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¡Gracias por todo!

Escrito por admin
31 de marzo de 2014 a las 17:37h

En marzo del año 2008 nacía el blog colectivo Global Galicia, un espacio de encuentro para los emigrantes en el que los colaboradores compartían su visión de los países de acogida desde la peculiar óptica de los gallegos. A lo largo de seis años esta bitácora se consolidó como un punto de encuentro y reflexión.  Queremos agradecer a todos los que formaron parte de este proyecto por vuestro apoyo. Hoy damos por terminado este ciclo y os invitamos a participar en Global Galicia, una web en la que encontraréis noticias de actualidad sobre los temas que interesan a la diáspora así como información práctica sobre empleo y formación en el extranjero. Ponemos también a vuestra disposición un grupo en LinkedIn cuyo objetivo es fomentar el networking entre los profesionales gallegos que viven en el exterior. Desde luego contaremos con la participación protagónica de los emigrantes a través de bitácoras individuales. Os esperamos en Global Galicia para compartir con nosotros vuestras fotos, vídeos e historias de la emigración.

Venezuela: Los nuevos rostros de la lucha civil. ¿Quién es aquí el fascista?

Escrito por Marisol Estévez | Desde Londres
18 de febrero de 2014 a las 19:28h

 

 

Han cambiado las caras de las protestas en Venezuela. Aquellos que vivían ilusionados escuchando su propia voz en la del Gobierno ya no pueden vivir de arengas. Entre otras cosas porque los discursos son ahora de imitación. Empiezo por aclarar que estoy lejos de saber y entender todo lo que ha pasado y está pasando en el país en el que nací, del que partí hace ya más de 16 años sin que mediara ningún problema, cuando mi amor por Venezuela y mi felicidad por vivir allí no tenían fisuras. Admito también no haberme preocupado mucho por mi país en todos estos años, más que todo por supervivencia, pero también por trivialidad, por esa sensación de que somos un caos eterno, sin que realmente nunca pase nada. Bueno, lo cierto es que sí pasa. Y aun en la distancia emocional construida por la distancia, Venezuela ahora me produce lo que nunca antes, tristeza, desolación, miedo. Si eres beligerante, no sigas leyendo. Este no es un mensaje chavista. Este no es un mensaje antichavista. Sí se puede estar al margen, que no en el medio. Yo soy una venezolana PRE-Chavismo.

Mientras escribo esto miles de personas están saliendo a la calle. Muchos amigos y familiares. Y siento verdadero terror de lo que pueda pasar. Y sí que pasan cosas, decía. He visto caras nuevas en las últimas manifestaciones contra el actual Gobierno, ha cambiado la actitud, el discurso, lo encuentro más real, más desgarrador, más desesperado, lo encuentro más auténtico, más venezolano, podría decir.

Ese cambio en los rasgos de la protesta lo noté por primera vez con toda su fuerza hace un par de semanas, en un programa que ni siquiera abordaba el conflicto social en Venezuela. La BBC elaboraba un reportaje sobre el mundo de las Mises y en eso sí que no nos gana nadie… La reportera se encuentra con una cola (fila de personas) delante de un humilde supermercado en algún pueblo de los Llanos venezolanos y mientras los que están en la cola explican que han llegado insumos y que se disponen a comprar porque casi nunca hay leche o harina Pan, llega un grupo a defender la patria que entendían estaba siendo dejada en mal lugar por sus paisanos de la cola. Cruce de insultos, ¡Chavista! ¡Oligarca!, entre venezolanos, todos pobres, todos indios, todos venezolanos de verdad según la consigna gubernamental, nada de blancos, nada de ricos, todos miserables, eso sí. Sobrecogedor. Pobre pueblo pobre matándose entre sí por la misma bandera… Insólito, profundamente triste. La sinrazón.

Desconozco esa Venezuela de odio, aunque siempre haya encabezado las listas como uno de los países con mayor tasa de criminalidad en el mundo, algo de lo que no se podría culpar al actual Gobierno sin más. Pero tampoco es admisible pretender que se acepten por cotidianos todos esos asesinatos, robos, abusos, agresiones que no sólo suceden cada día en el país, sino que además quedan impunes. Y no se puede mirar a otro lado simplemente porque la criminalidad se padece en todas las esferas de la sociedad venezolana. No se salva nadie: Ni Chavismo ni Oposición. ¡No se libra nadie!

