Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es
La Voz de Galicia
Blogs de lavozdegalicia.es
Fuera de serie

Con los deberes hechos

31 de agosto de 2011 a las 16:58

Season finale. Llevamos más de treinta episodios de Fuera de Serie y a los guionistas, esos enanitos que ordenan las ideas que rondan por mi cabeza, todavía les queda mucho de lo que hablar. Pero tendrán que esperarse un mes porque uno también tiene derecho a vacaciones. Ya sé que el momento elegido para el descanso, hablando desde el punto de vista seriéfilo, quizás no sea el más adecuado. Septiembre es el mes de los grandes regresos y cuando vuelva a mi día a día a principios de octubre ya tendré bastante material acumulado. Dejo sin acabar varias series del verano y me da pena, sobre todo, tener que retrasar el final de «Weeds». También me pesa tener que esperar más de la cuenta por lo nuevo de «Boardwalk Empire» y por ver el arranque de algunas de los estrenos más prometedores. Para que al resto no os pase lo mismo, he recopilado las fechas de estreno-regreso de una selección de las series de la temporada otoño-invierno.

6 de septiembre: «Sons of Anarchy»
19 de septiembre: «How I met your mother», «The Playboy Club» y «Two and half man»
21 de septiembre: «Modern Family» y «Harry’s law»
22 de septiembre: «The Office», «The Big Bang Theory», «Community» and «Parks and Recreations».
25 de septiembre: «Pan Am», «Boardwalk Empire» y «The Good Wife»
2 de octubre: «Dexter» y «Hung»
3 de octubre: «House»
5 de octubre: «American Horror Story»

Esto es sólo un resumen de lo que nos espera en el próximo mes. Probablemente falten algunas de vuestras favoritas y os sobre alguna referencia. Sinceramente, a mí también. Particularmente no soy muy fan de algunas de las comedias que aparecen arriba pero sé que son del gusto de mucha gente, así que he preferido no obviarlas. Antes de las vacaciones, mejor no meterse en líos. Lo dicho, hasta octubre.

Avance
Escrito por David Suárez 1 Comentario
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

El resurgir de «Damages»

25 de agosto de 2011 a las 16:40


La tercera temporada me aburrió, así que cuando supe que el canal Audience Network iba a darle una nueva oportunidad a «Damages» tampoco lo acogí con gran emoción. Ahora que he visto unos cuantos capítulos de la cuarta temporada ya puedo decir que ha merecido la pena. La serie ha vuelto a sus orígenes, resurge de sus cenizas como el Ave Fénix y lo ha hace además utilizando un tema espinoso, el negocio de la guerra.

Las abógadas Patty Hewes (Glenn Close) y Ellen Parsons (Rose Byrne) han cambiado mucho desde que las conocimos. Patty está, por primera vez en su vida, casi tan volcada en su vida familiar como en su trabajo. Su nieta y la búsqueda de su hijo han calmado el apetito de nuevas víctimas de la implacable y temida abogada. Eso sí, aplica para buscar niñera los mismos criterios que para conseguir un pasante para su bufet. Además mantiene su olfato, ese que le llevará a volver a unirse con su ex becaria, confidente, enemiga, perseguidora y ahora amiga, todo entre comillas, Ellen Parsons.

Aunque vuelven a trabajar juntas, las cosas ya no son como en la primera temporada. La joven abógada quiere ahora tomar las riendas. El caso es suyo y quiere la ayuda de Patty Hewes siempre y cuando se hagan las cosas a su manera. Ellen juega a dominar a la que fue su instructora y Hewes se deja jugar. El personaje de Glenn Close finge que no se entera de lo que está pasando y mantiene todo controlado y bien atado por la puerta de atrás, que es como a ella le gusta. Allí donde se ocultan los trapos sucios y los platos rotos es donde Hewes se sabe mover y donde consigue las informaciones clave para ganar sus multimillonarios casos. Siempre tiene un contacto encubierto y en cada uno de sus pasos hay una vuelta de tuerca, algo que ahora Ellen Parson ya sabe. Se conocen bien y, aunque tienen la confianza suficiente para tomarse un café juntas, desconfían de cada palabra que la otra dice.

Un hombre poderoso, como no, es el que ha conseguido unir de nuevo a las abogadas después de todo lo ocurrido entre ellas. Howard t. Erickson, interpretado por el gran John Goodman, es el mandamás de High Star, una compañía privada de seguridad militar que se ha hecho con una buena fortuna asumiendo todo tipo de operaciones en terrenos afganos. Está implicada en una conspiración que saca a la luz lo más turbio del negocio de la guerra. Un asesinato, torturas, terrorismo, documentos clasificados de la CIA… todo irá apareciendo poco a poco después de que Ellen Parsons se interese por lo que un antiguo amigo de la infancia y trabajador de la compañía le quiere contar.

