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La sabiduría del Sanzijing: reflexiones sobre patrias

Escrito por Miguel Salas | Desde Taiwán (Antes desde Manchuria)
11 de abril de 2008 a las 4:14h

Estoy leyendo el Sanzijing –Clásico de los tres caracteres, significa–, que es un libro escrito por Wan Yinglin durante la dinastía Song del Sur (1127-1279). La intención del autor fue la de reunir en un breve texto la filosofía educativa de la corriente neoconfucianista, además de nociones de historia china.

 

El neoconfucianismo convirtió en una de sus discusiones centrales la de la bondad innata de los seres humanos, y fueron muchos los filósofos que ofrecieron sus propuestas: el ser humanos es bueno en esencia, o es malo, o no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario. Wang Yinglin se decanta por la primera posibilidad, la del optimismo: somos buenos, sí, desde nuestro nacimiento, pero la falta de educación, dice, puede hacernos olvidar la bondad de nuestra primera naturaleza. Todo su pensamiento al respecto se resume en la primera frase del manual. Tengamos en cuenta que eran frases diseñadas para que los niños las repitieran en alto hasta memorizarlas, y que, aprendidas en la más tierna infancia, formaban parte del bagaje cultural del individuo para siempre jamás. Dice:

 

“Los seres humanos en su origen son de una naturaleza esencialmente buena. Esta naturaleza nos acerca. Las costumbres nos separan.”

 

Sencillo: somos bondadosos, y esta naturaleza nos une: no hay pues, diferencias entre los seres humanos. Son las costumbres, buenas o malas, las que crean las divisiones, las que nos hacen diferentes unos de otros. Es decir, no nos distingue el dinero, o la clase social, o las fronteras, sino las acciones virtuosas o viciadas.

 

Como estudioso del nacionalismo –sobre patria y literatura escribí mi tesis doctoral– me interesa particularmente la aplicación que tienen estas ideas al concepto de Patria: ¿por qué me tiene que doler más la muerte de un español que la de un nigeriano o la de un estadounidense? ¿Por qué tengo que dar la razón al español si creo que la tiene el francés? Mis hermanos no son los que han nacido dentro de la misma frontera que yo –toda frontera es una cárcel–, sino quienes comparten mi visión de la vida y valoran lo que yo valoro. Todas las tradiciones culturales hacen hincapié en esto. Dicen los Evangelios del Qumrán:

 

“Cuando los hombres te pregunten a qué país pertenecen, díles que no eres ni de este ni de aquel país, pues, en verdad, es tan sólo el pobre cuerpo el que nació en un lugar de la tierra. Mas tú, oh, Hijo de la Luz, perteneces a la hermandad que abarca los cielos y allende, y del Padre Celestial descendieron las simientes no sólo de tu padre y de tu abuelo, sino de todos los seres que son engendrados en la tierra. En verdad eres Hijo de Dios, y todos los demás hombres tus hermanos.”

 

Por eso todas las manifestaciones nacionalistas extremas, vengan del país que vengan, me resultan tan difíciles de digerir: se trata de creer que la gente de tu país es claramente diferente –y generalmente mejor, aunque se diga tímidamente por miedo a las broncas– que la de los demás países, cuando la realidad es que somos todos exactamente iguales, y que lo único que nos separa son ni más ni menos que nuestros actos, como dice el Sanzijin.

 

En el fondo, es todo cosa de saber ponerse en el lugar del otro, por muy extranjero que sea. El Lama tibetano Sogyal Rimpoché, en su luminosa obra El libro tibetano de la vida y la muerte, dice al respecto:

 

“Pongamos, por ejemplo, que tiene usted dificultades con una persona amada, que podría ser su madre, su padre, su marido o su esposa, un amante o un amigo. Le resultará muy útil y revelador considerar a la otra persona no en su “papel” de madre, padre o marido, sino sencillamente como otro “usted”, otro ser humano con los mismos sentimientos que usted, el mismo deseo de felicidad, el mismo miedo al sufrimiento. Concebir a la persona como una persona real, exactamente igual que usted, abrirá su corazón a ella y le permitirá saber mejor cómo ayudarla.