Una voz venezolana desde Buenos Aires -enlace a YouTube-

Decía que esa Venezuela de odio es irreconocible para mí; porque ese país con elevado índice de marginalidad y pobreza estaba, sin embargo, entre los más felices del mundo. ¡Cómo no ser feliz en esa tierra maravillosa! Y entonces miro atrás y no puedo más que admitir que el odio empezó por ellos, por los que llevan ya 15 años en el poder. Una generación se ha criado ya en el Chavismo y aún así no han logrado ganarse el respeto de la otra mitad de sus ciudadanos, quizás más de la mitad, ¡que también son venezolanos! Entre los logros de estos últimos años se cuenta el precio del petróleo, la unión suramericana, las mejoras en sanidad, educación y algunas infraestructuras. En el otro lado de la balanza están la guerra de medios (o contra los medios), el abuso de poder, el poder absoluto, sin más, los despidos en el sector público, la escasez, las expropiaciones, la nula productividad, la pobreza, la criminalidad y el odio por sobre todas las cosas. Resulta indiscutible que el declive más importante del Chavismo y el cambio -o la suma- de caras en las protestas comenzaron con la desaparición del precursor, del héroe bolivariano que ilusionó a toda una generación, especialmente a los olvidados, eso es también indudable.

Es otra obviedad aquello de que no se puede contentar a todos. Dicho en venezolano, que nadie es monedita d’oro pa’gustarle a todo el mundo. Pero ¿de verdad ha sido necesario insultar, atacar, burlarse, reírse y hasta enjuiciar o mandar al exilio a una parte de su pueblo para mantenerse en el poder?

Resulta difícil observar sin que se te retuerza el estómago cómo se usa el término fascista. Sr. Presidente, si continúa llamando fascista a su pueblo lo convertirá en eso mismo, en puro odio fascista. ¡No lo permitáis, no dejéis que os conviertan en lo que no sois! Con la excusa de este viejo concepto veo extraordinarias similitudes en gobiernos tan supuestamente antagónicos como el de Rajoy en España y el de Maduro en Venezuela: Cuando cargan contra estudiantes que se manifiestan, cuando los ministros de uno y otro lado del charco recomiendan darse una ducha de 5 minutos y así ahorrar en el recibo del agua, cuando actúan de manera racista, cuando invocan a Dios, cuando ofenden a los que sufren sus políticas económicas y cuando le echan la culpa a otros de los males del país, los unos al PSOE o directamente a Zapatero, los otros –como no ha habido una verdadera oposición en años- al Imperio yanqui, a los supuestos opositores golpistas… Pero vamos a ver, si los tres poderes del  Estado están en manos del Gobierno, si además se han auto-otorgado un extra llamado Ley Habilitante, ¡cómo es posible que no puedan dar solución y traer paz al país! ¡Cómo es posible que no encuentren una forma de gobernar una nación que no esté basada en enfrentar a su pueblo en nombre del Libertador!  ¿A quién quieren que le reclamen, que le exijan soluciones? ¿A Estados Unidos? ¿A Capriles? ¿Quién gobierna el país? ¿Ellos os ustedes? Desarme a su pueblo, no dispare contra su pueblo Sr Presidente. Claro que es mucho más fácil lo segundo.

Menos patria y más Estado. Menos nuevos ricos y más reparto verdadero. Reparto del poder, de la riqueza, de las oportunidades, del transporte público -Sr Maduro, los supuestos oligarcas van en carro y quizás hasta con chofer y guardaespaldas, no en metrobús; bloqueando el transporte público sólo martiriza a SU Pueblo-. Menos expropiaciones -para luego tirar lo expropiado a la basura- y más producción, ¡que en Venezuela ya no producimos ni la harina Pan de nuestras arepas por favor! Menos héroes y más políticos de vocación y méritos. Menos violencia dialéctica y más solución a los problemas de la ciudadanía.

Cada vez creo menos en un sistema presidencialista que otorga poderes absolutos y deja mitos difíciles de reemplazar. Ese poder absoluto, nefasto, capaz de envilecernos a todos.

Creo en la democracia. Incluso creo en los votos que le han llevado al poder Sr. Presidente, pero esos votos eran de Hugo Chávez, gánese los suyos Sr. Nicolás Maduro. De momento,  y ya desde las últimas elecciones, va quedando bien demostrado que Ud., aun ganando, ha perdido. Una gran parte de su bastión Chavista ya no le cree más. ¡Normal! Quizás fue el mismo Chávez el que creó al monstruo, a esos ministros que se ríen de su pueblo en Twitter -¡vulgaridad insoportable!-, pero ése no es ya el problema. También se equivocaban los que pensaban que con la muerte de Chávez se acabarían, justamente, los problemas. Siempre lo intuí: ¡cuánto se equivocan! Como tampoco se acabarán los problemas simplemente porque Ud. se vaya.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No creo en héroes ni en maldiciones ni en rezos. Creo en el sentido de Estado -si es que queda algo de eso en algún lugar-, creo en la lucha pacífica, en la Justicia, en el reclamo  necesario de los derechos,  en la reconciliación del pueblo. Creo en eso, qué ilusa y qué poco patriótica y qué fascista y qué oligarca que soy. Mire Ud. qué paradoja, que para otros quizás sea una zurda, una roja y, vaya Ud. a saber, quizás hasta una chavista asquerosa. No me importa, yo sí sé quién soy. Una persona honesta, hija de emigrantes gallegos que aman a Venezuela. Emigrante yo también. Una persona honesta con unas raíces profundamente honestas heredadas de mi honesta y trabajadora familia, de mis ancestros emigrantes. Una persona honesta, optimista y positiva, con varias patrias y ninguna, que sufre y se alegra por todas ellas. Seguramente lo mejor de lo que hoy tengo y soy se lo debo a esa tierra generosa, próspera y cálida en la que crecí.

