acuerda del estropicio meteorológico de Mortadelo y Filemón? Pues eso.

De los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa

Miércoles, Enero 28th, 2009

Las imagenes de Uluru, Kata Tjuta y el King Canyon , los lugares sagrados de los aborigenes ANANGU se desplazan entre mi retina y mis neuronas causando una sensacion sensorial tan intensa como el olor y sabor de las hogazas  de pan recién horneadas. Desayunamos prontito (7 a.m.) pues hay que aventurarse por el Mereenie Loop y puede ser peligroso. Compramos el permiso y entramos sobre la pista de tierra tan roja como el azafrán del sol en una puesta estival. Tras doscientos kilometros a  sesenta y cinco por hora  como máximo, en los que atravesamos tres barrizales y un par de arroyos, nos cruzamos a tres coches en dirección contraria y uno que apresuradamente nos adelanta, vemos un dingo y cuatro caballos salvajes, llegamos a un cartel de 4m x 2m azul metálico con letras de plata que ponen NO ALCOHOL ; NO PORNOGRAPHY seguidas de frases y frases interminables como la letra pequeña de un contrato abusivo. Esto es Hermansburg, cuatro Anangu reposan en un coche destartalado como esperando al tren que nunca llega en la estación fantasma. Llenamos gasolina hasta rebosar por si las moscas  en una gasolinera muy peculiar en la que el anuncio más grande contiene la frase « IF YOU DRINK AND DRIVE YOU ARE A BLOODY IDIOT «  escrito en blanco sobre fondo negro (SI BEBES Y CONDUCES  y aqui necesito ayuda no se si traducirlo como eres un perfecto idiota, un idiota de mierda o un gilipollas) y un cartel más pequeño “SI sabes quien es criminal comunicaselo a tu sargento de la policia llamando al telefono 1389 9766 22”. Partimos de nuevo despues de hacer la visita correspondiente a los lavabos, son las once y cuarto de la mañana de este domingo 28 de diciembre de 2008 (*) en el Northern Territory.-Mira Pacita ha debido de ocurrir un accidente ahi viene una ambulancia a toda velocidad.-Para!, para!,  eso no es una ambulancia, es la policia.-Buenos días, inspire  y sople sin parar en esta boquilla por favor.(El agente tiene más galones que el General Patton y esta acompañado por otro agente más joven que se parece a Robin el ayudante de Batman)-Todo en orden, cuánto tiempo hace que está en Australia ? le gusta ? ha visto el Goose Canyon ?Nos parecen muy amables los agentes y nos despedimos perplejos, no sin antes preguntarles si saben cómo se engrana la tracción a las cuatro ruedas del Toyota RAV 4, que no hemos podido utilizarla por no saberlo. -Pacita, menos mal que no he tomado mi desayuno habitual de “Sopas de Cabalo Cansado” con dos copas de aguardiente  que si no el general  Patton me trinca.-Déjate de bromas pero  me pregunto quien puede estar borracho a las once y cuarto de la mañana en pleno Outback australiano que es como el centro de ninguna parte.Seguimos camino a la civilizacion que con el comienzo de una carretera asfaltada hace atisbar Alice Springs a 150 km y menos de dos horas de viaje.

(*) N. del A.: Lo contado es veraz, no se hacen bromas el día 28 de diciembre en Australia.

En enero, tenis

Miércoles, Enero 21st, 2009

En Australia, enero es el mes del tenis por excelencia. Al mismo tiempo hay criquet, deporte de verano (en el hemisferio sur estamos en plenas vacaciones de verano), y ciclismo, por ejemplo, pero el tenis eclipsa al resto. En este país tan devoto del deporte, no podía ser de otra manera.