Imagen de previsualización de YouTube

Saber que algo ha ocurrido y poder demostrarlo son cosas muy diferentes. Para conseguir que un jurado admita la causa Ellen Parsons ya tendrá serios problemas y después le queda un largo camino en el que deberá evitar zancadillas de la empresa, el Gobierno y su aliada Patty Hewes. Y es que a estas alturas de la serie, si algo sabemos de la prestigiosa y despiadada abogada es que siempre se tiene que salir con la suya.

Recomendaciones
Escrito por David Suárez Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Patty Hewes no lo podría resumir mejor

24 de agosto de 2011 a las 10:09

En la era digital, con recursos como Shazam, Google o Wikipedia al alcance de cualquiera, ya no tiene ningún mérito. Antes conseguir localizar esa canción que oías en un anuncio, una serie o una película era toda una aventura. Había que quedarse con el ritmo y parte de la letra, tratar de reconocer las voces, consultar con el gurú musical de cabecera y rebuscar entre los discos de bandas sonoras de las tiendas de música. Ahora es cuestión de segundos. Aun así, la esencia es la misma, una canción que escuchas y no te puedes quitar de la cabeza. Me ha pasado con varias cabeceras de series. Entre ellas, el «When I’m through with you» de The VLA que sonó y sonó en mi mente durante semanas.

Imagen de previsualización de YouTube

Es el tema de la cabecera de la serie «Damages» y el estribillo resume en dos frases la esencia de su protagonista. Podría ser tranquilamente una de las múltiples amenazas de Patty Hewes: «When I’m through with you, there won’t be anything left», una frase que podríamos traducir como «cuando termine contigo, no quedará nada». La abogada a la que da vida Glenn Close no para hasta que consigue acabar con el último rastro de sus objetivos. La serie, cuya cuarta temporada se está emitiendo este verano, será la protagonista del próximo post.

Al margen: Parece que le estoy cogiendo gustillo a esto de hacer avances. Tiene su gracia porque soy de los que odio que las series acaben adelantándote lo que ocurrirá en el siguiente episodio.

Cabeceras
Escrito por David Suárez Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Los Stark, esos noblotes del norte

23 de agosto de 2011 a las 20:50


La familia es lo primero para los Stark. Por defender a los suyos, incluso al hijo bastardo, serían capaces de hacer cualquier cosa. Principalmente luchar, porque esa fama de robustos del norte que les precede tiene mucho de cierto. Son hombres y mujeres curtidos por el frío de Winterfell, un lugar donde nadie debería salir a dar un paseo sin llevar una buena capa puesta. Acostumbrados a luchar y aguantar, rendirse es una palabra que no entra en su vocabulario, aunque les cueste la vida.

La ciudad del norte de Poniente es la primera a la que uno se asoma cuando empieza a ver «Game of Thrones». Apenas sabes del resto de familias, ni siquiera de los Lannister, cuando el rey llega a Winterfell acompañado de todo su séquito. En cambio, en ese momento ya sabes muchos de los anfitriones, Eddard y Catelyn, y de todos sus hijos. Los Stark son un núcleo unido. Veneran y asumen todas las decisiones del patriarca, héroe de múltiples batallas ahora convertido en Lord. Eddard Stark, al que sus amigos y algunos enemigos llaman Ned, es el leal escudero que cualquiera querría tener, hábil con la espada y noble de carácter. El problema es que proviene del campo de lucha y no encaja lejos de allí.
Aun así, el patriarca de los Stark abandona su tierra sin dudarlo para cumplir el cometido de mano del rey. Asume el puesto a pesar de que tenía claro que podría ser una espina envenenada. En realidad, fue mucho más que eso. Su nuevo cargo cambió la estructura familiar, reabrió viejas rencillas y puso a la mayoría de sus hijos en el punto de mira. Muchos de ellos tuvieron que madurar a marchas forzadas. Robb, el hijo mayor, tuvo que comerse el mayor trozo del pastel ya que a él le corresponde gestionar la ciudad durante la ausencia de sus padres. Aprender a dirigir el ejército fue otra de sus tareas y todo para demostrar hasta dónde está dispuesto a llegar para limpiar el nombre de su padre. La evolución de Robb sorprenderá incluso a su madre. Aun así, Lady Stark no deja todo en sus manos. Se mantiene en segundo plano pero tomando algunas de las decisiones más duras. Para la segunda temporada queda una más, la determinante, ya que decidirá el futuro del hermano guaperas de la reina.
Catelyn no es la única mujer de la saga que tendrá que afrontar retos importantes. Su hija mayor, Sansa Stark, pasa de la tranquila vida de Winterfell a una corte hecha a medida para los Lannister. De la familia Stark, ella es la más adecuada. Parece no estar hecha de la misma pasta que su madre o su hermana. Ella jugaba a ser princesa mientras sus hermanos, incluida la pequeña Arya, practicaban con el arco. Sansa seguro que soñaba con que un día un príncipe, igual no Joffrey, la convirtiese en reina. Sus deseos se han cumplido pero con consecuencias que igual no había valorado. La pelirroja se debatirá entre si traiciona o no a su propia familia, en un entorno en el que su único apoyo sería su hermana. Arya es la niña que siempre quiso ser guerrera. Se mueve mejor con arcos y espadas que con un vestido. Las clases de baile solo las acepta si puede llevar una espada en la mano. No llega a los diez años y tampoco al metro y medio pero tiene carácter y le da igual enfrentarse al principito o al hijo de carnicero.

