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Alerta 4 y terremoto con chile

Escrito por Marcos Paz | Desde México
28 de abril de 2009 a las 10:27h

La plaza del Zócalo, frente al Palacio Nacional de México semide´sertica tras declararse la alerta

El Palacio Nacional, en el Zócalo, horas después de decretarse la alerta en México. Para ver más imágenes pincha en la foto

“-No recuerdo nada como esto, desde el terremoto del 85”. Me dice mi novia nacida en la ciudad y acostumbrada, como todos los chilangos (nativos de Ciudad de México) a todo tipo de acontecimientos que pueden definir una ciudad de más 20 millones de personas, narcotraficantes incluidos.

El viernes boda y empiezan las primeras noticias, entre la felicidad del acontecimiento, la gente gasta bromas y hace juegos de palabras con definiciones como “influenza”, “pandemia” u otros términos. La última invitada en llegar, nos da a todos un beso y luego dice que su hijo esta ingresado de esa tal gripe….nos quedamos todos callados.

El sábado y domingo, México está vacío. Nos quedamos en casa y vemos las noticias, nos juramos sólo salir para sacar al perro, pero el tianguis (mercado) del domingo, es tan tradicional como bueno. Decidimos ponernos las mascarillas y salir a hacer la compra, esta vez, prescindimos de pararnos en esas mesas alargadas llenas de gente comiendo tacos y compartiendo salsas y condimentos que por cierto, están casi vacías. Las llamadas desde España se repiten y hasta que no digo (no sin mentir) que tengo muy cerca una clínica de urgencias las 24 horas, la familia y los amigos no se quedan tranquilos.

Lunes. Voy a mi reunión de trabajo bien equipado con una mascarilla que nos han vendido al triple de su precio original. Cogemos el coche , mi chica me acompaña y me acerca al centro, esta vez no quiere que coja el metro…. ni yo tampoco. Veo la gente por la calle y calculo que ya, un 35 por ciento llevan mascarilla, un 15 por ciento la lleva, pero no puesta, la otra mitad, son los escépticos o mal informados que existen en todo el mundo y son los que más tranquilos pasean. Toda la gente de la ciudad pensaba que las calles iban a estar vacías de coches, pero es pura mentira, nos paramos en un tramos de 300 metros media hora y pienso que en esta ciudad, aunque se abrieran las puertas del infierno aquí mismo, habría atascos en la entrada. Ponemos la radio y escuchamos las preguntas de la gente y lo que opina, la mayoría que llaman, es por que no se lo creen, piensan que es una burda astucia del gobierno para ganarse votos, el locutor incrédulo, afirma que hay muertos por medio y que por respeto, midan sus palabras….

Llego a la pequeña cafetería donde siempre me tomo mi café antes de las reuniones y me siento a esbozar los primeros textos de este escrito, de repente, el suelo tiembla bajo mis pies y como todo el que habita en esta ciudad, nos fijamos en las lámparas a ver si se mueven. Esta vez ni hace falta, el dueño del local me interrumpe que salga enseguida, pues eso es lo primero recomendado que hay que hacer. Ya afuera, me pregunta si estoy asustado y si me voy a volver a España con todo lo que está pasando, yo le digo que no, que México es una ciudad maravillosa y que si algún extranjero se adapta a México, esos somos los españoles. Pienso mas profundamente para justificar mis propias palabras y me digo que las huestes de Cortes, lidiaron con peores males aquí mismo y aun no del todo convencido de lo que digo y pienso, me regalo la ultima versión de autoconfianza y me digo que “con mi carnet de gallego, me adapto a cualquier parte del mundo”

Al ir a la reunión por la céntrica calle reforma, la vista es de lo más impactante, cientos de personas desalojadas de los edificios en la calle, con mascarillas casi todos y ese calor que ya empieza a pegar más fuerte…”Terremoto, pandemia! El cruz azul pierde!”, eso dice calmado un anciano en un puesto de tacos en una espera imposible de la gente que no va a ir a comer, en este día tan extraño.

En mi reunión, no nos damos la mano, nos relajamos contando gracias de todo lo que pasa, pero al primero que tose, todos le preguntamos si se encuentra bien…era alergia a los gatos…me he salvado de nuevo….

Voy paseando desde el “Caballito” de la calle Reforma hasta Bellas Artes y Zócalo, en 400 metros, ya se cuantos tipos de mascarillas hay en el mercado, sus colores, formas, incluso sus dos clases de nudos, camino y las farmacias que veo, están abarrotadas de gente comprando mascarillas, antigripales y jabón antiséptico, el “Kit de supervivencia Chilanga por excelencia” y una observación, sólo la mitad de esa multitud llevan mascarillas, los demás, están vendidos al destino, no de dios como se diría aquí, si no a las corrientes caprichosas del aire aporcinado.

Cuanto más paseo por esas calles abarrotadas de personas y veo la multitud que somos, pienso en lo fácil que es liquidar la humanidad a base de estornudos y rezo para que lo que veo, sea algo excepcional y que en semanas, sólo figure como un recuerdo en mi mente y un retrato en mi cámara.