Sin embargo, insisto, para una gran parte de la población venezolana no sería yo nada más que una fascista, una golpista traidora. Simple. Pues déjeme que les diga: ¡No lo soy! Siempre he creído y aún creo en el poder de los votos, pero el poder de un puñado de votos no valida todas sus actuaciones Señores del Gobierno. No soy una persona de derechas, NO.  Y me avergüenzo de que ustedes sean la izquierda ideológica de mi país. Me avergüenzo de las cosas que se dicen y hacen en nombre de la izquierda, cosas que sólo benefician e incitan e invitan a la ultra derecha. Esta supuesta izquierda basada en el odio, en la ignorancia, con un lenguaje más propio de las posguerras europeas que de nuestra joven, vital, fuerte, hermosa e inmadura Venezuela. Menos arengas y más trabajo, ya no por la Revolución sino por su país, más trabajo por y para Venezuela. Conciliación, madurez, responsabilidad de Estado. Gobierno.

Claro que es mucho más fácil hablar que gobernar, sobre todo si los discursos son de imitación… Barata, por cierto.

Infierno helado

Escrito por Susana Bargiela | Desde Eslovenia
5 de febrero de 2014 a las 9:30h

Estamos viviendo un auténtico infierno helado en Eslovenia. Las imágenes han salido en varios medios, pero creo que no hacen justicia a la realidad. Hay pueblos que llevan días sin electricidad, sin calefacción, sin acceso a carreteras. El ejército está llevando suministros a las zonas más afectadas pero el tiempo sigue sin dar tregua. Todo el mundo me dice: “Qué frío debe de hacer”. La verdad es que el problema no ha sido causado por el frío. Estoy viviendo aquí desde el 2005 y hemos tenido inviernos con temperaturas de hasta 18 bajo cero, pero el país seguía funcionando. Ha habido nevadas impresionantes y nunca han causado semejantes trastornos. Todo comenzó con una lluvia helada. Yo creo que estábamos a uno o dos grados bajo cero, pero llovió hielo, literalmente, sin descanso, durante dos días completos. El sonido era impresionante. Parecía que estaban arrojando arroz sobre el país entero. Los árboles parecen pisapapeles de cristal, las ramas están cubiertas por trozos muy pesados de hielo que hacen que se quiebren, caigan sobre las aceras, carreteras, casas, y causen desperfectos. Ayer, en el centro de Ljubljana, un árbol enorme cayó sobre el tejado de una casa antigua, hiriendo al propietario, ya que la rama de hielo, como una espada, atravesó los tabiques.

Yo vivo en la capital, Ljubljana, donde la situación es, más o menos, “buena”. Es difícil andar por la calle porque las aceras están bloqueadas, precintadas por los bomberos en todas aquellas zonas en las que hay árboles caídos, es decir: donde hay árboles, no se puede andar. Si tenemos en cuenta que Eslovenia es “puro árbol”, las zonas seguras se reducen a un par de calles en cada vecindario.

Lo que más me sorprendió fue ir a comprar el pan al supermercado y que me dijeran que “no hay”. La ciudad funciona, los colegios no han cerrado, todos salimos a la calle, hay pocos barrios sin electricidad… pero no hay pan. La panadería que suministra a esta cadena de supermercados se encuentra en un pueblo a unos 20 kilómetros de Ljubljana, que está cercado por la nieve y el hielo. Con lo cual, tanto el pan como la carne, el pescado o cualquier alimento que viniera en camiones no estaba disponible.

Los eslovenos no recuerdan una situación como esta, hay hoteles ofreciendo habitaciones a las familias sin electricidad para que puedan sobrevivir las noches, los países vecinos están mandando generadores para, al menos, intentar derretir el hielo en los cables de electricidad, ya que el peso es lo que los está rompiendo y causando los cortes. Hay millones de euros en pérdidas, los hospitales no dan abasto con las urgencias por las caídas, fracturas, golpes en la cabeza…

Dicen que vendrá la lluvia. Y que esto empeorará la situación, ya que las temperaturas no subirán hasta el viernes, la lluvia se convertirá en más hielo sobre lo ya helado y luego… mejor no pensar en ello. Esperemos que todo pase pronto y que el sol se asome un poco por esta parte del planeta.