 

Si consideramos a los demás iguales que nosotros, eso nos ayudará a abrir nuestras relaciones y les dará un sentido nuevo y más rico. Imagínese que las sociedades y las naciones empezaran a considerarse mutuamente de esta manera; por fin tendríamos el inicio de una base sólida para la paz sobre la Tierra y la feliz coexistencia de todos los pueblos.”

 

¿Por qué no imaginarlo? Todo cambiaría si fuéramos capaces de hacer ese ejercicio de extrañamiento, de enajenación, de con-pasión, es decir, de sentir con el otro, lo que el otro. Merece la pena invertir tiempo y fuerzas en luchar contra las falsas fraternidades que se nos han impuesto, como la patria.

 

Y eso, que conste, no quiere decir que no me encante el lugar donde he nacido, sólo que me reservo el derecho de sentirme Malayo, por poner un ejemplo, si me da la real gana y, sobre todo, de sentirme tan cerca de los malayos como de los gallegos, porque son personas como yo, más allá de las diferencias culturales. Creo en las diferencias pero sin distancias y sin divisiones. Permanezcamos siempre alerta ante aquellos que pretenden convertir unas en otras, cuando no son lo mismo, ni muchísimo menos.

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14 respuestas a “La sabiduría del Sanzijing: reflexiones sobre patrias”

  1. Sousa-Poza dice:

    Una vez mas, los chinos se anticiparon a los occidentales en la idea del “noble salvaje”, de que “Los seres humanos en su origen son de una naturaleza esencialmente buena. Esta naturaleza nos acerca. Las costumbres nos separan.” Los hay quienes se lo atribuyen a un filosofo frances cuyo nombre no recuerdo en este momento.

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  2. CARMEN dice:

    Hola!

    Sí, a Rousseau.

    Una cosa. Me dirijo a Miguel Salas, ¿tiene más referencias de literatura que reflexion sobre patrias y fronteras? El clásico, que yo conozca, claro, es León, El Africano, de Amin Maalouf (o como se escriba).

    Si quiere, visite mi blog: intransitofilia.blogspot.com

    Gracias.

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  3. Miguel Salas | Desde Manchuria, China dice:

    Querida Carmen:
    Creo que sí tengo más referencias, aunque tengo que buscar en mis archivos. Si me facilitas una dirección de email puedo enviarte lo que encuentre.
    Un fuerte abrazo y gracias por el comentario.

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  4. Sousa-Poza dice:

    “Mis hermanos no son los que han nacido dentro de la misma frontera que yo –toda frontera es una cárcel–, sino quienes comparten mi visión de la vida y valoran lo que yo valoro”.

    Miguel, una frase bonita. Tambien lo es “a cada uno de acuerdo con sus necesidades y de cada uno de acuerdo con sus posibilidades”. O la de amar al projimo como a ti mismo. Pero, … cuan “reales” son?

    Como yo lo aprendi, al principio de la sociedad fueron las familias, las familias cobraron conciencia de si mismas y se convirtieron en tribus, y tribus las cobraron conciencia de sus derechos sobre las tierras que ocupaban y se convirtieron en naciones. O sea que la nacion es la familia. De ser este el caso, los nacionalismos son algo natural. El que lo lleves a extremos es otro cuento. Todos los “ismos” los puedes llevar a extremos, incluido el liberalismo. El carinyo a tus hermanos y a tus hijos me parece un sentimiento muy loable, pero si te lleva al nepotismo mas abyecto, entonces quiza no lo sea tanto. Que yo sepa, el galleguismo de Alexandre Boveda no era “contra” nadie: lo fusilaron igual, en nombre de otra ideologia.