Entre el 19 de enero y el 1 de febrero se celebra en Melbourne el abierto de Australia. Es, ciertamente, uno de los cuatro grandes torneos del año en este deporte, seguido en todo el mundo, pero no como se sigue aquí. Para que se hagan una idea: uno de los canales de televisión (del tipo de Cuatro o La Sexta) emite de 11 de la mañana a 6 de la tarde y de 7:30 de la tarde a 12 de la noche partidos y más partidos de tenis, y así durante estas dos semanas sin descanso. Suelen retransmitir en directo los de los principales favoritos (Nadal, Federer, Djokovic, las Williams, Ivanovic, Tsonga, Safin, Murray…) y los de los australianos, claro (Lleyton Hewitt, por supuesto, y los demás australianos, que no son pocos), y del resto suelen hacer resúmenes. Los aficionados al tenis (y los no tan aficionados, como yo) nos pasamos dos semanas pegados a la tele, organizando nuestro horario en función de los partidos que más nos interesan e intentando desempeñar nuestras tareas cotidianas al menos cerca de la radio. Los más afortunados pueden ver los partidos en vivo desde las instalaciones en Melbourne, donde se ven todo tipo de sombreros amarillos y verdes (colores de Australia), desde pelucas afros hasta crestas punkies, donde las chicas se visten de animadoras con las letras de sus admirados jugadores pintadas en la camiseta y donde, además de partidos de tenis, se puede disfrutar de conciertos de música.

Justo antes del abierto de Australia se celebran diversos torneos de calentamiento para los jugadores en Brisbane, Sidney, Auckland… Con la excusa de que se acerca mi cumpleaños, Steve y yo compramos entradas para la final del Medibank Private International, el torneo de Sidney, que se celebró el sábado pasado en las instalaciones olímpicas. Era mi primera vez en el tenis así, en vivo y en directo, y la verdad es que me encantó (venía a mi cabeza constantemente aquella sintonía de Gomaespuma “estoy loco por el tenis, me encanta ese juego tan emocionanteeee…”). Esperábamos ver a Hewitt o a Tsonga (al comprar las entradas días antes, no sabíamos quiénes iban a jugar), pero al final se disputaron el título David Nalbandian y Jarkko Nieminen. Fue curioso, la verdad. Las gradas estaban llenas de argentinos, o por lo menos descendientes de argentinos en camisetas de la selección de fútbol. Cuando salieron los dos jugadores al campo, quedó claro que el favorito era Nalbandian, porque el público le aplaudió mucho más que al finlandés. Nalbandian ganó el primer set. Sin embargo, a medida que fue avanzando el partido, me empecé a dar cuenta de que las cosas estaban cambiando, que la gente aplaudía mucho más a Nieminen, que había ganado el segundo set. Lo comenté con Steve, y me dijo: “claro, en Australia siempre vamos de parte del underdog” (el underdog, para aquellos que no conozcan el término, son aquellos jugadores que no son favoritos para ganar una carrera o un partido, los desconocidos que al final dan la sorpresa). Y entonces empecé a pensar. Esa debe ser la razón por la que no se emocionan mucho con Nadal, porque siempre es el favorito. Por eso les gusta Lleyton Hewitt, porque (además de ser australiano, que siempre ayuda), no suele ser el favorito. Por eso no les gustan las Williams. Por eso el año pasado se volcaron con Casey Dellaqua, australiana salida de la nada que llegó hasta la cuarta ronda. Por eso el año pasado todo el mundo se emocionó con Tsonga, que casi se impone a Djokovic en la final. Y por eso este año están volcados con Bernard Tomic, australiano de 16 años que está jugando ahora mismo y que se desenvuelve en la pista como en su casa. Olvídense de Federer, olvídense de Nadal, cuyo juego es, sin lugar a dudas, alabadísimo. Aquí son los desconocidos los que triunfan, aquellos por los que nadie apostaría, que luego dan la gran sorpresa.

Todavía nos queda una semana y media de tenis. De momento, parece que el ganador será alguno de los de siempre, Federer viene con ganas y dice que está en su mejor momento y Nadal fulminó al pobre chico belga al que se enfrentó ayer. La mente apuesta por ellos, pero el corazón de los australianos está con los menos conocidos. Yo disfruto con el juego de Federer, pero mi corazón está con Nadal, es inevitable. ¿Por quién apuestan ustedes?