Los hijos de los Stark ganan protagonismo según se acerca el final de la temporada y parece que tendrán incluso más en la segunda (lo dice uno que no se ha leído los libros y no busca demasiado por Internet sobre el tema para evitar spoilers). Será el momento de la segunda generación y tendrán que mantener todo lo que han conseguido sus antecesores. Son los dueños del norte y una de esas familias a las que más vale tener de tu lado. Además, los Stark cuentan a su favor con que son los que están mejor preparados para afrontar el invierno, ese que puede durar años y que está a punto de llegar. Su posición es clave para la defensa del reino pero ahora sus principales enemigos están dentro. No son otros que los Lannisters, ese clan de rubitos que a base de oro y matrimonios han conseguido dominar la corte del rey. Por las venas del heredero corre su sangre, que además hierve a más temperatura de lo normal. Pero de ellos ya tocará hablar más adelante.

Personajes
Escrito por David Suárez 3 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Lo que la memoria esconde

19 de agosto de 2011 a las 13:24

Tom Ronstadt abandonó su hogar después de una paliza de su padre, por el que siempre sintió admiración. El joven quería ser periodista como él y pasaba buena parte de su tiempo libre en su despacho viendo como tecleaba su vieja máquina de escribir. Tras el episodio violento, Tom se fue de Ramstbotton, una pequeña población al norte de Manchester, para buscarse la vida en Londres. Durante unos cuantos años no le fue nada mal (revista de prestigio, apartamento de lujo y cochazo) pero cuando le despiden no le queda más remedio que volver al hogar familiar. Un hogar en el que le espera un padre totalmente diferente. Un padre prácticamente sin memoria a causa del alzheimer.

Con la vuelta a casa del personaje de John Simm, el mismo actor que daba vida al Sam Tyler de la muy recomendable serie «Life on Mars», arranca la trama de «Exile», una miniserie de la BBC que refleja la dureza del día a día de esta enfermedad mental, que afecta en todo el mundo a más de 20 millones de personas. Pero la serie no es sólo eso. Su trama mantiene a los espectadores enganchados mediante una investigación que Sam, el padre de Tom, dejó a medias. Los viejos ficheros del periodista, sus conversaciones grabadas y unos extraños pagos irán dando pistas para que el hijo pueda descubrir aquello que su padre indagó y nunca llegó a publicar.

Antes de conseguir acceder a la información del despacho, el protagonista tendrá que ganarse de nuevo a su hermana Nancy, quien lleva años cuidando de su padre mientras él vivía en Londres sin importarle nada. La actriz Olivia Colman abandona su lado más cómico, al que nos tenía acostumbrados su papel de secretaria en «Twenty Twelve», y da vida a una mujer que ya no se acuerda de lo que es salir de marcha o tener vida propia. Se ha convertido en cuidadora 24 horas del día y soporta sin inmutarse las bofetadas que le da su padre cuando se da cuenta de que no es su mujer Edith, que murió hace unos cuantos años.