    O sea que el Sanzijing no te esta librando de ninguna carcel. Simplemente esta cambiando una carcel por otra, una familia por otra, la carcel de la patria por la carcel de la ideologia. Creo que fue Lenin quien dijo que el “se cagaba” en Rusia: lo que le valia era el comunismo. Rusia aun esta ahi, pero la ideologia se la llevo la realidad.

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  5. Miguel Salas | Desde Manchuria, China dice:

    ¡Hola, Avelino!
    Gracias de nuevo por comentar una de mis entradas. Dices en tu comentario muchas cosas interesantes y no me gustaría embrollarme; vamos por partes.
    En primer lugar, me alegro mucho de que la frase que escribí te parezca bonita, y tampoco me disgusta que la encuentres utópica. Sé que no es realista pero, debe eso impedirnos intentar seguirlas? Yo no lo creo así.
    Uno de los puntos importantes de tu comentario es la afirmación de que las naciones, o los nacionalismos, son algo “natural”. Yo no creo que ninguna insitucióm humana sea natural. Más bien pienso que son contratos que hacen las personas para adaptase al medio, y que tienen validez mientras funcionen y siempre son, por tanto, susceptibles de cambio. La familia misma, que tan natural nos parece siempre, no significa lo mismo para nosotros que para un indio Zo’e, tribu en la que la paternidad es algo colectivo. A nosotros nos funciona nuestro modelo –más o menos, me temo– y a ellos el suyo –me imagino que también más o menos–. De hecho, estamos a las puertas de vivir grandes cambios en el concepto de familia. ¿Qué sucederá cuando dentro de 20 años los jóvenes criados por parejas homosexuales sean algo frecuente en nuestra sociedad? ¿Vamos a estigmatizarles por no pertenecer a una familia “natural”?
    El nacionalismo, precisamente, se diferencia de otros movimientos políticos en que considera que la nación es algo natural, es decir, anterior y superior a la voluntad de los ciudadanos. En palabras de Cassirer,

    “Los fundadores de la “escuela histórica del derecho” afirmaron que la historia es la fuente, el origen mismo del derecho. no existe autoridad por encima de la historia. La ley y el estado no pueden ser “obra” del hombre. No son productos de la voluntad humana y no están, por consiguiente, bajo la jurisdicción de dicha voluntad. (…) La cultura humana no surge , según ellos, de las actividades libres y conscientes de los hombres. Tiene su origen en una “necesidad superior”. Y esta necesidad es metafísica; es el espíritu nacional que actúa y crea inconscientemente.”

    No hace falta destacar el peligro que contiene esta forma de contemplar las instituciones humanas. Luego, claro, nos sale Fichte con aquellas cosas de que “Pueblo y patria son alque que está por encima del Estado en el sentido habitual de la palabra; están por encima del orden social”, y enseguida nos encontramos con un tío armado que pretende salvar a la patria de los degenerados que la corrompen (“¡Alemanes, pensad con la sangre!”, que decía bismark).Ninguna institución humana, creo, es natural: son fruto de la reflexión y de la creatividad, no de las fuerzas telúricas.
    En cuanto al Sanzijing, no nos encierra en la cárcel de la ideología, porque en lo que cree, y en esto es muy confuciano –y muy cristiano también, “por sus obras les conoceréis”– es precisamente en que las obras, y no las ideas, son las que cuentan. Es mi frase, la que tú subrayas en tu comentario, la que es ambigua y expresa mal el contenido del clásico chino.
    Bueno, creo que he dicho todo lo que quería decir. Si me olvido de algo, lo añado luego.
    ¡Abrazos y gracias de nuevo!

    [Reply]

  6. Sousa-Poza dice:

    Miguel, hay tal cosa como ir por lana y salir trasquilado -y ahora ya se lo que es.

    Pero tengo que decirte que tus disquisiciones me dejan algo frio, algo insatisfecho, algo asi como si estuvieras intelectualizando el tema, y un viejo ingeniero siempre ve las intelectualizaciones con cierta sospecha.

    De acuerdo con las utopias. Yo las veo como condiciones asintoticas a las que uno tiende aunque sepa que nunca las alcanzara. Son como un ideal y sirven un proposito.

