La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Una cervecita para el camino

Escrito por Marisol Estévez | Desde Londres
2 de junio de 2008 a las 11:16h

Hoy hemos “desayunado” en Londres con noticias sobre botellones, resacas y preocupación por el consumo de alcohol entre los más jóvenes. Las últimas encuestas señalan que un niño de 9 años ve normal que un adulto consuma a diario  cuatro o cinco pintas. Los menores cogen sus primeras borracheras cada vez más pronto y el Gobierno británico comienza a tomar medidas. Cuerpos especiales de seguridad controlarán el consumo en las calles y podrán multar y hasta procesar a los padres si su hijo/a es reincidente. Todo parece poco para atajar este problema cuando los hospitales ya han llegado a tratar comas etílicos en pacientes de entre 12 y 14 años.

También ayer entró en vigor la primera medida tomada por Boris Johnson tras su llegada a  la alcaldía de Londres: Queda prohibido el consumo de alcohol en el transporte público -trenes, autobuses y metro-, donde hasta ahora se podía ver cada día a trabajadores con una cervecita en su camino a casa o a jóvenes disfrutando de varias cervecitas en su camino a la juerga. Estos últimos decidieron “despedirse” el sábado del consumo alcohólico en el metro con un macro botellón que tuvo lugar principalmente en la estación de Liverpool Street y en la línea circular del Underground. Música, vagones y andenes abarrotados, mucha fiesta y jolgorio se vivió hasta que se produjo el cierre anticipado de varias estaciones, con la consecuente actuación policial y 17 detenidos.

El nuevo alcalde del partido conservador intenta así hacer más seguros y placenteros –según sus palabras­– los desplazamientos para los millones de usuarios del transporte público en la ciudad. Pretende también dar un paso adelante contra la delincuencia juvenil y los crímenes relacionados directamente con el consumo de alcohol.

En una ciudad tan acostumbrada a las buenas pintas de cerveza, tan bebedora en fin, no ha caído de muy buen grado esta noticia. Asimismo, los empleados del sector se preguntan cómo podrán ellos evitar el consumo en sus vagones o autobuses sin que ello represente un riesgo para su propia integridad física -de hecho, algún periodista ya se paseó ayer por los andenes bebiendo de una lata de cerveza sin que ningún guardia se diera por aludido-. En fin, Boris ya ha respondido, más Policía. La ciudad de los amigables “Bobbies” (esos emblemáticos agentes del orden que no van armados) está dejando paso ­–sobre todo, como en todas partes, tras el 11S en NY, el 11M en Madrid y el 7J en Londres­– a una ciudad sitiada por los cuerpos de seguridad. Aún así, los índices de criminalidad son cada vez más alarmantes.

Encuentro oportunas las medidas de control del consumo etílico. Pero, hará falta revisar también las medidas sociales quizás? La educación? Y qué se puede hacer con la segregación racial? Claro, que de eso aún no me ha llegado noticia.

Etiquetas: , , ,

6 respuestas a “Una cervecita para el camino”

  1. M.Brais Romero Millarengo dice:

    Vuelve la Ley Seca?. Parece ser que al gobierno el rentable mercado del alcohol, esa droga legal que les dejaba tano dinero en concepto de impuesto, igual que el tabaco, ya no funciona o no es suficiente, o simplemente no le compensa los problemas que les da con la mala visión de la sociedad. Aq

    [Reply]

  2. M.Brais Romero Millarengo dice:

    Vuelve la Ley Seca?. Parece ser que al gobierno el rentable mercado del alcohol, esa droga legal que les dejaba tano dinero en concepto de impuesto, igual que el tabaco, ya no funciona o no es suficiente, o simplemente no le compensa los problemas que les da con la mala visión de la sociedad. Ya no la sabemos manejar, vaya por Dios, hemos pasado el límite de lo que un gobierno conservador considera políticamente aceptado.

    Cada vez es más latente esa frase que dice que la seguridad es sólo un estado mental y que cuantos más policias, mejor, ¿a dónde vamos a ir a parar!?.
    Y a priori no tiene mayor problema beber una lata de cerveza que una de un refresco, que yo sepa, no conozco a nadie que sea un borracho pasivo.
    En cuanto a los menores me parece cuestión de educación como muy bien explicado está aquí, y no sólo de los niños en sí, si no también de sus padres, y así sucesivamente. Se puede enseñar sin multar ni condenar.
    Seamos realistas, yo no soy padre, y espero no serlo proximamente, pero entiendo que a veces no puedes evitar que tu hijo caiga de coma etílico (no con 12 y 14 años aunque esto se da a edades tempranas), pero si que puedes evitar que pase dos veces y eso puede evitar que les pase a los amigos de tus hijos.

    Este artículo ha despertado un poco mi odio (hahahaha) y me recuerda una sabia frase de un grupo
    “La seguridad de todos, exige un sacrificio,
    ¿pero qué tendré, yo que ver con ningún partido”

    [Reply]

  3. Luis Prieto dice:

    Bueno, lo que subyace creo que es lo que ocurre en muchas sociedades “supuestamente avanzadas” en las que el incremento de poder adquisitivo no va acompañado de un avance educativo ó espiritual (por decirlo de algún modo). No soy de los que se escandaliza porque la gente de vez en cuando se emborrache pero, obviamente, hay límites y desgraciadamente la única forma de inculcar las cosas es practicar con el ejemplo.

    Un saludo desde México

    [Reply]

  4. Marisol dice:

    Lo ideal sería compatibilizar las libertades con las normas sociales de convivencia y progreso, aplicando medidas preventivas en lugar de coercitivas, pero cuando no se ha llegado a tiempo es cuando se empiezan a incrementar las prohibiciones como recurso y solución.

    [Reply]

  5. tounolondón dice:

    Pues a mí la medida me parece bien. Pero se debería ampliar: debería estar prohibido comer y beber cualquier tipo de cosa.Como en el metro de BCN, por ejemplo. Así por lo menos estaría más limpio.

    Y por otra parte…. ¿segregación racial? Eso era en Sudáfrica.

    [Reply]

  6. Marisol dice:

    De acuerdo con lo desagradable que resulta lo de las comidas en los transportes públicos (de hecho, es una medida que ya Ken Livingstone había puesto sobre la mesa) .

    Aclaratoria: La Segregación racial consiste en la separación de grupos de población considerados “racialmente diferentes” (lo que implica a menudo una presunción de inferioridad biológica o cultural) de forma institucionalizada, el apartheid, es la más conocida de segregación racial,pero no es la única, ha habido y hay segregación racial en múltiples épocas y en diversos países del mundo, desde la colocación de los judíos en guetos en Europa, a la inversa, palestinos en campos de refugiados en Israel, los indígenas en los países latinoamericanos, que son empujados a las tierras estériles o inhóspitas, y especialmente en Estados Unidos, en donde a los negros y otros grupos raciales les es impuesto vivir en determinados lugares. (Wikipedia)
    Por supuesto, los Gobiernos del Primer Mundo no lo admiten ni lo “institucionalizan”, pero la discriminación es una realidad en muchas ciudades europeas.

    [Reply]

Deja tu comentario