Luther sin Alice
A lo ya dicho sobre «Luther» hace unos meses, debo añadir un par de comentarios tras ver la segunda temporada. Aunque el buen nivel de la serie se mantiene he leído ya varias críticas negativas. Dicen que la serie ha perdido interés y que se mantiene gracias al tirón y el papelón de Idris Elba. No estoy de acuerdo. Creo que se echa de menos a Alice en esta segunda temporada, desgraciadamente el personaje de Ruth Wilson solo aparece en el primer capítulo, pero se desvía el interés de los espectadores hacia los casos. «Luther» tenía que cambiar para ser una serie con más recorrido. El personaje debía evolucionar para poder garantizar su continuidad pero también las tramas, había que buscar casos con más jugo.
Uno de los fallos de la primera temporada eran que Luther y la psicópata Alice copaban tanto la trama que el resto parecía que no tenía importancia. Muy pocos de los investigados tenían relevancia suficiente para que nos acordásemos de ellos dos semanas después. Pero eso, en la segunda temporada, ha cambiado. Los guionistas se inventaron dos buenas piezas para el investigador Luther y su equipo. Los cuatro capítulos están centrados en esas dos investigaciones. La primera, en la que los policías londinenses buscan a un asesino enmascarado, promete mucho al principio pero se desinfla en su final, que para mi gusto está apurado y poco argumentado. Con la otra ocurre lo contrario. El caso va ganando interés poco a poco. Pieza a pieza van descubriendo un macabro juego de roll en el que matar con un martillo a los empleados de una oficina puntúa alto.
El final de la temporada, que se les fue un poco de las manos a los guionistas, vuelve a colocar a Luther como superhéroe, rol que contrasta con su existencia sin sentido. La decadencia sigue siendo la tónica en la vida del personaje de Idris Elba, cada vez más asqueado con su trabajo, y al que consiguen buscarle nuevos contrapuntos femeninos. Por un lado, está la nueva agente que entra en su equipo y que no entiende ni comparte su forma de trabajar. También aparece Jenny, una joven problemática con la que se implicará más de lo que desearía y que volverá a poner a Luther en situaciones comprometidas.
Aunque muchos digan que la segunda temporada es peor que la primera, merece la pena verla. Tiene grandes momentos y con apenas cuatro capítulos no da tiempo a aburrirse. Al final queda todo preparado para poder dar una vuelta de tuerca en una posible, pero no confirmada, tercera temporada. Por ahora, todo son conjeturas. Como la posible vuelta de Alice. En su despedida de Luther, después de pedirle que se fuese con ella a conocer mundo, le susurra algo al oído. Teniendo en cuenta como los guionistas miden todos los detalles de sus conversaciones, véase la manzana del primer episodio, creo que algo tenían ya en mente. Hoy se ha confirmado que la actriz Ruth Wilson va a debutar en el cine, algo que podría estropear esos posibles planes.
Al margen: Sé que me estoy repitiendo un poco con un par de series y prometo que en próximos posts hablaré de algunas nuevas (novedades y viejas conocidas que todavía no han sido mencionadas en el blog).
Recomendaciones