    Pero lo de la familia es otro cuento. Con distintos nombres te la encuentras en el mismo reino animal y poco importa si “no significa lo mismo para nosotros que para un indio Zo’e”. Lo que ya no sera tan “natural” es su institucionalizacion. Desde el momento en que el hombre es un animal social, su congregacion en familias y tribus me parece algo natural cualesquiera formas que adopte en distintos lugares y circunstancias.

    Por otra parte, el “imperativo territorial” me parece tambien un fenomeno natural que tiene que ver con la supervivencia y que se observa tambien en el reino animal: esto lo ves facilmente con los leones en el Parque Kruger, a cuyas puertas yo vivo.

    Con todos los respetos a Cassirer, de quien nunca oi hablar, no me es obvio por que el que la nación es algo natural conlleva que es algo anterior y superior a la voluntad de los ciudadanos. Me parece una intelectualizacion gratuita.

    Y con todos los respetos a Fitche, de quien si oi hablar, que “Pueblo y patria son al que que está por encima del Estado en el sentido habitual de la palabra; están por encima del orden social” … no me parece ni una intelectualizacion, sino simplemente una frase huera. Si alguien se anardece por tales pronunciamientos, no tendria nada que ver conque la familia sea o no sea un fenomeno natural: tiene que ver con su falta de luces.

    De Bismark ya es mas comprensible la frase ”¡Alemanes, pensad con la sangre!”: al menos el hombre no era un filosofo ni un pensador. Era basicamente un politico y los politicos tienen que hacer carrera de alguna manera.

    Yo no creo que uno deba vivir intimidado por los peligros que encierran esas demagogias pero, evidentemente, la policia debiera de rastrearlas.

    En cuanto a los fundadores de la “escuela histórica del derecho”, son muy duenyos de sus afirmaciones. Estoy seguro sin embargo de que han habido mentes mas lucidas que la mia que las han debatido y seria de una pedanteria insufrible de mi parte el tratar de ponerme a hacerlo yo aqui.

    Sospechaba que tu cita del Sanzijing era ambigua y expresaba mal el contenido del clásico chino: de lo contrario no seria un clasico.

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  7. Miguel Salas | Desde Manchuria, China dice:

    Estimado Avelino:

    Espero de verdad que no te sientas “trasquilado”. No sabes lo que agradezco tus comentarios desde la orilla China. De verdad me sorprende que alguien pueda comentar cosas tan interesantes sobre mis artículos, y me divierte muchísimo continuar las conversaciones computerizadas que se entablan entre nosotros.
    Tienes razón al decir que intelectualizo el tema de la nación. Como te dije, mi tesis trata sobre él, y no puedo dejar de verlo como un simple –pero complejísimo– material de estudio. Sé que cuando hablo de él me muevo en el frío terreno de la especulación intelectual, y que no tengo en cuenta realidades más concretas y vivas, como las emociones.
    En cuanto a la frase de Fichte, podrá parecer huera, pero hemos de tener en cuenta que la obra de este filósofo es una de las inspiradoras directas de nuestro concepto actual de nación, heredero directo del romanticismo. Estoy de acuerdo en lo de la falta de luces y el enardecimiento. Aún así, recalco el peligro de tales manifestaciones. Decía Pessoa: “siento cosas en las que no creo”, y me temo que todos somos un poco susceptibles a las emociones del nacionalismo –unos muchísimo más que otros, qué duda cabe–.
    En fin, que gracias una y mil veces por tus comentarios. Espero que los sigas haciendo. Ahora que te conozco, mi vida en China sería un poco más aburrida sin este diálogo entre emigrantes.
    ¡Un abrazo manchú!

    [Reply]

  8. Sousa-Poza dice:

    Miguel, somos todos los que estamos en este foro (detesto lo de “blog”) quienes tenemos que estarte agradecidos a ti por tus contribuciones. Es de esperar que estes pensando en publicar tus vivencias al estilo de Ganivet o, mejor, con tu propio estilo.