Aunque John Simm y Olivia Colman no lo hacen nada mal, buena parte del mérito de «Exile» está en la gran interpretación de Jim Broadbent, actor al que muchos reconocerán por su papel de padre de Bridget Jones o por sus apariciones en las películas de Harry Potter. En esta ocasión el reto era duro, uno de esos que les encanta premiar a las academias de cine. Tenía que hacernos creer que padecía alzheimer y lo consigue. Sus ojos están constantemente perdidos en otro lugar, su comportamiento en ocasiones recuerda al de un niño y en sus reacciones se refleja una persona a la que todo le resulta nuevo. El alzheimer no para de jugarle malas pasadas. Borra su memoria y le convence de que está en otras épocas de su vida. No reconoce a sus hijos pero ve a su madre en la mujer que tiene al lado en la cola del supermercado. Y después llegan las rabietas y pataletas. Pero la clave del personaje de Sam está en su mirada, que es transparente. El actor es capaz de transmitir con sus ojos desorientación, miedo a tanto desconocido, la alegría que supone recordar un dato y la rabia que le recorre el cuerpo cuando tratan de hacerle ver que ni su mujer ni su madre están vivas.

El alzheimer no es lo único que ha borrado ciertos recuerdos de la memoria de Sam Ronstadt. Antes de que la enfermedad llegase a sus vidas, la suya y la de su familia, el periodista ya había decidido que la información relacionada con el caso Metzler no saldría de su cabeza. Aunque trató de borrarlo de su mente todavía quedan datos. Frases sueltas, respuestas confusas y algunos nombres propios. Todo un puzzle que deberá ir encajando pieza a pieza su hijo para saber qué es eso que nunca se atrevió a publicar su padre, aquel que sobre la mesa de su despacho tenía una placa con una de las máximas del periodismo; decir la verdad y avergonzar al diablo, como decía Walter Lippman.

Imagen de previsualización de YouTube

«Exile»
Miniserie de tres capítulos emitida por BBC
Más información en su página oficial

Recomendaciones
Escrito por David Suárez Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Diez series para un agosto de nubes y claros

15 de agosto de 2011 a las 9:00

Encerrarse en casa a ver series no es un plan muy veraniego pero este año es diferente. El tiempo no se aclara y los que están de vacaciones ya no saben si se pidieron días en agosto o en octubre. Para los que nos toca trabajar la cosa tampoco mejora, ya que siempre que se acerca el fin de semana aparecen las nubes. Con un tiempo así, no está de más un maratón nocturno de series. Es una alternativa como otra cualquiera para amenizar esos días en los que el tiempo nos chafó los planes. Este post está escrito con esa intención. Diez series para un agosto atípico. Que nadie entienda estas sugerencias como un ranking o un top ten de las mejores series. Se trataba de buscar las historias que por sus características se adaptasen mejor para el consumo veraniego. No hablan de amores de verano ni están ambientadas en paraísos tropicales pero son historias entretenidas, no especialmente complicadas y que pueden conseguir abstraernos de nuestras vacaciones frustradas o hacernos más fácil el verano en el chollo.

Los que hayan seguido el blog sabrán ya cuáles son mis debilidades y por no repetirme en exceso no he incluido algunas de mis favoritas. No están, por ejemplo, «Dexter», «Boardwalk Empire» o «Luther», no porque no se lo merezcan, sino porque son series más adecuadas para las tardes de otoño. Había que quedarse sólo con diez y quería que en la selección hubiese una mezcla entre los últimos estrenos, series que nadie debe perderse y un toque de humor que permita sobrellevar mejor las lluvias veraniegas.

De otro tiempo. Para volver al trabajo sin saber en qué año vivimos

Del gran estreno de la temporada poco queda por decir. Incluso los que aborrezcan el género fantástico y las historias de caballeros y castillos deben ver «Game of Thrones». Es una historia de esas que se escriben con mayúsculas, las de HBO, y que consigue que el espectador se involucre totalmente en las luchas de poder por el Trono de Hierro. Tiene ingredientes para convencer a todo tipo de espectadores. Grandes batallas, buenos diálogos, entramados amorosos y familiares e intriga. En una escena ruedan cabezas y en la siguiente vemos como las puñaladas traperas campan a sus anchas por los pasillos de la corte del rey. Diez episodios de una hora supieron a poco pero habrá que esperar un año para saber cómo se resuelve la guerra abierta entre las familias Lannister y Stark.

Aunque apenas ha tenido tiempo para mostrar todas sus armas, se estrenó a finales de julio, otra que apunta fuerte es «The Hour». Ambientada en los años 50, esta serie de la BBC arranca con la puesta en marcha de un nuevo programa de televisión, un informativo que reúne a un grupo de periodistas hartos de dar siempre el mismo tipo de noticias. «The Hour» es algo más que la típica serie de periodistas. Un asesinato en el metro de Londres abrirá una investigación en la que saldrá a la luz una conspiración en la que está implicada más gente de la que podrían sospechar.