¿Discriminación? Más bien “no discriminación”

Jueves, Noviembre 27th, 2008

Hace cosa de un mes fue noticia que un médico alemán con permiso de residencia temporal en Australia había pedido la residencia permanente pero se la habían denegado por tener un hijo con síndrome de Down, lo cual supondría un gran gasto para el sistema médico australiano. Hoy leo que, finalmente, tras haber sido objeto de una gran atención por parte de los medios de comunicación de todo el mundo, el Ministro de Inmigración se la ha concedido.

La verdad es que todo esto está sacado un poco de quicio. Para pedir el visado de residencia en Australia hay que pasar inexcusablemente una serie de pruebas médicas (análisis de sangre, de orina, radiografías, auscultación, etc.) y, a menos que todo esté perfecto, no te conceden el visado. Esto es así hasta tal punto que una amiga mía holandesa tuvo que repetir el proceso porque su tensión estaba un poco más alta de lo normal. Por lo tanto, no es que a este médico se le denegara la residencia permanente por tener un hijo con síndrome de Down, sino que, como la familia se engloba en la misma solicitud que el solicitante principal, en este caso el médico, a menos que todo el mundo esté perfecto de salud, el visado se deniega.

En las noticias se ha tratado este tema como un caso obvio de discriminación hacia este médico y, especialmente, hacia su hijo. Nada más lejos de la realidad, en todo caso sería un caso de “no discriminación”, porque los trataron exactamente igual que al resto de las personas que pedimos la residencia. No nos olvidemos de que Australia es uno de los países más ricos del mundo con tan sólo 20 millones de habitantes, lo que permite que sus ciudadanos disfruten de unas ayudas sociales impresionantes (los nuevos residentes no tenemos derecho a ellas, dicho sea de paso, hasta pasado un plazo de dos años desde nuestra llegada), y por ello sus criterios para aceptar inmigrantes son muy estrictos.

Mi intención con esta entrada es dismitificar un poco este caso, explicar que existen unas normas que todo el mundo debe cumplir y comentar que en este caso se ha hecho una excepción con este médico porque existe escasez de médicos especialistas en la zona de Australia donde vive (y, obviamente, por la opinión pública mundial). En lo que respecta a la petición del visado, el hecho de que su hijo tenga síndrome de Down es, obviamente, desafortunado, pero no más desafortunado que el hecho de que mi amiga holandesa (veterinaria, por cierto, y en Australia hay escasez de veterinarios) tenga la tensión alta. No piensen que estoy en desacuerdo con que le hayan concedido el visado, al contrario. Pero lo que sí quería dejar claro es que, a diferencia de lo que se ha publicado en la prensa y de la manera en que se ha redactado, no es éste un caso de discriminación, sino todo lo contrario: se ha tratado a esta familia de igual manera que se trata al resto de los solicitantes.

Lo mejor y lo peor de Australia

Sábado, Octubre 4th, 2008

Bueno, pongamos las cosas en perspectiva: no vengo a hablar de lo mejor y lo peor en términos absolutos, sino de lo que más me gusta y lo que menos me gusta de este país.

Lo que más me gusta: la comida, sin dudarlo un ápice. Tiene gracia que sea este un país sin una tendencia culinaria marcada, sin platos típicos, y que la comida sea tan tremendamente fantástica. Por si no se nota, me encanta comer. En cualquier calle o centro comercial, por pequeño que sea, hay puestos de comida japonesa, tailandesa, china, italiana, griega… Da igual cuáles sean tus preferencias, aquí siempre encontrarás algo que te guste. Y no sólo hay restaurantes, sino también tiendas de ultramarinos con especialidades de diversos países (tengo fichada una de España, al lado de un par de bares españoles donde sirven Estrella Galicia…). Incluso en el supermercado más pequeño (yo vivo en las afueras de Sidney y compro en un supermercado bastante pequeño) venden aceite de oliva virgen extra, aceitunas, jamón serrano, salami, salchichón, queso (variedades francesas y holandesas fundamentalmente)… Y el café, ¡ay, el café! Viví tres meses en Roma y desde entonces aprecio un buen café bien hecho, un espresso, un machiato, un latte o un capuccino, y aquí en cualquier lado el café es fantástico, y con sus nombres italianos y todo… Sí, la comida es lo que más me gusta de Australia.