LOS AÑOS NOS HACEN CAMBIAR

Escrito por Roberto González |Desde Barcelona
22 de diciembre de 2013 a las 2:25h

Con la llegada de un nuevo año yo también sumo uno mas a mi colección y desde la experiencia que los años me dan me doy cuenta de cuanto he cambiado desde aquellos lejanos tiempos de niñez.

Lejos quedan los días de escuela en la aldea, el viaje al otro lado del mar, la adaptación a un nuevo sistema de vida, la adolescencia y la fogosa juventud. Luego vendrían años de trabajo, de formar una familia y de tener que tirar para adelante costara lo que costara, los hijos, sus primeros días de escuela y la tremenda decisión de dejarlo todo atrás y regresar al lugar del cual me fui de niño y regresaría ya de hombre.

Despues el volver a empezar de la nada, trabajar y trabajar para hacerse un hueco en esta gran Barcelona que me recibió con los brazos abiertos y a la que siempre le estaré agradecido. Ver como los hijos se hacían mayores y verlos irse del nido, sentir junto a la pareja de toda la vida que nada había sido en vano y que valió la pena todo el sacrificio realizado.

Hoy, ya jubilado me miro y veo a todos esos Robertos que fueron quedando atrás y que sin embargo siguen conmigo, me doy cuenta de lo que nos hace cambiar el tiempo, los años y el esfuerzo diario y la experiencia. Y me siento feliz de haber sido como fuí y como soy, de haber sabido recorrer ese largo camino, de haber elegido a la mujer perfecta y haber sabido capotear las dificultades que la vida me puso de frente.

Los años nos hacen cambiar, es verdad, pero en el fondo nunca dejamos de ser lo que cada día de la vida fuimos, de tener los mismos sentimientos y de querer a las mismas personas.

HARTOS DE TANTO ENGAÑO

Escrito por Roberto González |Desde Barcelona
11 de septiembre de 2013 a las 23:01h

Los que vivimos en Catalunya y no somos independentistas estamos ya hartos de tanta mentira por parte del Sr. Mas y sus secuaces. Es incomprensible que día tras día esten bombardeando a la ciudadanía por TV3 y emisoras afines de radio (que pagamos todos) haciendo una política en contra de todo lo español o centralista.
Instigan a la intolerancia a tal estremo que hoy por hoy son muy pocos los que se atreven a mostrar publicamente su españolismo por represarias o simplemente por no sentirse señalados. Aquella armonía y convivencia se está desaciendo día a día con el beneplácito del gobierno (tanto catalán como español) y con la gran mentira de que si hay separatismo se acabarán el paro, la corrupción y la poca liquidez de Catalunya.
Somos muchos los que siendo pensionistas nos estamos planteando el regreso a nuestros respectivos lugares de nacimiento o simplemente a una autonomía que sea tolerante y sin discriminaciones.
La política de que todo lo malo que pasa es debido al gobierno español y todo lo positivo vendrá tras el separatismo la gente se lo está creyendo y lo peor de todo es que unos cuantos jóvenes que ni siquiera tienen edad para votar se creen con el derecho de insultar y agredir. Tienen tan creido que el si a la independencia va a ganar que ni se les pasa por la cabeza que hay una gran cantidad de catalanes que sin sero también tenemos derecho al voto y otros que siéndolo no votarán el separatismo.
Muchas veces recuerdo que sí empezó el nacismo y también el comunismo extremo…¿es que nunca vamos aprender del pasado?
Quizás esto sea solamente una visión incorrecta por mi parte….y ojalá tenga que desdecirme…nada me haría mas feliz.

Buen camino?

Escrito por Esther Diz | Desde Filadelfia, EE.UU
5 de junio de 2013 a las 1:03h

No cabe duda, hace poco más de una década el Camino de Santiago no era lo que es hoy, era raro encontrar americanos haciendo el camino y los peregrinos que hablaban inglés lo hacían en su mayoría con acento británico o irlandés. Hoy si paseas por los alrededores de la Plaza del Obradoiro escucharás a más gente hablando inglés estadounidense que británico. ¿El motivo? una película “The Way” un documental “Buen Camino” y un par de libros como el de la canadiense Sue Kennedy “My way”.  El séptimo arte está literalmente lanzando al estrellato el camino a este lado del charco y las consecuencias de esta nueva tendencia son difíciles de valorar. Lo que sí sabemos es que los americanos son expertos en el feedback, es decir, en compartir, contar las impresiones de lo que han vivido, hacer sus valoraciones, dar consejos para sus semejantes, algo que por otro lado es una tradición secular entre los peregrinos que hacían el camino a Santiago y a su regreso compartían sus experiencias con los que “iban”. Evidentemente, el alcance de las críticas y los foros es, en comparación, enorme y especialmente fácil de hacer hoy en día gracias a las nuevas tecnologías. EE.UU. lleva mucha ventaja a los europeos en esto de las redes sociales, los grupos de críticas de establecimientos, libros, restaurantes cuando en España aplicaciones como Yelp, Amazon o Foursquare todavía empiezan a utilizarse.