    El intelectualizar es algo natural en los intelectuales. Me pasaba a mi cuando tenia aspiraciones de intelectual, pero supe dejarlas a tiempo: en realidad no van con la ingenieria. A Fitche solo lo conozco de nombre. En el bachillerato de mi epoca habia que estudiar a todos los grandes nombres de la filosofia occidental y Fitche era uno de ellos. Si me lo hubieran preguntado en la revalida, seguro que les soltaria el rollo, pero me preguntaron a Kant, de quien tambien me lo sabia. Era una “cultura de salon”, sin habertela pensado: era una cuestion de memorizacion, y la memoria se la lleva el viento. Es posible que en su dia supiera que la obra de Fitche fue una de las inspiradoras directas de nuestro concepto actual de nación. Pues esta muy bien, pero a mi me parece que la nocion de nacion esta ahi desde el principio, desde que algunas tribus, que no todas, se creyeron con derecho a las tierras en las que vivian y estaban dispuestas a defenderlo, lo mismo que los leones de los que te hablaba del Parque Kruger. Los gallegos, sin embargo, siempre nos conformamos con estar regidos por otros -y pienso que si no fuera porque estamos en una esquina contramano, no quedaria de nuestra cultura ni la gaita. Entiendo que el gallego, aun hoy bajo condiciones favorables, se esta perdiendo.

    De que el nacionalismo puede ser y ha sido perverso en la historia del hombre, no hay duda. Tambien lo ha sido el cristianismo y todos los “ismos”. Pero frases como la de Bismark no prueban nada -como no es un exponente de republicanismo el clamar “elevemos las monjas a la cateroria de madres”. Es barbarie.

    Las emociones son las emociones. Te pueden llevar a extremos pero tambien te puede la razon te puede llevar a extremos, como lo prueban estos dias los “neoconservadores”, con titulos de Havard, en los Estados Unidos. Yo creo que el dia en que te empieza a fallar la razon todavia puedes ser humano, pero no el dia en que no tengas emociones.

    He leido a Pessoa pero nunca me encontre con su frase “siento cosas en las que no creo”: me parece maginifica.

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  9. María López Castiñeiras dice:

    Qué nivel de discusión!! Y parecía que esto iba a ser un blog para el desparrame folklórico morriñoso de los que andamos o anduvimos por ahí adelante. Bien pensado, no está que haya un poco de todo ¿no?

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  10. Miguel Salas | Desde Manchuria, China dice:

    Jajajaja, folkórico y morriñoso no sé, pero… ¿te parece éste poco desparrame? ¡Yo hacía tiempo que no desparramaba tanto!
    ¡Un fuerte abrazo!

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  11. Mercedes Pallarés dice:

    Me ha encantado tu post. Estoy totalmente de acuerdo con el concepto de “patria”. Todos somos iguales. Por cierto, he visto que Avelino Sousa Poza tiene algo que ver con este blog. Resulta que, si es el mismo, Avelino fue muy amigo mio en Toronto y me gustaría dar con él. Tengo un blog: http://kikkax.blogspot.com/ Soy María Pallarés. Besotes, M.

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  12. Sousa-Poza dice:

    INCREIBLE! Al ver tu apellido pense en ti y me dije “que coincidencia!” Pero, mijita, que haces tu en un foro de gallegos? Te casaste al fin con un gallego? Espero que el moderador tome nota de que este foro sirve para el reencuentro de viejos amigos que no se han visto ni sabido nada el uno del otro de por decadas. Voy a entrar ahora en tu “blog”.

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  13. Suzanne Brooks dice:

    I just discovered this conversation. Excuse me for butting in but I would like to reconnect with an old friend, Avelino. Suzanne and Bernard Brooks are living in North Bay, Ontario and would like to get together with you and Myrta by email. Regards, Suzanne

    [Reply]

  14. Sousa-Poza dice:

    Suzanne, this is the mother of all surprises … What an excellent way to begin the year! To the point:

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