Lo que menos me gusta: la gran afición que existe a quitarse toda prenda de ropa en cuanto hace calor. Si estás en tu casa, haz lo que te dé la gana, incluso en la calle, si hay 40 grados, pues bueno, quítate la camiseta. Pero el otro día, incluso en una tienda vi a uno en pantalones, únicamente. Y es que es también muy popular la costumbre de andar descalzo por la calle, pero no por parques, no no, por la acera, caminando por el asfalto con los pies todos negros… quizás esto ya es un poco manía mía, pero vamos, lo de ir descalzo caminando por la carretera no me gusta nada (recuerdo también que una vez llovía a cántaros y vi a una chica con sus zapatos en la mano y caminando descalza… claro, para que no se le estropearan, digo yo). El caso, que como hace mucho calor, yo entiendo que dan ganas de despelotarse a la primera de cambio, pero aquí en muchos bares ya avisan: no shirt, no shoes, no service.

The Spirit of Australia

Viernes, Agosto 29th, 2008

Ahora que ya se han acabado los Juegos Olímpicos y que ya nos vamos recuperando de la resaca, vengo a hablaros de algo que llevaba rondándome como tema para uno de estos posts desde hace bastante tiempo: the spirit of Australia.

Aquí los juegos los retransmitieron por el canal 7 de televisión, en abierto y consecuentemente (y desgraciadamente), plagados de publicidad. Uno de los anuncios que pudimos ver hasta la saciedad, miles de veces al día es este:

http://www.youtube.com/watch?v=82vJ6cr8oPU&feature=related

Es un anuncio (bastante cursi, por otro lado) de Qantas, la compañía aérea de bandera australiana y la principal patrocinadora del equipo olímpico australiano, y la chica dueña de la maleta es Leisel Jones, una de las bazas del equipo de natación y ganadora del oro en los 100 metros braza. Mi favorita en el anuncio es la señora mayor, que le dice “Have a wonderful trip and don’t talk to strangers”, como buena abuela. Hay otra versión del anuncio (que, misteriosamente, no se encuentra por ningún lado) en la que un chico dice “Do it with a smile on your face, because that’s what being Australian is all about”, y eso es lo que yo os vengo a comentar hoy.

El espíritu de Australia, lo que hace que sus habitantes se distingan del resto, es su amabilidad y su constante sonrisa. La cajera del súper te pregunta siempre, siempre qué tal estas, a lo que tú respondes que genial, y a su vez le preguntas que qué tal está ella. La primera vez que vine aquí estábamos en una tienda y, cuando nos tocó el turno, Steve, mi novio, se acercó al mostrador y el dependiente le dijo: G’day, how you going, mate? (saludo más australiano, imposible), a lo que Steve contestó Not too bad, not too bad, and you? Y el dependiente dijo Good, good, y le pidió lo que íbamos a comprar, que ni me acuerdo de lo que era, porque me quedé pensando: ¿se conocerán del colegio o del instituto? ¿o del trabajo? Así que, como ya había decidido que se tenían que conocer de algo, luego le pregunté a Steve, y resultó que no, que eran desconocidos totales, pero (y ahora ya me he dado cuenta) es que aquí eso es lo normal. Y esta rutina de interesarte por el prójimo se repite en todas las tiendas a las que entres, no falla.

En julio estuve en Ferrol y allí las cosas no son así, desafortunadamente, pero yo lo intenté, eso que conste. Fui poniendo mi mejor sonrisa y diciéndoles a cajeros y dependientes Hola, ¿qué tal?, y una vez que se recuperan del shock de la pregunta inesperada, te contestan, a lo gallego: bien, tirando… Así que hago un llamamiento desde aquí a interesarse por el prójimo, a preguntarle qué tal y a sonreírle, porque un gesto tan pequeño e insignificante como éste puede cambiarle el día a alguien.