Un par de películas pueden ser el detonante de una tendencia pero deben existir motivos  fundamentales. ¿A qué se debe realmente que tantos estadounidenses se decidan a hacer el Camino de Santiago y tiene esto algo que ver con la crisis económica?

Después de ver el trabajo de la directora Lydia Smith he sacado mis propias conclusiones. Los estadounidenses son muy amigos de buscarse a sí mismos, de pasar tiempo solos para pensar en lo que les está pasando en la vida, de experimentar cosas nuevas y especiales cuando se dan de frente contra un muro como puede ser la pérdida de un empleo, de un ser querido, una enfermedad etc., pero sobre todo necesitan no sentirse estancados, no sentir que la adversidad les puede. Hasta hace poco,  jóvenes norteamericanos recién licenciados incapaces de encontrar empleo se retaban a sí mismos a escalar el Machu Pichu, se alistaban a los Peace Corps, cogían una temporada sabática para viajar y conocer otras culturas, lo que fuese con tal de proyectar una imagen de dinamismo…y de repente, gracias a una película zas! descubren que pueden hacer todo eso y mucho más en el Camino de Santiago porque: 1. caminar cientos de kilómetros por un histórico sendero espiritual es un reto maravilloso, 2. el camino les permite estar solos, 3. decir que vas a hacer el camino suscita curiosidad y respeto inmediato entre los demás cuando explicas brevemente en qué consiste, 4. durante el camino se puede pensar, 5. el camino te permite estar en contacto con la naturaleza y con personas de todo el mundo que además comparten tu fin, 6. hacer el camino te ayuda a encontrarte a ti mismo, 7. cuando tú te encuentras bien y otro peregrino no, el camino te permite ayudarle y así sentir que ayudas a los demás,…tiene mucho sentido.

El impacto del incremento del número de peregrinos en el camino de Santiago tiene una vertiente indudablemente económica que le viene como agua de mayo a Galicia y a todos los ayuntamientos “afortunados” de estar en alguno de los caminos de Santiago, los de Fisterra y Muxia inclusive. Lo que los gallegos (coitadiños) aún no sabemos, es que lo que hasta hace poco simbolizaba una suerte de búsqueda de la espiritualidad, el reflejo del milky way en la tierra y la tradición caballeresca tiene todo el potencial de transformarse en algo distinto. No estamos muy preparados ni sabemos en qué se puede transformar pero como la planificación y la gestión del patrimonio cultural no está ahora mismo en el top de la lista de nuestras prioridades sino explotar la oportunidad que este auge nos brinda, no vamos a tener mucho problema en permitir ciertas “desviaciones”. Me explico. Los estadounidenses que vengan a hacer el camino lo harán entendiendo y respetando sus principios y además a estas personas se les atribuye una cierta sensibilidad, un interés por la cultura y por las artes pero es posible que vivan esta experiencia para alimentar otras necesidades existenciales y suplir algunas carencias que no les ofrece su cultura. Algunos incluso se quedarán a vivir y montarán sus albergues para acoger a los suyos “their way”. Más cuestionable es la gestión óptima que harán de todo esto las distintas administraciones, más preocupados seguro por las oportunidades económicas que surgirán por el “camino”. Os suena la palabra “trapalleiros”? Me temo que sí.

 

Dar el salto

Escrito por Esther Diz | Desde Filadelfia, EE.UU
4 de junio de 2013 a las 0:00h

Dentro de una serie de entrevistas a los autores de mecenium, esta semana le ha tocado a una servidora. Trataremos un tema de gran interés para emprendedores y directivos de empresas medianas, la internacionalización y el desarrollo de negocios entre Spain-USA, “Cómo implantar tu empresa con éxito en USA”.

Esther, cada vez más empresas en España y Latinoamérica están “dando el salto” al mercado estadounidense, aparentemente con gran éxito en muchos casos; ¿tus datos y tu experiencia corroboran esta impresión? ¿Es éste un buen momento?

Depende. Aunque hemos visto un regreso considerable de los fondos de inversiones procedentes de los mercados emergentes y una fuerte corrección de la situación económica de los EE.UU., no todas las empresas españolas que quieren entrar en EE.UU. están capacitadas para hacerlo.