Décadas semejantes, sectores parecidos, mujeres con panoramas similares, cortesía y elegancia. «The Hour» no pudo evitar, incluso antes de su estreno, las comparaciones con «Mad Men», otra de las series que nadie se debería perder. Los que todavía no se hayan hecho un hueco en la oficina de los publicistas de Madison Square no sé a qué están esperando. Don Draper y los suyos han unido a crítica y público, incluso poniendo de moda una televisión que va a un ritmo diferente. Las series ya no tienen por qué desvelar todas sus bazas en un capítulo. Pueden cocinarse a fuego lento, como las mejores recetas.

Nueva vida. Para los que recopilan propósitos de cara a septiembre

No es sólo una serie, «Treme» es un merecido homenaje. Un homenaje a la ciudad Nueva Orleáns por lo que era antes y por lo que ha sido después del Katrina. La serie, que dirige uno de los creadores de «The Wire», arranca tres meses después del huracán y muestra cómo sus habitantes afrontan la reconstrucción de sus vidas y de la propia ciudad. Se habla de la catástrofe con mucho tacto, sin dejar de lado la verdad y denunciando el abandono del que tanto se quejaban sus habitantes. Todo acompañado por una banda sonora inmejorable, que para eso la ciudad más grande del estado de Louisiana es la cuna del jazz. Aunque durante la segunda temporada la audiencia de la serie bajó, HBO ha decidido renovarla.

Aunque de una forma totalmente diferente, Alicia Florrick también tuvo que plantearse de nuevo su vida cuando salieron a la luz los trapos sucios de su marido. Así arranca «The Good Wife» una serie de abogados que ha conseguido hacerse un hueco en mi agenda gracias a casos que, en ocasiones, recuerdan mucho a la realidad. El despacho donde trabaja Alicia ha tenido que enfrentarse a situaciones como las que vivió Strauss-Kahn, el creador de Facebook o incluso una reclamación contra el gobierno de Hugo Chávez. Aunque los guionistas se empeñen en alargar hasta el infinito el triángulo amoroso, eso es lo de menos. De hecho, recomendaría saltarse la escena final de la segunda temporada. El juego del ascensor es totalmente prescindible.

Buena cara. Risas para no amargarse las vacaciones

La semana pasada ya hablaba un poco de «Weeds», sin duda, una buen candidata para los que busquen una serie para reírse del mal tiempo. La traficante chapuzas Nancy Botwin lleva ya siete temporadas tratando de consolidar su negocio, trayectoria en la que se ha especializado en meterse en líos cada vez más grandes. Su ritmo frenético, pasan muchas cosas en apenas media hora, y la velocidad con la que resuelven determinadas tramas nos sitúa en una especie de montaña rusa llena de altibajos. Merece la pena esperar porque su creadora siempre está preparada para dar un giro inesperado.

La otra propuesta cómica tiene nombre de mujer. Se llama «Miranda» como su protagonista, una inglesa con una capacidad increíble para reírse de sí misma. Con apenas dos temporadas de seis episodios se ha convertido en todo un fenómeno en Internet. Es una serie sin grandes pretensiones, con los escenarios básicos de una sitcom y con compañeros de reparto que no son capaces de mantener el nivel de Miranda Hart. Ella es la auténtica protagonista y sabe cómo conseguir una carcajada incluso antes de poner la cabecera. Quizás su personaje abuse un poco de las carantoñas, caídas y de sus pocas dotes para la canción pero sabe como compensarlo con grandes detalles.

Chorizos. Para quienes buscan formas de ganar dinero sin volver a la oficina

Para la siguiente recomendación no hace falta ni doblaje ni subtítulos. Hace unos meses ya hablé sobre Misent, una localidad que no es Marbella pero podría serlo. Tampoco es Miami pero corrupción no le falta. Este municipio ficticio del Levante es el escenario de «Crematorio», una serie de temporada única emitida por Canal + y una de las mejores producciones nacionales de los últimos tiempos. Urbanismo, corrupción, mafia y mucho dinero, una combinación muy peligrosa.

Los que prefieran los ladrones de guante blanco deben darle una oportunidad a la banda de Mickey Bricks. Los protagonistas de «Hustle», una serie de la BBC que lleva ya siete temporadas, son unos auténticos artistas del timo. Como ocurre con Dexter Morgan, son unos delincuentes con principios. Sólo estafan a personas ruines y codiciosas, es parte de su código. En cada episodio se desarrolla un timo y sus guionistas tratan de engañar a los espectadores hasta el último momento. Los que quieran ver un poco el tono de la serie que traten de buscar el segundo episodio de la tercera temporada, que es uno de los mejores. Mickey y Danny se retan para ver quién debe liderar la banda y para ello partiendo de cero, desnudos en el centro de Londres, tienen que lograr el máximo dinero posible.

