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Galicia, Andalucía y el olivo

Escrito por José Regueira | Desde el Campo de Gibraltar
1 de abril de 2009 a las 21:51h

            La empresa distribuidora de aceites orensana Aceites Abril ha sembrado olivos en diferentes municipios orensanos y se dispone a recoger la primera cosecha gallega de aceite a nivel industrial. Este hecho coincide con los bloqueos de carreteras y autovías andaluzas por los tractores de los olivareros, en protesta por la situación desastrosa del sector, cuyas explotaciones son inviables con los precios actuales. Esta doble (y contradictoria) situación me ha hecho reflexionar sobre la enorme importancia económica del olivar andaluz y la significación histórica y simbólica del olivo en Galicia.

 

            Un amigo de mi familia, nativo de la localidad lucense de Quiroga y residente en La Coruña, me dijo un día que tenía una finca de olivos y que elaboraba aceite. Supuse que esa finca estaría en alguna provincia olivarera andaluza. Pero no, estaba en Quiroga.  Resulta que el cultivo del olivo en Galicia se remonta a la época romana pero se había perdido esta tradición y únicamente se conservó el reducto quirogués, donde no más de media docena de propietarios han seguido con la elaboración de aceite por medios artesanales.

 

Como se sabe Andalucía y sobre todo la provincia de Jaén dedica enormes extensiones de tierra al cultivo del olivar, siendo la principal productora mundial de aceite de oliva. El olivo es el árbol andaluz por excelencia. Pero ignoraba la existencia de este enclave olivarero en Galicia. Quizá Quiroga tenga una cierta vocación andalucista, porque es también el único municipio gallego con un Cronista Oficial andaluz, el galardonado escritor y poeta José Pol, No deja de ser curioso que el sucesor de poetas de las tierras del Courel y del Sil como María Mariño o Uxío Novoneyra sea este andaluz que se declara enamorado de esas tierras, se define como poeta ecologista y como tal ejerce.

 

Es llamativo el que la denominación (“Abril”) de la empresa orensana que ahora va a explotar olivares a nivel industrial esté inspirada en el enamoramiento de su fundador por la feria de abril sevillana, a la que no solía faltar ningún año. Precisamente uno de los gallegos residentes en Andalucía que adquirió mayor notoriedad en el siglo pasado hizo fortuna con la comercialización y exportación de aceite. Fue presidente del Betis y el constructor de su actual estadio, que hasta hace unos años se denominó con su nombre: Benito Villamarín. Naturalmente, hasta que llegó ese original presidente llamado Ruiz de Lopera, que se apresuró a borrar el anterior nombre del estadio y poner el suyo. Tiene una fuerte oposición bajo la denominación de “Béticos por el Villamarín”. De modo que es de suponer que el estadio pronto recupere el nombre del olivarero gallego ya fallecido hace bastantes años.

 

También llama la atención que Vigo se conozca con el nombre de la ciudad olívica y que en su escudo estuviese incorporado un olivo. Tal simbolismo se debe a un antiguo olivo que en siglos pasados estuvo delante de la iglesia de Santa María “debajo del cual trabajaban veinte zapateros”. Un retoño de este olivo se plantó en el mirador de Alfonso, tiene más de cincuenta años, está protegido por un artístico cierre metálico con una poética inscripción y es el único árbol de la ciudad incluido en el  Catálogo de árbores senlleiras de Galicia.

 

La significación histórica del olivo en el mundo celta difiere del de otras culturas. Para los celtas, era el árbol funerario. En este sentido es especialmente ilustrativa la relación de los grandes poetas y escritores de Padrón con este árbol. Rosalía dedicó alabanzas al cementerio de Adina, el camposanto que rodea a la colegiata de Iria Flavio, en donde San Pedro de Mezonzo compusiera la salve, donde fue bautizado Camilo José Cela y a la sombra de cuyos olivos repetidamente escribió que quería ser enterrado y donde definitivamente reposa. Dice Rosalía:

 

                        O simiterio d´Adina

                        N´ay duda qu´e encantador

                        C´os seus olivos escuros

                        De vella recordaçón…

 

Efectivamente, Rosalía fue enterrada en ese cementerio, a la sombra de los olivos centenarios que con tanto sentimiento cantara y allí estuvo desde su muerte, acaecida el 15 de julio de 1885 hasta su traslado a la iglesia de Santo Domingo, en Santiago, el 25 de mayo de 1891.

 

En Padrón nació también Macías el Enamorado, el doncel de Don Enrique el Doliente, que pasó a la literatura española como el enamorado por excelencia. Una de las muchas ediciones que se hicieron sobre la aventura amorosa de este gallego al que la reconquista llevó en la Edad Media a tierras andaluzas, fue el regalo de petición de mano que le hizo doña Leticia al príncipe Felipe. Macías, muerto por un amor imposible a una doncella, yace en el cementerio de Arjonilla. Ningún lugar en el mundo más apropiado para un trovador gallego de Padrón, ya que está rodeado de ese inmenso olivar que es la provincia de Jaén. Su sepulcro es aún hoy objeto de peregrinación.

4 respuestas a “Galicia, Andalucía y el olivo”

  1. Roberto Gonzalez dice:

    José, yo sabía que en la zona de Quiroga había una pequeña producción de aceite de muy alta calidad, pero no sabía que se estaba por producir el cultivo a gran escala en Galicia, lo cual me parece perfecto.
    De todas maneras pienso que el olivo es el símbolo de toda la península pues aquí en la zona del Mediterraneo tambien se hace muy buen aceite y en muchos lugares del país existen olivos aunque sean simplemente para adornar plazas o jardines.
    Ese arbol merece todo nuestro respeto y agradecimiento por el magnífico aceite que nos da y que muchas veces no apreciamos devidamente.

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  2. José Regueira Ramos dice:

    Roberto: Efectivamente, en otras regiones españolas, especial pero no únicamente del Mediterráneo, también se cultiva industrialmente el olivo y se extraen aceites de gran calidad. Yo refería mi comentario, como hago otras veces, a mi tierra natal, Galicia y la adoptiva, Andalucía. Que, además, es la mayor productora de aceite y la que pasa por unos momentos críticos.

    En cuanto a su utilización como árbol ornamental, sí es muy utilizado en ámbitos urbanos y en urbanizaciones turísticas. Aquí en la Costa del Sol, por ejemplo, se han plantado millares de olivos centenarios en los márgenes de las avenidas. Además del olivo comercial, en Andalucía se da con mucha frcuencia la presencia espontánea del acebuche, el olivo silvestre.

    Gracias por tu comentario. Como te comenté a tu anterior entrada, me alegro de que hayas superado tu depresión.

    Un saludo.

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  3. Breogán Carballo Loureiro dice:

    Yo pienso que en Galicia cultives lo que cultives te saldrá de excelentísima calidad ya que el clima y la tierra lo hacen asi posible.

    Galicia Calidade.

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  4. fran dice:

    É curioso non?? desde que o Sr. Ricardo García-Borregón se fixo cargo da Direción Xeral de Conservación da Natureza, o Comité das Árbores Senlleiras non voleu a reunirse, cando teñen obriga de facelo 1 vez o nao. Donde está o libro das Árbores Senlleiras?? leva feito e “secuestrado” cerca de 2 anos, 3500 exemplares agachados nos sotos da Consellería. A quen non lle conven que o libro saia a luz e porque?? Non é penoso que unha vez feito (e gastado os nosos cartos) non queiran divulgalo???
    ISTO É POLÍTICA OU ATENTADO MEDIOAMBIENTAL??? SÓ ELES O DABEN

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