Después de mi sesión fotográfica, decido si voy en el metro hasta mi casa, o me subo en un taxi, estafándome unos pesos por notar mi acento extranjero o si nos ponemos a lo peor, asaltándome en mitad de camino….voy al metro.

Me la juego con mi mascarilla ya sudada por mi respiración (dicen que 2 horas es su vida efectiva) y yo llevo toda la mañana con ella. En el metro hay menos gente, pero se nota que todos estamos incómodos y nos miramos de reojo unos a otros intentando buscar un culpable visible al miedo que danza en el ambiente.

Salgo del metro Tasqueña y ya sólo me queda un último escalón, ¡el pesero! (una especie de poco efectivo y viejo microbus). He tenido suerte y ¡está casi vacío!, pero mi animo se desploma cuando la persona que está a mi lado, se suena la nariz varias veces. ¡Lo maldigo en mi interior y mis sentimientos no se apiadan de el ni un segundo!, sudo de calor dentro del bus, me da un ataque psíquico de hipocondría y ya me encuentro mal, desearía apartar a todos de mi lado y caminar por una corredoira gallega, fresca al atardecer.

Abro los ojos y ya es mi parada, camino hacia la casa y los pies me pesan, la máscara ya está sobre mi cuello y sigue el calor sofocante, abro la puerta y me desplomo en el sofá, pienso en mis miedos y en todo lo que he hecho mal en este día, al cabo de unos minutos ya mas relajado, enciendo mi ordenador, abro el Facebook y leo de mi primo un nuevo mensaje:

“No te preocupes primo, los gallegos tenemos un gen que hace que cuando los virus entran en nuestro organismo la sangre se nos transforma en orujo y embolillamos al germen!”

Me reconforto.…

Ya he sobrevivido un día más.

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10 respuestas a “Alerta 4 y terremoto con chile”

  1. Jose Manuel dice:

    Gracias, magnificamente redactado, gustame a tua forma de escribir…

    Un saudo dende Lugo

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  2. PEDRO HERNANDEZ dice:

    Es muy bueno tu escrito hasta pareces “chilango” humor exquisito, te tomas las cosas con calma y eso es bueno en esta ciudad ya que cualquiera se vuelve loco, yo diria que te has transformado en un “chilangallego”; un saludo desde el “dfectuoso”
    atte
    PHE

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  3. Ramón dice:

    Sumome ó que dí o teu primo. O texto, xenial. A verdade é que foi un día raro. Unha aperta de outro galego no distrito federal.

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  4. Roberto Gonzalez dice:

    Si alos gallegos no nos mató el hambre, dudo que una simple gripe pueda hacerlo …. un saludo desde Barcelona…muy bueno tu relato.

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  5. Francisco dice:

    Los gallegos ya sobrevivieron a hambrunas…. y aquí estamos sobreviviendo a Chavez. Si aguantamos todo eso, que gripe nos puede afectar???
    muy bueno el post… aquí en Valencia, Venezuela, ya hay tres casos sospechosos. saúdos

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  6. Sousa-Poza | Desde Sudáfrica dice:

    Marcos, cuando en 1994 este pais paso a ser gobernado por los negros, uno tambien me pregunto me si no estaba asustado y si no me iba a volver a España con todo lo que estaba pasando. Yo le dije que me iria cuando el se fuese.

    Evidentemente hay que ponerle atencion a esa “influenza”, “pandemia” o lo que sea, pero yo creo que se ha dramatizado el caso. La malaria mata mas de un centenar de personas en este pais … y yo vivo en zona de malaria. De hecho la he tenido mas de una vez pero sera que “los gallegos tenemos un gen que hace que cuando los virus entran en nuestro organismo la sangre se nos transforma en orujo y embolillamos al germen!”. Mi mujer si que en una ocasion estuvo con un pie aqui y con el otro en el otro mundo. Pero tambien sigue en este pais: uno no se puede dejar intimidar en la vida.

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  7. Marcos Paz dice:

    Pues no Sousa, uno no puede dejarse intimidar y pienso que somos privilegiados pues podemos ver y vivir en los paises en los que estamos, con otra visión que nos enrriquece interiormente y nos fortalece mucho y si es cierto que en otros paises más arrinconados que México, desde siempre ha estado más jodido todo, pero se viven las cosas con la misma ilusión y fuerza. Te mando un saludo muy fuerte y esta vez, un apreton de manos sin guantes de plastico.

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  8. Sousa-Poza | Desde Sudáfrica dice:

    Marcos, gracias. Creo que solo los militares es correcto que den un apreton de manos con guantes, pero no estoy seguro. Tengo la etiqueta muy olvidada por falta de practica.

    En estos casos son las clases desamparadas, que en estos paises puede ser la mayoria, las que en realidad corren peligro por ignorancia y por falta de los mas elementales servicios. Parece que en el tercer mundo solo Cuba tiene la sanidad bajo control. Diras que pagan un alto precio por ella, … pero al menos tienen algo. Ya quisieran la mayoria de los paises de Africa!

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  9. maria gutierres dice:

    fuerza chile argentina los apoya vanganse a argentina

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  10. karla y Maria y Eddú dice:

    nosotros lamentamos mucho lo que paso en chile

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