Durante la última década el gobierno de España ha gastado millones paseando empresarios sin posibilidades en ese mercado que acudían a misiones comerciales montadas por todo lo alto y financiadas con fondos públicos. Yo he acudido personalmente a varias de esas misiones desde los EE.UU. como joven empresaria residente en Pennsylvania y sin ningún tipo de ayuda. Durante las mismas he podido detectar el fracaso de ese modelo y he podido constatar cómo un par de reuniones en el mercado objetivo no garantizan la implantación de una empresa por muy interesante que resulte su actividad para el posible socio o comprador estadounidense.

En esa carencia Cova Solutions ha visto una oportunidad porque creemos firmemente que sin un seguimiento exhaustivo y una fuerte inversión de recursos y de capital humano en la zona o mercado que se pretenda penetrar (aunque esos recursos se externalicen en el inicio) difícilmente materializará sus objetivos una empresa española que no tenga presencia permanente a 11.000 km de distancia con una diferencia horaria de entre 6h y 9h y con una importante barrera idiomática y cultural.

Es verdad que con algo más de 310 millones de habitantes con un PIB per cápita de más de 45.000 dólares, EE.UU. presenta una serie de mercados (casi uno por estado o hub sectorial) muy atractivos. En estos momentos el país está conociendo un aumento en la creación de empleo y el consumo y un cambio en la normativa sanitaria, financiera y fiscal que apunta a la recuperación y a nuevas oportunidades de inversión en esos sectores.

Por tu experiencia, cuando se lleva un negocio al exterior ¿cuál es el aspecto que en mayor medida puede determinar el éxito o el fracaso, ya sea en EE.UU. o en otros mercados? Sabemos que influyen muchos factores, pero ¿qué suelen tener en común los proyectos que triunfan? ¿y los que fracasan?

Un proyecto que triunfa en EE.UU. suele contar generalmente con un fuerte proceso de adaptación, también conocido como “localización” o lo que es lo mismo, asimilación al mercado. Esto implica la elaboración de una estrategia, un largo proceso de aprendizaje y requiere flexibilidad por parte de la empresa matriz para permitir que la empresa en EE.UU. “nazca” con una identidad propia, con un nuevo saber hacer, y adaptada a una legislación diferente, en un mercado laboral con leyes y tendencias muy distintas.

Los proyectos que fracasan son aquellos que no cuentan con un plan de negocio específico para los Estados Unidos y que se establecen en desconocimiento de las necesidades financieras y de las leyes locales.

En EE.UU. no existe una legislación que regule las relaciones mercantiles, cada estado aplica sus leyes y pueden ser contradictorias, la propiedad industrial e intelectual debe estar debidamente protegida, las implicaciones fiscales deben tenerse en cuenta al igual que la estructura de comercialización. La regulación sectorial federal tiene impacto en el comercio pues regula precios, exigencias y autorizaciones, algo que suele ser responsabilidad del fabricante. Los seguros de responsabilidad civil son muy costosos y han de cubrir absolutamente todo. El tema de responsabilidad de producto y las relaciones con distribuidores y agentes, de no estar bien estructuradas, pueden llevar a pérdidas millonarias. Hay que tomar muchas precauciones para casos de productos defectuosos y decidir con los socios locales cuál va a ser la ley aplicable en caso de tener que resolver disputas.

A muchos emprendedores les da un poco de vértigo pensar en llevar su actividad a otro país. ¿Realmente es tan complicado? ¿Qué recursos existen para recibir apoyo y asesoramiento?

No es tan complicado porque aunque las normas en los EE.UU. son muchas y pueden abrumar al principio, una vez cumplidas no suelen cambiar. EE.UU. ofrece un entorno seguro y una serie de oportunidades de inversión y expansión muy interesantes. Y conociendo la legislación y la normativa estatal y federal aplicables en cada caso, se puede elegir bien y aumentar las posibilidades de éxito.

El proceso de “capacitación” de la empresa es más lento, para poder vender, licitar, pedir una línea de crédito, etc. deberás demostrar tu capacidad financiera y establecer lo que ellos llaman “credit history”.

Por otro lado en cuanto al traslado de expertos desde España, se plantea el problema de los visados que cada vez son más limitados y difíciles de conseguir.

En cuanto a asesoramiento general, el ICEX es un excelente recurso para estudios de mercado, estadísticas y documentación, pero tiene sus limitaciones (está enfocado principalmente a la exportación) y un gran número de solicitantes, por lo que la atención no siempre puede ser tan personalizada como la empresa requiere.

¿Qué tipo de productos y servicios crees que tienen más viabilidad? En otras palabras, ¿en EE.UU. hay oportunidades para todos los sectores de negocio, o solo para algunos?

Para la sorpresa de los mercados exteriores y de los propios estadounidenses los EE.UU. siguen demostrando una recuperación económica lenta pero segura.

