La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Latitud 0

Escrito por Soli Sánchez | Desde Houston, EE UU
31 de marzo de 2008 a las 19:57h

soli-2.JPG

Una pequeña isla donde el avión llega una vez por semana, los jueves desde Lisboa y que horas más tarde despega para tardar ocho días en regresar.

Una isla situada en el Ecuador, en la mitad del mundo, donde el barco llega cada tres semanas. Y el barco trae vida, trae todo ya que este país no produce nada.

Un lugar que no aparece en mapas, que no está en los listines telefónicos, a donde no llega UPS, al que no se puede llamar desde algunos países por tener el prefijo vendido a líneas porno. En fin una isla perdida donde muchos se vienen a perder.

Sin barco no hay arroz, leche, harina, aceite, pasta, conservas, agua, refrescos, champú, lejía, pañales, fiambre…sin barco no hay consumo, las tiendas se quedan vacías entre un barco y el siguiente, a la espera de que alguien , tal vez Taiwán o el Programa Mundial de Alimentos( PAM), regalen arroz, aceite o sal.

Sin avión no hay yogures, queso, cartas… Sin avión no hay salida. En una isla de 60 Km. de largo donde consigues ver siempre el mar rodeándote es importante saber que puedes salir. El avión es, además un acontecimiento social, allá se va la gente a ver quien llega, quien va, a vender flores y collares, a vivir la ilusión del viaje y de escapar.

Y es que si le preguntas a cualquier joven su máxima aspiración es escapar, salir de la isla. ¿A dónde? ¿Al Continente ?pregunto refiriéndome a África! ¡No!! A Lisboa!

En algunos lugares el mundo sigue siendo interpretado a través del colono, y el colono sigue siendo el mundo.

Etiquetas: , , , , , , ,

Una respuesta a “Latitud 0”

  1. francis simonin dice:

    Acabo de leer, por casualidad, Latitud O y me dio ganas de dejar un comentario porque he pasado unas semanas en Sao Tomé hace mas de treinta años y estoy sorprendido de que, despues de tantos años, nada haya cambiado : el barco que todos esperaban con ansia, cada tres o cuatro semanas, porque las tiendas estaban vacias, que traia latas, bebidas,arroz, jabon … pero me acuerdo tambien de las cenas a las que me convidaban dos o tres ministros que hablaban francés (soy francés) en aquellas estupendas mansiones coloniales del siglo diecisiete o tambien que en la capital, dos veces al dia, al izar y bajar la bandera, todos los que estaban fuera tenian que ponerse firmes (incluso yo el unico turista, ) so pena de encarcelamiento. Solo habia, en la isla, media docena de jovenes portugueses que hacian de docentes con los que me llevaba muy bien, desgraciadamente no hablaba ni una palabras de portuguès, pero la gente de Sao Tomé era muy acogedora … Para mi, en aquella epoca, era como un paraiso perdido, pero …

    [Reply]

Deja tu comentario