¿Final? Para los que ven acercarse el 31 de agosto

No podía faltar. Este verano hace diez años que se estrenó, un motivo más para volver a verla. «A dos metros bajo tierra» es una de esas historias que ayudan a entender por qué unos cuantos nos hemos aficionado al mundo de las series. Alan Ball consiguió hacer arte de la muerte y convertir una funeraria en el lugar favorito de mucha gente para pasar sus ratos libres. Han pasado ya unos cuantos años y sigo añorando a los Fisher.

Recomendaciones
Escrito por David Suárez 3 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Bella y bestia de los Siete Reinos

8 de agosto de 2011 a las 17:42

Ella rubia y con cara de no haber roto nunca un plato. Él, con cuerpo de gimnasio y cara de pocos amigos. La tez blanca de ella delata que ha pasado la mayor parte de su vida entre los muros de un castillo. Él, en cambio, parece que se maneja mejor al aire libre galopando sobre su caballo. Ella es una de las supervivientes de una dinastía al borde de la extinción y él está al mando de una especie de Hunos que hacen del saqueo un arte. No encajan. En un test de una revista de adolescentes su compatibilidad no superaría el 15%. Daenerys Targaryen y Khal Drogo no estaban hechos el uno para el otro. Ellos sí que son de mundos diferentes. No son la típica pareja de las películas de Walt Disney aunque pensándolo bien su historia podría ser una readaptación de «La bella y la bestia» que se coló entre las luchas por el poder de «Game of Thrones».

Su boda fue un amaño ideado por el hermano de ella para conseguirse un buen ejército. Quería recuperar el trono de los Siete Reinos de Poniente y necesitaba un buen batallón de hombres para poder cruzar el mar y rebelarse contra el nuevo rey. Los caballos de los dothraki, el grupo de vándalos que sigue a Khal Drogo, no pueden nadar pero ese era un problema al que ya se le buscaría solución. Lo importante era que en la batalla pocos les podrían poner freno a la tropa de salvajes. No les hacen falta grandes armaduras ni espadas. Con un cuchillo y sus propias manos son capaces de abrirle el cuello a cualquiera y arrancarle de cuajo la lengua. Los dothraki, cuyo idioma ha causado furor en Internet y ya han creado un diccionario con cientos de términos, son bestias en estado puro, en el campo de batalla y fuera.

Por eso, la primera lección que tuvo que aprender Daenerys Targaryen fue cómo dominar a su bestial marido en la intimidad. Sus ayudantes le dejaron claro que dentro de la tienda de campaña, especialmente en la cama, tenía que ser ella quien llevase las riendas. Conseguir amansar a Khal Drogo no le costó mucho. La rubia de larga melena aprendió rápido y consiguió además hacerse con las herramientas necesarias para poder ir aumentando su cuota de poder. En poco tiempo no sólo tuvo a su marido comiendo de su mano sino que también consiguió convertirse en una más de los dothraki. No una cualquiera, ella era Khaleesi, nombre con la que designan a lo equivalente a la primera dama. Así, la gran esperanza de la familia Taergeryan, que en su día había reinado a las supuestamente civilizadas castas de los Siete Reinos de Poniente, se integra en un grupo que no entiende de dinastías y que únicamente venera al más fuerte. El liderazgo se gana en el terreno de combate y al mínimo síntoma de debilidad el cargo se tambalea. Para sustituir al Khal solo hay que ganar un combate, por supuesto, a vida o muerte. No hay posibilidad de dudas, quien sobrevive manda.

Según pasan los episodios de la primera temporada de «Game of Thrones», ella cada vez es menos bella y él menos bestia. Ella abandona los vestidos y las cortesías de castillo y se convierte en una salvaje, menos corpulenta que su marido, pero capaz de comerse el corazón de un caballo para demostrar su compromiso con sus nuevos aliados. Él se deja domesticar por su mujer, cede a sus peticiones y pierde credibilidad entre los suyos. Como esto no es un cuento, no hay final feliz. Khal Drogo no se convierte en un apuesto príncipe y la pareja no baila ante una tetera parlanchina. Aun así, la fantasía también forma parte de su historia. Una bruja tendrá mucho que decir y cuando el espectador cree que ya no puede pasarle nada más a la bella Daenerys, la escena final de la temporada da un nuevo giro. La princesa quiere su corte y no dudará en luchar por el trono que le han robado. Y tendrá quien le ayude a cruzar el mar que le separa de King’s Landing.