Esta coyuntura es favorable para la viabilidad de las inversiones y la aparición de nuevas oportunidades. Creo que existen oportunidades para los inversores en los sectores inmobiliario, sanitario y en obra civil porque están experimentando grandes cambios y por eso se abrirán oportunidades de negocio para empresas y proveedores de servicios relacionados. El sector de bienes raíces no fue tan sobre dimensional como en España y los embargos no tuvieron lugar de forma masiva como se preveía. Vuelve a existir una fuerte actividad en el mercado de alquiler de oficinas y naves industriales, apartamentos, etc. y ello hará que florezcan oportunidades para empresas dedicadas a estos servicios.

En el sector sanitario, la fuerte reforma hará que se sustituyan unos modelos de negocio por otros y que aparezcan también nuevas oportunidades; y en cuanto a las infraestructuras, es conocido por todos que las redes de transporte de los EE.UU. precisan una modernización y ahí las empresas españolas tienen mucho que ofrecer.

En mecenium, como no podía ser de otra manera, nos preocupa y nos ocupa la formación. Aparte de seguir tu curso, ¿qué tipo de conocimientos recomiendas adquirir para enfrentarse al desafío que supone sacar un negocio al exterior?

Recomiendo que el directivo o el grupo de expatriados se acostumbre a escribir y expresarse en inglés y trabajar en el perfeccionamiento de inglés como segunda lengua. Que se prepare para hablar en público y adquiera algún conocimiento básico de marketing y ventas. Un programa para ejecutivos como el que la Universidad Complutense ofrece anualmente en el Harvard Club también es una buena idea. Familiarizarse con alguna publicación financiera extranjera es una buena manera de conocer las tendencias del mercado.

Por último, Esther, una pregunta obligada: Internet hace que, en cierta medida, todos los negocios estén “abiertos al mundo”; no obstante, cuando se da el salto al exterior, esto implica también unas necesidades específicas en la Red. En este aspecto, ¿qué requisitos mínimos recomendarías a un emprendedor que quiere llevar su negocio más allá de sus fronteras?

Aunque no soy una experta en los negocios por Internet, imagino que es importante contar con un buen sistema logístico, respetar la legislación y la normativa de los países donde se vaya a comercializar el producto, contar con un sistema de devolución o cambios, protegerse ante las fluctuaciones de divisa si trabaja en euro-dólar, adaptar su web y hacerse con un dominio .com, facilitar formas de pago alternativas como Paypal, tener una página web traducida y adaptada para cada país y no una versión genérica, contar con un buen servicio de atención al cliente que cubra las posibles llamadas en las distintas franjas horarias, saber quién es su cliente objetivo, sus márgenes, etc.

Quieres aprender más, echa un vistazo a este curso:

Curso mecenium – CÓMO IMPLANTAR TU EMPRESA CON ÉXITO EN USA

Implantar tu empresa en EE.UU.

Escrito por Esther Diz | Desde Filadelfia, EE.UU
3 de junio de 2013 a las 23:52h

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El impulso aventurero

Escrito por Javier Berrocal | Desde Irlanda
6 de diciembre de 2012 a las 0:35h

Ha sido el tema estrella de la pasada semana. Durante la presentación de un informe Marina del Corral,  Secretaria General de Inmigracion y Emigracion, expuso que la huida masiva de españoles hacia el extranjero se podía achacar a un “impulso aventurero” que se ha propagado entre la juventud. Como es lógico sus declaraciones sentaron fatal a muchos y fueron objecto de mofa y ataques en las redes sociales. Como parte “implicada” en cierto modo no me he podido resistir a dar mi punto de vista.

Para entrar en materia empiezo preguntándome qué entiende la secretaria Del Corral por impulso aventurero. El diccionario dice que un aventurero es una persona que busca o se embarca en empresas de resultado incierto o que presentan riesgos. Según esto es cierto que podríamos afirmar que los emigrantes españoles somos en cierta medida aventureros.

El problema es que bajo este paradigma tan genérico también caben muchísimos otros ejemplos, desde el turista suizo que se va a Indonesia a bucear hasta el subsahariano que se monta en una patera destino Algeciras. Esto evidentemente chirría y por eso toca buscar una definición más acorde a la visión popular del aventurero, que resulta más concreta. Si cerramos los ojos y pensamos en un aventurero se nos viene a la cabeza la imagen de personajes como Indiana Jones, Tintin, Simbad, Sandokan o el entrañable Willy Fog.  Distintas personalidades, distintas motivaciones, distintas épocas… pero todos ellos con algo en común: son personajes extraordinarios que protagonizan situaciones extraordinarias dignas de ser relatadas, generalmente en un marco de ficción.

