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De compras en Alaska

Escrito por Miriam Ramos | Desde Alaska
30 de marzo de 2008 a las 8:33h

Hogar, dulce hogar

Cuando cuento que vivo en una cabaña de madera en un pueblo perdido en medio de la tundra de Alaska, a la gran mayoría de la gente lo primero que le viene a la mente es la famosa serie de televisión “Doctor en Alaska.” Por si acaso también se te ha ocurrido a tí al leer esto, te cuento que Aniak en realidad no tiene mucho que ver con Cicely.

Según los datos del último censo, Aniak cuenta con 527 de los aproximadamente 13.000 habitantes de la cuenca del río Kuskokwim, en el suroeste de Alaska. El Kuskokwim es el río libre más largo de EEUU, con unos 1200 km de longitud. Su cuenca ocupa un territorio tan grande como la mitad de España. Y en todo esa inmensidad no hay una sola carretera que comunique un pueblo con otro. Esto es, durante el verano, claro. En invierno puedes ir a todas partes conduciendo sobre el río helado. Si te atreves.

En el pueblo en sí no hay mucho que ver. Tenemos una tienda de víveres, una oficina de correos, una cabañita transformada en pizzería donde no hay ni una silla, una escuela y un instituto, una clínica, un aeropuerto, un basurero, un campo de tiro y tres iglesias (católica, metodista, y ortodoxa rusa). Poco más. No hay cines, cafeterías, tiendas, restaurantes, bares, parques, o transporte público. Nos faltan muchas de las cosas que el mundo occidental “civilizado” considera en muchas ocasiones imprescindibles para el día a día.

En la tienda puedes, más o menos, encontrar un poco de todo. Eso sí, a unos precios desorbitados. Un kilo de uvas puede costarte tranquilamente 16 dólares, o un galón de leche 10 o 12. Alcohol no venden, ya que Aniak es un pueblo “húmedo.” Eso significa que no se permite la venta de alcohol, pero es legal consumirlo. Hay otros pueblos en la zona que han votado ser “secos” y donde es ilegal beber alcohol en tu propia casa. Y otros en cambio son “mojados” y hasta tienen algún bar.

Como no hay sueldo que aguante comprando todos los víveres en la tienda del pueblo, la compra la hacemos cuando vamos a la ciudad, a Anchorage. Como no hay otro medio de transporte posible desde Aniak, ir a la ciudad implica un viaje de hora y media en avioncito o avioneta sobrevolando tundra, ríos, lagos, montañas y glaciares. Ir a “hacer la compra” es toda una aventura: pasar horas y horas corriendo de acá para allá comprando comida al por mayor, herramientas, materiales de construción, ropa, y todo lo necesario para pasar unos meses hasta que haya oportunidad de viajar de nuevo; hacer paquetes y más paquetes con todas las compras para llevarlas a correos o a alguna empresa de cargo; y regresar a casa cargados con enormes neveras de camping llenas de verduras frescas y comida refrigerada y congelada que no hemos podido enviar por correo por temor a un estropicio. A este estilo de ir de compras se le llama aquí “guerrilla shopping.”

Una de las tiendas por donde solemos pasarnos es la de vinos y demás bebidas alcohólicas. Los vinos españoles suelen abundar en EEUU, y esperábamos que Anchorage no fuese una excepción. No sólo tenían vino español, sino que además tenían un Albariño. Y para deleite de mi morriña, el vino se llamaba “Albariño Vionta.” Que no será el mejor pero está muy rico y además me trae recuerdos de mi rincón favorito del mundo, de lo más parecido que tengo a unas raíces. Una casita de piedra junto al mar en Castiñeiras, desde donde se ve ahí al ladito a la derecha, la preciosa isla de Vionta. Y Sálvora, un poquito más atrás.

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9 respuestas a “De compras en Alaska”

  1. Angel | Desde los Estados Unidos dice:

    Verdaderamente increíble que queden aun sitios así. Mas que nada por la paz y tranquilidad que se respirara por ahí.

    Como tu bien dices todo es carísimo y mas aun si vienes del centro donde los sueldos no están equiparados con el costo de la vida. Recientemente un científico alemán muy amigo mío que ahora reside en Australia tubo la posibilidad de viajar por ahí y la aventura fue increíble, fue una verdadera pena que no me hubiese podido unir a la expedición pues no me coincidieron las fechas.

    Otro dato curioso de Alaska aparte de su localización, es que posee mas perímetro de costa que el resto de los EEUU en combinación. Cualquier amante de la Naturaleza, artista y ornitólogo aficionado, ve Alaska como el que ve un vaso de agua en medio del desierto, una meta soñada que algún día tendrán el privilegio de poder tocar.

    Siempre supe que había un gallego en la luna, pero a través de este blog, realmente podemos ver que es cierto. Saludos desde el área metropolitana de New York, mundos distintos pero unidos por el vinculo de una Galicia que siempre llevamos en el corazón.

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  2. El blog personal de Mike Chapel » Blog Archive » De compras en Alaska o Blog de Gallegos por el Mundo dice:

    […] espacio global para un mundo virtual sin fronteras La entrada que veo esta mañana se llama "De compras en Alaska" y es que allí vive un gallego por increíble que parezca.  […]

  3. Elena dice:

    Lo primero muy buenas, lo segundo felicitarte por tener la oportunidad por vivir en un lugar tan “idilico”, es cierto que como cuentas tendrá sus incovenientes, pero a mí esos lugares y parajes siempre me han llamado mucho la atención, mientras otros sueñan con hacer viajes a una isla del Caribe, yo pienso en ir 15 días o un mes a algún país nordico,y más a vivir en una casita de madera rodeada de naturaleza. No se a muchos les parecerá una tortura, para mí lo sería una gran ciudad. Besos

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  4. eva dice:

    suena increíble

    y no puedo evitar preguntarme ¿cómo fuiste a dar ahí?

    saludos

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  5. luis dice:

    Miña rula,mandalle a xente da Xunta de Galiza,as tuas impresions, eu penso que xente como ti, si fai patria, pois estou seguriño da que a ti non te dan ninguna subvencion pra poder “vivir ben”. Iso e outra cousa,el-les gustalles propiciar boa vidiña a Argentinos, que logo van e nos poñen a parir, como non sei quen dixeronlle a os Iankis “Go Gome” . Agora os argentinos, nos din, “Galegos a Galiza” non sí ?
    una perta forte de un pai, que chora por os fillos de Galiza.

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  6. victor catalán dice:

    Amigo:

    ¿Cómo le hago para llegar y vivir en tan atractivo (para mi) lugar?

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  7. Miriam y los argonautas diasporeros « Galegos na Diáspora dice:

    […] los blogs de La Voz descubrí a Miriam (en Alaska) y muchos más argonautas del ciberespacio que viven en la diáspora. Durante muchos años estuve […]

  8. Roberto Gonzalez dice:

    En el fondo parece que los gallegos llevamos en el alma eso de conocer mundo y este es un buen ejemplo.

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  9. Miriam y los argonautas diasporeros | Delmi Alvarez dice:

    […] un blog de un diario gallego descubrí a Miriam (en Alaska) y muchos más argonautas del ciberespacio que viven en la diáspora. Durante muchos años estuve […]

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