Con este post arranca una serie dedicada a los personajes de «Game of Thrones», uno de los mejores estrenos de la temporada. Tenía una muy buena historia de base pero además HBO no ha escatimado en medios para hacer una gran adaptación que consigue mantener a los espectadores en intriga desde el final del primer episodio. Quizás crea tantas expectativas y ocurren tantas cosas a lo largo de las diez horas de la primera temporada que, por eso, el final me pareció algo flojo. De hecho, tuve que comprobar con San Google si era cierto que así acababa la temporada. Hasta abril del 2012, fecha prevista para el arranque la segunda, todavía queda mucha espera. Tiempo suficiente para ir diseccionando poco a poco todo lo ocurrido desde King’s Landing hasta el Gran Muro.

Personajes
Escrito por David Suárez Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Nancy huidas de nuevo en acción

5 de agosto de 2011 a las 12:03
Imagen de previsualización de YouTube

Siete temporadas llevo siguiendo a los Botwin por Estados Unidos, México y Canadá. Desde que abandonaron Agrestic he visto como los protagonistas de «Weeds» han recorrido Norte América de punta a punta buscando una estabilidad que nunca conseguirán. Y a pesar de todas estas millas -allí las usan más que los kilómetros-, aún no me he cansado. Aunque me costó seguirle el ritmo en alguna de sus aventuras, siempre acabé haciendo un pequeño esfuerzo para seguir los pasos de la familia de «camellos» más errática del mundo. «Weeds», y ahí va un gran tópico, es una de esas series que amas o no entiendes como alguien puede verla. Hay que cogerle el gusto a su ritmo frenético, sus excentricidades, su humor absurdo y su afán por destrozar estereotipos americanos. Su creadora, Jenji Kohan, lucha por sorprender desde el primer capítulo y desde el minuto uno, incluso haciendo una cabecera diferente para cada episodio. Es la serie en la que nunca debe ocurrir lo esperado sino más bien todo lo contrario. Los desenlaces deben ser descabellados, los enredos sin solución factible y las relaciones familiares lo más complicadas posibles. Así son los Botwin, que a pesar de todo, siguen unidos.

Muchos atribuyen gran parte del éxito de la serie al personaje de Mary-Louise Parker. La actriz consigue que nos creamos a Nancy Botwin, esa guapa madre viuda con una capacidad innata para meterse en líos y que necesita para discurrir litros y litros de café. Nunca fue una madre de familia al uso y pronto decidió que lo de ir a trabajar como una persona normal no iba con ella. Los empleos son sólo parches para conseguir el dinero suficiente para poner en marcha una y otra vez sus particulares redes de venta de droga. De la pequeña escala y las madres pijas de Agrestic saltó a la Universidad, luego a la producción de marihuana, le comenzó a perseguir la policía y, por si fuera poco, se enfrentó a varias mafias y a uno de los principales cárteles mexicanos de la droga. Es lo divertido de «Weeds», en cada uno de los más de 80 capítulos que ya se han emitido, la vida de Nancy siempre ha sido un desastre.

A pesar de todas sus virtudes, no creo que el éxito de la serie sea mérito exclusivo de la tráficante que sorbe café por pajita y siempre viste vestido corto y tacones altos. Sus compañías son clave. Nancy no elige bien ni a sus parejas ni a sus compañeros de trabajo, muchos de ellos ambas cosas al mismo tiempo. De ahí que todos sus grandes proyectos siempre fracasen. Aun así, de su negocio dependen, además de sus dos hijos, una serie de crápulas que se hacen llamar amigos y que le siguen allá donde va. El principal acoplado es su cuñado y pretendiente incansable Andy, un personaje único. Nadie debería morirse sin haber escuchado una de sus lecciones de vida, esas que consiguieron que su sobrino Shane dejase de ser un bicho raro y se convirtiese en un adolescente con mucho peligro. Quién no recuerda, por ejemplo, cómo el tío Andy afrontó esa primera conversación sobre la masturbación.

Imagen de previsualización de YouTube

Este vídeo es uno de los pocos que he encontrado en castellano aunque con el doblaje pierde un poco. Si domináis el inglés, aquí tenéis el original.

