Con esta canción y unos cuantos enigmas en el aire nos dejó «Mad Men» hace ya un año y medio. 17 meses que a muchos se les han hecho eternos y cuya cuenta atrás, afortunadamente, ya ha comenzado. Mañana es el gran día. La serie más galardonada de los últimos años, cuatro Emmy’s a mejor ficción dramática consecutivos, arranca su quinta temporada con un capítulo doble que emitirá AMC en Estados Unidos. En España, excepto los que decidan trasnochar o acudir a algunos de los preestrenos en salas de cine, la espera se alargará un poco más. Aquí, las nuevas tramas de los publicistas de Madison Avenue, no se podrán ver hasta finales de mayo, cuando Canal + tiene previsto empezar a emitir la nueva temporada.
La cuarta temporada nos dejó con un Don Draper perdido y que no sabe qué hacer con su vida, nuevas luchas de poder en la agencia, maternidades inesperadas, una petición de matrimonio y la pérdida de un cliente clave. Después de año y medio de espera, la expectación por saber cómo resolverán todos estos enigmas es máxima y los productores de la serie han querido aprovecharla. La consigna es clara, que se sepa lo menos posible de lo que a ocurrir en esta nueva temporada. Mathew Wiener y su equipo han conseguido imponer un hermetismo inquebrantable y los actores, que no han dejado de hacer promoción en las últimas semanas, se van por los cerros de Úbeda cada vez que se les pregunta. Arrancan cada una de sus intervención con un «no puedo desvelar nada» y cuando acaba la entrevista lo único que se saca en claro es que su «personaje evolucionará mucho», es decir, nada.

Imagen del rodaje de la quinta temporada- AMC
El único que se ha podido salir del guión y se ha mojado un poco es el protagonista, John Hamm, que en esta quinta temporada se incorpora como productor e incluso dirigirá un capítulo, el tercero. El actor que da vida a Don Draper ha repetido en varias entrevistas una idea interesante. Según Hamm, «de algún modo» la quinta temporada se parecerá más a la primera. Es una opinión, que al parecer, también comparte Weiner y que quizás pueda darnos alguna pista de cómo será la nueva entrega. El actor también ha desvelado que en la cuarta temporada su personaje tuvo que reconstruir su vida y en la quinta «todo estará relativamente estable».
La trama de «Mad Men» se reanuda en el 66, año de los Pactos de Nueva York y cuando se empezó a gestar el movimiento social que se oponía a la Guerra de Vietnam. Sterling, Cooper, Draper & Price tendrá que afrontar la perdida de Philip Morris y buscar nuevas cuentas. Nuevos productos, nuevas campañas y nuevas ideas. La máquina de la publicidad se tendrá que poner de nuevo en marcha mientras en las oficinas de Madison Avenue vuelven a aflorar «los secretos, las envidias y el adulterio», como apuntan en una de sus promociones. Son varios los avances que han colgado en Internet pero se limitan a recordar que vuelve «Mad Men» y sus personajes. Es tan poca la información que quieren dar a los espectadores que todos estos fragmentos son estéticamente muy atractivos pero tan poco reveladores como este.
John Slattery, el actor que interpreta a Roger Sterling, reconocía en una entrevista a The Guardian que fue un «poco surrealista» volver a rodar pasado tanto tiempo. Los actores habían ya iniciado otros proyectos y les costaba hacerse a la idea de que volvían a ser uno de los trabajadores de la agencia publicitaria. El actor recordaba, en concreto, la primera escena que grabó con Elisabeth Moss, Peggy en la ficción, en la se quedaron durante unos segundos uno frente al otro tratando de recordar como hacían para fumar, beber e interpretar al mismo tiempo.
Los que han podido ver el primer capítulo, un selecto grupo de críticos estadounidenses, aseguran que en los primeros minutos ya se desarrollan las consecuencias de uno de los asuntos que quedó pendientes en la cuarta temporada. Al parecer, la trama da un salto en el tiempo pero no ha trascendido mucho mas. Excepto una anécdota. Al parecer, el creador de la serie mandó una carta a los que habían visto ese primer episodio para disculparse porque se había incluido una canción, de Dusty Springfield, que se grabó unos meses después del momento en el que transcurre la trama. En el capítulo que se emitirá mañana ese tema ya no sonará, detalle que demuestra una vez más el empeño que pone el equipo por cuidar hasta el último detalle y la ambientación.
Fiebre Mad Men
En Estados Unidos algunos medios se han atrevido a catalogar el regreso de «Mad Men» como el acontecimiento del año. La quinta temporada se retrasó por la falta de acuerdo en la negociación de los contratos. La productora quería reducir los gastos que suponía grabar cada uno de los episodios e incluso se llegó a hablar de que podría desaparecer. Tras meses de especulaciones y cruces de acusaciones, la cadena, la productora, el guionista y el elenco consiguieron ponerse de acuerdo para mantener abierta la agencia publicitaria. De ahí, que su regreso se haya convertido en un auténtico acontecimiento y que se esté celebrando con iniciativas de lo más variopintas. Los actores han abierto la jornada bursátil el pasado miércoles, se ha puesto a la venta un videojuego inspirado en la agencia, el hotel Roosevelt de Nueva York, en el que Draper vivió parte de su crisis matrimonial, ha creado una promoción para celebrar el regreso, bares de cócteles celebrarán mañana fiestas de los sesenta y emitirán el doble capítulo, se ha creado una guía para recibir la quinta temporada en casa como se merece y la revista Newsweek ha dedicado completamente su último número a «Mad Men», para lo que ha recuperado su diseño de la época y publicando anuncios de productos de hoy pero como se hubiesen hecho en la década de los 60.
Internet se ha encargado del resto. Desde hace semanas en Youtube y Vimeo no dejan de aparecer trailers no oficiales y parodias de la famosa cabecera de la serie, como este «Drunk Men». Gráficos de las mujeres de Don Draper, resúmenes de lo ocurrido hasta hoy en la serie y miles de entradas que calientan el ambiente para el regreso. En las redes sociales los avatares de los personajes de la serie se multiplican cada día y en Twitter, la última moda es el Draping, o lo que es lo mismo, hacerse una fotografía de espaldas y con el brazo extendido, como en la silueta de Don Draper en la última imagen que ve el espectador antes de que comience un capítulo.
En el sofá y frente al televisor. En el salón ya huele a Whiskey y empieza a traspasar la pantalla una intensa columna de humo. A lo lejos se oyen ya los taconeos de Joan, el sonido de las máquinas de escribir y las conversaciones de despacho. Estamos preparados. Que empiece ya «Mad Men», que este postre, que es con lo que ha comparado en varios ocasiones esta tardía quinta temporada, se ha hecho esperar demasiado.
Avance, Recomendaciones