La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

De espíritu y alma

Escrito por Soli Sánchez | Desde Houston, EE UU
7 de julio de 2008 a las 20:02h

 anuario2003_15.jpg

Cuando era pequeña y  todavía iba a la iglesia, allí me enseñaron que los pobres eran los negritos del Domund, por los que salíamos a pedir para que tuvieran comida. Mi abuela me decía que tenía que comer todo, porque otros en África no tenían que comer y en la tele veía aquellos niños esqueléticos que  parecían salidos de la “Noche” de Elie Weissel. 

Más tarde aprendía que también había pobres en mi cole, que sus papás se habían ido a Suiza o al Gran Sol, habían emigrado para tener más dinero. Luego mi papá también se fue a   América… Y de alguna manera me di cuenta que los billetes y la pobreza tenían algo que ver:  poder comprar, poder tener…  

Los mensajes que fui recibiendo  a lo largo de mi adolescencia sobre la pobreza siempre se relacionaban con la falta de recursos económicos y luego, un día me di cuenta de que no es así.

Me encontré en el “umbral de la pobreza”,con la pobreza extrema, la pobreza de espíritu y no sé ni cuantas más confusas situaciones y conceptos . Me di cuenta  que dentro de los pobres hay muchos tipos, que puedes tener más de dos dólares al día, comida y zapatos, pero no tienes oportunidades de ser lo que quieras,  no tienes la posibilidad de ser parte de una sociedad libre, donde  no existe el bienestar y  si encima eres mujer, apaga y vámonos.  

Por eso, como dice Carlos Agulló en uno de sus artículos sobre la evacuación de África, los “pobres “  seguirán llegando a la España progre aunque los devolvamos a casa en 40 o 60 días y tengamos políticas de cooperación rimbombantes como el Plan África .Los pobres seguirán llegando aunque sus países nadan en petróleo, como Chechenia o Guinea Ecuatorial, mientras no puedan cumplir , o al menos intentar, sus sueños.Por eso no solo son pobres los niñitos del Domund, sino los miles de albaneses que llegaban en barco y los rumanos pesadilla de Berlusconi y los chechenios que viven olvidados bajo el peso de Putin, los de Corea del Norte que viven en uno de los regímenes más represivos que existen y, los pobres de espíritu y alma que en nuestros países cierran sus ojos ante la “evacuación” del mundo.

Etiquetas: , , , ,

7 respuestas a “De espíritu y alma”

  1. África, sólo para la foto | Por la tangente dice:

    […] -De espíritu y alma, de Soli Sánchez, desde Sonto Tomé y Próncipe. […]

  2. Sousa-Poza dice:

    Soli, asi como siguen llegando los sigues echando y ya!

    [Reply]

  3. Angeles Fernández Ramil | Desde Chile dice:

    Soli, tienes mucha razón cuando escarbas en nuestras experiencias infantiles con la iglesia y la manera en que nos acercábamos a la pobreza. Era tan fuerte que muchas mujeres de mi generaciòn queríamos irnos de misioneras a Africa. Luego, cambié de parecer y prefería ser corresponsal de guerra que, para el caso, casi es lo mismo.
    Veo con preocupaciòn y desde esta esquina austral las políticas que se están implementando contra los emigrantes. Espero que Galicia y sus dirigentes sean cuerdos, desarrollando polìticas de apertura e inserciòn. No sería justo no devolver, con la misma moneda, tanta generosidad que nuestros emigrantes recibieron en su momento, al menos, en América Latina

    [Reply]

  4. Sousa-Poza dice:

    Angeles, yo creo que, en primer lugar, hay que distinguir entre inmigrantes hispanoamericanos y los de otros paises. Los hispanomericanos son “hermanos culturales” nuestros, aparte de que ellos tambien nos acogieron a nosotros en nuestros momentos dificiles: una rama de mi familia es mexicana.

    Pero me parece ingenuo hablar de “polìticas de apertura e inserciòn” cuando se trata de olas masivas de inmigrantes quienes, para empezar, no estan interesados en insertarse en la nueva sociedad, como hicimos los inmigrantes gallegos en todas partes, sino en mantener su “identidad”. Bueno, pues envialos a sus paises y que la mantengan!

    [Reply]

  5. mary dice:

    Menos mal que el caciquismo ya hace años que no impera en España y las leyes se aplican a todos por igual. Así la ley de immigración es la misma para todos, “hermanos culturales” o no. Y cada immigrante que entre por el camino legal tiene los mismos derechos y las mismas obligaciones, entre allas adaptarse a la cultura y aprender el idioma del país de acogida como lo hicimos los gallegos, excepto los que emigraron a Latinoamérica. Ellos se encontraros con el idioma castellano, con la cultura española y el poder y la riqueza estaba en manos de españoles, o descendientes, que viene a ser lo mismo.
    ¡Vaya milagro que se encuentren como en casa!

    Adaptarse e integrarse en otra cultura no supone en lo más mínimo perder la propia identidad.

    [Reply]

  6. Sousa-Poza dice:

    Mary, me dicen que en efecto ahora ya no se estila el caciquismo, sino el “clientelismo”: whatever! Pero no se a que viene esto a cuento ni entiendo tampoco lo que quieres decirnos en tu correo.

    Desde luego no participo de tu sentido de la “igualdad”. Si tu quieres darle prioridad a la familia, no creo que por eso nadie pueda criticarte. A mi suelen visitame todo tipo de gentes, pero la familia tiene siempre prioridad y hasta ahora nunca le ha parecido mal a nadie. Ahora bien, si no consideras a los hispanoamericanos familia, sino tan alienijenas como los rusos, … entonces es otra historia. Los ingleses si consideran a los norteamericanos familia.

    Yo vivi en el Peru, y puedo asegurarte que no me encontre conque la cultura española y el poder y la riqueza estaba en manos de españoles, o descendientes -excepto a traves del mestizaje. Esto es asi desde muy atras: oiste hablar del Inca Garcilaso? Los criollos mas criollos eran frecuentemente “hijos de mil leches” como Juan Carlos dice de su propia ascendencia.

    [Reply]

  7. mary dice:

    Ese sentido de la familia es algo muy personal de cada uno. Lo que no puedes esperar de un gobierno es que sea subjetivo a la hora de aplicar una ley.
    Personalmente, que quieres que te diga, yo me siento tan identificada con los hispanoamericanos como con los filipinos, por ejemplo.

    [Reply]

Deja tu comentario