Poco queda ya de aquel niño listillo obsesionado con Pittsburg. Shane es ahora un joven que se sabe más inteligente que los que le rodean y que demuestra su superioridad con dosis de frialdad e ironía. A Alexander Gould, el actor que le da vida, ya le queda grande el título de joven promesa. Los fans de la serie le hemos visto crecer y canalizar de las formas más sorprendentes esa rabia que su personaje tenía de niño. Su introducción al mundo del sexo, sus avances en el negocio familiar, sus enfrementamientos con su hermano mayor al que siempre superar o su tardío complejo de Edipo han dejado grandes momentos en las últimas temporadas. Shane ha destacado en algunos de los bajones de la serie y, sin duda, tendrá un papel importante en el futuro.

La eterna fuga de los Botwin ha dejado ya a algunos personajes en el camino. La desaparición del personaje de Celia Hodes, interpretada por Elizabeth Perkins, fue una de las más duras. La pija por excelencia de Agrestic era el contrapunto perfecto de la protagonista. Ambas habían entrado en un bucle de decadencia que afrontaban de modos muy diferentes. La pelirroja, a la que Nancy nunca calificaría como amiga, hizo de todo por conseguir mantener su estatus y lo gracioso en su caso era ver como cada vez se tenía que rebajar más. A su lado, Nancy Botwin incluso parecía que tenía suerte.

La séptima temporada de la serie ha arrancado fuerte. Los primeros capítulos consiguen mantener el nivel del soprendente final de la sexta e incorporan un giro inesperado. Una vuelta a los orígenes que dará mucho juego. Eso sí, sin moverse de la gran ciudad. El barrio residencial ya no va con los Botwin, que tras la experiencia en Agrestic han decidido que no habrá más «little boxes made of ticky tacky», como decía la cabecera inicial. Esa de la que hicieron todo tipo de versiones, una incluso con varios de sus actores y con plástico de burbujas como único instrumento.

Imagen de previsualización de YouTube

«Weeds» es una de las alegrías de mis veranos seriéfilos. Irreverente, faltona, sin pudor e imprevisible, es una de las pocas producciones de humor americanas que no me han aburrido con el paso de las temporadas.

Recomendaciones
Escrito por David Suárez 1 Comentario
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Batacazo con Mildred

2 de agosto de 2011 a las 20:26

Muy bien hecho pero un culebrón en toda regla. Cuando consiguió tantas y tantas nominaciones a los Emmys en la categoría de drama, se olvidaron de añadirle a «Mildred Pierce» un “on”, ese que diferencia drama de dramón. La miniserie, basada en la misma novela en la que se inspiró la película «Alma en suplicio» de 1945, cuenta con todos los ingredientes para ser una telenovela de esas que se emiten a media tarde. Madre recién divorciada que se tiene que buscar la vida, una hija condenademente mala y escarceos amorosos que saltan con facilidad de la cama al reproche. Todo aderezado con sus necesarias dosis extra de pasión, orgullo y, sobre todo, traición.

Kate Winslet, algo sobreactuada en ocasiones, da vida a la protagonista Mildred Pierce, una mujer con una constante preocupación: su hija Veda, a la que no puede dejar de querer a pesar de que lo lógico sería odiarla. La niña, que cuando crece y se cambia a una actriz adulta pierde mucho, es altiva, engreída, consentida y retorcida, adjetivos que también casan mejor con un culebrón que con una serie dramática. Su percepción de la vida y sus choques con su madre salvan los primeros capítulos pero no es lo suficientemente interesante como para dedicarle cinco horas. Por eso, creo que la adaptación se les fue de las manos. Se quiso potenciar tanto la vena dramática y sentimental del personaje de Winslet que el resto de cosas que le pasan parecen ser simples anécdotas. Había muchas tramas de donde poder tirar: vida nueva tras el divorcio, incorporación al mundo laboral, creación de una empresa, mujer en mundo de hombres, diferencia de clases, la Gran Depresión… Todos estos argumentos están en la historia pero se distribuyen en pequeñas píldoras de color entre las largas escenas que se le dedican a los altibajos de la relación madre-hija y a sus amoríos, con gigoló de postín incluido.

Después de ver «Mildred Pierce» tengo que decir algo difícil de digerir: HBO me ha fallado. Aunque la ambientación y buena parte del casting están a la altura, la trama es lenta y aburrida. La trayectoria de la cadena consiguió que me mantuviese durante los primeros episodios esperando a que ocurriese algo grande pero tras el arranque del tercer episodio empecé a sospechar que no había nada más. Los dos últimos episodios lo confirmaron. Puro cuore. Así que a quien le gusten las telenovelas, adelante.

Mildred Pierce
Miniserie estrenada en 2011 por HBO
Cinco capítulos de una hora de duración

Sin categoría
Escrito por David Suárez Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net
ojd