¿Son como nosotros? Muy a nuestro pesar, no. Nosotros los emigrados no nos vamos con la intención de desenterrar tesoros perdidos o surcar los Siete Mares en un galeón pirata. No tenemos esos “impulsos” cuando un día decidimos colocar ropa en una maleta y comprar un billete de avión sin vuelta. Somos personas más bien ordinarias. Ingenieros en informática, traductores, licenciados en arte, abogados, matemáticos, arquitectos y un largo etcétera de jóvenes muy capaces que por falta de oportunidades laborales en España nos hemos largado por la puerta de atrás, sin hacer mucho ruido, para buscarnos las habichuelas donde nuestro criterio o suerte nos han llevado. Hace un tiempo Arturo Pérez Reverte hablaba en un artículo de Los que no salen en la foto.

No pongo en duda que exista gente que haya sido movida por cierto sentido de la aventura a la hora de emigrar. Especialmente entre los que se han marchado hace unos cuantos años. Sin embargo, ahora la situación que vive el país es bastante peor y exige el máximo cuidado y respeto a la hora de tratar estos temas, especialmente por los máximos dirigentes del Estado.

España no es Noruega, donde la tasa de paro es del 3% y hay un Estado de Bienestar con garantías. Si hubiese un crecimiento de la emigración en Noruega al tiempo que se mantiene ese bienestar la Del Corral noruega podría hablar sin tapujos de un espíritu aventurero noruego sin que nadie se le echase a la yugular. Pero en España el paro es del 25% y entre los jóvenes es superior al 50%. En el momento en que la generación más preparada en la historia de nuestro país se va a la desesperada “a donde sea” para trabajar “de lo que sea” (fregando platos, repartiando panfletos por la calle, haciendo de hombre-anuncio, cargando cajas en un puerto, …) no hay impulso aventurero alguno. Lo que hay son las mismas motivaciones que tienen los sudamericanos que vienen a España a cuidar ancianos por 4 duros o los marroquíes que trabajan en regimen de semiesclavitud recogiendo tomates en El Ejido.

Lo que está sucediendo es realmente grave y que la Secretaria de Emigración trate de ocultarlo con retórica retorcida sobre impulsos aventureros es confuso y muy irresponsable. Por eso considero que la señora Del Corral tiene que pedir disculpas por sus palabras, que no hacen sino echar más leña al fuego de una ciudadanía cada vez más hastiada y preocupada por su presente y su futuro, entre la que también nos hallamos muchos emigrantes.

SAINT TROPEZ Y SAN ROQUE DE AFORA

Escrito por Angel Rumbo | Desde Munich
29 de junio de 2012 a las 0:42h

En san Tropez su pueblo y el mio, la mar huele como en San Roque de Afora. No solo la mar sino tambien el riachuelo que vierte el agua corrompida a la playuela debajo de su iglesia. En su pueblo y el mio  los vivos de otros tiempos reposan frente a la brisa cargada de yodo, y gracias a ello se conservan saludables y fresquitos. En su pueblo he visto mas estrellas vestidas de tafetan, mas cocodrilos de tela, mas pantalones estilo marichalar y mas sillines de bicicleta forrados de terciopelo, mas  altos ratio de cientos de ps cientos de coeficiente intelectual que en mi pueblo. Su pueblo y el mio estan unidos por los santos de la iglesia de Roma uno martir el otro amigo de los perros y de los conductores. En mi pueblo no han vivido ni la Brígida (Bardot) defensora de las focas bebé ni la Audrey con su inocente-picara mirada de hollywood pero si donas Emilia y Juana (de Vega) entre otras eminencias femeninas. En su pueblo los millonarios plantan los Yates casi sobre la acera de las casitas antano de pescadores de este mar muerto, mientras en el mio ya ni barquitos quedan y los antiguos pescadores seguro que estan en el suyo sirviendo de camareros en los bares de esos ricos que aparcan sus yates tan alegremente en la acera  del antano pueblito de pescadores. En su pueblo no hay ningun cartel que contenga una explicacion creible al por qué treinta mil coches al dia hacen colas de hasta doce kilometros para hacer pausa y quemarse al sol en esas explanadas gigantescas al modico precio de 400  pesetas por hora de nueve de la manana a siete de la tarde sabados, domingos y festivos incluidos. En mi pueblo enfin he recien redactado mi mensaje contra la tontuna incongruente del genero  parvus-sapiens , con tristeza lo he introducido en una botella verde esperanza con tapon de corcho verdadero y la he depositado suavemente en las aguas depuradas de san roque de afora, mi tierra y la suya, con la esperanza de que la dulce princesa rusa que al pasear en su unicornio azul en la playa del porteno Buenos Aires no la recicle directamente depositandola con su delicada mano en el contenedor del vidrio verde esperanza.